divendres, 22 de maig de 2015

Búsqueda de García Lorca a 20 metros de micro mecenazgo


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Por Miguel Lozano (*)

Madrid (PL).- Apenas a 20 metros del lugar donde se supone que yacen los restos del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca, el arqueólogo Javier Navarro debió interrumpir la búsqueda para confiar su reanudación a una campaña de micro mecenazgo.
En declaraciones a Prensa Latina, el director técnico del proyecto para localizar fosas comunes de la guerra civil española (1936-1939) en Alfacar, Granada, expresó su confianza en poder reanudar los trabajos desde el próximo julio o el otoño.

Sin embargo, para ello dependerá de obtener los permisos administrativos y recursos económicos necesarios, luego que la Junta de Andalucía (gobierno regional) retiró el apoyo financiero a la búsqueda.

Para conseguirlo, la Asociación Cultural Regreso con Honor (http://regresoconhonor.webcindario.com), organizó una campaña de micro mecenazgo de instituciones y particulares de todo el mundo.

Según fuentes testimoniales, García Lorca fue asesinado el 17 de agosto de 1936 por su posición socialista, aunada con su condición de homosexual, junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Argollas.

Desde el pasado noviembre Navarro y su equipo realizaron una excavación arqueológica en la zona conocida como Peñón Colorado, en el municipio andaluz de Alfacar, provincia de Granada, sitio identificado por algunos de los participantes como el lugar del crimen.

El general Fernando Nestares, hijo del jefe militar de las fuerzas del general Francisco Franco en la zona, visitó con los arqueólogos el lugar donde los cuerpos sin vida fueron lanzados en un pozo excavado para proveer de agua a una fabrica y un molino cercanos.

Aunque Navarro aseguró en el estudio realizado que fueron identificados tres posibles pozos a 20 metros del lugar excavado, la Junta de Andalucía rechazó seguir financiando la investigación por considerar que no existe certeza de haber ubicado los restos óseos.

Las dificultades para la ubicación exacta, pese a los testimonios, se basa en las grandes transformaciones que sufrió la zona, donde en 1997 se removió y rellenó el terreno para construir un campo de fútbol.

Aunque esas obras no se llegaron a concluir debido a la presión popular para preservar el lugar, en la zona hubo otras transformaciones debido a diversos usos, entre ellos la utilización como una pista de motocross y campo de tiro.

En su informe sobre la última intervención en Alfacar, entregada a Prensa Latina, el arqueólogo considera positivos y esperanzadores los resultados de las investigaciones geo-arqueológica y geofísica.

Navarro asegura que la prospección con geo-rradar detectó tres alteraciones del subsuelo como la más probable ubicación de los pozos buscados en el área donde se realizaron las obras para construir un campo de fútbol.

En opinión de Navarro, en buena lógica, cabría pensar que se localizaron los mencionados pozos, aunque no se puede tener la certeza del hallazgo hasta su constatación por el método arqueológico.

El estudio iniciado en noviembre de 2014 reveló una capa correspondiente al manto vegetal que cubría la zona con anterioridad a ser modificada para la construcción del campo de fútbol, lo cual permite afirmar que los trabajos no afectaron a los pozos.

La revisión de las fuentes lleva ahora a Navarro a desplazar la búsqueda unos 20 metros hacia el este de la zona abierta en la excavación arqueológica, donde el estudio determinó la presencia de tres anomalías que por su situación y cota encajan perfectamente con esos pozos, según Navarro.

El siguiente paso para llegar a una solución definitiva -explicó- debe ser el vaciado de los rellenos de la obra de 1997 y la comprobación arqueológica de las señales detectadas por el georradar.

Al respecto propone concluir la investigación mediante la retirada de los materiales de relleno en una zona delimitada ya, con medios mecánicos y control arqueológico.

Una vez alcanzado el suelo original, se deberá proceder con el protocolo para localizar y delimitar varios pozos existentes según versiones de testigos, en uno de los cuales se hallan los restos, para realizar sondeos arqueológicos que posibiliten comprobar la presencia, o no, de restos humanos en su interior.

La investigación geoarqueológica permitió trasladar a la situación actual los referentes espaciales de 1936, hoy desaparecidos, así como delimitar una superficie de poco más de 100 metros cuadrados como la más probable para la ubicación de los pozos.

El caso de García Lorca, aunque de los de mayor impacto, es apenas uno de los 108 mil españoles que se estima siguen enterrados en cunetas o parajes sin identificar, como resultado de la guerra iniciada en 1936 con el golpe de Estado de Franco y la represión posterior.

Los trabajos de búsqueda, sin respaldo financiero oficial en la mayoría de los casos, han permitido hallar algo más de seis mil 500 esqueletos, gracias al esfuerzo de diversas organizaciones de Memoria Histórica.

En relación con las cifras de fusilados, historiadores como Alberto Reig y Julián Casanova estiman que fueron unos 150 mil, resultado de una cruenta represión que llevó a las cárceles a unas 270 mil personas, mientras otros 300 mil debieron emigrar.

Se estima asimismo que unos 30 mil niños fueron robados a madres republicanas entre 1944 y 1954, pese a lo cual el fenómeno es poco divulgado y estudiado.

Igualmente en el país no existen condenados por esos crímenes, cuya aclaración reclaman organizaciones de víctimas y familiares que consideran necesaria la justicia y aclaración de esos casos para cerrar definitivamente las heridas abiertas en ese cruento período histórico.

(*) Corresponsal de Prensa Latina en España

cmv/ml