dissabte, 13 de juny del 2026

Los cuatro fusilados de Gandia ya identificados vuelven con sus familias: «Abuelo, cuánto tiempo nos robaron y cuántas historias quedaron sin contar»

 https://www.levante-emv.com/safor/2026/06/13/cuatro-fusilados-gandia-identificados-vuelven-131368068.html


Las familias de Manuel Martín, José Giner, Antonio Orengo y Manuel Castillo recuperan los restos de sus familiares en la Escola Pia de Gandia, escenario de su fusilamiento, que se ha convertido hoy en un espacio de reparación y memoria democrática


Así ha sido el emotivo acto de entrega de los restos de los cuatro fusilados ya identificados en Gandia

Saray Fajardo

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Gandia

«La ausencia de mi padre pesa porque este acto también le pertenecía. Creció sin su padre y llevó esa herida consigo toda la vida. Nadie debería tener que esperar una vida entera para recuperar a quien le arrebataron». Con estas palabras, cargadas de memoria y ausencia, la presidenta de la Associació de Víctimes del Franquisme de la Safor, Nuria Martín, ha puesto voz a un dolor heredado durante generaciones. Hoy, junto a otras tres familias de la comarca, ha recuperado los restos de su abuelo, Manuel Martín Collado, y José Giner Gasent, Antonio Orengo Damiá y Manuel Castillo García.

Martín fue fusilado por el franquismo el 31 de octubre de 1940, víspera de Todos los Santos, en la Escola Pia de Gandia. En ese mismo lugar, las familias de Manuel, José, Antonio y Manuel —los primeros cuatro identificados entre los 24 cuerpos recuperados de la fosa de Gandia el pasado 2023— han podido recuperar, casi nueve décadas después, los restos de quienes fueron arrancados de sus vidas y de sus familias sin motivo alguno. Mientras tanto, todavía permanecen 40 fusilados bajo los 220 nichos del cementerio de Gandia.

Una de las familias muestra trozos de tela y botones entregados junto a los restos.

Una de las familias muestra trozos de tela y botones entregados junto a los restos. / Saray Fajardo

La elección del lugar estaba cargada de simbolismo, ya que regresaban con sus familias al mismo espacio donde les arrebataron la vida. Un retorno atravesado por la emoción, el recuerdo y una reparación largamente esperada. En el acto, acompañado por la música de Borja Penalba, no solo estuvieron presentes las familias, sino también el resto de integrantes de la asociación, que mantienen viva la búsqueda, y de muchos vecinos de la localidad y de toda la comarca.

Los restos de los cuatro fusilados.

Los restos de los cuatro fusilados. / Saray Fajardo

La concejala de Memoria Democrática de Gandia, Alícia Izquierdo, ha querido poner en valor tanto el lugar como la perseverancia de las familias, que «durante 87 años han sostenido la ausencia». En sus palabras, «la memoria de los vuestros es patrimonio moral». Por ello, ha insistido en que estos cuatro vecinos «han vuelto al lugar donde los mataron, pero con una carga distinta, ya que vuelven abrazados por el afecto, con nombre, con orgullo y con ternura para ocupar el lugar que siempre les correspondió». Izquierdo ha recordado que detrás de cada una de esas personas «había una mirada, una familia, un oficio y una historia».

También el director de la excavación, Miquel Mezquida, ha querido reconocer el recorrido de quienes han llegado hasta este momento: «Cuesta mucho alcanzar este día», ha señalado y ha agradecido el esfuerzo silencioso y persistente de las familias.

Todos los presentes han compartido una misma sensación: «Esta recuperación ha llegado tarde». Sus viudas y muchos de sus hijos no pudieron despedirse ni llorar sobre sus cuerpos. «Pensar en ese dolor es insoportable; también imaginar todo lo que sufrió mi abuela, que tuvo que sacar adelante a la familia y dejar a mi padre al cuidado de su hermana», ha lamentado Nuria Martín.

Una de las familias muestra la foto junto a los otros familiares.

Una de las familias muestra la foto junto a los otros familiares. / Saray Fajardo

La presidenta de la asociación y nieta de Manuel Martín ha aprovechado el acto para dirigirse directamente a su abuelo: «Me hubiese gustado escucharte, abuelo. Cuánto tiempo nos robaron, cuántas historias se quedaron sin contar». Y ha añadido: «Hoy rompemos, por fin, ese pacto de silencio. Hoy vuelves a casa con los tuyos, rodeado de amor, de respeto y del lugar que nunca debiste perder».

Nuria no ha sido la única que ha recordado a su familiar fusilado por el franquismo. José, nieto de Manuel Castillo, vecino de l'Alqueria de la Comtessa y fallecido el 22 de junio de 1939 a los 36 años, ha expresado que «por fin podrá descansar». En la misma línea se ha pronunciado Antoni Orengo, nieto de Antonio Orengo, también fusilado en ese lugar: «Por fin podemos recibir los restos de mi abuelo y darle sepultura». Pero su emoción ha estado atravesada por una ausencia dolorosa: «Mi abuela no ha podido verlo. Tampoco mi padre ni mis tías, que soñaban con reencontrarse con su padre y nunca llegaron a hacerlo».

José Giner Gasent, vecino de Beniopa, tenía solo 31 años cuando fue asesinado. Para su nieto, José Luis Giner, este momento supone «un acto de higiene democrática del presente». Por ello, ha querido recordar no solo la lucha de su abuelo, sino la de su padre, que en los años 70 recogió ese legado y continuó una lucha sindical y democrática. «Como profesor, después de todo lo que hemos vivido estas últimas semanas, creo que la educación sigue siendo la herramienta más poderosa para combatir los errores del pasado y la ignorancia», ha afirmado.

«Teníamos una deuda»

El acto ha contado con la presencia de Zoraida Hijosa, directora general de Memoria Histórica del Gobierno de España, quien ha reivindicado la importancia de «decir sus nombres en voz alta porque vuelven con las familias con las que siempre debieron estar». «Heredamos historias, pero también heridas que hoy empiezan a cerrarse porque vuestra lucha, vuestro empeño y vuestra valentía nos han traído hasta aquí», ha destacado. Hijosa ha subrayado que «el Estado español tenía una deuda con todos vosotros, por lo que este paso forma parte de una reparación necesaria». También ha lamentado la ausencia de representantes del Gobierno valenciano, aunque ha agradecido el trabajo realizado desde la Diputación de Valencia.

Una de las familias deposita los restos en el altar de la Escola Pia de Gandia.

Una de las familias deposita los restos en el altar de la Escola Pia de Gandia. / Saray Fajardo

La vicepresidenta y diputada de Memoria Histórica, Natalia Enguix, que ha acompañado a la asociación en distintas ocasiones, tampoco ha querido faltar. Ha recordado las actuaciones realizadas durante estos años y ha dejado una imagen especialmente simbólica: «Las piedras que envuelven este claustro escucharon los últimos anhelos de vida de quienes fueron privados de libertad. Hoy adquieren una dimensión humana y reparadora al acoger este acto».

Por último, el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, ha reiterado que esta recuperación es una cuestión de derechos humanos: «Las familias tienen derecho a recuperar a sus seres queridos». Ha insistido en que era «un deber moral y democrático de la ciudad», por lo que ha concluido con una reflexión compartida por todos los presentes: «Hemos esperado demasiado tiempo para llegar hasta aquí, pero nos dejaron la mejor herencia posible: los valores de la igualdad, la fraternidad y la dignidad».

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