Los actos en memoria de las víctimas de la toma de la ciudad por el bando sublevado tendrán lugar en el Palacio de Congresos y el cementerio de San Juan Bautista

Badajoz
En Extremadura, han sido varios los investigadores que han arrojado luz sobre los fusilamientos ordenados por el teniente coronel Juan Yagüe. Aunque son decenas los libros que profundizan en este episodio, el escritor Justo Vila, con buena parte de su producción literaria centrada en este capítulo, destaca una obra sobre las demás: 'La columna de la muerte', del historiador Francisco Espinosa.
Recuerda Vila el papel clave que desempeñaron los periodistas internacionales que lograron entrar en la plaza fronteriza para cubrir la toma. Las matanzas de agosto de 1936 fueron dadas a conocer al mundo por las crónicas de Mário Neves, Jay Allen, Jacques Berthet y Marcel Dany. «Sin su testimonio se habrían perdido en el mar caudaloso de la propaganda franquista», reivindica. Vila conoció en los ochenta al portugués Mário Neves. «Siempre confirmó los crímenes del verano del 36. Entrevistó al teniente coronel que mandaba a los rebeldes. Lo hizo apenas quince horas después de la entrada en la ciudad. Le preguntó por el número de fusilados. «Hay quien habla de dos mil», señaló Neves. «No deben de ser tantos», dijo el militar, «pero con un aire de suficiencia, de perfecta confirmación de que podía ser posible».
La entrevista de Neves y Yagüe tuvo lugar a las 11.00 horas del 15 de agosto, es decir, apenas quince horas después de que el mando sublevado entrara en la ciudad (los fusilamientos en masa no habían hecho más que empezar).
Poco después de salir de Badajoz, en dirección a Madrid, el teniente coronel volvió a ser entrevistado, en ese caso por John T. Whitaker, que también le preguntó si era verdad que habían sido fusiladas miles de personas.
La respuesta no dejaba lugar a dudas: «Naturalmente que las hemos matado. ¿Qué suponía usted? ¿Iba a llevar cuatro mil rojos prisioneros en mi columna, teniendo que avanzar contrarreloj? ¿O iba a dejarlos en la retaguardia para que Badajoz fuera rojo otra vez?». No olvida el escritor el zarpazo que supuso en el resto de la región el paso de las tropas sublevadas. «En el conjunto de la provincia podríamos hablar de en torno a nueve mil asesinados en aquel verano y nunca menos de doce mil en la región durante la guerra y la posguerra».
Justo Vila, autor de la novela 'Lunas de agosto' (inspirada en los hechos históricos) repasa los escenarios del terror de aquel 14 y 15 de agosto. La sangre corrió más allá de la plaza de toros (actual Palacio de Congresos) y los muros del cementerio viejo: «También hubo muerte en la catedral, la cárcel (antiguo palacio de Godoy), las calles que bajan desde la plaza de San Juan, las murallas...».
Badajoz constituía para el bando sublevado un punto estratégico entre España y Portugal, y la caída de la ciudad en sus manos suponía la unión de las tropas comandadas por Mola y de Franco, preparados a partir de ese momento para lanzar la ofensiva sobre Madrid.
Homenajes programados
90 años después, la memoria de aquel verano negro sigue viva en la ciudad.
Los actos en recuerdo de las víctimas comenzarán a las 20.00 horas con una performance junto al acceso al Palacio de Congresos a cargo del artista murciano Dómix Garrido Abenza, dentro de su ciclo #90añosderepresión, con el que pretende «cerrar un ciclo y abrir un litigio simbólico contra el olvido» bajo el título 'unaciudadROJA'. Hasta la capital pacense traerá una silla metálica antropomórfica como memoria acústica del dolor colectivo ensayado antes en Murcia.
La programación de la Plataforma Agosto Antifascista también dará inicio este viernes, a las 20.30 horas, con una manifestación que partirá desde Puerta de la Trinidad y discurrirá hasta el Palacio de Congresos.
Por su parte, a las 21.30 horas, el PSOE volverá a conmemorar la efeméride en este mismo enclave donde se levantaba la vieja plaza de toros.
En la explanada intervendrán la secretaria general del PSOE de Badajoz, Silvia González, y el secretario de Memoria Democrática de Juventudes Socialistas, Julio Alberto González, quienes dedicarán unas palabras a las personas asesinadas, para dar paso a una ofrenda floral.
El tradicional homenaje en el cementerio de San Juan Bautista tendrá lugar el sábado, junto al monumento que recuerda a las personas asesinadas tras la llegada de las tropas comandadas por Yagüe.
El acto organizado por el PSOE y el sindicato UGT comenzará a las 10.00 horas en el camposanto, junto al monumento levantado en 1986 y situado junto a la fosa común en la que reposan alrededor de 2.000 personas ejecutadas.
Los socialistas recuerdan que el homenaje, que se celebra desde 1977, está abierto a toda la ciudadanía. Se busca «preservar la memoria de quienes fueron encarcelados o asesinados por su militancia política o sindical, por su condición social, por defender la legalidad republicana o, sencillamente, por ser considerados desafectos por los sublevados».
Tomarán la palabra Silvia González, y Manuel Borrego, secretario general provincial del PSOE de Badajoz.
Tras las intervenciones se depositarán flores en las tumbas de Pedro Rubio Heredia, diputado socialista por Badajoz asesinado en 1936 a los 25 años; Sinforiano Madroñero, primer alcalde socialista de la ciudad, ejecutado por los sublevados ese mismo año; y de Eladio López Alegría, el abogado, fiscal y político que fue el primer alcalde de la capital pacense durante la Segunda República. Militó en el Partido Republicano Radical Socialista y murió también en la ocupación de la ciudad.

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