dissabte, 18 d’abril del 2015

Homenaje a los brigadistas internacionales en el Cementerio de San Esteban de Litera.


http://www.canallitera.es/ver-noticias/2303/homenaje-a-los-brigadistas-internacionales-en-el-cementerio-de-san-esteban-de-litera.html


Homenaje  a los brigadistas internacionales en el Cementerio de San Esteban de Litera
SOCIEDAD

Homenaje a los brigadistas internacionales en el Cementerio de San Esteban de Litera

miércoles 15 de abril de 2015
El Ateneo Republicano de Binéfar celebra el 14 de Abril
El Ateneo Republicano de Binéfar rindió homenaje el pasado domingo a las Brigadas Internacionales y la guerrilla antifranquista en San Esteban de Litera, en el marco de las Jornadas Culturales del 14 de abril.
En el acto se inauguraron oficialmente dos placas conmemorativas pertenecientes a cinco brigadistas de la 45ª División Republicana de las Brigadas Internacionales, por un lado, y, por otro, al último jefe de la Agrupación Guerrillera del Alto Aragón y miembro del Partido Comunista de España, Narciso Villelas, natural de Alquézar.
Según informó Sebastián Agudo, miembro del Centro de Estudios Literanos y Terre de Fraternité, hace un año, tras las labores de investigación de su entidad, se descubrió que se hallaban enterrados en el cementerio de San Esteban de Litera cinco brigadistas de la 45ª División Republicana de las Brigadas Internacionales: el holandés Hendrik Koostra, Eliseo Carola Castelló, natural de Villalonga de Ter (Barcelona), Salvador Cabreras, Dionisio Giménez y Ramón Altas. Todos ellos fallecieron de enfermedad en el hospital militar que dicha división tenía en la localidad y en su fosa luce una placa en su honor.
Además, recordó que en este mismo cementerio está enterrado el último jefe de la Agrupación Guerrillera del Alto Aragón y miembro del Partido Comunista de España, Narciso Villelas, nacido en Alquézar, al que también se le ha colocado una placa conmemorativa.
Así pues, el pasado domingo se celebró en el cementerio de San Esteban de Litera el acto de inauguración de ambas placas con la asistencia de numeroso público de la comarca. Participaron en el acto, organizado por el Ateneo Republicano de Binéfar, los familiares del brigadista holandés, entre los que estaban tres de sus sobrinos, una representación del PCE de Aragón encabezada por su secretario general, Alberto Cubero, el presidente de Terre de Fraternité, Guy Saurat, el vicepresidente del Foro por la Memoria, Javier Ruiz, y el historiador especializado en franquismo y represión Félix Tundidor.
Entre los asistentes también estuvieron Miguel Aso, diputado por Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, y a título personal Ricardo Capella, cónsul general de Venezuela e hijo de exiliados españoles republicanos.
La ceremonia fue muy emotiva y finalizó con un minuto de silencio y la lectura de varios poemas, a cargo de Paco Paricio, de Los Titiriteros de Binéfar, y de varios miembros del Ateneo Republicano.

http://www.andalucesdiario.es/politica/jaen-rinde-homenaje-a-las-victimas-del-bombardeo-del-1-abril-del-37/


Jaén rinde homenaje a las víctimas del bombardeo del 1 abril del 37

ANTONIA MERINO / 18 Abr 2015
Túneles del refugio antiaéreo de Jaén.Túneles del refugio antiaéreo de Jaén.
En la primavera del 37 la ciudad de Jaén vivió uno de los episodios más dramáticos de su historia. El 1 de abril seis aviones de la Legión Cóndor del ejército nazi al servicio de los militares sublevados dejaron caer más de 68 bombas por orden del general Queipo de Llano en el perímetro de la capital. La incursión aérea dejó un reguero de muertes que aún permanece vivo en la memoria de muchos jiennenses.
78 años más tarde de aquella matanza indiscriminada, colectivos de la capital han querido rememorar lo acontecido en aquellas semanas trágicas que costó la vida a 285 personas. Una conferencia sobre el bombardeo a Jaén, una visita al refugio antiaéreo de la ciudad y el homenaje a un histórico del PSOE jiennense, detenido el 11 de abril y fusilado en agosto del 39 por el franquismo, forman parte de los actos organizados para recordar a las víctimas de la guerra y la posguerra.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Los actos arrancaron con la conferencia de Luis Sánchez Tostado, escritor, historiador y criminólogo, organizada por el foro cultural Jaén Debate, para dar respuesta a algunos de los aspectos más oscuros relacionados con aquel episodio. ¿Por qué pasó desapercibido este ataque aéreo en su tiempo? ¿Cómo se planeó? ¿Cuáles fueron sus consecuencias? ¿Cómo fueron los últimos días de la guerra en Jaén? ¿Cuál fue el balance de la guerra civil en Jaén?
Estas son algunas de las preguntas que fue desgranando durante una intervención en la que aportó datos y testimonios de las personas que vivieron aquel drama y que están recogidas en los trabajos de investigación realizados en los últimos años, además de los artículos de prensa, poemas y fragmentos de escritores como Miguel Hernández y Rafael Porlán, que por circunstancias del destino, vivieron ‘in situ’ los bombardeos.
Imagen histórica del bombardeo de la Legión Cóndor sobre Jaén.
Imagen histórica del bombardeo de la Legión Cóndor sobre Jaén.
Durante la charla, Sánchez Tostado desglosó el horror de aquellas primeras semanas del mes de abril, que arrancaba el día 1 con el bombardeo republicano sobre el municipio cordobés de Cabra causando cerca de cuarenta muertes. “Aquel acto enfureció de tal manera al general Queipo de Llano que ese mismo día ordenó bombardear Jaén como represalia”.  Aquel ataque fue un “crimen de guerra” en toda regla contra la población civil desguarnecida de toda defensa; no en vano, el historiador jiennense afirma que “el militar golpista tiene el récord de las mayores matanzas en Andalucía durante la contienda”. Así, recordó que esta región conserva el mayor número de víctimas y desaparecidos de toda España. Con esta acción “quedó patente que Queipo era uno de los generales golpistas más sanguinarios del elenco de generales que se sublevaron”.

ENTRE LA VENGANZA Y EL PÁNICO 
Sánchez Tostado ha comentado que el ataque aéreo dio lugar a una ola de pánico que recorrió la ciudad, “desatándose las ansias de venganza por el bombardeo de parte de los militantes de izquierdas”. Así, explicó que al día siguiente miembros del Frente Popular de Jaén, un grupo de guardias de asalto y otro de milicianos armados, “se dirigieron a la cárcel para llevar a cabo una saca de presos derechistas que igualara el número de víctimas inicialmente contabilizadas en el bombardeo de la capital. Cometiendo un acto también indigno”. No obstante,  subrayó que “Jaén no tenía interés militar alguno, era una ciudad indefensa. El ataque que vivió respondía exclusivamente a un acto de venganza”.

La operación militar coincidió también en el tiempo con el bombardeo en las ciudades vascas de Durango y Guernica. El ataque a Jaén, aunque tuvo una menor repercusión nacional e internacional, “fue una acción tomada en caliente para vengarse de la población civil, mientras que el ataque a los dos municipios vascos respondía a una ofensiva de los militares rebeldes para ocupar la cornisa cantábrica”, sentencia Sánchez Tostado.

JAÉN NO ES GUERNICA. ¿O SÍ?
En este contexto, ha incidido en que según los estudios el bombardeo de Guernica no tuvo más muertos que el de Jaén, “pero sí contó con una mayor campaña propagandística que eclipsó los bombardeos anteriores”.  A ello hay que sumar, según el escritor jiennense, la matanza que se produjo con posterioridad por parte de las autoridades republicanas contra los presos de derechas como represalia al ataque aéreo, motivo por el cual no se divulgó con la misma fuerza.

A pesar de la barbarie de la guerra, Sánchez Tostado ve importantes diferencias entre los actos de represión de uno y otro bando. Mientras que la represión republicana respondía a un estallido espontáneo y descontrolado en tiempos de guerra, como réplica “a una agresión bestial como es el levantamiento en armas contra un gobierno democrático legítimamente constituido; la represión franquista formaba parte de un plan establecido, que siguió matando en tiempos de paz”.

LA GUERRA HA TERMINADO. ¿O NO?
Más de 200.000 personas fueron asesinadas, de ellas 50.000 durante la dictadura. “La guerra no terminó, por tanto, en el 39″. Al hilo de ello, el autor defiende la necesidad de que los jóvenes nacidos en democracia conozcan estos episodios, “no sólo porque forman parte de su legado histórico, sino porque es necesario divulgar la verdad para que en un futuro no se repitan los despropósitos históricos que llevaron a los españoles a matarse unos a otros”.

Por su parte, el colectivo cultural IUVENTA, ha organizado una visita al refugio antiaéreo de la plaza de Santiago, restaurado en 2011 por el Ayuntamiento de Jaén, gobernado por PSOE e IU. El refugio se ha convertido en un espacio de reflexión sobre la paz y las víctimas de la guerra civil española.
Para el presidente de la asociación, Rafael Cámara, el acto pretendía “poner en valor el patrimonio histórico en su vertiente social, así como refrescar la esencia de los valores humanos como un arma eficaz contra el odio, la guerra, el rencor, la masacre… la inhumanidad. No debemos dejar en el olvido nuestra identidad, nuestros antecedentes, que lamentablemente en muchas ocasiones son sufrimiento en su más cruda realidad. Parafraseando a Miguel Hernández: “Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes, tristes”.

Reivindicación y Memoria en el Cementerio Civil de Valencia. ¡¡Dos actos diferentes!!



REIVINDICANDO EL MEMORIAL “JARDÍN DE LAS IDEAS”. HOMENAJE A TEÓFILO ALCORISA

Fernando Delgado: “Todos ellos son memoria; están vivos en nosotros”

Este sábado, a las 12 h, se ha realizado el Homenaje previsto en el antiguo Cementerio Civil a todas las víctimas del franquismo, simbolizadas en quienes “aún están bajo esta hierba , en el mismo lugar, poetas, escritores, masones, gitanos, judíos y exponentes de otras religiones y filosofías, juntas todas las disidencias contra las rancias sociedades decimonónicas y autoritarias que dominaron España hasta los años 70” según comienza exponiendo Matías Alonso, Coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica, que ha explicado que “bajo ellos, sufriendo su mismo destino también están las víctimas que el franquismo enterró allí clandestinamente, como Teófilo Alcorisa y otros que fueron hechos desaparecer cuando en España ya no había dos bandos, sino uno”.

Jose Luis Ábalos, diputado socialista en el Congreso, ha puesto de manifiesto que “un acto como este, en otros países se celebra con otros aires, organizado y con la presencia de las Autoridades que aquí nunca aparecieron, y no como una ceremonia semiclandestina y voluntarista a cargo de quienes no tienen ninguna ayuda”. Ha agradecido la dedicación de Alonso y del GRMH, “con tesón, manteniendo la llama de los valores republicanos, socialistas y democráticos en ocasiones de verdadera soledad”. El diputado Ábalos ha dejado claro que “para una persona de izquierdas, republicana y socialista, estos son nuestros valores, y acudiendo aquí damos la cara un día, pero la lucha por ellos hay que desarrollarla todos los días”. En ese sentido, ha informado de “la presentación de varias denuncias contra alcaldes valencianos que siguenm manteniendo simbología y menciones honoríficas al franquismo en los próximos días, ampliando las que ya presentó el abogado Eduardo Ranz y firmadas por Ábalos y Alonso. Tenemos que seguir el ejemplo de aquellas víctimas y luchar por su memoria allí donde se produce una agresión o un delito contra ella, sea quien sea”. Ábalos ha recordado la amenaza de Aguirre de derogar la Ley de la Memoria: “el PP considera esta como una ley ideológica y quiere acabar con ella, mostrando su odio a lo que representa; una advertencia de lo que harán si continúan al frente de las Instituciones”

Cristina Almeida ha recordado cómo se empezó a forjar la reivindicación del “Jardín de la Memoria” apoyando a Fanny Rubio tras el arrasamiento de más de cien tumbas. “Con ellas hicieron desaparecer los nombres de todos los que aún continúan bajo esta verde hierba donde se ven algunas florecillas que seguramente nos envían ellos desde lo profundo para recordarnos que están ahí”. Almeida recuerda que “ahogando aquella República quisieron ahogar los valores que la sustentaron, los valores que trajeron aquí a los represaliados y a los disidentes de la Cultura, de la Política, de la religión y de la filosofía. Por eso lo primero que vamos a hacer cuando cambien estos Gobiernos es renovar la petición de ese memorial donde por fin consten sus nombres y sus símbolos”.

Fernando Delgado ha remarcado la importancia de la Memoria: “unos dicen que las víctimas van al cielo; otros, que al infierno… para mi, las personas que ya no están siguen vivos mientras haya alguien que los retenga en su propia memoria; todos ellos viven en mí porque forman parte de mis recuerdos. Ellos viven en nosotros”. El escritor ha remarcado la importancia de “mantener la lucha por la Memoria y los valores de quienes trajeron aquella República y la defendieron, de quienes lucharon por el retorno de las Libertades pagando tan alto precio. Esta es una lucha que también atañe a las nuevas generaciones que se incorporan a la lucha social y política, no es una moda sino una obligación ética”


Fanny Rubio ha emocionado también a los asistentes recordando sus vivencias junto a su abuela Paula, una mujer luchadora, de la CNT, condenada tras la guerra, y que al final de sus días, junto a su marido, eligió descansar junto a los disidentes, contra los rebeldes que por entonces sólo tenían ese espacio para mostrar sus símbolos. Aquella activista libertaria eligió descansar en el seno de la tierra, unida a través de ella con el universo. Tras la lectura del poema “Ángeles”, de Cernuda, los asistentes emocionados han ido depositando flores rojas junto a un bípode con un texto que dice “NECESITAMOS VUESTROS NOMBRES” que, como ha dicho Alonso, durará lo que tarde en llevárselo el viento o alguien mande retirarlo… mientras, el Cant dels Ocells sonaba, cerrado el acto. 





18-04-2015 / 13:41 h EFE
La Plataforma per la Memòria del País Valencià ha celebrado hoy un acto de recuerdo y homenaje a las víctimas del franquismo en el cementerio general de Valencia donde se han depositado claveles y se ha leído un manifiesto reclamando la apertura de los archivos y el establecimiento de responsabilidades.
En el acto, en el que han participado unas 400 personas, se ha leído en voz alta un centenar de nombres y se han depositado claveles rojos, ha informado uno de los miembros de la Plataforma, Antonio Infante.
Infante y Carmen Salvador -madre de Guillem Agulló- han leído un manifiesto en el que señalan que muchas de las víctimas del fascismo están en "enormes fosas comunes" en el cementerio de Valencia, donde se encuentran las más grandes de Europa.
La Plataforma asegura que los procesos para la recuperación de la memoria se han cerrado en falso pero la lucha "continúa", también con el recuerdo de "todas las víctimas enterradas en las fosas" del cementerio general de Valencia, que el Ayuntamiento "no ha dejado de intentar borrar".
Exige que se abran todos los archivos, se recojan todos los testimonios y se establezcan responsabilidades, incluidas de la Iglesia Católica que se "beneficia de los privilegios y el patrimonio que acumula para justificar la Cruzada y los asesinatos indiscriminados, y para dar apoyo a la dictadura hasta el último día".
La Plataforma reclama un protocolo judicial y forense para poner en marcha las exhumaciones y acabar con las tumbas "sin nombre ni memoria" que se reparten por centenares de campos, los bordes de las carreteras o los cementerios.
La Plataforma per la Memòria del País Valencià apoya el acto programado para mañana domingo en el cementerio de Paterna, en el "paredón de España", un lugar "de la memoria de primer orden" que no ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural, según indica el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica y la Fundación Internacional Baltasar Garzón.
En el cementerio de Valencia también se ha celebrado otro acto de reivindicación y de homenaje al republicano represaliado del franquismo Teófilo Alcorisa, organizado por este Grupo para la Recuperación de la Memoria, que reclama "restituir" los nombres "de los disidentes" con un memorial llamado "jardín de las ideas" que el Ayuntamiento "no permite construir", según el coordinador de la entidad, Matías Alonso.
Los disidentes "sociales y religiosos", cuyos restos se encuentran en "una pequeña parcela de la sección 4 izquierda" del cementerio, continúan "con la indiferencia" del Ayuntamiento que "no permite exhumar" a Teófilo Alcorisa, como reclaman sus familiares.
Alonso ha manifestado que en Valencia hay "una asignatura pendiente", y ha lamentado que no ha asistido al acto ninguna autoridad excepto el diputado socialista en el Congreso José Luis Ábalos.




HOMENAJE FLORAL A LOS QUE DIERON SU VIDA POR LAS LIBERTADES Y LA DEMOCRACIA.


Domingo 19 de abril 2015:
QUINTANAR DE LA ORDEN (TOLEDO)
Lugar: Cementerio de Quintanar
Organiza: Foro por la Memoria. Agrupaciones locales de IU y PCE
 



Velilla de Jiloca. Vídeo de trabajos de localización.




Os mando el video de los trabajos de localización por medio de georadar, perfilometro, fotografía aérea infrarroja y térmica de la fosa común de la guerra civil española en el termino de Velilla de Jiloca (Zaragoza).
Saludos.




2015-04-16 Velilla de Jiloca (Zaragoza), toma de datos con georadar, perfilómetro y fotografía aérea infrarroja y térmica para localizar la fosa común de la guerra civil española donde estarían los restos de dos vecinos de Fuentes de Jiloca, uno de ellos seria Bernab,e Serrano Ruiz y del otro no tenemos ninguna referencia hasta el momento.


Miguel Ángel Capapé Garro
669379954
http://aricomemoriaaragonesa.wordpress.com/



MEMORIA/REPÚBLICA. Francisco Pimentel.


https://www.facebook.com/groups/368557283171702/permalink/1035778926449531/

La Voz de Ronda 18.04.2015
MEMORIA/REPÚBLICA
Mi padre fue toda su vida una persona buena y sensata, que a pesar de haber sufrido a los 22 años, junto con mi abuelo, todo el peso del terrorismo fascista, menos la muerte, nunca habló de venganza o como algunos decían “cuando vengan los nuestros” o “cuando le demos la vuelta a la tortilla”.
Mi abuela, que el asesinato por fusilamiento de su marido dejó viuda a los 43 años, con 4 hijos y sin recursos, siempre me decía cuando íbamos al “cementerio” que no le prestara atención a quien tales cosas decía porque eso era pretender hacer igual que los fascistas y que nosotros no podíamos ser ni hacer como “esa gente” porque nos convertiríamos en ellos y entonces nada habría valido la pena.
Así que desde pequeño aprendí que el comportamiento de los socialistas tiene que ser distinto al de los burgueses.
Esto que enunciado así parece sencillo y obvio no lo es tanto cuando siendo sinceros nos preguntamos ¿y cual debe ser nuestro comportamiento? y es difícil responder porque las pautas de nuestra forma de ser no son nuestras. Nos han sido impuestas por la burguesía y la religión principalmente y casi no entendemos que podamos comportarnos de otra manera. Y sin embargo es absolutamente necesario que nuestro comportamiento social, moral, ético, cambie si queremos evitar una nueva hecatombe a la que el sistema financiero nos conduce.
Valgan estas reflexiones que me han acompañado toda la vida para decir las satisfacciones que he tenido estos días cuando he sido invitado a hablar sobre nuestra memoria histórica en dos foros distintos. Uno fue el día 10 en el IES Gonzalo Huesa donde el numeroso grupo de alumnos de 16-18 años me escuchó con tan gran atención que todavía estoy impresionado. Y no solamente yo, también Antonio Heredia que me acompañó y contó sus vivencias desde que hicieron desaparecer a su padre siendo él y sus hermanos niños pequeños. El otro fue el día 14 en Alcalá del Valle, donde después de una ofrenda floral y poesías en el monumento a los republicanos desaparecidos, dimos a conocer los objetivos de verdad, justicia y reparación de la memoria histórica, que igualmente fueron escuchados por un numeroso grupo de vecinos de todas las edades. Uno de los datos que llevé es que aparecen dos vecinos de Alcalá del Valle fusilados en Ronda el día 16 de Marzo del 1937: José Molina Anaya de 19 años y Manuel Gil Mellado de 37 años. Ambos están en una de las fosas de Ronda junto con otros 20 de Cuevas del Becerro que mataron aquel día.
Hay 30 nombres de desaparecidos en el monumento de Alcalá del Valle a los que ahora habrá que sumar estos dos encontrados en Ronda, que cuando sean exhumados e identificados podrán ser trasladados a su pueblo como tantos otros de otros tantos pueblos que hay entre los 1.607 fusilados documentados.
Manuel Velasco ha coordinado el libro “Objetivo Ronda” y dice: A la sublevación militar franquista en Julio de 1936, le acompañó la necesidad de someter por las armas todas aquellas zonas que permanecieron leales al gobierno de la Segunda República y la consigna de implantar el terror a sangre y fuego se fue cumpliendo al pie de la letra.
No se me puede olvidar la inscripción que hay en el monumento de Alcalá del Valle: “quisieron borrarlos, pero no lo han conseguido”. Quisieron borrar de la historia a la República Española y hoy resurge como necesidad imperiosa para detener tanta corrupción y sufrimiento.
Francisco Pimentel
asociacionmemoriahistoricaronda@yahoo.es
grupo facebook: memoria histórica de Ronda


Valdenoceda, de lugar de exterminio a paradigma de la Memoria recuperada sólo gracias al esfuerzo de unos pocos: La Memoria al servicio de la Justicia.


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viernes, 17 de abril de 2015


Como tantos pueblos, villorrios y aldeas rurales venidas a menos con las décadas y los siglos de despiadada urbanización galopante, es hoy Fontanosas una minúscula pedanía manchega que tiene 120 habitantes pero que a finales de los 30 del pasado XX contaba sin embargo con varios cientos. Dependiente administrativamente en una parte de Almodóvar del Campo y en otra de Abenójar (Ciudad Real), según el padrón de 1940 eran 210 los varones mayores de 18 años y menores de 70 naturales y vecinos fontanareños. Y de ellos, al menos el 40% fueron víctimas de la represión franquista. Dos de cada cinco varones adultos. Presos, fusilados, desaparecidos, muertos... Cuarenta de cada ciento. Cuarenta. De cada cien.

En la lista de fontanareños desafectos al régimen franquista 
elaborada en abril de 1941 que se custodia en el Archivo Municipal de Almodóvar del Campo figuran --además de 13 fusilados, 2 muertos en prisión y 2 asesinados por razones políticas-- otros 52 nombres,  la mayor parte desafectos presos, 3 escapados a Francia y 3 en batallones disciplinarios. Entre los asesinados, sagas familiares compuestas por hasta tres hermanos. Y, como en los pueblos, apellidos linajudos históricamente republicanos que se repetían en cada censo y lista elaborada por los represores. Uno de estos apellidos fue el de los Escribano, en este caso antecedido por Ruiz como primero.

Los hermanos Ruiz Escribano, Grazeliano e Inocente, hijos de un matrimonio de pequeños labradores pobres ciudadrrealeños, habían estado combatiendo en diferentes frentes durante la guerra y al término de la misma fueron apresados, siendo conducidos a centros de detención. Grazeliano, veterano sindicalista de la CNT, fue llevado prisionero a Almodóvar procedente de Guadalajara el 12 de julio de 1940. Inocente ya estaba allí y de allí salió camino del penal de exterminio de Valdenoceda (Burgos) el 6 de agosto de ese mismo año. La vicisitud vital de Grazeliano fue quebrantada abruptamente por sus asesinos en el cementerio de Ciudad Real, en cuyas tapias fue bárbaramente fusilado el 15 de febrero de 1941. Su deudos nunca supieron de su suerte, y sólo el empeño de alguno de ellos por conocer, les permitió saber que había sido juzgado sumarísimamente, ejecutado antes de que hubieran transcurrido 24 horas y enterrado de forma anónima en el cementerio de la capital manchega, en un fosa ignota nunca encontrada. Sus restos siguen aún desaparecidos.

Inocente fue apresado en la plaza de toros de Granada y desde allí trasladado al campo de concentración de Armilla. Tras recibir un aval de Fontanosas, salió libre pero al llegar al pueblo fue detenido y encarcelado en la sacristía por los falangistas locales. Fue trasladado a la prisión de Almodóvar del Campo el 25 de mayo de 1939 y juzgado el 3 de julio de 1940 en multitudinario consejo de guerra, de donde "escapa" con una condena a 30 años. Trasladado en agosto de ese año a Valdenoceda, con posterioridad su condena se reduce a 20 años. Tras pasar las de Caín en este lugar burgalés de muerte, en junio de ¿1946? obtiene la libertad condicional y se traslada a Fontanosas, pero a los 10 meses es obligado a ingresar en un batallón disciplinario de soldados trabajadores en África.


La tortura y el maltrato a Inocente duró lustros, décadas, pero fue su paso por la espeluznante prisión de Valdenoceda el que marcó por siempre su vida. Allí conoció el hambre y la precariedad deliberada, a buen seguro preparada para causar mortandad entre los antifranquistas. Y la muerte. La Muerte, con mayúsculas. Contaba Inocente que en Valdenoceda “la comida era pésimamente mala. El desayuno se componía de una sopa de ajo, que en realidad era un cazo de agua caliente con unas cabezas de ajos porque las sopas no las probábamos ninguno. La comida casi siempre era lo mismo: coles con patatas y pasaba lo mismo que con las sopas, que las patatas rara vez te tocaba alguna. Muchos en Valdenoceda murieron de hambre". A Inocente le obligaron a tirar diariamente de un carro cargado de muertos en la prisión, camino del cementerio: “Todos los días moría alguno y algunos días dos y tres y su muerte era siempre la misma, de hambre y miseria”.

Para espanto de todos, Inocente narraba que en la prisión de Valdenoceda, vio a uno “comérselo” los piojos “y a otro se le abrió una piojera en el culo y le abrieron un agujero que le cabía una manzana. Esto se lo vimos cuando murió”. ¿Cómo hablar de ésto? ¿Cómo explicar ésto?

Salvó su vida Inocente sólo "gracias a mi hermana Aurelia que me solía mandar algún paquete de harina tostada, la que yo administraba muy bien: por la mañana a la sopa le ponía un par de cucharadas de harina y en la comida hacía lo mismo. Como la daban caliente la movías un poco y hacías un amasadillo que me estaba riquísimo. Gracias a esto pude sacar la piel adelante”. Sólo así Inocente se libró de la muerte. Como Ernesto Sempere, como Isaac Arenal. Como Gabriel Martínez. Pero nunca se libró Inocente de los recuerdos de tortura y opresión sufridos en Valdenoceda.

Otros 160, al menos, aunque algunos sospechamos que muchos,muchísimos más allí murieron y sus cuerpos fueron arrojados al vecino Ebro, reposaron en la fosa sin nombre, enterrados como perros junto al cementerio sacramentado de Valdenoceda. Más de un centenar fueron exhumados hace unos pocos años tras la intervención esforzada de su Agrupación de Familiares. Algunos de los restos identificados serán entregados mañana, sábado 18 de abril de 2015 por los memorialistas a sus descendientes. En espíritu, en esencia, Inocente, Ernesto, Isaac y muchos cientos y miles más estarán allí, al pie de la fosa, en el cementerio, presidiendo el acto, levantando el puño. Y llorando por sus compañeros. Que la tierra les sea leve a todos ellos. Que descansen en paz. Que su ejemplo nos acicate para emularlos.

Inocente Ruiz Escribano con otros compañeros anónimos, en Valdenoceda

Inocente Ruiz Escribano en el 91º Batallón Disciplinario , 2ª Compañía. Foto realizada como prueba de vida el 7 de septiembre de 1944. En la Africa controlada por el franquismo.

Los socialistas en los ayuntamientos.


http://www.publicoscopia.com/cultura/item/3884-los-socialistas-en-los-ayuntamientos.html


Los ministros Alejandro Lerroux y Manuel Azaña, el alcalde de Madrid, Pedro Rico, el concejal Vicente Alfaro y el diputado Sigfrido Blasco, en un mitin en Valencia | DESFILIS.Los ministros Alejandro Lerroux y Manuel Azaña, el alcalde de Madrid, Pedro Rico, el concejal Vicente Alfaro y el diputado Sigfrido Blasco, en un mitin en Valencia | DESFILIS.
El aporte de los concejales socialistas a la consolidación de los ayuntamientos democráticos españoles a partir de 1891, supuso una importante contribución a la construcción de los cimientos de una incipiente sociedad democrática. En aquellos primeros años de lanzamiento del partido obrero, fueron dos sus pretendidos objetivos fundamentales: el establecimiento de una organización sindical que facilitase la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y el acceso de éstos a las instituciones estatales a través de la angosta puerta que suponían los ayuntamientos.
Ya en su segundo Congreso, celebrado en Bilbao en agosto de 1890, y aprovechando el restablecimiento del “sufragio universal” masculino, el partido había decidido participar en los diferentes procesos electorales que se convocasen en el Estado, en línea con lo defendido por los partidos de la II Internacional de la que formaba parte. Aunque, lo cierto es que tal resolución fue tomada más como ocasión propicia de difundir la ideología y programa socialistas que pensando en la obtención de cuotas prácticas de poder, a las que de antemano sabían de su difícil acceso, habida cuenta de las complicadas circunstancias electorales que envolvían aquellos procesos.
Y no era para menos, pues nada más ser aprobada en el mes de junio por un gobierno liberal dicha ley electoral del sufragio universal, Sagasta, su presidente, se vio forzado a dimitir, retornando el conservador Cánovas del Castillo, quien suspendió las Cortes dos días después del acto de la jura ministerial. En el mes de noviembre, con las Cortes aún suspendidas, el rey firmó una Real Orden que incluía “la adaptación de la ley electoral vigente a las elecciones de diputados provinciales y concejales”. Tal “adaptación” no era sino el mantenimiento de los antiguos criterios censitarios y de capacitación en las condiciones de elegibilidad de los concejales, ya que se obligaba a los candidatos, además de llevar al menos cuatro años de residencia en el término municipal, y haber abonado una cuota directa en las listas de contribuyentes por el impuesto territorial o por el de subsidio industrial y de comercio. Es decir, en lugar de adaptar la ley municipal a la electoral vigente, Cánovas puso en marcha mecanismos para desfigurar el sufragio universal en su aplicación municipal, con lo que se produjo la curiosa paradoja de que los obreros eran elegibles para ser diputados, pero no para ser concejales.
En esas condiciones asumieron los socialistas por vez primera su participación en unas elecciones a Cortes, presentando sus candidaturas a las convocadas por el gobierno Cánovas para el 1 de febrero de 1891, en las que obtuvieron unos pobres resultados, incluso en el territorio español de mayor expansión de aquel primitivo socialismo como era el País Vasco. La corrupción del sistema del sufragio, las calumnias y difamaciones que les lanzaron desde los demás partidos y la abstención electoral preconizada por los anarquistas, fueron los motivos que justificaron el rechazo popular a sus candidaturas, a pesar de la ilusión puesta por toda la organización en el proceso.
Práxedes Mariano Mateo-Sagasta y Escolar, retratado por Christian Franzen. La imagen es una foto de Wikimedia Commons en el dominio público.

Ante la gran decepción producida, la reacción de la dirección del partido a la convocatoria de las municipales del día 10 de mayo, fue dar libertad a las agrupaciones para presentarse o no, habida cuenta de la famosa “adaptación” de la ley electoral para presentarse candidato a concejal. Y fueron sólo dos agrupaciones las que decidieron presentarse en toda España, siendo la madrileña el ejemplo más significativo de las que renunciaron a hacerlo. El resultado fue acorde con la oferta, obteniendo cuatro concejales en Bilbao y uno en el próximo enclave minero de La Arboleda (San Salvador del Valle). Sin embargo, la aplicación de la “adaptación” de la ley motivó que solamente uno de ellos pudiera ser proclamado concejal por Bilbao: el carbonero Manuel Orte y Andrés, quien por ser el único que pagaba contribución por un modesto despacho de carbón, se convirtió en el primer cargo público socialista de España. Los otros cuatro, por ser obreros, fueron inhabilitados para ejercer los cargos para los que habían sido elegidos.
A pesar de las continuas reclamaciones de los socialistas por lo injusto del hecho, que lograron se introdujese alguna pequeña modificación de dichos criterios censitarios en 1903, la ley electoral mantuvo dichas desigualdades hasta ser aprobado el texto de agosto de 1907, que reincorporaba el antiguo de “Serán elegibles para el cargo de Diputado a Cortes y Concejal todos los españoles varones de estado seglar, mayores de veinticinco años, que gocen de todos los derechos civiles”. El punto final a los criterios censitarios fue muy bien valorado por los socialistas, atribuyéndose en justicia parte del éxito a su presión.
En cualquier caso, la decisión de presentar candidaturas socialistas, a pesar de las dificultades, a los procesos electorales convocados fue generalizándose, suponiendo el lento inicio de su participación en las instituciones políticas del Estado como elemento fundamental para la transformación de la sociedad, permitiéndoles comprobar la diferencia de esta estrategia con la de sus rivales bakuninistas que promovían la abstención electoral, pensando que era suficiente con que los trabajadores se organizasen para luchar económicamente contra los patronos. El tercer Congreso socialista, celebrado en Valencia en agosto de 1892, acordó la presentación únicamente de candidatos afiliados al partido, tanto para las elecciones municipales como las regionales y generales, y que contasen además con posibilidades ciertas de obtener el triunfo electoral, siendo siempre auspiciados por sus respectivas agrupaciones. Se aprobó también un programa municipal que estaría vigente hasta 1919, y que de manera resumida recogía los siguientes puntos:
1.- Abolición de todos los impuestos que perjudiquen a la clase trabajadora.
2.- Fijación de un salario mínimo para los empleados y obreros del municipio que les permitiera satisfacer sus primeras necesidades. Este salario se determinaría todos los años por el Ayuntamiento de acuerdo con las sociedades obreras de resistencia.
3.- Jornada máxima de ocho horas para todos los trabajos y servicios del municipio.
4.- Cantinas escolares donde se diese gratuitamente una comida sana a los hijos de los trabajadores, en el tiempo que media entre la clase de la mañana y la de la tarde.
5.- Dar todos los años a estos niños ropa y calzado, un traje y un par de botas o zapatos a la entrada del invierno y otro par de botas a la entrada del verano.
6.- Asistencia médica y servicios farmacéuticos gratuitos.
7.- Creación de asilos o refugios para la asistencia de los ancianos y los inválidos.
8.- Ídem de casas de refugio nocturno y distribución de víveres para viandantes y los que buscasen colocación, sin tener residencia fija.
9.- Ídem de casas de maternidad para los niños cuyas madres tuvieran que abandonarlos durante el día o la noche, para ir al taller o fábrica.
10.- Ídem casas de baños y lavaderos públicos gratuitos.
11.- Ídem bolsas de trabajo o edificios donde tuvieran domicilio gratis y local para celebrar reuniones las sociedades obreras que se propusieran mejorar la condición de los individuos o de su clase.
12.- Abolición de las subvenciones de carácter religioso.
13.- Retribución de las funciones municipales con arreglo al salario máximo que percibieran los trabajadores, a fin de que los concejales obreros pudieran desempeñar el cargo.
14.- Exigir el exacto cumplimiento de las ordenanzas municipales en todo cuanto favoreciera a los trabajadores y principalmente en lo que se refiere a la higiene de las habitaciones, análisis de los artículos alimenticios, derribo de las casas denunciadas y andamiaje de las obras.
Las actas de los plenos municipales nos permiten hoy comprobar la tenacidad con que defendían aquellos solitarios y valientes concejales socialistas sus propuestas y mociones, que eran mayoritariamente rechazadas por el resto de fuerzas políticas representadas en las corporaciones, siguiendo el dictado del caciquismo y el clientelismo vigentes. No obstante, no era ello motivo de que se mostrasen, ni mucho menos, acobardados, ya que mantenían la defensa de las mismas reivindicaciones, que habían sido aprobadas por todos los compañeros de la agrupación en adaptación del programa municipal aprobado en Valencia, con la posterior información para la población, que iba conociendo las características y personalidad de los socialistas.
Tal perseverancia en la defensa de sus posturas fue haciendo crecer unos fuertes vínculos existentes entre aquel exiguo número de militantes, concejales y dirigentes, a la vez que una merecida fama de ejemplar conducta de todos ellos. Frente a la escasez de medios materiales, los socialistas mantenían siempre ésta, orientada por una moral estricta en la que exigían austeridad, honradez, responsabilidad, constancia y coherencia. La actividad de los concejales no estaba remunerada en modo alguno, por lo que la asistencia a los plenos solía sufrir un elevado absentismo. No obstante, y a pesar de que los ediles socialistas no solían faltar a ellos, estaban obligados a justificar su inasistencia en casos de fuerza mayor.
De este modo, hasta 1903 en que se produjo el tan deseado éxito electoral en las municipales, el PSOE no pasó de obtener algunos concejales en unos pocos núcleos urbanos de implantación industrial, para iniciar su crecimiento a partir de entonces, incluso contando ya con el primer alcalde socialista en la persona de José Herrero, quien lo fue del pequeño municipio vallisoletano de Urones de Castroponce. La organización se sintió ya consolidada como un partido nacional arraigado en la clase obrera, que se asociaría también con los republicanos a partir del último trimestre de 1909, y viéndose respetado por ciertos sectores de intelectuales. No en balde, había insistido Pablo Iglesias en un célebre artículo publicado el 1 de diciembre de 1905 en La Revista Socialista, bajo el título “Los socialistas en los municipios”: “…por pequeña que sea la representación socialista en los Municipios, siempre será útil no ya sólo para los pobres, sino para la casi totalidad de los individuos que los compongan…”.
Semanario El Socialista del 22 de enero de 1904.

La Agrupación Socialista Madrileña, que había decido no participar en las elecciones municipales ante la injusticia de la famosa ”adaptación” legal, lo hizo por fin en algunos de sus municipios a partir de 1901, con el principal objetivo de denunciar dicha norma, obteniendo sin embargo algún positivo resultado. Por lo que a la capital se refiere, no sería hasta una vez conseguida la primera modificación legal del impedimento de presentación de los candidatos obreros, coincidente con la experiencia adquirida ya en tales procesos, fechadas en las de noviembre de 1905, cuando obtendrían el gran éxito de ver elegidos concejales a Pablo Iglesias, Rafael García Ormaechea y Francisco Largo Caballero, por su distrito de Chamberí, no sin vencer alguna resistencia final que la Junta Electoral continuó planteando.
Una vez posesionados, Pablo Iglesias se incorporaría a la comisión de Policía Urbana y Beneficencia, García Ormaechea a la de Hacienda y Estadística, y Largo Caballero a la de Obras y Consumos. El ejercicio de los cargos no les fue fácil a ninguno de los tres pesos pesados elegidos, debido sobre todo a las suspicacias y menosprecios con que el resto de las fuerzas políticas representadas en el consistorio les trataba. No obstante, y como expresión de la actitud de los nuevos concejales, decidieron renunciar, entre otras gabelas, a los pases gratuitos para los tranvías, gesto que fue muy apreciado por el vecindario. Desde su llegada, no les faltó trabajo ni mucho menos, sino que necesitaron una dedicación plena de 24 horas diarias, sobre todo en el caso de Largo Caballero, quien llegaría a declarar más tarde que “me fue más penosa la función de concejal que el desempeño del cargo de ministro de Trabajo”.
El propio Caballero nos ha dejado en sus Memorias numerosos relatos detallados del paso por la vida municipal durante aquellos primeros años. La presencia de los tres concejales socialistas en el Ayuntamiento madrileño supondría, sobre todo, su abierta lucha contra las corruptelas y componendas que venían siendo tenidas como normales, dedicando también una especial atención a la calidad e higiene de los alimentos y al estado de los asilos. El reparto de favores a los amigos en forma de empleos municipales, como era costumbre inveterada en el consistorio, sería uno de sus primeros campos de batalla, presentando un reglamento para los ingresos por oposición o concurso, al que los veteranos ediles conservadores buscaron también sus resquicios para ser eludido. Tanto es así, que el alcalde Alberto Aguilera aconsejó a sus concejales en una ocasión, no sin cierta sorna, en referencia a Iglesias y Caballero: “Señores, hay que sacrificar ciertas costumbres, porque ha entrado en esta Casa la pareja de la guardia civil”.
La tan referenciada fuerte vocación municipalista del PSOE fue así lentamente consolidándose, de la mano de un creciente número de alcaldes y concejales socialistas en los ayuntamientos de pueblos y ciudades españoles, para ir de este modo acercando la política a los ciudadanos y animándoles a su participación en una realidad específica que de sobra conocen. Y los socialistas no les defraudaban, como lo habían hecho los conservadores y liberales, por lo que continuarían manteniéndoles en las concejalías de los ayuntamientos mientras les estuviera permitido darles su confianza.
Tras la llamada “semana trágica” y la dura represión del gobierno contra las organizaciones obreras del verano de 1909, el partido socialista tomó por fin la acertada decisión de formar parte de la Conjunción Republicano-Socialista, obteniendo con ello un importante apoyo en la elecciones celebradas en mayo de 1910, que se concretó en la elección de Pablo Iglesias como diputado por Madrid. Por primera vez se podría oír en el Parlamento español la voz de un socialista, dejando de escuchársele en la Casa de la Villa, sede del Ayuntamiento madrileño. No obstante, la presencia de concejales socialistas en esta Casa sería ya constante hasta el golpe de Estado del general Primo de Rivera en 1923.
Pablo Iglesias, uno de los fundadores de la Nueva Federación Madrileña, a principios del siglo XX. | Foto de EFE.

A pesar de que la segunda década del siglo XX desencadenó acontecimientos de notable tensión nacional e internacional con excesiva rapidez. El desastroso mantenimiento de la guerra de Marruecos y el clima prebélico que se palpaba en Europa, y que la Segunda Internacional era incapaz de contener, hicieron agudizar el problema social en España. Finalmente, la Gran Guerra estalló, y durante varios años se dispararon unos a otros, desde sus respectivas trincheras, trabajadores alemanes, franceses, ingleses, austriacos e italianos. Aunque España, metida de lleno en su guerra del norte africano, se mantuvo al margen, no dejó por ello de sufrir de manera directa las consecuencias del mayor conflicto armado hasta entonces conocido, lo que provocó la huelga general revolucionaria de agosto de 1917, coincidiendo con la que se estaba viviendo en la lejana Rusia, al otro extremo de Europa, y causante de un notable impacto entre la opinión pública.
El inicial fracaso del movimiento se convirtió finalmente en un sonado triunfo, cuando el gobierno se vio obligado, unos meses después, a amnistiar a los cuatro miembros del comité de huelga, condenados por un consejo de guerra, ante la intensa campaña popular que se desencadenó en su favor. Incluso ya antes, en las elecciones municipales de noviembre de 1917, se presentó una candidatura política formada por los cuatro, a quienes, pese a su triunfó, no se les permitió ocupar los cargos. Sin embargo, el que volvieron a obtener como candidatos a las elecciones generales de febrero de 1918 supuso para los socialistas la obtención de seis escaños de diputados, lo que era tanto como la posibilidad de formación de una minoría parlamentaria. Aunque semejante resultado electoral se vio ensombrecido por el largo y duro proceso que enfrentó a los socialistas españoles, partidarios y oponentes de acceder a las férreas condiciones que la nueva Internacional Comunista ponía para acceder a su adhesión.
La escisión comunista de 1921, la dictadura del general Primo de Rivera (1923) y la muerte de Pablo Iglesias (1925), fueron hitos que marcaron profundamente el devenir del Partido Socialista en todo este periodo. No obstante, la vida municipal siguió su curso hasta la víspera del 13 de septiembre de 1923, en que el general protagonista del golpe de Estado disolvió los ayuntamientos españoles, para ser las alcaldías y concejalías ocupadas por militares y personas de la confianza del dictador. No se volverían a constituir hasta la publicación del Real Decreto de febrero de 1930, instado por el sucesor de Primo de Rivera, el general Berenguer, que repondría a los ex concejales hasta la histórica consulta electoral del 12 de abril de 1931. Pero, el hecho fue que los concejales y alcaldes socialistas habían continuado ejerciendo sus funciones a favor de los ciudadanos de manera tenaz, y tratando al mismo tiempo de conseguir una administración municipal eficaz y moderna.
En aquellas históricas elecciones municipales, que supusieron el cambio de régimen político, los republicanos obtendrían 16 concejalías, 15 los socialistas y 19 los monárquicos, resultando elegido como alcalde el abogado republicano Pedro Rico. Entre los socialistas se habían incluído a una serie de prestigiosos intelectuales, como Fernando de los Ríos, Julián Besteiro, Cayetano Redondo o Ángel Galarza, junto a los panaderos Rafael Henche y Manuel Cordero, al tipógrafo Andrés Saborit, al estuquista Largo Caballero, al albañil Antonio Fernández Quer, al zapatero Lucio Martínez Gil, al embaldosador Manuel Muiño, o al metalúrgico Wenceslao Carrillo, haciendo todos causa común en beneficio de los vecinos de la capital republicana. Una de las primeras decisiones de aquel Ayuntamiento fue precisamente la cesión al pueblo madrileño de la Casa de Campo, finca de propiedad real desde hacía siglos, e iniciar de inmediato una importante campaña de escolarización y construcción de centros, en línea con las políticas del gobierno republicano. Se procedió a la contratación temporal de 10.000 madrileños, empleados muchos de ellos en la remodelación de una serie de vías urbanas, así como en la construcción de diversas colonias de casas baratas.
Cayetano Redondo, socialista, alcalde de Madrid.

Para festejar el primer año de la proclamación republicana, el Ayuntamiento organizó un desfile “no bélico” para mostrar a los madrileños los servicios con que contaban, y que supuso todo un éxito de público asistente. Participaron los guardias municipales a pie y en motocicletas, la banda infantil del Colegio de la Paloma, las ambulancias de las Casas de Socorro, los camiones del Laboratorio Municipal, los coches fúnebres municipales, una sección de matarifes uniformados del Matadero Municipal, los barrenderos, mangueros y basureros con sus respectivos carritos y coches de riego, los últimos modelos de autobuses adquiridos por el Ayuntamiento, y los vistosos bomberos cerrando la parada.
No obstante, pocos días después comenzarían los problemas para aquel consistorio, cuando se convocó una huelga de transportes, que el gobernador civil declaró ilegal, eludiendo el alcalde su necesaria intervención, a lo que vino a unirse algún sonoro caso de corrupción para acelerar el descenso de popularidad del consistorio madrileño. No obstante, en las elecciones municipales del 23 de abril de 1933, en que por primera vez votaron las mujeres y que ganaron las derechas con rotundidad, Madrid fue la excepción. Aunque menos de seis meses más tarde - en octubre de 1934, tras los sucesos revolucionarios - cesaba en la alcaldía Pedro Rico, para ser sustituido por una gestora regida por el derechista Rafael Salazar Alonso (“el del estraperlo”), y más tarde por su correligionario Sergio Álvarez de Villamil, volviendo Rico a repetir mandato en febrero de 1936, con la victoria electoral del Frente Popular.
La rebelión militar y la guerra civil posterior condicionaron la vida ciudadana, lo que hizo declarar a su alcalde: “En las calles luchan los hombres; para atenderlos, para sostenerlos, el Estado, en colaboración con el Ayuntamiento, realizará el esfuerzo máximo para atender a las familias, para procurarles subsistencias”. Pero, la llegada de los militares sublevados a las puertas de la capital precipitó la salida de Rico, quien presidió su última sesión del Ayuntamiento el 6 de noviembre de 1936, para intentar huir sin éxito a Valencia, junto con el gobierno de la nación. No obstante, y a pesar de la guerra y los miles de dificultades entre las que no eran menores los bombardeos, la vida continuó en Madrid, siendo el socialista Cayetano Redondo Aceña quien el día 13 de noviembre de 1936 se haría cargo de la alcaldía, junto a Julián Besteiro, Rafael Henche y Wenceslao Carrillo. El 24 de abril de 1937 le sucedió su correligionario Rafael Henche de la Plata quien, tras el triunfo del golpe de Estado del coronel Casado y la inminente entrada de las tropas franquistas en la ciudad, disolvió la corporación para marchar a Levante con intención de alcanzar el exilio. A éste le sucedió el anarquista Melchor Rodríguez García, nombrado por Segismundo Casado los últimos días de la guerra, para ser quien entregase los poderes municipales a los franquistas el día de la rendición de Madrid, 28 de marzo de 1939.
Eusebio Lucía Olmos

REFLEXIONES
Es graduado social y diplomado en relaciones laborales, profesión a la que ha dedicado toda su vida, tanto en entidades públicas como en empresas privadas.
Su aproximación académica a las ciencias sociales y humanidades le acercó al estudio del movimiento obrero en nuestro país, así como a la importante contribución de éste a la historia nacional.
Esta dedicación ha tenido también su correspondiente proyección literaria, con intención de acercar al gran público hasta una serie de importantes hechos históricos. Hasta el momento ha publicado diversos relatos, un capítulo de la Historia del Socialismo Español, que inició el profesor Tuñón de Lara, y una novela larga (“Cosas veredes”, Endymión, 2009), sobre la huelga general revolucionaria de 1917.