dissabte, 17 de novembre del 2018

Entrada 19.400. Historia del Partido Comunista de España.


http://www.filosofia.org/his/1960hpce.htm


Historia del Partido Comunista de España
Éditions Sociales, París 1960

Portada de Historia del Partido Comunista de España, 1960

Redactada por una comisión del Comité Central del Partido, formada por la camarada Dolores Ibárruri, que la ha presidido, y por los camaradas Manuel Azcárate, Luis Balaguer, Antonio Cordón, Irene Falcón y José Sandoval.
La presente «Historia del Partido Comunista de España» es el resultado de la investigación y la redacción colectivas de una comisión del Comité Central, presidida por la camarada Dolores Ibárruri. En el estado en que se ofrece al lector debe considerarse como una primera versión, resumida, del trabajo efectuado por la comisión, que deberá ser completado y perfeccionado con nuevas investigaciones y con la ayuda de las observaciones críticas y las sugestiones que hagan los lectores.
Pero ya en el estado en que aquí aparece, el trabajo de la comisión representa una notable aportación al análisis marxista de la trayectoria seguida por el Partido Comunista de España desde su fundación, en abril de 1920, hasta su VI Congreso, en enero de 1960. A lo largo de estos cuarenta años el Partido ha luchado en las condiciones más diversas: bajo la precaria legalidad de que disponían las organizaciones obreras en los últimos años de la monarquía constitucional; reducido a la clandestinidad y perseguido durante los siete años de la dictadura militar de Primo de Rivera; con alternativas de legalidad y persecución en los cinco primeros años de la segunda República, para pasar a ser en sus tres últimos, en los años de la guerra civil, partido de gobierno y columna clave de la resistencia republicana; clandestino de nuevo, ferozmente acosado por un poder terrorista que hizo del exterminio de los comunistas la razón esencial de su existencia, durante los veinte años que dura ya la dictadura fascista de Franco. En resumen, más de treinta, de los cuarenta años que abarca hasta hoy la existencia del Partido, han sido años de duras persecuciones cuando no de terror sin paliativos. Pero también el Partido ha pasado por la experiencia del poder a través de su participación en los Gobiernos de la República de nuevo tipo creada por la revolución popular en el período de 1936-39.
Monarquía, República, revolución popular, guerra civil, contrarrevolución fascista, terror, repliegue, comienzo de un [6] nuevo auge... Paso a paso, a través de situaciones tan diversas, de avances y retrocesos, de éxitos y de errores, de victorias y derrotas, se ha ido forjando el partido marxista-leninista del proletariado español, pasando de las primeras débiles organizaciones, que en la práctica eran grupos de agitadores con muy poca posibilidad de dirección de las masas, a ser lo que hoy es: el partido político nacional, maduro, firme en los principios y flexible en la táctica, con gran audiencia no sólo en la clase obrera industrial y agrícola y en las masas de campesinos trabajadores –de las que es, indiscutiblemente, su partido– sino en amplios sectores de las capas medias, en la intelectualidad.
La presente obra analiza paso a paso cómo ha tenido lugar ese proceso, cuáles han sido sus causas objetivas, enraizadas en la realidad española contemporánea, y cuáles sus aspectos subjetivos, fruto de la aplicación, cada vez más creadora, del marxismo-leninismo a los problemas de España. El estudio de esta multifacética experiencia ayudará a los militantes y simpatizantes del Partido, y en particular a las fuerzas jóvenes que en los últimos tiempos afluyen en buen número a nuestras filas, a comprender más profundamente la teoría y la política del Partido y a prepararse para aplicarlas con acierto en las nuevas situaciones que nos esperan.
Leyendo estas páginas, los amigos del Partido Comunista, sus aliados, y también aquellos de nuestros enemigos que no estén ofuscados por el fanatismo anticomunista, podrán conocernos mejor, según nuestra historia verdadera, nuestros fines y métodos auténticos, y no según los que durante veinte años nos ha atribuido una propaganda edificada sobre la calumnia y amparada en el monopolio de los medios de información.
De todos los lectores, y en particular de los militantes que hayan participado directamente en episodios y actividades importantes del Partido, así como de los especialistas en ciencias sociales, solicitamos su opinión crítica, sus sugerencias y ayuda, para colmar las lagunas y deficiencias que puedan existir en esta primera versión y preparar la futura, más completa y lograda.

Índice
Preliminares, 9
Capítulo I. El nacimiento del Partido Comunista y su lucha contra la monarquía
Cómo nació el Partido Comunista, 25
Por el Frente Único de la clase obrera, 34
Contra la dictadura primorriverista, 38
Por la unidad ideológica, 43
En vísperas de la crisis revolucionaria, 47
La etapa del gobierno Berenguer, 50
La caída de la Monarquía, 56
Capítulo II. La República
La República de 1931 y sus gobernantes, 63
En defensa de la democracia, 67
La agudización de la crisis, 71
El gran viraje, 76
Frente al peligro fascista, 80
El movimiento de Asturias, 86
El Bloque Popular Antifascista, 93
Por la unidad del proletariado, 100
El VII Congreso de la Internacional Comunista, 104
Hacia la victoria electoral, 106
El desarrollo del Partido, 110
Los Gobiernos republicanos de izquierda, 113
La lucha por evitar la guerra civil, 119
Capítulo III. La guerra nacional revolucionaria
La victoria inicial del pueblo, 123
La guerra cambia de carácter, 129
Entrada del Partido Comunista en el Gobierno de Frente Popular. El 5º Regimiento, 139
El «milagro» de Madrid, 146
Una política de guerra, 150
Forjando la resistencia, 161
La República Democrática de nuevo tipo, 174
Período de duras pruebas, 181
Las consecuencias de Munich en España, 191
La traición, 195
Capítulo IV. La dictadura franquista
El terror, 211
El repliegue, 214
La política de Unión Nacional, 218
Una gran esperanza, 222
Progresos unitarios, 228
Cambio de táctica, 233
Nueva etapa, 238
Un pacto de guerra, 244
El V Congreso, 248
Una victoria de la clase obrera, 252
La política de Reconciliación Nacional, 255
El XX Congreso del PCUS y la Conferencia de Moscú, 258
El pleno de agosto, 261
La Jornada de Reconciliación Nacional, 264
La Huelga Nacional Pacífica, 269
El VI Congreso, 274
La historia continúa, 284
[Página 3:]
Historia del Partido Comunista de España | (versión abreviada) | Éditions Sociales | 95-97 Bd. de Sebastopol – París
[Página 4:]
Il a été tiré de cet ouvrage cinq-cents exemplaires hors-commerce, sur papier alfa mousse des papeteries navarre numérotés de un a cinq-cents. | Tous droits de reproduction, d'adaptation et de traduction réservés pour tous les pays. | Copyright 1960 by Editions Sociales, París
[Página 291:]
Fe de erratas [en las páginas 114 y 280], ya salvadas en esta edición digital
[Página 292:]
Achevé d'imprimer sur les presses de l'Imprimerie Hermel, 49, rue Hermel à Paris (18º) le six août mil neuf cent soixante | Dépôt légal: 3º trimestre 1960
[Contracubierta:]
Prix: 7 NF

Archivo histórico del PCE.


http://archivohistoricopce.org/


El Archivo Histórico del Partido Comunista de España se creó en 1980 coincidiendo con el 60 aniversario de la fundación del Partido, por decisión de su Comité Central en la que determinaba la apertura pública de los fondos, para de esta forma contribuir a la recuperación de la memoria histórica de la sociedad española.
Su finalidad es reunir, conservar, recuperar y difundir el patrimonio documental del PCE, así como garantizar a los investigadores e interesados el acceso y conocimiento de la historia de los comunistas españoles, y por lo tanto una parte de la historia reciente de nuestro país.
El objetivo primordial del AHPCE desde su apertura, ha sido el intentar que se conozca mejor la aportación a una sociedad mas justa, libre y democrática de la clase trabajadora española. Aportación canalizada a través de la actividad de los diferentes partidos políticos y sindicatos democráticos.
Uno de los testigos de esa actividad, es este Archivo. Cuyos fondos sin temor a exagerar revisten una importancia capital para el estudio de la Guerra Civil, la represión posterior, el exilio, la lucha contra la dictadura franquista, los movimientos sociales y por lo tanto de una parte muy importante de la historia política y social de la España del siglo XX.
Gracias a un acuerdo entre la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación de Investigaciones Marxistas, el Archivo está depositado en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilladesde septiembre de 2006.
La titularidad de sus fondos pertenece al PCE, aunque en la actualidad es un centro custodiado por la Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM).
Victoria Ramos Bello
Directora AHPCE

Enlaces

divendres, 16 de novembre del 2018

Moscú honra al agente doble que recibió el encargo de Stalin de matar a Franco.

https://elpais.com/internacional/2018/11/15/actualidad/1542277782_533082.html



La capital de Rusia dedica una plaza a Kim Philby, el famoso espía británico que trabajó para el KGB durante más de cinco décadas

Rusia espionaje
Kim Philby en una rueda de prensa en Londres en 1955 en la que, con gran sangre fría, negó estar al servicio del KGB. GETTY
En el sureste de Moscú, en un barrio de aceradas torres de estética comunista, hay una plaza a la que acaban de nombrar como uno de los espías más importantes de todos los tiempos: Kim Philby. La capital rusa honra así al famosísimo agente doble británico que trabajó encubierto para los soviéticos durante décadas, antes de desertar y huir a Moscú en 1963. El enclave, cerca de la sede del servicio de inteligencia exterior, es más una intersección con tráfico que una glorieta. Radicalmente distinta de los salones de té, los clubes de caballeros y las acomodadas casas británicas en las que Philby creció.
Allí, ni la señora Svetlana, que atiende en un quiosco de bebidas y otras chucherías, ni Aleksander, un jubilado que vive en una de las torres de cemento, saben quién es Philby. Algo bueno para un espía pero probablemente nefasto para su orgullo. Rusia vendió durante años sus logros de inteligencia exterior con el rostro del agente doble inglés, que fue enterrado con todos los honores en 1988 en el cementerio de Kuntsevo en Moscú, junto con otros héroes soviéticos, como Ramón Mercader, el agente policía secreta que asesinó a León Trotsky.
Ahora, cuando las relaciones con Reino Unido pasan por su peor momento desde la Guerra Fría tras el envenenamiento del exespía Sergei Skripal y de su hija Yulia, presuntamente por parte de agentes rusos —bastante chapuceros, además—, Moscú recupera a Philby. De nuevo. El año pasado, en plena campaña del Kremlin para pulir la imagen del KGB, le dedicó una mayúscula exposición. Ahora, una plaza. Rusia siempre sintió un gran respeto por los espías —como lo fue su presidente, Vladímir Putin—. Por los buenos, por los habilidosos.
La plaza Kim Philby de Moscú, el 10 de noviembre.
La plaza Kim Philby de Moscú, el 10 de noviembre.  EFE
Y el homenajeado lo fue. Uno de los mejores. Nació en India en 1912. Hijo de un oficial del Ejército y conocido diplomático y explorador, Harold Adrian Russell Philby —apodado Kim por la novela de Rudyard Kipling— tuvo una educación más que privilegiada. Acudió a la Westminster School, como su padre. Y de ahí al Trinity Colegue de Cambridge con una beca para estudiar Economía. Fue en esa universidad, en la efervescencia entre-guerras alimentada por la Gran Depresión, cuando el niño bien nacido en las colonias fue reclutado por un agente ruso. Él y otros jóvenes de su grupo, que empezaban a sentir fascinación por el comunismo.
El KGB sembró bien. Y con Philby y sus amigos Guy Burgess, Donald Maclean y Antony Blunt se formó entonces lo que se conoce como el Círculo de Cambridge. Los jóvenes, como correspondía a su cuna, empezaron a escalar. Y cuando se desencadenó la Segunda Guerra Mundial todos ocupaban importantes cargos en la Administración británica desde los que espiaban para los rusos. Burgess, llegó a ser confidente de Churchill. Maclean un importante cargo en Exteriores. Y Blunt el responsable durante décadas de la pinacoteca real.
Pero Philby resultó quizá la mejor inversión. Reclutado para los servicios de inteligencia británicos, el conocido MI6, fue ascendiendo hasta ser nombrado jefe del servicio de contraespionaje frente a los soviéticos. Y en 1949, destinado a Washington como enlace entre el espionaje inglés y la CIA. Una mina.
Personaje de película —inspiró el personaje Bill Haydon en las novelas de John Le Carré, y multitud de libros y filmes—, unas de las primeras misiones de Philby fue en España. Enviado como corresponsal de The Times en 1937 para cubrir las trincheras y el bando de los sublevados, el agente recibió el encargo de asesinar a Franco, según revelan los documentos desclasificados de la inteligencia británica. Bajo órdenes directas de Stalin. No se sabe si no lo intentó o es que no lo logró, pero Philby fue loado por los franquistas como un grandísimo reportero y llegó a recibir de manos de Franco la Cruz Roja al mérito militar. También fue condecorado en Reino Unido.
Philby, a la derecha, con un grupo de periodistas en Caude, en 1937, durante la Guerra Civil española.
Philby, a la derecha, con un grupo de periodistas en Caude, en 1937, durante la Guerra Civil española.GETTY
Más tarde se convertiría en el mejor agente doble de todos los tiempos. Considerado para muchos como el mayor traidor de la Guerra Fría, Philby emprendió el viaje a Moscú desde Beirut, en una huida épica. Antes que él, en 1951, al saberse descubiertos y alertados por Philby, habían desertado sus compañeros del Círculo de Cambridge Burgess y Maclean. Y tras años en el punto de mira, sospechoso de ser el “tercer hombre” del grupo de espías, Philby no pudo mantener la cobertura y viajó a Rusia desde Líbano a bordo de un barco soviético con destino Odessa.
Allí, en un piso del centro de la capital, pasó el resto de su vida, gran parte de ese tiempo alcoholizado, fumando pipa y escuchando la BBC internacional en su radio con botones de marfil, como ha contado su viuda y cuarta esposa Rufina Pujova. Solo acudió al KGB unas cuantas veces, de visita. Stalin y sus jefes del KGB siempre recelaron un poco del gran topo. La de Philby era una historia demasiado redonda, una jugada demasiado maestra. Y si el inglés había traicionado a su patria una vez… Podía ser un triple agente. El colmo del malabarismo.
Pero al parecer el ‘tercer hombre’ se mantuvo fiel a su compromiso ideológico con el marxismo durante sus 54 años de servicio; aunque haya sido rebautizado como un patriota ruso. Como contaba Pujova, cuando se le pregunta qué era más importante si su familia o el partido, jamás dudaba: “El partido, por supuesto”.

El campo de concentración de Albatera en el Información del domingo 11 de noviembre.



Acceso a vídeo:

https://www.facebook.com/felipe.mejiaslopez/videos/1930167990369656/







Las trincheras de Fonz La Linea del Cinca (Aragón).





http://www.griegc.com/2017/07/15/la-linea-del-cinca-las-posiciones-defensivas-de-monzon/



LA LÍNEA DEL CINCA: LAS POSICIONES DEFENSIVAS DE MONZÓN

A principios de la Guerra Civil, una vez detenido el avance por Aragón de las columnas milicianas y dado el miedo que existía de que la retaguardia catalana pudiera ser arrollada por las tropas nacionales en una posible ofensiva debido también a la misma precariedad que resultaba el frente de Aragón, se dispuso la creación de varios puntos de resistencia situados básicamente en territorio aragonés. De hecho, en fecha tan temprana en el conflicto como el 6 de agosto de 1936, el Estado Mayor Central de Milicias dio la orden a los Servicios de Ingenieros para preparar una línea de defensa retrasada en el Cinca.
Por otro lado y con la estabilización del frente de Aragón, se comenzaron a fortificar diferentes líneas defensivas que empezando en Huesca iban a parar hasta tierras catalanas. Estas líneas pretendían una defensa en profundidad de las tierras republicanas en Aragón, siendo su función primordial la de cortar las comunicaciones entre el frente y la retaguardia, llegando a recibir hasta nombre propio. En cambio estas líneas defensivas serían de escaso valor militar y se derrocharían en ellas demasiado trabajo, esfuerzo y dinero.
Las líneas de defensa empezaban en el mismo entorno de Huesca, ampliamente fortificado y continuaba con la llamada Línea Vorochilow que empezaba a 16 km al norte de la estación de ferrocarril y tenía 40 km de longitud de Tardienta. Después de esta se sucedían varias líneas como la Línea Durruti, que comenzaba al norte de Velilla y con unos 20 km de longitud hacia el sur, siendo su objetivo cortar el paso en dirección a Barbastro, Monzón y Sariñena. Justo donde acababa esta última línea de defensa empezaba la llamada Línea Lenin, que se apoyaba en las alturas del vértice Mogache, de 535 metros de altitud y las alturas de Saso de 480 metros, con una longitud de unos 15 kilómetros y llegaba hasta unos 4 kilómetros al sur de Poleñino. Su profundidad era de varios km y disponía de múltiples trincheras, pasillos, cobertizos, fortines y todo lo necesario para su total defensa.
El norte de la provincia de Huesca sería otra zona que también se fortificó, sobretodo el sector de Sabiñánigo; pero donde realmente existió una fuerte línea de resistencia fue en la llamada Línea del Cinca.
Esta fue la principal línea de resistencia que se construyó en Aragón y con un auténtico valor militar, construida para evitar la invasión de Cataluña por el norte del Ebro y consistente en una fuerte línea de resistencia dotada de grandes fortificaciones y trincheras situadas en los márgenes del río Cinca. Las obras de esta línea se iniciaron a finales de 1936 y fueron dirigidas en un primer momento por una comisión nombrada por el mismo gobierno de la Generalitat de Cataluña. Dicha comisión estaba formada por el teniente coronel Miguel Ramírez de Cartagena y el comandante Monsterrat Fenech, encargándose de la ejecución de las mismas los capitanes del Arma de Ingenieros Rafael Esteban y Pedro Llabrés, el de Artillería Federico Cuñat y el de Infantería José López Fontanals; participando en los trabajos de fortificación desde presos y castigados a trabajos forzosos, hasta refugiados y jornaleros que querían ganar un salario.
El inicio de la línea estaba en las inmediaciones del Pirineo siguiendo el curso del río Cinca hasta Monzón, ampliándose posteriormente su construcción hasta Gandesa y adquiriendo verdadero ritmo constructivo a principios de 1937. De hecho, en enero de ese mismo año se había procedido a la construcción de más de 7 kilómetros de trincheras; de 13 kilómetros de caminos cubiertos; de centenares de nidos de ametralladoras acompañados con los correspondientes refugios para tropas y de asentamientos diseñados para la artillería. Así por ejemplo, en los alrededores de El Grado y extendiéndose hasta Naval, se construyeron diferentes casamatas o blocaos dotados con los correspondientes nidos camuflados para ametralladoras ligeras y para alguna pieza de artillería, así como otras defensas aprovechando los cursos fluviales de la zona. Y hasta alrededor de Barbastro existió una discreta línea de trincheras con sacos terreros reforzados con traviesas de ferrocarril, que partiendo de las inmediaciones de Cregenzán cortaba la carretera de Huesca y finalizaba en la de Monzón.
Por otro lado, el Servicio de Información nacional estuvo en todo momento atento a la evolución de estas obras, dándole por tanto una gran importancia a estas fortificaciones y recopilando información sobre ellas. Así de este modo, los nacionales tenían la siguiente información sobre la Línea del Cinca en el sector de Monzón1:
“Las obras de defensa del sector de Monzón se han llevado a cabo principalmente al oeste del río Cinca, entre la orilla derecha y la carretera, teniendo como objetivo impedir el avance por la carretera que iba de Barbastro a Monzón y seguía a Lérida y Barcelona. Existían fortificaciones en Castejón del Puente y al noroeste de estas y enlazadas por trozos atrincherados surgía la colina de la Ermita de San Salvador, situada al norte de Selgua, que dominaba en dirección oeste la carretera Berbegal-Monzón. En esta colina se han construído trincheras y cuatro nidos para ametralladoras y en la parte sur y para defender el camino que conduce a Sariñena, también existen varías líneas de trincheras a ambos lados de la carretera con ocho nidos para ametralladoras sólidamente construidos con cemento armado. Su emplazamiento es muy bueno y pueden hacer un tiro eficaz. Estas posiciones al Norte y Sur de Selgua tienen capacidad para unos 2.000 hombres, con abrigos subterráneos para todos ellos.
En segunda línea, haciendo referencia a esta última y a las de Castejón del Puente, se encuentran las fortificaciones de la Loma de Monzón, situadas a unos dos km de Monzón y al Este de la carretera Barbastro-Monzón y donde se ha construido una fuerte posición militar con capacidad para más de 3.000 hombres. Dicha altura ha sido sólidamente fortificada con tres líneas sucesivas de trincheras, excavadas en el declive que baja dulcemente hacia la carretera enlazadas con caminos cubiertos trazados en zig-zag y protegidos por anchas fajas de alambradas. La mayor parte de las trincheras están cubiertas con un tejado de cañas para su disimulación a las vistas aéreas y en los que han plantado hierba con lo que el enmascaramiento queda bien hecho. Las trincheras han sido hechas para la posición de tirar de pie y algunos trozos son cubiertos, estando cubiertas y entibadas con madera; todas las obras han sido bien camufladas, favoreciéndolas la vegetación que han crecido durante el tiempo que llevan hechas.
Distribuidas en dichas tres líneas se encuentran aproximadamente 46 nidos de ametralladoras construidos con hormigón y cubiertos con cemento armado. Cada 50 metros existe un abrigo subterráneo excavado en dirección perpendicular a la cúspide de la loma, teniendo por lo tanto una masa de protección natural a prueba de cualquier calibre. Como los refugios estan dirigidos hacia el interior de la colina, tienen un espesor de tierra que se considera suficiente contra granadas de artillería y bombas de aviación, teniendo algunos abrigos un espesor de tierra de más de 30 pies. Igualmente también abundan los nidos de ametralladoras tanto en las lomas de Monzón como en las dos colinas fortificadas de Castejón del Puente, pero por la configuración del terreno, resulta que las ametralladoras que se sitúan en ellas quedan situadas a mucha altura sobre la carretera y han de tirar con tiro fijante y en malas condiciones.
En la parte sur de la meseta, cumbre de las lomas de Monzón existe un emplazamiento para batería de 105 mm., donde según se dice se han derrochado el cemento. Tanto los emplazamientos de las piezas como los repuestos de municiones, abrigos para el personal y dependencias para oficiales son sólidos y bien construidos. En el extremo Norte de la meseta hay dos observatorios unidos a las obras de la Batería por comunicaciones subterráneas sólidamente construidas, mientras que en la vertiente de la loma que mira al río Cinca, muy ocultos en un barranco, hay barracones para el personal.
La impresión es que los defensores de este Sector pueden permanecer bajo tierra dado el gran número de refugios durante los bombardeos, aunque en las trincheras faltan accesos para en un momento dado salir de la ocultación subterránea”.
Las fortificaciones del Cinca en Monzón

Las fortificaciones del Cinca en Monzón

 Archivo General Militar de Ávila
Los nacionales también fueron informados por sus agentes que en septiembre de 1937 habían finalizado los trabajos de fortificación en el castillo de Monzón y que habían sido instalado dos baterías con 8 piezas Schneider de 210 mm sobre raíles para poder moverse, defendidas por reclutas valencianos, siendo los artilleros soldados de marina procedentes de Barcelona. Para el Servicio de Información nacional, las piezas instaladas en el castillo de Monzón eran muy importantes dada su situación estratégica, ya que dominaban un territorio muy extenso.
En cambio y según testigos presenciales, a Monzón llegó por ferrocarril, por lo menos, un viejo cañón de costa del siglo XIX, posiblemente de los que se encontraban en el castillo de Montjuïc de Barcelona, y que con dificultad se trasladó hasta la plaza que hay en la entrada a la Azucarera, aunque nunca llegó a estar ubicado en el castillo, tal y como afirmaba el Servicio de Información nacional. Para su instalación se preparó un emplazamiento para dos piezas de artillería pesada en la falda del castillo, orientadas al oeste que es por donde tendrían que atacar los nacionales la Línea del Cinca, aunque la realidad sería que en el castillo solamente se instaló un cañón automático antiaéreo de 20 mm., cuyos sirvientes morirían en el asalto al quedarse sin munición.
En definitiva y sobre la Línea del Cinca, esta sería una obra descomunal pero con escaso valor táctico, aunque la publicidad de ambos bandos hizo que tuviera una importancia estratégica de la que carecía.
1 Archivo General Militar de Ávila.

ENTREVISTA | Ian Gibson y Quique Palomo. "Con Franco la derecha de este país no tiene rubor ni vergüenza: son incapaces de aceptar lo que pasó aquí".

https://www.eldiario.es/cultura/historia/Franco-derecha-verguenza-capaces-aceptar_0_835367232.html

Dos camionetas avanzan entre las viñetas de una página tintada de un celeste apagado. Paulatinamente, el color desaparece del dibujo para que el blanco y el negro nos muestren cómo los vehículos se alejan hasta detenerse al lado de un olivo. La escena se vuelve lúgubre en cada trazo. De repente, la onomatopeya de unos disparos llenan el margen derecho inferior de la cuartilla. Luego, silencio.
Ni todas las letras del mundo pueden transmitir lo que pasó el día que fusilaron a Federico García Lorca. Pero el dibujo puede acercarse a remover en el lector insospechados sentimientos. El poeta y dramaturgo más famoso del mundo murió a balazos en Alfacar y sus restos siguen sin aparecer. Tenía 38 años. Han pasado 82 desde entonces.
Ahora, el hispanista Ian Gibson ha unido fuerzas con el dibujante Quique Palomo para acercarlo mediante la ilustración y el rigor que caracteriza su obra. El primero ha dedicado gran parte de su vida a estudiar la vida de Lorca: a la magna biografía Federico García Lorca (1985- 1987), cabría sumar títulos como El asesinato de García LorcaPoeta en Granada o Lorca y el mundo gay. Pero nunca se había planteado convertirlo en una novela gráfica. En eso le ha ayudado el segundo, que ha sido su mano derecha en Vida y muerte de Federico García Lorca, publicado por Ediciones B. Un cómic lleno de fuerza lírica y solidez documental que repasa la historia del poeta gay y republicano.
Ian Gibson y Quique Palomo durante la entrevista.
Ian Gibson y Quique Palomo durante la entrevista. FERNANDO SÁNCHEZ
El cómic repasa cada una de las etapas vitales de Lorca, de su infancia en Fuente Vaqueros hasta su muerte. ¿Cómo fue el proceso de diálogo entre la documentación y la ilustración?
Ian Gibson (IG en adelante): La vida de Lorca es muy corta pero densísima en acontecimientos. Es extraordinaria por los muchos dones que tenía y que le hacían relacionarse con el mundo de la política, de la música, de la pintura... Es un genio multidisciplinar y tuvimos que ir seleccionando. Llevó su tiempo estructurar todo aquello, pero supimos entendernos.
Teníamos muy claro, eso sí, que había que insistir mucho en su infancia porque es algo que impregna toda su obra. De modo que llegamos a este acuerdo: había que explicar e ilustrar muy bien sus primeros años de vida, para definir bien las raíces de su arte.
Quique Palomo (QP en adelante): Pero junto con la infancia, todo lo demás. En esa fase hay un diálogo sobre el que después fuimos fijando determinadas ideas y escenas. El método era hacer bocetos simplícimos, enseñárselos a Ian y volver a dibujar una y otra vez hasta construir cada etapa.
En esa construcción del relato, parece haber más lirismo en la infancia y más densidad de texto en su madurez. ¿Fue una elección consciente?
QP: Sí, sí, es algo real. Con la cantidad de información que manejábamos hubo muchos momentos en los que teníamos que decidir cómo abordar una vida tan intensa. Es difícil encontrar el equilibrio entre narrar una vida, pero a su vez conseguir que esta no sea un resumen cronológico y aburrido de datos. Ha habido que ir buscando algo de poesía, e ir impregnando a las imágenes con información. Pero es obvio que la infancia era la etapa más dada a la poesía, parecía una buena forma de captar la atención del lector de un modo más inspirado.
IG: Había muchas cosas que consensuar, porque yo soy un obsesivo de la cronología. Pero hablando fuimos descubriendo cosas juntos. Como, por ejemplo, la importancia del cante jondo que tal vez a mí no se me hubiera ocurrido plasmar con tanta fuerza. Sin embargo, la aparición de Manuel de Falla en la vida de Lorca es fundamental. El encuentro que tienen en Granada significa también el reencuentro para el poeta con una raíz andaluza que lo ataba al mundo del flamenco. Este momento es importantísimo y marcará profundamente obras tan importantes como Romancero Gitano (1928).
Tras esa etapa, Lorca estudia en Granada y termina la carrera en Madrid, donde empieza a profesionalizar su faceta literaria mientras aparta la ambición de ser músico. ¿Cree que fue un cambio esencial del que podría haberse sentido, en algun momento, decepcionado?
IG: No puedo ponerme en su piel, obviamente, pero de todas formas nunca abandonó la música. Tuvo un profesor de música providencial que se llamaba Antonio Segura Mesa, que bien merece una biografía aparte. Este hombre muere en 1916, justo en el momento en el que empieza a surgir el filón poético de Lorca.
Es el momento en el que empieza a rescatar parte del conocimiento que tenía sobre poesía popular, inseparable de la canción popular que tanto escuchó de niño. Y eso se ve, por poner un ejemplo, en Mariana Pineda (1927).
Cuando muere su profesor de piano, sus padres le dicen que nada de carrera musical: Derecho y Filosofía y letras. Así que Lorca abandona su sueño de ser músico. Pero eso no significa que abandone la música, pues sigue tocando toda su vida. No creo que añorase esa vocación perdida. Alberti, en La Arboleda Perdida(1938), cuenta como eran sus sesiones de música folclórica. ¡Lorca se jactaba de conocer un millar de canciones populares españolas! Es tremendo porque todo eso se solidifica en una sola persona: esa cantidad ingente de registros y talento creativos se fundían y convivía en él.
En su estancia en Madrid se aloja en la Residencia de Estudiantes. En el cómic retratáis conoce a Buñuel. Desde entonces ambos vivirían una tempestuosa amistad que, en el 28, parece romperse de forma dramática cuando recibe una carta homófoba de Buñuel hablando de Bodas de sangre. ¿Qué pasó entre ellos? ¿Por qué se desvirtuó su amistad?
IG: Buñuel tiene un problema que no menciona en sus memorias. Me refiero a su hermano menor, Alfonso Buñuel, que también está esos años en la residencia y que es abiertamente homosexual. Una persona que no aparece ni mencionada en sus memorias. Los silencios en las autobiografías son muy importantes. Y con respecto a su hermano se establece uno perpetuo y muy grande. Es alguien que es más alto que él, más guapo que él y mucho más gay que él.
Que no digo que Buñuel fuese gay pero temía serlo, como todos ellos en la época. Como Dalí, de hecho. Y de ahí viene su problema con Federico. En Vida en claro(1944), José Moreno Villa cuenta que por entonces si ibas con un gay todo el mundo creía que eras gay, y por eso había gente que se alejaba de Lorca. Se quieren el martes y se odian el miércoles. Ni siquiera en el sitio más liberal de la España de entonces se podía ser gay abiertamente.
Ian Gibson
Ian Gibson con un ejemplar de 'Vida y muerte de Federico García Lorca' FERNANDO SÁNCHEZ
En esa época otro de sus amigos, Dalí, también se aleja de él a pesar de haber intimado en el pasado, como retratáis en la obra. ¿Por qué sus amigos se alejaron del poeta en una etapa tan crucial?
IG: Vivían con una intensidad feroz. Llegan a Madrid en los años veinte y a mediados de esa década toman caminos distintos. Dalí pasa un tiempo en Figueres porque le echan de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Y sólo sabemos la mitad de lo que ocurrió porque se ha perdido una cantidad ingente de documentación. Aunque hemos podido conocer cosas gracias a personas como Pepín Bello, sigue  faltando datos.
Por otra parte, las autobiografías no son fiables. Hacen falta biógrafos para corregir las autobiografías. Son genios diversos y complicados, y lo que cuentan de ellos mismos no es fiable. En las memorias de Buñuel [ Mi último suspiro, 1982] hay tergiversaciones de la realidad en cada página. Igual que La vida secreta de Salvador Dalí (1942), que es fabulosa pero desde luego no muy fiable.
En esa parte del libro, empieza a ganar presencia en la arquitectura de cada página la presencia de fotografías reales de la época. ¿Por qué?
QP: Yo hubiera metido muchas más. Cuando dibujo, también navego por Internet y me veo expuesto a muchas imágenes reales sobre las que puedo trabajar. Pero hay algunas que, por lo que sea, te llaman especialmente la atención.
Unas veces las uso para romper con el manejo de la página y su impacto visual en el lector. Otras, porque se produce una convivencia especial entre imágenes y dibujos que crees que dialogan bien y merecen habitar la página.
Tras su paso por Madrid, Lorca viaja a Nueva York, pero también a Cuba. Y allí dice aquella frase de 'Si me pierdo, que me busquen en Andalucía o en Cuba'. ¿Cree que aquel viaje le sanó un poco las heridas?
IG: Sí, yo creo que su estancia en Nueva York no fue el descenso a los infiernos que se nos dijo durante tanto tiempo. Hubo momentos maravillosos para él. En Nueva York le estaban esperando muchos hispanistas y estudiantes que querían conocerle.
Pero Cuba es Cuba: allí sabe que se puede sentir como en casa y según los indicios que tenemos, se soltó la melena y fue una experiencia apabullante. Romancero Gitano  había tenido un éxito muy grande y en la isla pudo disfrutar de ese éxito. Sabemos, por gente que le conoció, que al volver de La Habana era otro hombre. Sin su estancia allí Federico probablemente no hubiera terminado de salir del armario.
QP: También hay que entender que fue la segunda etapa de alejamiento del contexto que le estaba oprimiendo. Salió de Estados Unidos dónde, a pesar de su facilidad para hacer amigos y su personalidad empática, no contaba con el idioma. Y en Cuba eso no le ocurrió: se liberó, en cierto sentido.
Ian Gibson
Ian Gibson FERNANDO SÁNCHEZ
En ese retorno, ya durante la Segunda República, Lorca publicó y estrenó obras que se tuvieron que enfrentar a un boicot grave por parte de la derecha del momento. De ahí que dijese aquello de 'la derecha nos odia porque hacemos cultura para el pueblo'. ¿Ha cambiado mucho la derecha en España desde aquellos años?
IG: Pues no mucho. Lorca era gay y republicano. Aunque bueno, puede que la derecha haya avanzado un poco en el tema de la diversidad sexual. La derecha de hoy desprecia a Zapatero pero por lo menos permitió que Javier Maroto se pudiera casar con su chico. Me divirtió mucho el otro día aquello de Sáenz de Santamaría diciendo 'soy muy amiga del marido de Javier'. Joder, eso por sí solo demuestra que el PP ha cambiado un poco en ese sentido y me parece fantástico.
Con todo, a la derecha de este país le cuesta muchísimo trabajo avanzar. Si era terrible en los años treinta, después de cuarenta años de dictadura... No han asumido el holocausto que se vivió aquí durante la Guerra Civil, no asumen nada de su pasado. ¡Y cuando les sacas el tema hablan de reabrir heridas! ¡Es terrible!
Con la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, vuelve a estar es boca de todos el debate de si la memoria histórica es o no es reabrir heridas…
IG: Mira, yo estoy a favor de buscar a los desaparecidos. Y Lorca, culturalmente hablando, es el desaparecido número uno de la historia de este país. El más famoso y el más llorado, así que inevitablemente él simboliza toda la tragedia de la guerra, de la dictadura y de lo que ocurrió aquí.
Pero lo de Franco es una auténtica vergüenza. La derecha de este país no tiene rubor, desconoce la vergüenza. Con este tema realmente parece ser que son incapaces de aceptar la realidad de lo que pasó aquí. Y la realidad es que aquí tenemos por un lado a 115.000 desaparecidos en fosas comunes, y por otro el Valle de los Caídos con el fundador del fascismo español y Francisco Franco. ¡Hablamos de que el mayor asesino español de todos los tiempos descansa tranquilamente en un mausoleo!
Felipe González tuvo la decencia de decir, en el libro que publicó con Cebrián [ El futuro no es lo que era, 2002], que pesa sobre su conciencia no haberlo hecho cuando tuvieron la mayoría absoluta. Los socialistas de entonces no lo hicieron y los de hoy lo intentan. Tarde, espero que a tiempo, pero tarde.
A mí me produce vergüenza que un país tenga un monumento como el Valle de los Caídos cuarenta años después del la muerte del dictador. Con 12.000 de sus víctimas allí, enterrados al lado del verdugo. Asco: es la única palabra aplicable que se me ocurre.
Decía que Lorca era el desaparecido numero uno de nuestra historia. Pero podríamos estar cerca de encontrarlo. A principios de este año supimos que sus restos podrían haber sido movidos en 1986 durante el vallado de un parque que lleva su nombre en Alfacar.
La situación es la siguiente: la Junta de Andalucía ha dado su permiso para una nueva búsqueda. Lo que pasa es que no ha sacado esto a concurso público. Sabemos por Luis Avial que hay indicios de restos debajo de una fuente que hicieron en el parque.
Cuando vallaron ese parque, aparecieron unos restos al lado de este olivo que dibuja Quique aquí [señala la viñeta exacta]. Y ahora sabemos que encontraron restos que estorbaban al cerrar el recinto y se pusieron debajo de lo que hoy es la fuente. Según indicaciones de georadar, Avial ha visto indicios de los restos muy cerca de dónde los testimonios orales dicen que pasó. La Junta sabe todo esto y está dispuesta a buscar en el olivo y en la fuente. Pero estamos a la espera de que esto salga a concurso público. Cosa que espero que ocurra pronto y se pueda seguir investigando.
Ian Gibson y Quique Palomo
Ian Gibson y Quique Palomo FERNANDO SÁNCHEZ