dissabte, 4 de maig del 2024

Mazón: "Parece que ni es una resolución ni es de la ONU"

 https://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2024/05/04/mazon-parece-resolucion-onu-101921114.html


El president asegura que el Consell "no ha recibido absolutamente nada" y espera que "se nos aclare este patín a qué obedece"

Mazón, en la concatedral de Santa María de Castelló

Mazón, en la concatedral de Santa María de Castelló / ERIK PRADAS

Nelo Simo/EP

 

El 'president' de la GeneralitatCarlos Mazón, ha asegurado que el informe de tres relatores de Naciones Unidas sobre las leyes de concordia impulsadas por el PP y Vox en diferentes autonomías en las que gobiernan, entre ellas la valenciana, "parece que ni es una resolución ni es de la ONU", al tiempo que ha sostenido que el Consell "no ha recibido absolutamente nada" por parte del organismo internacional sobre esta cuestión.

"No conozco ninguna resolución", ha asegurado Mazón, en declaraciones a los medios este sábado en Castelló de la Plana, donde participa en los actos del Centenario de la Coronación de la Mare de Déu del Lledó. "No hemos recibido nada de la ONU, absolutamente nada", ha insistido, al tiempo que ha reclamado que "se nos aclare este patín a qué obedece", en referencia al citado informe.

En cualquier caso, el jefe del Consell ha realizado un alegato "en favor de la concordia y del reconocimiento de los derechos de todas las víctimas", que ha reivindicado que "también merecen un respeto". Así, ha insistido en mostrar su respaldo a "todas las víctimas, a las ya reconocidas y a las que también queremos reconocer" con esta ley de concordia.

Para ello, ha apostado por "consolidar sus derechos y su dignidad", así como una concordia "de todos, para todos y por todos, y en eso estamos". Frente a ello, ha cargado contra "los deseos de la España de (Pedro) Sánchez", a quien ha acusado de pretender que "solo hablemos de Franco y nada más". "Esto no es la concordia", ha defendido.

Comisión Bilateral con Aragón

Preguntado por el anuncio del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, sobre la previsible convocatoria para la próxima semana de la Comisión Bilateral con Aragón tras el informe de la ONU, y por la posibilidad de que pudiera llegarse a este extremo también en la Comunitat, Mazón ha considerado que esta decisión corresponde a "una estrategia del Gobierno de España".

Por esto mismo, ha argumentado que tendrá que ser el Ejecutivo central "quien nos diga hasta dónde quiere llegar en la España del 2024 hablando de cosas que no corresponden". "Yo lo que estoy es por la concordia, otros me dan la sensación que están por otras cosas", ha enfatizado.

"Nosotros estamos por la concordia, hemos estado siempre por el reconocimiento de las víctimas que todas se merecen", ha defendido el jefe del Consell, que se ha mostrado "muy orgulloso de haber iniciado personalmente" con su propia firma un total de 422 exhumaciones en la Comunitat desde que ostenta el cargo de 'president', unas intervenciones que ha recalcado que son "necesarias y justas". "Lo voy a seguir haciendo", ha garantizado.

Historia frente a «concordia»: declaración de los historiadores valencianos

 https://conversacionsobrehistoria.info/2024/05/04/historia-frente-a-concordia-declaracion-de-los-historiadores-valencianos/


La ONU acaba de instar al Gobierno español a adoptar las «medidas necesarias» en relación con las «leyes de la concordia» impulsadas por el PP y Vox en Aragón, Castilla-León y la Comunidad Valenciana, alegando que pueden «invisibilizar» las «graves violaciones de los Derechos Humanos» cometidas durante el «régimen dictatorial franquista». Solo el compromiso  colectivo podrá evitar el olvido.  Hace un mes, el 3 de abril, se publicó en este blog  No hay concordia sin memoria  declaración contra la proposición de ley de concordia de los grupos PP y VOX de Castilla y León que tuvo el respaldo de  casi 500 firmas, la mayoría de historiadores y profesores, de ellos 148 de Castilla y León: «La concordia se ejerce más que se legisla sobre ella; de lo contrario resulta una expresión vacía de contenido que de una u otra forma conduce al olvido de las víctimas y de la  orígenes de la Dictadura». 

Nos llega ahora la  «Declaración ante la Proposición de Ley de Concordia en las Cortes Valencianas» elaborada por los Departamentos de Historia Moderna y Contemporánea de la Universitat de València,  Historia, Geografía y Arte de la Universitat Jaume I de Castelló y Humanidades Contemporáneas de la Universidad de Alicante. Nos es grato difundir -como Asociación Conversación sobre la historia- esta declaración de departamentos que gozan de  un prestigio bien reconocido que se inicia de este modo:

la concepción de la Historia como disciplina de conocimiento utilizada en este texto resulta claramente propia de un nacionalismo rancio y sin ningún tipo de sentido crítico. La tarea de la Historia no tiene que ser “honrar y proteger a la historia de España” ni la de cualquier otro país o comunidad, sino la de construir un discurso histórico riguroso y proporcionar un conocimiento sólido y cimentado científicamente sobre el pasado

Al final se abre espacio para las adhesiones particulares a esta declaración, más allá de las institucionales.

Conversación sobre la historia


 

Declaración ante la Proposición de Ley de Concordia en las Cortes Valencianas

 

Como historiadoras e historiadores, profesionales del mundo universitario que se dedican desde hace décadas al estudio y la enseñanza de la Historia Contemporánea valenciana y de España, manifestamos nuestra profunda preocupación a partir de la lectura del texto de la “Proposición de Ley sobre Concordia de la Comunidad Valenciana”, que ha iniciado su trámite parlamentario. Pensamos que el texto contiene graves carencias científicas por el desconocimiento de los cimientos básicos de las diferentes cuestiones que aborda. Todo esto puede redundar en la implementación de políticas públicas en este ámbito claramente insuficientes e incluso contraproducentes para los objetivos buscados. Por las razones siguientes:

1) En primer lugar, la concepción de la Historia como disciplina de conocimiento utilizada en este texto resulta claramente propia de un nacionalismo rancio y sin ningún tipo de sentido crítico. La tarea de la Historia no tiene que ser “honrar y proteger a la historia de España” ni la de cualquier otro país o comunidad, sino la de construir un discurso histórico riguroso y proporcionar un conocimiento sólido y cimentado científicamente sobre el pasado. En una democracia, los poderes públicos no pueden marcar a los y las profesionales de la Historia cómo ni para qué se tiene que hacer Historia, ni mucho menos obligarlos a “proteger” una determinada visión ‘honrosa’ y nacionalista. La Historia como disciplina académica y quien se dedica como profesional tienen como objetivo investigar, entender y explicar —críticamente— el pasado, enseñar el conocimiento resultante en los diferentes ámbitos educativos y divulgarlo a la sociedad, siempre desde el firme compromiso en la función de la historia para formar una ciudadanía democrática, crítica y consciente de su pasado histórico.

Los autores de la Proposición pretenden servirse de la suposición de que “nunca ha habido un relato consensuado” sobre la etapa entre 1931 y 1977, “ni entre los historiadores […] ni entre los ciudadanos”. Es evidente que se trata de una afirmación, por un lado, muy vaga y perfectamente aplicable a cualquier periodo histórico, que muestra por desgracia un claro desconocimiento de cómo funcionan las disciplinas científicas en general. De la otra, pretende hacer creer que en la historiografía todo es relativo desde el punto de vista del historiador, lo que supone ignorar en qué consiste el oficio de historiador/a y cómo lleva a cabo su trabajo de investigación y de exposición de los resultados logrados con una sólida base empírica. En una democracia, la libertad de cátedra e investigación y la resultante pluralidad de perspectivas imposibilitan, por definición, la existencia de un único relato sobre el pasado, ni en la disciplina histórica ni en la ciudadanía. Como cualquier otra ciencia, la Historia no es ningún dogma ni ninguna profesión de fe, sino debate e intercambio no de gustos personales ni preferencias políticas, sino de perspectivas científicas y aportaciones contrastables. Dentro de la disciplina histórica, dentro y fuera de España, hay pluralidad en determinadas interpretaciones de los acontecimientos, pero con un amplio consenso a la hora de establecer los hechos fundamentales sobre la historia del siglo XX.

2) De hecho, la existencia de una historiografía científica sobre la Historia Contemporánea de España en el siglo XX, cimentada a lo largo de varias décadas en forma de proyectos de investigación, libros, artículos científicos, tesis doctorales, etc., ha permitido construir un ámbito de estudio sólido alrededor del análisis de la Segunda República, la Guerra de 1936-1939, el Franquismo y la transición a la democracia, así como una serie de consensos muy básicos en torno a estas cuestiones.

En cambio, la valoración histórica, sesgada y tendenciosa, de los proponentes demoniza la democracia española de los años treinta como una época “convulsa”, llena de “paroxismo”, “dinámicas de enfrentamiento” y de “violencia social y política”, hasta llegar al extremo de definirla como “catástrofe” equiparable a una sangrienta guerra civil y una dictadura de cuarenta años. Sin embargo, es un consenso ampliamente aceptado en la historiografía española y el hispanismo internacional que la República fue la primera forma democrática de gobierno en la España del siglo XX. Con sus errores e imperfecciones (como cualquier democracia, pasada o actual) resulta homologable al resto de democracias existentes en ese mismo momento. La conflictividad social y la violencia política fueron una de sus características, como también en los periodos precedentes (sin ir más lejos, durante la monarquía de la Restauración) o en otras democracias de la época.

La no integración en este texto del conocimiento histórico y riguroso sobre el pasado que la historiografía ha ido construyendo desde hace ya unas décadas, lo sitúa en el fondo muy lejos de la objetividad y la imparcialidad que se afirma buscar. Así, por ejemplo, al mismo tiempo que se califica de la manera mencionada a la Segunda República, no se dice nada ni se valora la dictadura franquista, hasta el punto de que nunca la denominan como tal: la expresión “dictadura franquista” no se encuentra en ninguna de las siete páginas de la Ley. Asimismo, diluye la especificidad y la centralidad histórica de la guerra y la dictadura franquista. Se mezclan épocas y categorías históricas muy diferentes entre sí y se aleja, de este modo, el foco del debate del periodo 1936-1975, esto es, de la Guerra Civil y el franquismo. Así, se hace referencia 4 veces a la “Guerra Civil” y 3 a la dictadura franquista; en cambio, la “República” (o 1931) aparece mencionada 5 veces y el “terrorismo” 8 veces. Es decir, el terrorismo recibe, por sí solo, las mismas menciones que la Guerra Civil y la dictadura juntas. Es todavía más evidente en el articulado, la parte más importante de la ley: contiene 6 menciones expresas al terrorismo y 2 a la República, pero ninguna a la guerra ni a la dictadura franquista, hechos centrales para la historia del siglo XX español.

Por otro lado, el texto jerarquiza entre terrorismos. A pesar de la centralidad que la Proposición de Ley da al terrorismo, la Ley no habla de todos los que han golpeado a la sociedad española; se centra solo en uno: ETA. En cambio, nada dice, por ejemplo, del terrorismo de extrema derecha o el de los GAL, ni tampoco del mayor atentado de la historia de España (y de Europa en las últimas décadas), el 11-M, obra del terrorismo islamista (más que “islámico”). Y todavía más, la Proposición mezcla y jerarquiza a las víctimas. A pesar de afirmar que “no importa el bando, ni el origen ni las creencias” de las víctimas, jerarquiza claramente entre víctimas y no les da la misma importancia. Por un lado, de las víctimas del franquismo no dice nada: ni una cifra aproximada, ni una mención expresa. Así, el articulado habla 5 veces de “víctimas del terrorismo”, pero ninguna de “víctimas de la guerra” o “víctimas de la dictadura franquista”; de hecho, los proponentes evitan incluso referirse directamente y recurren a un circunloquio: “las víctimas a las que hace referencia la Ley 20/2022”. De la otra, la Proposición se inventa una categoría de víctimas porque no hay, históricamente, nada que pueda denominarse “víctima de la Segunda República”, por la misma razón que no tendría sentido hablar de “víctimas de la monarquía borbónica” para las víctimas de ETA a partir de noviembre de 1975.

3) El texto muestra una falsa equiparación –además de imposible desde el punto de vista histórico y ético– entre dictadura y democracia. Se confunde el ámbito privado y el público, es decir, entre, por un lado, la memoria personal/familiar y, del otro, la memoria social y la conmemoración por parte de las instituciones públicas. En primer lugar, y al contrario de lo que pasó desgraciadamente durante la dictadura franquista, en democracia todas las familias tienen derecho a recordar a sus seres queridos muertos durante la guerra y la posguerra. La única diferencia es que miles de familias de víctimas de la represión franquista todavía no saben dónde están sus familiares. En segundo lugar, nunca en democracia y todavía menos desde una institución pública se puede hablar de “enseñar que no importa el bando, ni el origen ni las creencias”. ¿Aplicarían los proponentes de la Ley esa misma frase en la Alemania nazi… o a los terroristas de ETA? En democracia, la igualdad de las víctimas en el dolor, la dignidad de ser lloradas y recordadas no puede equivaler, nunca, a una igualación de las causas por las que murieron. Porque, no hay —ni puede haber— “equilibrio” posible entre quien defendió la democracia y quien luchó durante cuarenta años para destruirla y evitar su retorno. Resulta imposible equiparar una democracia a una dictadura desde el punto de vista de nuestros valores democráticos de una sociedad.

4) En la Exposición de Motivos, los proponentes afirman querer “restaurar el equilibrio perdido”, se supone —a pesar de que no lo explican— que entre las diferentes memorias. Por desgracia, no ha habido nunca, ni antes ni después de 1975, un equilibrio de memorias en la esfera pública respecto a la traumática historia del siglo XX español. Hasta la muerte del dictador Franco, lo impidieron las políticas de memoria impuestas —sin posibilidad de discrepancia— durante cuarenta años. Con la recuperación de la democracia a finales de los años setenta, ese desequilibrio se mantuvo porque las instituciones no llevaron a cabo decididas políticas públicas de memoria democrática.

Solo en las dos últimas décadas ese equilibrio se había empezado a matizar parcialmente, a partir de las investigaciones académicas y del impulso de las asociaciones de memoria. Pero no ha sido compensado ni ha desaparecido nunca, sino que continuará existiendo mientras miles de familiares todavía no sepan dónde están enterrados sus familiares y no se cumplan la legislación internacional y los principios de la ONU sobre verdad, justicia, reparación y garantías de no-repetición, como obliga el artículo 10.2 de la Constitución Española de 1978. Por lo tanto, lo que no conviene ahora es que, desde las instituciones y administraciones públicas, se perpetúe ese desequilibrio, sino que se ayude a corregirlo.

Así pues, por todo aquello expuesto, las instancias bajo-firmantes expresan su rechazo tanto al actual texto de la Proposición como también a la derogación de la Ley valenciana de Memoria Democrática; invitan a todas las personas que así lo deseen a hacer suya y apoyar la presente Declaración; piden respetuosamente a los Grupos Parlamentarios presentes en las Cortes Valencianas que no aprueben la Ley y se muestren dispuestas, a tal fin, a reunirse con los Grupos Parlamentarios que así lo deseen para exponer y dialogar en detalle sobre los motivos recogidos en la presente Declaración.

En Alicante, Castelló y València, a 30 de abril de 2024

 

Declaración elaborada por los Departamentos de:

– Historia Moderna y Contemporánea de la Universitat de València

– Historia, Geografía y Arte de la Universitat Jaume I de Castelló

– Humanidades Contemporáneas de la Universidad de Alicante

Adhesiones:

– Junta de la Facultad de Geografía e historia, Universitat de València

– Equipo decanal de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Alicante

– Área de Didáctica de las Ciencias Sociales, Universitat de València

– Cátedra de Historia y Memoria Democrática de la Universitat Jaume I de Castelló

– Aula de Historia y Memoria Democrática de la Universitat de València

– Revista Pasado y Memoria, Universidad de Alicante

Hemos considerado que merecería la pena abrir un espacio para las adhesiones particulares a esta declaración, más allá de las institucionales. Por ello, invitamos a todas las personas que así lo deseen a hacer suya y apoyar la presente Declaración a título individual firmando en:

https://chng.it/M7dWrv6zSg

divendres, 3 de maig del 2024

Víctimas del franquismo denuncian en Les Corts que la ley de “concordia” les equipara a los verdugos

 https://www.elsaltodiario.com/crimenes-franquismo/victimas-franquismo-les-corts-concordia-equipara-verdugos


Representantes de asociaciones memorialistas han argumentado su rechazo a la nueva ley de “concordia” de la Generalitat Valenciana en la comisión que tramita el texto.
3 MAY 2024 14:21

Diferentes grupos y personas en defensa de la Memoria democrática han intervenido hoy ante la Comisión de Justicia, Gobernación y Administración de Les Corts Valencianes mostrando su rechazo al proyecto de Ley de La Concordia dentro de las comparecencias en comisión de la tramitación de la polémica ley. Mientras, en los pasillos de Les Corts, políticos de PP y Vox denunciaban los que consideran “injerencias de la ONU” por sus críticas a esta ley que atenta los Derechos humanos.

En su intervención Ángel González, víctima directa de la dictadura y presidente de la Coordinadora de Asociaciones por la Memoria Democrática del País Valenciano (CAMDE-PV), ha señalado que “la ley es un ataque frontal a todas las víctimas, se nos hace desaparecer no siendo objeto de derecho como tales, se nos equipara a víctimas y verdugos”, a lo que ha añadido que, “se niega nuestro derecho a la verdad, la justicia y la reparación y que los crímenes de lesa humanidad, que no prescriben, cometidos por la dictadura deben ser juzgados”.

González ha criticado que esta ley “blanquea la dictadura pretendiendo equipararla al régimen democrático de la II República y que crea una gran inseguridad con todos los proyectos en curso al decaer estos”

González ha criticado que esta ley “blanquea la dictadura pretendiendo equipararla al régimen democrático de la II República y que crea una gran inseguridad con todos los proyectos en curso al decaer estos una vez aprobada dicha ley de la discordia”.

Paco Alarcón, en nombre de AVA Bebés Robados Alacant, ha señalado que las familias víctimas del robo de bebes “continúan en un limbo legal sin ningún tipo de reconocimiento ya que existen miles de niños que fueron adoptados ilegítimamente sin el consentimiento de sus progenitores.” Alarcón ha reclamado “la continuación del Instituto Valenciano de la Memoria Democrática con sede en Alicante y el mantenimiento y ampliación de toma de muestras del banco de ADN de Fisabio en relación a las víctimas de bebés robados”, así como “la difusión pública de estos crímenes e instar a la ciudadanía que sospeche ser víctima a que deposite su huella de ADN en Fisabio”. Por último, ha pedido que “se consideren estos delitos como Crímenes de Lesa Humanidad y se actúe jurídicamente en consecuencia”.

Marta García Carbonell, investigadora y autora junto con María Palau Galdón del libro Indignas hijas de la patria, ha recordado en su intervención a “todas las supervivientes del Patronato de Protección a la Mujer y a todas aquellas mujeres que, o bien ya han muerto y no han podido contar su historia, o bien marcadas por la lacra y huella del organismo no lo han podido hacer”.

García recordó que el Patronato de Protección a la Mujer comenzó a funcionar en noviembre de 1941 con “la finalidad dé la dignificación moral de la mujer, especialmente de las jóvenes, apartarlas del vicio y educarlas con arreglo a las enseñanzas de la Religión Católica, lo que se tradujo en privaciones de libertad por, por ejemplo, llevar la falda muy corta, fumar por la calle, ir de la mano con un chico, tener relaciones sexuales fuera del matrimonio, encontrarse en estado de gestación, ser lesbiana ,o la simple acusación de serlo, o ser violada”.

García ha señalado que “41.335 criaturas y adolescentes fueron recluidas en instituciones religiosas en el Estado Español, según un censo de 1952, y que ni la Iglesia ni el estado han pedido perdón” a lo que ha añadido que “las órdenes religiosas continúan en los mismos espacios, realizando las mismas funciones atendiendo a mujeres en situación de vulnerabilidad (mujeres migradas, víctimas de trata o víctimas de violencia de género”. Por último, ha insistido en que “en la actualidad, miles de mujeres continúan esperando un perdón que no llega, una justicia que no existe y un reconocimiento que no aparece por ninguno de las numerosas rendijas inexploradas de nuestra historia más vergonzosa.”

Familiares de las fosas de Paterna

Isabel Gómez, nieta de Alejandro Iranzo, fusilado en Paterna, ha hablado en nombre de la Plataforma Fosas Familiares de Paterna para recordar que ”en el Terrer fueron asesinados 2238 inocentes desde 1939 a 1956”. “Estos son hechos demostrados” ,ha dicho Gómez, “no son “encarnizados debates teóricos”, ha añadido, “si no, más de 150 fosas comunes, pozos ciegos de la vergüenza donde fueron tirados los cuerpos no enterrados. Pueden llegar a los siete metros de profundidad y contener restos de hasta 150 personas. No son “encarnizados debates metodológicos” son datos documentados”.

Por último Gómez ha explicado que,“la Plataforma de Asociaciones de Familiares de Paterna tiene tres objetivos fundamentales: proteger la memoria de los inocentes que llenaron las fosas comunes del cementerio y exhumarlas en su totalidad, identificar al mayor número posible y conseguir que el Terrer y el espacio que ocupan las fosas en el cementerio sean lugares protegidos que guarden la historia, la real, para el conocimiento de todas las generaciones de ciudadanos valencianos”.

“Hoy he venido como profesor, con las herramientas de un profesor: mi libreta y mis libros de Historia. Espero que nunca tenga que decir 'con mis armas', que es lo que les tocó a tantos maestros y maestras nada más darse el golpe de estado y en la Dictadura, que fueron los primeros represaliados para enterrar y controlar el Conocimiento. No entierren el futuro de nuestros jóvenes“, ha declarado Luis Vivas, profesor de Geografía e Historia y autor de Lecciones de nuestros abuelos (Vinatea). En este libro muestra cómo enseñar la Historia de España del siglo XX, a partir de una recopilación de los artículos que su alumnado ha creado con investigaciones personales en sus propias familias. También ha intervenido Matías Alonso del grupo de recuperación de la Memoria democrática quien ha recordado las primeras exhumaciones al Pais Valencià cuando aún no existía la Ley de Memoria democrática.

Esta comparecencia coincide con la publicación del informe de la ONU donde tres relatores critican duramente a la Ley de Concordia debido a que “podrían afectar a la obligación del Estado Español, incluyendo sus poderes y entidades nacionales y/o locales, en materia de derechos humanos, en particular la obligación de garantizar la preservación de la memoria histórica de graves violaciones de derechos humanos”. El Síndic de Vox en les Corts Valencianes, José María Llanos, ha calificado en declaraciones a los medios esta mañana mientras tenía lugar la Comisión que este informe de la ONU es “una injerencia que vulnera la soberanía de los estados”. Llanos ha insistido en que “La ONU lo que tiene que hacer es dedicarse a salvar vidas, que yo creo que desde el 48 pocas han salvado y pocos conflictos ha evitado”, y le ha instado a “dejar tanto globalismo y dejar hacer a los países”.

Hoy también se ha hecho pública una declaración de varios historiadores, historiadoras y cátedras universitarias con las adhesiones de la junta de la facultad de Geografía e Historia, el área de Didáctica de las Ciencias Sociales y el aula de Historia y Memoria Democrática de la UV, el equipo decanal de la facultad de Filosofía y Letras, la revista 'Pasado y Memoria' y la cátedra de Historia y Memoria Democrática de la UJI, donde expresan su rechazo a la ley de concordia registrada por el Consell (PP-Vox) y su “profunda preocupación”, al considerar que contiene “graves carencias científicas por el desconocimiento de los fundamentos básicos de las cuestiones que aborda” y que adolece de “un nacionalismo rancio”.