dimecres, 21 de març del 2018

El republicanismo de Antonio Machado

https://errepublikaplaza.wordpress.com/2018/03/20/el-republicanismo-de-antonio-machado/


Con el objetivo de impulsar la reflexión Hausnartzen. ¿Qué República?Seguimos con la publicación de diversos textos . Os traemos este documento  publicado en Sin Permiso y  escrito por Gustavo Buster.
“Yo no me hubiera marchado, estoy viejo y enfermo. Pero quería luchar al lado vuestro. Quería terminar una vida que he llevado dignamente, muriendo con dignidad. Y esto solo podría conseguirlo cayendo a vuestro lado, luchando por la causa justa como vosotros lo hacéis”. (24 de noviembre de 1936, en el Cuartel del V Regimiento, horas antes de salir de Madrid para Valencia)
A un año del 80 aniversario de “La Retirada” y de la muerte de Antonio Machado en Collioure, se ha publicado un libro esencial para entender el trasfondo filosófico y político de su obra poética, ensayista y pedagógica. Con los años, Antonio Machado se ha convertido en un icono moral de la dignidad, del “hombre bueno”.
Pero el personaje real tuvo que enfrentarse a las contradicciones y desafíos históricos de la larga decadencia final de la primera restauración borbónica, las ilusiones e insuficiencias de la proclamación de la II República, su crisis y la revancha de las derechas en el “Bienio Negro”, con la reacción defensiva de las izquierdas en 1934 y, finalmente, las esperanzas rotas de la victoria del Frente Popular y la movilización popular contra el golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 (la “Tercera República”, como la calificará Machado). Y lo hizo con las herramientas políticas de un republicanismo que se ira modelando ante las circunstancias y a contrapelo de gran parte de su generación intelectual, marcada por el regeneracionismokrausista. El hilo que recorre el libro de Francisco Morales Lomas es esta evolución personal y pública, desde un republicanismo elitista a un republicanismo popular, consecuencia de la experiencia personal de Antonio Machado sobre el sujeto del cambio social.
Nacido en el seno de una familia liberal sevillana en 1875, asentada después en Madrid, educado en la Institución Libre de Enseñanza, Antonio Machado había escrito una parte sustancial de su obra cuando firmó el 11 de febrero de 1926 el Manifiesto de la Alianza Republicana, impulsado por Manuel Azaña, que proponía el fin de la Dictadura de Primo de Rivera y la abolición de la monarquía, en una prosa que sigue pareciendo actual:
“¿Qué obra de gobierno consideramos como fundamental y mínima? Primero: El restablecimiento de la legalidad por la convocatoria de unas Cortes Constituyentes… Segundo: Una ordenación federativa del Estado, reconociendo la existencia de diferentes personalidades peninsulares. Tercero: Solución inmediata del problema de Marruecos. Cuarto: Nivelación del presupuesto, transformando totalmente el tipo y la especie de los impuestos, y la aplicación y volumen de los gastos. Quinto: Creación de la cantidad de escuelas indispensables para resolver de una vez y sumariamente el problema de la enseñanza primaria. Sexto: Supresión de censos y foros… Séptimo: Preparación adecuada del Estado para todas aquellas intervenciones y facilidades a la asociación de elementos productores, para todas aquellas iniciativas por cuya colaboración ambas fuerzas, el Estado y la Sociedad, hagan leal y prácticamente posible la realización del programa mínimo de las actuales aspiraciones del proletariado. (…) Nos hemos unido y prometemos solemnemente no separarnos hasta que la obra señalada se cumpla en su totalidad”.
Un año más tarde sería elegido miembro de la Real Academia Española (“un honor al cual no aspiré nunca”), sillón del que no llegó a tomar posesión.
En Segovia, donde era profesor de instituto de francés, Antonio Machado fue también la principal figura pública del republicanismo. El 14 de febrero de 1930 coordino y presentó un acto de la Agrupación al Servicio de la República con la participación de Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Pérez de Ayala. Un año más tarde, el 14 de abril de 1931 le correspondió proclamar el advenimiento de la II República e izar la bandera tricolor desde el balcón del ayuntamiento de Soria (“Fuimos unos cuantos republicanos platónicos los encargados de mantener el orden y ejercer el gobierno interino de la ciudad…”).
Trasladado a Madrid en enero de 1932 “para la organización del Teatro popular” de las Misiones Pedagógicas, Antonio Machado vivió con angustia los primeros pasos del nuevo régimen, enfrentado a la resistencia abierta de las clases dominantes y las instituciones heredadas de la monarquía, que provocaron un incremento progresivo de la tensión social y la frustración de las clases populares. El intento de aplicar el programa de reformas democráticas del Manifiesto de la Alianza Republicana (la reforma agraria, la separación del estado y la iglesia, la modernización del ejército, el debate sobre el Estatuto de Cataluña) acabaría provocando el “cuartelazo” del 27 de junio de 1932 de los generales Goded, Caballero y Villegas y el fracasado golpe de estado el 10 de agosto del general Sanjurjo. En medio de estas tensiones, el balance que hace Antonio Machado de la situación es de una necesaria moderación, con una clara animadversión hacia las reivindicaciones de los republicanos catalanes (“el Estatuto es, en lo referente a Hacienda, un verdadero atraco, y en lo tocante a enseñanza algo verdaderamente intolerable…”), a pesar de que el Partit Republicà Català había sido uno de los componentes de la Alianza Republicana.
La derogación el 4 de agosto de 1933 de la Ley de Defensa de la República y la caída subsiguiente del gobierno Azaña, sustituido por el gobierno de transición de Lerroux hasta las nuevas elecciones de noviembre de aquel año, solo confirman los peores presentimientos de Antonio Machado (“Aquellos partidos políticos que (…) se amparaban bajo el paraguas de la República y la utilizaban como si se tratara de un caballo de Troya”). Su apócrifo Abel Martín pronuncia sus “Ultimas lamentaciones” y muere (“quién se vive se pierde…”). No será el único en expresar ese pesimismo de las élites republicanas. Unamuno pide revisar la constitución y Ortega y Gasset disuelve la Agrupación al Servicio de la República. En este clima de bancarrota política de los partidos de la sobrepasada Alianza Republicana, se produce, tras las elecciones, la formación del gobierno de alianza entre la derecha republicana de Lerroux y la derecha reaccionaria de la CEDA de Gil Robles, acompañados por el Partido Agrario.
El centro-izquierda republicano había perdido el apoyo de los partidos obreros, que mediante la constitución de las Alianzas Obreras prepararon una respuesta defensiva independiente al giro reaccionario y a la entrada de la CEDA en el gobierno: la huelga general revolucionaria del 5 de octubre de 1934, que quedaría aislada en la insurrección de Asturias. De manera paralela e independiente, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, proclamó “el estado catalán dentro de la República Federal Española” el 6 de octubre. Azaña, que se encontraba en Barcelona para asistir al entierro de un amigo, será detenido el día 7 y recluido en un buque anclado en el puerto. La represión del ejército colonial, que provocó miles de muertos y 30.000 presos políticos, jaleada por el dirigente de la proto-fascista Renovación Española, José Calvo Sotelo, acentuó el giro a la derecha anti-republicano, dando la mayoría en el gobierno a la CEDA y al Partido Agrario, acentuando la polarización que se plasmaría en las elecciones de febrero de 1936.
La reacción de Antonio Machado, sobrepasado por los acontecimientos, es de completa desorientación política inicial, pero de paulatina reafirmación de los valores republicanos, en los que el nuevo sujeto social es de forma creciente el “pueblo”. Esta evolución la lleva a cabo públicamente su apócrifo Juan de Mairena, en una serie de reflexiones entre el 4 de noviembre de 1934 hasta el 24 de octubre de 1935 en el Diario de Madrid y, posteriormente, hasta el 26 de junio de 1936 en el diario El Sol, para acabar recogidas en el libro Juan de Mairena (Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo).
La comparación del Juan de Mairena con el “Prólogo para franceses” y el “Epílogo para ingleses”, escritos en 1937 por Ortega y Gasset para La rebelión de las masas, de 1930, permite hacerse una idea de la bifurcación de la intelectualidad republicana.  “¿Pueden las masas despertar a la vida personal?”, se pregunta Ortega, para responder a continuación con la vieja defensa oligárquica frente a la democracia plebeya. Pero Machado insiste tenaz, “que las masas entren en la cultura no creo que sea la degradación de la cultura, sino el crecimiento de un núcleo mayor de hombres que aspiran a la espiritualidad”. Y en el plano político presente en un debate que no quiere serlo, también conviene  poner sobre la mesa a Joaquín Maurín, el autor marxista más original de este período, y su La segunda revolución (1935), en la que se elabora un programa para la revolución democrática encabezada por la clase obrera en alianza con el campesinado.
A pesar de haberse anunciado inicialmente su participación, Antonio Machado no asistirá al primer congreso de la Asociación Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que se celebra en Paris en junio de 1935 y que escenificará la bifurcación señalada. La intervención de Eugenio D’Ors obliga a Alvarez del Vayo, en nombre de la delegación española, a denunciarlo como un propagandista de la reacción proto-fascista que mantiene en la cárcel a miles de presos políticos.
Pero Machado entiende cual es la dinámica social en curso: “hoy lo fuerte es el bloque antimarxista, integrado por muchos millones de hombres que no han leído a Marx. Se llegará tal vez a una dictadura antimarxista, que engendrará luego un marxismo antidictatorial”.
La victoria del Frente Popular y la defensa de la República frente al golpe de estado militar del 18 de julio de 1936 le confirman definitivamente en su republicanismo popular: “Pero la traición fracasó dentro de casa porque el pueblo, despierto y vigilante, la había advertido (…) Surgió la Tercera República Española con el triunfo en las urnas del Frente Popular (…) Hoy la defiende el pueblo contra los traidores de dentro y los invasores de fuera, porque la República, que empezó siendo una noble experiencia española, es hoy España misma”.
Desde ese momento, Antonio Machado se colocará sin vacilaciones al servicio de ese pueblo, que representa no solo la esencia de España, sino que le da nueva vida en esa “Tercera República”, claramente diferenciada de la “Segunda”, fracasada por la incapacidad de las élites republicanas: “es el pueblo el que defiende el espíritu y la cultura (…) El fascismo es la fuerza de la incultura, de la negación del espíritu”. En su discurso de mayo de 1937, ante las Juventudes Socialistas Unificadas, dará un paso más allá: “Yo no soy marxista, no lo he sido nunca (…) veo, sin embargo, con entera claridad, que el socialismo, en cuanto que supone una manera de convivencia humana, basada en el trabajo, en la igualdad de los medios concedidos a todos para realizarlo, y en la abolición de los privilegios de clase, es una etapa inexcusable en el camino de la justicia”.
En julio de 1937 participará desde la mesa presidencial en el II Congreso Internacional de Escritores y se adhiere a la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, a la que no se había sumado en 1933. En “El poeta y el pueblo” puntualizará: “Desconfiar del tópico “masas humanas”. Muchas gentes de buena fe, nuestros mejores amigos, lo emplean hoy, sin reparar que el tópico proviene del campo enemigo: de la burguesía capitalista que explota al hombre (…) Mucho cuidado; a las masas no las salva nadie, en cambio siempre se podrá disparar sobre ellas”.
La evolución de la guerra, y en especial la política de no intervención de Gran Bretaña y Francia, acentuarán el antifascismo de Antonio Machado como la única versión realista del republicanismo. Su reacción a la intervención de Alvarez del Vayo ante la Sociedad de Naciones no puede ser más tajante: “La Sociedad de Naciones aparece como un instrumento en manos de los poderosos, que pretenden cohonestar, merced a ella, las mayores injusticias”.
En su última serie de artículos, “El mirador de la guerra”, con el antetítulo de “Mairena póstumo”, Antonio Machado intentará dar coherencia a su antifascismo, en buena parte adaptando los elementos ideológicos de toda su vida al discurso cultural imperante, cada vez más homogéneo, del gobierno Negrín, que llevaron a Juan Goytisolo a señalar sus limitaciones.
Pero lo determinante era ya su ejemplo moral, su compromiso, de ser uno más con el pueblo, aún, o con más razón, en la derrota. Así llegará en “La Retirada”, en febrero de 1939, a Collioure, donde morirá tres semanas más tarde, el 25 de febrero.
Allí sigue, rodeado de banderas tricolores, símbolo del republicanismo español.

La ARMH lamenta que se “deje intacta” la Ley de Amnistía y ve “incompresible” la posición del PSOE



http://memoriahistorica.org.es/s1-news/c3-destacado/la-armh-lamenta-que-se-deje-intacta-la-ley-de-amnistia-y-ve-incompresible-la-posicion-del-psoe/





Fotografía de César Sánchez
Publicado por ARMH
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La ARMH lamenta que se “deje intacta” la Ley de Amnistía y ve “incompresible” la posición del PSOE


La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) lamentó este martes que el Congreso de los Diputados haya decidido “dejar intacta” la Ley de Amnistía de 1977 y consideró “incomprensible” la actitud del PSOE que se opuso a tramitar su reforma.
diariosigloxxi.com / SERVIMEDIA / 20-03-2018
Así se pronunció la ARMH, a través de un comunicado, después de que el PP, el PSOE y Ciudadanos se mostraran hoy contrarios a tramitar en el Congreso de los Diputados la reforma de la Ley de Amnistía 1977 solicitada por el resto de grupos de la oposición.
Este colectivo censuró que el PP, el PSOE y Ciudadanos hayan “cerrado la puerta de acceso a la justicia” para las familias de miles de desaparecidos de la dictadura franquista.
La ARMH definió a la Ley de Amnistía como una norma de “punto y final” que ha “protegido a quienes cometieron enormes violaciones de derechos humanos al amparo de la dictadura franquista y jamás han tenido que asumir una responsabilidad por ellos”.
Consideró “incomprensible” la postura del PSOE por utilizar citas de personajes históricos en el debate en la Cámara Baja y olvidar que en los últimos años “numerosas familias han viajado hasta Buenos Aires en busca de una justicia que les niega el Estado español”.
Puso como ejemplo de ello el caso de Ascensión Mendieta, que viajó hasta Argentina para pedir justicia ante la causa argentina contra el franquismo, abierta tras la denuncia llevada a cabo por la ARMH el 14 de abril de 2010.
Por último, reiteró su compromiso de seguir defendiendo el derecho de las víctimas a la justicia y denunciando que “en ningún caso una Ley de Amnistía puede impedir el desarrollo de una investigación penal porque una amnistía se aplica solamente cuando hay una condena que amnistiar y no antes”.

La reforma de la Ley de Amnistía “está en manos del PSOE”

La reforma de la Ley de Amnistía “está en manos del PSOE”




El Salto/Álvaro Minguito




El Congreso debate hoy si tomar en consideración la proposición de ley que hará posible enjuiciar los crímenes del franquismo. La postura del PSOE, que ya ha anunciado su rechazo, será clave para que salga adelante.

El Congreso de los Diputados debate hoy si tomar en consideración la proposición de ley presentada por el Grupo Mixto para modificar la Ley de Amnistía. El objetivo: que la Ley de Amnistía deje de bloquear la investigación judicial de los crímenes del franquismo.

La propuesta, impulsada por la Coordinadora estatal de apoyo a la Querella Argentina contra Crímenes del Franquismo (Ceaqua), supondría la modificación del artículo 9 de la Ley de Amnistía de 1977. “Es una ampliación del artículo, añadiendo básicamente que, a pesar de lo que diga la ley, los delitos más graves, los de lesa humanidad, de guerra, de genocidio, de graves violaciones de derechos humanos, puedan ser juzgados”, explica a El Salto Ana García, miembro de Ceaqua.

“Esta proposición de ley tiene por objeto determinar de forma clara y taxativa que la Ley 46/1977 no puede impedir la investigación y el enjuiciamiento de los crímenes contra la humanidad cometidos por el régimen dictatorial franquista, todo ello en consonancia con lo dispuesto al respecto por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Penal Internacional”, añaden desde la coordinadora, que señala que la Ley de Amnistía “constituye uno de los grandes obstáculos para que las personas que sufrieron crímenes internacionales durante la dictadura franquista encuentren amparo en nuestros juzgados y tribunales”.

La proposición, que cuenta con el apoyo de Unidos Podemos, EH, Bildu, ERC, PNV, Compromís, Nueva Canarias y PDCAT, se enfrenta, sin embargo, al rechazo previsible por parte de Partido Popular, pero también del PSOE, grupo que participó en la comisión intergrupos que elaboró la propuesta a través de su diputado Odón Elorza, pero que, según anunció este lunes la vicesecretaria general del partido, Adriana Lastra, no va a apoyar la propuesta de reforma. “Es por una cuestión de seguridad jurídica”, afirmó ayer Lastra en rueda de prensa en relación a su rechazo a la propuesta.
“Está en manos del PSOE”, señala García, quien apunta que van a esperar hasta el último momento para intentar convencer a este partido y afirma que el argumento de “inseguridad jurídica” presentado por el PSOE supone “proteger a gente que ha cometido delitos de lesa humanidad”.

Desde Ceaqua recuerdan que la la iniciativa de reforma tiene como objetivo dar cumplimiento a una demanda de justicia por parte de personas y sus familiares que han sufrido graves violaciones de derechos humanos. “El no otorgar dicho amparo supone infringir, una vez más, las normas más elementales y básicas que deben regir un Estado de derecho”.
García explica que la iniciativa de reforma de la Ley de Amnistía es una propuesta que lleva trabajándose desde mayo de 2017 por parte de una comisión en la que han participado todos los partidos políticos que ya han confirmado su apoyo a la propuesta, además del PSOE. “El PSOE, como otros partidos, ha acudido al intergrupo. En algunos momentos parecía que estaban a favor, que se iban a implicar más, por eso estamos desconcertados y aun tenemos esperanza en que cambien de opinión”, concluye García.

PP, PSOE y Cs se unen para blindar (otra vez) la impunidad de los crímenes franquistas

PP, PSOE y Cs se unen para blindar (otra vez) la impunidad de los crímenes franquistas
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Los tres partidos tumban la propuesta de Unidos Podemos, ERC, PNV y Grupo Mixto, e impulsada por CEAQUA, para modificar la Ley de Amnistía y que no sea aplicable a los crímenes cometidos por el franquismo durante la Guerra Civil y la dictadura.
La diputada de Unidos Podemos En Marea, Yolanda Díaz, es aplaudida por su grupo, al término de su intervención esta tarde en el pleno del Congreso de los Diputados. EFE/Javier Lizón
 La diputada de Unidos Podemos En Marea, Yolanda Díaz, es aplaudida por su grupo, al término de su intervención esta tarde en el pleno del Congreso de los Diputados. EFE/Javier Lizón
El Congreso no modificará la Ley de Amnistía para permitir que los crímenes del franquismo sean juzgados. Dicho de otro modo, PP, PSOE, y Cs se han unido este martes en el Parlamento para que los crímenes franquistaspermanezcan impunes. Los tres partidos han anunciado su intención de rechazar la propuesta Unidos Podemos, ERC, PNV y Grupo Mixto para modificar la Ley de Amnistía para que no sea aplicable a los delitos de la dictadura.

La propuesta, que nació de los distintos colectivos y víctimas que integran la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CEAQUA), solicitaba añadir un párrafo a la conocida Ley de Amnistía que estableciera, concretamente, que la norma “no impedirá” que “los juzgados y tribunales investiguen, enjuicien e impongan las penas correspondientes a las personas responsables de haber cometido delito de genocidio, lesa humanidad, delitos de guerra y otras graves violaciones de derechos humanos”.

En defensa de la iniciativa, la diputada de Unidos Podemos Yolanda Díaz ha denunciado que la Ley de Amnistía se convirtió en un “escudo” para no investigar los crímenes del franquismo, delitos de lesa humanidad que nunca prescriben. “Ha llegado el tiempo de la verdad, el tiempo de un país sin miedo, un país que reescriba su historia, la historia de verdad”, ha proclamado.

Por contra, los representantes del PP, PSOE y Ciudadanos han lamentado que se intente “demoler” la historia de reconciliación en la que se basó la transición democrática, al tiempo que han negado que la Ley de Amnistía de 1977 fuera una “ley de punto final” como denuncian el resto de los grupos.

Así, el socialista Manuel Cámara ha incidido en que de cambiarse la norma se darían situaciones de “inseguridad jurídica”. A su juicio, sería “mucho más productivo” ampliar la Ley de Memoria Histórica en el sentido planteado por la proposición de ley del PSOE cuyo debate ha vetado el Gobierno.

 No obstante, no es la primera vez que los socialistas se niegan a reformar la Ley de Amnistía ni que alegan problemas de “seguridad jurídica” para tumbar una propuesta de las víctimas de la dictadura. Este fue también el argumento de los socialistas para rechazar, durante la legislatura de Zapatero, la anulación de los juicios del franquismo que mantienen a personajes como el poeta Miguel Hernández en el listado de criminales.

La ARMH ve incomprensible la postura del PSOE

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) lamenta que no haya habido una mayoría parlamentaria para aprobar la reforma de la ley de amnistía para que las víctimas de la dictadura franquista puedan ejercer su derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación.

En un comunicado, esta asociación afirma que los votos del PP, del PSOE y de Ciudadanos han cerrado la puerta de acceso a la justicia para las familias de miles de desaparecidos de la dictadura franquista.

Señala que “especialmente incomprensible ha sido la postura del representante del grupo socialista, Gregorio Cámara, quien ha defendido, citando a algunos personajes históricos, la reconciliación que, según sus afirmaciones supuso la ley de amnistía, pero ha olvidado que en los últimos años numerosas personas han viajado hasta Buenos Aires en busca de una justicia que les niega el Estado español”.




El PSOE vuelve a unirse al PP e impide juzgar los crímenes franquistas

Tumban la propuesta para modificar la Ley de Amnistía del 77, que deja impunes los asesinatos, las torturas o el genocidio de la dictadura.
20 marzo 2018
20:07
El PSOE vuelve a unirse al PP e impide juzgar los crímenes franquistas
Exhumación en Estepar (Burgos) en abril de 2015. Foto: Álvaro Minguito.
Han vuelto a hacerlo. El PSOE ha vuelto a unirse al Partido Popular para tumbar una posible reforma de la Ley de Amnistía de 1977. A causa de esa ley, entre otras barbaridades, el franquista acusado de brutales torturas Billy el Niño, llamado Antonio González Pacheco, sigue paseando por las calles de Madrid impunemente. A causa de esa ley, el Estado español se ha negado a juzgar los crímenes franquistas: torturas, ejecuciones sumarias, asesinatos, desapariciones forzosas y otras graves violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura. A causa de esa ley, España aparece como un país infractor de la legalidad internacional referente a los delitos de lesa humanidad.
Dichos delitos son considerados imprescriptibles. Ya en 2012, el representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navanethem Pillay, dirigió a España una petición formal para la derogación de la Ley de Amnistía en nombre de la ONU, denunciando que incumplía la normativa internacional de Derechos Humanos. Tanto Amnistía Internacional como Human Rights Watch han pedido también en numerosas ocasiones a distintos gobiernos españoles que la deroguen.
Todas las veces que se ha planteado dicha derogación o una modificación, el PSOE y el PP se han unido para abortar el intento. Este martes 20 de marzo de 2018 han vuelto a hacerlo, alegando, en palabras de su número dos, Adriana Lastra, que la modificación crearía “inseguridad política”. El socialista Gregorio Cámara ha incidido en que la Ley de Amnistía del 77 “no fue una ley de punto final, como quieren hacernos creer quienes quieren tergiversar la historia”. Y ha tildado dicha normativa como “uno de los pilares del pacto de la Transición”.
En esta ocasión, IU pedía la derogación de la ley. Sin embargo, vistos los fracasos anteriores, Podemos y sus confluencias, PNV, Compromís, Nueva Canarias, ERC, PdeCAT y Bildu habían registrado el pasado 25 de octubre una iniciativa dirigida solo a modificarla. Una modificación tan básica como añadir un párrafo en el que se dijera que las disposiciones de la Ley “no impedirán que los juzgados y tribunales investiguen, enjuicien e impongan las penas correspondientes a las personas responsables de haber cometido delito de genocidio, lesa humanidad, delitos de guerra y otras graves violaciones de Derechos Humanos”.
Los delitos de lesa humanidad, el genocidio, las violaciones contra los Derechos Humanos perpetrados en España durante más de 40 años seguirán sin juzgarse.
El PSOE junto al PP
En septiembre de 2015, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas hizo pública su “preocupación por la posición del Estado de mantener en vigor la Ley de Amnistía de 1977, que impide la investigación de las violaciones de los derechos humanos del pasado, en particular los delitos de tortura, desapariciones forzadas y ejecuciones sumarias”. Y añadía una “recomendación en el sentido de que se derogue la Ley de Amnistía o se la enmiende para hacerla plenamente compatible con las disposiciones del pacto”.
Solo cuatro meses antes, el 29 de abril de 2015, el PSOE apoyó a los populares al oponerse a la entrega a de varios exministros franquistas reclamados por la jueza María Servini dentro de la Querella Argentina, junto con otras autoridades de la dictadura. Se les acusaba de crímenes contra la humanidad cometidos en España durante el franquismo. En aquel momento, el diputado socialista Nacho Sánchez Amor afirmó: “En una democracia los verdugos también tienen derechos, nosotros se los hemos dado”.
Entonces se solicitaba también al Congreso que emplazara al Gobierno a “cumplir de inmediato la orden de detención preventiva cursada por Interpol” contra los 17 reclamados que continuaban vivos, y los pusiera disposición de la Audiencia Nacional “en cumplimiento de las leyes españolas de Extradición Pasiva, de Cooperación Internacional en Materia Penal y del Tratado Bilateral de extradición vigente ente España y Argentina”.
Año y medio después, el 20 de diciembre de 2016, el PSOE volvió a aliarse con el PP, y con Ciudadanos, para impedir el juicio a los criminales franquistas. Unidos Podemos había presentado entonces una proposición no de ley (PNL) en el mismo sentido que la actual. Solicitaban añadir un artículo que impidiera su aplicación –y por lo tanto la impunidad– a los delitos de “torturas, desapariciones forzadas, crímenes de genocidio o lesa humanidad” cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. PSOE, PP y Ciudadanos dieron al traste con la posibilidad.
Negativa “indefendible”
“Estamos a 10 años de aprobada la Ley de la Memoria y a más de 40 de la muerte del dictador y de la aprobación de una Ley de Amnistía, en el año 77, en un Parlamento al que no pudieron presentarse los partidos republicanos”, explica Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). “Eso quiere decir que quienes habrían representado las víctimas de la dictadura y cuestionado la impunidad, desde el principio, de la recuperada democracia, no podían estar allí”. El ministro de Gobernación de entonces impidió que los partidos republicanos participaran en las elecciones de junio del 77.
“A estas alturas, cuando España ha visto muchos de los crímenes de la dictadura franquista, ante el horror de las imágenes de las fosas comunes, es indefendible que en el Congreso de los Diputados no se produzca un cambio que ponga fin a la impunidad del franquismo y permita a sus víctimas obtener y ejercer todos los derechos a la verdad a la justicia y a la reparación”, lamenta Silva. Y añade: “También resulta incomprensible que hoy se pueda llevar a cabo en el Parlamento una decisión que va contra todos los principios del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos”.
Por su parte, fuentes de Izquierda Unida han declarado a La Marea: “El PSOE se ha situado en contra del Derecho internacional y se ha sumado al PP y a Ciudadanos al negar a las víctimas del franquismo, que son víctimas de delitos de genocidio, lesa humanidad y crímenes de guerra, una verdadera investigación y punición de crímenes tan graves”. La coalición de izquierdas admite que les parece “sorprendente el voto en contra del PSOE pese a que cinco organizaciones de Naciones Unidas (Grupo de Trabajo sobre Desapariciones forzadas o involuntarias, Comité contra la Tortura, Comité de Derechos Humanos, Comité contra la Desaparición Forzada, Relator Especial sobre Verdad, Justicia y Reparación) han recordado a España que las amnistías, indultos y otras medidas similares que impiden que los autores de graves violaciones de los derechos humanos sean llevados ante los tribunales, son incompatibles con sus obligaciones internacionales”.