dissabte, 28 de juliol del 2018

LA REPRESIÓN: EL ADN del franquismo ESPAÑOL.


https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2017/05/16/la-represion-el-adn-del-franquismo-espanol-1b-ramonarnabatmata/


EL ADN DEL FRANQUISMO ESPAÑOL 1 (b) word press“Ni un minuto más pueden seguir impunes masones, políticos, periodistas, maestros, catedráticos, publicistas, la escuela, la cátedra, la prensa, la revista, el libro y la tribuna, que fueron la premisa y la causa de las conclusiones y efectos que lamentamos”. El final de la guerra civil no trajo la paz, los franquistas continuaron la guerra contra la República por otros medios, la sujeción y la revancha contra los vencidos. La “Justicia de Franco” invertía en terror. Las Capitanías Generales, Gobiernos Civiles, Tribunales de Responsabilidades Políticas gestionaron la represión. Se asaltaron, confiscaron y expropiaron los bienes de los republicanos, los locales de partidos y sindicatos, sociedades republicanas, cooperativas de trabajo y de consumo, en benefició individual o colectivo del nuevo Estado y de sus seguidores.
La red represiva franquista alcanzó a los soldados republicanos prisioneros, unos 500.000, convertidos en presos políticos, a los cientos de miles de exiliados que cayeron en la trampa de volver según el mensaje “sin represalia si no había mancha de sangre”, y a los detenidos por su actividad republicana o por ser denunciados por otros. La mayoría de los muertos de la fase inicial de la guerra se deben a asesinatos “incontrolados” al margen de la ley por falangistas y el ejército franquista. Unas 2.500 fosas contienen decenas de miles de víctimas irregulares del franquismo. Mientras que hay unos 50.000 ejecutados víctimas de la represión republicana, hay 150.000 ejecutados por el franquismo durante la guerra. En Andalucía los franquistas ejecutaron 47.399 personas, en Castilla y León 17.195, en Extremadura 10.594, en Catalunya 4.200….Además, los 10.000 republicanos españoles detenidos por los nazis en Francia fueron despreciados cono “apátridas” por Serrano Suñer, encerrados en los campos de exterminio nazis murieron unos 7.000. Se cuentan decenas de miles de muertes de republicanos después de la guerra, debido a fusilamientos, enfermedad, hambre, trabajos forzados, malos tratos, en las prisiones y campos carcelarios franquistas. 
Los colectivos que padecieron la represión franquista fueron los partidos republicanos, nacionalistas, organizaciones campesinas, anarcosindicalistas, CNT, FAI, Juventudes Libertarias, republicanos, socialistas, comunistas, UGT. Muchos represaliados habían ocupado cargos en ayuntamientos, sindicatos, cooperativas y otras organizaciones políticas, sociales y culturales. Eran militantes, activistas políticos, culturales, sociales y sindicales, fue una represión cualitativa y eficaz en el desmantelamiento de la red democrática y social. La represión fue dura, la 2ª República española había calado profundamente en el pueblo español porque había significado una oportunidad única para modernizar el país, consolidar la democracia y mejorar la situación de las clases populares, tradicionalmente marginadas de la vida política, cultural y económica. Las reformas no fueron aceptadas por propietarios y empresarios, jerarquía eclesiástica, militares, sectores conservadores. Confiaron en la eficacia rápida de un golpe de Estado, pero esta se encontraron con la resistencia de las clases populares y las organizaciones republicanas, lo que provocó una larga guerra civil.

LA REPRESIÓN: EL ADN del franquismo ESPAÑOL (2)

EL ADN DEL FRANQUISMO ESPAÑOL 2 (b) word pressEl régimen franquista ha pretendido justificar su represión como una respuesta a la de sus enemigos, pero está claro que había sido planificada para destruir los avances republicanos que cuestionaban los privilegios de la oligarquía española. Donde los franquistas controlaron la situación desde el primer momento, sin ningún tipo de violencia republicana hubo intensa represión: En Burgos 2.500 víctimas de la represión franquista, en Segovia 358 muertes, 200 ejecuciones ilegales. En Zafra o Cantalpino no se había producido ningún asesinato, pero los fascistas mataron a cientos de personas y violaron a muchas jóvenes. Igualmente en Huelva, Cádiz, Huesca, Jerez, Valladolid, Galicia, Zaragoza, Burgos, Salamanca, Granada, Navarra, La Rioja…como estos, miles de ejemplos.
En el territorio republicano, las autoridades intentaron poner fin a los asesinatos en la retaguardia republicana, y nunca justificaron estos, al contrario. En cambio, la violencia franquista fue impulsada, dirigida y protegida por sus autoridades. Según Francisco Partaloa, fiscal del Tribunal Supremo en zona fascista, “tuve la oportunidad de ser testigo de la represión en ambas zonas. En la nacionalista era planificada, metódica, fría. Las autoridades cometieron atrocidades para imponer su voluntad por medio del terror. Las atrocidades de la zona republicana los perpetró gente apasionada, no autoridades, que trataron siempre de impedirlos”. La represión franquista recuerda la del absolutista Fernando VII desde principios del siglo XIX, una política de exclusión que vienen practicando los sectores reaccionarios del país. Hay que sumar los ominosos secuestros de mas de 30.000 niños, separados de sus madres y entregados a personas afines al régimen franquista, operación alentada por el psiquiatra militar Antonio Vallejo Nájera, que afirmaba que los “rojos” eran inferiores intelectualmente, degenerados, y las “rojas feas y bajas”.
La Iglesia y los sectores reaccionarios colaboraron mediante la delación, la revancha, millares de ciudadanos cayeron en los tribunales franquistas. El informe anónimo Sis mois chez Franco señala: “Uno de los espectáculos más repugnantes eran las colas impúdicas de delatores que esperaban turno en pleno Paseo de Gracia para destilar veneno en la oficina de denuncias que mantiene Falange de acuerdo con los militares”. Muchos colaboradores de la represión eran también ejecutores de palizas, castigos y otros daños a las familias republicanas, denuncias de sus vecinos a policía, guardia civil, ayuntamientos o juzgados. Era obligado callar para siempre, ser objeto de burlas, estafas, malos tratos de palabra y de hecho por parte de los ganadores, clérigos, franquistas, falangistas… Señala Sánchez-Albornoz: “En materia de libertad, la cárcel y la calle se diferenciaban solo en grado. España entera era una inmensa prisión en la que toda persona tenía sus movimientos restringidos y de la que se salía excepcionalmente”.
Las mujeres recibieron del franquismo nacionalcatolicista un castigo ejemplar para que volviesen a ser esposas y madres obedientes, especialmente para las mujeres de encarcelados y exiliados. Padecieron la vejación de los vencedores, que las humillaron y degradaron. Las prisiones se llenaron de madres o mujeres de presos o de exiliados, o por su afiliación política republicana. Fuera de prisión les esperaba el control, los castigos, la degradación pública, detenciones arbitrarias, abusos sexuales, rapados al cero, aceite de ricino, trabajos forzados, trabajar de balde en casas de franquistas, etc. La violencia fue consustancial a la dictadura franquista en posguerra, 150.000 desaparecidos, mas de 30.000 fusilados, medio millón en campos de concentración, decenas de miles en exilio, 300.000 en prisiones, batallones disciplinarios, miles de maestros y funcionarios depurados, la miserable represión contra las mujeres. Los vencedores de la Guerra Civil fueron implacables con los derrotados.

Documento original AQUÍ. (Ramón Arnabat Mata)

La memoria de la arqueología.


http://guerraenlauniversidad.blogspot.com/2018/07/la-memoria-de-la-arqueologia.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+ArqueologaDeLaGuerraCivilEspaola+%28Arqueología+de+la+Guerra+Civil+Española%29


viernes, 27 de julio de 2018

Los restos de cuatro guerrilleros antifranquistas regresan a casa


https://www.eldiario.es/sociedad/restos-guerrilleros-antifranquistas-regresan-casa_0_797221044.html



Marzo de 1949. Están a punto de cumplirse diez años desde que Franco redactara el tristemente célebre parte en el que anunciaba el fin de las hostilidades bélicas después de que el Ejército republicano acabara "cautivo y desarmado". Sin embargo, y por mucho que dijera el ya dictador, la guerra aún no había terminado en España a finales de los años 40. En las sierras seguían actuando pequeños grupos de hombres y mujeres que todavía luchaban por la libertad y plantaban cara, con las armas en la mano, a las fuerzas militares y policiales del nuevo régimen. Una de estas unidades del maquis se sentía cada vez más acorralada.
Se trataba del destacamento Manolo Bello, perteneciente a la IV Agrupación del Ejército Guerrillero de Galicia. Lo formaban Carmen Temprano Salorio, José María Castelo Mosquera, Manuel Pena Camino, Vicente Peña Tarrasa y Manuel Ramiro Soto. En las primeras horas del día 5, fueron sorprendidos por la Guardia Civil mientras se escondían en una humilde casa ubicada en Zas, una pedanía del municipio coruñés de Negreira.
Comenzó entonces un tiroteo en el que Carmen resultó gravemente herida. Muy probablemente porque ella misma se lo pidió, su compañero José María Castelo la remató en ese mismo instante para que no cayera en manos de los franquistas. Los cuatro hombres del grupo lograron escapar del cerco en compañía de una vecina, Manuela Teiga. Vicente Peña también había recibido varios balazos por lo que el grupo tuvo que hacerse con un caballo para intentar poner tierra de por medio.
Miembros del Ejército Guerrillero de Galicia fotografiados en el monte a finales de los años 40. En el círculo Vicente Peña Tarrasa.
Miembros del Ejército Guerrillero de Galicia fotografiados en el monte a finales de los años 40. En el círculo Vicente Peña Tarrasa.
Esta penúltima etapa del viaje solo duraría 20 kilómetros. Pasadas las tres de la tarde, en los montes de Páramos, fueron nuevamente sorprendidos por sus perseguidores, que acribillaron a balazos a tres guerrilleros y a Manuela. Solo Manuel Ramiro logró escapar y acabó integrándose en otra unidad de resistentes. Su lucha se prolongaría tres años más, hasta caer abatido por la guardia civil el 2 de junio de 1952 en la también coruñesa localidad de Mesía.

Los guerrilleros vuelven por fin a casa

Las represalias en la zona por lo ocurrido no se hicieron esperar. Decenas de vecinos de Negreira, A Baña y Val do Dubra fueron interrogados, torturados y una docena de ellos condenados a diferentes penas de prisión. Erundino Vieto desapareció para siempre y todavía hoy su familia trata de averiguar cuál fue su último destino. El cuerpo de Carmen fue recuperado, pero los otros cuatro cadáveres permanecieron en una fosa olvidada durante casi siete décadas.
Otro momento de la exhumación
Otro momento de la exhumación
"Al morir se pone fin a la vida, pero vuestros sueños y vuestro recuerdo sigue vivo". Este fue el mensaje que Xosé Tosar, un niño de once años descendiente del desaparecido Erundino, escribió 67 años después en el libro de visitas que se abrió con ocasión de la exhumación de los cuerpos. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica recuperó los restos de Manuela, José María, Vicente y Manuel el 24 de octubre de 2016. Lo hicieron, como suele ser habitual, sin ayuda institucional de ningún tipo.
"Nos sorprende que Pablo Casado dijera que desde la muerte de Franco cualquier descendiente de una víctima de la dictadura podía recuperar sus restos con la ayuda de las diputaciones y los ayuntamientos", asegura Carmen García-Rodeja, portavoz de la ARMH en Galicia. "Nosotros, para esta y para el resto de exhumaciones, solo hemos contado con el trabajo de voluntarios y con la ayuda de nuestros socios y del sindicato de electricistas noruego. Yo invito al señor Casado a acompañarnos en una exhumación, a hablar con los familiares, a conocer la realidad de las víctimas del franquismo. No se trata de reabrir nada, sino de poner las cosas en su sitio. Esto es un trabajo de derechos humanos, de restitución de una democracia incompleta. Si supiera lo que sufren las familias y lo que demandan estoy convencida de que el señor Casado hablaría de otra manera".
Será este sábado, una vez que han finalizado los trabajos de identificación de los restos, cuando los familiares recibirán, de manos de voluntarios de la ARMH, los cuerpos de sus seres queridos. Será en un acto que se celebrará en el auditorio de la localidad coruñesa de Val do Dubra. Será, por tanto, este sábado y en ese acto cuando por fin acabe la lucha de estos cuatro combatientes del Ejército Guerrillero de Galicia.

divendres, 27 de juliol del 2018

Errol Flynn y la Guerra Civil Española

https://ediez-historiasocialcineespana.blogspot.com/2011/09/errol-flynn-y-la-guerra-civil-espanola.html?m=1


domingo, 25 de septiembre de 2011



Al estallar la Guerra Civil Española numerosas organizaciones políticas y cívicas de Estados Unidos se declaran en favor de la República. Emiten comunicados, firman cartas contra los bombardeos de las ciudades, denuncian la política de no intervención de las democracias, recaudan fondos, envían alimentos, ropa y material sanitario o boicotean los intereses de Franco y de sus aliados en Estados Unidos.

Entre estos apoyos tuvo especial importancia por su notoriedad mediática la ayuda prestada desde Hollywood por actores, guionistas y directores, los cuales, a su vez, fueron movilizados por escritores e intelectuales de izquierda. Así, en agosto o septiembre de 1936, dos miembros libres del partido comunista americano, Lilliam Hellman y Dorothy Parker crean en Nueva York el Motion Picture Artists Committee, que dirige el novelista Dashiell Hammett. Su objeto es ayudar a España y China, en ese momento invadida por Japón. El comité cuentan con el apoyo del presidente de México y a él se suman artistas como los actores Melvyn Douglas (vicepresidente del comité), Charlie Chaplin, Clark Gable, Paul Muni, Boris Karloff, Wallace Berry, Douglas Fairbanks Jr., John Garfield, Robert Montgomery, James Gagney y Fredric March, las actrices Sylvia Sydney, Miriam Hopkins, Louise Rainer, Joan Crawford, Bette Davis, Anna May Wong y Florence Eldrigge, los guionistas Donald Ogden Stewart y Dudley Nichols y los directores John Ford, Lewis Milestone, W. Dieterle y Frank Tuttle. La mayoría son también miembros de la Liga Anti-nazi. De este modo, el llamado Frente Popular de Hollywood se refuerza y consolida, pues la Guerra Civil Española y el apoyo a la República da lugar a numerosas cenas y cócteles en casa de las grandes estrellas de Hollywood. Sobre estas veladas de “cenas frías de política caliente” Dorothy Parker escribe:


Al principio, los intelectuales adoptamos una postura distante, pero cuando comprobamos que las luminarias de nuestro firmamento estelar conseguían unos resultados mucho más positivos que los nuestros, no tuvimos más remedio que rendirnos a la evidencia. Nos unimos a ellos y soltamos nuestros discursos […] recuerdo veladas tan conmovedoras como impensables entre mis compañeros de Hollywood, a muchos de los cuales la Guerra Civil española les hizo comprender que existían problemas más graves que la nerviosa espera por enterarse de los planes de producción de sus respectivas firmas, también recuerdo otras veladas en las que siempre deseaba que, de improviso, hiciera aparición un miliciano y disparase una ráfaga de metralleta. Al aire, por supuesto, pues mi crueldad no llega a tanto. (Juan Simón Vidarte, 1973. Citado por Petit, 1998: 102-103)[1]

Asimismo, la intervención nazi y fascista en la Guerra Civil Española aumenta el número de militantes comunistas y permite que en junio de 1937 se cree una sección del partido en Hollywood. Dice Lardner Jr.: “Con el recrudecimiento de la Guerra Civil española y la consolidación del régimen nazi, el partido fue ganando adeptos e influencia en Hollywood. Las relaciones de sus miembros con quienes se autodefinían como liberales o progresistas eran muy estrechas por la simple razón de que unos y otros opinábamos básicamente lo mismo sobre los grandes problemas del momento.” (Lardner, 130-131)[2]

 
En febrero de 1937, la Delegación del Estado para Prensa y Propaganda, institución que depende del Nicolás Franco, hermano del Caudillo, recibe una carta del servicio secreto en la que se pide que se tomen medidas contra la colaboración de las estrellas de Hollywood con el enemigo. La DEPP decide prohibir en toda la zona franquista las películas de 22 profesionales norteamericanos comprometidos con la causa republicana. Son los actores y actrices Joan Bennett, James Cagney, Charlie Chaplin, Joan Crawford, Douglas Fairbanks Jr., Errol Flynn, Fredric March, Paul Muni, Louise Rainer y Franchot Tone; los directores John Cronwell, Anatol Litvak, Lewis Milestone, Frank Tutle y King Vidor; y los guionistas Humphrey Cobb, Marc Connelly, Lillian Hellman, Kenneth McGowan, Dudley Nichols, Liam O`Flaherty y Upton Sinclair. A todos se les acusa de participar en un acto de adhesión a la República organizado por el productor de la Paramount, Adolf Zukor, en el que se recaudan 60.000 dólares para comprar ambulancias. El dinero lo recoge el embajador republicano en Washington, Fernando de los Ríos.[3] Asimismo se estudian represalias contra otros profesionales que han hecho manifestaciones de apoyo a la República o que militan en el Motion Picture Artists Comité y se citan los siguientes nombres: Eddie Cantor, Nancy Carrol, Lewis Casson, Bette Davis, John Goss, Miriam Hopkins, Ana May Wong, Robert Montgomery, Herber Biberman, Batrix Slmann, Gale Sondergaad, Silvia Sidney, Lawrence Tibbett, Melvyn Douglas, Edward G. Robinson y Tatiana Tutle.

La noticia de la prohibición llega a la España republicana de forma confusa. No se sabe bien qué artistas han sido prohibidos o resulta que se ha identificado con su bando a estrellas que permanecen al margen del Frente Popular. Lo cierto es que la República contraataca enviando telegramas y mensajes de agradecimiento a la Meca del Cine. La Pasionaria, en aquel momento ya un mito, envía una carta de gratitud. Desde Los Ángeles se le contesta lo siguiente: “Nosotros, en Hollywood, deseamos que los heroicos esfuerzos del pueblo español, asistido por todos los amigos de la democracia española, lleve a España a una rápida victoria” (Petit, 90).


Dentro de este contexto, se sitúa el viaje que el actor Errol Flynn realiza a España entre el 29 de marzo y los primeros días de abril de 1937. Visita Barcelona, Valencia y Madrid. Llega acompañado del doctor Herman F. Erben, de la Institución Rockefeller.

Según diario ABC de Madrid del 11 de abril de 1937, documento histórico de este post, Flynn ha venido a España para entregar a la Junta de Defensa de Madrid 1,5 millones de dólares recaudados por él y los actores James Cagney, Fredric March y Donald Woods entre los trabajadores de los estudios de Hollywood.





También se señala que Flynn está visitando España para documentarse sobre la situación y escribir varios artículos sobre la guerra. Quiere ver de primera mano la situación en España y así desmentir ciertas informaciones que se dan en Estados Unidos. El actor dice: “La misión que nos trae a España nos ha sido impuesta por nuestra condición de hombres libres. Hace ya más de seis meses que en Hollywood se experimenta una gran inquietud por esta España republicana, tan sórdidamente amenazada por todos los apetitos. Allí somos todos fundamentalmente antifascistas, republicanos, demócratas, y nos sentimos hermanos de ustedes”. El 5 de abril de 1937 también se publica en Londres la noticia de que Flynn “ha resultado herido en uno de los frentes de guerra”,[4] pues durante su estancia visita las trincheras de la Ciudad Universitaria y confraterniza con las tropas (ver fotos).



Pero no está del todo claro que estas informaciones sean ciertas, sobre todo la cifra del donativo y las heridas por metralla de un obús. Más bien parece que la visita está magnificada por los agentes del actor y los servicios de propaganda republicanos. Estos últimos dieron el máximo protagonismo a la visita. Como se ve en una de las fotos del reportaje de ABC, el Comisariado de Propaganda de la Generalitat le ofrece un banquete al que asisten, entre otros, Jaime Miravitlles, Juan Castanyer y Carner Ribalta.


Por otro lado, parece que Flynn, en su afán de ser los más objetivo sobre la guerra, también intentó visitar la zona nacional. Así consta en el diario que escribió de su viaje a España, el cual conserva Lincoln Douglas Hurst. Antes de morir, este historiador preparaba un libro sobre esta cuestión titulado Swashbuckler at the Front: Errol Flynn, the Spanish Civil War, Religion, and Fascism. En el vídeo que sigue interviene en una parte eliminada del documentalHollywood contra Franco.



Lo cierto es que Flynn quiso entrar en la España nacional, pero los franquistas le negarón el pase. Esta información proviene de un documento del FBI, donde tambien se insinúa que su acompañante, Herman F. Erben, es, en realidad, un espía alemán.

En efecto,  Herman F. Erben era militante nazi (foto del carné). Utiliza este viaje para “fichar” a los alemanes que participan en las Brigadas Internacionales. Las númerosas fotos que hizo, y que hoy documentan la visita de Flynn, pretendían servir de información para los franquistas. Cuando Charles Higham publicó su libro Errol Flynn. The untold story, acusó al actor de trabajar para Hitler. Investigaciones posteriores indican, más bien, que él y las estrellas de Hollywood fueron engañados por agentes enemigos infiltrados en el movimiento a favor de la República.Tony Thomas, por ejemplo, llamó a su investigación Errol Flynn: The Spy who never was (1990). 



 

[1] Petit, Pastor (1998). Hollywood responde a la Guerra Civil. Barcelona: Llibres de l’Index.
[2] Lardener Jr., Ring (2006). Me odiaría mañana. El Hollywood de la Caza de Brujas. Barcelona: Ediciones Barataria.
[3] Servicio de Información Militar, AGAC, 266, 22-IV-1937. La noticia también es recogida por varios diarios y ocasiona en algunas ciudades boicots contra esos profesionales, por ejemplo, en Huesca. Eburru, "Cine", Nueva España, Huesca, 25-V-37. También: AMAE, 1724/126, 1939.
[4] “El marido de Lily Damita, herido”, ABC, 6-4-1937, p. 13.