dissabte, 15 de setembre del 2018

Las mentiras del libro sobre los esclavos del Valle de los Caídos que Fernández Díaz esgrimió en el Congreso


https://www.eldiario.es/sociedad/Valle-Caidos-Fernandez-Diaz-Congreso_0_814368721.html


Guardias civiles bailando con presos políticos en el Valle de los Caídos. Celebran la Navidad. La escena dibuja un paisaje idílico nacido en torno a la construcción del mausoleo donde Francisco Franco sigue enterrado con honores. Porque el uso de esclavos, y los muertos, son "leyenda negra". Así es la bucólica teoría del investigador Alberto Bárcena, autor del libro que el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha blandido en el Congreso durante el debate sobre la exhumación del dictador.
Pero el panorama era bien distinto según historiadores consultados por eldiario.es como Paul Preston, Ángel Viñas, Francisco Espinosa Maestre o José Luis Gutiérrez Molina. O el propio Nicolás Sánchez Albornoz, uno de los pocos prisioneros que logró huir del Destacamento Penal del Monasterio de Cuelgamuros. Tachan la versión de Bárcena como revisionista. Como un intento más por blanquear la memoria histórica del franquismo.
"Les pongo a su disposición este libro",  ha recomendado el popular Fernández Díaz mirando a la bancada socialista en la convalidación del decreto ley que sacará a Franco de su tumba. Sostiene un ejemplar de Los presos del Valle de los Caídos. Y el diputado que  condecoraba vírgenes desde su cartera ministerial ha pedido "no dogmatizar sin saber de lo que hablan". El texto había sido remitido a un grupo de diputados por la  extremista Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos.
Bárcena construye en su obra un panorama de  concordia entre 'rojos y azules', que dirían Pablo Casado y Albert Rivera. Una creencia que dista, al cabo, de los "monumentos franquistas" que España no necesita, en  opinión del presidentePedro Sánchez. El volumen narra "cómo fue la vida de los presos" en realidad frente "a la leyenda negra del Valle de los Caídos" porque, según la editorial, "no hubo trabajos forzados, ni Cuelgamuros fue un campo de concentración".

Sí hubo esclavos en el Valle de los Caídos

"Es absurdo lo que dice ese autor", tercia el hispanista Paul Preston, en conversación vía correo electrónico con este periódico. "Este tema lo explico en mi libro El holocausto español", apunta. Entre las páginas 657 y 662. La "persecución sistemática" a los vencidos como botín de guerra. "La retórica de Franco sobre la necesidad de que los derrotados se redimieran a través del sacrificio trazó un vínculo claro entre la represión y la acumulación de capital que hizo posible el florecimiento económico de los años sesenta", escribe.
"Decir que no hubiera  'esclavos' o trabajos forzados sólo admite la interpretación de que se trata de una obra de contenido revisionista que pretende negar la existencia de un sistema organizado, por los golpistas primero y el régimen franquista después, para la explotación económica, de un lado, y la 'redención' de los vencidos, de otro", explica Gutiérrez Molina, director científico de la  base de datos Todos (..) los nombres. Y esta situación ocurrió "durante al menos diez años de forma masiva", sostiene el autor de obras como La justicia del terror.
Fernández Díaz con el libro 'Los presos del Valle de los Caídos'
Fernández Díaz con el libro 'Los presos del Valle de los Caídos'.
La opinión del investigador de referencia de Fernández Díaz es muy diferente. El uso de reos como mano de obra "es el gran tema del Valle", dice Alberto Bárcena en una  presentación de su tesis convertida en libro. "Lo de los esclavos de Franco no se sostiene", asegura. Solo es, en su opinión, un "concepto" usado como "reclamo" por escritores y periodistas para desprestigiar al régimen franquista.
Las obras en Cuelgamuros "duran prácticamente 20 años" y "trabajadores penados hubo solamente durante siete", arguye. "¿El Valle lo construyeron los presos? En una parte", admite. Y refuta la cantidad de mano de obra llegada desde las cárceles del franquismo: "Lo de 20.000 es demencial... la cifra más oficial es de 3.000 personas en total".
No es así, mantiene José Luis Gutiérrez Molina. "Hasta el punto de que [el uso de presos como trabajadores] se convirtió en uno de los pilares económicos del régimen y expresión del nacionalcatolicismo que le caracterizó", continúa. La teoría de Bárcena rechina "salvo que sea un estéril debate conceptual o cuantitativo".
"Supuestamente [los presos políticos] fueron llevados allí a la fuerza para trabajar por cierto en condiciones infrahumanas, sin salario… esclavos", declara Bárcena. Es mentira, dice. Y "algo parecido" ocurre el Valle de los Caídos cuando queda definido "como un campo de concentración" o un lugar donde hubo "trabajos forzados, que no había en absoluto", concluye.

Las 'ventajas' de ser preso político en Cuelgamuros

"Donde hay que poner el acento no es en el número, sino en cómo se les trató allí", esgrime Bárcena. "De esclavos nada. Aparte de llegar pidiéndolo, como llegaban los [trabajadores] libres, con su salario, tuvieron ventajas extraordinarias por estar allí", defiende. "Ahí están las nóminas", dice, y "lo que comían". "Idéntico a lo de los libres", recalca, "y mejor que la media de lo que se comía en España en los años 40".
Sánchez-Albornoz lamenta que España perdiera una "buena oportunidad" para su desarrollo
Nicolás Sánchez-Albornoz. | EFE
"Que no hubo presos condenados a trabajar en Cuelgamuros, como en cualquier otro de los muchos destacamentos penales o batallones de trabajadores de la época… basta con asomarse a los archivos", responde Nicolás Sánchez-Albornoz a este medio. El hijo del que fuera historiador y ministro durante la Segunda República, Claudio Sánchez-Albornoz, había sido condenado por formar parte de una organización estudiantil y acabó penando en la construcción del conjunto monumental.
"El sistema no solamente hacía trabajar a los presos sino que les robaba la comida", contaba en una entrevista para Carne Cruda. "Los presos eran arrendados a la compañía constructora. El Estado cobraba 10 pesetas con 50 por preso. Les ingresaba en una cartilla 50 céntimos y el día que se ponían en libertad se le daba ese saldo de tal manera que por años que tuviera era muy pequeña", explicaba.
Sánchez-Albornoz recordó en aquel programa cómo escapó de Cuelgamuros junto a su compañero Manuel Lamana. Eran de los pocos que consiguieron huir. El propio Alberto Bárcena ridiculiza la historia: "Del valle se fugaban como querían. Como Sánchez-Albornoz, que se fue de paseo y había quedado en la lonja de El Escorial con un amigo que se lo llevó a comer al parador de Medinaceli y siguieron ruta hasta Barcelona. Esa es la fuga de Sánchez-Albornoz. Ese es el lugar pavoroso, el terrorífico campo de concentración", comenta. Sánchez-Albornoz pasa de tal "alusión". Y en el hipotético caso de que hubiera sido fácil, aplaca, "no quita que hubo fuga y que, a diferencia de las otras 42, tuvo éxito".
"El ejemplo más extremo de la explotación de los presos republicanos fue el capricho personal de Franco, la gigantesca basílica y la imponente cruz del Valle de los Caídos", narra Paul Preston. "La esclavización de los prisioneros era un modo de hacerles pagar los costes de su propio encarcelamiento y de reconstruir la España asolada por la guerra. Para mayor castigo, en los campos de trabajo y las cárceles las condiciones eran insoportables", incide el hispanista.
Sobre la "voluntariedad del trabajo y las condiciones laborales idénticas a los trabajadores libres", la opinión de Bárcena "sólo puede entenderse como resultado de una pésima investigación, manipulación de las fuentes utilizadas o expresión de una determinada opinión del historiador que está en su derecho a tenerla, pero no de colarla como fruto de un trabajo científico", subraya Gutiérrez Molina.

La tumba del faraón fascista

"La leyenda negra del Valle está compuesta por una serie de mitos que se han consolidado y a día de hoy es dificilísimo desmontarlos", opina Alberto Bárcena. La memoria de Franco ha quedado manchada por una "mentira gigantesca" construida desde la Transición que descalifica "una parte de nuestra historia colectiva brillante, por lo que tuvo de reconstrucción y perdón", dice el autor deLos presos del Valle de los Caídos.
Franco visitando las obras del Valle junto a su esposa, Carmen Polo
Franco visitando las obras del Valle junto a su esposa, Carmen Polo.
Y "la tumba faraónica de Franco" está entre las "calumnias" sobre el dictador. "Toda esa obra gigantesca destinada a ser la tumba de un hombre egocéntrico y vanidoso que quería enterrarse como un faraón", ironiza. Los "mitos" de Cuelgamuros acaban por mostrar "el negativo de la foto" del franquismo, sostiene. Franco no levantó un "mausoleo" con trabajo esclavo, eso son "afirmaciones falsas todas cuando no realmente descabelladas".
Pero el  Valle de los Caídos esconde "una historia bastante macabra", explica Nicolás Sánchez-Albornoz: la idea del régimen franquista "de tratar de rellenar la tumba de Franco con una serie de cadáveres y como les faltaban del bando rebelde saquearon las cunetas para llevar más. Los republicanos enterrados ahí no están por acto generoso sino de relleno", manifiesta. Son  los otros muertos del Valle de los Caídos.
"Sobre el tema existe una literatura si no abundante sí rica en información y testimonios. No coincide con las opiniones del señor Bárcena que la prensa ha divulgado", rescata el historiador Ángel Viñas. "Tengo la fortuna de conocer a Nicolás Sánchez-Albornoz desde hace más de 30 años y, francamente, me merece más credibilidad que el señor Bárcena", subraya.
"Otro mito que se derrumba es el de los muertos", alega Bárcena. "Los enemigos del Valle, que son los del franquismo, siempre hablan de miles de muertos" pero "no dan cifras ni aproximadas" que él mismo sitúa "entre 14 y 18".
"Trabajaron hasta 20.000 presos —varios murieron, muchos padecieron heridas de gravedad— en la construcción del colosal mausoleo de Franco", mantiene Preston. "Un monumento a su victoria cuyo fin era, en palabras del propio dictador, «que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos antiguos, que desafíen al tiempo y al olvido»", recuerda.
"Hubo una primera fase en la que se utilizó trabajo esclavo y otra posterior en la que pudo darse una situación cercana a la que dice el tal Bárcena", entiende el historiador Francisco Espinosa Maestre, autor de numerosas investigaciones sobre la represión franquista. "También es una triste pena que haya que estar rebatiendo las estupideces de esta gente", continúa, en alusión a los escritores revisionistas que pretenden blanquear la memoria de Franco.
"Máxime habiendo bibliografía solvente sobre el asunto y no los inventos de la San Pablo-CEU", insiste. "No conozco la obra de ningún historiador salido del CEU que me haya impresionado", corrobora Viñas. Que concluye: "A mí me parece que la exhumación de los restos de Franco ha levantado una histeria mayúscula en las filas de cierta derecha, incluidos los militares".

divendres, 14 de setembre del 2018

CEAQUA pide a Sánchez que juzge los crímenes del franquismo


https://www.lamarea.com/2018/09/13/ceaqua-insta-gobierno-juzgar-crimenes-franquismo/



Aunque desde la organización celebran las leyes que está impulsando el equipo de Pedro Sánchez en materia de memoria histórica, consideran fundamental reparar el daño hecho a las víctimas.
13 septiembre 2018
21:11
CEAQUA pide a Sánchez que juzge los crímenes del franquismo
Jacinto Lara durante su intervención. EDUARDO ROBAINA.
A la misma hora que el Congreso de los Diputados aprobaba el decreto ley para la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos, Jacinto Lara, abogado de la Coordinadora estatal de apoyo a la Querella Argentina contra crímenes del franquismo (CEAQUA), valoraba la situación de los casos judiciales que hay en curso contra los criminales franquistas. Lara considera que, desde el informe que en 2014 emitió el relator especial asignado por la ONU para defender la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición, las circunstancias han evolucionado “de forma bastante negativa”. Denuncia, además, los continuos obstáculos por parte de las autoridades españolas con la querella argentina, interpuesta el 14 de abril de 2010.
Aunque desde la organización celebran las leyes que está impulsando el equipo de Pedro Sánchez en materia de memoria histórica, consideran fundamental reparar el daño hecho a las víctimas. Por ello, CEAQUA quiere que el Ejecutivo haga suya estas reivindicaciones, entre las que se incluyen un cambio de criterio en la Fiscalía que permita juzgar a todos los responsables de las atrocidades durante la dictadura. Del mismo modo, Lara solicita una modificación de la Ley de Amnistía, y propone introducir en el Código Penal el principio de legalidad internacional y el reconocimiento expreso de no prescripción de delitos que supongan crímenes contra la humanidad.

Frenado cualquier intento intento de justicia

Ya en 2015, el Consejo de Ministros presidido por Mariano Rajoy denegó los pedidos de extradición de una veintena de imputados, entre los que se encontraba Rodolfo Martín Villa y José Utrera Molina, recordó Lara. Como respuesta, María Servini, la jueza encargada de instruir la querella argentina intentó tomarles declaración en España a través de unas comisiones rogatorias. Todas fueron devuelta por los jueces españoles, a lo que la Fiscalía, a través de una circular emitida el 30 de septiembre, instruyó a todas las delegaciones territoriales para que se negaran a ejecutar dichas sesiones. Jacinto Lara lo considera una “auténtica aberración” que “violenta todos los principios más básicos del Derecho internacional”. A pesar del intento de frenar cualquier acción, desde CEAQUA confirman que seguirán intentándolo, y adelantan que el periodo que abarca dicha querella podría verse ampliada más allá de 1977.
Del mismo modo, en España se han interpuesto un total de 17 querellas. De esas, 13 han sido puestas a título individual, recogiendo las denuncias de las torturas llevadas a cabo en Madrid y Asturias por parte de las Brigada Político-Social. Actualmente, ocho han sido inadmitidas y cuatro continúan pendiente de resolución. Las otras cuatro restantes han sido lideradas por instituciones públicas.
A consecuencia de la masacre ocurrida el 3 de marzo de 1976, cuando fueron asesinadas cinco personas, los juzgados de Vitoria declararon la inadmisión a trámite del caso, y los posteriores recursos fueron desestimados. En la misma línea y con similar desenlace las puestas en Pamplona y los municipios guipuzcoanos de Elgueta y Mondragón. Por último, tanto Durango como Barcelona han recurrido por vía judicial a causa de los bombardeos que sufrieron ambas ciudades durante la Guerra Civil. En referencia a la ciudad condal, su querella lleva tramitada desde 2013, mientras que la del territorio vizcaíno fue inadmita “sin ningún tipo de motivación”, aseguraba Jacinto Lara. De cara a futuras acciones, están valorando llevar a juicio tanto el suceso ocurrido durante los Sanfermines de 1978, como los casos de bebés robados.
Lara apunta a tres motivos por los que la Justicia española no quiere que se investiguen los crímenes cometidos por la dictadura de Francisco Franco. Por un lado, porque consideran que han prescrito. Por otro lado, por el principio de legalidad, dado que el código penal no incluyó hasta mucho más tarde los crímenes de lesa humanidad. Por último, ha apuntado a la Ley de Amnistía, la cual “se sigue invocando”, sostiene.

Visita a España del nuevo relator

En visita no oficial, el nuevo relator de la ONU visitará España el próximo 18 de septiembre. Fabián Salvioli acudirá al Congreso de los Diputados invitado por el intergrupo de memoria histórica del Congreso, en una propuesta firmada por Unidos Podemos, PNV, ERC, PdeCat y Compromís. Allí impartirá una conferencia sobre el tema que se le concierne.
Su predecesor, el colombiano Pablo de Greiff, autor del informe de 2014, ya fue muy crítico con España, a quien solicitaba hacer una “política de Estado” para reparar a las víctimas de franquismo. Salvioli, que aún no se ha pronunciado sobre nuestro país, se espera que lo haga durante su estancia, aunque no de manera oficial. Mientras, el abogado de CEAQUA considera que su visita es “sumamente positiva, y hará que los diferentes grupos parlamentarios se posicionen”.

¿Dónde murieron los trasladados al Valle de los Caídos?



https://blog.ihr.world/index.php/es/2018/09/13/donde-murieron-los-trasladados-al-valle-de-los-caidos/



Esta entrada ha servido de base para el artículo Estos son los otros muertos del Valle de los Caídospublicado por Juan Miguel Baquero  en eldiario.es el 1 de septiembre de 2018.
El Valle de los Caídos, erigido para conmemorar la Guerra Civil y abierto al público el 1 de abril de 1959, es la fosa común más grande de España. Allí no solo están los restos de Francisco Franco sino también los de más de 33.000 personas, muchas de las cuales fueron trasladadas sin el consentimiento e incluso sin el conocimiento de las familias de las víctimas, de ambos bandos, especialmente del republicano, tal como explicamos en ¿Quién más hay en el Valle de los Caídos?
Ahora Innovation and Human Rights ha analizado los datos de procedencia de las 20.324 personas identificadas cuyos cadáveres se trasladaron al Valle de los Caídos, que recientemente se han integrado en nuestra base de datos centralizada de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo -ahora ya con 249.000 registros-. Solo 157 de las personas identificadas son mujeres.
4.083 cuerpos procedían de Madrid, el equivalente a setenta autocares llenos de personas; y 3.902 de Tarragona. Llama la atención la desigualdad entre las diversas zonas del territorio español. Casi el 70% de los trasladados cuyos restos están identificados procedían de cuatro provincias: Madrid (20%), Tarragona (19%), Zaragoza (18%) y Teruel (12%).
Asturias, Lleida y Castellón son las otras provincias desde las que se trasladó los cuerpos de más de 1.000 personas. No constan registros de traslados desde Orense, Pontevedra ni Santa Cruz de Tenerife, tomando como referencia dicho listado.
Este análisis corresponde al conjunto de datos Víctimas enterradas en el Valle de los Caídos, con los registros de más de 20.000 personas cuyos nombres quedaron documentados en los Libros registros de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, en los que se anotaron ingresos desde el 17 de marzo de 1959 al 3 de julio de 1983, y en cuya página web se admite desconocer el número exacto de restos.
Años atrás, nomesevoces.net , proyecto interuniversitario de investigación sobre la Guerra Civil y la represión franquista en Galicia, obtuvo dicho listado a partir del Mapa de Fosas del Ministerio de Justicia.
Innovation and Human Rights trabaja por el acceso a toda la documentación sobre la Guerra Civil y el franquismo. Tiene actualmente firmados convenios con la Associació d’Arxivers i Gestors Documentals de Catalunya, la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universidad de Santiago de Compostela, en relación con nomesevoces.net y el CRAI- Biblioteca Pavelló de la República. También está adherida a la Coalición Pro-Acceso.

Donostia recuperará las voces silenciadas de miles de mujeres durante el franquismo

https://www.publico.es/espana/dia-memoria-donostia-recuperara-voces-silenciadas-miles-mujeres-franquismo.html



Coincidiendo con el aniversario de la caída en manos de las tropas franquistas, la capital guipuzcoana ofrecerá un espectáculo a modo de homenaje a todas aquellas que sufrieron la salvaje represión de la dictadura.

Mujeres rapadas en Oropesa (Toledo).

El demonio rojo estaba en todas partes. El nacionalcatolicismo franquista lo veía en quienes defendían la libertad del ser humano, pero también en las mujeres que no se encasillaban en los estrictísimos valores del régimen. Sofía Casanova, una periodista que adhirió fervientemente a la dictadura, dejó bien claro su diagnóstico durante una visita realizada a Bilbao: “Veo ya el bolchevismo en vuestros labios pintados, en vuestras faldas cortas, en vuestro lenguaje hombruno, en vuestras cabezas con pelo estilo garçon…”, en referencia a aquellas que osaban llevar corta su cabellera. Cosas del diablo.
En Barakaldo hubo un alcalde que fue aún más práctico. Varios años después de que Casanova lanzara aquellas premoniciones, el jefe municipal de esa localidad vizcaína directamente prohibió que las mujeres salieran a la calle sin medias debajo de sus faldas. Por si acaso alguna vecina alegaba que no se había enterado, el edil sacó un bando oficial con su ultracatólica medida. Mano de santo.
Morales impuestas, voces acalladas. Durante sus larguísimos cuarenta años, la dictadura reprimió a las mujeres por partida doble: cárcel si eran rojas y persecución si no vestían, hablaban y actuaban con religiosa discreción. “Mujer española: Es preciso una vida sin exageraciones. La templanza española ha de traducirse en tus modos y vestidos. Que una vida sana, pero moral, es la base de pueblos fuertes”, publicaba el periódico franquista El Correo Español-El Pueblo Vascoen una de sus lúgubres páginas de 1937.
Todas y cada una de las víctimas del machismo franquista en sus más variadas expresiones serán recordadas este jueves en Donostia. Coincidiendo con el 82 aniversario de la entrada de las tropas franquistas a la capital guipuzcoana, el Ayuntamiento conmemorará el Día de la Memoria con una representación artística que buscará recordar y reconocer los padecimientos de miles y miles de mujeres. La directora de la creación, Agurtzane Intxaurraga, ha elegido un título que en apenas dos palabras resume lo ocurrido durante cuatro décadas: Isildutako Ahotsak. Voces acalladas. Silenciadas.
“La dictadura hizo que las mujeres fueran retiradas de la vida pública, enterrándolas en casa"
El espectáculo, que se realizará a partir de las 19.30 en el salón de plenos del Ayuntamiento, tendrá a siete mujeres de distintas disciplinas artísticas en escena. El objetivo, señala la responsable, no es otro que recuperar las voces de las mujeres, lo que al mismo tiempo significa revivir los sufrimientos vividos durante la posguerra.
“La dictadura hizo que las mujeres fueran retiradas de la vida pública, enterrándolas en casa. Todo eso lo potenció el nacionalcatolicismo con su adoctrinamiento, haciéndoles creer que el ideal de toda mujer era el matrimonio y cuidar de la familia”, relata Intxaurraga, quien acumula ya tres años seguidos trabajando en recreaciones de este tipo para el Día de la Memoria de Donostia.
“El primer año nos centramos en la huida de casi la mitad de los donostiarras tras la toma de la ciudad por los franquistas. Entonces hablamos de esa luz democrática que se había apagado. Al año siguiente homenajeamos a todas aquellas y aquellos vecinos que se quedaron aquí, rememorando cómo hicieron para salir adelante y buscar la luz en un momento tan oscuro”, recordó. Ahora pondrá el foco en las atrocidades vividas por las mujeres, tanto de Donostia (se leerá la carta de la compañera de un preso fusilado) como de otros puntos del Estado. 

Distintos momentos

“Espero que las mujeres lo aprecien, que los hombres lo entiendan y que las víctimas puedan sentirse homenajeadas”, dijo la directora a Público en las horas previas al espectáculo. Mientras apuraba los últimos detalles, contó que durante los cincuenta minutos de representación se verán distintos momentos de la historia de las mujeres, empezando por la aprobación del voto femenino por parte de la República, la llegada de los fascistas y las persecuciones contra las “rojas”, lo que incluyó (entre otros métodos de terror y humillación) rapado de cabezas y aceite de ricino.
“Queremos homenajear a todas aquellas mujeres que a pesar de la dictadura y de todo lo que tuvieron que sufrir, fueron capaces de seguir luchando por la libertad de toda la sociedad y para que no se las considerara ciudadanas de segunda clase. Es un grito de rabia y emoción que no dejará indiferente a nadie”, adelantó Intxaurraga. Junto a ella estarán Maite Arroitajauregi Mursego, Zuriñe Benavente, Beatriz Churruca, Miren Gojenola, Sandra Fernández y Nerea Elizalde, mientras que las letras de las canciones serán de Uxue Alberdi.
Antes, a las 12.00 del mediodía, la corporación municipal encabezará una ofrenda floral a las víctimas de la dictadura. Será el comienzo de una jornada que romperá silencios y devolverá voces acalladas.