divendres, 3 de maig del 2019

Radio Rioja repasa la historia de algunos de los 1.289 represaliados por el Franquismo.

https://nuevecuatrouno.com/2019/05/01/radio-rioja-represaliados-franquismo-archivo-provincial/



UNA MUJER TRABAJA EN LA EXHUMACIÓN DEL CADÁVER DE UNA FOSA EN VIGUERA. | FOTO: LUIS BROX
Un ministro, un maestro y un labrador. Tres personalidades en estratos muy diferenciados en la sociedad española de la primera mitad del siglo XX pero unificadas por un elemento común: la represión franquista.
Este Primero de Mayo, coincidiendo con el 40º aniversario del cementerio civil de La Barranca, Radio Rioja Cadena SER ha querido repasar algunas de las historias que encierran los 1.289 expedientes abiertos en la región en el contexto de la Ley de Responsabilidades Políticas.
El Archivo Provincial guarda estos documentos de acusación contra más de un millar de personas perseguidas por el Franquismo por haber prestado su apoyo al bando republicano durante la Guerra Civil, aun sin la necesidad de haberlo hecho empuñando jamás un fusil. Documentos que, en la mayoría de casos, apenas incluye nombres, lugares de procedencia y profesión que desempeñaban los ‘enemigos’ de la dictadura.
El ministro
Diego Sacristán ha ahondado en los cargos contra personalidades de la talla de Amós Salvador Carreras, ministro de la Gobernación en el Ejecutivo de Manuel Azaña, sobre quien se impuso la mayor de las multas económicas: cien millones de las antiguas pesetas. “Son personas que, en un porcentaje importante, acabaron fusilados”, explica la directora del Archivo, Micaela Pérez.
A su juicio, el Franquismo no depuraba responsabilidades por su alineación durante la guerra, sino que las aplicaba con carácter retroactivo: “Se busca controlar a la población por su pasado durante la República. No era por un delito concreto después del golpe del 36, sino para controlar a personas con un pasado político”.
FOTO: Carlos Muntión
El maestro
Entre los expedientes figura el de Hipólito Olmo, conocido como el maestro de Ajamil. Y el documento revela que la represión no afectaba solo a los encausados, sino también a su entorno más cercano: “Tenemos el inventario de bienes de su casa; es su padre quien tiene que hacer frente a la multa”. “Hay muchas personas que no podían afrontar las sanciones y el régimen les embargaba sus bienes. Alguno llega incluso a vender un diente de oro para poder saldar su deuda”, explica Eva Nestares, que investiga el impacto real económico que tuvo la represión franquista en La Rioja.
Nestares ha relatado en la sintonía de la Cadena SER los intentos desesperados de algunas personas por evitar ser señalados como enemigos de la patria: “Está el caso de los bodegueros Azpilicueta, de Fuenmayor, que pagaron su multa en forma de donativo al Estado para quedar como que no habían sido sancionados por su ideología”.
El labrador
La última de las historias repasadas por Diego Sacristán es la de Inocencio Ruiz, una mente preclara en los primeros años del pasado siglo. Fue uno de los primeros fotógrafos que retrataron Logroño, dirigió una central eléctrica en Lumbreras y fundó en los años 20 una panadería totalmente mecanizada que le causaría más adelante problemas por la competencia que establecía con las tradicionales y el ambiente inquisitorial que reinaba en la España de posguerra.
Su nieto, Urbano Espinosa, subraya que “mis parientes no creen que tuviera una filiación con ningún partido político, pero tenía una personalidad muy progresista” y recuerda que “en su expediente le acusan de rojo y comunista.
Mapa de los prisioneros que fue rescatado por el investigador Carlos Muntión horas antes de que la plaza de toros de La Manzanera (Logroño) fuera demolida. Actualmente se exhibe en el memorial de La Barranca (Cortesía de Carlos Muntión)
La represión no solo se cebó con él: “A su hijo mayor lo llevaron al cuartel de Torrecilla y a duras penas pudieron liberarlo de hacer el paseíllo y acabar en una cuneta”. En cambio, sí que cambió radicalmente las aspiraciones de Inocencio, ya que “tuvo que abandonar la panadería mecanizada, pero se mantuvo con la central eléctrica porque le interesaba al propio régimen, entre otras cuestiones para que funcionara correctamente el telégrafo”.
Los documentos que guarda el Archivo Provincial de La Rioja son de un incalculable valor para todos aquellos que intenten entender qué ocurrió en La Rioja de 1936 en adelante. En cambio, su estado de conservación es extremadamente precario. Hasta el punto de que solo dos expedientes han sido restaurados y el resto se ve afectado por la humedad y el deterioro del papel.
REPORTAJE COMPLETO

5 DE MAYO: «Día de Homenaje a los extremeños deportados y fallecidos en Mauthausen y en otros campos y a todas las víctimas del nazismo de España».

https://www.facebook.com/groups/231378513588537/permalink/2256138524445849/



NOTA DE PRENSA
EN MEMORIA DE LOS EXTREMEÑOS DEPORTADOS EN CAMPOS NAZIS. 5 de mayo: 74 años de la liberación del campo de concentración de Mauthausen.
La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), aprovechando este día, 5 de Mayo, un año más, como viene siendo habitual desde nuestra fundación, rinde Homenaje y Reconocimiento a todos los republicanos extremeños que estuvieron internados en los campos de exterminio nazis, en especial en los campos de Mauthausen, Ravensbrück y Gussen, muchos de los cuales allí murieron en el olvido.
*********
El Domingo 5 de mayo se cumplen 74 años de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, en el que fueron asesinadas más de miles de personas. Por allí pasaron miles de españoles, entre ellos unos 300 extremeños.
Este año, hemos de congratularnos porque al fin el Consejo de Ministros, en su reunión del pasado día 26 de abril de 2019, acordó aprobar, a propuesta de la Ministra de Justicia, el Acuerdo sobre la instauración del día de homenaje a los españoles deportados y fallecidos en Mauthausen y en otros campos y a todas las víctimas del nazismo de España.
Esa finalidad de agradecimiento y reparación es la que por fin ha llevado al Gobierno de España a tomar la decisión de instaurar en España, al igual que existe ya en otros países europeos, un día de homenaje, con carácter anual, que sirva para honrar su memoria, como las asociaciones memorialistas como la nuestra, veníamos reclamando desde hace años.
Por eso la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), aprovechando este día, un año más, como viene siendo habitual, rinde Homenaje y Reconocimiento a todos los republicanos extremeños que estuvieron internados en los campos de exterminio nazis, en especial en los campos de Mauthausen, Ravensbrück y Gussen, muchos de los cuales allí murieron en el olvido.
Poco se ha hecho hasta ahora, por parte de nuestras instituciones para visualizar en Extremadura a aquellas víctimas extremeñas (presos y desparecidos algunas) del horror nazi, muchas las cuales fueron asesinadas con la imprescindible colaboración del franquismo y de su representante ante Hitler, Serrano Suñer.
Los españoles que estuvieron recluidos en los campos de concentración nazis, de los que hay constancia documental, ascienden casi a unos 10.000. De ellos murieron 5.200, sobrevivieron 3.810 y figuran como desaparecidos 350.
Efectivamente, fueron enviados a los campos de concentración nazis, con el beneplácito del régimen franquista que no protegió a sus conciudadanos. Su drama sigue ajeno a la "historia oficial". Su historia es un patrimonio del antifascismo que ninguna sociedad democrática debería olvidar. De esos republicanos, unos 7.532 republicanos españoles fueron enviados a Mauthausen, de los que sólo sobrevivieron 2.700.
Mauthausen y los subcampos que dependían de él recibieron el mayor número de prisioneros españoles. En total fueron deportados allí 7.532 hombres, mujeres y niños españoles, de los que murieron 4.816. Eso supone una tasa de mortalidad del 64%. La mayoría de estas víctimas perecieron en Gusen, un subcampo situado a 5 kilómetros de Mauthausen. A él fueron a parar 5.266 españoles de los que fueron asesinados 3.959.
En Dachau estuvieron presos, al menos, 756 españoles de los que murieron 204 y fueron dados por desaparecidos 41.
Buchenwald: 636 prisioneros españoles, 133 muertos, 126 desaparecidos y un evadido.
Ravensbrück: 172 prisioneros (la mayoría mujeres), 14 muertos.
También hubo españoles en los campos de Bergen Belsen, Auschwitz, Flossenbürg, Natzweiler, Neuengamme, Sttuthof, Sachsenhausen, Gross-Rosen, Aurigny, Guernesey y Neu Bremm
De aquella tragedia, no se libraron tampoco los niños. En los primeros días de la ocupación alemana, los nazis deportaron a familias españolas enteras e internaron a los niños adolescentes en el campo de Mauthausen, después de haberlos separado de sus padres. 16 niños fueron asesinados en Ravensbrück. Requerido por las autoridades nazis para determinar el destino de los prisioneros, el Gobierno de Franco negó la condición de españoles de los mismos abandonolos a su trágico final; de ahí que los republicanos de Mauthausen llevaran el triángulo azul de los apátridas, con una S —de Spanier— en el centro.
Los cuarenta años que duró la dictadura franquista hicieron que, en su patria, los deportados españoles fueran simples fantasmas. Su existencia no constaba en los libros ni era mencionada por los medios de comunicación.
Nos sumamos en definitiva al recuerdo del sufrimiento de los republicanos españoles en los campos nazis, haciendo mención especial a los extremeños. En su gran mayoría estos españoles y extremeños eran exiliados que habían abandonado España en 1939 y que contribuyeron a la defensa de Francia contra la Alemania nazi. La derrota francesa llevó a miles de ellos a caer prisioneros del III Reich. Todos estos hombres y mujeres son víctimas tanto del franquismo como del conflicto europeo y sufrieron debido a la dictadura nazi, pero también a la española, que no dio muestras de proteger a quienes no habían dejado de ser españoles.
Desde 2006, gracias al trabajo de investigación realizado por los profesores Benito Bermejo y Sandra Checa, en su "Libro memorial. Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945)", conocemos los nombres de todos ellos, investigaciones que se van ajustando y precisando cada vez más.
En nuestro caso, son 300 republicanos extremeños -222 de la provincia de Badajoz y 78 de la provincia de Cáceres- los que por ejemplo, estuvieron internados en el campo de concentración nazi de Mauthausen y sus campos dependientes. De ellos, no sobrevivieron más de un centenar.
Efectivamente, sólo unos cien lograron salir vivos si bien con muchas secuelas de aquel horror. Fueron conducidos allí tras ser capturados por las tropas alemanas en Francia, país en el se habían exiliado en 1939 huyendo de la represión franquista tras el fin de la Guerra Civil española, y pasaron a formar parte de la enorme lista de represaliados, muchos los cuales perecieron en aquel lugar. UN RECUERDO EMOCIONADO PARA TODOS ELLOS Y PARA SUS FAMILIAS, y como homenaje publicamos una vez más los listados:
LISTADO DE EXTREMEÑOS DEPORTADOS EN MAUTHAUSEN y OTRO CAMPOS.-
PROVINCIA DE BADAJOZ
Pueblo o ciudad de origen. Nombre y apellidos.
Ahillones: Antonio Martín Pilar, Juan Mateo Hernández y Francisco Romero Guerrero.
Albuera (La): Arturo Romero Martínez.
Alburquerque: Antonio Gemio Sánchez.
Alconchel: Ramón Arboleda Silva y Plácido Vargas González.
Aljucén: José Prieto Barrero.
Almendral: Manuel Álvarez Romero y José Nogales Domínguez.
Almendralejo: Abad Gutiérrez Mije y Diego Muñoz Caro.
Arroyo de San Serván: Manuel Cangas Barro.
Azuaga: Vicente Burgos Prida, José Carrizosa Rodríguez, Juan Chavero Zapata, Fernando Fernández Luján, José Antonio Gallego Hernández, José Grueso Muñoz, Agustín Merino González, Manuel Naranjo Ojeda, José Pulgarín Bermejo, José Ramírez Domínguez, Rafael Rico Gala, Luis Ruiz Sabido, Manuel Sáez Murillo, Roque Saez Murillo, Antonio Vera Expósito y Manuel Vizuete Carrizoza.
Badajoz: Isidoro Barrena Regalado, Federico Lencero Peliz, Luis Medino Montes, Demetrio Morales Morales, Cirilo Moreno Rivera y Francisco Serrano.
Benquerencia de la Serena: Manuel Arena Murillo.
Berlanga: Antonio Hernández Rodríguez y José Antonio Sarabia Vázquez.
Bienvenida: Jesús Pérez Ortiz.
Burguillos del Cerro: Antonio Cerrajero Jiménez.
Cabeza de Buey: Joaquín Calderón Rodríguez, José Domínguez Calvo y Agustín García-Risco Claro.
Castilblanco: Vicente Bermejo Rivero.
Castuera: Gerónimo López Fernández y Francisco Sánchez Custodio.
Coronada (La): Ramón Orejudo Orellana.
Don Álvaro: Ángel Camacho Mateo.
Don Benito: Luis Álvarez Palomero, Ramón Cerrato Ramos, Luis Chaparro Rodríguez, Vicente Díaz Capilla, Felipe Gómez Rodríguez, Manuel Lama Barjola, Juan Nieto Cerrato y José Quirós González.
Esparragosa de la Serena: Cándido Benítez Bastias, Leopoldo Caballero Dávila, Pedro Campos Cáceres y Manuel Rosa Villar.
Fregenal de la Sierra: Antonio Martínez Pérez.
Fuenlabrada de los Montes: Felipe Barbo Ramírez, Vicente Camarero Picatostes y Ginés Higuera Toledo.
Fuente de Cantos: José Aradilla Domínguez, Ricardo Arteaga Yerga, Benito Borrego Berjano, José María Delgado Lebrato, Teófilo Fernández Barriente, José Fernández Saez de Tejada, Casimiro García Becerra, José Jiménez López, Javier González Muñoz, Antonio Goya Diosdado, Casildo Hernández González, Luis Lamilla Sánchez, Manuel Lamilla Sánchez, Celedonio Lobato Yerga, Rafael Lobato Yerga, José Macarro Robles, Bautista Miranda Duarte, Antonio Moreno Cortés, Casimiro Nuñez Giménez, Rafael Real Santos, Santiago Rojas Hernández y Bernardo Roldán Carrasco.
Fuente del Arco: Antonio Rubio Barragán.
Garbayuela: Ciriaco Camacho Rayo.
Granja de Torrehermosa: Manuel Calero Díaz, Juan García Garrido, Manuel Gutiérrez López, José Antonio Ordóñez Cano y Emilio Santiago Hinojosa.
Guareña: José Barrero Román, Santiago Isidoro Rodríguez, Federico López, Mateo Palmarín Moruno, Pedro Pascual Monago, Valentín Pérez Palomares y Antonio Ramos Ortega.
Haba (La): Julián Capilla Manzano.
Helechal: Miguel Calvo Sánchez.
Herrera del Duque: Pedro Bonilla Quilez, Higinio Muga Calderón y Santos Sanandrés Díaz.
Higuera de la Serena: Pedro Merino Romero.
Hornachos: Joaquín González Sánchez, Antonio Muñoz González y Miguel Salguedo Nieto.
Jerez de los Caballeros: Alfonso Fernández Navarro, Sebastián Matamoros Albano y Florentino Vega Delgado.
Llera: Antonio Carrasco Tapias, Alfonso Macía Barrero, Joaquín Macía Barrero y Manuel Piña Barrero.
Llerena: Diego Florido Manzanares.
Magacela: Félix Donoso Donoso.
Maguilla: Lorenzo Bermejo Molina.
Malpartida de la Serena: Domingo Calderón Algaba.
Medina de las Torres: Ceferino Ramírez Rey.
Mérida: Sebastián Barrena Tobal, Antonio Gallardo Sánchez y Alejandro Jiménez Cruz.
Navalvillar de Pela: Francisco Moñino Gallardo, Luis Pastor Juan y Pedro Trenado Serrano.
Oliva de la Frontera: Juan Macarro Delgado, Vicente Márquez Pérez, Antonio Soto Torrado, Antonio Torrado Balcalegro y Miguel Torrado.
Olivenza: Librado Almeida Martínez, Antonio Cayero Vivas, Manuel García Jara, Antonio González Álvarez, Vicente Hurtado Álvarez, José Martínez Rodríguez, Gabriel Méndez Sousa y Aurelio Ramallo Martínez.
San Rafael de Olivenza: Raimundo Escudero Bravo.
Orellana la Vieja: Ramón Carmona Marfil y Emilio Collado Saez.
Palomas: Antonio Espinosa Seguro, Dámaso Pozo Trejo.
Peñalsordo: Feliciano Giménez Donaire.
Peraleda del Zaucejo: Juan Trujillo Trujillo.
Puebla de Alcocer: Emilio Murillo Cerrato.
Quintana de la Serena: Diego Benítez Tejada, Cecilio Hidalgo Martín, Tiburcio Murillo Guisado y Lorenzo Trejo Romero.
Rena: Adolfo Cabeza Fernández.
Retamal de Llerena: Emilio Algaba Naranjo, Antonio Godoy Pinto y Juan Tamallo Pinto.
Ribera del Fresno: Jorge Báez Asensio, Pedro Caballo Vázquez, Juan González Lozano, Severo Megías Vacas, Antonio Pizarro Delgado, José Rodríguez Toro, Luciano Suárez González, Santiago Vital Enríquez e Isidro Zapata Meneses.
Salvatierra de los Barros: Juan Sosa Olivera.
Santa Amalia: Juan Facila Nieto y Juan Gómez Rebollo.
Siruela: Juan Cabello Cabello y José Camacho Recio.
Talarrubias: Agustín Paniagua Peco.
Talavera la Real: José Becerra Domínguez y Manuel García Fernández.
Valencia de las Torres: Lino Agudelo Pilar, José Cabanillas y Juan Cabrera Escuder.
Valencia del Mombuey: Joaquín Díaz Gudiño.
Valencia del Ventoso: Joaquín Delgado Bravo, José de los Reyes Nuñez y Manuel Sánchez López.
Valverde de Leganés: Miguel Aparicio Espejo, Luis Espejo Bravo, Juan Gimeno Olivera, Manuel Gimeno Olivera, Anselmo Hernández Bravo, Justo Sánchez Acebedo, Eugenio Torres Antúnez y Ángel Velázquez Bravo.
Valverde de Llerena: José Bravo y José Vera Llanes.
Valverde de Mérida: Pedro Pajuelo Manzano.
Villafranca de los Barros: José Hernández Suárez, José Hidalgo González y Manuel Torres Martín.
Villagonzalo: Lorenzo Espinosa Casablanca, Alonso García Castanera y Luis Mendoza Fernández.
Villalba de los Barros: Domingo Diosdado Martínez.
Villanueva de la Serena: José Atanasio González, Francisco Carmona Casilla, Juan García Acedo, Pablo González Escobar, Andrés Olivares Barjola y Juan Sánchez Santos.
Villanueva del Fresno: Manuel Fernández López.
Villar del Rey: Dionisio Alvarado Rodríguez, Lázaro Márquez Nevado y Guillermo Moreno García.
Villarta de los Montes: Víctor Ferrera Garrido.
Zafra: Julián Moreno Patarro.
Zalamea de la Serena: Ezequiel Jara Doblado.
Zarza (La): Gerónimo Benítez Dicha, Lucas Benítez Trinidad, Ildefonso Flores Trinidad y José Paredes Monje.
PROVINCIA DE CÁCERES
Aldea del Cano: Graciano Gil Iglesias y Enrique Giménez García.
Alía: Teodoro Laguna Belvís y Plácido Moyano Rodríguez
Arroyomolinos: Francisco Vasco Cortés.
Baños de Montemayor: Máximo Cabezalí Paniagua.
Berrocalejo: Elías Fernández Martín, José Fernández Martín, Agapito Mesa Bravo, Aurelio Pedraza Paniagua.
Cáceres: Juan Montero Ruiz(?), y José Polo Mirón.
Cadalso: Celestino Carbajal Pérez.
Cañamero: Eugenio Bau Rodríguez, Rafael Broncano Barba, Francisco Durán Domínguez, Santiago González Sánchez.
Casar de Cáceres: Manuel Andrada Rey.
Casas de Miravete: Máximo Montes Izquierdo.
Casas del Monte:Tomás Iglesias Iglesias.
Casatejada: Juan Nuevo Vázquez y Félix Sobrino Vaquero.
Casillas de Coria: Teodoro Martín Gutiérrez.
Castañar de Ibor:Teodoro Carretero González.
Coria:Moisés Dorado Rivera.
Garciaz: Simón Carrasco Fernández.
Guadalupe: Víctor Gamino Quiroga y David Sánchez.
Guijo de Coria: José Iglesias.
Jerte:Víctor Blanco Calles.
Madroñera: Ramón Bardo (?), Alfonso Bonilla Díaz e Isidoro Sánchez.
Malpartida de Plasencia: Bernabé Tomé Ovejero.
Miajadas: Felipe Díaz Cruz, Miguel Sosa Tostado (?), Vicente Martín Manuel.
Navalmoral: Manuel Sánchez García.
Sierra de Fuentes: José Iglesias Rivera.
Solana-Cabañas: Vicente Pina Seco.
Talavera la Vieja: Fermín Arroyo Morón, Román Gallego Fernández, Saturnino Giménez Fernández, Jacinto Manzano Sánchez y Segundo Tejeda Giménez.
Talaveruela de la Vera: Cecilio Baena.
Talayuela: Bonifacio Blázquez Fernández y Salvador López Giménez.
Tejeda de Tiétar: Wenceslao Muñoz Lobato.
Valdelacasa de Tajo: Andrés Toribio Blázquez.
Valverde del Fresno: Pedro García Margallo.
Villanueva dela Vera: Luis Morén Gómez.
Villar del Pedroso: Sixto Díaz Jarillo y Saturnino Rivera Álvarez.
Villar del Pedroso-Navatrasierra: Celestino Garvín Delgado y Julián Rivero Garvín.
LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), DESDE AQUÍ UN AÑO MÁS, SOLICITA A LA JUNTA DE EXTREMADURA, A LA ASAMBLEA DE EXTREMADURA, A LAS DIPUTACIONES DE BADAJOZ Y CÁCERES, Y EN CONCRETO A LOS AYUNTAMIENTOS EXTREMEÑOS, de donde eran naturales todos estos extremeños deportados, menciones simbólicas e institucionales de reconocimiento y homenaje de sus vecinos, que fueron deportados y algunos de ellos exterminados en dicho campo.

Sinaia, el Buque de la vida, transportó refugiados españoles y con ellos un amplio bagaje cultural


https://literatura.bellasartes.gob.mx/6719-sinaia,-el-buque-de-la-vida,-transport%C3%B3-refugiados-espa%C3%B1oles-y-con-ellos-un-amplio-bagaje-cultural.html?fbclid=IwAR1iSsicP0RiA5okHAolWSBvXrPQ4DD3zx0XjlT6YzC15MpSHJ8CwLZP2Gc


  • José María Espinasa y Angelina Muñiz-Huberman reflexionarán sobre la importancia de esta embarcación
  • Martes 7 de mayo a las 19:00 en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes
Los especialistas José María Espinasa y Angelina Muñiz-Huberman recordarán la llegada del “Buque de la vida” en la mesa de diálogo A 80 años de la llegada del buque Sinaia: la literatura del exilio, actividad organizada por la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, el martes 7 de mayo, a las 19:00, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.


Entre los pasajeros que viajaron a bordo del buque de vapor francés se encontraban los entonces niños Pedro Garfias, Tomás Segovia y Ramón Xirau, así como José Gaos, Eduardo Nicol, Adolfo Sánchez Vázquez y Manuel Andújar, figuras que enriquecieron el panorama cultural de nuestro país. 
Algunos intelectuales que estuvieron en el Sinaia se encargaron de recoger las experiencias ocurridas en la embarcación, como fue el caso de Juan Rejano, quien dirigió un diario en el que se relata lo más destacado que se vivió en el “Buque de la vida” y el contexto político y social por el que atravesaban las naciones involucradas: México y España.
En 1939, el entonces presidente mexicano Lázaro Cárdenas aceptó el desembarque del Sinaia y permitió que entraran en territorio mexicano un grupo de españoles exiliados que huían del régimen de Francisco Franco y la Guerra Civil, quienes fueron recibidos de manera cálida por el pueblo mexicano.
La política exterior implementada por nuestro país hizo posible que muchos lo vieran como una alternativa para vivir.  De acuerdo con un interesante texto del gobierno mexicano, en el buque Sinaia viajaron 1,599 pasajeros, entre mujeres, hombres y niñas y niños.
Luego del buque Sinaia, también llegaron a nuestro país el Ipanema, con cerca de mil exiliados y el Mexique, con 2 mil 200, entre otras embarcaciones. Se calcula que de 1939 a 1942 se recibieron alrededor de 25 mil refugiados españoles en México.
Con su llegada a México, los españoles enriquecieron todos los aspectos de la vida cultural del país con su bagaje y experiencia, al unir la perspectiva y visión de las dos naciones, con sus respectivos contextos políticos y sociales. 
Entre los pasajeros que viajaron a bordo del buque de vapor francés se encontraban los entonces niños Pedro Garfias, Tomás Segovia y Ramón Xirau, así como José Gaos, Eduardo Nicol, Adolfo Sánchez Vázquez y Manuel Andújar, figuras que enriquecieron el panorama cultural de nuestro país. 

dimecres, 1 de maig del 2019

Vestidas con recato, sumisas y virtuosas: así quería el franquismo a las mujeres.


https://www.eldiario.es/andalucia/Vestidas-sumisas-asexuadas-franquismo-mujeres_0_893811616.html



Recatadas. Que la ropa tape la forma femenina. Y discretas en público. Así quería el franquismo a las mujeres. Sumisas. Asexuadas. Porque la vida cotidiana fue cincelada por el nuevo orden social que nacía de la victoria de Franco en la guerra civil española, obligando a la mujer a un obediente segundo plano.
Los primeros años de posguerra sirvieron de ensayo para esta moral nacional católica, como cuenta la profesora de la Universidad de Málaga(UMA) Lucía Prieto en el artículo final del monográfico ‘1 de abril de 1939. La guerra ha terminado’, de la revista Andalucía en la Historia. Al terminar la guerra, la sociedad ya estaba dominada por "el silencio y el miedo". Las normas morales servirán al régimen franquista para controlar cada plano: familia, formación, trabajo y ocio. Y ese discurso estaba ordenado por dos mandamientos: caridad y religión. El dosier de Andalucía en la Historia está publicado con motivo de los 80 años del final de la guerra civil española. El trabajo se centra en los primeros años tras el conflicto bélico, marcados por el hambre, la represión y la miseria. La revista, editada desde 2003 por el Centro de Estudios Andaluces, incluye textos de otros especialistas sobre una etapa que convive con la construcción del Nuevo Estado.

Ocultar “la piel y las formas femeninas”

"El atuendo femenino debía ser reflejo de la mujer virtuosa y modesta", escribe Lucía Prieto. La jerarquía eclesiástica marcaba las reglas. "Los vestidos no debían ceñirse al cuerpo, debían quedar por debajo de las rodillas y cubrir los brazos. Un modelo que ocultaba la piel y las formas femeninas dando una apariencia asexuada que alejara de las miradas masculinas el cuerpo de la mujer", cuenta.
Fiesta en el estadio de fútbol de Málaga con motivo de la visita del gobernador civil de Málaga José Luis Arrese, secretario general del Movimiento. Abril de 1940. | Foto de Fernández Casamayor. Archivo Municipal del Ayuntamiento de Málaga.
Fiesta en el estadio de fútbol de Málaga por la visita del gobernador civil José Luis Arrese (abril de 1940). | FOTO DE FERNÁNDEZ CASAMAYOR. ARCHIVO MUNICIPAL DEL AYUNTAMIENTO DE MÁLAGA
El comportamiento público: "con recato". El Patronato de Protección a la Mujer indagó (del año 42 al 44) sobre "el estado de la salud moral de la población". Bailes y romerías eran vistas casi como eventos de perversión popular, mientras las élites hacían uso de "salas de fiesta".
Con ello, el sexo era el gran tabú. La castidad aparece como virtud, la virginidad como "garantía de su culminación en el matrimonio". "Sabes que existen los vicios, que existen las pasiones, que existen los amores prohibidos: pero todo, todo ello, es lo más triste, feo y pecaminoso de la humanidad", aleccionaba la Sección Femenina de Falange Española.
Pero todo eran máximas que en la sociedad andaluza, de carácter abierto, costó inocular. En Almería, "las jóvenes van sin pudor a los cafés", apuntan las autoridades de la dictadura. Córdoba tiene grupos de "modernistas". Y tratan a los chicos "con libertad". Algunas parejas salen solas de excursión en bicicleta. Otras "pasean cogidas del brazo".
"El retrato de la vida cotidiana realizado de manera oficial resultó totalmente opuesto al proyecto de la Nueva España", cita la profesora de la UMA. El franquismo, en todo caso, no cesó hasta cincelar el ocio y el comportamiento de posguerra. "Además de mecanismos represivos, el Régimen impuso un conjunto de valores cristianos que debían ser asumidos como norma social", relata Lucía Prieto en Andalucía en la Historia.

La España de los ‘años del hambre’

Un locutor de Radio Nacional emitía el último parte de guerra el 1 de abril del 39. La contienda terminaba de forma oficial, pero con este final no llega la paz sino la victoria. La guerra suma 8.143 andaluces asesinados por los republicanos. Y al menos 50.093 víctimas de los franquistas entre 1936 y 1945, según los datos aportados por el Centro de Estudios Andaluces.
Portada de la revista 'Andalucía en la Historia' con el monográfico '1 de abril de 1939. La guerra ha terminado'.
Portada de la revista 'Andalucía en la Historia' con el monográfico '1 de abril de 1939. La guerra ha terminado'.
La revista Andalucía en la Historia se detiene en los primeros años de posguerra de desgarro continuado por la represión, la miseria y el hambre. Los derrotados quedan expuestos a ejecuciones, cárcel y campos de trabajo y concentración, depuraciones o exilio, como reseña la profesora de Historia Contemporánea de la UMA, Encarnación Barranquero, coordinadora del dosier.
Otros resisten agrupados en guerrillas rurales y urbanas que las fuerzas gubernamentales persiguen implacables, según explica el historiador Luis Miguel Sánchez. Era la España de los ‘años del hambre’, del racionamiento, la autarquía, las enfermedades y la crisis alimenticia, cuenta Gloria Román, de la Universidad de Granada (UGR).
El análisis de la nueva organización social y política del franquismo, y de cómo marca la vida cotidiana de Andalucía, también se detiene en las políticas de construcción simbólica y discursiva del franquismo, como desarrollan los profesores Francisco Cobo y Teresa Ortega. Y cómo las "nuevas élites" copan los puestos de poder político y control social, según relata Cristian Cerón (UMA).

dilluns, 29 d’abril del 2019

Mañana martes día 30 tertulia en el Café Gijón sobre Angelina Gatell.


Justo Sotelo:
tertulia de mañana martes por la tarde en el Café Gijón será especial, ya que brindaremos por la poeta Angelina Gatell, que nos dejó hace dos años y fue una mujer comprometida en la defensa de los derechos sociales y la memoria.
Gatell (Barcelona, 1926-Madrid, 2017) es una de las grandes poetas que ha habido en España, aunque tardó en recibir el reconocimiento que merecía, lo que es habitual en este país. Participó durante años en las tertulias del Café Gijón (en la segunda fotografía que he puesto está con Buero Vallejo, que conoció allí), y por eso queremos recordarla con la presencia de Sandra Santana, que es una poeta y profesora madrileña que da clase en la Universidad de La Laguna. Ha escrito el epílogo sobre el libro 'Poema del soldado" que en breve reeditará la editorial Bartleby en su serie Lecturas21 y con el que Gatell logró el premio "Alfons el Magnànim" el año 1954 (fue la primera mujer galardonada con un premio poético en aquella España de la posguerra).
Será, como siempre, a las 18,30 en el Paseo de Recoletos 21 de Madrid, y también nos acompañarán su hijo, el poeta Miguel Sánchez Gatell, además de Pepo Paz, editor de Bartleby, y Manuel Rico, director de su colección de poesía, que son los que han recuperado su obra.
Dejo por aquí un par de artículos sobre Angelina. En uno de ellos se cuenta el curioso enfrentamiento que tuvo con Adolfo Suárez cuando este dirigía TVE. Además se pueden leer algunos de sus poemas y apreciar su enorme calidad.


https://www.poetica2puntocero.com/dia-angelina-gatell-no-acudio-colliure/?fbclid=IwAR3BZ5QAwUa_vhsP5tC3VfGp5y5uNFURjz3VjZ0mDsky7F9OZ8sekLB_oS4


El día que Angelina Gatell no acudió a Colliure

    Haz tu copa y no te importe si no puedes hacer barro 
    ANTONIO MACHADO

MAR GÓMIZ DE SERRANOS

Colliure se quedó el pasado 22 de febrero esperando la visita de Angelina Gatell. Esta gran poeta viajaba cada año a la localidad francesa para visitar la tumba de Antonio Machado.
Precisamente, la primera vez que vi a Angelina Gatell fue durante el homenaje al autor sevillano con motivo del 75 aniversario de su muerte, un día de febrero en el Ateneo de Madrid.
Cartel del acto por los 75 años del fallecimiento de Antonio Machado celebrado en 2014 en el Ateneo de Madrid.
Cartel del acto por los 75 años del fallecimiento de Antonio Machado celebrado en 2014 en el Ateneo de Madrid.

Otros poetas recordaron sus versos pero ella eligió ese soneto suyo que tantas veces había leído en la tumba de Machado, un soneto que empezó a escribir en Soria en 1974, junto al olmo seco retratado por el poeta, tras visitar a su hijo preso.
Al día siguiente se levantaría a las seis de la mañana para viajar hacia Colliure como cada año.
 
Desde ese momento la admiré profundamente y quedé prendada de la energía de esta mujer activa, valiente y generosa con la que tuve la suerte de conversar en varias ocasiones. La primera de ellas en Valencia, también en el Ateneo, pero en esta ocasión en la cafetería donde acudió junto a su hermana. Las dos pasaron su infancia y juventud en Valencia, ciudad a la que regresaba Angelina de vez en cuando de visita.
Y allí empezó a hablarme de aquellos tiempos en los que las dos debutaron en el teatro. Valencia tenía mucho ambiente teatral. Los primeros escenarios que pisó fueron los valencianos y en su primera obra también estuvo presente Machado: La Lola se va a los puertos. Años después abandonaría Valencia para vivir en Madrid, donde desarrollaría una larga carrera en el mundo del doblaje adaptando cientos de películas y series como la famosa Heidi. Me encantó saber que a Niebla, el perro del abuelo, lo bautizó así como homenaje al perro de Neruda.
Angelina Gatell en 1957.
Angelina Gatell en 1957.

Uno de sus primeros poemarios ‘Poema del soldado’ obtuvo el Premio de Valencia Alfons el Magnànim en 1954. La editorial Bartleby lo reeditó hace un par de años al cumplirse el 60 aniversario de su publicación.
Pero después estuvo 32 años sin publicar libros en señal de protesta, igual que José Hierro. Durante ese tiempo además trabajó mucho y crió a sus tres hijos. «Escribir, seguí escribiendo, pero no tenía el tiempo, ni el sosiego, ni la lucidez suficiente para ponerte a escribir libros».
Un joven José Hierro.
Un joven José Hierro.

A José Hierro lo conoció en una librería de viejo. Era una joven autodidacta que devoraba libros de todo tipo. Le encantaban los de «argumentos de películas», como me dice, y James Stewart le tenía «robado el corazón». Así que él le sugirió algunas lecturas y se metió de lleno en la gran literatura.
Seguimos en el Ateneo. Le pregunto por qué hoy en día con grandes mujeres en el mundo de la poesía y además muchas —a diferencia de épocas anteriores— no suena la definición de poetisa. «Ahora se lleva más lo de poeta porque parece que poetisa sea menos», asegura.
Sobre la facilidad con la que muchos se llaman poeta me responde con energía: «De escribir versos a ser poeta hay mucho camino. Eso lo decide el lector».

También hablamos de su faceta reivindicativa.
 Angelina Gatell fue una mujer valiente que no se calló nunca y eso hizo que tuviera que abandonar su ciudad y su trabajo. «Yo soy la mujer más echada de España», me dijo entre risas. Y ciertamente tuvo que dejar primero Valencia y, años después, RTVE.
Adolfo Suárez.
Adolfo Suárez.

Gatell había creado el guión de la biografía de Marie Curie y, cuando TVE estrenó aquel programa, en los créditos apareció el nombre de otro guionista. Enfadada fue a ver al entonces director Adolfo Suarez para decirle que pensaba acudir a la Justicia. «Usted tendrá a Tierno Galván como abogado —le dijo Suárez— pero yo tengo esto (señalando al televisor) para desacreditarla en todos los hogares españoles». Angelina, «joven y muy impetuosa», le respondió: «Bueno, pero para que usted me desacreditara tendría que estar acreditado y le aseguro que no está usted acreditado, señor Suárez».
Tiempo después coincidirían en un acto oficial. Tras quedarse mirándola un rato Suarez le preguntó: «¿Nos conocemos?», a lo que ella respondió «Sí, nos presentó Marie Curie».
Todo esto me lo contaba la segunda vez que hablamos. Fue un día de septiembre en su casa de Madrid. La invitamos a participar en nuestra app de poesía española contemporánea y me recibió en una casa llena de libros, fotografías, cuadros, retratos… La misma en la que se había instalado tantos años atrás con su familia y en la que me recitó este poema.
 
En aquellas paredes y estantes estaban entre otros Miguel Hernández, Machado, Lorca, Buero Vallejo, Genovés, Vento González, un Zamorano que le hizo para su cumpleaños, algunos cuadros de su nieta, una foto dedicada de Neruda… y su querida María de Gracia Ifach, biógrafa de Hernández, a quien Angelina ayudó con todo el legado que le pasó Josefina Manresa, la viuda del poeta.
«No te puedes imaginar la emoción que es ver un poema de Miguel Hernández escrito en un papel de chocolate, oliendo todavía al chocolate que se había comido Miguel en la cárcel». Entre las dos pasaron muchos de esos poemas a máquina.
María Beneyto.
María Beneyto.

Por supuesto que hablamos de sus buenos amigos Juan Gil Albert y Maria Beneyto, esta última su gran compañera de juventud. Las dos pasaban tardes enteras hablando en el banco debajo de la gran magnolia de la Glorieta de Valencia. «La mejor poeta sin duda», me dijo de ella.
Y también hablamos de Vicente Aleixandre
Aunque Angelina Gatell fue una mujer valiente y con mucho genio, en el fondo era tímida. No se atrevía a llamar a Vicente Aleixandre como normalmente hacían los poetas de la época pero un día, después de una de sus funciones, recibió una llamada del Premio Nobel diciéndole «Ya que la montaña no viene a mí, yo voy a la montaña».
Medardo Fraile, Claudio Rodríguez, Carlos Bousoño, José Hierro, Vicente Aleixandre y Concha Lagos en el jardín de Velintonia.
Medardo Fraile, Claudio Rodríguez, Carlos Bousoño, José Hierro, Vicente Aleixandre y Concha Lagos en el jardín de Velintonia.

La primera vez que entró en Velintonia 3, el hogar de Aleixandre, fue en el año 59, poco después de conocer al premio Nobel en el Ritz durante una entrega de premios. Allí solían sentarse en el jardín, debajo del cedro, o en el diván, donde recibía a sus amigos.
«Por esta puerta ha entrado la poesía del mundo —le dijo él—, por esta puerta entró Miguel Hernández… Por esta puerta entró Pablo Neruda». Ella, viendo que era una puertecilla pequeña, respondió: «Pues no podría pasar porque era muy grande».
Guardaba como un tesoro las más de treinta cartas de Vicente Aleixandre que ahora ya habrán pasado a las manos de su hijo.
En La oscura voz del cisne publicado recientemente por la editorial Bartleby le dedica un poema.
Imagen del Café Gijón de Madrid en la década de los 40.
Imagen del Café Gijón de Madrid en la década de los 40.

El Café Gijón era su segunda casa.
En uno de los correos que recibí de Angelina me invitaba a comer en el Gijón, diciéndome que era como su segunda casa. En ese café se reunían en largas tertulias los intelectuales de la época. Gerardo Diego solía decirle a lo lejos cuando la veía entrar: «Ahí viene la mediterránea», porque siempre llegaba escondida tras una bufanda.
Angelina Gatell y Antonio Buero Vallejo.
Angelina Gatell y Antonio Buero Vallejo.

Allí también fue donde conoció a Buero Vallejo. «¡Ay Angelina qué enfadada debes estar conmigo porque te dije que eras bajita!» le soltó la primera vez que la vio. En sus inicios ella había estrenado en Valencia una obra de Buero y él, que había visto alguna fotografía, le comentó que no debería haberse puesto esos zapatos de tacón. A lo largo de todos aquellos años de tertulias trabaron una gran amistad y respecto al teatro, que se le resistía, él le decía: «¡Déjalo, no es para ti!». Aclara Angelina que no lo afirmaba en sentido peyorativo, sino porque ella era «incapaz de adoptar esas actitudes, de trabajarse las cosas».
'Memorias y desmemorias', la autobiografía de Angelina Gatell.
‘Memorias y desmemorias’, la autobiografía de Angelina Gatell.

Al final de su libro de memorias publicado por Aisge se puede leer muchas de las cosas que también me contó y ya casi al final se queja por no haber sabido exteriorizar sus sentimientos y deja este pequeño poema para sus seres queridos:
Cuando yo ya no esté
mirad de vez en cuando
el lugar donde estuve.
Es muy posible
que en un momento dado, diluida
en el amor que allí dejé
y no supe expresar, veáis
-a la luz huidiza de un relámpago-,
a la criatura
que fui y nunca conocisteis.
Otro poema de despedida, dedicado por Angelina Gatell a José Lamadrid.
Otro poema de despedida, dedicado por Angelina Gatell a José Lamadrid.

A Angelina Gatell le habría gustado ser una gran actriz de teatro pero Antígona y Lisístrata se le resistieron. No pudo ser. A pesar de ello sí se convirtió en una gran poeta, con más de quince libros publicados, fue la primera biógrafa en español de Pablo Neruda, tradujo en torno a un centenar de libros y adaptó, dobló y dirigió cientos de películas y series. Ahora sus hijos y nietos siguen su senda en el mundo de la poesía y encima de los escenarios. Hasta siempre Angelina.