dimecres, 24 de juliol del 2019

La violencia extrema contra las mujeres como venganza machista del franquismo desde el 18 de julio


https://www.eldiario.es/andalucia/violencia-extrema-venganza-machista-franquismo_0_921458342.html


Fue un golpe maestro. La violencia extrema contra las mujeres sirvió al franquismo como venganza machista contra quienes osaron contravenir el orden patriarcal. En la guerra civil y en 40 años de dictadura. Con violación, tortura, cárcel y ejecuciones desde el golpe de Estado del 18 de julio. Con imposición de un modelo único de mujer tras la victoria fascista.
El paradigma de la pedagogía del terror está en las fosas comunes. La mayoría de los cuerpos arrojados a la tierra corresponden a hombres. En torno a ocho de cada diez. Pero también hay desaparecidas. Y los golpistas ejercían una represión especial sobre las mujeres.
La España de la conspiración golpista nunca perdonó que las mujeres rompieran las reglas de juego. Que transgredieran la feminidad tradicional durante la II República española. Muchas sufrieron las consecuencias desde el minuto uno. Era el modo de doblegar la incipiente lucha feminista para convertirla en sumisión. Para pasar de la reivindicación a la sumisión, de las calles al hogar.
"En la guerra se utilizó el cuerpo de la mujer como campo de batalla, como forma de castigar al enemigo", sostiene Encarnación Barranquero, profesora titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Málaga (UMA). Y con una saña particular, reafirma. "Las mujeres sufrieron sin atenuantes los mismos castigos que los hombres pero hubo algunos específicos, como el rapado del cabello, la obligación de ingerir aceite de ricino y ser paseadas en público bajo los efectos, o la violencia sexual", enumera.
Más allá del terror caliente, enmarañado en el conflicto bélico, la violencia de género tenía un objetivo: imponer un modelo único de mujer. La dictadura de Francisco Franco ejerció una represión doble, de castigo y aleccionadora. De venganza primero y, en 40 años de régimen, de educación nacionalcatólica.

"Mi madre quería libertad para la mujer"

Rapado de pelo, aceite de ricino… vejaciones y más. Secuestro. Tortura. Violación. Y muerte. Es lo que encontraron las 'niñas del Aguaucho'. Muchas menores de edad, caso de Coral García Lora (16 años) y su hermana Josefa (18), María Jesús Caro González (18), Josefa González Miranda (17) o Joaquina Lora Muñoz (18).
Madres e Hijas de la Transición Española // Archivo Regional de la Comunidad de Madrid.
Proyecto 'Madres e Hijas de la Transición Española'. | ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID
Eran jóvenes mujeres de Fuentes de Andalucía (Sevilla) que trabajaban como sirvientas de terratenientes y señoritos locales. En la República participaron en manifestaciones. Algunas secundaron huelgas. Otras cosieron banderas tricolores. Un día fueron apresadas por los falangistas, subidas a un camión y sometidas a vejaciones múltiples. Sus cuerpos sin vida acabaron desaparecidos para siempre.
La represión franquista asestó la mayor parte de los golpes contra la población masculina. Las cifras también cantan el peso de la balanza social. Algunas asesinadas pasaban por un tribunal. Otras muchas, ni eso. "Vemos que en los juicios militares un 10% de personas procesadas eran mujeres, fusiladas entre un 3 y 5% según las áreas, con variaciones", relata Barranquero. "Son porcentajes generales", especifica la profesora de la UMA, con un matiz: "hay 727 asesinadas en la provincia de Sevilla de las que 12 estaban embarazadas, según nos dice José María García Márquez".
El caso de las 'niñas del Aguaucho' es un ejemplo de la violencia de género sistemática que ejecutó el fascismo español. Como el de La Luna, una feminista republicana ejecutada por Franco como castigo para todas las mujeres.
Carmen Luna denunciaba las injusticias en su pueblo, Utrera. Aleccionaba a los obreros y defendía los derechos sociales. Cuando la mataron, los franquistas dejaron su cuerpo tirado en la puerta del cementerio un par de días. Como escarmiento, como aviso para navegantes.
"Mi madre quería la libertad para la mujer", cuenta Dalia Romero Lunaal hablar de su madre, La Luna. "Mi madre era una rebelde, pero no para matarla", justifica con un asimétrico acento francés y andaluz desde su casa en Mallemort, localidad cercana a Marsella (Francia), donde acabó exiliada.
Dalia suma más de un siglo de vida y tenía 18 años cuando empezó la guerra. El mismo año que los rebeldes ejecutaron a su madre como castigo ejemplarizante. "Los fascistas la vigilaban (sobre todo en los meses previos a la sublevación armada) y por estas razones la cogieron y la asesinaron", dice. "A mí no me mataron porque me escapé a zona republicana", culmina.
"Lo recuerdo todo", confiesa Dalia. "Mi madre vendía en la plaza del pueblo y tenía mucho contacto con la gente, les ayudaba y aconsejaba para que no se callaran, para que protestaran y reclamaran lo que era suyo", sostiene. La Luna quería "que el pueblo tuviera la cultura y la educación como una herramienta, que supiera defenderse y no agachara la cabeza para todo".
'La Sección (mujeres en el fascismo español)'. | G. LELOUTRE
Obra de teatro 'La Sección (mujeres en el fascismo español)'. | G. LELOUTRE

La doble represión de género

"El régimen de ellas, como de los curas, como de personas de clase media o alta, esperaban tener 'aliadas' de su causa", resume Encarnación Barranquero. "Que las mujeres hubieran sido militantes, activistas, mitineras, milicianas, era aún más grave para los vencedores que en el caso de los hombres", sostiene.
Por eso los franquistas mataron a La Luna, para atemorizar y dejar claro el camino del silencio y la obediencia. Porque la mujer buscaba torcer el curso patriarcal de la historia. Como la República, que quiso transformar el país y cambiar el discurso social. El golpe fascista contra la democracia frenó el nuevo paradigma.
La doble represión de Franco sobre la mujer tenía un objetivo: imponer un modelo patriarcal. Un tipo único de ser mujer. La maquinaria franquista arrasó con las bases emancipadoras para la mujer que apenas iniciaba la etapa republicana. Y para este plan había tres pilares: la Iglesia, el sistema educativo y la Sección Femenina.
"El niño mirará al mundo, la niña mirará al hogar", resumía uno de los aparatos propagandísticos de la rama femenina de Falange Española, la revista Consigna dirigida por Pilar Primo de Rivera. En el papel social, la mujer debía estar en un segundo plano.
Sección Femenina de Sevilla (1940-1945). | ICAS-SAHP, Fototeca Municipal de Sevilla, Fondo Galán.
Sección Femenina de Sevilla (1940-1945). | ICAS-SAHP, FOTOTECA MUNICIPAL DE SEVILLA, FONDO GALÁN

Del feminismo al sumisa y devota

El franquismo quería a las mujeres vestidas con recato, sumisas y virtuosas. La "salud moral" de la población recaía sobre ellas: "el atuendo femenino debía ser reflejo de la mujer virtuosa y modesta", escribe Lucía Prieto, profesora de la Universidad de Málaga (UMA), en la revista Andalucía en la Historia.
Porque los años de posguerra sirvieron de ensayo para la moral nacional católica en una sociedad ya dominada por el silencio y el miedo. En un país, sobre todo en los años 40, marcado por el hambre, la represión y la miseria. Y porque "para la mujer hay un antes y un después de la II República", asegura Inmaculada Cordero, profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla.
El franquismo acabó imponiendo esta doble venganza sobre la mujer. El escarmiento adoctrinador devolvió a las mujeres al hogar y a la tradición. Justo los límites que la dictadura había diseñado para ellas. Por eso la dictadura echó a las mujeres del ámbito público. Y la lucha femenina en España, como narra el espacio digital Mujer y Memoria, está bañada por el "sumisa y devota" franquista.

dimarts, 23 de juliol del 2019

El último escondrijo del maquis.


https://www.lavanguardia.com/cultura/20190721/463617159463/maquis-pena-montanesa-franquismo-el-pueyo-de-araguas.html?fbclid=IwAR3SyRNQ9TBL4uAOxEWzSSAuF4MVE2mvGwmBzU1qPhIpivIX5kRyeRHgfIc




Una multicopista se hallaba en una cueva de una pared de 23 metros de alto


El último escondrijo del maquis
Algunos documentos hallados en una cueva de laPeña Montañesa (Otras Fuentes)
Un grupo de espeleólogos de Zaragoza halló hace unos meses en una cueva de la Peña Montañesa material de propaganda del maquis, que ha permanecido escondido en la montaña durante más de 70 años. Las cavidades de la sierra Ferrera, a unos veinte kilómetros en línea recta de la frontera francesa, fueron uno de los últimos refugios de la Agrupación Guerrillera del Alto Aragón en su lucha contra fuerzas del ejército franquista y la Guardia Civil.
Ejemplares del Mundo Obrero y de Nuestra Bandera, libros de propaganda comunista, manuales para la fabricación de bombas y otros objetos, entre ellos una multicopista, fueron escondidos en una cueva, accesible sólo para expertos montañeros, situada en una pared de la Peña Montañesa, a unos 23 metros de altura. Sólo con cuerdas es posible acceder, y la multicopista debió de trasladarse hasta allí desmontada en piezas. Algunos documentos tenían además doble escondite. Una portada de libro con el inocuo título Reglamento oficial del juego de baloncesto, editado por el Consejo Nacional de Deportes, escondía en su interior un manual de Sabotajes y destrucciones de líneas telefónicas y telegráficas. Otro sobre elReglamento oficial del juego del tenis ocultaba el manual de Construcción de petardos y cargas. Granadas incendiarias.
Todo este material fue entregada hace unos días al alcalde del Consistorio de El Pueyo de Araguás, José Ramón Lafuerza, a cuyo término municipal pertenece la cueva donde se supone que fue escondido este material. Y la intención es que una vez restaurado pueda ser expuesto en el monasterio de San Victorián, de la misma población, una de las joyas de la comarca de Sobrarbe, de carácter visigodo, donde actualmente ya se realizan visitas guiadas. No muy lejos existe una ruta señalizada que lleva precisamente al conocido como abrigo de los maquis, un hueco en la montaña que sirvió de campamento a una de las agrupaciones guerrilleras. El historiadorFerran Sánchez Agustí describe una intensa actividad guerrillera en esta zona con sabotajes, ocupaciones y secuestros que se saldaron con 90 muertos, de los cuales 73 eran guerrilleros. En su libro Maquis y Pirineos. La gran invasión explica que “a partir de 1950, la diezmada guerrilla del Alto y el Bajo Aragón se fue recluyendo en Peña Montañesa, la gigantesca casamata que la naturaleza engendró en los Pirineos centrales”. Y que “en una cueva de este monte, auténtico emblema de la épica resistencia republicana de abril a junio de 1938 en la batalla de la Bolsa de Bielsa, en 1956, la Guardia Civil encontró un zulo de armas y municiones”.

Tras las portadas de libros de reglamentos deportivos se escondían manuales de fabricación de bombas

A través de Miguel Gil, de la sección de espeleología del Centro Atlético de Sobrarbe (CAS), hemos podido reconstruir la increíble odisea de estos documentos. La primera noticia de su existencia se tuvo ya a finales de los años noventa cuando un grupo de espeleólogos exploraban la ya citada cueva a 23 metros de altura. Allí encontraron la multicopista y un importante paquete de documentos. No los tocaron, ni le dieron demasiada importancia. El objetivo de su expedición no era la historia. Pocos días después una crecida del agua arrastró todo el material hasta cerca de la superficie. Al volver a la misma cueva estos espeleólogos cogieron todo el material y lo trasladaron a otra cueva menos abrupta. La Peña Montañesa es frecuentada por espeleólogos y fue otro grupo el que halló la multicopista en el 2017 y la bajó de la montaña quedando depositada en el Ayuntamiento de El Pueyo de Araguás. El resto de documentos ha permanecido en la cueva hasta que el pasado mes de abril miembros del Centro de Espeleología de Aragón (CEA) los volvieron a encontrar y entendiendo que tenían un valor especial decidieron cargar con ellos. Los entregaron a la sección local del CAS, que dejó secar los papeles y los entregó al Ayuntamiento, donde ya estaba la multicopista.
Miguel Gil no descarta que algún día aún pueda encontrarse un transmisor que según los relatos orales se había escondido en esa misma cueva. “Lo que es seguro es que lo subieron desmontado y con cuerdas porque no es fácil acceder a la cueva”, explica Miguel Gil por teléfono, que estuvo presente en el acto de entrega al alcalde.
Seguro que la dramática historia del maquis aún esconde otros secretos en las montañas de los ­Pirineos.

Libros y publicaciones del Partido Comunista

La mayoría de los ejemplares de Mundo Obrero , órgano del partido comunista que apoyaba las acciones guerrilleras, hallados en esta cueva llevan fecha de 1948. El correspondiente al 26 de agosto de ese año destaca en portada las acciones de los maquis en Asturias y Galicia. Uno de los titulares dice: “Los guerrilleros incendian el Ayuntamiento de Moeche , cubil de expoliadores falangistas”. Otra portada está dedicada a “La política del imperialismo yanqui en España”. Entre los libros se halla El Estado y la revolución, de Lenin, de la colección Pequeña Biblioteca Marxista-Leninista editada en Toulouse en 1946; Por una España Republicana, Democrática e Independiente de la dirigente Dolores Ibarruri y el Manifiesto Comunista . Son ediciones en castellano publicadas en el exilio francés, aunque hay también algunos libros de historia y de contenido enciclopédico, seguramente para lectura de los propios guerrilleros. Sólo las especiales condiciones climatológicas del interior de estas cuevas explican que tanto los libros como los periódicos se hayan podido conservar casi intactos durante tantos años, salvando incluso las crecidas de las aguas subterráneas.

dilluns, 22 de juliol del 2019

Comienzo y final de dos exhumaciones de víctimas gallegas de la dictadura.


https://diario16.com/comienzo-de-dos-exhumaciones-de-victimas-gallegas-de-la-dictadura/


Las víctimas aparecieron tiroteadas el 29 de octubre de 1937 en Ourense y sus cuerpos fueron trasladados al cementerio de la localidad. Posteriormente los cadáveres fueron inscritos como “una mujer desconocidas” en el Registro civil
 

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha comenzado esta mañana la búsqueda de dos mujeres asesinadas y enterradas presuntamente en una fosa común a la entrada a de la Iglesia de Mosteiro de Ribeira (Ourense) el 29 de octubre de 1937.
Según varios testimonios de Mosteiro de Ribeira, las víctimas aparecieron tiroteadas el 29 de octubre de 1937 y sus cuerpos fueron trasladados al cementerio de la localidad. Posteriormente los cadáveres fueron inscritos como “una mujer desconocidas” en el Registro civil.

LAS VÍCTIMAS

MARÍA DEL VALLE LOZANO nació el 12 de noviembre de 1886 en Canedo (Ourense), hija de Joaquín y Manuela. De profesión ama de casa y propietaria, se casó en 1905 con Manuel Gómez Ucha, con el que tuvo 8 hijos: Laureano Ernesto, María Rosa, Mercedes, Ricardo, Blanca, Ester Pilar, Manuel y Luis. Era colaboradora de obras benéficas y religiosas, además de simpatizar y estar afiliada al Partido Comunista. Enviudó en 1937, el mismo año en que fue detenida y trasladada a la cárcel de Celanova, de donde fue sacada asesinada el 29 de octubre de 1937, cuando tenía 49 años.
SALUD TORRES DÍAZ era natural de Ourense y era ama de casa. Era delegada de la Unión General de Trabajadores (UGT) y tenía tan sólo 25 años cuando fue sacada de la cárcel de junto a María del Valle Lozano y conducidas a un paraje conocido como Lomba de Lamas (Término Municipal de Xinzo de Limia), donde fueron asesinadas de un disparo en la cabeza.
La posible fosa común no está exenta de dificultades ya que los cambios surgidos a lo largo de los años en el cementerio de la localidad pueden haber afectado a los restos. La ARMH se comprometió con los familiares de las víctimas para realizar una intervención en el lugar con el fin de poder recuperar los restos de María del Valle y de Salud Torres, así como rescatar sus historias como defensoras de la libertad y de la democracia en la provincia de Ourense.

OTRA INTERVECIÓN

Acto seguido los voluntarios y voluntarias de la ARMH se desplazarán a Celeiros, con el fin de recuperar los restos de Benigno Fraga Pita “O Alejandro”, guerrillero antifranquista abatido por la Guardia Civil en Candedo el 27 de abril de 1949. Gracias a la causa deposita en Ferrol se ha podido localizar el lugar exacto donde pueden reposar los restos de Benigno Fraga.
BENIGNO FRAGA PITA, nacido en As Somozas en 1892 (A Coruña), trabajó como maestro armero en Ferrol y ejerció como secretario de organización del PCE en Ferrol, por lo que, una vez descubierta su pertenencia al Partido Comunista en 1947, tuvo que huir e incorporarse a la Guerrilla a la edad avanzada de 55 años. Fue el comisario político de la II Agrupación, asentada en el Macizo Central Ourensán, en la base de A Edreira, conocida como “O Balneario”, lugar donde compartió tiempo con el también guerrillero Camilo de Dios.
En torno a febrero de 1949, la actividad del régimen franquista había intensificado su represión. Este hecho se vio reflejado en episodios tan conocidos como el de la Casa de las Mercedes o la quema de “O Balneario” en el mes de marzo, quedando a cubierto y a la espera de sus compañeros, siete de los guerrilleros que formaban la II Agrupación. Con la necesidad apretando, el grupo se vio obligado a bajar de los montes el miércoles 27 de abril de 1949, por la vertiente de San Mamede que da a las tierras de Queixa por O Curro de Mede. Llegaron a la Cantina do Eliseo en Candedo, que se encontraba en la desembocadura del camino sin necesidad de acercarse a la localidad. El grupo es cercado por la Guardia Civil ese mismo día, cuando estaban consiguiendo alimentos, y consiguen escapar a excepción de Benigno Fraga Pita, muerto a causa de un artefacto explosivo, dato importante a tener en cuenta en el análisis antropológico-forense de ser encontrado el cuerpo.
Las intervenciones serán dirigidas por el arqueólogo Serxio Castro Lois y participará un equipo formado por una decena de voluntarios y voluntarias llegados de varios puntos de España.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), fundada en el año 2000 después de la primera exhumación mediante métodos científicos en Priaranza del Bierzo, ha exhumado en Galicia más 50 cuerpos de víctimas de la dictadura en más de 30 fosas desde el año 2003. Recientemente ha buscado en Beade los restos de los vecinos de Amoeiro Castor Sánchez, último alcalde republicano de Amoeiro, y Antonio Pérez Gutiérrez «Pinante».

https://www.tercerainformacion.es/articulo/memoria-historica/2019/07/25/concluye-sin-exito-la-busqueda-de-dos-vecinas-de-ourense-asesinadas-por-el-franquismo-en-octubre-de-1937

Concluye sin éxito la búsqueda de dos vecinas de Ourense asesinadas por el franquismo en octubre de 1937

La construcción de nuevos panteones pudo haber acabado con la fosa de dos víctimas de la dictadura en Mosteiro de Ribeira (OU).


Después de tres días de duro trabajo los voluntarios y voluntarias de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica dan por concluidos los trabajos de  búsqueda de las dos orensanas asesinadas durante el franquismo el 29 de octubre de 1937 en una fosa común en Mosteiro de Ribeira.
Presumiblemente, la fosa común donde podrían estar los restos de María del Valle y Salud Torres fue removida hace unos años durante la construcción de unos panteones. Los trabajos se centraron a la izquierda de la entrada de la iglesia, lugar marcado por una vecina de 96 años como lugar del enterramiento después de que varios vecinos recogieran los cuerpos en la "Lomba Lamas".
De nuevo, la Asociación constata – como recientemente en Beade- el hecho de que las fosas comunes del franquismo no estén señalizadas o como mínimo, aparezcan en un mapa de fosas en Galicia para su protección y evitar ser destruidas.
La ARMH tiene conocimiento de la ubicación exacta, dentro de varios cementerios de diferentes municipios de la provincia de Ourense, de unas 15 fosas comunes de víctimas de la dictadura después de aparecer sus cuerpos tiroteados durante los meses de julio y octubre de 1936. Los datos de estas inhumaciones han sido conseguidos en el Archivo Militar de Ferrol a través de las diligencias abiertas por aparición de cadáveres.
LAS VÍCTIMAS
MARÍA DEL VALLE LOZANO nació el 12 de noviembre de 1886 en Canedo (Ourense), hija de Joaquín y Manuela. De profesión ama de casa y propietaria, se casó en 1905 con Manuel Gómez Ucha, con el que tuvo 8 hijos: Laureano Ernesto, María Rosa, Mercedes, Ricardo, Blanca, Ester Pilar, Manuel y Luis. Era colaboradora de obras benéficas y religiosas, además de simpatizar y estar afiliada al Partido Comunista. Enviudó en 1937, el mismo año en que fue detenida y trasladada a la cárcel de Celanova, de donde fue sacada asesinada el 29 de octubre de 1937, cuando tenía 49 años.
SALUD TORRES DÍAZ era natural de Ourense y era ama de casa. Era delegada de la Unión General de Trabajadores (UGT) y tenía tan sólo 25 años cuando fue sacada de la cárcel de junto a María del Valle Lozano y conducidas a un paraje conocido como Lomba de Lamas (Término Municipal de Xinzo de Limia), donde fueron asesinadas de un disparo en la cabeza.
Acompaña fotos de los trabajos; foto de las nietas de María del Valle y una nota de una amiga de la familia diciendo dónde está enterrada María del Valle.