Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme.....
"Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).
La ceguera de algunos políticos que no calibraron la seria amenaza del alzamiento y la lenta reacción de los mandos militares leales a la República permitieron que triunfara la conspiración
En las primeras horas del 17 de julio de 1936 los golpistas han fusilado ya a varios oficiales leales a la República en Melilla y Tetuán. Los gobernadores civiles contestan con buenas palabras a las llamadas telefónicas del Gobierno de la República diciendo que todo está tranquilo. En realidad nada está tranquilo; una terrible tempestad se prepara sin que nadie parezca prestarle la debida atención. Solo al caer la noche el Gobierno toma verdadera conciencia de lo que está ocurriendo en Marruecos. No obstante, el presidente del Consejo de Ministros, Casares Quiroga, se lo toma con relativa calma. Manuel Azaña, por su parte, tampoco parece inquietarse demasiado.
Solo al amanecer del día 18 se difunde por la radio que se ha producido un alzamiento militar en las plazas africanas, aunque nadie lo ha secundado en la Península. Sin embargo, a esa hora militares sublevados y grupos de trabajadores se enfrentan de forma encarnizada calle por calle. Y está muriendo gente en la refriega. Pese a todo, “el Gobierno sigue perdiendo horas preciosas sin tomar ninguna decisión, pese a los requerimientos de las organizaciones obreras”, que exigían ya la entrega de armas para poder luchar, según se desprende de la imprescindible obra sobre la guerra civil del historiador Manuel Tuñón de Lara, el que fuera uno de los grandes expertos en ese trágico episodio de nuestra historia.
Mientras tanto, Queipo de Llano toma Sevilla en una operación sorpresa con poco más de cien hombres y quince falangistas voluntarios. ¿Cómo ha podido ocurrir? El efecto dominó es inmediato en Algeciras, Écija, Cádiz y la Línea.Córdoba cae también en manos de los rebeldes. A los obreros solo les queda declarar un huelga general mientras la República sigue resistiéndose a armar al pueblo. Franco sale por la noche en el Dragon Rapid rumbo a Tetuán.
Casares Quiroga y el presidente de la República dejan pasar el tiempo sin adoptar una sola medida de defensa. “Quien facilite armas sin mi consentimiento será fusilado”, asegura el jefe de Gobierno. Presionado y acorralado por las organizaciones obreras, Casares se verá obligado a dimitir en la noche del 18. Son los momentos cruciales de la histórica guerra que se avecina; el minuto decisivo en el que se va a decidir si triunfa el golpe de Franco o la República retoma el control.
La población sigue pidiendo armas. Las piden también los partidos Comunista y Socialista, así como la UGT. El general Pozas, director general de la Guardia Civil es partidario de armar ya a la ciudadanía; por el contrario, el general Miaja, comandante en jefe de Madrid, no lo ve prudente. Se siguen perdiendo horas decisivas.
Al mismo tiempo, Azaña todavía piensa en la solución política: un Gobierno moderado presidido por Martínez Barrio tan absurdo como inútil. Al filo de la medianoche llegan dramáticas noticias a la central de teléfonos de Gobernación. El general Mola se ha sublevado; está de lado de Franco. Los golpistas se han hecho con Valladolid y Burgos, además de dos capitales de Aragón. La conjura se extiende por todo el país ante la ineficacia de los políticos y mandos militares republicanos. En Madrid, una multitud cada vez más numerosa pide armas con insistencia. Martínez Barrio y Mola mantienen una acalorada conversación cuyo contenido aún no se ha determinado en su integridad, aunque queda claro que el general sublevado se niega a mantenerse fiel a la República. Según Tuñón de Lara, estas son sus palabras: “No, no es posible señor Martínez Barrio. Ustedes tienen sus masas y yo tengo las mías. Si yo acordara con usted una transacción habríamos los dos traicionado a nuestros ideales, a nuestros hombres. Mereceríamos antes que nos arrastrasen. La suerte está hecha”. No hay marcha atrás para detener la tragedia.
Al amanecer, una mezcla de miedo e indignación se apodera de Madrid. Martínez Barrio sabe que no cuenta con el apoyo del pueblo. Azaña también lo sabe. Se llama a José Giral para que se haga cargo de la Presidencia del Consejo de Ministros. Este por fin autoriza la entrega de armas a la población.
Entre tanto, Franco va a llegar a Tetuán para ponerse al frente de los ejércitos de Marruecos. Un barco repleto de regulares pasa desde Ceuta a Cádiz, donde se aplasta la resistencia republicana. Al día siguiente llegará otro contingente de sublevados. En poco tiempo Navarra, Ávila, lo que entonces era Castilla la Vieja casi al completo, Salamanca, Cáceres, Álava, Córdoba, Baleares y Canarias caen en poder de los militares insurrectos. La Guardia Civil toma Albacete. El golpe ha triunfado finalmente por la lentitud y la incompetencia de los políticos y del alto mando de la República que no supieron tomas las decisiones adecuadas.
El Gobierno distribuye las primeras armas al pueblo el 19 por la mañana. No obstante, “45.000 fusiles de reserva quedan inutilizados porque sus cerrojos están en el Cuartel de la Montaña, donde la tropa presenta una actitud hostil. Se han perdido cuarenta horas decisivas”, sentencia Tuñón de Lara. ¿Qué habría ocurrido si la República hubiese reaccionado con mayor contundencia sofocando el golpe en las primeras horas? Probablemente la historia hubiera sido otra muy diferente.
Mañana se realizará un homenaje a las personas enterradas en la fosa común en el Cementerio de San Miguel, en el que estarán presentes representantes del Foro por la Memoria de la Axarquía, de instituciones municipales y de otras asociaciones.
El Foro por la Memoria de la Axarquía estima que el número de personas que fueron enterradas en la fosa común del Cementerio de Vélez-Málaga dobla las cifras que se se manejaban en base a los expedientes existentes.
El presidente del Foro, José Luis Cabello, ha explicado en Cadena Ser Axarquía que, en base a las investigaciones que se van realizando, sigue aumentando esta cifra que podría estar cerca de las 500 personas. Ha aclarado que hay fusilados de 27 pueblos de la comarca e incluso de diferentes provincias españolas.
Cabello ha dicho que el Foro no parará hasta que las instituciones públicas hagan posible la exhumación de los restos de esta fosa común. “Con expediente tenemos cerca de 250, sin expediente, se puede duplicar la cifra, y con nuevo expediente acaban de aparecer varios”, señalaba.
En relación a los nuevos expedientes, el presidente del Foro hacía alusión a la publicación de un libro de la fosa de San Rafael “donde han aparecido expedientes que el arqueólogo Andrés Fernández nos ha remitido, confirmando que existen personas que creían que estaban en San Rafael y que resulta que ahora están en Vélez-Málaga”.
“Sin expediente se puede duplicar porque cada día aparecen nuevos casos, como hace unos días que se conocían tres nuevas identidades”, explicaba Cabello, quien además confirmó que “una de las nietas de estos fusilados de nuevo expediente va a estar mañana en el acto”.
“Por todo eso, como es una fosa con personas de muchas ciudades y por el número de personas que se estiman allí, y cuando se exhumen podremos comprobarlo, debe ser la segunda fosa con mayor número de fusilados”, concluía.
Mañana, como vienen haciendo desde años, el Foro por la Memoria junto a otras asociaciones y representantes de diferentes instituciones públicas realizarán un homenaje a las personas que están enterradas en esta fosa común.
València, 29 oct (EFE).- El Ayuntamiento de Paterna ha autorizado la ocupación temporal de los terrenos públicos de la fosa 100 del cementerio municipal para iniciar los trabajos de excavación, exhumación e identificación de los restos de las víctimas del franquismo que se encuentran ahí enterradas.
Según ha informado el Ayuntamiento de la localidad valenciana, el teniente de alcalde de Protección a las Personas, Participación y Empleo, Julio Fernández, ha explicado que, según los estudios de investigación, "la fosa 100 podría contener restos de, al menos, 28 víctimas procedentes de Gandía, Oliva, Piles, Xàtiva, Xeraco y Xeresa".
Con la autorización de estos trabajos, que se realizarán durante el mes de noviembre, "el equipo socialista de Paterna continúa con su labor de recuperar los cuerpos de los represaliados inhumados en Paterna y ayudar a sus familiares en la dignificación de la memoria de todas aquellas personas enterradas en fosas comunes".
Con la apertura de la fosa número 100, son ya once las fosas que el equipo de gobierno socialista ha autorizado abrir en el cementerio de Paterna, donde se han recuperado ya más de 470 restos de víctimas del franquismo de las fosas 113, 81, 82, 91, 92, 128, 94, 22, 112, 115 y 127.
Algunos de ellos han sido entregados a los familiares que lo han solicitado, otros se encuentran en el laboratorio en estudio de ADN y otros han sido ya sepultados dignamente en columbarios individualizados. EFE
El juzgado ha emitido un oficio a la Sociedad de Ciencias Aranzadi para que remita muestras biológicas de los otros dos cuerpos.
Silverio Lumbreras
Alberto Rodrigo
Recogida de muestras biológicas del familiar de Gregorio Valdenebro
Reconstrucción posición de los cuerpos Fosa 2
Guardia Civil
En una providencia emitida por el juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Almazán y notificada en el día de ayer a la Asociación soriana Recuerdo y Dignidad (ASRD) el juez ha ordenado librar un oficio a la Sociedad de Ciencias Aranzadi con el fin de que se remitan al Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid los restos óseos adecuados para el estudio genético de las personas halladas en la segunda fosa de La Riba de Escalote.
En dicha providencia se ordena también librar oficio al INTCCFF de Madrid a fin de que proceda a citar a uno de los familiares de Silverio Lumbreras. Con esta citación se ha convocado ya a las familias de los cuatro desaparecidos en La Riba para tomarles muestras biológicas para el estudio genético. Las muestras del familiar de Francisco Valdenebro, según recoge una comparecencia forense del Instituto de Medicina Legal de Soria han sido enviadas al Toxicológico de Madrid.
Ambos oficios se han emitido en función a otra comparecencia forense del IML y de un escrito presentado por la ASRD. En la primera se señalaba que el INTCCFF disponía de los primeros restos óseos a parecidos en la prospección de la Riba pertenecientes a la primera fosa. Y que la Sociedad de Ciencias Aranzadi custodiaba los restos mortales de las otras dos personas aparecidas en la segunda fosa, a escasos metros. En la comparecencia se indicaba la necesidad de solicitar a la Sociedad de Ciencias Aranzadi restos óseos representativos y adecuados, asegurando la cadena de custodia, para que sean remitidos al INTCCFF.
Con estos pasos la ASRD ha conseguido que tenga presencia en el juzgado de lo penal, no solo la exhumación de los restos mortales de las cuatro personas localizadas en dos fosas comunes clandestinas en La Riba, sino que se procure su identificación dentro de un proceso judicial.
Desde la Asociación soriana Recuerdo y Dignidad se valora muy positivamente que los desaparecidos-asesinados por la represión connatural al levantamiento militar de 1936 y sus familiares puedan tener acceso a la Justicia. Ya que la legislación actual sobre exhumaciones, y sobre víctimas del franquismo en general, se limita a trámites administrativos sin garantía judiciales en contra de lo que establecen las autoridades de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos. Siendo tratados las decenas de milies de civiles hechos desaparecer bajo custodia como meros restos arqueológicos en lugar de cómo víctimas. La implicación de la Justicia supone que estas personas son tratados como víctimas, algo inusual en el Estado Español. La práctica totalidad de las exhumaciones que se practican en España no tienen repercusión judicial pese a que cada una de ellas se comunica el Juzgado correspondiente.
En cuanto a la toma de muestras biológicas del familiar de Gregorio Valdenebro es la primera de las ordenadas por el juez de Almazán, quien ordenó también librar exhortos a los Juzgados de Lleida y Palma de Mallorca para la obtención de muestras de ADN de los familiares de Alberto Rodrigo León y Adolfo Morales Ruiz. Con el oficio librado al INTCCFF para la toma de muestras del familiar de Silverio Lumbreras, los cuatro desaparecidos tendrán muestras biológicas para poder identificar a las cuatro víctimas.
A las 8:30 de la mañana del viernes 27 de septiembre comenzaban las tareas de limpieza y acondicionamiento de la zona de trabajo en torno a la fosa común encontrada en julio en La Riba de Escalote. Simultáneamente se inspeccionaba el terreno cercano en búsqueda de más fosas comunes que pudieran aparecer. En torno a las 12:56 horas aparecía una fosa común a escasos 6 metros de la primera. En la fosa descubierta el 24 de julio había dos personas, en la nueva fosa había otras dos. Los huesos estaban bien conservados y aparecieron varios objetos asociados a los mismos como hebillas, botones de nácar, unos gemelos, unas gafas, y restos de ropa y calzado. Todo indicaría, según la investigación llevada a cabo por Recuerdo y Dignidad, que las cuatro personas serían los sorianos Adolfo Morales y Silverio Lumbreras y los berlangueses Gregorio Valdenebro y Alberto Rodrigo. La segunda fosa encontrada albergaba los cuerpos de 2 personas más jóvenes que los que se hallaban en la primera fosa. Esto podría llevar a pensar en la primera fosa se encontraba de los vecinos de Berlanga y en la segunda los sorianos. Aunque no se puede afirmar nada seguro hasta que no salgan los resultados de las pruebas genéticas.
A las 16 horas del sábado 28 comenzó el levantamiento de los cadáveres ante una patrulla de la Guardia Civil enviada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Almazán en la que está abierta la causa por el asesinato de estas cuatro personas. El encargado la custodia de los restos antropólogo forense Francisco Etxeberría. La Sociedad de ciencias Aranzadi procedió al levantamiento y el traslado de los restos a su laboratorio en el país Vasco dónde se procederá la limpieza y el análisis antropológico forense.
La asociación soriana considera importantísima esta presencia y la apertura de esta causa pero no quiere crear falsas expectativas, ya que supone que no tendrá mucho recorrido. Actualmente las causas que se abren en España se cierran al considerar los asesinatos connaturales alzamiento militar de 1936, asesinatos aislados en lugar de contemplarlos, como historiograficamente ya se ha demostrado, dentro de un plan de exterminio de civiles.
Desde las principales organizaciones de derechos humanos y las principales autoridades de Naciones Unidas en la materia, se ha llamado la atención sobre este aspecto señalando que hasta que no se realiza la prueba de ADN estas personas continúan desaparecidas, por lo que no cabe la aplicación de la prescripción, que tampoco se pueden contemplar como crímenes aislados y que se debe modificar la ley de amnistía o su aplicación.
Aun así la ASRD subraya la importancia de esta su tercera ya causa abierta por crímenes contra civiles en la represión dentro de los territorios tomados por los militares rebeldes en 1936, y señala que cada una de las causas ha llegado más lejos que la anterior.
Durante todo el fin de semana familiares de los cuatro desaparecidos asesinados presenciaron el proceso. La familia de Alberto Rodrigo había conocido tan solo tres días antes la noticia de la exhumación y su llegada a la fosa fue especialmente emocionante.
Junto a más de 30 voluntarios de Recuerdo y Dignidad y una decena de miembros de la Sociedad de Ciencias Aranzadi acudieron diversas autoridades como el Subdelegado del Gobierno en Soria o los alcaldes de la Riba de Escalote, Berlanga de Duero o Almazán. También acudieron vecinos de las localidades cercanas, miembros de las Juventudes Socialistas a las que pertenecían Adolfo Morales y Silverio Lumbreras, integrantes de distintas organizaciones sociales y numerosos medios de comunicación.
Desde Recuerdo y Dignidad se señala que estas acciones ayuda a cerrar las heridas que todavía continúan abiertas en las familias de las víctimas y en la propia sociedad.
La búsqueda de estas personas ha sido financiada gracias a la reformulación de la subvención en materia de Memoria Histórica que la Junta de Castilla y León otorgó a la Asociación Recuerdo y Dignidad para tratar de localizar y exhumar la Fosa de los Ilustres.
Los 4 desaparecidos asesinados objeto de esta búsqueda son:
- Adolfo Morales Ruiz. Natural de Gómara y residente en Soria, donde militaba y fue fundador de las Juventudes Socialistas y en UGT. Era comisionista y tenía 26 años cuando fue asesinado.
- Silverio Lumbreras Pérez corrió la misma suerte que Adolfo, junto a quien pasó por las cárceles de Soria y Almazán. Era electricista de 25 años de edad, perteneciente a las Juventudes Socialistas. Ambos fueron asesinados atados uno al otro, y enterrados del mismo modo.
-Gregorio Valdenebro Moreno, era jornalero de 28 años de edad, casado y perteneciente a Unión Republicana.
-Alberto Rodrigo León, sastre de 32 años, casado y con tres hijos, y concejal del Ayuntamiento de Berlanga, además de ser el Tesorero de Unión Republicana.
Sumisas, silenciosas, que disimulasen su superioridad intelectual… ‘Historia de una tutela emocional’ cuenta cómo se adoctrinó a las mujeres durante el franquismo
NEREA BALINOT
Reparto de comida por mujeres de la Sección Femenina en Guipúzcoa en 1937.
FONDO MARÍN-KUTXA FOTOTEKA (CC BY 3.0)
29 DE OCTUBRE DE 2019
Ya está abierto El Taller de CTXT, el local para nuestra comunidad lectora, en el barrio de Chamberí (C/ Juan de Austria, 30). Pásate y disfruta de debates, presentaciones de libros, talleres, agitación y eventos culturales de toda índole. Si te haces socia/o en este enlace, tendrás descuentos de hasta el 50% en todas las actividades.
Durante casi 40 años, la Sección Femenina –perteneciente a Falange Española– fue el organismo encargado de controlar la vida de las mujeres. Educarlas, formarlas, adoctrinarlas… Begoña Barrero utiliza todas estas palabras, pero hace hincapié en una: tutelarlas. Porque este no era un ejercicio puntual, sino un discurso continuo que ocupaba toda su cotidianidad. Iba más allá de la simple transmisión de conocimientos. Tenía un objetivo claro: moldear física y emocionalmente a las mujeres.
Todos los días recibían un mensaje: quién era la mujer española, cómo debía comportarse y cuáles tenían que ser sus expectativas. Un relato que sonaba en programas de radio y se imprimía en libros y revistas, pero que también reproducían madres y abuelas, encargadas de transmitirlo dentro de la familia.
Así, la Sección Femenina logró dominar el concepto de mujer. Impuso un único modelo posible: el falangista. Y controló hasta los aspectos más íntimos de su personalidad y carácter. Sobre este eje, Begoña Barrero –investigadora y doctora en Historia Contemporánea– construye La Sección Femenina (1934-1977). Historia de una tutela emocional, un libro para entender cómo se adoctrinó a las mujeres durante el franquismo.
Un modelo de mujer –sonriente– al servicio de la dictadura
En 1939, la Sección Femenina se convirtió en la organización encargada de formar la “identidad nacional” de las mujeres. El adoctrinamiento era completo, explica Barrero: desde funciones prácticas, como su papel en la sociedad –determinadas profesiones, el hogar como destino ideal– hasta cuestiones más personales, como la forma en que debían construir su emocionalidad.
El servicio social –un periodo educativo que estaban obligadas a cumplir– era el instrumento esencial, afirma. Pero la formación no terminaba ahí. Desbordaba la esfera institucional e invadía el día a día de las mujeres a través de la radio, las revistas y los libros para niñas. Numerosos recursos organizados con un único objetivo: adoctrinar mujeres “conformes y dóciles al sistema político”. Por eso, Barrero sostiene que la Sección Femenina fue fundamental para el régimen franquista; un “elemento clave” en la estabilidad de la dictadura.
El ideal de mujer de la Sección Femenina nació a modo de autorrelato durante la Guerra Civil, continua Barrero. A medida que aumentaba su control sobre las mujeres de la retaguardia, surgió la necesidad de inventarse. De plantear: “¿cómo somos nosotras en tanto que mujeres falangistas?” La respuesta fue un relato sobre la feminidad que condicionó –en mayor o menor medida– la vida de las españolas hasta 1977, año en que se disolvió la organización.
También, un determinado “canon estilo-emocional”: entrega, renuncia, sacrificio, abnegación y alegría como sentimientos que debían predominar en las mujeres. Atributos que nacieron asociados al propio carácter falangista, pero “moldeados” para adaptarlos a la feminidad, explica Barrero. Es el caso de la alegría falangista, un modo de mostrar orgullo por la historia patria que, tras “adherirse a la identidad femenina”, se transforma. Para las mujeres, la alegría no es orgullo: “Es estar sonriente y conforme, sin quejas”.
Desde la Sección Femenina no solo se dictaba cómo debían ser las mujeres; también, qué emociones había que evitar. Entre ellas, Barrero destaca el malhumor, las actitudes severas y los celos. Explica que, en un discurso marcado por las diferencias emocionales entre hombres y mujeres, ellas eran consideradas “más sentimentales, pasionales y dadas al desborde emotivo”. Como organización rectora, la función de la Sección Femenina era educarlas para “controlar esa sentimentalidad”. Sobre todo, si podía provocar conflictos dentro del matrimonio. Las políticas natalistas de los años 40 y 50, añade, así lo exigían.
Las identidades que fabricaba la Sección Femenina eran sumisas y dóciles. “Respecto al régimen, por supuesto. Y, también, respecto a la masculinidad”, afirma Barrero. El objetivo era que el hombre no se sintiese amenazado. Para lograrlo, se recomendaba a las mujeres “disimular su superioridad intelectual” o “revestir su inteligencia de emocionalidad”. También, guardar silencio; un elemento que se mantuvo en su discurso hasta el final. Barrero recuerda el homenaje a Pilar Primo de Rivera celebrado en 1977. Las virtudes que más se ensalzaron de ella como símbolo de feminidad falangista fueron el silencio y el “no llamar la atención”. Más de 40 años después de su fundación, el modelo abnegado de feminidad perduraba como un “elemento nuclear” de la cultura política femenina falangista, explica.
Un silencio que iba más allá de la ausencia de palabras y acallaba, incluso, la forma de gesticular y moverse de las mujeres. Barrero lo describe como “una dimensión física del adoctrinamiento”. Una imposición que se refleja en lo corporal y lo expresivo. En la forma de andar y de mover los brazos. En un determinado tono de voz. Como mujer ideal, aquella que no hace aspavientos, no habla alto, es recatada y, ante todo, sonríe.
En el lado opuesto, a modo de espejo deformante, la Sección Femenina situaba varios contramodelos a evitar: la mujer republicana, la mujer comunista y la mujer feminista. Enemigas que responden al contexto histórico –guerra civil, guerra fría y auge del feminismo– pero comparten un patrón similar, explica Barrero: son intelectuales, pasionales, con poca gracia, sin dotes maternales, no obedientes, gritonas y, además, feas.
El canon emocional obligatorio –sacrificio, abnegación y silencio– tuvo que ser un “auténtico sufrimiento emocional” para las mujeres, denuncia Barrero. No les permitía quejarse, ni mostrar desobediencia. Al contrario, les obligaba a aceptarlo con alegría: “insisten mucho en el tema de la sonrisa”. Las mujeres debían sacrificarse y, además, mostrarse felices de ese sacrificio. La Sección Femenina no permitía ni la queja más mínima –“la más sutil”– que es no sonreír mientras lo haces. “Es una violencia brutal”, concluye.
Para Barrero, la formación sentimental de la Sección Femenina condicionó a las mujeres. Aprender que eres más emocional que intelectual o que debes evitar el conflicto con el hombre tuvo consecuencias directas sobre su vida, explica. Por ejemplo, a la hora de rebelarse contra un marido violento. Cuenta que, en uno de los consultorios emocionales, la “especialista en conflictos amorosos” llegó a decir que el cachete que da el marido es merecido si la mujer ha tenido un ataque de celos. Esto, afirma, es solo un ejemplo de cómo la educación sentimental afectaba a las mujeres, pero hay muchos más. No solo es violencia agredir físicamente. También lo es “machacar psicológicamente” con un determinado modelo de mujer. Imponer una misma personalidad –“una identidad homogénea”– a un grupo de personas, simplemente porque se les ha asignado el género femenino. Esto impide al individuo construirse a sí mismo, denuncia. Coarta su libertad más legítima: “definir cómo quiere ser”.
El propósito de la sección femenina era “devolver a las mujeres al hogar”, sentencia Barrero. También, desmontar la cultura política republicana que había permitido el reconocimiento de sus derechos. Al hilo de la polémica creada en torno al proyecto “Cartas Vivas”, que incluye a Pilar Primo de Rivera como mujer pionera del siglo XX, Barrero sostiene que es una “manipulación absoluta” presentar la Sección Femenina –o a su fundadora– como “promotora de la emancipación femenina”. Y añade: “no hizo nada por mejorar la vida de las mujeres”.
Frente a este ideal de vida doméstica, las posiciones de Pilar Primo de Rivera y otras mujeres relevantes en la Sección Femenina pueden parecer “paradójicas”, concede. Mientras imponían un modelo de feminidad vinculado al hogar, ellas ocupaban lugares de poder en espacios públicos, sin hijos ni marido, pues una norma obligaba a dejar la organización si se formaba una familia. La excepcionalidad de la situación era su justificación, explica Barrero: ellas eran “la élite, las dirigentes, las responsables de transmitir el mensaje”. Alguien tenía que hacerlo. Sin embargo, no se consideraban completamente diferentes a las mujeres que tutelaban. Al contrario, se esforzaban por mostrar similitudes entre su trabajo como falangistas en un despacho y el trabajo del resto de mujeres en su casa. “Como para decir: cada una tiene su función, pero todas somos las mismas”, explica: “igual de emocionales, abnegadas y alegres”. Así lo muestra un artículo que, a la hora de describir el trabajo que realizan varias dirigentes falangistas, utiliza expresiones como “brillo de alegría”, “preocupación de la belleza” y “suavidad de manos cuidadas y de alma cuidadosa”. Definiciones que pueden servir tanto para una jerarca de la Sección Femenina como para una mujer encerrada en su casa, concluye Barrero.
Hemos recibido esta petición, es de una particular y la ha canalizado a través del Ateneo Español de México. ¿alguién puede facilitar alguna pista?
Muchas gracias
Me llamo Gloria Caballero y el motivo por el cual te molesto es el siguiente: mi yaya materna fue la primera abogada de España y harán un documental sobre ella, nos han contactado a nosotros sus nietos para pedirnos demos información sobre mis yayos y de las personas que en algún momento tuvieron contacto con ellos. Concretamente ayer nos escribieron para recabar datos sobre algunas de ellas, sobre sus hijos o nietos; y yo no conozco a ninguno, por eso les pido que si ustedes tienen contacto con alguno me lo hagan saber y estos son: Alfredo Just, Amparo y José Iturbi, José Feo, Juan Estellés, Ignacio García Tellez, Amadeo Garcerán (familia Garcerán), Joaquín Escolano Ibañez, Ana María Jimeno Alegre (familia Escolano México), Pilar Alcón, Encarna Just (hija de Alfredo Just). El nombre de mi abuela materna era Ascensión Chirivella Marín y del abuelo Álvaro Pascual Leone, quien también fue abogado y diputado de Cortes en Valencia. También nos piden documentación acerca de libros y artículos publicados por él. Te agradezco mucho tu ayuda, si es que la hay. Un abrazo.
La salida de Franco del Valle de los Caídos puede suponer un revulsivo para exhumar a las víctimas de la dictadura, pero apenas una cuarta parte podría ser recuperada de las cunetas
Unas 7.000 personas como máximo quedarían identificadas, según un informe del Ministerio de Justicia al que ha tenido acceso eldiario.es
Desde el año 2000 se han abierto en toda España más de 740 fosas y recuperado alrededor de 9.000 esqueletos "con el impulso de las asociaciones de memoria histórica" y con escaso (o nulo) apoyo institucional
El informe calcula que España podría acabar con los desaparecidos de la Guerra Civil "en 4 ó 5 años, con unos 40-50 profesionales"
Décadas de retraso en memoria histórica condenan a la mayor parte de familias a no recuperar jamás a sus muertos.
El paso de sacar a Francisco Franco de su privilegiado mausoleo, levantado en la fosa común más grande de España, no acaba de iluminar el sombrío panorama de los desaparecidos de la dictadura tras cuatro décadas de olvidos y dilaciones. Ya no hay más de 100.000 españoles para recuperar de las cunetas. La realidad de las fosas comunes en España dista mucho de la que fue tras la Guerra Civil. Un informe encargado por el Gobierno reconoce que la intervención del Estado solo podría exhumar ahora una cuarta parte de los desaparecidos e identificar a 7.000 personas como máximo.
Es la conclusión principal del informe 'Estado actual de las exhumaciones de las fosas comunes de la guerra civil y la dictadura franquista. Recomendaciones para el futuro', al que ha tenido acceso eldiario.es. El documento fue elaborado por un grupo de expertos bajo encargo de la Dirección General para la Memoria Histórica del Ministerio de Justicia.
"La mayoría o se exhumaron o se han perdido para siempre por el paso del tiempo. Además, se está identificando a uno de cada tres cuerpos, porque hay limitaciones técnicas. Con todo, quedan miles y cada día seguimos buscando. Pero la única manera de avanzar es crear equipos estables de investigación que trabajen de forma monográfica: historiadores, arqueólogos y antropólogos", explica Francisco Etxeberria, antropólogo y médico forense y director del informe.
La cifra usada con más frecuencia señala 114.226 desaparecidos forzados fruto de la violencia golpista en España. Estos números, referidos a víctimas civiles, salen de la causa que abrió el juez Baltasar Garzón en la Audiencia Nacional para juzgar los crímenes franquistas. Es la referencia más habitual, a falta de un Censo Nacional de Víctimas.
Pero hoy ya no es posible rescatar a todos de la tierra. Acaso 25.000, como mucho. En el mejor de los casos, unas pocas miles de familias (algo más de un tercio) que pondrían nombre y apellidos a unos huesos. Y flores en una tumba, como durante décadas llevaban haciendo los descendientes y nostálgicos del dictador Francisco Franco en la mayor fosa de todas: el Valle de los Caídos, que todavía acoge los restos óseos de 33.833 personas, un tercio de ellos, sin identificar.
No en todos los gobiernos ni en todas las comunidades
Desde el año 2000 se han realizado en España más de 740 intervenciones en tumbas ilegales, que han permitido desenterrar alrededor de 9.000 esqueletos en todo el país, de acuerdo con el estudio. El informe coordinado por el antropólogo y médico forense Francisco Etxeberria no recoge los trabajos de 2019, por lo que a día de hoy el número total supera las 750 fosas abiertas.
Pero estas actuaciones no se han dado de la misma manera en todo el territorio español, ni en todas las épocas. El análisis en detalle de los datos recogidos en el informe oficial muestra que las intervenciones arqueológicas y personas recuperadas ofrecen números dispares de acuerdo con la geografía. El año récord de apertura de fosas fue 2009, con 93 abiertas, mientras que el suelo lo marcan las 16 de 2013. La región más activa es, de lejos, Castilla y León, con más de 250 trabajos en fosas y Andalucía la que más víctimas ha recuperado, con unos 4.000 cuerpos.
La mayor parte de estos trabajos han sido realizados "con el impulso de las asociaciones de Memoria Histórica" y "con un apoyo institucional insuficiente", cuando no "completamente ausente", destaca en su informe el equipo de investigación. Hace unos días, coincidiendo con la exhumación de Franco, el Gobierno ha confirmado que abrirá fosas de 13 enterramientos en Andalucía, Extremadura, Comunidad Valenciana, Aragón y Castilla y León. Es prácticamente la primera intervención del Gobierno central desde la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. Una medida que Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, califica de "electoralista".
"Hace dos semanas, cuando íbamos a comenzar una exhumación en Aragón, nos llamaron para proponernos unas líneas de financiación que había abierto el Ministerio de Justicia, después de llevar 15 meses diciéndonos que como seguían vigentes los presupuestos de Rajoy, no había un céntimo para exhumaciones. Daba la casualidad de que esas exhumaciones tenían que hacerse antes de diciembre, con lo cual las están metiendo en plena campaña electoral. Es una falta de respeto a las víctimas", critica Silva.
Aragón es, con sus 79 fosas abiertas, una de las CCAA con más intervenciones, aunque a bastante distancia de las más de dos centenares de Castilla y León o las 95 de Andalucía –este año se ha superado el centenar–. A partir de ahí el número va bajando y encuentra a pie de tabla a Madrid (3), Cantabria (2) y Murcia, con solo una fosa abierta.
Andalucía alcanza en el estudio 3.922 desaparecidos recuperados –ya son más de 4.000–, incluyendo la mayor fosa abierta en Europa occidental: la de Málaga, con 2.840 esqueletos. Castilla y León llega a 1.882 personas y Castilla-La Mancha también destaca en la lista, con 883 cuerpos recuperados. Siete comunidades cuentan con unas pocas decenas de cadáveres exhumados, y otra vez Madrid, Cantabria y Murcia quedan en las últimas posiciones.
El impulso de la Ley de Memoria
El proceso de exhumaciones de fosas comunes del franquismo con criterio arqueológico arrancó en 2000 con 'los trece de Priaranza'. Ese año quedaron intervenidas dos tumbas ilegales, igual que en 2001. El número creció hasta 15 el ejercicio siguiente, y llegó a 30 en 2006.
En 2007 queda aprobada la Ley de Memoria Histórica y se pasa a 47 intervenciones, con un techo en 2009 de 93 fosas. Con la legislación ya en marcha siguen 89 procesos en 2010 y de ahí la cifra empieza a caer hasta el mínimo de 16 en 2013, en pleno Gobierno de Mariano Rajoy.
Víctimas del franquismo en la fosa de Benamahoma (Cádiz). | JUAN MIGUEL BAQUERO
De las cerca de 9.000 víctimas recuperadas en más de 740 enterramientos, hasta ahora, la mayor parte responde al impulso de la legislación memorialista. "Ningún gobierno se ha responsabilizado de buscar las fosas y atender a las familias, esa es la verdad", apunta Emilio Silva.
Un total de 370 exhumaciones fueron realizadas entre 2006 y 2011, en las que se rescataron 5.800 cuerpos. Fue una época en que las exhumaciones contaron con apoyo institucional del Gobierno de España. Y se notó. Con el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero se abrieron 429 fosas del franquismo. Un buen puñado con dinero público.
Bajo mandato de José María Aznar serían 61, sin financiación estatal. Y 252 con Mariano Rajoy, el presidente que acabó retirando las subvenciones en su primera legislatura para anclar la estrategia del ‘cero euros’ a la Memoria Histórica, y el desprecio a las víctimas del franquismo, en los Presupuestos Generales del Estado.
El "desfasado" mapa de fosas
Con todos estos números y actuaciones diversas "no se conoce con exactitud cuántas fosas quedan por abrir y cuántas personas siguen desaparecidas", admite el texto del equipo de expertos. El problema de base es tal que el propio mapa de fosas de España "está desfasado" e "incompleto", subraya la memoria.
"Llevamos años haciendo un enorme esfuerzo para recopilar datos que nos permitan sumar las experiencias de distintos equipos de investigación. En esto no ha habido comprensión institucional hasta que el año pasado el Ministerio de Justicia nos pidió hacer un informe concreto. Siempre será una tarea incompleta y de hecho seguimos sin tener un censo correcto de víctimas, que parece puede ser el paso más sencillo", se queja Etxeberria.
El inventario estatal recoge 2.457 fosas: 1.221 "no intervenidas", 480 exhumadas, 250 desaparecidas y unas 500 trasladadas al Valle de los Caídos. Pero el censo sigue sin actualizar desde 2011. También entró en barrena con el 'cero euros' de Rajoy.
Las cifras que aporta la cartografía estatal del terror franquista "distan y mucho de ser fidedignas". El principal problema es que el recuento no registra muchas tumbas ya intervenidas, como "aquellas que fueron exhumadas en los años de la transición a la democracia" y "algunas de las más recientes". Poner al día el mapa de fosas es una recomendación clave de los especialistas.
La represión "con resultado de muerte" se dio en todo el país. La violencia rebelde alcanzó "a la población civil de ambos sexos y de todas las edades". Y las víctimas acabaron "enterradas en lugares clandestinos y no permitidos para ello", como apuntan las fuentes históricas.
Las personas asesinadas por los golpistas acabaron en tumbas de varios tipos. Como fosas comunes en cunetas, descampados y montes, o en pozos, minas y simas. Y en cementerios, junto a las tapias –en el exterior– o intramuros.
También cuentan los "presos muertos en custodia" de las autoridades franquistas. Una última "tipología" cita a "fallecidos en combate" que han sido "inhumados en trincheras o abandonados en el terreno de los frentes de guerra".
Los restos óseos evidencian la comisión de crímenes de lesa humanidad. | JUAN MIGUEL BAQUERO
Porque España no ha resuelto un contexto de crímenes contra la humanidad que está todavía vivo. Para afrontar esta realidad el informe propone activar siete Equipos Forenses de Intervención que resolverían "en unos 4 ó 5 años el problema de los desaparecidos de la Guerra Civil".
Un plan de choque integral para atacar la búsqueda de las 25.000 víctimas como máximo que podrían ser exhumadas, según calcula el estudio. Estos trabajos necesitan "unos 40-50 profesionales" y crear un Consejo General de Memoria Histórica que dirija el proceso.
"El Gobierno ha hecho lo correcto al consultar a los expertos para saber cuál es el estado de la cuestión tras casi 20 años de exhumaciones. Para poder planificar lo que queda pendiente, es imprescindible conocer lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal. Nuestra conclusión es que hay medios humanos y materiales suficientes para abordar esta tarea. Lo que hay que hacer es impulsar, coordinar y tutelar estas investigaciones", zanja Etxeberria.
Las 10 recomendaciones de los expertos
Además de las conclusiones, el grupo de especialistas en arqueología, ciencias forenses o criminología firma una serie de recomendaciones.
Plan de choque estatal de exhumaciones.
Base de datos nacional de ADN de la Memoria Histórica.
Actualización del Mapa de Fosas de España.
Censo oficial de víctimas del franquismo.
Reabrir la oficina pública de atención a los ciudadanos afectados.
Desarrollar una plataforma digital para registro de solicitudes de familiares y de gestión de intervenciones en fosas.
Intensificar la política pública de Memoria con liderazgo institucional desde el Estado y crear una estructura de coordinación con las comunidades autónomas.
Habilitar un archivo unificado y accesible de fuentes orales y documentales.
Activar "investigaciones oficiales" que "acrediten o validen" la información histórica, caso de una Comisión de la Verdad.
Cumplir los compromisos internacionales adoptados en materia de desapariciones forzadas e implementar las recomendaciones de organismos de derechos humanos.
El equipo de expertos está coordinado por Francisco Etxeberria, médico especialista en Medicina Legal y Forense y profesor titular de la Universidad del País Vasco. El informe cuenta con la participación de Francisco Ferrándiz, antropólogo social del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Participan en el estudio otros autores como María José Turrión García, historiadora y exdirectora del Centro Documental de la Memoria Histórica. Y Queralt Solé, profesora titular de Historia en la Universitat de Barcelona, además de Antonio Alonso, especialista en Genética Forense del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, Ministerio de Justicia.
También Lourdes Herrasti, especialista en osteoarqueología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y los doctores en arqueología e investigadores independientes Juan Manuel Guijo y Juan Montero.
Y las doctoras en Derecho Miren Odriozola, de la Universidad del País Vasco, y Laura Pego, del Instituto Vasco de Criminología. El grupo cuenta además con Fernando Serrulla, médico forense del Instituto de Medicina Legal de Galicia