divendres, 27 de maig del 2022

25 de mayo de 1938. Bombardeo Mercado Alacant.


Vídeo:

https://www.facebook.com/VozdelaRepublica/videos/809667769996220/


https://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeo_del_mercado_central_de_Alicante


Bombardeo del mercado central de Alicante

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Bombardeo del 25 de mayo
Campaña de Levante - Guerra civil española
Parte de Guerra civil española
Mercado de Alicante.jpg
Mercado central de Alicante en 2006
Fecha25 de mayo de 1938
LugarAlicante, España
Coordenadas38°21′00″N 0°29′00″O
Resultado• Daños sobre el Mercado Central y otros edificios del centro de la ciudad
• Gran número de muertos y heridos
Beligerantes
Flag of Spain 1931 1939.svg República EspañolaFlag of Italy (1861-1946).svg Reino de Italia
Fuerzas en combate
Aviación Legionaria
• 7 Savoia-Marchetti S.M.79
Bajas
311 muertos
+220 heridos
Ninguna

El bombardeo del Mercado Central de Alicante del 25 de mayo, ocurrido en la ciudad española de Alicante en el año 1938, fue uno de los ataques aéreos más sangrientos e indiscriminados ocurridos durante la guerra civil española (1936-1939).

Con un balance de víctimas mortales inexacto, se cifra dicha cantidad en más de 300 muertos. Estudios realizados barajan los 275 (aprox.) que figuran en el registro del Cementerio Municipal (100 hombres, 56 mujeres, más de 10 niños y más de 100 personas no identificadas), un número indeterminado de enterrados en localidades próximas de la Provincia de Alicante y más de 1000 heridos. Entre los documentos conservados en el Archivo Municipal de Alicante se encuentra un documento realizado por las autoridades franquistas bajo el título "Relación numérica de los muertos habidos a consecuencia de los bombardeos aéreos que sufrió la ciudad" en el que se da la cifra de 393 muertos tras el bombardeo del 25 de mayo. En la placa colocada por el Ayuntamiento en la plaza 25 de mayo se habla de 311 muertos.

Según estudios y entrevistas posteriores a los supervivientes, las escenas ocasionadas por tanta destrucción fueron dantescas, con muchas bajas por decapitación. También hubo muertos en otros lugares de la ciudad, como la plaza de Gabriel Miró, la calle Vicente Inglada, las cercanìas del Club de Regatas y la calle Gerona. Otros de los edificios afectados fueron la sede central de la actual Caja de Ahorros del Mediterráneo en la calle de García Hernández (hoy llamada de "San Fernando") y la sede del diario republicano El Luchador en la calle de Ángel Pestaña (hoy denominada de "San Francisco").

El bombardeo[editar]

El bombardeo del 25 de mayo formaba parte de la campaña de terror ordenada por las autoridades nacionales,[cita requerida] cuando las tropas rebeldes alcanzaron el Mediterráneo y comenzaron el consiguiente avance sobre Valencia. Por esas mismas fechas, hubo bombardeos sobre otras poblaciones civiles en toda la costa mediterránea, a cargo de los aviones italianos de Mallorca, que no cesaron hasta que se inició la Batalla del Ebro.

En Alicante, a las 11:18 horas del miércoles 25 de mayo de 1938, entre 7 y 9 aviones, Savoia Marchetti SM.79 “Sparviero” italianos del bando sublevado, que habían despegado de Mallorca a las 8:10 de la mañana, lanzaron sobre el centro de la ciudad alrededor de 90 bombas (56 de 100 kg, 8 de 20 kg y 20 de 15 kg), algunas de las cuales dieron en el Mercado Central, repleto de gente dada la hora de la mañana que era (y que no habían sonado las sirenas), por lo que la mortandad fue espantosa.1​2​ La tripulación de los bombarderos era italiana en su totalidad, y los jefes de las dos escuadrillas que llevaron a cabo el ataque, con 4 minutos de intervalo, fueron los capitanes De Prato y Zigiotti.

«Lo cierto es que los aviones no entraron por el mar, como venía siendo habitual, sino que lo hicieron desde el interior, escapando de las escuchas antiaéreas situadas en la playa del Postiguet y en el Puerto, orientadas hacia el Mediterráneo», según explica Roque Moreno, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Alicante. La ciudad, que sufrió más de setenta bombardeos durante la contienda, contaba con refugios antiaéreos con capacidad para más de 30 000 personas, pero esa mañana nadie pudo alcanzarlos por la maniobra de la escuadra dirigida por De Prato y Zigiotti.3​

El parte de guerra republicano habló de que "la criminal aviación extranjera al servicio de los facciosos" había causado "doscientos cincuenta muertos en su mayor parte niños y mujeres" y un número de heridos "muy elevado" (y más de cincuenta edificios habían quedado destruidos).2​ Algunos supervivientes dejaron relatos terroríficos sobre el alcance del bombardeo:4​

Vi cadáveres destrozados y miembros esparcidos por todas partes. Era un espectáculo dantesco. (...) Estaba en Correos cuando comenzó la pesadilla. Me desplacé al mercado, para ayudar en lo que pudiera y me quedé paralizado de horror. Entre varios, trasladamos algunos heridos a la Casa de Socorro, pero ya no había sitio para más. Hasta las aceras próximas se hacinaban los moribundos, entre gritos de dolor y de espanto... De aquella terrorífica visión, nunca podré borrar de mi memoria la expresión de un niño que recogimos, con su carita ensangrentada, que no quería morir. Lo llevamos a la Casa de Socorro y un médico se hizo cargo de él. Ya nunca más supe de aquel niño. Las últimas horas de tan aciago día las pasé mordiéndome los puños de impotencia y sollozando ante tanta desolación y muerte

El cuerpo diplomático acreditado en Alicante hizo público un comunicado en el que mostraba su pésame por las "numerosas víctimas producidas pertenecientes al elemento civil" y denunciaba que "el ataque haya sido recibido en el casco céntrico de la población, alejado de objetivos militares".4​

Repercusiones internacionales[editar]

El bombardeo tuvo gran repercusión internacional. El día 27 el gobierno español presentó una nota de protesta a los gobiernos de Francia y el Reino Unido y los británicos formaron una comisión para que investigara los efectos y las circunstancias del ataque. La comisión llegó a Alicante el 22 de agosto y dictaminó que había sido un "ataque deliberado a una zona civil".5​

Las víctimas, en su mayoría, fueron enterradas en fosas comunes del cuadro n.º 12 del Cementerio Municipal de Alicante y permanecieron sin lápida ni recordatorio alguno hasta el año 1995.

Contrasta cómo el bombardeo de Guernica ha sido recordado gracias al cuadro de Picasso, mientras que el del 25 de mayo en Alicante ha permanecido en la ignorancia y el olvido por causa del miedo y la represión ejercida durante muchos años sobre la población alicantina. En la actualidad, tan sólo una modestísima placa de cerámica en la pared del Mercado Central recuerda este hecho doloroso.

Las consecuencias del bombardeo del 25 de mayo, y de los que le antecedieron y siguieron (desde el inicio de la guerra hasta el 22 de agosto de 1938 había sufrido 50 bombardeos con un resultado de 400 muertos) fueron que la ciudad presentara un aspecto lamentable, con las calles llenas de escombros. Además una parte de la población abandonó la ciudad (la llamada "columna del miedo") e incluso las autoridades tuvieron que tomar medidas muy severas para que los obreros continuaran trabajando, especialmente en el puerto.5​

«El bombardeo de las poblaciones civiles por nuestros aviones (lo afirmo rotundamente) no existe. Se bombardean tan sólo objetivos de carácter militar. Es cierto que se producen bajas entre la población civil. Y son muy de lamentar. Pero el Gobierno rojo, lejos de evitarlas, las sitúa cerca de los objetivos militares. Después de todo, el ejército rojo necesita y desea esas víctimas para su propaganda».
Francisco Franco en una entrevista al periódico británico The Times el 28 de junio, un mes después del bombardeo.3​

Elementos conmemorativos[editar]

Placa en recuerdo de las víctimas del bombardeo.

Como ya se ha dicho, existe una pequeña placa que recuerda a las víctimas del bombardeo en la plaza del 25 de mayo. Si entramos en el interior del mercado observaremos también la sirena antiaérea, que no llegó a sonar, junto al reloj que marca la hora del bombardeo.

Tras varios años, la Comisión Cívica para la Recuperación de la Memoria Histórica convocó un concurso para la colocación de un monumento conmemorativo en la Plaza del 25 de mayo ganado por la arquitecta Elena Albajar. El 25 de mayo de 2013 se instaló a la entrada del Mercado Central, por la plaza, en el pavimento del suelo nueve placas de aluminio que representan los nueve aviones que bombardearon la ciudad, con 90 puntos negros por cada una de las bombas que cayeron sobre la misma. Asimismo, las placas cuentan con unos 300 agujeros rellenados con terminales de fibra óptica, que cada mediodía (12:00) se iluminan de color rojo durante 10 minutos para conmemorar a los fallecidos en la masacre.

El 29 de marzo de 2010 la Comisión de gobierno aprobó el cambio de denominación de la Plaza del Mercado que desde ese día pasaba a llamarse Plaza del 25 de mayo tal y como solicitó la Asociación Cultural Alicante Vivo en reiteradas ocasiones. El descubrimiento de la placa tuvo lugar el 25 de mayo de 2010 tras un emotivo acto, no exento de polémica, al que no acudió la Comisión Cívica para la Recuperación de la Memoria Histórica. Durante el acto la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, no dudó en calificar en reiteradas ocasiones a los autores de la masacre como "fascistas".

Véase también[editar]

dijous, 26 de maig del 2022

Vicente Romero 'Carnaval', el ubriqueño al que el franquismo encarceló por escribir canciones.

 https://www.lavozdelsur.es/ediciones/provincia-cadiz/vicente-romero-carnaval-ubriqueno-fue-carcel-salir-en-murga_277184_102.html


Durante la República formó parte de una murga como autor y fue condenado por "ridiculizar" en sus composiciones a los elementos de orden y clericales.


Vicente Romero Barreno 'Carnaval'. Fuente: Archivo del Juzgado de Ubrique. Publicada en el libro 'Después del olvido' (2006) de Fernando Sígler.

"Quienes se rebelaron contra el régimen legal de la República acusaron de rebelión a quienes lo defendieron", así define el historiador, Fernando Sígler Silvera, la denominada "justicia al revés". La sentencia condenatoria al ubriqueño Vicente Romero es uno de los casos más representativos que desgrana el profesor de la UNED en su trabajo de investigación Gaditanos del Penal, una búsqueda por los expedientes de los gaditanos prisioneros en la prisión central de El Puerto, entre los años 1936 y 1955.

Vicente Romero Barreno fue un hombre conocido en su pueblo, Ubrique, como 'Carnaval'. Según apunta Sígler, durante la República formó parte de una murga como autor del repertorio. Un hecho que el tribunal franquista consideró como delictivo. La sentencia, que tuvo como ponente al capitán Francisco Casas Ochoa –remarca en su estudio Sígler– indicaba que Vicente Romero, afiliado a la CNT, "se caracterizó en el pueblo de Ubrique por sus propagandas de carácter revolucionario, habiendo llegado hasta formar parte de una murga que cantaba canciones en las que se ridiculizaba a los elementos de orden y clericales”. 

Romero 'Carnaval' era de oficio petaquero, estaba casado y tenía instrucción, señala la investigación. Un hombre comprometido, pues cuando Ubrique fue invadida por los sublevados el 27 de julio de 1936, consiguió llegar a zona gubernamental y pudo alistarse en el ejército republicano. Así, al término de la guerra, con 35 años, se le instruyó un procedimiento sumarísimo de urgencia (causa 2814 de 1939) –apunta el historiador– y el 29 de diciembre de1939 fue sometido a un consejo de guerra en Sanlúcar en el que el tribunal franquista, presidido por Eduardo Rovira, lo condenó a 14 años, ocho meses y un día de reclusión temporal e inhabilitación absoluta por “auxilio a la rebelión militar”, prosigue Sígler en su trabajo. Su pena se cumpliría el 24 de diciembre de 1953.

Pasó por la Prisión de Partido de Jerez de la Frontera y el 13 de octubre de 1941 fue ingresado en la Prisión Central de El Puerto de Santa María. Dos años después, el 6 de mayo de 1943, fue puesto en libertad condicional, revela el historiador, quien concluye que la libertad definitiva le fue concedida el 10 de octubre de 1953. 

 

Sobre el autor:

Carmen Marchena

Carmen Marchena

Gaditana. Periodista feminista por vocación y compromiso. Empecé en las redacciones de Ideal Granada y Granada Hoy. He pasado por eldiario.es/Andalucía. Parte de El Salto Andalucía desde sus inicios. Tengo dos ídolas: mis abuelas Carmeluchi y Anita. Defensora de los Derechos Humanos y la Memoria. Sin más dilación, papas con choco o barbarie.

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Localizados los restos de dos víctimas en la exhumación del cementerio de Selva (Mallorca).

 https://www.ultimahora.es/noticias/part-forana/2022/05/24/1737919/fosa-comun-mallorca-hallan-dos-victimas-del-franquismo.html


Pedro Morro Payeras y José Luis Santo Toribio tenían 20 y 26 años, respectivamente, cuando fueron asesinados en agosto de 1936.


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Los restos mortales de Pedro Morro Payeras y José Luis Santo Toribio, víctimas de la represión franquista, fueron hallados ayer en la fosa común del cementerio de Selva, donde han permanecido ocultos tras ser asesinados y arrojados en agosto de 1936. A falta realizar las pruebas forenses y de ADN con los familiares que se puedan localizar a partir de ahora, el equipo de arqueólogos y antropólogos de Aranzadi que realiza la exhumación cree casi con toda seguridad que se trata de estas dos personas, las únicas de las cuales los investigadores tienen constancia de que fuesen enterradas en la fosa común situada en la parte antigua del cementerio de Selva.

Las características y la ubicación de la exhumación realizada en el cementerio de Selva coinciden con las señaladas en el Mapa de Fosses de Mallorca y la documentación de la época, que aportaba información precisa sobre el lugar donde fueron enterrados los cuerpos de los dos jóvenes. Pedro Morro Payeras tenía 20 años cuando fue asesinado, el 30 de agosto de 1936. Se cree que era natural de sa Pobla, aunque vivía en Campanet. Por su parte, José Luis Santo Toribio del Castillo era natural de Sevilla y residía en Inca. Estaba casado y era feriante de profesión. Tenía 26 años cuando fue asesinado, el 27 de agosto de 1936. Ambos fueron represaliados en el auge de la represión franquista en Mallorca y se desconoce si existen familiares vivos, cuya búsqueda iniciará ahora el Govern.

220 víctimas identificadas

El vicepresidente del Govern y conseller de Transició Energètica, Sectors Productius i Memòria Democràtica, Juan Pedro Yllanes, ha acudido este martes al cementerio de Selva junto con el secretario autonómico de Memòria Democràtica, Jesús Jurado; el alcalde de Selva, Joan Rotger y la presidenta de Memòria de Mallorca, Maria Antònia Oliver. Yllanes ha destacado la importancia de «continuar abriendo fosas, identificando víctimas y devolviendo sus restos a sus familiares; con las de Selva, ya suman 220 las personas asesinadas en las Illes Balears durante la Guerra Civil y el franquismo cuyos restos hemos podido localizar».

Noticias relacionadas

La intervención en el cementerio de Selva se enmarca dentro de III Pla de Fosses de la Guerra Civil i el franquisme (2021-2022) emprendido por el Govern de les Illes Balears, cuya última intervención se realizará en el Pou de Son Danús, en Santanyí. Los trabajos han sido realizados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, con un equipo formado por Pablo Galera, director del proyecto; los arqueólogos Nico Escanilla y Jaume Servera; y las antropólogas Paqui Cardona y Almudena García-Rubio. En los próximos días, se realizarán los análisis antropológicos y tratarán de localizar a familiares de ambas víctimas para completar su identificación y entregarles sus restos mortales.

Pese a la sensación agridulce que dejaban los hallazgos, ante la evidencia de que sus muertes fueron violentas y sus entierros nada ordinarios, la presidenta de Memòria de Mallorca, Maria Antònia Oliver, se ha mostrado muy satisfecha. «Es un acto de reparación que hoy estemos aquí y nos acompañen las instituciones, no es una búsqueda que hagamos unos pocos a escondidas, sino un trabajo institucional; también queremos tener un recuerdo para las víctimas de Selva, que hemos podido hallar en otras exhumaciones, y para Joan Lacomba, fallecido recientemente, quien fue un miembro muy activo con el que colaboramos para recabar la información de todas estas víctimas y poder buscarlas, él hoy estaría muy contento por ello».

El alcalde de Selva, Joan Rotger (PP), destacó la colaboración institucional entre el Ajuntament de Selva, la secretaría de Memòria Democràtica y la asociación Memòria de Mallorca para dar con estas personas; y también hizo constar que «gracias a este trabajo recientemente también dos hijos del pueblo, Llorenç Coll y Jordi Colom, que también fueron asesinados y enterrados en la fosa de Porreres, han podido recibir un entierro digno».