dissabte, 17 de setembre del 2022

Buscan donaciones privadas para poder elaborar el mapa de fosas comunes de la provincia de Toledo

 https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/donaciones-privadas-elaborar-mapa-fosas-comunes-provincia-toledo_1_9316009.html

Restos de casquillos junto a la que se cree es una fosa común de la guerra civil en Los Cerralbos (Toledo)

Fidel Manjavacas


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La mayoría de las fosas comunes de represaliados por el franquismo que hay en la provincia de Toledo no están siquiera anotadas en el registro de fosas de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática. Así lo expone la Asociación Manuel Azaña, que ha impulsado una campaña de ayuda para poder elaborar un mapa de fosas comunes en la provincia el próximo año.

El buscador de la memoria histórica en Toledo que contiene los datos de más de 1.700 represaliados de la provincia

El buscador de la memoria histórica en Toledo que contiene los datos de más de 1.700 represaliados de la provincia

Por ello, el colectivo ha abierto la vía de las donaciones privadas, que se sumarán a las ayudas públicas, para realizar, entre otros proyectos, el que sería el primer mapa de fosas de represaliados de la provincia de Toledo. “La vía de financiación pública no nos permite el desarrollo de todas estas tareas que consideramos de suma importancia al ser la provincia de Toledo una de las más castigadas durante la Guerra Civil y después de la misma, pero que ha sido, esta represión, muy poco investigada y necesita de una nueva visión más científica en su desarrollo”, explica la asociación.

En este sentido, recuerdan que ya han dado de alta diferentes fosas comunes en la provincia en el mapa de fosas de la Secretaria de Estado de la Memoria Democrática, que hasta la fecha recopila un total de 48 fosas comunes en la provincia. De ellas, tan tolo 12 se han exhumado por completo -de las que se ha dignificado una-, mientras que 4 se han exhumado parcialmente y en otras 14 no se ha intervenido. Además, los represaliados de otras fosas fuero trasladados al Valle de los Caídos y otras se dan por desaparecidas.

“Nuestra intención es poder llevar a cabo el mapa durante el 2023, pero estamos pendientes de conseguir algún tipo de subvención o apoyo económico para poder realizarla”, expone la asociación, con la que se puede colaborar a través de donaciones al número de cuenta que se puede consultar en este enlace.

La idea de realizar el mapa ya ha sido comunicada a la Delegación de Gobierno de Toledo, a la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y a la Secretaría de Estado de la Memoria Democrática, resalta el colectivo memorialista, que afirma que en la provincia de Toledo “se ha intentado pasar página dejando en blanco 40 años de represión franquista”.

Reconoce el esfuerzo y la dedicación de otras asociaciones e investigadores en la elaboración de estudios pero afirma que “no se ha categorizado un método de investigación común que permita el desarrollo de investigaciones previas de las fosas antes de la exhumación de las mismas, que permita sacar conclusiones extrapolables a otros estudios”.

Informe sobre la represión en Toledo

No es la primera vez que la asociación impulsa una campaña de ayuda para desarrollar sus proyectos pues este año ya promovió un 'crowdfunding' para finalizar la investigación sobre represaliados en el Cementerio de Toledo. En una primera fase de este estudio, estimó, como resultado provisional, que hay 1.787 víctimas del franquismo enterradas en el camposanto del capital castellanomanchega, de las que 783 están todavía sin identificar.

Asimismo, publicó en su página web un buscador para poder consultar la biografía de las personas que fueron asesinadas por el franquismo entre los años 1936-1947 y cuyos restos se encuentran en patios o fosas comunes del cementerio de Toledo. Los datos fueron recopilados del Archivo Histórico Municipal de Toledo y del Provincial, así como con la documentación obtenida en el Archivo Histórico del Ministerio de Defensa sito en Madrid. “Este archivo nos permite ver, fotografiar y documentar 8 sumarios por visita y tenemos más de 1.180 sumarios que documentar”, apuntan.

Tras terminar la justificación de la primera fase, en una segunda están completando biografías, sacando a la luz nuevas altas de desaparecidos/as con nombres y apellidos, y van a completar el primer mapa de fosas y tumbas con los represaliados enterrados en los diferentes tramos del cementerio.

Exhumación en Tembleque e investigación en Lillo

Recuerda que, además de todas las actividades culturales que promueven en Talavera de la Reina -en cuya ciudad se ubica la sede la asociación-, han completado una investigación sobre la represión y la fosa común en Tembleque con el apoyo de su Ayuntamiento. “Ahora estamos esperando que la Junta de Castilla-La Mancha haga efectiva la subvención para el inicio de la exhumación y dignificación de la fosa común”, añaden.

Asimismo, tienen en mente realizar una investigación sobre la represión que sufrieron las mujeres republicanas de Tembleque, una historia sobre la que tienen toda la documentación, los testimonios, pero para la que tampoco disponen de la financiación suficiente que les permita desarrollarla.

Actualmente, están terminando el informe de investigación sobre la represión en Lillo que tiene que estar finalizado el 30 de septiembre y que va a significar “ver más de 135 sumarios en el Archivo Histórico del Ministerio de Defensa”. En este caso, el apoyo del Ayuntamiento de Lillo lamenta que ha sido “cuasi testimonial”. “El hecho de completar el estudio es más debido a la profesionalidad de las personas que colaboran con nuestra asociación que por el apoyo institucional”, añaden.

Fosas de Talavera

En este sentido, lamentan que tampoco van a disponer este año de ninguna ayuda directa de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Talavera de la Reina, que el año pasado si les proporcionó una subvención de 2.000 euros para actividades propias.

También han solicitado al Ayuntamiento de Talavera de la Reina que solicite una ayuda a través de la FEMP a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, para la realización de “una mejor y más exhaustiva investigación de las fosas comunes de Talavera”. “Creemos que la Secretaria de Estado va a apoyar esta propuesta, pero asumimos que no lo vamos a saber hasta diciembre”, indican.

Por todo ello, además de la campaña de ayuda de financiación privada, la Asociación Manuel Azaña remitió una carta abierta a las organizaciones políticas de izquierda y sindicatos de Castilla-La Mancha y de la provincia de Toledo para pedir apoyo económico, político y de difusión de estas iniciativas que buscan que “esa lucha de ideas no termine con páginas en blanco, con biografías vacías o con una historia reescrita por lo que vencieron, pero que hoy no pueden, ni deben convencer a nadie”.

divendres, 16 de setembre del 2022

Una alcaldesa del PP apoyada por Vox, un entramado ultra y una jueza paralizan las exhumaciones en el Valle de los Caídos.

 https://www.publico.es/politica/alcaldesa-pp-apoyada-vox-entramado-ultra-jueza-paralizan-exhumaciones-valle-caidos.html?utm_medium=newsletter&utm_content=diaria&segment=suscriptor&pnespid=AuI5rkpW5DhJhkqZu4vIHBlRvgBizL1w9lkUGqkZMYvKmEQlk4eRmxU.n0lRgQUEl9pQtTST


El enrevesado y dilatado proceso para rescatar de las criptas de Cuelgamuros a medio centenar de víctimas llega a un punto sin retorno, tras el espaldarazo de un juzgado a la decisión de la regidora de San Lorenzo de El Escorial de suspender la licencia hasta que el Supremo resuelva los recursos de media docena de organizaciones franquistas.


Valle de los caídos
Imagen de archivo, de noviembre de 2021 de la abadía benedictina del Valle de los Caídos, en San Lorenzo de El Escorial, Madrid. — Rafael Bastante / EUROPA PRESS

Hace seis años, ni más ni menos, que la Justicia reconoció el derecho a dar digna sepultura a los restos de dos represaliados republicanos que yacen en el Valle de los Caídos. La estela de aquella pionera sentencia del Juzgado de Primera Instancia 2 de San Lorenzo de El Escorial, localidad madrileña donde se encuentra el mausoleo franquista, podría alcanzar a la totalidad de familias que llevan décadas peleando por poder sacar de Cuelgamuros a sus seres queridos, trasladados por el Régimen a escondidas, a partir de 1959, para darle contenido al deseo del dictador de erigir un gigantesco sepulcro que glorificara su victoria.

Desde entonces la maquinaria ultraderechista, con la Fundación Francisco Franco a la cabeza, ha bramado incansablemente contra el derecho que asiste a los familiares a sacar del Valle de los Caídos a sus seres queridos.

Y cuando, a partir de junio de 2021, por fin, salvados los obstáculos burocráticos, podían emprenderse los trabajos de exhumación para 55 personas [en base al primer proyecto de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática] inhumadas penosamente allí, ese entramado franquista creó una organización ex profeso —Asociación para la Reconciliación y la Memoria Histórica— para acometer una nueva batalla de su guerra judicial o lawfare, que ha conseguido paralizar las exhumaciones. Ha contado a su favor con las actuaciones de una jueza y de una alcaldesa del PP.

Este martes se ha conocido la decisión de la jueza Eva María Bru Peral, titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 10 de Madrid, de no ejecutar el auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que en junio pasado levantaba la medida cautelar dictada por ella misma para frenar las exhumaciones. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Madrid entiende que la intervención en Cuelgamuros para los trabajos de exhumación de 55 personas no implicará "una transformación urbanística irreversible de las criptas", por lo que "no concurren los presupuestos legales para adoptar la medida cautelar de suspensión de la licencia urbanística".

Sin embargo, la jueza Bru Peral cree que su medida cautelar de paralizar la licencia de obras que inicialmente otorgó el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial a Patrimonio Nacional para poder acometer las exhumaciones está bien dictada y que no debe levantase pues lo que la motivó sigue sin resolución judicial. Se refiere a la media docena de recursos que presentaron en el Tribunal Supremo tanto la Asociación por la Reconciliación y la Memoria Histórica como la Fundación Francisco Franco, la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos y varios particulares contra el auto del TSJ de Madrid que reactivaba los trabajos en la cripta de Cuelgamuros. 

La jueza que avaló la venta de pisos del Ivima a un fondo 

Los recurrentes, tan poco proclives a la reconciliación que cacarean, pedían a la magistrada que suspendiera la licencia invocando el "derecho fundamental a la intimidad de los fallecidos y de sus familias y la necesidad de respetar el sagrado reposo eterno que se vería vulnerado si se accede a ejecutar las obras manifiestamente ilegales solicitadas". Y la jueza accedió.

De esta manera, la magistrada Bru Peral, la misma que avaló la venta de 32 promociones de viviendas públicas del IVIMA a un fondo buitre en 2013, dinamita la posibilidad de que se ejecute el fallo del TSJ madrileño antes de que el Supremo se pronuncie sobre los recursos de los nostálgicos del franquismo. 

La Asociación por la Reconciliación y la Memoria Histórica, formada por defensores del legado de Franco, se presentó en sociedad en marzo de 2022 en un acto en el Casino Militar de Madrid, meses antes de acudir a los tribunales en defensa del Valle de los Caídos. Se califica como una "asociación solidaria, de ámbito nacional, cuyo marco de actuación es la Constitución. Independiente de cualquier partido político y compuesta por un equipo multidisciplinar de profesionales: abogados, historiadores, artistas y militares, entre otros, que llevan 10 años trabajando por la defensa del patrimonio histórico español. Y hará frente a todo intento de expolio del mismo bajo la apariencia de Memoria Histórica y para ello no escatimará en recursos humanos, materiales y económicos". 

Este martes celebraba su triunfo judicial con un tuit en el que clamaba: "No permitiremos que excavadoras, explosivos y palas ideológicas acaben con el patrimonio histórico y artístico español, dinamitando aun más el ánimo y la convivencia entre ciudadanos. Necesitamos tu ayuda". Piden donativos para llevar a cabo su misión. 

Una alcaldesa que depende de Vox

En el ámbito político también se rema a favor de los que se oponen a que los muertos salgan del Valle de los Caídos y sean enterrados dignamente donde decidan sus familias. La alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial, Carlota López Esteban, del PP, está en el epicentro de la batalla, pues de ella depende la licencia de obras, que es la llave para poder acometer las exhumaciones. Investida en esta legislatura gracias a los votos de Ciudadanos y de Vox, la memoria democrática no es una de sus prioridades, según los pactos de gobernabilidad impuestos por el partido de Santiago Abascal.

La licencia se dio en un principio, sin problema alguno. ​Corría el mes de junio de 2021. Las familias de las víctimas y el Gobierno respiraban tranquilos. El primer escollo, el trámite ante el Ayuntamiento del que depende administrativamente Cuelgamuros, se solventaba con facilidad. Pero era sólo un espejismo. 

Cinco meses después, el ayuntamiento sanlorentino dictó la suspensión de la licencia urbanística ante la medida cautelar ordenada por la jueza Eva María Bru Peral. La Abogacía del Estado, en nombre de Patrimonio Nacional, interpuso un recurso de apelación, que fue estimado por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ, sentenciando que no era necesaria la suspensión cautelar.

Pero de nada sirvió, porque la alcaldesa adujo que la sentencia del Tribunal Superior no era firme, a la vista de los recursos de los nostálgicos franquistas, y se negó a las pretensiones de Patrimonio, que pedía ejecutar el fallo. 

La decisión de la regidora ha provocado que 104 familias presenten una querella por prevaricación administrativa en su contra, hace dos semanas. Las familias consideran que Carlota López habría incurrido en un presunto delito de prevaricación al contravenir diversas resoluciones judiciales y con ello "vulnerar la reparación de las víctimas y el principio constitucional de la dignidad de las personas". 

dimecres, 14 de setembre del 2022

MH: Ciclo de conferencias.

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Cuadros robados por el franquismo cuelgan en las paredes de un ministerio.

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La trasera de un cuadro colgado en una estancia del Tesoro Público, firmado como "Colección Sicardo" y que su nieto reclama que fue incautado por el franquismo

Peio H. Riaño


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El pasillo de la casa de la calle Moreto número 1 “era como una aventura”, ancho, largo y decorado por cuadros de vistas de Roma que el abuelo de Carlos Colón Sicardo había comprado en Italia, a un pintor y seminarista que llegaría al cardenalato, apellidado Colombo. Aquellos 25 cuadros están todos firmados en la trasera con tiza, dicen: “Colección Sicardo”. Hoy cuelgan en dependencias del Tesoro Público, dependiente del Ministerio de Economía, tal y como nos cuenta el nieto del coronel republicano José Sicardo Jiménez-Córdova, esposo de Mariana Carderera. Colón Sicardo tiene varias fotografías de los cuadros colgados en paredes del Tesoro Público, gracias a la investigación de una historiadora que ha seguido el rastro de su abuelo.

Francia devuelve una quincena de obras de arte saqueadas por los nazis a las familias judías

Francia devuelve una quincena de obras de arte saqueadas por los nazis a las familias judías

En la documentación franquista se le identifica como el “jefe militar rojo” y a los pocos días de huir del país en dirección a Francia desde Almería, dos agentes del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (SDPAN) franquista entraron en su casa, en abril de 1939, y arramblaron con todo. “En este domicilio habitado actualmente por unos refugiados han sido hallados varios cuadros, piezas de cerámica y muebles de valor artístico estimable”, puede leerse en el acta que conserva el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE). Se llevaron los cuadros y los muebles y dejaron la extraordinaria biblioteca. “Tenía cerca de 12.000 volúmenes, con incunables incluidos”, comenta Carlos por teléfono. A los pocos días regresaron y los agentes del expolio franquista se la llevaron.

Además de en dependencias del Tesoro Público, Colón Sicardo ha localizado parte de las más de 200 obras de arte expoliadas por el franquismo a su familia en el Museo de Bellas Artes de Asturias, en el Museo del Romanticismo o en un convento de Alcalá de Henares, entre otros tantos. De los tres cuadros por los que ha consultado este periódico al Ministerio de Economía, no tienen constancia de dos de ellos, pero sí del titulado Vista de Roma, que estuvo en la sede del Tesoro Público y ahora se encuentra en la del Ministerio de Economía, “después de que técnicos de patrimonio consideraran que era mejor para su mantenimiento”.

“Mi abuela heredó las obras de la colección familiar”, apunta el nieto, profesor para universidades norteamericanas en Madrid, donde imparte clases sobre historia de las religiones, literatura, escritura y lectura creativas… Era una familia muy acomodada, el padre de su abuela fue Mariano Carderera y Ponzán, el arquitecto que diseñó y construyó las fachadas del Casón del Buen Retiro, a unos pocos pasos de donde se encuentra el que fuera edificio de la familia.

La casa donde vivían sus abuelos y su madre con sus dos hermanas tenía casi 800 metros cuadrados. Espacio suficiente para colgar las obras de Goya, Tiépolo, Carreño de Miranda, Anton van Dyck y una cabeza dibujada por Velázquez “que no sabemos dónde está”. “Era una casa muy grande y sufrieron mucho durante su exilio. Cuando regresaron en los años sesenta estaban asustadísimos. Mi madre no quería saber nada, no quería hablar por miedo a represalias. Cuando le preguntaba me decía: 'Calla, anda, que eso se lo llevó la trampa'”, recuerda Carlos Colón Sicardo. Así que para tapar todos esos silencios escribió las memorias de su madre y las publicó en Amazon, con el título Aroma de Violetas.

Su familia lleva años detrás de estas obras, aunque nunca las ha reclamado a las Administraciones públicas y, tras realizar la investigación, está evaluando cómo proceder. “Con que nos devolvieran una obra nos serviría, para hace justicia”, dice. Desde hace una semana su esperanza se ha visto reforzada con la determinación que ha tomado el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo de devolver dos cuadros a los herederos de Ramón de la Sota, robados por el franquismo y que colgaban en el Parador de Almagro. La Abogacía General del Estado emitió un informe favorable a la restitución de los bienes y animaba al Ministerio a entregar a sus legítimos propietarios las dos obras.

Los bienes de la familia de Carlos Colón Sicardo forman parte de las más de 6.000 obras de arte que el franquismo no devolvió a sus propietarios, según los estudios de Arturo Colorado, publicados en el ensayo Arte, botín de guerra. Expolio y diáspora en la posguerra franquista (Cátedra). En museos se depositaron 3.761 obras incautadas y la Iglesia se quedó con 2.040. Con su investigación han creado un primer registro, a la espera de que el Estado español asuma el papel de inventariar para devolver hasta la última pieza. De momento, el nieto del militar republicano no tiene representante legal para iniciar los trámites necesarios que durante dos años hicieron posible que los herederos de De la Sota recuperaran parte de lo que les pertenecía. En este caso tienen catalogadas unas 300 obras desaparecidas.

“Todo se lo llevó la trampa. A mí me hubiese gustado recuperar, al menos, algunas cosas. Recuerdos. Al volver, solo quedaba aquella vieja mesa renacentista manchada de tinta donde leíamos en la biblioteca, una consola y su espejo veneciano, el comedor de diario de mamá y unas cuantas lámparas. Todo lo demás se lo llevaron”, le contaba su madre, agotada por los recuerdos tristes. “Recuerda siempre que lo que has sido y eres lo llevas siempre contigo, puesto, en el alma. Es tu dignidad. Lo demás es lastre del que muchas veces la vida nos obliga a prescindir”, le dijo su madre, que estuvo en el exilio durante más de 20 años con su familia. Sobrevivieron, en parte, gracias a los lienzos de Goya que la abuela Mariana Carderera separó del bastidor y escondió en los forros de las maletas. De España a Francia, de allí a Inglaterra y desde tierras inglesas a Martinica, para terminar en Puerto Rico. “Su fuga hasta llegar a Puerto Rico fue un rosario de milagros”, comenta Carlos.

Para el investigador Arturo Colorado el expolio y diáspora del patrimonio es “un problema histórico no resuelto”. Los franquistas exponían las obras en centros madrileños como el Palacio de Hielo, el Jai Alai o el Museo de Arte Moderno. Hasta estos lugares se desplazaban para quedarse con los bienes falsos propietarios que aseguraban que aquellos objetos les pertenecían. Y se llevaban a casa cuadros, un tiro de porcelana decorado con grandes flores y mariposas, un estuche de doce platos de porcelana decorados “con caras de chinos sobre fondo negro”, una lechera… Todo lo que les gustara y que satisficiera su acto de pillaje consentido.

Las autoridades franquistas también mandaban cuadros en depósito a los museos. De los 37 museos públicos que cuentan en sus fondos con obras robadas destacan el Museo de Artes Decorativas y el Museo Romántico, ambos gestionados por el Ministerio de Cultura. El Museo de Bellas Artes de Asturias, en Oviedo, recibió una importante parte de la colección Sicardo-Carderera. Paula Laufente, técnico de registro de esta institución, cuenta que hay “transparencia absoluta” con este tema pendiente de solución desde hace más de ocho décadas. Ninguna otra institución ha realizado un inventario sobre estos depósitos franquistas. Al parecer, en 1941 llegaron 120 piezas a la Diputación de Asturias y en 1980 pasaron 107 al museo. Desconocen el paradero de las 13 restantes.

No tengo ni idea de cómo hacerlo, no sé cómo luchar por los cuadros

Carlos Colón Sicardo — Nieto de coronel republicano

“Hace unos seis años decidimos que era necesario revisar todas las obras de nuestro fondo para catalogar las que venían de ese depósito del Estado. Nos llevó casi dos años revisarlas e identificarlas. De la mayoría no podemos concretar la trazabilidad. Una vez acabamos el registro, montamos el ciclo de visitas para el público y tuvimos que repetirlo porque la gente está muy interesada en este asunto. Muchas de ellas las tenemos expuestas, como por ejemplo Virgen de la Anunciación de Juan de Correa de Vivar o El vendedor de periódicos de Jiménez Aranda”, cuenta Paula Lafuente a este periódico. Son obras que no salen del museo, porque son un depósito. Y asegura que ningún heredero de los propietarios se ha puesto en contacto hasta el momento con ellos. “Nunca”, dice. De hecho, si algún propietario como Carlos Colón Sicardo entrara en contacto con el museo para reclamar lo que le pertenece, desde el Bellas Artes de Asturias desconocen los trámites a seguir. “Imagino que sería a través del Ministerio de Cultura. Pero no hay precedentes, no tenemos protocolo”, indica Paula Lafuente.

“No tengo ni idea de cómo hacerlo, no sé cómo luchar por los cuadros”, reconoce Carlos Colón Sicardo, que ha visitado a un par de abogados, pero no le han parecido fiables. “Quiero hacerlo por justicia, porque mis abuelos nunca se atrevieron a reclamar por miedo. A mi abuelo le retiraron hasta el pasaporte”, cuenta. Tiene el acta de incautación y los inventarios con los nombres de los aristócratas, como el conde de Romanones, que se quedaron con lo que no les pertenecía. “Hubo muchos señores y señoras que hicieron el agosto con los bienes de mi familia. Lo que más me impacta es cómo en tiempos de guerra la gente hace cualquier cosa sin remordimiento. Desde luego hay momentos para heroicidades y momentos de latrocinios. Creo que del viaje de mi familia he aprendido a adaptarme y a sobrevivir, sin perder la dignidad. Aunque lo hayas perdido todo”, se despide Carlos consciente de que el viaje de la restitución acaba de empezar.

Los represaliados menorquines y sus biografías

 https://menorcaaldia.com/2022/09/11/los-represaliados-menorquines-y-sus-biografias/



El Institut Menorquí d'Estudis fomenta la investigación de una parte de la sociedad menorquina del tiempo de la Guerra Civil y los años posteriores a ésta

En Menorca, en aquellos difíciles años
En Menorca, en aquellos difíciles años
 Foto: Menorcaaldia.com

La convocatoria otorga ayudas a aquellos investigadores que hagan aportaciones sobre perfiles aún no estudiados. El plazo para entregar los trabajos biográficos se acerca al límite y hay ayudas en juego de hasta 20.000 euros. Es importante consultar la relación de nombres que ya han sido estudiados anteriormente y que se puede encontrar en la web del propio instituto. Según se publicó en su momento en el BOCAIB, los trabajos deben tener una extensión mínima de 300.000 caracteres.

La convocatoria especifica que los perfiles estudiados deben corresponder a personas que murieron víctimas de la represión durante y después de la Guerra Civil Española. Con ello se quiere sacar del anonimato a muchas personas que desaparecieron o que fueron silenciadas por motivo de la represión.

Los trabajos que se han llevado a cabo hasta el día de hoy han permitido que se conozca el nombre y la singladura de 151 nombres propios.

La Ley de Memoria histórica incluye el reconocimiento de todas las víctimas de la guerra civil española (1936-1939) y de la posterior dictadura del general Francisco Franco (1939-1975), pero no la apertura de fosas comunes en las que aún yacen los restos de represaliados por los sublevados, autodenominado bando nacional durante la contienda, realizadas desde entidades privadas —como la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y el Foro por la Memoria— o comunidades autónomas.

Bajo el gobierno del conservador Mariano Rajoy, la Ley de Memoria Histórica quedó derogada de facto, ya que en los Presupuestos Generales del Estado para 2013 y 2014 quedó sin dotación presupuestaria para su aplicación.

El 15 de septiembre de 2020, el gobierno de Pedro Sánchez presentó un «anteproyecto de Ley de Memoria Democrática» para reemplazar la Ley de Memoria Histórica de 2007.
Los trabajos realizados por parte de varios investigadores han permitido identificar, reconocer y dar visibilidad a muchas personas que apenas quedaban en la memoria de una generación de personas en Menorca a las que se les obligó a olvidar y a enterrar el pasado.

Una de las tres únicas fotografías de las mujeres rapadas por el franquismo

 https://www.elplural.com/politica/una-de-las-tres-unicas-fotografias-de-las-mujeres-rapadas-por-el-franquismo_117064102



Documento gráfico que muestra el método que los golpistas usaron para humillar y castigar a las mujeres

Una de las tres únicas fotografías de las mujeres rapadas por el franquismo

Una de las tres únicas fotografías de las mujeres rapadas por el franquismo

"En la España franquista, durante la guerra civil y la posguerra una de las formas de represión que se usó específicamente contra las mujeres consistió en el rapado de sus cabezas. "Que sepamos, se conservan en España solo tres fotografías que reflejen esta humillación. Una se realizó en Marín (Pontevedra), otra en Oropesa (Toledo) -primera foto de interior- y la última, la de portada, en el patio del Ayuntamiento de Montilla". Así explica el el historiador y colaborador del proyecto "Todos los Nombres", Arcángel Bédmar, la importancia de esta fotografía que vemos en portada.

Fotos no españolas
Bedmar -en la foto inferior-, miembro del Comité Asesor de la Cátedra de Memoria Histórica del Siglo XX de la Universidad Complutense, matiza que aunque en Internet y en las redes sociales se pueden encontrar bastantes fotos de mujeres peladas a las que se identifica como españolas, sin embargo, no lo son. Pertenecen a algunas de las 20.000 mujeres francesas a las que, tras la liberación de Francia en 1944, se les aplicó este castigo por el presunto delito de haber mantenido relaciones con soldados del Ejército invasor alemán durante la Segunda Guerra Mundial.

Orígenes de la fotografía
La fotografía de las mujeres rapadas de Montilla salió publicada por primera vez en formato libro en 1985, en la obra de Francisco Moreno Gómez La guerra civil en Córdoba (1936-1939). A pesar de que es una foto impactante, pasó relativamente desapercibida en aquel momento. Con posterioridad, en el año 2001, Arcángel Bedmar la utilizó para la portada de su libro Los puños y las pistolas. La represión en Montilla (1936-1944). La fotografía original se la facilitó la Biblioteca Manuel Ruiz Luque, la mayor biblioteca privada de Andalucía, que tiene su sede en Montilla. A partir de ahí la foto se expandió por Internet y por los medios de comunicación nacionales. También varios historiadores, como Paul Preston, y profesores de las universidades de Zaragoza y Valencia se la solicitaron y le pidieron información sobre ella para incluirla en sus publicaciones.

Tirotetadas y fusiladas
Montilla, la ciudad cordobesa en la que se realizó esa foto y localidad de los protagonistas de la imagen, fue durante la II República un feudo socialista donde la izquierda siempre dobló en votos a la derecha, lo que no resultó un obstáculo para que cayera en poder de los militares sublevados el mismo día del golpe de Estado, el 18 de julio de 1936. Esa noche la Guardia Civil acribilló a centenares de personas que se habían agrupado en las inmediaciones del ayuntamiento y se hizo con el control de la localidad sin resistencia. Además de sufrir la cárcel y la muerte, pues tres mujeres murieron tiroteadas en la madrugada del 19 de julio de 1936 y un mínimo de cuatro cayeron fusiladas durante la guerra (más al menos otros 111 varones), las mujeres republicanas de Montilla padecieron otras humillaciones.

Aceite de ricino para que "arrojaran el comunismo del cuerpo"
La fotografía de las mujeres peladas de Montilla representa una estampa trágica y dolorosa de principios del mes de agosto de 1936. En ella aparecen un hombre y veinte mujeres, la mayoría jóvenes de poco más de 13 años de edad. Pertenecían al grupo de canto que ensayaba en la socialista Casa del Pueblo, o eran militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas o familiares de varones izquierdistas, pero no habían cometido ningún delito. Tras ser arrestadas, se les rapó la cabeza y se las forzó a ingerir aceite de ricino con sopas de pan, para que con el laxante “arrojaran el comunismo del cuerpo”.

Obligadas a hacer el saludo fascista
Se hallan acompañadas por el director de la banda de música, Joaquín Gutiérrez Luque (el Bartolo), también pelado, "las obligaron a pasear por las calles saludando con el brazo en alto, al estilo fascista, y cantando el himno falangista, el Cara al Sol, entre la mofa de sus verdugos", narra el profesor Bédmar. En la fotografía, entre los rostros tristes y abatidos de estas mujeres, sobresalen unas pocas sonrisas tímidas y forzadas. También destaca la resignación con la que levantan el brazo, avergonzadas, reflejo del calvario que estaban viviendo. A algunas de estas mujeres se les dejaba un pequeño mechón de pelo en la cabeza en el que luego se les colocaba un lacito con los colores de la bandera monárquica.

Se desconoce quiénes fueron los autores o responsables directos de este suplicio, si militares, guardias civiles, carlistas o falangistas; y tampoco se sabe quién realizó la foto y con qué finalidad. En ese momento la máxima autoridad militar de Montilla recaía en el capitán de la Guardia Civil Luis Canis Matute, quien había liderado el golpe de Estado en el pueblo días antes, y el alcalde impuesto por los golpistas era el capitán de Artillería retirado Rafael Jiménez-Castellanos Casaleiz.

Rapada por negarse a tener relaciones con un falangista
Cuando en el año 2000 Bédmar inició sus investigaciones sobre la guerra civil y la represión en Montilla, uno de sus objetivos fue poner nombre a estas mujeres y recuperar su historia. Algunas de ellas vivían entonces, no obstante resultó imposible entrevistarlas. Aun así, identificó a unas cuantas gracias a diversos testimonios orales. Entre estas mujeres peladas se encontraban Dolores López Márquez; la viuda del guardia municipal Antonio Cardador Aguilar, acribillado en la madrugada del 19 de julio por la Guardia Civil; la esposa de Manuel Alcaide Aguilar “Botón”, a la que al parecer detuvieron y raparon por la denuncia de un propietario falangista con el que se había negado a mantener relaciones sexuales; y dos hijas de José Márquez Cambronero, alcalde socialista en 1920, el primero que hubo en un pueblo de Córdoba en el siglo XX. Las hijas de José Márquez son Rosa, sentada la penúltima a la derecha, y Dolores, sentada la primera por la izquierda.

Ha podido dar nombre a otras dos jóvenes gracias al testimonio de Daniel Priego, de orígenes montillanos y residente en Pamplona. Una es su abuela, Natividad Salido Cerezo, de 14 años, situada de pie la primera por la izquierda; y la segunda es Candelaria Priego, de 13 años, colocada en la parte central de la primera fila, sentada, con vestido negro. A Dolores Zafra Espejo, que está a la izquierda del músico, la identificó gracias a su sobrino Jerónimo. Y por último, Dolores Delgado Trapero es la segunda por la izquierda de la fila segunda.

Estigmatizar y humillar a la mujer víctima
El rapado de las cabezas de las mujeres republicanas, o por ser familiares de varones republicanos sin que ellas mismas lo fueran, tenía una clara función represora y ejemplificadora, al eliminar uno de los símbolos más visibles de la feminidad: el pelo. Hasta que este crecía, la mujer debía ocultarse en su casa o tratar de taparse con un pañuelo, que a veces era arrancado por los falangistas por las calles para así aumentar su vergüenza. Está claro que este castigo tenía como objetivo no solo infligir un dolor momentáneo y físico, sino estigmatizar y humillar a la víctima. Además, se convertía en una clara muestra de lo que les podía esperar a las “rojas” o a todas aquellas mujeres que se atrevieran a poner en cuestión, aunque solo fuera verbalmente, los principios en los que se asentaba el nuevo Estado dictatorial.

"Las rapadas. El franquismo contra la mujer"
Enrique González Duro autor del libro "Las rapadas. El franquismo contra la mujer", usa en su portada esta misma foto. Para González Duro la represión ejercida sobre las mujeres republicanas y las formas que se utilizaban sigue siendo algo no muy conocido por poco difundido. Ellas fueron víctimas de abusos institucionalizados y sistemáticos que tenían como objetivo demonizar el estereotipo de feminidad que había comenzado a extenderse durante la Segunda República –que permitía un cierto escape respecto a la rigidez previa y, aun más, respecto a la que vino después. Mientras que ellos habían caído en el frente, habían sido ejecutados o huían ante la llegada de los sublevados, ellas permanecían en los pueblos, a cargo de sus familias, en miseria, y eran, muchas de las veces, juzgadas en tribunales militares en los que se decidía qué mujeres debían ser vejadas y marcadas por haber contribuido al derrumbe de la moral. Así se extendió el corte de pelo al rape y la ingesta de aceite de ricino para provocarles diarreas y pasearlas por las principales calles de las poblaciones «liberadas», acompañadas por bandas de música. No se trataba tanto de apartar o perseguir al enemigo, sino, más bien, de exhibir a una especie de «deformidad» generada en la República. Era algo más que un abuso ejercido sobre las mujeres, fue un ataque a un modelo de mujer libre e independiente.

Información adicional
La mujer pelada en Marín (Pontevedra) de la que se conserva fotografía fue Elsa Omil Torres, hija de un emigrante gallego en Boston, que pasaba unas vacaciones en casa de unos familiares republicanos cuando se produjo el golpe de Estado. Tras el rapado del pelo, solicitó en el Consulado el pasaporte para volver a Estados Unidos, pues tenía esa nacionalidad, y le realizaron la foto que aparece a la izquierda (abajo), que se usó en la prensa estadounidense para denunciar la represión que había sufrido. El testimonio en gallego de una familiar de esta mujer se recoge en la página Nomes y Voces.
Tras la publicación de la entrada de en el blog de Arcángel Bedmar y que da base a este reportaje, Manuel Almisas Albendiz le envió el 17 de octubre de 2017 un articulo muy valioso, titulado “Las mujeres rapadas por la represión franquista a través de la prensa republicana malagueña”, en el que se incluyen cinco fotografías de mujeres peladas que aparecieron en la prensa malagueña y madrileña republicana en octubre y noviembre de 1936. Las fotografías, hasta donde se sabe, eran desconocidas por los historiadores hasta ahora. La foto de abajo, con la imagen de tres mujeres, es una de las cinco que ilustra el artículo. Fue publicada por el periódico madrileño Ahora el 9 de octubre de 1936.