dijous, 19 de gener del 2023

La Laguna investiga la represión franquista ejercida sobre las mujeres

 https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/la_laguna/laguna-investiga-represion-franquista-ejercida-mujeres_1_9870097.html


El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, junto a la concejala de Patrimonio, Elvira Jorge


El Ayuntamiento de La Laguna llevará a cabo un proyecto de investigación que tiene por objeto documentar diversos aspectos acontecidos en la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista en el municipio, especialmente relacionados con la represión a las mujeres y los lugares vinculados a esta época.

El desarrollo del proyecto ha recibido una subvención de 10.000 euros por parte del Cabildo de Tenerife, a raíz de la propuesta presentada por la Concejalía de Patrimonio Histórico.

El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, destaca en un comunicado que este proyecto de investigación permitirá “avanzar en el conocimiento de los capítulos más oscuros de nuestro pasado reciente, como primer paso de un proceso de reparación moral con las personas que sufrieron injustamente la represión en nuestro municipio”.

“Se trata de un acto de justicia que como administración pública estamos obligados a impulsar y a dar a conocer entre las generaciones más jóvenes”, asegura el alcalde.

La concejala de Patrimonio Histórico, Elvira Jorge, abunda en que este proyecto “hará posible dar a conocer la verdad y empezar a contribuir así a devolver la dignidad que les robaron a las víctimas cuando les infligieron violencia, represión económica, social...”.

El proyecto, además, facilitará información sobre los lugares más significativos relacionados con la memoria histórica local, añade la concejala.

El historiador responsable de este proyecto de investigación es el doctor en Historia Contemporánea Luana Studer Villazán que, conforme a su trayectoria en el estudio del período franquista en Canarias, analizará fuentes archivísticas, bibliográficas, fotográficas y orales para llevar a cabo este trabajo sobre la historia de La Laguna. 

El proyecto se traducirá en dos publicaciones. La primera de ellas será estudio monográfico relativo a la violencia ejercida sobre las mujeres por parte del bando sublevado durante la Guerra Civil y la posterior dictadura militar.

“Es imprescindible, y es un derecho de toda la ciudadanía, conocer qué pasó con las mujeres que en nuestro municipio también fueron represaliadas, tanto durante la Guerra Civil como en los momentos posteriores de la dictadura franquista”, indica el historiador.

Se hará un especial hincapié en mujeres pertenecientes al cuerpo docente de maestras, de las cuales inicialmente se sabe que “pudieron ser depuradas al menos una veintena de ellas en La Laguna”, apunta Studer.

Una segunda publicación hará referencia a los lugares geográficos y patrimoniales del municipio vinculados a la Segunda República, la Guerra Civil y el franquismo.

La concejala de Patrimonio Histórico sostiene que “dado el escaso número de publicaciones dedicadas a este período, este trabajo de investigación tiene clara vocación divulgativa: será un recurso didáctico para trabajar con los centros educativos; permitirá informar a visitantes interesados en un turismo de naturaleza histórica”. E informará a la ciudadanía lagunera en general, “en muchos casos desconocedora del pasado contemporáneo del municipio”.

“Es imprescindible sacar a la luz lo acontecido para que nunca más vuelvan a repetirse hechos como los que se van a investigar”, sentencia Elvira Jorge. 

dimecres, 18 de gener del 2023

Pico Reja, la fosa común del franquismo en Sevilla de la que se han extraído un millón y medio de huesos

 https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/pico-reja-fosa-comun-franquismo-sevilla-han-extraido-millon-medio-huesos_1_9860927.html

En Pico Reja se han localizado hasta la fecha 1.718 cuerpos de represaliados.

Antonio Morente


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Los expertos señalan que es la mayor fosa común en la que se trabaja hoy en toda Europa occidental desde que se abrieron las de Srebrenica tras la guerra de los Balcanes, y que la más importante en España hasta la fecha por el volumen de restos allí acumulados. Las excavaciones en Pico Reja, en el cementerio de San Fernando de Sevilla, concluirán este mismo mes de enero tras tres años sobre el terreno, en los que hasta ahora se ha rescatado los cuerpos de 1.718 represaliados por el régimen franquista y 6.882 más procedentes de la actividad funeraria normal. En total hablamos de 8.600 personas sepultadas en este gran enterramiento colectivo, del que se han extraído más de millón y medio de huesos, 1.565.200 para ser exactos.

El mayor osario de España con restos de represaliados se levantará sobre la fosa común de Pico Reja de Sevilla

El mayor osario de España con restos de represaliados se levantará sobre la fosa común de Pico Reja de Sevilla

Los técnicos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, encargados de una tarea impulsada por el Ayuntamiento de Sevilla, se han encontrado en Pico Reja una realidad “alejada de cualquier previsión e incontrolada por la magnitud de los enterramientos”, tanto de víctimas de la represión que lideró el general golpista Gonzalo Queipo de Llano como de personas sin recursos que acabaron en esta fosa común, en la que el avance de las excavaciones ha obligado a ir corrigiendo sus dimensiones para fijarlas ahora en 700 metros cuadrados. Juan Manuel Guijo, responsable de estos trabajos, incide en que estamos ante el mayor proceso de exhumación que se ha desarrollado en España “si se considera la totalidad de las evidencias intervenidas”.

El millón y medio largo de huesos bajo tierra supone que la previsión inicial de encontrarse con 265.000 quedó lejísimos, fruto de que el número de cuerpos ha sido muy superior a los cálculos que se habían hecho: de acuerdo con los registros funerarios, se esperaba encontrar los restos de un total de 1.103 personas (850 represaliadas y 253 que no lo fueron), cuando a la hora de la verdad han sido 8.600 cadáveres. Sólo el número de víctimas (1.718, el doble de las previstas) ha sido superior al total de cuerpos finalmente localizados. Y un dato más: la densidad de restos óseos por metro cuadrado ha sido de 2.331, cuando los cálculos previos apuntaban a que serían 338.

Una “ingente cantidad de restos”

Las cifras reales, en definitiva, han estado “por encima de cualquier previsión posible”, lo que se ha traducido en una “ingente cantidad de restos intervenidos”. “Sevilla fue el sitio inaugural donde descargó el golpe de Estado, por lo que era muy difícil hacer previsiones”, explica Guijo, que incide en que el elevado número de personas no represaliadas que fueron depositadas en Pico Reja ha dificultado mucho “el acceso a los depósitos de víctimas y su definición”.

Las últimas excavaciones se están centrando en los márgenes de la fosa, un espacio de 29 metros cuadrados que inicialmente no se había incluido dentro de su perímetro pero donde también se han encontrado cuerpos. Para finales de enero está previsto un acto para la clausura simbólica de Pico Reja, paso previo a la construcción en este enclave de un espacio memorialista en el que se ubicará el que será el mayor osario de España con restos de represaliados. Cuando esté terminado llegará el momento de otra ceremonia, para la que se baraja utilizar de manera emblemática las cajas con los restos de los integrantes de la columna minera de Huelva en representación de todos los represaliados, ya que darle su último destino a las miles de urnas requerirá de un trabajo de varios días.

El turno de Monumento

El último capítulo, no obstante, tardará en escribirse, y es que las pruebas de ADN para verificar si se le puede poner nombre y apellidos a algunas de las víctimas van a un ritmo mucho menor de lo que sería deseable, a lo que se une que el convenio de la Junta de Andalucía con la Universidad de Granada para esta identificación genética lleva caducado desde septiembre. Entre los nombres ilustres que podrían estar sepultados en Pico Reja se encuentran Blas Infante, considerado el padre de la patria andaluza, el último alcalde republicano, Horacio Hermoso, y numerosos concejales, políticos de izquierda y sindicalistas.

Una vez que acabe todo el proceso llegará el turno de la otra gran fosa común de las varias que hay en el cementerio sevillano, la de Monumento, que estuvo en uso entre septiembre de 1936 y enero de 1940 y sobre el papel es todavía más grande que su predecesora. Con una extensión de 1.000 metros cuadrados, los historiadores calculan que aquí hay 7.440 cuerpos enterrados por distintas causas (frente a los 1.103 que se esperaban de partida en Pico Reja), de los que 2.613 serían de víctimas de la represión franquista. Entre ellos, al margen de cargos políticos y representativos tanto de la ciudad como de la provincia y funcionarios municipales, podrían estar los de los ocho condenados acusados de un complot contra Queipo de Llano o los Carmen Díaz, hermana del secretario general del Partido Comunista. El gobierno hispalense se ha comprometido a iniciar este mismo 2023 el expediente y los estudios para la exhumación de un enclave en el que ya se han hecho trabajos preliminares.

Crónica de una exhumación: Tembleque, en Toledo, recupera la memoria de los represaliados de su fosa común

https://www.cmmedia.es/noticias/castilla-la-mancha/cronica-exhumacion-tembleque-toledo-recupera-memoria-represaliados-fosa-comun.html 


La Asociación de memoria histórica Manuel Azaña se ha encargado de la documentación y la exhumación de los restos de la fosa en el cementerio de la localidad.

Mausoleo en honor a los represaliados en la fosa común de Tembleque, en Toledo. Cementerio municipal

Mausoleo en honor a los represaliados en la fosa común de Tembleque, en Toledo. Cementerio municipalASOCIACIÓN MANUEL AZAÑA

ALBA CÓRDOBA DE LA CRUZ

“Yo no esperaba que esto podría pasar. Pero sentimos paz, tranquilidad y calma porque al final se podía hacer algo por ellos, lo único que se puede hacer ya”. Es el sentimiento de María Isabel Fernández, vecina de Tembleque, en Toledo, cuando se le pregunta por la exhumación de una fosa común situada en el cementerio de la localidad.

El hermano de su abuela Libertad Hellín, Vicente, es uno de los cuerpos que podría estar dentro de esta fosa junto a otros 17 restos. Según el proyecto de Memoria democrática de Castilla-La Mancha de la Universidad regional, la fosa de Tembleque se abre entre marzo y abril de 1939 tras la represión franquista que hubo en la llamada “cárcel” de la localidad. En 1977, tras llegar la democracia, familiares de las víctimas que conocían su ubicación pidieron que la fosa tuviera un mausoleo en recuerdo a ellos.

Hasta ahora. 45 años después vuelve a abrirse y retirar su mausoleo para saber quiénes son los represaliados que se encontraban ahí dentro. La Asociación de memoria histórica Manuel Azaña ha sido la encargada de sacar adelante el proyecto de documentación y exhumación de los restos de la fosa. Un trabajo que comenzó en 2021 a través de un encuentro entre Alfredo Saavedra, concejal en el ayuntamiento de Tembleque, e Ignacio Cabello, coordinador de Investigación de Memoria Democrática de la asociación Manuel Azaña.

La exhumación

El comienzo

El periplo comienza con la inscripción de la fosa común de Tembleque en un registro. El siguiente paso fue recibir las ayudas para su documentación a través de la Secretaría de Estado para la Memoria Democrática.

“Desde entonces me pongo a buscar familiares. Buscando casa por casa de quienes sabia que tenían familiares dentro de la fosa. Las familias estaban dispuestas a ello, incluso me aportan fotos y documentación que tenían por casa. Con eso hicimos el primer trabajo que es la documentación”, explica Alfredo.

Ignacio cuenta que el objetivo de la primera fase de la exhumación era “romper el mausoleo hecho desde 1977, hacer la excavación y la individualización de cada uno de los cuerpos que podríamos encontrar en un laboratorio”.

Alfredo ha sido el responsable, tanto como familiar de víctima del franquismo en otra fosa como concejal del ayuntamiento, de que el proyecto saliera adelante por parte de los familiares y del consistorio.

“El ayuntamiento abrió el archivo municipal a la asociación Manuel Azaña para tener esa documentación, además de las familias. Yo tengo muchos datos porque sé lo que pasaba en Tembleque en esa época porque la gente me lo ha contado”, cuenta Alfredo.

Diario de la exhumación

Cuando la asociación solicita la segunda subvención, que la Junta de Comunidades concede a la UCLM para firmar el acuerdo-marco en septiembre, “nos lo pasa a nosotros, la asociación, a finales de octubre. Iniciamos la exhumación contratando a cuatro personas, un arqueólogo, un antropólogo forense y dos personas más de apoyo”.

Los trabajos comenzaron el día 2 de noviembre, justo después del puente de Todos los Santos, con la retirada del mausoleo. “Creíamos que íbamos a tener una sola fosa común con un solo hueco. Pero hemos ido encontrando restos de alguien que fue depositado ahí con posterioridad a lo que luego fue el estrato donde aparecieron la mayor parte de los cadáveres, que a su vez estaban posicionados entre unos muros y que fueron elegidos como limites de 7 fosas o depósitos”, explica Ignacio.

La exhumación ha sido contada día a día a los familiares a través de un grupo de WhatsApp que los trabajadores tenían con los familiares, así como un hilo en la cuenta de Twitter de la asociación Manuel Azaña.

Se han encontrado 18 cuerpos que “una vez analizados en el laboratorio por el antropólogo se determinarán si son oficialmente ese número”, recalca Ignacio.

Los familiares

Los días “duros” en la cárcel de Tembleque

María Isabel cuenta emocionada lo que supone para ella y su padre abrir la fosa común y recuperar los restos de su tío abuelo Vicente Hellín. “Yo no esperaba que esto podría pasar. Pero sentimos paz, tranquilidad y calma porque al final se podía hacer algo por ellos, lo único que se puede hacer ya”.

Recuerda lo que quería a su abuela Libertad, hermana de Vicente, y lo que luchó ella en la cárcel de Tembleque, que lo dejó escrito en un diario que Isabel “a día de hoy todavía no me lo he podido terminar de leer porque es muy duro lo que cuenta y es muy doloroso leerlo”.

En ese libro, Libertad cuenta lo que le ocurrió a ella y a otras personas durante su paso en la cárcel de Tembleque y en la de Ocaña. Un libro que relata día a día lo que pasaba “y las torturas que les hacían”. A Libertad la metieron en la cárcel por ser “la presidenta de las mujeres antifascistas, y su padre fundó el PSOE junto a Pablo Iglesias”.

Isabel dice que “no queremos nada más que pongan el nombre de mi tío en la lápida”, y se acuerda de su padre que, con 85 años, “no ha dejado de ir nunca al panteón a dejar flores al tío Vicente. Ahora, una vez que sabe que los restos de su familiar van a salir, lo que quiere es honrar a esas personas y que se sepa que no fueron traidores a la patria”.

“Quería comprobar que los restos de mi abuelo estaban en la fosa”

Ángel Romero, vecino de Tembleque, ha sido uno de los voluntarios que ha participado en la excavación y la exhumación de los restos de la fosa común. Y lo ha hecho por una única razón: comprobar por él mismo que su abuelo estaba dentro.

“Quería comprobar que los restos de mi abuelo estaban en la fosa, porque en 1977 descubrieron las fosas y creyeron que allí había familiares, pero no tenían a ciencia cierta los que podría haber. Ahora ha salido la oportunidad y los medios para ponerle nombre a todos los que están ahí”, destaca Ángel.

Su abuelo, Ángel González, pertenecía al PSOE y UGT y fue concejal del ayuntamiento de la localidad. Para él, participar en los trabajos era una símbolo “para dignificar su nombre y para que eso se sepa porque es una parte de la historia de España”.

“Siento que estoy haciendo algo que les debemos a ellos y que ellos lucharon por tener una democracia. Hay ratos que se pasan mal, pero aguantamos. Lo que queremos es que se sepa la historia, que se sepa la verdad y no una sola verdad para que esto a ser posible no vuelva a ocurrir. Y también que se sepa las cosas que puede traer una guerra”.

“Total conexión con los familiares”

En todo momento, los familiares de las víctimas represaliadas han sido partícipes y conocedores del proceso de exhumación de los restos. Tanto por parte del ayuntamiento de Tembleque y la asociación Manuel Azaña, pero sobre todo de Alfredo, recalcan, han estado en contacto.

“Ha sido siempre muy directa a través de la concejalía que lleva Alfredo Saavedra. Nos hemos reunido en cuatro o cinco ocasiones para hablar del tema, avanzarles los proyectos, en qué iban a consistir las cosas, quiénes iban a participar…”, cuenta Ignacio. Paco Etxeberria, el médico forense que asesora a la Secretaria de Estado de Memoria Democrática, visitó un día la localidad para hablar también con ellos.

Alfredo cuenta que una vez que se haya acabado la exhumación, el ayuntamiento tiene que hacer una obra de adecentamiento del cementerio, donde las dimensiones de la fosa común “las seguiríamos manteniendo como monumento y como panteón, que pasaría a titularidad municipal para que las familias tengan la certeza de que se continúe con su mantenimiento”.

“Tenemos que poner en marcha un memorial real donde se digan los nombres de las personas que han aparecido en la fosa según las correspondencias de ADN con los familiares”, detalla que Ignacio, que recalca que puede ser posible “que aparezcan también los nombres de la documental, pero lo más importante es que ese memorial se va a quedar hecho y cualquier familiar que quiera depositar sus restos ahí lo podrá hacer, al igual que los que quieran llevárselos a alguna sepultura individual lo podrán hacer”.

Para Ángel, la Ley de Memoria Democrática aprobada recientemente “llega tarde”, pero que los restos de su familiar lo puedan ver algunos de ellos “nos podemos sentir orgullosos”. 

Buscan por redes sociales a familiares de fusilados en el paredón de Paterna para cotejar el ADN

 https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20230115/8678928/buscan-redes-sociales-familiares-fusilados-paredon-paterna-cotejar-adn.html

El Ayuntamiento de València presta sus plataformas para encontrar a descendientes de víctimas del franquismo para que puedan recuperar y hacerse cargo de sus restos

Las personas con las que se contacta muchas veces ni sabían la historia de sus abuelos o tíos; el silencio y la represión hizo que muchas atrocidades se 'olvidaran'




Una de las fosas del cementerio de Paterna, 

 Jorge Gil / EP
El día de Reyes el Ayuntamiento de València colgó en Twitter el siguiente anuncio: “Buscamos familiares de personas fusiladas en Paterna”. A continuación, aparecían tres nombres de tres hombres -uno de València, otro de Fuenterrobles y un tercero de Sevilla- y se pedía a los posibles familiares o descendientes que se pusieran en contacto con un número de teléfono.

Enrique, Ángel y Fausto fueron tres de las 2.238 personas que perdieron su vida en el muro de Paterna, el paredón que se convirtió en el segundo lugar del territorio nacional con más ejecuciones, tras el cementerio del Este de Madrid, después de la Guerra Civil; llegó a haber hasta 50 fusilamientos en un solo día.

Enrique, Ángel y Fausto fueron enterrados juntos en la fosa 139 de cementerio de esta localidad pegada a la ciudad de València. O al menos así consta en la documentación que se ha logrado rescatar del cementerio. Precisamente para cotejar estas informaciones es para lo que se busca a familiares o descendientes, cuya prueba de ADN determinaría, tras compararla con los cuerpos hallados, la veracidad de los archivos. 

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HÈCTOR SANJUÁN

El conocido como Paredón de España de Paterna.

El caso de Fausto Viana está ya confirmado. De hecho, el presidente de la Asociación Familiares Víctimas del Franquismo de la Fosa Común 139, Sergio Martínez Viana, es su nieto. Explica que asumió esta tarea para cerrar un capítulo de la vida de su madre, de 86 años. “Cuando fusilan a tu padre con cuatro o cinco años…”, comenta recordando cómo ese brutal episodio ha marcado la vida de su madre desde que era una niña.

Localizar los restos de su abuelo ha sido un gran alivio para la hija de este hombre que fue asesinado en el 1942, tres años después de acabar la Guerra Civil. Ellos lo estaban buscando y encontrarlo ha ayudado, en cierta manera, a cerrar una herida.

Testimonios

Muchos de los descendientes localizados no conocían dónde estaban sus antepasados; el silencio hizo que se olvidaran muchas historias 

Este no es siempre el caso, explica Sergio en una conversación con La Vanguardia. Cuenta que localizaron a un familiar de otro de los hombres que fueron enterrados junto a su abuelo y la reacción fue de sorpresa. Sin querer entrar en detalles de cada persona, explica que, por su experiencia, “la historia es muchas veces la misma: hubo silencio en las familias de las víctimas y en muchos casos el tema se olvidó”. Por ello, no le sorprende cuando logran contactar con un descendiente que ni siquiera conoce cuál fue el paradero de su familiar asesinado. Más aún con el paso de los años y la muerte de los familiares más directos y conocedores de lo que realmente pasó.

Este contacto es importante, primero, para confirmar que efectivamente se trata de la persona que se piensa, pero también para ofrecerle al familiar si quiere hacerse cargo de los restos. Indirectamente, esta búsqueda sirve para reconstruir historias de vida y tomar consciencia de un pasado que se quiso silenciar.

Los fusilamientos en Paterna

"La saca de condenados del día, enviados desde los diferentes centros penitenciarios, eran previamente puestos en capilla para que si lo deseaban se pudiesen confesar. Poco después se les maniataba y se les subía a camiones para ser trasladados hasta Paterna. Según distintos testimonios, los presos llegaban en camión hasta la misma galería de tiro, y dependiendo de la cantidad de sentenciados a muerte, podían realizarse diferentes tandas de fusilamiento. La población de Paterna que vivía en las zonas aledañas oía los disparos de cada una de las ejecuciones".

Este relato, del que ya se hizo eco este diario, aparece descrito en el anexo que justifica el inicio del proceso para la declaración del entorno del muro de Paterna donde fueron fusiladas 2.238 personas como Lugar de la Memoria y su inscripción en el catálogo de lugares e itinerarios de la memoria democrática de la Comunitat Valenciana.

Las diferentes personas que trabajan en las fosas comunes de Paterna intentan encontrar a los familiares de las víctimas. Lo hacen a través de las redes de contactos que existen de las diferentes asociaciones memorialistas con presencia por todo el territorio español. Ha sido precisamente una de ellas las que ha permitido contactar con un descendiente de Ángel Gila Boza, un sevillano, vendedor de bebidas que fue fusilado el 13 de agosto de 1942 en Paterna cuando tenía tan solo 23 años.

Para lograr una mayor difusión y facilitar la búsqueda, explican desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de València, han ofrecido a estas asociaciones –previa petición- las redes sociales del consistorio. Fuentes del departamento que dirige Glòria Tello explican que se trata de aprovechar los recursos del consistorio y, al mismo tiempo, dar un apoyo simbólico a esta causa.

Difusión

El Ayuntamiento de València aprovecha el potencial de sus redes para ayudar en la búsqueda de los familiares

Indican que la tarjeta que se difundió el Día de Reyes no es la primera vez que se difunden datos como los nombres, profesiones o lugar de nacimiento de algunas víctimas y que, en ocasiones anteriores, han servido para contactar con familiares de las mismas.

Es el caso de la fosa 21. Su representante, Pilar Taberner, fue la primera en contactar con el consistorio del cap i casal para buscar a familiares. Explica que de los 76 asesinados que iban destinados a la fosa han contactado, después de mucho trabajo y no solo a través de las redes sociales, con muchos familiares.

Castel con las fotos y nos nombres d elos enterrados en la Fosa 21.

Cartel con las fotos y nos nombres de los enterrados en la Fosa 21.

 Pilar Taberner

Taberner, que empezó buscando a un familiar de su abuela, explica que el contacto con los descendientes es “muy emocional” pues se establece una “conexión inmediata”; “rápidamente se comparten vivencias”. Aunque admite que la represión y el silencio ha marcado a muchas familias, recuerda el caso de un familiar que localizaron en Sao Paulo.

Era Progreso Vañó. Él sí que conocía el destino de su padre, Bautista Vañó, un anarquista de Bocairent que fue fusilado. Tras la ejecución, su mujer, con Progreso y sus otros tres hijos, tuvo que exiliarse a Brasil, ya que en el pueblo eran señalados por el régimen. Lo que no sabían y averiguaron recientemente al localizar una nueva documentación es que, en 1935, antes de ser asesinado, su padre ya firmaba con un pseudónimo de claras connotaciones progresistas que acabaría convirtiéndose en el nombre de pila que él y su esposa pondrían a su hijo. Progreso Vañó pudo este pasado verano visitar el lugar donde fue enterrado su padre.