dissabte, 7 de setembre del 2024

La matanza indiscriminada que fundó a ETA militar.

 https://elpais.com/espana/2024-09-07/la-matanza-indiscriminada-que-fundo-a-eta-militar.html?ssm=whatsapp_CC

El atentado de la calle del Correo, con 13 muertos, provocó la escisión entre ‘milis’ y ‘poli-milis’. La organización terrorista no reconoció su autoría hasta que se disolvió en 2018. Dos libros recuerdan la masacre en su 50 aniversario




Los miembros del cuerpo de Bomberos de Madrid evacuan a las víctimas del atentado de ETA en la calle del Correo, en Madrid, el 13 de septiembre de 1974.VOLKHART MÜLLER (EFE)


Hace 50 años, a las 14.30 del 13 de septiembre de 1974, estalló una potente bomba reforzada con metralla en la Cafetería Rolando, en la esquina de la calle del Correo con la madrileña Puerta del Sol, colindante con la entonces Dirección General de Seguridad del régimen franquista. Once personas fallecieron en el acto, otra una semana después y la número trece, a los dos años por las secuelas del atentado. Eran comensales de Rolando y del autoservicio Tobogán, pegado a la cafetería. Fue la mayor matanza de ETA hasta la del Hipercor de Barcelona, en junio de 1987, con 21 muertos, y su primer atentado indiscriminado. Solo una de las víctimas era policía. La utilización de la metralla pretendía extender los daños.

Con motivo del 50 aniversario, dos libros abordan la matanza y sus consecuencias. Los historiadores Gaizka Fernández y Ana Escauriaza, vinculados al Centro Memorial de Víctimas de Vitoria en Dinamita, tuercas y mentiras (El atentado de la cafetería Rolando) reconstruyen minuciosamente el atentado y sus consecuencias. Eduardo Sánchez Gatell, entonces un joven izquierdista vinculado a la red de apoyo de ETA en Madrid, desarrolla en El huevo de la serpiente (El nido de ETA en Madrid) un esclarecedor testimonio personal.

El atentado etarra se perpetró en el contexto de la tercera oleada terrorista internacional, iniciada a finales de los años sesenta y protagonizada por grupos de extrema derecha, extrema izquierda y nacionalistas radicales. ETA que, desde el éxito del magnicidio del presidente franquista Carrero Blanco, en diciembre de 1973, ganó prestigió ante los grupos terroristas internacionales, estrechó sus relaciones con el IRA (Ejército Republicano Irlandés) provisional y siguió sus pautas de actuación y organizativas.

El atentado estuvo rodeado de un aura de misterio porque ETA no lo reivindicó. Su carácter indiscriminado y su impopularidad provocó un debate en la dirección etarra entre quienes querían asumirlo y los que se oponían. Ganaron los últimos. Pero pocas semanas después, ETA se escindía entre la rama Militar (los milis) y la Político-Militar (los poli-milis).

La matanza de la calle del Correo fue la culminación de la disputa entre los etarras que querían supeditar las acciones armadas a la dirección política ―ETA político-militar― y quienes pretendían que los comandos fueran autónomos de los jefes políticos ―ETA militar―. Fue la dirección militar la que impulsó la matanza sin consultar a su sector político. Este sector reprochó a sus compañeros haber actuado como un “Septiembre Negro vasco”, aludiendo al grupo terrorista palestino que protagonizó la matanza del equipo olímpico israelí en los Juegos de Múnich de 1972.

Sánchez Gatell abunda, en su testimonio, que el matrimonio formado por Alfonso Sastre y Eva Forest y el etarra, José Miguel Bañarán Argala, que encabezó la facción militar en la escisión, “querían, con actuaciones contundentes de ETA, impedir la evolución reformista a una democracia burguesa, que empezaba a asomar, y lograr un cambio revolucionario”. En este sentido, la matanza de la calle del Correo puede interpretarse como el acto fundacional de ETA militar, la que quiso desestabilizar con el terrorismo el proceso democrático y que permaneció hasta su disolución en 2018, señala Gaizka Fernández. La otra rama, ETA político-militar, se disolvió en 1982, un mes antes de que el PSOE ganara sus primeras elecciones.

La oposición de un sector de ETA a reivindicar la matanza generó un comunicado ambiguo que no la reconocía, pero señalaba que comprendía el planteamiento de sus autores. El vacío lo llenaron otras organizaciones radicales que atribuyeron la matanza a la extrema derecha. La confusión se mantuvo algún tiempo. En los años noventa, textos del entorno etarra reconocieron implícitamente la autoría. Pero no fue hasta 2018 en que ETA, con motivo de su disolución, reconoció su autoría explícitamente.

Fue el dirigente etarra Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera, quien puso voz a la disolución de ETA, el que en 1974 había acudido a Bélgica, acompañado de Isidro Garalde Mamarru, a entregar a la prensa el comunicado reivindicativo de la matanza en 1974, pero que tuvo que desistir de hacerlo ante la oposición del otro sector de la dirección etarra. Josu Ternera hizo en 2018 lo que quiso hacer en 1974, subraya Gaizka Fernández.

La confusión de la autoría fue el principal misterio de la matanza. También fue confusa la trayectoria del sumario. La tramitó un juzgado militar, pero con la amnistía de 1977 el sumario quedó en un limbo en los juzgados de Madrid. Ha costado a los historiadores llegar hasta él. Es llamativo cómo, a fines de 1974, el sumario recoge atinadamente los hechos principales. La actuación frívola de ETA facilitó el trabajo de una policía incompetente como la franquista, destaca Gaizka Fernández.

Del 5 al 6 de julio de 1974 llegaron a Madrid los etarras José María Arruabarrena Tanke, Estanislao Villanueva Txapu y Juan Miguel Galarraga Potxolo. Les recogió Eva Forest, esposa del dramaturgo Alfonso Sastre, que encabezaba la red de apoyo madrileña a ETA. Su misión principal fue comprobar si era viable el atentado de la cafetería Rolando, próximo a la Dirección General de Seguridad, cuya pista ofreció Forest. Comieron con Forest en la cafetería y decidieron informar favorablemente a la dirección etarra. “Una cafetería llena de txakurras [perros, término con el que los etarras se referían a los agentes]”, dijo Galarraga, según atestigua Sánchez Gatell. Tanke anotó en su agenda “Rolando 2,15 a 2,45″. El 23 de julio regresaron a Euskadi.

El 28 de agosto fueron tiroteados y detenidos por la Guardia Civil en San Sebastián Tanke y José Antonio Garmendia Tupa. Pese a la detención de Tanke, tanto la dirección militar de ETA como Forest decidieron mantener el atentado, debido a recientes fracasos etarras, como el intento de secuestro de Luis Gómez-Acebo, esposo de la infanta Pilar de Borbón y cuñado de Juan Carlos I, y a la disputa por el poder que tenían con el sector político, al que no informaron del atentado. Forest anunció a Sánchez Gatell: “Vamos a hacer una acción muy importante, mejor que la de Carrero”.


15 kilos de dinamita y 1.000 tuercas

El 4 de septiembre viajaron a Madrid los etarras vasco-franceses Bernard Oyarzabal y Lourdes Cristóbal. Eva Forest les esperaba y acomodó en un apartamento, en Alcorcón, de la red de apoyo. Portaban 15 kilos de dinamita y compraron mil tuercas. Almorzaron dos días en la cafetería Rolando, dibujaron un croquis y el 8 de septiembre la dirección militar etarra dio luz verde al atentado “el día y la hora más oportuno”. El día 11, los dos etarras notificaron a Forest que el atentado sería el 13.

Forest les recogió la mañana del atentado. Oyarzábal llevaba un maletín negro y Cristóbal una pesada bolsa de tela. Montaron la bomba y a las dos de la tarde se acomodaron en la cafetería Rolando. Depositaron la bomba. Cristóbal fingió un mareo y salieron a la calle. La bomba estalló a las 14.30. Forest les recogió a las cinco de la tarde en la plaza de Callao y los escondió en el apartamento en Alcorcón.

Tres días después, el día 16, la policía detuvo a Forest. El hilo del que tiró fue la agenda de Tanke en la que aparecía la inscripción: “Rolando, 2,15 a 2,45″. Tanke delató a Forest y ella a su red de colaboradores de Madrid: Antonio Duran, Lidia Falcón, Mari Paz Ballesteros, Eliseo Bayo y otros. Forest se presentó como miembro del PCE y sobre este partido y sus colaboradores desvió la atención policial para salvar a los autores de la matanza, escondidos en Alcorcón.

Los autores de la matanza escaparon a Francia. Semanas después, la policía les identificó porque dejaron pistas: un cambio bancario de francos a pesetas. Forest, en el interrogatorio de la policía franquista, señaló que los autores cambiaron moneda en una sucursal del barrio de Salamanca. España pidió su extradición, pero Francia la rechazó alegando que era un atentado político. Era la España franquista que, además, no había querido colaborar con Francia en la extradición de los fascistas franceses de la OAS, que habían atentado contra el general De Gaulle. A fines de 1974 ya existía un sumario, pero el caso no llegó a ser juzgado. El dictador Franco falleció en noviembre de 1975. La amnistía de 1977 lo archivó.

Las familias de los 13 fallecidos y los 70 heridos no percibieron indemnización alguna ni atención psicológica. Tuvieron que esperar a la Ley de víctimas de 1999, avanzada la etapa democrática, para que se las tuviera en cuenta.


divendres, 6 de setembre del 2024

Pozos de Caude en Teruel, 1005 personas arrojadas ahí. La mayoría de ellas continúan allí después de 88 años.

 

Pozos de Caude en Teruel, 1005 personas arrojadas ahí. La mayoría de ellas continúan allí después de 88 años.
La guerra de España no solo se libraba en las trincheras. Represión en la retaguardia sublevada.
May be an image of 4 persones i monument

La 'desbandá' que fotografió Capa en Cerro Muriano y rememoran familiares de quienes tuvieron que huir en 1936

 https://cordopolis.eldiario.es/cordoba-hoy/sociedad/desbanda-fotografio-capa-cerro-muriano-rememoran-familiares-tuvieron-huir-1936_1_11628031.html

La recreación histórica de la 'desbandá' que fotografío Capa en Cerro Muriano en 1936, en imágenes

Carmen Reina

1


El 5 de septiembre de 1936, cuando las tropas franquistas lanzaron su ataque en Córdoba y llegaron a Cerro Muriano, la población civil de esta barriada cordobesa ubicada en plena Sierra Morena vivió su particular 'desbandá'. El 90% de los habitantes de Cerro Muriano huyeron durante esa jornada hacia el norte de la provincia. Y hoy, 88 años después y a la misma hora, una recreación histórica revive aquel episodio de la Guerra Civil en el mismo lugar en el que se produjo, bajo la mirada de algunos descendientes, familiares de quienes tuvieron que emprender la huida de sus casas en mitad de la guerra.

Lo que hoy es el mirador de la calle Vereda de Cerro Muriano, se ha convertido este 5 de septiembre, en una escena de aquella huida de 1936. Una 'desbandá' que comenzó de madrugada, cuando llegaban los ecos de la entrada de las tropas franquistas en Córdoba y que continuó aquella mañana y por la tarde, ya con apoyo del ejército republicano. Los vecinos de Cerro Muriano dejaron sus hogares y emprendieron la huida hacia El Vacar y Villaharta, en dirección contraria a donde provenía el ataque de las tropas sublevadas.

De aquel episodio de la Guerra Civil en Cerro Muriano hay documentación histórica, en particular las fotografías que hicieron los fotoperiodistas Robert Capa, Gerda Taro, Georg Reisner y Hans Namuth, en el que fue el primero de sus viajes para cubrir la Guerra Civil en el frente de Córdoba. Imágenes que ya forman parte de la historia del fotoperiodismo y que dejaron para la memoria lo que se vivió en esta zona en la Guerra Civil.

Descendientes y familia

En una de esas imágenes aparece Josefa Ruiz, montada en un burro, huyendo de la guerra con sus tres hijos, Juan, Arturo y Rosa. Uno de esos niños, ya afincado en Girona tras volver del exilio en Francia, visitó en 2005 a la familia que aún quedaba en Cerro Muriano. Y al ver una exposición con fotografías de aquel episodio de la Guerra Civil, de repente, reconoció a su madre en la imagen. Aquel niño, Juan, visitaba la exposición con Adela Romero, su sobrina, vecina y hoy concejala de Cultura en el municipio de Obejo (Córdoba), que ha rememorado con esta recreación la huida que tuvieron que hacer sus antepasados.

Cuenta cómo aquel “descubrimiento casual”, ese momento de reconocer en la foto a su familiar fue “todo un hallazgo”, “un orgullo y algo muy importante para mí, para mi familia”. Y cómo a partir de aquel hallazgo casual, los descendientes de su familiar y ella compartieron cartas y la elaboración del árbol genealógico de la familia, que la Guerra Civil separó y después de tantos años de volvieron a 'reconocer'.

Como aquella fotografía de Josefa Ruiz con sus hijos, hoy en Cerro Muriano personas mayores y mujeres con niños, con maletas viejas, han recreado cómo fue aquella 'desbandá', acompañados por milicianos como en el episodio histórico. Han seguido la línea paralela a la carretera por la que abandonaron rumbo al norte su pueblo y también por las vías del tren, en grupos, dejando atrás sus casas y sus vidas.

Fotografías de hoy y de 1936

Esta recreación histórica servirá también para crear una exposición con las fotografías tomadas hoy, rememorando las que en su día hiciera Robert Capa, y un libro que deje por escrito la memoria de aquel 5 de septiembre de 1936.

Organizada desde el Museo del Cobre de Cerro Muriano, patrocinada por el Ayuntamiento de Obejo y con la participación de los grupos teatrales El Tenderete y Divulga Historia, además de las colaboraciones de Culturmedia y Enfoco, esta escenificación se realiza por tercer año en la barriada para no olvidar su memoria de la Guerra Civil y forma parte de la denominada Semana del Refugiado, en la que participan los vecinos de la barriada para rememorar su historia.

dijous, 5 de setembre del 2024

Lugares de Memoria Democrática: Cárcel de Carabanchel

 https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/lugares-memoria-democratica-carcel-carabanchel/20240904080157230254.html


Imágenes Cárcel Carabanchel



 Foto: Fundación 1º de Mayo

La Dirección General de Memoria Democrática acaba de notificar a la “Plataforma por un Centro de la Memoria de la Cárcel de Carabanchel” que el expediente en el que se solicitaba la "Declaración de los terrenos de la cárcel como Lugar de Memoria Democrática" ha caducado.

En mi opinión dicha denegación resulta injustificada y muy lamentable ya que, en estos momentos, tras la demolición del edificio de dicha cárcel en 2008, se trataba de significar políticamente un "sitio" de la ciudad, en el que se asentó un centro penitenciario símbolo de la represión, por la dictadura franquista, contra los luchadores contra el fascismo, en las trincheras, bajo la dictadura y los inicios de la transición democrática. Venganza innoble del Dictador: prisión, dolor y muerte de miles de demócratas que hoy reclaman nuestra memoria y homenaje.

Como profesional responsable del documento urbanístico que asumía la demolición del edificio, expuse las razones que apoyaban esta decisión en un artículo publicado en El País de 23 de otubre de 2008: un edificio cuyos valores culturales son discutibles y sobre el que Plan General de 1997 no estableció ningún tipo de protección (ni tampoco el precedente Plan de 1985); un edificio cuyo mantenimiento, por lo demás resultaba incompatible con la implantación de un nuevo hospital de distrito amplia y reiteradamente reclamado por el vecindario.

Hoy, pasados los años, mantengo aquellas razones, teniendo en cuenta el programa del desarrollo inmobiliario propuesto para estos terrenos: un gran hospital de referencia para el distrito de Carabanchel-Latina; un centro administrativo y docente, dedicado a la formación democrática de los funcionarios de prisiones, y un núcleo residencial, con un alto porcentaje de vivienda social (bastante por encima del mínimo legal exigido entonces). Un desarrollo urbano donde lo público dominaba claramente, que se engarzaba con la trama urbana del entorno. Un desarrollo en el que se reservaba un lugar central donde situar un monumento memorial de homenaje a los que en la cárcel que aquí se asentó, sufrieron prisión, tortura y muerte, bajo la dictadura franquista, por el simple y noble hecho de haber sido y ser luchadores contra el fascismo.

Ese carácter memorial bien hubiera podido extenderse a todo el “nuevo barrio”, mediante la Declaración solicitada por la Plataforma arriba mencionada y adosando sobre el nuevo Hospital, que fue el núcleo y la razón que justificó este proyecto, una visible lápida para recordar que, en este sitio, Franco, concluida la guerra civil, mandó construir una cárcel, símbolo de su afán de venganza y castigo de todo demócrata antifascista. Frente al odio y la venganza fascista, curación y salud democráticas.

Y por último, una sugerencia. En momentos en los que resulta cada vez más difícil el acceso a una vivienda digna para la inmensa mayoría de la población madrileña, especialmente para los más jóvenes, los suelos de titularidad pública que fueron patrimonializados tras la desafectación de su anterior destino, deberían servir prioritariamente para la promoción pública de vivienda en alquiler asequible, ampliando significativamente la previsión del Plan Parcial   originario y prohibiendo su venta libre en el mercado.

Contribuir de modo efectivo y no meramente declarativo a paliar el gravísimo problema de vivienda en Madrid, dedicando a ese fin todo o la mayor parte del suelo calificado como residencial en los antiguos terrenos ocupados antes por la Cárcel de Carabanchel, sería hoy por hoy una reivindicación ciudadana legitima y más que necesaria. Así, donde ayer hubo prisión y dolor, mañana podría haber hogares para la libertad y la alegría.

Un grupo interdisciplinar de la UGR inicia los trabajos de exhumación de víctimas del franquismo en el Cementerio Municipal de Padul

https://canal.ugr.es/noticia/un-grupo-interdisciplinar-de-la-ugr-inicia-los-trabajos-de-exhumacion-de-victimas-del-franquismo-en-el-cementerio-municipal-de-padul/



Es la tercera intervención en un espacio en el que en campañas anteriores se han recuperado ya los cuerpos de cinco personas asesinadas

Un grupo interdisciplinar de la Universidad de Granada, dirigida por el profesor Francisco Carrión, ha iniciado la tercera campaña de trabajos de exhumación de víctimas del franquismo en el Cementerio Municipal de Padul. Las campañas anteriores, realizadas en 2021 y 2022, sirvieron para recuperar los cuerpos de cinco víctimas de la represión sublevada, tres mujeres y dos hombres. Estos trabajos, que se han iniciado esta primera semana de septiembre y se prolongarán a lo largo de todo el mes, se incluyen dentro del proyecto de la UGR Universidad y Memoria, en el que también se enmarcan las exhumaciones del Barranco de Víznar en 2021, 2022, 2023 y 2024.

La intervención contempla la extracción mediante metodología arqueológica de los cuerpos de las víctimas alojados en una única fosa común, el estudio antropológico forense de los restos y la recogida de testimonios de los/as familiares en busca de sus parientes asesinados durante la guerra civil y el periodo franquista. El proyecto está financiado por la Federación Española de Municipios con una dotación de 25.600 euros.

Imágenes de campañas anteriores:

Contacto:

Francisco Carrión – fcarrion@ugr.es