dissabte, 22 d’agost del 2015

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'Striptease' total en el Valle de los Caídos
Se abre el telón y aparecen unos alborozados niños en chándal jugando al frontón en los muros del Valle de los Caídos. Jiji, jaja. Acaba el recreo y vuelven a las clases. Al internado, con los frailes, los guardianes espirituales de la tumba de Francisco Franco. Se cierra el telón. ¿De qué género es la película? ¿Bucólico pastoril? ¿Religioso? ¿Político? ¿Pedagógico? ¿Místico? ¿Dramático? ¿Propagandístico? ¿Terror? Respuesta: A la sombra de la cruz, dirigido porAlessandro Pugno, es todo eso y mucho más. Tras pasar por festivales brasileños e italianos, este sábado se estrena por fin en España. De la mano del festival Punto de Vista, prestigiosa muestra de documentales que arrancó ayer en Pamplona. No ha sido fácil llegar hasta aquí.
Las tribulaciones de este histórico documental arrancan con un joven director italiano tocando puertas españolas. Toc toc, ¿quién es?, Alessandro Pugno.Respuesta invariable: “Vuelta usted mañana”.  TVE, el Festival de San Sebastián y el ministerio de Cultura dieron largas a Pugno, que sí encontró el respaldo de la productora familiar de Carlos Saura. Lo que traía entre manos era una patata demasiado caliente: rodar la vida cotidiana en el interior Valle de los Caídos, la convivencia pedagógica entre los frailes de la abadía y los chiquillos del internado. Es decir, una película sobre lo nunca antes visto ni filmado. ¡Qué morbo y qué curiosidad malsana poder mirar por el ojo de la cerradura del Valle de los Caídos!
Tras meses y meses de 'vuelva usted mañana', consiguió el permiso y comenzó a rodar Alessandro Pugno (Monferrato, 1983), tenía 26 años cuando, durante una visita a El Escorial, se topó con el Valle de los Caídos y comprobó con sorpresa que bajo su cruz no sólo se cobijaba la tumba de Franco (y la de 35.000 víctimas de la Guerra Civil), sino también una abadía benedictina y una escolanía. Una veintena de frailes y medio centenar de niños de 8 a 14 años conviviendo pedagógicamente en un internado abierto desde 1958. Los niños cantan en las celebraciones litúrgicas y los frailes les dan clases de primaria, secundaria y música. ¿Cómo sería su día a día? ¿Se podría filmar?, se preguntó Pugno. Su juventud, con su típica mezcla de energía, ingenuidad y osadía,  hizo el resto: tras mucha insistencia, logró convencer a los frailes de la abadía.
“Simplemente les dije que quería filmar sus vidas y las de los niños, sin hacer mayores comentarios, con transparencia absoluta. Lo que hicieran sería lo que saldría en pantalla. Sin retoques. Ni más ni menos”, explica a El Confidencial. 

Suspender el juicio ideológico y filmar los hechos
La pregunta caía por su propio peso: ¿Por qué tras toda una vida rechazando propuestas similares los frailes dijeron que sí a un imberbe italiano? Pugno teoriza: “Creo que por dos motivos: Porque soy joven, no viví el franquismo, y porque soy italiano. Todos los españoles tienen una opinión formada sobre este lugar. Todos están muy a favor o muy en contra. Quise suspender el juicio ideológico y filmar los hechos”, aclara.
Más complicado fue convencer a Patrimonio Nacional. Frailes y Estado comparten la ‘jurisdicción’ de las instalaciones del Valle de los Caídos. Cuando Pugno emprendió sus gestiones, Patrimonio dependía todavía de la vicepresidencia del Gobierno de Zapatero. Tras meses y meses de  “vuelva usted mañana”, consiguió también su permiso y comenzó a rodar en el interior de un “símbolo tanto de una idea de catolicismo como de una visión política de la sociedad”, razona.
La cámara refleja la liturgia católica, los cantos celestiales y el ambiente de recogimientoPugno no sólo logró rodar lo que ocurría dentro, sino que entró literalmente hasta la cocina: misas, rezos, cantos, comidas, clases y hasta sesiones individuales de asesoramiento espiritual. La película mezcla exteriores (los juegos de los niños con cruz y montañas nevadas al fondo) e interiores. La cámara refleja con cierta fascinación la sobriedad de la liturgia católica, los cantos celestiales y el ambiente de recogimiento. El éxtasis religioso, vaya, pero también, ay, el discurso. Y ahí empiezan los problemas…¡A los propios frailes les incomodó su propio discurso tras ver el filme! “Lo recibieron con ambigüedad. Les gustaron algunas escenas –los rituales, las masivas misas al aire libre–, pero no las secuencias de las clases. Tenían muchas dudas sobre cómo se reflejaba en pantalla la educación de los niños. Temían que se interpretara como adoctrinamiento”, recuerda Pugno.
Pero si a los religiosos les provocó inquietud escucharse en pantalla, cabría pensar que al espectador del otro espectro ideológico le pueda generar desasosiego (por utilizar un eufemismo). Repasemos las escenas.    
Clase 1 del fraile/profesor a sus alumnos: “Platón es un gran filósofo de la antigüedad, pero él destruye la familia. En el Estado de Platón los padres y los hijos no se conocen entre sí y el Estado, que lo es todo, domina la educación de los niños. Y esto en el siglo XX se ha retomado en sus formas más extremas. ¿A ver si se os ocurre dónde?”. Resumen de la respuesta del profesor a su propia pregunta retórica: en sistemas totalitarios como Rusia, la Alemania nazi, Camboya y China. Pero también… en la España del siglo XXI.
Charla 2: “Vosotros habéis oído hablar del calentamiento global, ¿verdad? Se oye hablar mucho de eso, ¿verdad? Y hace unos días hemos pasado bastante frío… Hace poco también han descubierto que un científico que hablaba del cambio climático estaba exagerando los datos (…) También nos han asustado mucho con eso de la gripe A, ¿verdad? ¿Y al final qué ha pasado? Nada, ¿verdad? Mucho menos de lo que decían. ¿Qué pasa? Que el mundo actual habla del calentamiento global, pero hay frío en las almas. El mundo actual está construido muchas veces sobre mentiras y falacias. Se miente a la gente y si se la tiene asustada, mejor, así se olvidan de que hay otros problemas reales. Que hay cuatro millones de parados en España [legislatura de Zapatero]. ¿Qué el planeta se calienta? A lo largo de los siglos ha habido periodos de calentamiento y enfriamiento. El ser humano puede influir un poco en ello, pero no tanto como se pretende…”.
No comparto las tesis de los frailes, pero me parece interesante mostrarlasEscuchado el sermón, volvamos a la dudas de los religiosos sobre la conveniencia de mostrar estas imágenes. “Les dije que no había manipulación alguna por mi parte, más allá de la selección de escenas para la película: elegí los momentos que me parecieron más simbólicos”, razona Pugno. “La paradoja es que justo en esas dos escenas, las de las clases, el tiempo del discurso se ajusta totalmente al tiempo fílmico. No hay corte ni edición alguna. Son las más transparentes de todo el filme”, añade.
Más que el contenido ideológico del discurso en sí, a Pugno le interesa su forma y su eficacia persuasiva: “No son diálogos sino monólogos. De una institución frente a unos niños”. Lo que nos lleva al tema de la ambigüedad política de su documental: “No quería hacer una película sobre las dos versiones del Valle de los Caídos, a favor y en contra, porque iba a derivar en un debate ideológico que no me parece interesante. Pensé que el discurso de los frailes hablaba por sí mismo. Aposté por reflejarlo con una mirada transparente. Dejarles hablar con total libertad. Y que el público juzgara. Yo no soy católico pero tampoco anticatólico. Estudié filosofía y diría que soy espiritualmente activo. No comparto las tesis de los frailes, pero me parece interesante mostrarlas. No partí con prejuicios”.
Se cierra el círculo y el telón. Esta falta de prejuicios podría explicar por qué TVE y el Festival de San Sebastián no apostaran por la película. “Creo que no sabían por dónde cogerla”, zanja.

“Somos muchos los hijos y los nietos de la Guerra Civil que no dejaremos que se olvide” Leer más: Somos muchos los hijos y los nietos de la Guerra Civil que no dejaremos que se olvide.



http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-07-18/guerra-civil-memoria-historica-andrea-stefanoni_932459/


La autora argentina recupera en el libro 'La abuela civil española' la vida de su abuela, una vecina de Boeza (León) exiliada en Argentina tras escapar de la dictadura franquista



Uno de los negativos del libro 'La maleta mexicana', de Robert Capa, que muestra a unos exiliados republicanos caminando por una playa francesa, en 1939. (EFE/Robert Capa)
Es paradójica, en una sociedad sin épica ni héroes, la dificultad para reconocer los hechos extraordinarios que hacen sobresalir a unos de otros por sus conductas ejemplares. La vida de dos sombras maltratadas que deciden rebelarse contra la historia no figura en las páginas de los manuales de la Guerra Civil española. Se desvanecen entre batallas y generales. La autora argentina Andrea Stefanoni ha recuperado, antes de que desaparezca, el hilo del testimonio de sus abuelos, que se negaron a aceptar lo que debían hacer, y lo ha convertido en La abuela civil española (Seix Barral).
Recuerda a su abuela, Consuelo, una mañana cualquiera, en Argentina, en una isla perdida del Delta, mientras cocinaba hablaba de su infancia y adolescencia en Boeza, en León. “Se le llenaban los ojos de lágrimas. A veces, el abuelo, Rogelio, rompía el silencio de la noche gritando como un loco que no lo agarraran”. El camino hacia la libertad pasaba entonces por el Atlántico, hoy el Mediterráneo. Aquellos exiliados políticos llegaron vivos a las costas del sur de América, “con una hija de cinco años, con cien pesetas en el bolsillo y arrastrando un colchón”.
Da la sensación de que la escritura, si tiene rodeos, no se asimila a una historia como la de mi abuela: porque en esa guerra, en ese pueblo, no había tiempo para rodeosA pesar de que el origen de la tragedia épica de estas dos personas convertidas en personajes fuera de ficción es la Guerra Civil, Stefanoni aclara que no ha escrito sobre la guerra, sino “un recuerdo de aquella guerra, sobre la guerra de mis abuelos, escribí sobre mí, de algún modo”. La autora responde a aquellos que se declaran hartos de la industria del guerracivilismo: “¿Otro más? ¿Cuántos van ya? Los necesarios. Uno por cada historia, quizá. Ármense de paciencia porque somos muchas. Y somos muchos los hijos y los nietos que no dejaremos que quede en el olvido. La victoria de los represores es que dejemos aquello en manos de la estadística”, asegura.
La novela, dividida en tres partes, tiene dos voces. La tercera persona dirige las dos primeras y en la última es la primera, la voz de la propia escritora y nieta, la que conduce la narración. La sucesión del sinfín de acontecimientos agónicosmanda hasta el final, cuando Stefanoni habla para dar entrada a una fase más emocional. Por eso es importante ser consciente del contraste social e histórico entre la vida de la autora y la de sus personajes.

Una cuestión de ritmo

“Da la sensación de que la escritura, si tiene rodeos, no se asimila a una historia como la de mi abuela: porque en esa guerra, en ese pueblo, no había tiempo para rodeos. Todo sucedía con demasiada violencia. Ella, de niña, no podía decidir no ir a la montaña a trabajar. No podía elegir estudiar, aunque se moría de ganas por ir a la escuela. Más tarde, en el trabajo en las minas, tampoco hubo preámbulos. La escritura, en estilo, debe ser igual. Como una obligación desde la forma para respetar el verdadero ritmo de sus días”, cuenta a este periódico.

La escritora argentina Andrea Stefanoni. (Silvana Sergio)
La escritora argentina Andrea Stefanoni. (Silvana Sergio)
Es difícil olvidar un día como hoy, 18 de julio. Esta novela está escrita, precisamente, contra el olvido. Niega la idea de la Historia como hechos del pasado y reivindica aquellos acontecimientos como materia del presente, sustancia de la que estamos hechos. “Soy porque mis abuelos le ganaron a la guerra”, dice. Su empeño es mantener viva su memoria.
¿Y la Memoria Histórica? Stefanoni no se atreve a definir la expresión, tampoco quiere entrar a valorar si es un fenómeno del marketing, como defiende Javier Cercas. Pero sí avanza que “España, posiblemente, se debía recordar más a sí misma y entender más cosas de su pasado, pero no soy quién va a decir hasta dónde ni cómo”.
Entonces, ¿contra qué escribir, cuál es el motivo? “Escribo contra lo que no deja de doler. Escribo contra aquello que no puedo perdonar o perdonarme”.

Los cuatro Stradivarius que pararon la guerra por una noche


http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-08-22/stradivarius-guerra-civil-palacio-real-prado_980192/

El 22 de septiembre de 1938 estas joyas del mejor artesano de violines de la Historia sonaron por primera vez, en un concierto radiado para todo el país, fuera de Palacio Real a donde llegaron en 1700



Grupo posa en el Museo del Prado, junto a los camiones del traslado con piezas procedentes de la armería de Palacio Real, en noviembre de 1937. 

Quienes han tocado un Stradivarius dicen que, aunque cambien de manos, conservan el sonido de los maestros que los hicieron vibrar antes. Los hay que, después de tres siglos de vida, guardan historias increíbles, que desvelan al intérprete cuando lo apoya sobre su hombro izquierdo y acerca su oído a la barbada. Entonces el instrumento, con la claridad de las primeras sílabas de la partitura ya en el aire, le cuenta que hubo una noche en los tiempos en que España se descuartizaba que paró la guerra.
Hoy está a salvo en Palacio Real, en una de las salas que visitan algo más de un millón de personas al año. No está solo en esos expositores que lo exhiben inerte. El mejor artesano de violines de la historia obsequió a Felipe V con una familia de cuatro voces únicas: dos violines (uno grande y uno chico), una viola y un violonchelo. No existe en el mundo un conjunto igual, creado para sonar como uno.  
El programa contó con piezas de Rolla, Pleyel, Viotti, Flocco, Bach y Schubert
Su voz melancólica continúa el relato lejos de estas vitrinas que le protegen y le hacen inmortal por un tiempo, que le salvan y le maldicen, porque si un instrumento no se toca se oxida, pierde tensión y se atrofia. Recuerda aquel 22 de septiembre de 1938, cuando el “cuarteto real” construido por Antonio Stradivari (1644-1737), entre 1697 y 1709, sale a las calles de Madrid en guerra: “Por primera vez se utilizarán los Stradivarius del Palacio Nacional en un concierto radiado”, titular en el diario La Libertad.






Kiosco de música en el Paseo Rosales de Madrid. (Ministerio de Cultura)
Kiosco de música en el Paseo Rosales de Madrid. (Ministerio de Cultura)
El breve de la página abarrotada avisa: "Para hoy jueves, la Delegación de Propaganda y Prensa ha organizado un concierto de música de cámara, que se ejecutará en el estudio de la Delegación a las once y media de la noche, con los instrumentos Stradivarius propiedad del Patrimonio de la República,primera vez que se oirán fuera del recinto del palacio Nacional los prodigiosos sonidos de estas joyas artísticas”.

Bombas y hambre

Las palomas y los gatos han desaparecido de los jardines de Madrid hace mucho tiempo. Dos años de guerra y las tortillas se hacen sin huevos y la merluza sin pescado. Es una ciudad atormentada y hambrienta, sin pan ni azúcar. Desde la Casa de Campo, el bando sublevado destroza el centro. Lo único que crece en esta maldita urbe, en septiembre de 1938, son los piojos. Las bombas no paran, las canciones tampoco: “Si me quieres escribir,/ ya sabes mi paradero./ En el frente de Madrid,/ primera línea de fuego”.






La familia de los cuatro Stradivarius. (PN)
La familia de los cuatro Stradivarius. (PN)
La misma jornada en que sonaron los Stradivarius y pararon la guerra por una noche, los periódicos informan de la muerte de un “heroico deportista”: Aráter. El defensa del Español de Barcelona y del Atlético madrileño muere soldado republicano en el cruel frente del Ebro, por la metralla de un mortero.
Ese día Hitler coloca 25 divisiones en la frontera checoslovaca. “En Alemania se vive como si ya se estuviese en guerra”, dice el ABC, aunque el conflicto comienzo un año más tarde. Winston Churchill vuela hasta París, antes de subir al avión: “Los gobiernos británico y francés debían elegir entre la guerra y la deshonra. Han elegido la deshonra y tendrán la guerra”.

Una familia en peligro

Madrid no era un lugar seguro para nadie, tampoco para una familia de Stradivarius que llega a la calle Duque de Medinaceli 2, sede entonces de laDelegación de Propaganda y Prensa y junto al actual CSIC. Desde allí un sexteto de Unión Radio (el origen de la SER) interpretará para que todo el país se olvide el horror por unos minutos.






Visita al Museo del Prado de Mr. Nicole, consejero federal suizo, el 21 de noviembre de 1937, junto con María Teresa León, Rafael Alberti y ÁNgel Ferrant. (MECD)
Visita al Museo del Prado de Mr. Nicole, consejero federal suizo, el 21 de noviembre de 1937, junto con María Teresa León, Rafael Alberti y ÁNgel Ferrant. (MECD)
Para entonces "la familia" lleva un año fuera de su hogar, alojada en depósito temporal en el Museo del Prado. Abandonaron Palacio con urgencia,buscando refugio en un lugar más seguro del que, paradójicamente, el Gobierno de la República ha decidido evacuar las obras más valiosas para que lo acompañen en su huida por el Levante. Salen cuadros -entre ellos los cuatro que no han vuelto a Patrimonio Nacional-, entran los fondos de la armería y la biblioteca de Palacio, que durante un año cruzan en camiones de un lado a otro de la ciudad.
Abandonaron Palacio con urgencia, buscando refugio en un lugar más seguro y los mandaron al Museo del Prado durante más de un año
Sables, escopetas, tiendas de campaña, 33 bultos “y unas cajas cerradas”. Dos caballos disecados y 26 monturas. Unas horas más tarde a la llegada de los Stradivarius entra otro camión con cinco caballos más. Al día siguiente: cuatro armaduras, 60 monturas, 23 medias armaduras, 19 “escopetas largas”, 56 lanzas, un caballo y un perro.






Maniquí del caballo de la armería del Palacio Real depositado en el Museo del Prado, totalmente destrozado. (MECD)
Maniquí del caballo de la armería del Palacio Real depositado en el Museo del Prado, totalmente destrozado. (MECD)
El trasiego no se detiene y por la tarde colocan en las salas del museo deshabitado 50 monturas y 51 armaduras. 400 paquetes y una máquina de escribir Smith Premiere n.º 10 “con su mesa”. Una delicia. Durante los siguientes días llegan escudos, ballestas, arcos, cañones, dos caballos rotos por la metralla, frascos de pólvora, tambores y dos colmillos de elefante…

Alegría contra las sombras

"Necesitando los instrumentos Stradivarius para un concierto que en breve se celebrará en Madrid, agradecemos se sirvan a autorizar la salida de los mismos al funcionario José García Marcellan”, se explica en la orden de salida una semana antes del concierto, con autorización del Consejo de Administración del Patrimonio de la República. Las delicadas piezas debían devolverse inmediatamente, pero el “recibí” es de dos semanas después de la actuación.
La emisión está a punto de comenzar. España atiende a un concierto de cámara en la radio. Enrique Iniesta agarra el violín y descubre la firma en tinta china del luthier de Cremona en el fondo. Se sorprende acariciando las decoraciones negras de grifos, dragones y cupidos. De los casi setecientos violines que creó, sólo decoró con marfil once, cuatro de ellos ya tocan la primera pieza de la noche. Julio Francés (violín), Pedro Meroño (violín y viola), Juan Ruiz Casaux (violonchelo) y Andrés Moro (piano) acompañan a Iniesta.
Trío concertado número uno para violín, viola y violoncelo de Alessandro Rolla, profesor del gran Paganini. Alegre, florido, melódico, extremadamente virtuoso, rápidas escalas ascendentes y descendentes, staccato volante ypizzicato de mano izquierda. Hay diccionarios de músicos que aseguran que a Rolla le fue prohibido tocar en público porque las mujeres no podían escucharle sin desmayarse o sufrir ataques de nervios. Luego darán vida a las partituras elegidas de Ignacio Pleyel, Viotti, Flocco, Bach y Schubert.  
La vida no es más que una sombra en marcha, dice Macbeth, pero aquella noche fue menos oscura.

Republicanas, heroínas en la sombra.


https://www.facebook.com/groups/191108027652/permalink/10152955631872653/


Montaje del expediente carcelario de Concha Monrás Casas con la foto de ella y sus hijas antes de ser torturada y asesinada, pocos días después de su marido, el artista Ramón Acín. Huesca, 1936.
republicahuesca.org

Curso de verano de la University of Maryland "70 años del fin de la 2ª Guerra Mundial".


http://www.llanes.com/agenda/curso-verano-university-of-maryland-70-a%C3%B1os-2%C2%AA-guerra-mundial



LA UNIVERSIDAD NORTEAMERICANA DE MARYLAND DEDICA SU CURSO DE VERANO A CONMEMORAR EL 70º ANIVERSARIO DEL FIN DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL"
Días 19, 20 y 21 de agosto.
UNIVERSITY OF MARYLAND.
Casa Municipal de Cultura.
Programa VERANO CULTURAL 2015 del Ayuntamiento.
Inscripción: 20 €.
La sexta edición del curso de verano “Diásporas y fronteras”, de la Universidad de Maryland, se desarrollará en colaboración con el Ayuntamiento llanisco, la Asociación de Historia Actual (AHA), la Asociación para el estudio de las Migraciones y Exilios Contemporáneos (AEMIC) y la Red de Difusión del Exilio Republicano (REDER).
El director del curso es José María Naharro-Calderón, profesor de la University of Maryland, Collage Park, en Estados Unidos (School of Languages, Literatures and Cultures, Department of Spanish and Portuguese) y uno de los principales impulsores en el ámbito universitario de la recuperación de la memoria histórica. Desde hace dieciséis años dirige en la Casa de Cultura de Llanes cursos estivales que tienen habitualmente, como eje central de las ponencias y debates, la contienda civil española de 1936-1939 y el exilio republicano.
El curso consta de 20 horas lectivas y está abierto no sólo al público universitario, sino a cualquier persona que esté interesada en los temas que se abordan. El importe de la inscripción es de 20 euros.
PROGRAMA:
- Miércoles 19 de agosto.-
20,00 horas: “El campo de Djelfa”, por Bernard Sicot.
21,15 h.: Proyección del cortometraje “Max Aub. Diario de Djelfa”, de Luis Felipe Capellín.
- Jueves 20 de agosto.-
20,00 horas: “Viaje a la URSS: Cartografía de una (des)ilusión”, por María Elena Becerril Longares.
21,15 h.: “Llanes: estelas y reflejos de una guerra lejana”, por Higinio del Río Pérez.
- Viernes 21 de agosto.-
12,00 h.: Visita a lugares de la batalla del Oriente de Asturias (septiembre-octubre 1937: El Mazucu y Nueva, guiada por el historiador Juan Álvarez.
20,00 h.: “Luchadores del ocaso: La guerrilla antifranquista en el Oriente de Asturias”, por Ramón García Piñeiro.
21,00 h.: Proyección del cortometraje “Guerrillero Quintana”, de Luis Felipe Capellín.
22,00 h.: Clausura del curso y entrega de diplomas.
En relación con este curso, el jueves 13 de agosto, a las 20,30 horas, tendrá lugar en el Casino un recital lírico titulado “Canciones de guerras mundiales”, a cargo de la soprano norteamericana Anaïs Naharro Murphy, acompañada al piano por profesor y compositor asturiano Carlos José Martínez Fernández.