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Qui, sa mentalment i ètica, pot mantenir que el Govern no ho fa tot contra ETA? Qui, sa mentalment i ètica, pot continuar mantenint la teoria de la conspitació sobre l'11M? Qui, ben nascut i cabal, pot fer tot això?
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“Las noticias de Hamas son portada del diario Gara”, asegura Jaime Ignacio Del Burgo
El hombre de Rajoy en Navarra recupera “la conexión ETA-islamista” del 11-M
ELPLURAL.COM
El popular Jaime Ignacio del Burgo enarbola una investigación de prisiones sobre las lecturas de los reclusos musulmanes en España para concluir que si éstos leen el Gara entonces no estaban equivocados a la hora de sembrar dudas sobre la autoría del 11-M. Incluso pregunta desafiante que “qué dicen ahora los que nos acusaron de inventar patrañas”. El ex diputado de UPN es reincidente a la hora de mezclar ETA con los atentados islamistas, aunque esta vez llama especialmente la atención ya que lo hace después de convertirse en el hombre fuerte de Mariano Rajoy para impulsar el PP navarro.
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Del Burgo: el 11-M tiene "puntos oscuros"
Del Burgo recupera las teorías de la conspiración desde Libertad Digital, web que junto a El Mundo han constituido los principales altavoces para denunciar lo que denominan “agujeros” en la investigación y juicio del 11-M. En el artículo Los islamistas también leen el Gara, se hace eco de un informe interno de la Dirección General de Prisiones que apunta que reclusos islamistas pueden leer publicaciones abertzales o extremistas porque “encuentran en éstas apoyo a su visión del mundo y sus métodos de acción”.
11-M, demasiadas preguntas
Esta información da pie a Del Burgo a autocitarse con el libro 11-M. Demasiadas preguntas sin respuesta, concretamente donde recoge las declaraciones de un cargo policial en la Comisión de Investigación de los atentados. Este comisario recordó que en las prisiones pueden establecerse contactos entre organizaciones delictivas como las terroristas.
El desafío de Del Burgo
Con estas pruebas, Del Burgo vuelve a justificar la actitud del PP y parte de sus medios afines tras la masacre porque “nosotros no afirmamos que ETA hubiera tenido participación ni directa ni indirecta en la comisión del atentado del 11-M” sino “una rigurosa investigación sobre la conexión etarra-islamista”. Insiste en que hay pruebas de “relaciones personales” entre terroristas de ETA e islamistas y que “existen indicios” de que éstas “hayan podido tener consecuencias operativas”.
“Esclarecer” si ETA participó en el 11-MAsí, vuelve a pedir “una profunda y rigurosa investigación sobre estas conexiones” para “esclarecer si ETA prestó algún tipo de colaboración directa o indirecta en los atentados del 11 de marzo o en otras acciones frustradas”. “¿Qué dicen ahora quienes nos acusaron de inventar patrañas por abogar por una investigación rigurosa sobre las posibles conexiones de etarras e islamistas?”, desafía.
Ataque a Garzón
También arremete contra Garzón porque acusó al terrorista Lamari -“uno de los muertos en el piso de Leganés”- de “ser el organizador de un atentado suicida contra la Audiencia Nacional”. “Acusación que finalmente, como tantas otras cosas de nuestro gran justiciero universal, quedó en nada” concluye.Otra pruebaOtra prueba que esgrime Del Burgo para recuperar sus dudas sobre la autoría del 11-M es que “las noticias de la actividad de Hamas sean portada del periódico proetarra [Gara]”.
La cara de Rajoy en Navarra
Del Burgo es la cara visible del nuevo PP de Rajoy en un proyecto tan crucial como el de Navarra. Los populares han iniciado su proyecto propio en la comunidad foral tras separarse de sus hasta ahora socios de UPN, formación a la que precisamente pertenecía Del Burgo y con lo cual participó como diputado en la pasada legislatura.
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El círculo político de Rajoy confirma el uso electoral del terrorismo
El número dos de Soraya tiene “dudas históricas” sobre la determinación del PSOE para “derrotar” a ETA
G.P.
Aunque ya lo hicieron pesos pesados de la dirección que salió del Congreso de Valencia, como Mª Dolores de Cospedal o Javier Arenas, o rostros del proyecto moderado como el candidato en las elecciones vascas, Antonio Basagoiti, ahora ha sido uno de los hijos de Mariano Rajoy el que ha confirmado que, en el rumbo marcado por el nuevo PP, ETA sigue siendo un argumento electoral. Cuando apenas han pasado dos días desde el último atentado de la banda, José Luis Ayllón, secretario general del grupo popular en el Congreso, ha exigido al Gobierno que diga “de forma nítida” que pretende “acabar con ETA”, justificándose en que existen “dudas históricas” sobre la determinación del Ejecutivo socialista en este sentido.
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Rajoy reincide en la apuesta por la línea dura, atemorizado por el ascenso de Rosa Díez
En declaraciones a la cadena Ser, Ayllón, el número dos en el organigrama del grupo popular en el Congreso sólo por detrás de Soraya Sáenz Santamaría, ha lanzado un mensaje de contundencia no contra los terroristas sino dirigido a Zapatero: “Las palabras son importantes en estos momentos y creo que es importante que se vea de forma nítida que el Gobierno lo único que pretende es acabar con ETA, no que desaparezca, sino que sea derrotada”.
“Dudas históricas”
Al ser preguntado sobre si duda de la determinación del Gobierno para derrotar a ETA, Ayllón replicó que “más que dudas, son dudas históricas”, según recoge Europa Press. Así, la “memoria reciente” demostraría que el Gobierno no siempre ha buscado “derrota” de la banda sino abordarla con “conversaciones con los terroristas”“Firmeza” tras atentadosEn esta línea Ayllón ha instado al Gobierno a disolver inmediatamente los ayuntamientos en manos de ANV, lamentando que “el problema es que la firmeza o la determinación [política] que se muestra justo después de un atentado no se ve después”.
Uso de ETA ascendente
El uso electoral del terrorismo de ETA se está incrementando por parte del PP a medida que se acercan las elecciones vascas. Aunque con la salida de María San Gil se abrió en el seno del PP un debate sobre recurrir a ETA para conseguir votos, el equipo de Rajoy está demostrando que no se han producido cambios significativos en este punto. Pesos pesados de la dirección del nuevo PP, como Arenas, vicesecretario de Política Autonómica y Local, o Cospedal, secretaria general del partido, se han destaco por sus ataques al Gobierno esgrimiendo. También lo ha hecho el candidato moderado del PP en las elecciones vascas, Antonio Basagoiti. Y ahora ha lo hecho Ayllón, uno de apadrinados políticos de Rajoy y junto a Sáenz de Santamaría integrante de su círculo de confianza en el Congreso.
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11M
AVT
ETA
PP
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Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme..... "Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).
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dissabte, 3 de gener del 2009
diumenge, 21 de desembre del 2008
La banda nazi, el PP i la neofatxa Rosa Díez.
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Que la banda nazi mafiosa està més dèbil que mai és una cosa que només negaria i utilitzaria políticament en benefici propi un cínic malparit. Que cau un etarra cada dos dies, que s'escapça la cúpula d'ETA amb un ritme increïble fa dos o tres o quatre anys és un fet. Només un traïdor de lesa pàtria sense moral ni principis por afirmar el que afirmem certs feixistes de tota la vida o nouvinguts. Però s'equivocaren l'11M i s'equivoquen ara: els espanyols no som tan imbàcils com ells voldrien.
Passa que la neofeixista Rosa Díez, Aguirre i els mitjans d'extrema dreta fan que la cabra del PP tire al monte. I els feixistes -neo o no- necessiten activar ETA per guanyar eleccions.
Canya al mono hasta que hable francés!
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ETA impone la ley del silencio en numerosos pueblos vascos
Los pueblos de mayoría 'euskaldún' en los valles guipuzcoanos han interiorizado el terror a ETA
JUAN JESÚS AZNÁREZ 21/12/2008
El miedo y las brumas invernales cubren los valles del Urola y el Gohierri, fatalmente resignados a la convivencia con el asesinato y la coerción etarras. "Hijo, aquí lo mejor es oír, ver y callar, porque si no te pueden pegar tres tiros". La mansa reflexión del celador de la basílica de Loyola, situada a 300 metros de la esquina donde fue abatido el empresario Ignacio Uria, sintoniza con el conformismo de la nacionalista Azpeitia y de los 22 pueblos guipuzcoanos administrados por ANV y por el temor. El hostigamiento de las falanges independentistas, y las flaquezas de la condición humana, también hunden a las poblaciones de otras localidades en el apocamiento y la claudicación.
El terrorismo de ETA
A FONDO
Lo determinante es el chantaje de las pistolas. Pero el discurso del nacionalismo moderado no ayuda a movilizar
"Uy, majo, esto está muy fastidiado", se justifica una mujer que se marcha al preguntarle por el miedo
"Lo que este pueblo necesita es libertad para poder vivir", dice la socialista Manoli Uranga
La gente ha aprendido a subordinar la conciencia a la convivencia, a negar la evidencia y aislar los sentimientos
Un sindicalista de la central independentista LAB lloró al conocer el asesinato de Uria, su empresario
"Lo siento", "qué pena", dicen muchos. Pero las emociones no se traducen en reacciones sociales y políticas
-Padre, la gente no habla mucho por aquí.
-¿Y cómo vas a hablar? Si lo haces, igual te matan. Prudencia, mucha prudencia. La señorita Prudencia es muy sabia.
-Pero la Iglesia...
-La Iglesia no permitiría que se hiciera política desde el púlpito. Lo mejor es oír, ver y callar, y rezar por los muertos. ¿Qué le parece la basílica?
La pasividad observada en el jesuita del santuario donde cantaba Uria dos veces por semana, entre los parroquianos de las tabernas de Zumárraga o Azkoitia, entre los carniceros del campeonato de morcillas de Ordizia o en las calles de Beasain o Zestoa, obedece a la combinación de complejos factores. El principal, y determinante, es el chantaje de las pistolas. Tampoco ayuda el carácter desmovilizador atribuido por sus críticos al discurso de las instituciones vascas, controladas por el PNV desde hace un cuarto de siglo. "Es desmovilizador en el sentido de que condena moralmente el terrorismo de ETA, pero también condena la violencia de Madrid. O sea, hay que aguantar porque todo se resolverá negociando la autodeterminación", resume un periodista local, obligado a llevar escolta. "Sumados los dos factores, la sociedad vasca se domestica y acaba por inclinar la cabeza".
La crueldad, el acobardamiento o la complicidad quedaron de manifiesto el pasado día 3, el día del crimen, en la sala de plenos del Ayuntamiento de Azpeitia, sin concejales del PSOE ni del PP, y sin la presencia de España por ningún rincón: ocho concejales del PNV, seis de ANV, dos de EA y uno de Aralar. Un cuñado del copropietario de la constructora Altuna y Uria no pudo contenerse al no condenarse unánimemente el atentado y rompió a llorar. Lloró casi a escondidas, arropado por la cuadrilla de amigos, pero zaherido por ANV: "No montes el numerito. Nosotros también hemos sufrido y seguimos sufriendo", le dijeron. Alguien gritó: "Un aplauso fuerte para Inazio". Y, nuevamente, la mediocridad y el desaliento: unos aplaudieron y otros abandonaron la sala sin hacerlo.
El día de la imposible entrevista con el alcalde de Azpeitia, Iñaki Irrazkin, de ANV, la fachada del Consistorio permanecía pelada, sin crespones de duelo ni señales de contrición. Junto a los soportales del Consistorio, tocando el cuartelillo de la policía municipal, un pasquín ilustra sobre la rutina de una localidad de 14.000 habitantes y pasado carlista: "Ciudadanos vascos presos e incomunicados. En riesgo de ser torturados. Tres compañeros están en manos de la Guardia Civil". Nada amigable, la secretaria del regidor, ubicada en la primera planta de un edificio dominado por las cumbres del macizo Izarraitz, escrutó a los dos forasteros.
-Buenos días, ¿podríamos hablar con el alcalde?
-No.
-¿Le importaría preguntar?
La secretaria se comunicó con el alcalde a través de un teléfono interior y así le planteó la solicitud de entrevista: Paiseko kazetari batzuk daude hemen. Ez duzu beraiekin hitz egin nahi , ez ta? (Aquí hay unos periodistas de EL PAÍS. No querrás hablar con ellos, ¿no?
-Dice que no los recibe.
La prensa españolista no es bienvenida en los feudos del independentismo violento, ni tampoco entre los vascos amedrentados o convencidos de que ETA existe porque "el Estado español" les robó los fueros vascos, tortura, cierra periódicos e ilegaliza partidos e ideas. El vecindario del Urola y el Gohierri rehuye hablar de ETA o la menciona en voz baja, con medias palabras y una cautela que al catedrático vizcaitarra José Luis Pinillos le recuerdan la mirada en los tiempos de la Gestapo (policía secreta del nazismo), der deustche Blick, la mirada alemana, una mirada que escrutaba el entorno antes de hablar para detectar la presencia de posibles delatores.
Los dos escoltas de Manoli Uranga, ex concejal socialista, también buscan sospechosos cuando barren con la mirada los accesos e interior el restaurante Kiruri, virtuoso de la lubina, el txakolí y el pichón de caserío. El empresario asesinado jugaba a las cartas hacia las 12.45 de cada día, muy cerca de la mesa donde la socialista euskaldún, amenazada de muerte, confiesa sus sueños y amarguras: "Lo que este pueblo necesita es libertad para poder vivir. Yo no puedo salir sola, pero estoy dispuesta a pasar lo que estoy pasando si acabamos con esto". La única concejal del PSE-PSOE en la pasada legislatura, que no repitió al faltarle 20 votos, pide al nacionalismo democrático un paso al frente contra ETA y su mundo. "¿Pero están dispuestos a vivir como nosotros? Aquí es muy fácil decir 'estamos contigo', pero de eso a lo otro...".
El compromiso de Uranga contra la intolerancia se impuso a los cócteles molotov lanzados contra su domicilio, a las pintadas, el hostigamiento, las burlas, la soledad y las miradas que matan. Ocho años atrás, el 29 de julio del 2000, el día en que el ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui fue asesinado en una cafetería de Tolosa, la corajuda socialista recibió el primer aviso. "¡Gora Eta militarra!", le gritaron. "Sois enemigos del pueblo". Manoli Uranga se dio la vuelta en las escaleras de la afrenta y, también en vasco, respondió a sus linchadores sin ambages: "Los asesinos y enemigos del pueblo sois vosotros". "Hay gente nacionalista que se ha enfrentado al terrorismo individualmente, pero colectivamente fallan".
Muchas cosas fallan en el País Vasco. Las instituciones y los vecinos de Azpeitia, el colectivo al que alude Uranga, transitan por la calle Erdi sin inmutarse ante el santuario levantado a la violencia independentista en el escaparate de una taberna. Una pantalla de vídeo muestra uno tras otro, durante 24 horas al día, los rostros y la identidad de los cientos de presos de ETA. Preside el altar la bandera amarilla con el arrano beltza (el águila negra), el símbolo primigenio de la soberana e irrenunciable territorialidad de Euskal Herria. El cartelón colocado en la puerta de entrada instaba a la liberación de doce presos, bajo cuyo retrato se apostilla: "cáncer", "cáncer", "convulsiones", "epilepsia...". Casi de pasada, sin ser preguntada, una veinteañera que saca la basura espeta al mirón: "Y ya son casi 700 presos políticos que tenemos, eh".
El alcalde no quiso hablar con este diario. Pero su propuesta de pacificación, esbozada por la fugaz transeúnte de la calle del pasmo, fue comunicada en agosto del pasado año al lehendakari Juan José Ibarretxe, de visita oficial en el pueblo. La alternativa ofrecida es fundacional: "Este país necesita un nuevo marco democrático en el que las diferentes sensibilidades existentes puedan actuar y podamos decir libremente en torno a qué propuesta y qué marco político queremos tener, siempre y cuando la sociedad apoye este planteamiento". Algunas sensibilidades huelen a pólvora en buena parte de Euskadi, donde la libertad de expresión no existe o no es plena. Atestiguan sus carencias el mutismo y evanescencias de los vecinos consultados durante el recorrido por la ruta del sirimiri, el miedo y la resignación.
Los votantes del PSOE y del PP, vascoparlantes o no, viven en las catacumbas de los pueblos euskaldunes, amparados por una existencia silente y mutilada. Significarse públicamente como electores de las fuerzas políticas represivas complicaría la vida, y nadie quiere complicaciones. El coloquio intencionado con esa población cautiva no es fácil, y, cuando el periodista escucha hablar en castellano en un puente sobre el río Urola, corre a conversar con quien lo hace, una señora y su hijo pequeño que tira migas a los patos, pero naufraga clamorosamente al adentrarse en honduras, al abordar la esencia del problema o formular la pregunta del millón: la apatía ciudadana ante la sangre y el sufrimiento. "Uy, majo, esto está muy fastidiado. Agur".
Agur, eskerrik asko (gracias) y rumbo a la vecina Azkoitia, donde aguarda otra valiente: Pilar Elías, concejal del Partido Popular, viuda de Ramón Baglietto, asesinado en 1980 por Cándido Azpiazu, que abrió una cristalería frente a la casa de Pilar tras de salir de la cárcel. "¿A qué tiene miedo la gente? Pues a esa gentuza. El miedo es libre, pero la gente es muy cobarde y muy cómoda. No quieren meterse en líos. Para mí hay una cobardía impresionante". Levantan los hombros y se acabó. "No pasa nada. Eso sí, en privado te dicen: 'Ay, pobrecito. Ay, qué pena', pero se acabó. Ahí termina todo". Vive protegida. "Y ya son casi 12 años así. Le digo esto para que vea como está la cosa por aquí. En lugar de ir a peor, vamos para atrás".
La gente subordina los aldabonazos de la conciencia a la comodidad de la convivencia. Porque al no poder vivir en la permanente y corrosiva tensión de los asesinatos, las bombas y los secuestros, activa mecanismos de defensa contra lo desagradable y angustioso. "Se niega la evidencia, se deforma esto, se sublima aquello, se aíslan los sentimientos de temor y compasión en unos compartimentos estancos donde no interfieran con el ejercicio corriente de la vida", según la tesis de José Luis Pinillos, catedrático de Psicología, que sabe mucho sobre otra clase de miedo: el de los vascos con hijos, familiares y amigos cercanos a ETA, que rechazan el terrorismo, pero temen que los suyos terminen presos o muertos.
"Nos encontramos muy solos. Y ahora dicen que la Vuelta Ciclista a España no debe pasar por aquí porque esto no es España. Por favor", prosigue Pilar Elías. "¿El PNV? Siempre ha sido muy ambiguo. Juzga como le conviene, pero siempre está más con ellos que con nosotros". ¿Pesimista? "Uff, para cambiar esto se tiene que detener a toda esta gentuza, meterla en la cárcel y de esa forma ya cambiaríamos, pero mientras anden por ahí y con la actitud del PNV, pues poco cabe esperar". Aunque Azkoitia es una localidad relativamente pequeña, apenas 10.000 habitantes, la concejala no conoce a sus votantes. "Nunca sé quién me vota, porque la persona que me vota a mí ya está marcada".
Nadie quiere quedar marcado, y entonces la modorra y ocultamiento de los votantes de los partidos constitucionalistas, de grado o por imperativo legal, son presa fácil de los radicales, que implican a sus electores en una organización casi militar, a toque de trompeta. Más o menos numerosos, a veces siempre los mismos, el activismo abertzale acude a las sesiones plenarias más calientes, integra comités ciudadanos y manifestaciones y no suele malgastar recursos durante el arrinconamiento del enemigo. "Si la presión que ejercen pueden causar graves trastornos psicológicos en determinadas personas o en su entorno, las mantienen y aumentan. Y si el objetivo tiene los apellidos vascos, les jode más", señala un sindicalista con residencia en la zona.
De regreso a Azpeitia -Guipúzcoa es un pañuelo-, una mujer de tez sonrosada, afable y mofletuda analiza la situación. A su manera. Lo hace con el castellano de quien apenas lo utiliza.
-Señora, ¿sabe dónde queda el batzoki?
-Ahí cerca. En la trasera de esa calle.
-Muchas gracias. Por cierto, está la cosa caliente, ¿no? El asesinato de Uria ha sido tremendo.
-Pero yo le digo una cosa: no son malos chicos [los asesinos]. Seguramente han estudiado en la misma escuela que yo y lamentan lo que han hecho, pero alguien les mete cosas en la cabeza.
-Pero es que el alcalde tampoco condena.
-Bueno, es que seguramente él también está amenazado por ETA.
-¿A quién votó usted?
-Ah, eso no se dice.
Nada o poco se dice públicamente contra los autores del atentado que costó la vida a un empresario y buen amigo de José María Bastida, el ex alcalde de Azpeitia durante 20 años, miembro del PNV. "La impotencia es total. Nos piden reaccionar, pero a ver cómo reaccionas ante un caso en el que te pegan tres tiros. Eso sí, la gente del pueblo y de los alrededores ha reaccionado como nunca". Habla un hombre nada cobarde durante el acoso sufrido en el ejercicio del cargo: un grupo de encapuchados le agredió en una tasca porque no cedía unos locales municipales a la previsible subversión batasuna. "Estamos hartos, hartos, hartos, pero desde hace muchos años. No ahora porque han matado a Inazio".
Pero los vecinos no quieren hablar, evitan drenar abiertamente la rabia y el hartazgo. "Les cuesta porque a veces los periodistas... No es que tengan miedo, lo que pasa es que los vascos somos así. Nos cuesta expresarnos, sacar afuera lo que sentimos dentro. Nos cuesta. Somos así y punto, pero estamos hartos. Y los que más sufrimos somos nosotros". El ex alcalde niega que ETA tenga deferencias con los nacionalistas. "A esos les importa poco. A veces se dice: 'Han matado a un socialista, a uno del PP'. No, no, les da lo mismo. Van a lo más fácil. En ese caso han ido a por Inazio porque era muy fácil matarle".
Las manipulaciones mediáticas le cabrean mucho. "Yo he pasado muchos años en la política y conozco los entresijos de lo que es parte de la política. No admito que, aprovechando esta triste ocasión, cierta prensa manipule. Y no digo en el caso de El PAÍS. ¿Y qué consiguen con eso? A la larga perdemos todos". ¿A qué manipulación se refiere? "Pues, por ejemplo, a que nos metan a todos en el mismo saco, como que todos somos lo mismo. Y eso no es así. Yo he estado muchos años amenazado y me he tenido que aguantar".
La cuadrilla de partida de Ignacio Uria en la cafetería Uranga también se dice manipulada cuando El Mundo publicó una fotografía en la que seguían jugando al tute el día del atentado, aparentemente como si nada, como si hubiera muerto de una gripe. La realidad es otra, según un comunicado de los contertulios: "Éramos unos compañeros consternados por lo ocurrido que, finalmente, optaron por jugar una partida de cartas en homenaje al amigo fallecido". También "acudimos al tanatorio consolando a la familia y rezando por el difunto, y fuimos al funeral y a la posterior concentración". No todos entendieron "que tuvieran los hígados" de jugar a las cartas, aunque fuera en homenaje al compañero de mesa, "en lugar de apedrear la sede de ANV", se escucha en algunos lugares.
La sede de Altuna y Uria, SA, dista 30 metros de la farola donde cayó herido de muerte Ignacio Uria Mendizábal. La familia acude todos los miércoles al lugar, señalado con una ofrenda floral, pero prefiere no hablar con la prensa. "Sólo le puedo decir que vamos a seguir trabajando porque nuestra responsabilidad es con las más de 400 familias que dependen de nosotros", dice un portavoz en una oficina de la empresa. "Ya lo hemos dicho todo". Un amigo de los Uria Mendizábal accede a relatar algunos detalles del descalabro emocional de una saga con 32 miembros en la empresa y cerca de 70 en las grandes comilonas y celebraciones. "Están destrozados, pero dispuestos a seguir adelante. Ellos nunca se metieron en política. Y como son tantos, pues imagino que votan diferente. Pero si usted repasa la lista de cargos políticos de cualquier tipo, ellos nunca aparecen".
Los trabajadores de la constructora que son miembros del sindicato ELA-STV, adscrito al PNV, suscribieron el comunicado de condena del asesinato, rechazado por los tres delegados de LAB, la central del independentismo. "La persistencia de ETA sólo nos trae sufrimiento y desánimo. Los atentados deben acabar de una vez por todas. Su obstinación resulta totalmente contraria a los intereses, deseos y aspiraciones de los trabajadores vascos", subraya la nota, cuidadosamente redactada, sin palabras malsonantes, para facilitar su firma. "Uno de los de LAB lloró cuando se enteró que habían matado a Inazio, pero, claro, el sindicato está por arriba...", según el amigo de la familia Uria, que suplica no ser identificado. "El miedo es como una bola que crece y se lleva todo por delante. ¿Y qué vamos a hacer? Son los políticos, los gobiernos de aquí y de allí, los que tienen que arreglar esto".
Y si en España no se torturara tantísimo, pues igual cambiaban las mentalidades de los vascos, dice uno sin asomo de duda: España es un Estado opresor con verdugos y potros de tortura que funden las bielas martirizando a destajo. "Y es que, además, la caverna mediática es la hostia con los vascos. Yo soy nacionalista y, cuando salgo de viaje y pongo la radio, es para descojonarse o echar a correr. Lo comentamos mucho los amigos". El socialista Miguel Reimúndez de Milán, concejal de Azkoitia, nacido en A Coruña, vive en Zumárraga y nada puede comentar en euskera porque no lo habla. Pero, al igual que las personas dispuestas a dar la cara en este reportaje, no tiene pelos en la lengua en castellano. "Lo mismo que se extendió la muerte y el terror al grito de '¡Arriba o Viva España!' hace setenta años, desde hace 40 se hace lo mismo al grito de Gora Euskadi Askatuta", señala. "Eso no quiere decir que todos los que gritaban 'Arriba España' o 'Viva España' defendieran el terror que se imponía, ni todos los que gritan Gora Euskadi Askatuta defiendan el terror actual; aunque, antes los unos y ahora los otros, les dan base y cobertura".
Trabajador en una fábrica, atribuye el pasotismo ciudadano a las supuestas complicaciones y a la desidia de la sociedad, "que olímpicamente pasa de todo". "¿Qué por qué me metí en las listas para concejal? Pues porque siempre he sido sindicalista en Comisiones Obreras y consideré que no podíamos perder el espacio político a nuestro alcance". Y de Zumárraga a San Sebastián, dejando atrás la turbulenta endogamia nacionalista de los valles y montañas guipuzcoanos y la enrevesada ruta de las proclamas de combate: "Gutunak Idatzi", "Presoak etxera", "Indepentzia", "Autodeterminazio", "Askatasuna".
Luis Daniel Izpizua, profesor en un instituto donostiarra, escritor e inteligente observador de las pasiones humanas, critica el quietismo ciudadano y político y la perversa y estéril repetición de las emociones: "Lo que se subraya tras los crímenes cometidos por ETA son las reacciones emocionales, un factor que sirve para señalar la buena o la mala conciencia social, pero que, en mi opinión, es irrelevante". Él no puede sufrir por el asesinato de Ignacio Uria como lo harían sus allegados, ni se le puede exigir que lo haga, "pero sí puedo reprobarlo moral y políticamente y actuar en consecuencia. Es esto último, y no un sufrimiento empático, lo que se le puede exigir a una sociedad amenazada por el terror, y la escenificación de un dolor improbable no puede servir de paliativo para esa exigencia".
Catedrático de Lengua y Literatura españolas, Izpizua apuesta por un vuelco electoral en el Gobierno y Parlamento vascos, y también en los comportamientos sociales y políticos de Euskadi. "Pero si no ocurre, tampoco caeré en el fatalismo. Ya tengo un poco de callo". Llueve intensamente en San Sebastián y en el balcón principal del Ayuntamiento, junto a la playa de la Concha, ondean la bandera española, la ikurriña y la de la UE. La española tremola sin mucho entusiasmo, casi por imperativo legal. -
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"Sólo nos queda hacer frente a la razón española de las armas con las armas en la mano"
Diez "militantes abertzales" anuncian en el diario Gara su decisión de integrarse en la banda terrorista.
PÚBLICO. ES / AGENCIAS - Bilbao - 21/12/2008 12:14
Diez personas en situación de busca y captura anuncian en las páginas de Gara su decisión de ingresar en ETA mediante una declaración remitida al diario acompañada de la imagen a cara descubierta de cuatro de ellas, sin que sus nombres hayan sido facilitados, según señala el periódico.
La declaración, escrita en euskera, que también publica el periódico Berria, está firmada por "hamar euskal herritar" (diez ciudadanos vascos), que se presentan como "militantes de la izquierda abertzale".
La noticia de Gara, que por primera vez publica una información de estas características, está ilustrada por dos fotografías de cuatro de estos diez nuevos integrantes de ETA, tres hombres y una mujer. En la ilustración, los protagonistas están situados tras una mesa sobre la que figura un cartel con el lema en euskera "Seguiremos en la lucha" y con una gran ikurriña de fondo.
"Hemos tomado la decisión de coger las armas y pasar a formar parte de Euskadi Ta Askatasuna"
Entre los motivos que, según ellos, les han llevado a tomar la decisión de ingresar en ETA, citan "la ofensiva represiva y la situación antidemocrática" que consideran vive el pueblo vasco.
El comunicado afirma que "ante la imposibilidad de seguir trabajando en nuestros pueblos, en nuestras organizaciones, los firmantes de esta declaración no tenemos ninguna intención de claudicar, ni de presentarnos en la Audiencia Nacional". "Si el enemigo", añaden, "pretendía neutralizarnos se ha equivocado por completo". "Sólo nos queda hacer frente a la razón española de las armas con las armas en la mano, ¡y lo haremos con determinacón!".
Afirman que "a pesar de no ser de ETA, han pretendido juzgarnos y secuestrarnos como si así lo fuésemos, pero ante esto no nos acobardamos: como muchas otras personas antes que nosotros, hemos tomado la decisión de coger las armas y pasar a formar parte de Euskadi Ta Askatasuna".
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Rosa Diez en el cenit conservador porque hace bien el trabajo sucio de Acebes y Zaplana
Rosa Díez se ha convertido en una especie de obsesión para el conjunto de la derecha marianista y no marianista. Tal obsesión, sin embargo, no está exenta de sensaciones de zozobra, porque ingenuamente algunos timoratos piensan que Díez sigue siendo de izquierdas y eso les genera escrúpulos morales. Pero lo cierto es que cada vez hay más gentes peperas que adoran a la ex socialista y creen que con ella al frente del PP las cosas serían muy distintas.
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Es tanta la fascinación que ejerce Díez en el universo conservador que sus admiradores genoveses empiezan incluso a descartar a la lideresa como su esperanza [y nunca mejor dicho] blanca. Mientras, los amigos de Rodrigo Rato no quieren perder la ocasión y tratan de convencer a su jefe de filas de que dé un paso adelante y se alce con el santo y, a ser posible, también con la limosna.
Isabel Durán
La periodista Isabel Durán, por ejemplo, ha realzado el hechizo de Díez y ha afirmado en un artículo publicado en Época –el semanario de la derecha extrema- que “Rosa Díez presta un servicio impagable a los ciudadanos (…) porque no se ha amedrentrado a la hora de desenmascarar la política antiterrorista del Gobierno”. En realidad, sucede que Díez suple con creces, ella solita, aquel contumaz trabajo sucio del dueto Acebes/Zaplana, lo que provoca enorme satisfacción a la derechona de toda la vida.Edurne UriarteEdurne Uriarte, en ABC, titulaba su artículo de ayer del siguiente modo: “Rosa Díez como síntoma”. Uriarte sí muestra su inquietud por el apogeo de Díez. Advierte Uriarte que “no parece [Díez] buen camino para normalizar la ideología de derechas en España”. Y añade la autora del artículo quien, en los últimos tiempos de Aznar, parecía destinada a muy altas responsabilidades en el PP de Euskadi: “Mientras [la derecha] necesite el pedigrí de izquierdas para justificarse, seguirá en lo que está, en la minoría”.
Paradójica reflexión
Claro que no deja de ser paradójica, como mínimo y siendo extremadamente benevolentes en el juicio, la reflexión de Uriarte. Porque ella –como Rosa Díez, aunque sin ser ni mucho menos tan conocida- también militó en el PSE (PSOE) hasta que se cambió de bando y pasó a ser otra estrella entonces emergente del PP. Es más, Aznar consiguió en su etapa de presidente rodearse de gentes que procedían de la izquierda. Desde periodistas como Martín Prieto y César Alonso de los Ríos, pongamos por caso –hubo bastantes más colegas que hicieron ese recorrido o que jugaron las dos cartas a la vez-, hasta escritores como, sin ir más lejos, Jon Juaristi, al que Aznar nombó director de la Biblioteca Nacional.Demasiados BrutosY es que la Roma de Aznar sí pagaba a los traidores. Ahora, Rajoy –preciso es reconocerlo- lo tiene más difícil. Son los suyos los que ejercen de traidores. Demasiados Brutos para tan débil César.
Enric Sopena es director de El Plural
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Que la banda nazi mafiosa està més dèbil que mai és una cosa que només negaria i utilitzaria políticament en benefici propi un cínic malparit. Que cau un etarra cada dos dies, que s'escapça la cúpula d'ETA amb un ritme increïble fa dos o tres o quatre anys és un fet. Només un traïdor de lesa pàtria sense moral ni principis por afirmar el que afirmem certs feixistes de tota la vida o nouvinguts. Però s'equivocaren l'11M i s'equivoquen ara: els espanyols no som tan imbàcils com ells voldrien.
Passa que la neofeixista Rosa Díez, Aguirre i els mitjans d'extrema dreta fan que la cabra del PP tire al monte. I els feixistes -neo o no- necessiten activar ETA per guanyar eleccions.
Canya al mono hasta que hable francés!
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ETA impone la ley del silencio en numerosos pueblos vascos
Los pueblos de mayoría 'euskaldún' en los valles guipuzcoanos han interiorizado el terror a ETA
JUAN JESÚS AZNÁREZ 21/12/2008
El miedo y las brumas invernales cubren los valles del Urola y el Gohierri, fatalmente resignados a la convivencia con el asesinato y la coerción etarras. "Hijo, aquí lo mejor es oír, ver y callar, porque si no te pueden pegar tres tiros". La mansa reflexión del celador de la basílica de Loyola, situada a 300 metros de la esquina donde fue abatido el empresario Ignacio Uria, sintoniza con el conformismo de la nacionalista Azpeitia y de los 22 pueblos guipuzcoanos administrados por ANV y por el temor. El hostigamiento de las falanges independentistas, y las flaquezas de la condición humana, también hunden a las poblaciones de otras localidades en el apocamiento y la claudicación.
El terrorismo de ETA
A FONDO
Lo determinante es el chantaje de las pistolas. Pero el discurso del nacionalismo moderado no ayuda a movilizar
"Uy, majo, esto está muy fastidiado", se justifica una mujer que se marcha al preguntarle por el miedo
"Lo que este pueblo necesita es libertad para poder vivir", dice la socialista Manoli Uranga
La gente ha aprendido a subordinar la conciencia a la convivencia, a negar la evidencia y aislar los sentimientos
Un sindicalista de la central independentista LAB lloró al conocer el asesinato de Uria, su empresario
"Lo siento", "qué pena", dicen muchos. Pero las emociones no se traducen en reacciones sociales y políticas
-Padre, la gente no habla mucho por aquí.
-¿Y cómo vas a hablar? Si lo haces, igual te matan. Prudencia, mucha prudencia. La señorita Prudencia es muy sabia.
-Pero la Iglesia...
-La Iglesia no permitiría que se hiciera política desde el púlpito. Lo mejor es oír, ver y callar, y rezar por los muertos. ¿Qué le parece la basílica?
La pasividad observada en el jesuita del santuario donde cantaba Uria dos veces por semana, entre los parroquianos de las tabernas de Zumárraga o Azkoitia, entre los carniceros del campeonato de morcillas de Ordizia o en las calles de Beasain o Zestoa, obedece a la combinación de complejos factores. El principal, y determinante, es el chantaje de las pistolas. Tampoco ayuda el carácter desmovilizador atribuido por sus críticos al discurso de las instituciones vascas, controladas por el PNV desde hace un cuarto de siglo. "Es desmovilizador en el sentido de que condena moralmente el terrorismo de ETA, pero también condena la violencia de Madrid. O sea, hay que aguantar porque todo se resolverá negociando la autodeterminación", resume un periodista local, obligado a llevar escolta. "Sumados los dos factores, la sociedad vasca se domestica y acaba por inclinar la cabeza".
La crueldad, el acobardamiento o la complicidad quedaron de manifiesto el pasado día 3, el día del crimen, en la sala de plenos del Ayuntamiento de Azpeitia, sin concejales del PSOE ni del PP, y sin la presencia de España por ningún rincón: ocho concejales del PNV, seis de ANV, dos de EA y uno de Aralar. Un cuñado del copropietario de la constructora Altuna y Uria no pudo contenerse al no condenarse unánimemente el atentado y rompió a llorar. Lloró casi a escondidas, arropado por la cuadrilla de amigos, pero zaherido por ANV: "No montes el numerito. Nosotros también hemos sufrido y seguimos sufriendo", le dijeron. Alguien gritó: "Un aplauso fuerte para Inazio". Y, nuevamente, la mediocridad y el desaliento: unos aplaudieron y otros abandonaron la sala sin hacerlo.
El día de la imposible entrevista con el alcalde de Azpeitia, Iñaki Irrazkin, de ANV, la fachada del Consistorio permanecía pelada, sin crespones de duelo ni señales de contrición. Junto a los soportales del Consistorio, tocando el cuartelillo de la policía municipal, un pasquín ilustra sobre la rutina de una localidad de 14.000 habitantes y pasado carlista: "Ciudadanos vascos presos e incomunicados. En riesgo de ser torturados. Tres compañeros están en manos de la Guardia Civil". Nada amigable, la secretaria del regidor, ubicada en la primera planta de un edificio dominado por las cumbres del macizo Izarraitz, escrutó a los dos forasteros.
-Buenos días, ¿podríamos hablar con el alcalde?
-No.
-¿Le importaría preguntar?
La secretaria se comunicó con el alcalde a través de un teléfono interior y así le planteó la solicitud de entrevista: Paiseko kazetari batzuk daude hemen. Ez duzu beraiekin hitz egin nahi , ez ta? (Aquí hay unos periodistas de EL PAÍS. No querrás hablar con ellos, ¿no?
-Dice que no los recibe.
La prensa españolista no es bienvenida en los feudos del independentismo violento, ni tampoco entre los vascos amedrentados o convencidos de que ETA existe porque "el Estado español" les robó los fueros vascos, tortura, cierra periódicos e ilegaliza partidos e ideas. El vecindario del Urola y el Gohierri rehuye hablar de ETA o la menciona en voz baja, con medias palabras y una cautela que al catedrático vizcaitarra José Luis Pinillos le recuerdan la mirada en los tiempos de la Gestapo (policía secreta del nazismo), der deustche Blick, la mirada alemana, una mirada que escrutaba el entorno antes de hablar para detectar la presencia de posibles delatores.
Los dos escoltas de Manoli Uranga, ex concejal socialista, también buscan sospechosos cuando barren con la mirada los accesos e interior el restaurante Kiruri, virtuoso de la lubina, el txakolí y el pichón de caserío. El empresario asesinado jugaba a las cartas hacia las 12.45 de cada día, muy cerca de la mesa donde la socialista euskaldún, amenazada de muerte, confiesa sus sueños y amarguras: "Lo que este pueblo necesita es libertad para poder vivir. Yo no puedo salir sola, pero estoy dispuesta a pasar lo que estoy pasando si acabamos con esto". La única concejal del PSE-PSOE en la pasada legislatura, que no repitió al faltarle 20 votos, pide al nacionalismo democrático un paso al frente contra ETA y su mundo. "¿Pero están dispuestos a vivir como nosotros? Aquí es muy fácil decir 'estamos contigo', pero de eso a lo otro...".
El compromiso de Uranga contra la intolerancia se impuso a los cócteles molotov lanzados contra su domicilio, a las pintadas, el hostigamiento, las burlas, la soledad y las miradas que matan. Ocho años atrás, el 29 de julio del 2000, el día en que el ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui fue asesinado en una cafetería de Tolosa, la corajuda socialista recibió el primer aviso. "¡Gora Eta militarra!", le gritaron. "Sois enemigos del pueblo". Manoli Uranga se dio la vuelta en las escaleras de la afrenta y, también en vasco, respondió a sus linchadores sin ambages: "Los asesinos y enemigos del pueblo sois vosotros". "Hay gente nacionalista que se ha enfrentado al terrorismo individualmente, pero colectivamente fallan".
Muchas cosas fallan en el País Vasco. Las instituciones y los vecinos de Azpeitia, el colectivo al que alude Uranga, transitan por la calle Erdi sin inmutarse ante el santuario levantado a la violencia independentista en el escaparate de una taberna. Una pantalla de vídeo muestra uno tras otro, durante 24 horas al día, los rostros y la identidad de los cientos de presos de ETA. Preside el altar la bandera amarilla con el arrano beltza (el águila negra), el símbolo primigenio de la soberana e irrenunciable territorialidad de Euskal Herria. El cartelón colocado en la puerta de entrada instaba a la liberación de doce presos, bajo cuyo retrato se apostilla: "cáncer", "cáncer", "convulsiones", "epilepsia...". Casi de pasada, sin ser preguntada, una veinteañera que saca la basura espeta al mirón: "Y ya son casi 700 presos políticos que tenemos, eh".
El alcalde no quiso hablar con este diario. Pero su propuesta de pacificación, esbozada por la fugaz transeúnte de la calle del pasmo, fue comunicada en agosto del pasado año al lehendakari Juan José Ibarretxe, de visita oficial en el pueblo. La alternativa ofrecida es fundacional: "Este país necesita un nuevo marco democrático en el que las diferentes sensibilidades existentes puedan actuar y podamos decir libremente en torno a qué propuesta y qué marco político queremos tener, siempre y cuando la sociedad apoye este planteamiento". Algunas sensibilidades huelen a pólvora en buena parte de Euskadi, donde la libertad de expresión no existe o no es plena. Atestiguan sus carencias el mutismo y evanescencias de los vecinos consultados durante el recorrido por la ruta del sirimiri, el miedo y la resignación.
Los votantes del PSOE y del PP, vascoparlantes o no, viven en las catacumbas de los pueblos euskaldunes, amparados por una existencia silente y mutilada. Significarse públicamente como electores de las fuerzas políticas represivas complicaría la vida, y nadie quiere complicaciones. El coloquio intencionado con esa población cautiva no es fácil, y, cuando el periodista escucha hablar en castellano en un puente sobre el río Urola, corre a conversar con quien lo hace, una señora y su hijo pequeño que tira migas a los patos, pero naufraga clamorosamente al adentrarse en honduras, al abordar la esencia del problema o formular la pregunta del millón: la apatía ciudadana ante la sangre y el sufrimiento. "Uy, majo, esto está muy fastidiado. Agur".
Agur, eskerrik asko (gracias) y rumbo a la vecina Azkoitia, donde aguarda otra valiente: Pilar Elías, concejal del Partido Popular, viuda de Ramón Baglietto, asesinado en 1980 por Cándido Azpiazu, que abrió una cristalería frente a la casa de Pilar tras de salir de la cárcel. "¿A qué tiene miedo la gente? Pues a esa gentuza. El miedo es libre, pero la gente es muy cobarde y muy cómoda. No quieren meterse en líos. Para mí hay una cobardía impresionante". Levantan los hombros y se acabó. "No pasa nada. Eso sí, en privado te dicen: 'Ay, pobrecito. Ay, qué pena', pero se acabó. Ahí termina todo". Vive protegida. "Y ya son casi 12 años así. Le digo esto para que vea como está la cosa por aquí. En lugar de ir a peor, vamos para atrás".
La gente subordina los aldabonazos de la conciencia a la comodidad de la convivencia. Porque al no poder vivir en la permanente y corrosiva tensión de los asesinatos, las bombas y los secuestros, activa mecanismos de defensa contra lo desagradable y angustioso. "Se niega la evidencia, se deforma esto, se sublima aquello, se aíslan los sentimientos de temor y compasión en unos compartimentos estancos donde no interfieran con el ejercicio corriente de la vida", según la tesis de José Luis Pinillos, catedrático de Psicología, que sabe mucho sobre otra clase de miedo: el de los vascos con hijos, familiares y amigos cercanos a ETA, que rechazan el terrorismo, pero temen que los suyos terminen presos o muertos.
"Nos encontramos muy solos. Y ahora dicen que la Vuelta Ciclista a España no debe pasar por aquí porque esto no es España. Por favor", prosigue Pilar Elías. "¿El PNV? Siempre ha sido muy ambiguo. Juzga como le conviene, pero siempre está más con ellos que con nosotros". ¿Pesimista? "Uff, para cambiar esto se tiene que detener a toda esta gentuza, meterla en la cárcel y de esa forma ya cambiaríamos, pero mientras anden por ahí y con la actitud del PNV, pues poco cabe esperar". Aunque Azkoitia es una localidad relativamente pequeña, apenas 10.000 habitantes, la concejala no conoce a sus votantes. "Nunca sé quién me vota, porque la persona que me vota a mí ya está marcada".
Nadie quiere quedar marcado, y entonces la modorra y ocultamiento de los votantes de los partidos constitucionalistas, de grado o por imperativo legal, son presa fácil de los radicales, que implican a sus electores en una organización casi militar, a toque de trompeta. Más o menos numerosos, a veces siempre los mismos, el activismo abertzale acude a las sesiones plenarias más calientes, integra comités ciudadanos y manifestaciones y no suele malgastar recursos durante el arrinconamiento del enemigo. "Si la presión que ejercen pueden causar graves trastornos psicológicos en determinadas personas o en su entorno, las mantienen y aumentan. Y si el objetivo tiene los apellidos vascos, les jode más", señala un sindicalista con residencia en la zona.
De regreso a Azpeitia -Guipúzcoa es un pañuelo-, una mujer de tez sonrosada, afable y mofletuda analiza la situación. A su manera. Lo hace con el castellano de quien apenas lo utiliza.
-Señora, ¿sabe dónde queda el batzoki?
-Ahí cerca. En la trasera de esa calle.
-Muchas gracias. Por cierto, está la cosa caliente, ¿no? El asesinato de Uria ha sido tremendo.
-Pero yo le digo una cosa: no son malos chicos [los asesinos]. Seguramente han estudiado en la misma escuela que yo y lamentan lo que han hecho, pero alguien les mete cosas en la cabeza.
-Pero es que el alcalde tampoco condena.
-Bueno, es que seguramente él también está amenazado por ETA.
-¿A quién votó usted?
-Ah, eso no se dice.
Nada o poco se dice públicamente contra los autores del atentado que costó la vida a un empresario y buen amigo de José María Bastida, el ex alcalde de Azpeitia durante 20 años, miembro del PNV. "La impotencia es total. Nos piden reaccionar, pero a ver cómo reaccionas ante un caso en el que te pegan tres tiros. Eso sí, la gente del pueblo y de los alrededores ha reaccionado como nunca". Habla un hombre nada cobarde durante el acoso sufrido en el ejercicio del cargo: un grupo de encapuchados le agredió en una tasca porque no cedía unos locales municipales a la previsible subversión batasuna. "Estamos hartos, hartos, hartos, pero desde hace muchos años. No ahora porque han matado a Inazio".
Pero los vecinos no quieren hablar, evitan drenar abiertamente la rabia y el hartazgo. "Les cuesta porque a veces los periodistas... No es que tengan miedo, lo que pasa es que los vascos somos así. Nos cuesta expresarnos, sacar afuera lo que sentimos dentro. Nos cuesta. Somos así y punto, pero estamos hartos. Y los que más sufrimos somos nosotros". El ex alcalde niega que ETA tenga deferencias con los nacionalistas. "A esos les importa poco. A veces se dice: 'Han matado a un socialista, a uno del PP'. No, no, les da lo mismo. Van a lo más fácil. En ese caso han ido a por Inazio porque era muy fácil matarle".
Las manipulaciones mediáticas le cabrean mucho. "Yo he pasado muchos años en la política y conozco los entresijos de lo que es parte de la política. No admito que, aprovechando esta triste ocasión, cierta prensa manipule. Y no digo en el caso de El PAÍS. ¿Y qué consiguen con eso? A la larga perdemos todos". ¿A qué manipulación se refiere? "Pues, por ejemplo, a que nos metan a todos en el mismo saco, como que todos somos lo mismo. Y eso no es así. Yo he estado muchos años amenazado y me he tenido que aguantar".
La cuadrilla de partida de Ignacio Uria en la cafetería Uranga también se dice manipulada cuando El Mundo publicó una fotografía en la que seguían jugando al tute el día del atentado, aparentemente como si nada, como si hubiera muerto de una gripe. La realidad es otra, según un comunicado de los contertulios: "Éramos unos compañeros consternados por lo ocurrido que, finalmente, optaron por jugar una partida de cartas en homenaje al amigo fallecido". También "acudimos al tanatorio consolando a la familia y rezando por el difunto, y fuimos al funeral y a la posterior concentración". No todos entendieron "que tuvieran los hígados" de jugar a las cartas, aunque fuera en homenaje al compañero de mesa, "en lugar de apedrear la sede de ANV", se escucha en algunos lugares.
La sede de Altuna y Uria, SA, dista 30 metros de la farola donde cayó herido de muerte Ignacio Uria Mendizábal. La familia acude todos los miércoles al lugar, señalado con una ofrenda floral, pero prefiere no hablar con la prensa. "Sólo le puedo decir que vamos a seguir trabajando porque nuestra responsabilidad es con las más de 400 familias que dependen de nosotros", dice un portavoz en una oficina de la empresa. "Ya lo hemos dicho todo". Un amigo de los Uria Mendizábal accede a relatar algunos detalles del descalabro emocional de una saga con 32 miembros en la empresa y cerca de 70 en las grandes comilonas y celebraciones. "Están destrozados, pero dispuestos a seguir adelante. Ellos nunca se metieron en política. Y como son tantos, pues imagino que votan diferente. Pero si usted repasa la lista de cargos políticos de cualquier tipo, ellos nunca aparecen".
Los trabajadores de la constructora que son miembros del sindicato ELA-STV, adscrito al PNV, suscribieron el comunicado de condena del asesinato, rechazado por los tres delegados de LAB, la central del independentismo. "La persistencia de ETA sólo nos trae sufrimiento y desánimo. Los atentados deben acabar de una vez por todas. Su obstinación resulta totalmente contraria a los intereses, deseos y aspiraciones de los trabajadores vascos", subraya la nota, cuidadosamente redactada, sin palabras malsonantes, para facilitar su firma. "Uno de los de LAB lloró cuando se enteró que habían matado a Inazio, pero, claro, el sindicato está por arriba...", según el amigo de la familia Uria, que suplica no ser identificado. "El miedo es como una bola que crece y se lleva todo por delante. ¿Y qué vamos a hacer? Son los políticos, los gobiernos de aquí y de allí, los que tienen que arreglar esto".
Y si en España no se torturara tantísimo, pues igual cambiaban las mentalidades de los vascos, dice uno sin asomo de duda: España es un Estado opresor con verdugos y potros de tortura que funden las bielas martirizando a destajo. "Y es que, además, la caverna mediática es la hostia con los vascos. Yo soy nacionalista y, cuando salgo de viaje y pongo la radio, es para descojonarse o echar a correr. Lo comentamos mucho los amigos". El socialista Miguel Reimúndez de Milán, concejal de Azkoitia, nacido en A Coruña, vive en Zumárraga y nada puede comentar en euskera porque no lo habla. Pero, al igual que las personas dispuestas a dar la cara en este reportaje, no tiene pelos en la lengua en castellano. "Lo mismo que se extendió la muerte y el terror al grito de '¡Arriba o Viva España!' hace setenta años, desde hace 40 se hace lo mismo al grito de Gora Euskadi Askatuta", señala. "Eso no quiere decir que todos los que gritaban 'Arriba España' o 'Viva España' defendieran el terror que se imponía, ni todos los que gritan Gora Euskadi Askatuta defiendan el terror actual; aunque, antes los unos y ahora los otros, les dan base y cobertura".
Trabajador en una fábrica, atribuye el pasotismo ciudadano a las supuestas complicaciones y a la desidia de la sociedad, "que olímpicamente pasa de todo". "¿Qué por qué me metí en las listas para concejal? Pues porque siempre he sido sindicalista en Comisiones Obreras y consideré que no podíamos perder el espacio político a nuestro alcance". Y de Zumárraga a San Sebastián, dejando atrás la turbulenta endogamia nacionalista de los valles y montañas guipuzcoanos y la enrevesada ruta de las proclamas de combate: "Gutunak Idatzi", "Presoak etxera", "Indepentzia", "Autodeterminazio", "Askatasuna".
Luis Daniel Izpizua, profesor en un instituto donostiarra, escritor e inteligente observador de las pasiones humanas, critica el quietismo ciudadano y político y la perversa y estéril repetición de las emociones: "Lo que se subraya tras los crímenes cometidos por ETA son las reacciones emocionales, un factor que sirve para señalar la buena o la mala conciencia social, pero que, en mi opinión, es irrelevante". Él no puede sufrir por el asesinato de Ignacio Uria como lo harían sus allegados, ni se le puede exigir que lo haga, "pero sí puedo reprobarlo moral y políticamente y actuar en consecuencia. Es esto último, y no un sufrimiento empático, lo que se le puede exigir a una sociedad amenazada por el terror, y la escenificación de un dolor improbable no puede servir de paliativo para esa exigencia".
Catedrático de Lengua y Literatura españolas, Izpizua apuesta por un vuelco electoral en el Gobierno y Parlamento vascos, y también en los comportamientos sociales y políticos de Euskadi. "Pero si no ocurre, tampoco caeré en el fatalismo. Ya tengo un poco de callo". Llueve intensamente en San Sebastián y en el balcón principal del Ayuntamiento, junto a la playa de la Concha, ondean la bandera española, la ikurriña y la de la UE. La española tremola sin mucho entusiasmo, casi por imperativo legal. -
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"Sólo nos queda hacer frente a la razón española de las armas con las armas en la mano"
Diez "militantes abertzales" anuncian en el diario Gara su decisión de integrarse en la banda terrorista.
PÚBLICO. ES / AGENCIAS - Bilbao - 21/12/2008 12:14
Diez personas en situación de busca y captura anuncian en las páginas de Gara su decisión de ingresar en ETA mediante una declaración remitida al diario acompañada de la imagen a cara descubierta de cuatro de ellas, sin que sus nombres hayan sido facilitados, según señala el periódico.
La declaración, escrita en euskera, que también publica el periódico Berria, está firmada por "hamar euskal herritar" (diez ciudadanos vascos), que se presentan como "militantes de la izquierda abertzale".
La noticia de Gara, que por primera vez publica una información de estas características, está ilustrada por dos fotografías de cuatro de estos diez nuevos integrantes de ETA, tres hombres y una mujer. En la ilustración, los protagonistas están situados tras una mesa sobre la que figura un cartel con el lema en euskera "Seguiremos en la lucha" y con una gran ikurriña de fondo.
"Hemos tomado la decisión de coger las armas y pasar a formar parte de Euskadi Ta Askatasuna"
Entre los motivos que, según ellos, les han llevado a tomar la decisión de ingresar en ETA, citan "la ofensiva represiva y la situación antidemocrática" que consideran vive el pueblo vasco.
El comunicado afirma que "ante la imposibilidad de seguir trabajando en nuestros pueblos, en nuestras organizaciones, los firmantes de esta declaración no tenemos ninguna intención de claudicar, ni de presentarnos en la Audiencia Nacional". "Si el enemigo", añaden, "pretendía neutralizarnos se ha equivocado por completo". "Sólo nos queda hacer frente a la razón española de las armas con las armas en la mano, ¡y lo haremos con determinacón!".
Afirman que "a pesar de no ser de ETA, han pretendido juzgarnos y secuestrarnos como si así lo fuésemos, pero ante esto no nos acobardamos: como muchas otras personas antes que nosotros, hemos tomado la decisión de coger las armas y pasar a formar parte de Euskadi Ta Askatasuna".
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Rosa Diez en el cenit conservador porque hace bien el trabajo sucio de Acebes y Zaplana
Rosa Díez se ha convertido en una especie de obsesión para el conjunto de la derecha marianista y no marianista. Tal obsesión, sin embargo, no está exenta de sensaciones de zozobra, porque ingenuamente algunos timoratos piensan que Díez sigue siendo de izquierdas y eso les genera escrúpulos morales. Pero lo cierto es que cada vez hay más gentes peperas que adoran a la ex socialista y creen que con ella al frente del PP las cosas serían muy distintas.
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Es tanta la fascinación que ejerce Díez en el universo conservador que sus admiradores genoveses empiezan incluso a descartar a la lideresa como su esperanza [y nunca mejor dicho] blanca. Mientras, los amigos de Rodrigo Rato no quieren perder la ocasión y tratan de convencer a su jefe de filas de que dé un paso adelante y se alce con el santo y, a ser posible, también con la limosna.
Isabel Durán
La periodista Isabel Durán, por ejemplo, ha realzado el hechizo de Díez y ha afirmado en un artículo publicado en Época –el semanario de la derecha extrema- que “Rosa Díez presta un servicio impagable a los ciudadanos (…) porque no se ha amedrentrado a la hora de desenmascarar la política antiterrorista del Gobierno”. En realidad, sucede que Díez suple con creces, ella solita, aquel contumaz trabajo sucio del dueto Acebes/Zaplana, lo que provoca enorme satisfacción a la derechona de toda la vida.Edurne UriarteEdurne Uriarte, en ABC, titulaba su artículo de ayer del siguiente modo: “Rosa Díez como síntoma”. Uriarte sí muestra su inquietud por el apogeo de Díez. Advierte Uriarte que “no parece [Díez] buen camino para normalizar la ideología de derechas en España”. Y añade la autora del artículo quien, en los últimos tiempos de Aznar, parecía destinada a muy altas responsabilidades en el PP de Euskadi: “Mientras [la derecha] necesite el pedigrí de izquierdas para justificarse, seguirá en lo que está, en la minoría”.
Paradójica reflexión
Claro que no deja de ser paradójica, como mínimo y siendo extremadamente benevolentes en el juicio, la reflexión de Uriarte. Porque ella –como Rosa Díez, aunque sin ser ni mucho menos tan conocida- también militó en el PSE (PSOE) hasta que se cambió de bando y pasó a ser otra estrella entonces emergente del PP. Es más, Aznar consiguió en su etapa de presidente rodearse de gentes que procedían de la izquierda. Desde periodistas como Martín Prieto y César Alonso de los Ríos, pongamos por caso –hubo bastantes más colegas que hicieron ese recorrido o que jugaron las dos cartas a la vez-, hasta escritores como, sin ir más lejos, Jon Juaristi, al que Aznar nombó director de la Biblioteca Nacional.Demasiados BrutosY es que la Roma de Aznar sí pagaba a los traidores. Ahora, Rajoy –preciso es reconocerlo- lo tiene más difícil. Son los suyos los que ejercen de traidores. Demasiados Brutos para tan débil César.
Enric Sopena es director de El Plural
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diumenge, 14 de desembre del 2008
Les actuacions "cara a la galeria" de Zapatero contra ETA.
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Segons la Presidenta de Madrid, la neocon Espe, les darreres actacions del Govern contra ETA són de cara a la galeria per tapar la intenció de tornar a negociar amb la banda mafiosa.
La més important representant de l'extrema dreta españññola vol fer-nos creure -s'ho creu ella?- que el fet d'haver detingut Txeroki i la seva cúpula i, tres setmanes després, Aitzol i la seva també, així com uns altres cinc membres pròxims a la direcció de la banda s'ha fet de cara a la galeria. L'immens cinisme de la indivídua que governa i demantella Madrid, tanmateix, no entra en total col.lisió amb declaracions semblant de Cospedal.
La prova que el que diu té un mínim de realitat la trobem a les pàgines del diari colpista "El Mundo" quan "destapa" que certs presos etarres que s'han distanciat de l'actual direcció han estat apropats al País Basc, mentre que calla que altres, pròxims a aquesta barbàrie, se'ls ha allunyats. Trillo mateix hi ha estat d'acord. No així Basagoiti ni, per descomptat, la populista demagoga i reaccionària Rosita Díez.
Qui, amb un mínim de decència ètica i rigor intel.lectual pot dir, com s'ha dit, que no es fa prou contra ETA o que es negocia. Ningú.
Que es digui això igual que presentar mocions als ajuntaments per a la immediata dissolució dels ajuntaments en què governa ANV, és enganyar alevosament: qui ha governat -i no ho ha fet- sap que escometre tal acció exigeix una àmplia gamma de proves que no són gens fàcils de trobar i que qualsevol error, precipitació o excés durà al final del procés que de segur ANV iniciaria als Tribunals, a donar la raó a la formació abertzale proetarra.
Però, com que es tracta d'emmerdar, tot val, en la confiança de la ignorància i simplisme de la gent.
Cal, doncs, anar-hi a pams i que cap petit avanç suposi un retrocés major després per a major riallada de la banda. Però no parar.
Separar etarres descerebrats i acostar etarres amb dos dits de front. Detenir però aplicar polítiques penitenciàries intel.ligents contra el món independentista violent. Al final ETA desapareixà però no serà per art d'encantament sinó després d'una negociació sobre armes i sobre presos. Però aquesta negociació, avui, és molt lluny.
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"ETA le propone pagar una cuota anual de 6.000 euros"
40 etarras se dedican a las tareas de extorsión
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Análisis: Dos modelos ante la fase final de ETA
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El PP ignoró en 2003 la Ley de Régimen Local a la hora de disolver ayuntamientos, la misma que ahora invoca para ANV
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Segons la Presidenta de Madrid, la neocon Espe, les darreres actacions del Govern contra ETA són de cara a la galeria per tapar la intenció de tornar a negociar amb la banda mafiosa.
La més important representant de l'extrema dreta españññola vol fer-nos creure -s'ho creu ella?- que el fet d'haver detingut Txeroki i la seva cúpula i, tres setmanes després, Aitzol i la seva també, així com uns altres cinc membres pròxims a la direcció de la banda s'ha fet de cara a la galeria. L'immens cinisme de la indivídua que governa i demantella Madrid, tanmateix, no entra en total col.lisió amb declaracions semblant de Cospedal.
La prova que el que diu té un mínim de realitat la trobem a les pàgines del diari colpista "El Mundo" quan "destapa" que certs presos etarres que s'han distanciat de l'actual direcció han estat apropats al País Basc, mentre que calla que altres, pròxims a aquesta barbàrie, se'ls ha allunyats. Trillo mateix hi ha estat d'acord. No així Basagoiti ni, per descomptat, la populista demagoga i reaccionària Rosita Díez.
Qui, amb un mínim de decència ètica i rigor intel.lectual pot dir, com s'ha dit, que no es fa prou contra ETA o que es negocia. Ningú.
Que es digui això igual que presentar mocions als ajuntaments per a la immediata dissolució dels ajuntaments en què governa ANV, és enganyar alevosament: qui ha governat -i no ho ha fet- sap que escometre tal acció exigeix una àmplia gamma de proves que no són gens fàcils de trobar i que qualsevol error, precipitació o excés durà al final del procés que de segur ANV iniciaria als Tribunals, a donar la raó a la formació abertzale proetarra.
Però, com que es tracta d'emmerdar, tot val, en la confiança de la ignorància i simplisme de la gent.
Cal, doncs, anar-hi a pams i que cap petit avanç suposi un retrocés major després per a major riallada de la banda. Però no parar.
Separar etarres descerebrats i acostar etarres amb dos dits de front. Detenir però aplicar polítiques penitenciàries intel.ligents contra el món independentista violent. Al final ETA desapareixà però no serà per art d'encantament sinó després d'una negociació sobre armes i sobre presos. Però aquesta negociació, avui, és molt lluny.
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"ETA le propone pagar una cuota anual de 6.000 euros"
40 etarras se dedican a las tareas de extorsión
El juez envía a prisión a cinco miembros de la red que ocultaba a etarras huidos
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Análisis: Dos modelos ante la fase final de ETA
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El PP ignoró en 2003 la Ley de Régimen Local a la hora de disolver ayuntamientos, la misma que ahora invoca para ANV
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diumenge, 9 de novembre del 2008
ETA suspende de militancia a su ex líder y negociador en la tregua
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La política pot acabar amb la banda mafiosa i els descerebrats que la dirigeixen. En la mesura que petites escisions vulguin fer política i desfer-se de la tutel.la dels assassins, la falta d'intel.ligència i capacitat dels dirigents poden autoliquidar la banda. Per a això cal, però, seguir amb la detenció i desarticulació de comandos i llurs cobertures legals.
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ETA suspende de militancia a su ex líder y negociador en la tregua
JOSÉ LUIS BARBERÍA -
El aparato militar toma represalias.- Otegi, Erkizia y Usabiaga forman una plataforma propia.- Las bases piden atacar selectivamente al PNV
La ruptura de la tregua reabrió en ETA y Batasuna una brecha divisoria que ha llegado a resquebrajar el propio núcleo dirigente de la organización terrorista. Fuentes de los servicios de información policiales aseguran que Francisco Javier López Peña, Thierry o Zulos, representante de ETA en las frustradas negociaciones con el Gobierno español y elemento clave del periodo de tregua, se encuentra suspendido de militancia y a la espera de que la actual dirección de la banda adopte sobre él una decisión definitiva. En idéntica situación permanece la antigua dirigente de Batasuna integrada en el aparato político de ETA Ainhoa Ozaeta, la encapuchada que el 22 de marzo de 2006 anunció el "alto el fuego" en el vídeo enviado a la televisión vasca (ETB). Ambos fueron detenidos el 20 de mayo pasado en Burdeos, en la misma operación policial en la que fueron arrestados también Jon Salaberria e Igor Suberbiola, miembros igualmente del aparato político.
El terrorismo de ETA
A FONDO
Dos franquicias de 'kale borroka' se han puesto en marcha en suelo francés para amenazar al Gobierno de París
ETA sigue sin ser una prioridad para Francia. Y los franceses acusan a España de desmedido afán publicitario
López Peña, 'Thierry', cerró el grifo de la financiación a 'Txeroki' para impedir atentados durante la tregua
Arnaldo Otegi, Rafa Díez y otros promueven ahora una plataforma independentista sin contar con ETA
La división interna recorre, asimismo, las desmoralizadas filas militantes de Batasuna y se manifiesta en la promoción de dinámicas y proyectos de participación electoral que cuestionan implícitamente el papel de "vanguardia dirigente" asignado a ETA y se anticipan a la posibilidad de que la organización terrorista opte por la abstención y el boicoteo de las elecciones. Arnaldo Otegi, el ex portavoz de Batasuna recientemente excarcelado, el ex secretario general del sindicato LAB, Rafael Díez Usabiaga, y otros antiguos dirigentes como Tasio Erkizia están impulsando junto al ex secretario general de ELA, Joseba Elorrieta, y el ex consejero vasco de EA, Sabin Intxaurraga, la creación de una plataforma independentista abierta a las formaciones políticas y sindicales de izquierda abertzale: EA, Aralar, Zutik y Euskal Batasuna (partido de ámbito vasco-francés), además de ELA. La creación de esta plataforma, un remedo de Nafarroa Bai, con Batasuna en el lugar del PNV, les permitiría a la base militante y a su electorado salir del ostracismo político, salvar la prohibición judicial que pesa sobre su actividad pública y descargarse, en buena medida, de la férrea tutela que ejerce la organización terrorista. El congreso nacional del sindicato ELA ha condicionado su participación a que el proceso sea "democrático" y "civil", esto es: libre de las presiones e interferencias de ETA. Y cabe pensar que las condiciones de EA, partido que parece decantarse por romper su alianza electoral con el PNV, y del resto de los grupos convocados no serían menos exigentes. La incógnita reside en saber si los promotores de este proyecto seguirán adelante en el caso de que la organización terrorista lo rechace.
Aunque la dimensión de la crisis resulta difícilmente mensurable en una organización de estructuras estancas como ETA, parece claro que la insospechada fractura abrió en su seno una brecha de gran calado. El aparato militar, que dirige Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, acusó a López Peña de haberle cerrado el grifo de la financiación durante el periodo previo a la declaración de tregua para impedir que cometieran atentados. Estos y otros datos obtenidos recientemente deshacen la idea de que Thierry, a quien llegó a atribuírsele la doble jefatura militar y política, desempeñó un papel determinante a favor de la reanudación de la violencia. Por el contrario, pese a la actitud desafiante y chulesca que adoptó en su último encuentro con el Gobierno, reunión a la que, para sorpresa de sus interlocutores, acudió solo, López Peña no respaldó el atentado contra la T-4 de Barajas. Al igual que Arnaldo Otegui, siempre creyó que la dinámica del bombazo no sólo no ablandaría la voluntad del Gobierno español, sino que acabaría por agostar la vía de la negociación, como así fue.
La razón por la que Josu Ternera no acudió a esa última reunión sigue siendo un misterio envuelto en conjeturas diversas que van desde su destitución al frente del aparato político hasta la reaparición de la enfermedad cancerígena que padeció en el pasado y de la que se le suponía curado. "Puede que, simplemente, haya optado por quitarse de en medio, vista la situación de enfrentamiento interno. Eso le pega bastante", comenta un investigador policial. En cualquier caso, conviene relativizar las diferencias y tener en cuenta que la propia dinámica violenta de las organizaciones terroristas ejerce un efecto envolvente que arrastra al colectivo hacia la ortodoxia oficial. "La diferencia entre Txeroki y Thierry puede estar en que mientras el primero es partidario de matar todo el rato, el segundo piensa que sería mejor hacerlo los lunes, miércoles y viernes de ocho a tres", ironiza un analista policial. Hablar de moderados o blandos en el mundo del terrorismo vasco es, efectivamente, una broma macabra. De hecho, las críticas a la continuidad de la lucha armada vertidas por algunos presos no se han sustentado nunca en juicios éticos, lo que exigiría una reflexión autocrítica sincera y valiente, sino en la conveniencia estratégica o en la oportunidad de poner fin a una violencia que se habría revelado ineficaz o contraproducente.
La línea divisoria que recorre ETA-Batasuna deslinda dos análisis, dos percepciones más bien, adobadas, a veces, en la experiencia y en los sentimientos personales de cansancio, decepción, frustración o temor, y hasta en las dudas íntimas, nunca aireadas, que la violencia terrorista llega a suscitar incluso en ese universo sectario. Mientras los más posibilistas, los menos fanatizados, creen que la lucha armada de ETA puede terminar arruinando el proyecto político de la izquierda abertzale en la medida en que provoca un rechazo cada vez mayor de la sociedad vasca y carece de la fortaleza suficiente para forzar la mano del Estado español, los más recalcitrantes y sanguinarios difunden la tesis de que, en realidad, es el Estado español el que necesita desesperadamente negociar con ellos. Sostienen que la acción de ETA ha impedido la consolidación del Estado autonómico y ha abocado a España a una grave crisis territorial de la que no se repondrá hasta que obtenga la paz en Euskadi. "No cabe duda de que hemos salido de este proceso negociador reforzados en nuestros planteamientos y que hemos conseguido la internacionalización del conflicto, aunque haya habido desmovilización", escriben. Tan convencidos están de que pueden volver a sentar al Gobierno a negociar, que quieren ver en el incremento de la represión policial y judicial un indicativo del afán gubernamental en negociar con una ETA-Batasuna debilitada.
Los zutabes (boletín interno de ETA) ofrecieron durante la tregua significativas muestras de que esa teoría alentaba los pasos de la banda. Pocos meses después del "alto el fuego", el propio EKIN (sustituto de KAS, órgano de dirección y coordinación del entramado civil dirigido por ETA) explicó que el proceso debía servir a los objetivos de la autodeterminación y la territorialidad (Navarra), y no tenía por qué ser definitivo, por lo que se reservaban la posibilidad de "responder a los ataques". Y sin embargo, además de la oportunidad de avanzar en la consecución de sus objetivos políticos, buena parte de la militancia de Batasuna vio en las negociaciones con el Gobierno la ocasión propicia para la búsqueda de una salida digna al "conflicto". Muchos no entendieron que ETA rompiera la tregua y se embarcara en un "nuevo ciclo de enfrentamiento", cuando la percepción dominante era que la doble negociación -la de los partidos vascos (excepto el PP) y la del Gobierno con ETA- no estaba enteramente agotada. Ahora se sabe, conocida la suspensión de militancia de López Peña y de Ainhoa Ozaeta -compañera sentimental de Ekaitz Urrutikoetxea, el hijo de Josu Ternera-, que el enfrentamiento llegó a darse en las entrañas mismas de ETA.
Año y medio después de la vuelta al asesinato, las divisiones persisten sin que las medidas adoptadas por la dirección de la banda hayan logrado restablecer la confianza ni el ánimo militante. Para contrarrestar el malestar en campo propio y poder enarbolar el supuesto apoyo de la mayoría, la dirección ha abierto una suerte de debate interno en el que han participado también los presos y los huidos organizados en el extranjero. La participación en esta "asamblea no presencial" consistía en la posibilidad de comentar, por escrito, forzosamente, el documento sobre la línea política a seguir elaborado por la dirección. A juzgar por las respuestas, no parece que se hayan despejado las dudas.
Asomarse a ese debate desarrollado a lo largo del año es penetrar en un universo irreal en el que los criminales se reclaman víctimas de sus víctimas, damnificados del misterioso empeño en "prolongar el sufrimiento y el conflicto" que pondrían los condenados a morir a sus manos. Combatientes de una guerra invisible de la que extraen el derecho, o mejor dicho, la ineludible obligación patriótica, del asesinato, los autoerigidos guardianes del pueblo vasco ignoran el dato de que la gran mayoría del pueblo vasco realmente existente les odia y teme a partes iguales.
De los 115 escritos con valoraciones y propuestas sobre la línea política a seguir aportados por el conjunto de la militancia e intervenidos por la policía, una decena aborda la cuestión de si deben incluir al PNV entre sus objetivos. El asunto ya fue debatido en la asamblea interna desarrollada entre 2002 y 2003, y aunque no faltaron los partidarios de golpear frontalmente al partido, se acordó entonces dejar esa opción en suspenso hasta que estuviera claro el sentido de la evolución de la primera fuerza nacionalista. A partir de aquel debate, eso sí, la Ertzaintza fue considerada objetivo en cualquiera de sus niveles, y ETA se reservó la posibilidad de atentar contra los miembros del PNV que se significaran por su hostilidad hacia la "izquierda abertzale".
También ahora han renunciado, de momento, a actuar sin distingos contra el PNV, aunque la insistencia en la cuestión y las respuestas ofrecen un panorama preocupante. "Respecto al PNV, no digo que debamos abrir de par en par ese frente, pero sí que veo adecuado ir, taca, taca, dando algunos golpes", escribe un militante. "¿A qué estamos esperando? No podemos tratarlos como a enemigos principales, pero tampoco continuar con la indefinición actual. No hay una parte buena y otra mala. Todo el partido es malo", indica otro. "La cuestión es cuándo, cómo y dónde dar. (...) Puede haber un montón de maneras para hacerlo. Dar a personas inmersas en el mundo de la corrupción o a empresarios, hacer una especie de discriminación con el impuesto, darles a sus empresas...". Sólo una de las 10 respuestas es contraria a actuar contra el PNV.
El nulo ascendente de los elementos incorporados a EKIN, jóvenes clandestinos, obedientes, fanatizados y de escasa formación, tampoco ha contribuido, precisamente, a superar los recelos que dentro de Batasuna inspira la actual línea de ETA, ni a resolver las dificultades que la ilegalización acarrea en la práctica.
Tal y como preveían los sectores menos fanatizados, la vuelta a las armas ha traído consigo el regreso a la marginación política. La ilegalización judicial de sus siglas de ocasión -ANV y PCTV- alcanzará a buena parte de los 430 concejales de que disponen en la actualidad y pone fecha de caducidad, abril del año próximo, a los nueve escaños con que cuentan en la Cámara vasca. Y si la movilización callejera es el termómetro adecuado para medir el ánimo de Batasuna, habrá que convenir que éste se encuentra en horas muy bajas: menos de 3.000 manifestantes en las últimas convocatorias "a nivel nacional". Además, las encuestas y sondeos elaborados por el Gobierno y la Universidad del País Vasco dan cuenta del incremento del rechazo social al terrorismo y de la reducción significativa del número de independentistas.
En este contexto, ETA apuesta por el terrorismo a lo grande, convencida, por lo visto, de que le bastarán unas vueltas de tuerca más para volver a sentar al Estado a negociar. Lo que busca ahora es la máxima conmoción política y social, ahondar en la depuración de los no nacionalistas (el ex concejal socialista Isaías Carrasco), silenciar a sus críticos, dejar que el miedo campee en Euskadi y fuera de Euskadi. "Nuestro objetivo tiene que ser urgir la resolución del conflicto", escriben hoy los jóvenes de Segi, de la misma manera que los jóvenes de Jarrai escribían en 1995: "Se trata de acelerar el proceso y ganar", cuando "acelerar" quería decir llevar a cabo ekintzas (atentados) de extrema crueldad, como el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.
"Pondremos en marcha una presión continua sobre los responsables de la prolongación del conflicto. No les dejaremos vivir con normalidad en el pueblo. Periodistas, empresarios, concejales, partidos políticos. (...) Se les fotografiará para hacer carteles propios con su rostro. (...) Hay que dar vía a ataques puntuales", subrayan los jefes de Segi, tras aleccionar a sus seguidores sobre la conveniencia de camuflarse debidamente -"el sujeto no es Segi, sino el Movimiento Juvenil", puntualizan- a la hora de dar "respuesta a la estrategia de guerra de los Estados".
Las estructuras de la ETA civil han solventado hasta ahora algunos de los obstáculos que acarrea la ilegalización gracias a que la dirección y coordinación se ejercen desde Francia, donde Batasuna es una asociación legal. Pero, cuatro años después de la comisión rogatoria en la que el juez Garzón se interesó por las actividades de esta formación en el país vecino, también la justicia francesa ha empezado a moverse. Según fuentes judiciales españolas, la propia fiscalía francesa está planteándose iniciar un proceso de ilegalización de Batasuna en Francia, aunque más por compromiso con España que por iniciativa propia. La protesta que la detención de los responsables locales de Batasuna ha suscitado entre algunos alcaldes de la región -"no se deben ilegalizar las ideas", han apuntado, como si ése fuera el caso- ha irritado a las autoridades gubernativas, sobre todo, porque algunas de estas quejas provienen de regidores de la derecha que se apoyan en alianzas con nacionalistas. "¿Es mejor tener a Batasuna clandestina en Francia que a la vista y controlada?", se pregunta un analista policial francés.
Pese a que la colaboración hispanofrancesa alcanza calificativos de sublime o insuperable en boca de los políticos de uno y otro país, el día a día no está exento de lagunas y dificultades. Cinco meses y medio después de la detención de López Peña, la policía española sigue sin disponer de la copia de la información encriptada que el terrorista guardaba en su ordenador. "Por lo general, suelen dejarnos que echemos un rápido vistazo a la documentación por si hay algo operativo a la vista, antes de ponerlo bajo control judicial", indica un policía español. El problema es que los tribunales antiterroristas de París trabajan con un único perito privado experto en desencriptar, y que el asunto de ETA no figura, a menudo, entre las prioridades francesas.
"Es desesperante", se lamenta un magistrado de la Audiencia Nacional, "no podemos hacer nada por muchos desencriptadores expertos que tengamos en la Guardia Civil y en el CNI". Sin negar la penuria de recursos materiales y humanos con que trabajan, los franceses reprochan a su vez a la parte española el desmedido afán por dar la máxima publicidad a todo lo relacionado con ETA. "Tuvimos que precipitar la detención de Thierry porque, increíblemente, resultó que había un equipo de televisión español merodeando por la zona. ¿Y sabe usted que, según el calendario de citas que encontramos en la vivienda, iba a producirse una reunión del comité ejecutivo en fechas posteriores?".
La respuesta a la colaboración policial francesa y a la pretendida "opresión" del Estado francés ha sido activar los grupos de kale borroka (lucha callejera) Irrintzi y Euskal Herria ez da Salgai (El Pueblo Vasco no se Vende), dos franquicias suyas que hostigan particularmente al sector inmobiliario. Es su manera de enseñar la zarpa a las autoridades francesas y de hacer patente la amenaza de que podrían pasar a mayores si el Gobierno de París les aprieta el cerco. "Se ha dado un salto cualitativo. (...) Las acciones de sabotaje demuestran que se ha abierto una nueva fase de lucha que estamos dispuestos a sostener con firmeza. (...) Si el Estado francés persiste del mismo modo en la profundización de la estrategia de la represión, la respuesta popular y la movilización serán también contundentes. (...) Francia debe tener claro que el conflicto al que parece mantenerse ajena está también en su territorio", se indica en uno de los zutabes.
ETA no anda sobrada de dinero, dicen los expertos policiales, porque buena parte de los extorsionados han empezado a retraerse a raíz del procesamiento en España de una serie de empresarios. "Pueden sobrevivir con tres millones de euros al año porque ahora son una organización más pequeña y obsesionada con las filtraciones, pero si nadie les pagara el impuesto, tendrían que cerrar en tres meses por falta de liquidez", apunta un investigador francés. De lo que anda sobrada es de colaboradores que seleccionan, marcan y presionan en Euskadi a las víctimas de la extorsión. La documentación incautada invita a pensar que puede haber hasta una cuarentena de individuos ocupados en estos menesteres bajo las instrucciones de cuatro responsables, uno por provincia. Y mientras haya dinero será difícil que los más fanáticos y obtusos se planteen seriamente abandonar el terrorismo, por muchas discrepancias internas que surjan en su seno y por grande que sea el rechazo del pueblo vasco.
Si ETA está ahora lanzada a causar el mayor daño posible es también porque en estos momentos busca enterrar las críticas internas con los escombros de sus bombas, porque necesita demostraciones de fuerza para convencer a sus bases de que la victoria está al alcance de la mano. Es la historia de siempre repetida en un ciclo infernal, eso sí, cada vez más corto y recurrente; la historia del maquinista que salta en marcha de un tren desbocado a punto de descarrilar y que es sustituido por otro maquinista que, a su vez, aumenta la velocidad, antes de ser reemplazado por un tercero que...
Hay dos posiciones en ETA-Batasuna, pero está por ver si existe una voluntad de poner fin a esta locura sangrienta. Y es que para que se conforme esa voluntad hará falta que el maquinista se mantenga en su puesto, frene la locomotora y cierre el paso a los conductores suicidas, aunque sea a riesgo de que los fanáticos le llamen traidor y le peguen un tiro. Es decir, hará falta alguien responsable y valiente para la historia de Euskadi, alguien de un perfil inexistente hasta ahora entre tantos críticos que, por temor religioso a ser expulsados de la secta o por miedo físico, terminan sometiéndose a los dictados del otro lado (los jefes de ETA en Francia); en el lado oscuro de la fuerza.
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Las muchas muertes de 'Pertur'
32 años después de la desaparición del dirigente etarra, un juez investiga si fue asesinado por los comandos especiales de ETA, neofascistas o policías
L. R. AIZPEOLEA / M. ALTOZANO - Madrid - 09/11/2008
El 23 de julio de 1976 el dirigente de ETA Político-militar Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur, desapareció en el sur de Francia. Esa mañana se le vio subir en un vehículo, acompañado de Francisco Múgica Pakito y de Miguel Ángel Apalategi Apala, miembros de los comandos especiales de ETAp-m, que, posteriormente, afirmaron que le habían dejado en la frontera de Behobia. Días después, la Triple A reivindicaba su desaparición. Transcurridos 32 años, un juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha abierto una investigación a instancias de los padres del desaparecido.
Compañeros en ETA
La familia presenta tres hipótesis ante el juez
'Pertur' dimitió en desacuerdo con el asesinato del empresario Berazadi
El hecho de que Apala y Pakito fueran los últimos que vieron a Pertur con vida suscitó la sospecha de que ambos eran los autores de la desaparición. Muy pocos sabían entonces que Pertur mantenía serias diferencias con los comandos especiales de ETA, cuyo líder era entonces Eugenio Etxebeste, Antxon.
Esas diferencias se revelaron de modo patente con motivo del asesinato del empresario Ángel Berazadi, secuestrado por los poli-milis. Pertur se opuso a su asesinato, pero perdió la votación y dimitió. Los responsables de los comandos especiales de ETA convocaron una asamblea de cuadros para debatir la crisis.
Dos días antes de la asamblea, Pertur fue secuestrado por los comandos especiales con la absurda excusa de que había puesto en peligro a la organización con el envío de cartas a la cárcel. También le acusaron de intentar conectar con el Gobierno a través del abogado Juan María Bandrés.
Pero aún había más. Doce días antes de su desaparición, Pertur escribió unas cartas reveladoras de su estado de ánimo hacia los dirigentes de los comandos especiales: "Estos bestias han creado un clima tal en la organización que han transformado a ETA en Euskadi Norte no en un colectivo de revolucionarios, sino en un estado policial donde cada uno sospecha del vecino y este del otro". También escribió: "No logro zafarme de esta dinámica infernal de las conspiraciones, del infundio, de la mentira, etcétera, de esa dinámica que tiende a eliminar rivales políticos, no por medio del debate político sino a través de sucias maniobras en nombre de la disciplina, de la seguridad...".
Las sospechas no vieron la luz hasta año y medio después, enero de 1978, en que la familia de Pertur señaló como sospechosos de su desaparición a los jefes de los comandos especiales.
Pertur era un adelantado para la época en ETA. Había abierto en su seno un debate al pretender crear un partido desde ETA, al dar protagonismo a lo que entonces se denominaba la lucha de masas sobre la lucha armada, y al fijar una política de alianzas de izquierdas, abierta a partidos no nacionalistas. Ahí radicaban sus diferencias con los especiales de ETA Político-militar, que en septiembre de 1977 se fusionaron con la rama militar de la banda, dando lugar a la actual ETA Militar.
En enero de 1978, ETA Militar respondió a la familia de Pertur, reconociendo las diferencias políticas de Pertur con los comandos especiales. Pero rechazó que éstos le hubieran hecho desaparecer. A su vez, la dirección de ETAp-m no obtuvo conclusión alguna: "A pesar de que se nos han presentado numerosas pistas o indicaciones, tanto en una dirección como en la otra -extrema derecha o comandos especiales de ETA-, no se han podido reunir elementos de juicio ni pruebas para formular una acusación concreta".
La versión dominante, la de la autoría de Pakito y Apala, ha sido cuestionada posteriormente en el documental El año de todos los demonios, que sigue una nueva pista, la de los neofascistas italianos. Presentado en el Festival de Cine de San Sebastián en 2007, el filme ha sido escrito y dirigido por Ángel Amigo, ex polimili y autor del libro Pertur, ETA 71-76, en el que ensalzaba la figura del dirigente desaparecido.
Según testimonios recogidos por jueces italianos en 1984, significados neofascistas como Della Chiae, Concutelli, Cauchi o Calore actuaron contra ETA en 1976 en diversos atentados. Entre ellos, el secuestro de un etarra al que narcotizaron y trasladaron a España. Concutelli le habría entregado a los grupos que trabajaban para la policía española, que se encargaría de interrogarle y hacerle desaparecer.
La pista neofascista ha sembrado dudas en personas vinculadas a Pertur, convencidas moralmente, ya que nunca hubo pruebas, de la autoría de los comandos especiales. Algunos se preguntan por el absurdo de que Apala y Pakito asesinaran a Pertur, tras haberle recogido en su coche a la vista de todos. También recuerdan que en abril de 1976, tres meses antes del secuestro de Pertur, ETA Militar asesinó a dos policías españoles en el sur de Francia, y que los responsables policiales prometieron venganza. Era una época en que los parapoliciales eran muy activos en Euskadi. Treinta y dos años después siguen los interrogantes.
Compañeros en ETA
- Eugenio Etxebeste, 'Antxon'. Era líder de los comandos especiales de
ETAp-m. Está en libertad.
- Francisco Múgica Garmendia, 'Pakito'. Era de los comandos especiales. Llegó a ser el máximo dirigente de ETA militar. Está en prisión.
- Miguel Ángel Apalategui, 'Apala'. Era de los comandos especiales. Se encuentra huido en Suramérica.
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La política pot acabar amb la banda mafiosa i els descerebrats que la dirigeixen. En la mesura que petites escisions vulguin fer política i desfer-se de la tutel.la dels assassins, la falta d'intel.ligència i capacitat dels dirigents poden autoliquidar la banda. Per a això cal, però, seguir amb la detenció i desarticulació de comandos i llurs cobertures legals.
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ETA suspende de militancia a su ex líder y negociador en la tregua
JOSÉ LUIS BARBERÍA -
El aparato militar toma represalias.- Otegi, Erkizia y Usabiaga forman una plataforma propia.- Las bases piden atacar selectivamente al PNV
La ruptura de la tregua reabrió en ETA y Batasuna una brecha divisoria que ha llegado a resquebrajar el propio núcleo dirigente de la organización terrorista. Fuentes de los servicios de información policiales aseguran que Francisco Javier López Peña, Thierry o Zulos, representante de ETA en las frustradas negociaciones con el Gobierno español y elemento clave del periodo de tregua, se encuentra suspendido de militancia y a la espera de que la actual dirección de la banda adopte sobre él una decisión definitiva. En idéntica situación permanece la antigua dirigente de Batasuna integrada en el aparato político de ETA Ainhoa Ozaeta, la encapuchada que el 22 de marzo de 2006 anunció el "alto el fuego" en el vídeo enviado a la televisión vasca (ETB). Ambos fueron detenidos el 20 de mayo pasado en Burdeos, en la misma operación policial en la que fueron arrestados también Jon Salaberria e Igor Suberbiola, miembros igualmente del aparato político.
El terrorismo de ETA
A FONDO
Dos franquicias de 'kale borroka' se han puesto en marcha en suelo francés para amenazar al Gobierno de París
ETA sigue sin ser una prioridad para Francia. Y los franceses acusan a España de desmedido afán publicitario
López Peña, 'Thierry', cerró el grifo de la financiación a 'Txeroki' para impedir atentados durante la tregua
Arnaldo Otegi, Rafa Díez y otros promueven ahora una plataforma independentista sin contar con ETA
La división interna recorre, asimismo, las desmoralizadas filas militantes de Batasuna y se manifiesta en la promoción de dinámicas y proyectos de participación electoral que cuestionan implícitamente el papel de "vanguardia dirigente" asignado a ETA y se anticipan a la posibilidad de que la organización terrorista opte por la abstención y el boicoteo de las elecciones. Arnaldo Otegi, el ex portavoz de Batasuna recientemente excarcelado, el ex secretario general del sindicato LAB, Rafael Díez Usabiaga, y otros antiguos dirigentes como Tasio Erkizia están impulsando junto al ex secretario general de ELA, Joseba Elorrieta, y el ex consejero vasco de EA, Sabin Intxaurraga, la creación de una plataforma independentista abierta a las formaciones políticas y sindicales de izquierda abertzale: EA, Aralar, Zutik y Euskal Batasuna (partido de ámbito vasco-francés), además de ELA. La creación de esta plataforma, un remedo de Nafarroa Bai, con Batasuna en el lugar del PNV, les permitiría a la base militante y a su electorado salir del ostracismo político, salvar la prohibición judicial que pesa sobre su actividad pública y descargarse, en buena medida, de la férrea tutela que ejerce la organización terrorista. El congreso nacional del sindicato ELA ha condicionado su participación a que el proceso sea "democrático" y "civil", esto es: libre de las presiones e interferencias de ETA. Y cabe pensar que las condiciones de EA, partido que parece decantarse por romper su alianza electoral con el PNV, y del resto de los grupos convocados no serían menos exigentes. La incógnita reside en saber si los promotores de este proyecto seguirán adelante en el caso de que la organización terrorista lo rechace.
Aunque la dimensión de la crisis resulta difícilmente mensurable en una organización de estructuras estancas como ETA, parece claro que la insospechada fractura abrió en su seno una brecha de gran calado. El aparato militar, que dirige Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki, acusó a López Peña de haberle cerrado el grifo de la financiación durante el periodo previo a la declaración de tregua para impedir que cometieran atentados. Estos y otros datos obtenidos recientemente deshacen la idea de que Thierry, a quien llegó a atribuírsele la doble jefatura militar y política, desempeñó un papel determinante a favor de la reanudación de la violencia. Por el contrario, pese a la actitud desafiante y chulesca que adoptó en su último encuentro con el Gobierno, reunión a la que, para sorpresa de sus interlocutores, acudió solo, López Peña no respaldó el atentado contra la T-4 de Barajas. Al igual que Arnaldo Otegui, siempre creyó que la dinámica del bombazo no sólo no ablandaría la voluntad del Gobierno español, sino que acabaría por agostar la vía de la negociación, como así fue.
La razón por la que Josu Ternera no acudió a esa última reunión sigue siendo un misterio envuelto en conjeturas diversas que van desde su destitución al frente del aparato político hasta la reaparición de la enfermedad cancerígena que padeció en el pasado y de la que se le suponía curado. "Puede que, simplemente, haya optado por quitarse de en medio, vista la situación de enfrentamiento interno. Eso le pega bastante", comenta un investigador policial. En cualquier caso, conviene relativizar las diferencias y tener en cuenta que la propia dinámica violenta de las organizaciones terroristas ejerce un efecto envolvente que arrastra al colectivo hacia la ortodoxia oficial. "La diferencia entre Txeroki y Thierry puede estar en que mientras el primero es partidario de matar todo el rato, el segundo piensa que sería mejor hacerlo los lunes, miércoles y viernes de ocho a tres", ironiza un analista policial. Hablar de moderados o blandos en el mundo del terrorismo vasco es, efectivamente, una broma macabra. De hecho, las críticas a la continuidad de la lucha armada vertidas por algunos presos no se han sustentado nunca en juicios éticos, lo que exigiría una reflexión autocrítica sincera y valiente, sino en la conveniencia estratégica o en la oportunidad de poner fin a una violencia que se habría revelado ineficaz o contraproducente.
La línea divisoria que recorre ETA-Batasuna deslinda dos análisis, dos percepciones más bien, adobadas, a veces, en la experiencia y en los sentimientos personales de cansancio, decepción, frustración o temor, y hasta en las dudas íntimas, nunca aireadas, que la violencia terrorista llega a suscitar incluso en ese universo sectario. Mientras los más posibilistas, los menos fanatizados, creen que la lucha armada de ETA puede terminar arruinando el proyecto político de la izquierda abertzale en la medida en que provoca un rechazo cada vez mayor de la sociedad vasca y carece de la fortaleza suficiente para forzar la mano del Estado español, los más recalcitrantes y sanguinarios difunden la tesis de que, en realidad, es el Estado español el que necesita desesperadamente negociar con ellos. Sostienen que la acción de ETA ha impedido la consolidación del Estado autonómico y ha abocado a España a una grave crisis territorial de la que no se repondrá hasta que obtenga la paz en Euskadi. "No cabe duda de que hemos salido de este proceso negociador reforzados en nuestros planteamientos y que hemos conseguido la internacionalización del conflicto, aunque haya habido desmovilización", escriben. Tan convencidos están de que pueden volver a sentar al Gobierno a negociar, que quieren ver en el incremento de la represión policial y judicial un indicativo del afán gubernamental en negociar con una ETA-Batasuna debilitada.
Los zutabes (boletín interno de ETA) ofrecieron durante la tregua significativas muestras de que esa teoría alentaba los pasos de la banda. Pocos meses después del "alto el fuego", el propio EKIN (sustituto de KAS, órgano de dirección y coordinación del entramado civil dirigido por ETA) explicó que el proceso debía servir a los objetivos de la autodeterminación y la territorialidad (Navarra), y no tenía por qué ser definitivo, por lo que se reservaban la posibilidad de "responder a los ataques". Y sin embargo, además de la oportunidad de avanzar en la consecución de sus objetivos políticos, buena parte de la militancia de Batasuna vio en las negociaciones con el Gobierno la ocasión propicia para la búsqueda de una salida digna al "conflicto". Muchos no entendieron que ETA rompiera la tregua y se embarcara en un "nuevo ciclo de enfrentamiento", cuando la percepción dominante era que la doble negociación -la de los partidos vascos (excepto el PP) y la del Gobierno con ETA- no estaba enteramente agotada. Ahora se sabe, conocida la suspensión de militancia de López Peña y de Ainhoa Ozaeta -compañera sentimental de Ekaitz Urrutikoetxea, el hijo de Josu Ternera-, que el enfrentamiento llegó a darse en las entrañas mismas de ETA.
Año y medio después de la vuelta al asesinato, las divisiones persisten sin que las medidas adoptadas por la dirección de la banda hayan logrado restablecer la confianza ni el ánimo militante. Para contrarrestar el malestar en campo propio y poder enarbolar el supuesto apoyo de la mayoría, la dirección ha abierto una suerte de debate interno en el que han participado también los presos y los huidos organizados en el extranjero. La participación en esta "asamblea no presencial" consistía en la posibilidad de comentar, por escrito, forzosamente, el documento sobre la línea política a seguir elaborado por la dirección. A juzgar por las respuestas, no parece que se hayan despejado las dudas.
Asomarse a ese debate desarrollado a lo largo del año es penetrar en un universo irreal en el que los criminales se reclaman víctimas de sus víctimas, damnificados del misterioso empeño en "prolongar el sufrimiento y el conflicto" que pondrían los condenados a morir a sus manos. Combatientes de una guerra invisible de la que extraen el derecho, o mejor dicho, la ineludible obligación patriótica, del asesinato, los autoerigidos guardianes del pueblo vasco ignoran el dato de que la gran mayoría del pueblo vasco realmente existente les odia y teme a partes iguales.
De los 115 escritos con valoraciones y propuestas sobre la línea política a seguir aportados por el conjunto de la militancia e intervenidos por la policía, una decena aborda la cuestión de si deben incluir al PNV entre sus objetivos. El asunto ya fue debatido en la asamblea interna desarrollada entre 2002 y 2003, y aunque no faltaron los partidarios de golpear frontalmente al partido, se acordó entonces dejar esa opción en suspenso hasta que estuviera claro el sentido de la evolución de la primera fuerza nacionalista. A partir de aquel debate, eso sí, la Ertzaintza fue considerada objetivo en cualquiera de sus niveles, y ETA se reservó la posibilidad de atentar contra los miembros del PNV que se significaran por su hostilidad hacia la "izquierda abertzale".
También ahora han renunciado, de momento, a actuar sin distingos contra el PNV, aunque la insistencia en la cuestión y las respuestas ofrecen un panorama preocupante. "Respecto al PNV, no digo que debamos abrir de par en par ese frente, pero sí que veo adecuado ir, taca, taca, dando algunos golpes", escribe un militante. "¿A qué estamos esperando? No podemos tratarlos como a enemigos principales, pero tampoco continuar con la indefinición actual. No hay una parte buena y otra mala. Todo el partido es malo", indica otro. "La cuestión es cuándo, cómo y dónde dar. (...) Puede haber un montón de maneras para hacerlo. Dar a personas inmersas en el mundo de la corrupción o a empresarios, hacer una especie de discriminación con el impuesto, darles a sus empresas...". Sólo una de las 10 respuestas es contraria a actuar contra el PNV.
El nulo ascendente de los elementos incorporados a EKIN, jóvenes clandestinos, obedientes, fanatizados y de escasa formación, tampoco ha contribuido, precisamente, a superar los recelos que dentro de Batasuna inspira la actual línea de ETA, ni a resolver las dificultades que la ilegalización acarrea en la práctica.
Tal y como preveían los sectores menos fanatizados, la vuelta a las armas ha traído consigo el regreso a la marginación política. La ilegalización judicial de sus siglas de ocasión -ANV y PCTV- alcanzará a buena parte de los 430 concejales de que disponen en la actualidad y pone fecha de caducidad, abril del año próximo, a los nueve escaños con que cuentan en la Cámara vasca. Y si la movilización callejera es el termómetro adecuado para medir el ánimo de Batasuna, habrá que convenir que éste se encuentra en horas muy bajas: menos de 3.000 manifestantes en las últimas convocatorias "a nivel nacional". Además, las encuestas y sondeos elaborados por el Gobierno y la Universidad del País Vasco dan cuenta del incremento del rechazo social al terrorismo y de la reducción significativa del número de independentistas.
En este contexto, ETA apuesta por el terrorismo a lo grande, convencida, por lo visto, de que le bastarán unas vueltas de tuerca más para volver a sentar al Estado a negociar. Lo que busca ahora es la máxima conmoción política y social, ahondar en la depuración de los no nacionalistas (el ex concejal socialista Isaías Carrasco), silenciar a sus críticos, dejar que el miedo campee en Euskadi y fuera de Euskadi. "Nuestro objetivo tiene que ser urgir la resolución del conflicto", escriben hoy los jóvenes de Segi, de la misma manera que los jóvenes de Jarrai escribían en 1995: "Se trata de acelerar el proceso y ganar", cuando "acelerar" quería decir llevar a cabo ekintzas (atentados) de extrema crueldad, como el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.
"Pondremos en marcha una presión continua sobre los responsables de la prolongación del conflicto. No les dejaremos vivir con normalidad en el pueblo. Periodistas, empresarios, concejales, partidos políticos. (...) Se les fotografiará para hacer carteles propios con su rostro. (...) Hay que dar vía a ataques puntuales", subrayan los jefes de Segi, tras aleccionar a sus seguidores sobre la conveniencia de camuflarse debidamente -"el sujeto no es Segi, sino el Movimiento Juvenil", puntualizan- a la hora de dar "respuesta a la estrategia de guerra de los Estados".
Las estructuras de la ETA civil han solventado hasta ahora algunos de los obstáculos que acarrea la ilegalización gracias a que la dirección y coordinación se ejercen desde Francia, donde Batasuna es una asociación legal. Pero, cuatro años después de la comisión rogatoria en la que el juez Garzón se interesó por las actividades de esta formación en el país vecino, también la justicia francesa ha empezado a moverse. Según fuentes judiciales españolas, la propia fiscalía francesa está planteándose iniciar un proceso de ilegalización de Batasuna en Francia, aunque más por compromiso con España que por iniciativa propia. La protesta que la detención de los responsables locales de Batasuna ha suscitado entre algunos alcaldes de la región -"no se deben ilegalizar las ideas", han apuntado, como si ése fuera el caso- ha irritado a las autoridades gubernativas, sobre todo, porque algunas de estas quejas provienen de regidores de la derecha que se apoyan en alianzas con nacionalistas. "¿Es mejor tener a Batasuna clandestina en Francia que a la vista y controlada?", se pregunta un analista policial francés.
Pese a que la colaboración hispanofrancesa alcanza calificativos de sublime o insuperable en boca de los políticos de uno y otro país, el día a día no está exento de lagunas y dificultades. Cinco meses y medio después de la detención de López Peña, la policía española sigue sin disponer de la copia de la información encriptada que el terrorista guardaba en su ordenador. "Por lo general, suelen dejarnos que echemos un rápido vistazo a la documentación por si hay algo operativo a la vista, antes de ponerlo bajo control judicial", indica un policía español. El problema es que los tribunales antiterroristas de París trabajan con un único perito privado experto en desencriptar, y que el asunto de ETA no figura, a menudo, entre las prioridades francesas.
"Es desesperante", se lamenta un magistrado de la Audiencia Nacional, "no podemos hacer nada por muchos desencriptadores expertos que tengamos en la Guardia Civil y en el CNI". Sin negar la penuria de recursos materiales y humanos con que trabajan, los franceses reprochan a su vez a la parte española el desmedido afán por dar la máxima publicidad a todo lo relacionado con ETA. "Tuvimos que precipitar la detención de Thierry porque, increíblemente, resultó que había un equipo de televisión español merodeando por la zona. ¿Y sabe usted que, según el calendario de citas que encontramos en la vivienda, iba a producirse una reunión del comité ejecutivo en fechas posteriores?".
La respuesta a la colaboración policial francesa y a la pretendida "opresión" del Estado francés ha sido activar los grupos de kale borroka (lucha callejera) Irrintzi y Euskal Herria ez da Salgai (El Pueblo Vasco no se Vende), dos franquicias suyas que hostigan particularmente al sector inmobiliario. Es su manera de enseñar la zarpa a las autoridades francesas y de hacer patente la amenaza de que podrían pasar a mayores si el Gobierno de París les aprieta el cerco. "Se ha dado un salto cualitativo. (...) Las acciones de sabotaje demuestran que se ha abierto una nueva fase de lucha que estamos dispuestos a sostener con firmeza. (...) Si el Estado francés persiste del mismo modo en la profundización de la estrategia de la represión, la respuesta popular y la movilización serán también contundentes. (...) Francia debe tener claro que el conflicto al que parece mantenerse ajena está también en su territorio", se indica en uno de los zutabes.
ETA no anda sobrada de dinero, dicen los expertos policiales, porque buena parte de los extorsionados han empezado a retraerse a raíz del procesamiento en España de una serie de empresarios. "Pueden sobrevivir con tres millones de euros al año porque ahora son una organización más pequeña y obsesionada con las filtraciones, pero si nadie les pagara el impuesto, tendrían que cerrar en tres meses por falta de liquidez", apunta un investigador francés. De lo que anda sobrada es de colaboradores que seleccionan, marcan y presionan en Euskadi a las víctimas de la extorsión. La documentación incautada invita a pensar que puede haber hasta una cuarentena de individuos ocupados en estos menesteres bajo las instrucciones de cuatro responsables, uno por provincia. Y mientras haya dinero será difícil que los más fanáticos y obtusos se planteen seriamente abandonar el terrorismo, por muchas discrepancias internas que surjan en su seno y por grande que sea el rechazo del pueblo vasco.
Si ETA está ahora lanzada a causar el mayor daño posible es también porque en estos momentos busca enterrar las críticas internas con los escombros de sus bombas, porque necesita demostraciones de fuerza para convencer a sus bases de que la victoria está al alcance de la mano. Es la historia de siempre repetida en un ciclo infernal, eso sí, cada vez más corto y recurrente; la historia del maquinista que salta en marcha de un tren desbocado a punto de descarrilar y que es sustituido por otro maquinista que, a su vez, aumenta la velocidad, antes de ser reemplazado por un tercero que...
Hay dos posiciones en ETA-Batasuna, pero está por ver si existe una voluntad de poner fin a esta locura sangrienta. Y es que para que se conforme esa voluntad hará falta que el maquinista se mantenga en su puesto, frene la locomotora y cierre el paso a los conductores suicidas, aunque sea a riesgo de que los fanáticos le llamen traidor y le peguen un tiro. Es decir, hará falta alguien responsable y valiente para la historia de Euskadi, alguien de un perfil inexistente hasta ahora entre tantos críticos que, por temor religioso a ser expulsados de la secta o por miedo físico, terminan sometiéndose a los dictados del otro lado (los jefes de ETA en Francia); en el lado oscuro de la fuerza.
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Las muchas muertes de 'Pertur'
32 años después de la desaparición del dirigente etarra, un juez investiga si fue asesinado por los comandos especiales de ETA, neofascistas o policías
L. R. AIZPEOLEA / M. ALTOZANO - Madrid - 09/11/2008
El 23 de julio de 1976 el dirigente de ETA Político-militar Eduardo Moreno Bergaretxe, Pertur, desapareció en el sur de Francia. Esa mañana se le vio subir en un vehículo, acompañado de Francisco Múgica Pakito y de Miguel Ángel Apalategi Apala, miembros de los comandos especiales de ETAp-m, que, posteriormente, afirmaron que le habían dejado en la frontera de Behobia. Días después, la Triple A reivindicaba su desaparición. Transcurridos 32 años, un juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha abierto una investigación a instancias de los padres del desaparecido.
Compañeros en ETA
La familia presenta tres hipótesis ante el juez
'Pertur' dimitió en desacuerdo con el asesinato del empresario Berazadi
El hecho de que Apala y Pakito fueran los últimos que vieron a Pertur con vida suscitó la sospecha de que ambos eran los autores de la desaparición. Muy pocos sabían entonces que Pertur mantenía serias diferencias con los comandos especiales de ETA, cuyo líder era entonces Eugenio Etxebeste, Antxon.
Esas diferencias se revelaron de modo patente con motivo del asesinato del empresario Ángel Berazadi, secuestrado por los poli-milis. Pertur se opuso a su asesinato, pero perdió la votación y dimitió. Los responsables de los comandos especiales de ETA convocaron una asamblea de cuadros para debatir la crisis.
Dos días antes de la asamblea, Pertur fue secuestrado por los comandos especiales con la absurda excusa de que había puesto en peligro a la organización con el envío de cartas a la cárcel. También le acusaron de intentar conectar con el Gobierno a través del abogado Juan María Bandrés.
Pero aún había más. Doce días antes de su desaparición, Pertur escribió unas cartas reveladoras de su estado de ánimo hacia los dirigentes de los comandos especiales: "Estos bestias han creado un clima tal en la organización que han transformado a ETA en Euskadi Norte no en un colectivo de revolucionarios, sino en un estado policial donde cada uno sospecha del vecino y este del otro". También escribió: "No logro zafarme de esta dinámica infernal de las conspiraciones, del infundio, de la mentira, etcétera, de esa dinámica que tiende a eliminar rivales políticos, no por medio del debate político sino a través de sucias maniobras en nombre de la disciplina, de la seguridad...".
Las sospechas no vieron la luz hasta año y medio después, enero de 1978, en que la familia de Pertur señaló como sospechosos de su desaparición a los jefes de los comandos especiales.
Pertur era un adelantado para la época en ETA. Había abierto en su seno un debate al pretender crear un partido desde ETA, al dar protagonismo a lo que entonces se denominaba la lucha de masas sobre la lucha armada, y al fijar una política de alianzas de izquierdas, abierta a partidos no nacionalistas. Ahí radicaban sus diferencias con los especiales de ETA Político-militar, que en septiembre de 1977 se fusionaron con la rama militar de la banda, dando lugar a la actual ETA Militar.
En enero de 1978, ETA Militar respondió a la familia de Pertur, reconociendo las diferencias políticas de Pertur con los comandos especiales. Pero rechazó que éstos le hubieran hecho desaparecer. A su vez, la dirección de ETAp-m no obtuvo conclusión alguna: "A pesar de que se nos han presentado numerosas pistas o indicaciones, tanto en una dirección como en la otra -extrema derecha o comandos especiales de ETA-, no se han podido reunir elementos de juicio ni pruebas para formular una acusación concreta".
La versión dominante, la de la autoría de Pakito y Apala, ha sido cuestionada posteriormente en el documental El año de todos los demonios, que sigue una nueva pista, la de los neofascistas italianos. Presentado en el Festival de Cine de San Sebastián en 2007, el filme ha sido escrito y dirigido por Ángel Amigo, ex polimili y autor del libro Pertur, ETA 71-76, en el que ensalzaba la figura del dirigente desaparecido.
Según testimonios recogidos por jueces italianos en 1984, significados neofascistas como Della Chiae, Concutelli, Cauchi o Calore actuaron contra ETA en 1976 en diversos atentados. Entre ellos, el secuestro de un etarra al que narcotizaron y trasladaron a España. Concutelli le habría entregado a los grupos que trabajaban para la policía española, que se encargaría de interrogarle y hacerle desaparecer.
La pista neofascista ha sembrado dudas en personas vinculadas a Pertur, convencidas moralmente, ya que nunca hubo pruebas, de la autoría de los comandos especiales. Algunos se preguntan por el absurdo de que Apala y Pakito asesinaran a Pertur, tras haberle recogido en su coche a la vista de todos. También recuerdan que en abril de 1976, tres meses antes del secuestro de Pertur, ETA Militar asesinó a dos policías españoles en el sur de Francia, y que los responsables policiales prometieron venganza. Era una época en que los parapoliciales eran muy activos en Euskadi. Treinta y dos años después siguen los interrogantes.
Compañeros en ETA
- Eugenio Etxebeste, 'Antxon'. Era líder de los comandos especiales de
ETAp-m. Está en libertad.
- Francisco Múgica Garmendia, 'Pakito'. Era de los comandos especiales. Llegó a ser el máximo dirigente de ETA militar. Está en prisión.
- Miguel Ángel Apalategui, 'Apala'. Era de los comandos especiales. Se encuentra huido en Suramérica.
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dilluns, 6 d’octubre del 2008
¿Intentó el PP pactar la tregua con ETA a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco?
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¿Intentó el PP pactar la tregua con ETA a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco?
“En 1997 ETA asesina, tras dos días de secuestro, a Miguel Ángel Blanco, sólo una semana después de ser liberado José Ortega Lara, tras 532 días en un zulo. Estos hechos hacen que el PP se reúna con la banda terrorista un año después para intentar pactar una tregua”, se afirma literalmente en “Las pérdidas de la historia”, último libro de la Federación de Mujeres Progresistas.
Dicho libro fue presentado el pasado jueves por la tarde en Madrid en el acto de entrega de los premios de la Asociación Mujeres Progresistas, que en su undécima edición galardonaron a la ministra de Defensa, Carmén Chacón, al dirigente socialista y colaborador de El Plural, Pedro Zerolo, la escritora Doris Lessing, la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y la ex ministra socialista Matilde Fernández. La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, también acudió a este acto para hacer entrega a Betancourt de su galardón, informa Europa Press.
Silencio del PP
Este periódico se ha puesto en contacto con el Partido Popular, que de momento ha preferido no realizar ninguna declaración sobre “lo que pueda decir un libro que presenta una asociación afín al PSOE”. Desde Génova 13 argumentan que prefieren “no entrar al trapo en esta cuestión porque sería mucho rizar el rizo”.
Si se confirma…
De confirmarse lo expuesto en el libro “Las pérdidas de la última historia”, la credibilidad del Partido Popular volvería a quedar seriamente dañada debido a que en los últimos años la estrategia del PP se ha basado en buena medida en desprestigiar el proceso de paz que ETA inició en marzo de 2006, no queriendo relacionar, en ningún momento, la tregua gestionada por el Gobierno socialista con la intentada por el Ejecutivo Aznar. Incluso, algunos medios de la derecha extrema llegaron a formular, tras el asesinato del brigada Luis Conde, que tal acto bien podría ser una señal para comenzar una nueva negociación con el Ejecutivo. Algo similar pudo haber ocurrido, por tanto, con Aznar al frente, hoy hace más de diez años. De este hecho, no obstante, muchos prefieren no acordarse.
jmgarrido@elplural.com -->
¿Intentó el PP pactar la tregua con ETA a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco?
“En 1997 ETA asesina, tras dos días de secuestro, a Miguel Ángel Blanco, sólo una semana después de ser liberado José Ortega Lara, tras 532 días en un zulo. Estos hechos hacen que el PP se reúna con la banda terrorista un año después para intentar pactar una tregua”, se afirma literalmente en “Las pérdidas de la historia”, último libro de la Federación de Mujeres Progresistas.
Dicho libro fue presentado el pasado jueves por la tarde en Madrid en el acto de entrega de los premios de la Asociación Mujeres Progresistas, que en su undécima edición galardonaron a la ministra de Defensa, Carmén Chacón, al dirigente socialista y colaborador de El Plural, Pedro Zerolo, la escritora Doris Lessing, la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y la ex ministra socialista Matilde Fernández. La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, también acudió a este acto para hacer entrega a Betancourt de su galardón, informa Europa Press.
Silencio del PP
Este periódico se ha puesto en contacto con el Partido Popular, que de momento ha preferido no realizar ninguna declaración sobre “lo que pueda decir un libro que presenta una asociación afín al PSOE”. Desde Génova 13 argumentan que prefieren “no entrar al trapo en esta cuestión porque sería mucho rizar el rizo”.
Si se confirma…
De confirmarse lo expuesto en el libro “Las pérdidas de la última historia”, la credibilidad del Partido Popular volvería a quedar seriamente dañada debido a que en los últimos años la estrategia del PP se ha basado en buena medida en desprestigiar el proceso de paz que ETA inició en marzo de 2006, no queriendo relacionar, en ningún momento, la tregua gestionada por el Gobierno socialista con la intentada por el Ejecutivo Aznar. Incluso, algunos medios de la derecha extrema llegaron a formular, tras el asesinato del brigada Luis Conde, que tal acto bien podría ser una señal para comenzar una nueva negociación con el Ejecutivo. Algo similar pudo haber ocurrido, por tanto, con Aznar al frente, hoy hace más de diez años. De este hecho, no obstante, muchos prefieren no acordarse.
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