divendres, 14 d’agost del 2026

Los cinco de Teis que la represión franquista quiso borrar

 https://www.farodevigo.es/gran-vigo/2026/08/13/cinco-teis-represion-franquista-quiso-133330504.html

Un homenaje en Tomiño recupera la historia de los vecinos vigueses ejecutados sin juicio el 13 de agosto de 1936 tras ser detenidos en la frontera mientras intentaban huir a Portugal

Familiares y vecinos, junto al monolito en recuerdo de los fusilados.

Familiares y vecinos, junto al monolito en recuerdo de los fusilados. / FdV

La carretera que une Tui con A Guarda guarda una historia que durante décadas permaneció prácticamente en silencio. En un descampado situado entre Carregal, en Amorín, y Forcadela, en el municipio de Tomiño, aparecieron el 13 de agosto de 1936 los cuerpos de cinco vecinos de Teis. Joaquín Adelino Álvarez López, Secundino Barciela Román, José Costas Rodríguez, Cesáreo Costas Rodríguez y Evaristo Melón Martínez habían sido asesinados apenas unos días después de ser detenidos en la frontera portuguesa.

Este jueves se cumplen 90 años de aquel crimen. El Concello de Tomiño y la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica do Baixo Miño–Condado–Louriña recordaron a las cinco víctimas con un homenaje celebrado junto a la PO-552, en el desvío de Forcadela, muy cerca del lugar en el que fueron encontrados sus cadáveres.

La historia de aquellos cinco hombres comenzó en Vigo, donde formaban parte de un grupo de vecinos de Teis que, tras el golpe de Estado de julio de 1936, se implicaron en la defensa de la legalidad republicana. Con el avance de la represión, tuvieron que esconderse durante varios días hasta que decidieron intentar escapar por mar. Su destino era Portugal.

La huida, sin embargo, no tuvo el final que esperaban. Fueron detenidos y entregados en la frontera de Tui a las autoridades franquistas. Después de ser encarcelados, permanecieron apenas unos días bajo custodia. Dos días después de su detención fueron sacados de prisión y ejecutados sin que mediara ningún procedimiento judicial.

Sus cuerpos quedaron abandonados junto a la carretera. El lugar, en las inmediaciones de Forcadela, se convirtió así en el último escenario de la vida de cinco vecinos de Teis cuyo rastro durante mucho tiempo quedó reducido al silencio de la represión.

El homenaje celebrado este fin de semana buscó precisamente recuperar sus nombres y reconstruir una historia que forma parte también de la memoria de Vigo y del Baixo Miño. Xosé Ramón Paz Antón fue el encargado de profundizar en el contexto histórico de aquellos acontecimientos y en las circunstancias que rodearon la muerte de los cinco vecinos.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, reivindicó durante el acto la necesidad de mantener viva la memoria de las víctimas. «Recordar a estas cinco personas es un acto de justicia y también una responsabilidad con nuestra historia», señaló. Para la regidora, recuperar sus nombres, sus historias y los lugares vinculados a la represión permite reconstruir una memoria democrática que durante décadas permaneció silenciada.

González también puso en valor el trabajo de la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica do Baixo Miño–Condado–Louriña, que lleva años investigando y documentando las víctimas de la represión en el territorio. «Gracias a su labor podemos conocer mejor nuestro pasado y hacer que historias como esta no caigan en el olvido», destacó.

El acto se celebró con la colaboración de la Asociación de Veciños de Forcadela y de la Comunidade de Montes Veciñais en Man Común de Forcadela. Más allá del homenaje institucional, la iniciativa permitió devolver a un lugar concreto los nombres de cinco personas que fueron asesinadas lejos de su casa y cuya historia conecta directamente a Teis con Tomiño.

Noventa años después, Joaquín Adelino Álvarez, Secundino Barciela, José y Cesáreo Costas y Evaristo Melón vuelven a ser nombrados. Allí donde sus cuerpos fueron encontrados, su historia deja de ser anónima.

Castilla-La Mancha mantiene viva la búsqueda de las víctimas del franquismo con nuevas exhumaciones

 https://www.elplural.com/autonomias/castilla-la-mancha/castilla-la-mancha-mantiene-viva-busqueda-victimas-franquismo-nuevas-exhumaciones_397965102


La Junta y la Asociación Manuel Azaña estudian nuevos proyectos de localización, identificación y recuperación de desaparecidos en distintos municipios de la región

RelacionadoEl PP da por buena la victoria judicial de Vox para el regreso del callejero franquista a Ciudad RealEl profesor sevillano y concejal fusilado que vuelve a casa tras 90 años en la fosa común de Pico Reja
Una imagen de una exhumación. EP

Una imagen de una exhumación. EP

Más de ocho décadas después de la Guerra Civil, todavía hay familias en Castilla-La Mancha que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Para intentar cerrar esas heridas, el Gobierno regional y la Asociación Manuel Azaña han puesto sobre la mesa nuevos proyectos de localización, identificación y posible exhumación de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista en distintos municipios de la comunidad autónoma.

El viceconsejero de Relaciones Institucionales, Javier Vicario, ha mantenido una reunión con el presidente e investigador de la Asociación Manuel Azaña, Isabelo Herreros, y el responsable de Investigación de la entidad, Ignacio Cabello, para conocer tanto el estado de los trabajos actualmente en marcha como las nuevas actuaciones que la organización plantea desarrollar próximamente.

Los proyectos responden a peticiones de familiares de las víctimas y contemplan diferentes fases, desde la búsqueda y localización de los restos hasta su identificación y, cuando las circunstancias lo permitan, la exhumación.

La Junta promete seguir apoyando a las familias

Durante el encuentro, Vicario ha defendido la necesidad de mantener la colaboración entre las instituciones y las asociaciones memorialistas para avanzar en la recuperación de los desaparecidos. “Hay que seguir avanzando de la mano de las asociaciones y, especialmente, de las familias que llevan décadas esperando poder localizar e identificar a sus seres queridos”, ha señalado el viceconsejero.

En este sentido, ha asegurado que el Gobierno de Castilla-La Mancha “va a continuar colaborando en aquellas actuaciones que permitan recuperar nuestra memoria democrática y dar respuesta a quienes todavía buscan a familiares desaparecidos”.

La Junta considera que la cooperación con las entidades especializadas resulta fundamental para poder abordar investigaciones que, en muchos casos, se remontan a varias décadas atrás y que dependen también de la información aportada por las propias familias.

Madridejos, uno de los trabajos actualmente en marcha

Uno de los asuntos abordados durante la reunión ha sido la intervención que se desarrolla en el cementerio de Madridejos, en Toledo. El pasado 29 de julio comenzó la exhumación de la sepultura 60 del cuadro 13, a petición de varios familiares de las víctimas.

Los restos están relacionados con la denominada Saca 11, integrada por personas fusiladas el 31 de julio de 1939 y enterradas inicialmente en el antiguo cementerio de San Sebastián.

Sin embargo, la sepultura que ahora se interviene no corresponde a la fosa original. A partir del 18 de febrero de 1964, los restos fueron trasladados por sus familiares al nuevo cementerio de Madridejos, donde quedaron depositados en la sepultura 60 del cuadro 13.

La actuación permitirá avanzar en la investigación y en la identificación de los restos que permanecen allí.

De Mesegar de Tajo a Tembleque

La Asociación Manuel Azaña, fundada en 1993 y con ámbito de actuación nacional, ha desarrollado diferentes intervenciones en Castilla-La Mancha durante los últimos años.

Entre ellas se encuentran la exhumación de dos personas en Mesegar de Tajo el pasado año y la recuperación de 17 cuerpos en el cementerio de Tembleque.

Estos trabajos se han desarrollado dentro de los Planes Cuatrienales de Exhumaciones del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática y han contado con el apoyo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Vicario ha puesto en valor la trayectoria de la asociación y ha subrayado que la colaboración entre administraciones, especialistas y familiares resulta esencial para seguir avanzando. “La colaboración entre las administraciones públicas, las asociaciones especializadas y las propias familias es fundamental para seguir avanzando en una tarea que tiene que ver con la dignidad, la reparación y el conocimiento de nuestra historia”, ha defendido.

El Ejecutivo autonómico ha reiterado así su disposición a seguir respaldando proyectos que permitan localizar e identificar a personas desaparecidas durante la Guerra Civil y la dictadura.

El objetivo, ha señalado Vicario, es “facilitar que las familias puedan cerrar procesos que en muchos casos llevan abiertos demasiadas décadas” y contribuir a preservar una memoria democrática basada “en la verdad, la dignidad y la reparación”.

Tres relatos cortos sobre Antonio del Campo Megías, un 'republicano sano'

 https://www.infolibre.es/cultura/tres-relatos-cortos-antonio-campo-megias-republicano-sano_1_2234112.html

LO QUE EL 18 DE JULIO SE LLEVÓ: RELATOS ÍNTIMOS

En la serie de artículos 'Lo que el 18 de julio se llevó: relatos íntimos', las socias y socios de infoLibre comparten sus historias más personales


Foto familiar de Antonio del Campo Megías.

Luis Carlos Vidal

La Pasionaria y la honestidad

Durante una visita de Dolores Ibárruri (La Pasionaria) a Almuradiel, mi abuelo, Antonio del Campo Megías, militante del Partido Comunista, la alojó en su casa. Él mismo le preparó unos huevos fritos para cenar, mientras mi abuela, ajena a la política, prefirió acostarse temprano. Más adelante, el partido lo obligó a asumir la tesorería del ayuntamiento. Cuando las tropas sublevadas tomaron el poder, Antonio entregó los libros de cuentas y los fondos: todo cuadraba al céntimo. Además de honesto, fue un feminista adelantado a su tiempo: asumía la mitad de las tareas del hogar y, cada vez que cobraba, entregaba el sueldo íntegro a mi abuela para que ella lo administrara.

El valor de las convicciones

Al entrar las tropas franquistas en Almuradiel, ordenaron a todos los hombres del pueblo concentrarse en la plaza central. Una vez allí, les exigieron levantar el brazo con el saludo fascista y cantar el Cara al sol. Mi abuelo permaneció inmóvil: ni saludó ni cantó. Debido a su firme resistencia, fue arrestado y encarcelado en ese mismo instante.

El precio de la concordia

Recuerdos de mi madre, una niña de la guerra

Recuerdos de mi madre, una niña de la guerra

Durante la guerra, Almuradiel no registró muertes de vecinos de derechas. Cada vez que las milicias planeaban ir a por alguien, mi abuelo lograba que le avisaran para que pudiera esconderse a tiempo. Gracias a ello, los perseguidores se marchaban con las manos vacías. Al finalizar el conflicto, durante su juicio militar, los propios vecinos de derechas testificaron a su favor, logrando que su condena fuera mínima. Lo más doloroso llegó al regresar a casa: algunos de sus antiguos compañeros de izquierdas lo tildaron de traidor. Él jamás aceptó la idea de que se debiera fusilar a alguien por el simple hecho de ser terrateniente o de derechas; siempre prefirió definirse como un "republicano sano". Su rectitud dejó tal huella que, incluso durante la dictadura, los vecinos del pueblo acudían a él de forma habitual para que mediara en disputas locales de lindes, arriendos y tierras.