diumenge, 29 de març del 2026

"Me pegó tan fuerte con el fusil, que reaccioné sin saber lo que hacía"

 https://www.levante-emv.com/horta/2026/03/29/sumario-juiicio-expediente-trinidad-garrigues-orti-exclusiva-fusil-levanteemv-128437177.html


Levante-EMV ha accedido EN EXCLUSIVA al expediente judicial que contiene la causa sumarísima contra Trinidad Garrigues Ortí, la torrentina fusilada por defenderse de un soldado. Tras un someterla a un Consejo de Guerra, Trinidad fue acusada de 'adhesión a la rebelión' y condenada a la pena de muerte en poco más de dos semanas

Sumario 10.208 V que contiene la causa contra Trinidad Garrigues. / L-EMV

Isabel Olmos



Torrent

Domingo 30 de julio de 1939, día de los Santos Patronos de Torrent. El día en el que empezaría el principio del fin para Trinidad Garrigues Ortí, una torrentina de 36 años, casada y con dos hijos pequeños, que acabaría fusilada 18 días después en Paterna tras ser sometida a un Consejo de Guerra. Levante-EMV ha tenido acceso en exclusiva al expediente judicial en el que consta el procedimiento sumarísimo llevado a cabo contra Trinidad y en el que consta su propio testimonio, el del soldado que la agredió y el de otras personas que testificaron, así como los informes que aportaron autoridades locales como el alcalde de Torrent y el jefe local del Movimiento, y que acabó con una acusación de 'adhesión a la rebelión' y su posterior condena a muerte. Todo en poco más de dos semanas.

Trinidad Garrigues Ortí.

Trinidad Garrigues Ortí. / L-EMV

Según consta en la declaración de Trinidad Garrigues ante el juez el 1 de agosto de 1939, el día de los hechos "esperaba a primera hora de la tarde en compañía de muchas mujeres en este Juzgado y Prisión a que le tocase el turno para subir a comunicar con sus familiares. Debido al número de las agrupadas en la puerta, fue necesario que el centinela impusiese orden y las apartase a distancia suficiente para no perturbar la entrada y salida de las comunicantes, motivando que al despejar a las reunidas se cayese el centinela al suelo y, por ello, ellas se mofaron con risas y frases sueltas. A esto atribuye el enfado de dicho centinela que se encaró poco después con ella, apartándola de en medio de la calle mediante un culatazo de fusil, a lo cual reaccionó ella golpeando con la mano a quien la golpeaba, sin que pudiera precisar si en aquel momento se daba cuenta de lo que hacía, al haber sido muy fuerte el dolor causado por el golpe del fusil".

Declaración de Trinidad Garrigues.

Declaración de Trinidad Garrigues. / L-EMV

Trinidad añade en su declaración que no conoce personalmente al centinela que la ha agredido, y que no tiene ningún resentimiento hacia él ni hacia ninguno de los que cubren la guardia, ya que "nunca ha recibido maltrato en estas visitas". También defiende que no pertenece a ningún partido político pero sí al Sindicato Católico la Aguja, que nunca ha denunciado a "personas de orden ni tampoco tomado parte en los desmanes rojos ocurridos en la localidad" y que, en la actualidad, tiene presos a dos hermanos y a su maridoFrancisco Escorihuela Llorca, "por diversas inculpaciones con relación al dominio rojo". Y cita a dos personas, ambos vecinos de Torrent que, según ella, pueden avalar su conducta.

Un soldado de 19 años

Por su parte, y según consta en la causa, el soldado que golpea a Trinidad, Gerardo Onecha, un joven de 19 años natural de Baltanás, en Palencia, declara en calidad de testigo, no como acusación, y explica que aquella tarde, los grupos de mujeres "invadían el terreno que tenía orden de mantener despejado, por lo que se vio obligado a empujar a unas cuantas que no le obedecieron, destacándose entre estas la que luego supo se llamaba Trinidad Garrigues, quien se encaró con él de forma violenta. Y al rechazarla para que se apartase, lejos de hacerlo, resistió donde estaba dándole un golpe en la cara, al que contestó el declarante con la cantonera de su guardia. Inmediatamente, intervino el Cabo de Guardia que despejó a todas las reunidas". No obstante, Onecha añade algo más, y es que antes de entrar en su turno "había presenciado como al compañero anterior le venían desobedeciendo las aglomeradas, lanzándole frases de mofa o burla, por lo que al hacerse cargo del puesto, estaban agotadas todas las buenas formas para persuadir a dichas mujeres y que obedeciesen la orden de retirarse".

Informe del alcsalde de Torrent de entonces.

Informe del alcalde de Torrent aportado a la causa. / L-EMV

Tras la declaración de ambos, Trinidad es ingresada en la prisión de mujeres de València dada la saturación que había en la Torre de Torrent. Arranca la instrucción y el tribunal militar que juzga a Trinidad reclama al comandante de puesto de Torrent informes que avalen su conducta. El comandante en su escrito afirma que son "buenos", que Trinidad que tuvo una hermana monja "hasta que se lo dejó para servir", pero añade que desconoce su actuación los cuatro años que ha estado viviendo en el motor de Sancho, a unos pocos kilómetros de la ciudad. Ahí interviene el dueño del motor, quien afirma que una persona que "puede informar bien es el vecino que ha denunciado al marido de Trinidad", aunque asegura, "él no sabe quién es". En otro informe, el alcalde de Torrent, Francisco Pardo, asegura que Trinidad ni exaltó la causa republicana en público, ni participó en mítines, ni quemó imágenes religiosas ni insultó al Ejército Nacional. De la misma manera contesta el Jefe del Movimiento en la localidad, A. Baviera, aunque en su caso predominan más los 'se ignora' y afirma que Trinidad sí ensalzó la causa republicana.

Los dos vecinos de Torrent

Quienes también aportan información a la causa son los dos vecinos que Trinidad propone para reforzar su buena conducta frente al tribunal: Gregorio Martínez y Vicente Sancho, de la familia propietaria del motor de riego donde vivía el matrimonio de Francisco y Trinidad con sus hijos desde 1934. Gregorio Martínez declara que la conoce de muchos años y que, incluso, había realizado labores domésticas en su casa durante 6 años. Afirma que Trinidad "es una buena mujer, de ideas de orden y sin contacto alguno con organizaciones marxistas", que tiene de ella "un buen concepto" y que "no ha participado en los desmanes cometidos en esta población".

'Es una buena mujer, de ideas de orden y sin contacto alguno con organizaciones marxistas', declaró uno de los vecinos.

Aunque Trinidad llama también a Vicente Sancho para que apoye su buena imagen, acude otro miembro de la familia, Juan Sancho, quien de profesión se autodefine 'propietario'. Sancho explica que conoce a Trinidad y a su esposo desde 1932 y que desde 1934 los tenía de caseros en una finca rústica que posee en el término de Torrent. Añade que "desde el primer momento observa que ambos simpatizaban con las ideas izquierdistas, aunque no hayan desplegado actividad exterior alguna en favor de las mismas" y afirma que lo sabe porque "durante el dominio rojo confirmó esta convicción por el alarde de sus ideas marxistas" y porque cuando detuvieron al marido de Trinidad ella afirmó "que estos tiempos traerían otros" denotando "su falta de fe en el Movimiento Nacional y la esperanza de que volviesen los días de dominio de sus afines idealistas".

Con toda la información sobre la mesa, el juez instructor dictamina que Trinidad era "francamente partidaria de la causa roja" y la acusa también de "apropiarse de objetos ajenos aprovechando el desorden reinante en el despoblado en el que vive, usurpando en las masías conocidas de la Venteta y Masía del Juez". No obstante, la principal acusación es "haber desobedecido reiteradamente las órdenes del centinela que las obligaba a despejar la puerta de la prisión", haberse "mofado de dicho centinela" y "al ser empujada por éste, reaccionar violentamente dándole una bofetada".

Informe de la fiscalía en el que pide la pena de muerte para Trinidad.

Informe de la fiscalía en el que pide la pena de muerte para Trinidad. / L-EMV

El Consejo de Guerra

El Consejo de Guerra se celebró el 9 de agosto de 1939 a las 11 de la mañana. El tribunal estaba presidido por el teniente Coronel González Lopez, el alférez Montesinos como fiscal y el alférez Colomer de Figueroa como abogado defensor. La fiscalía pidió para Trinidad la pena de muerte al calificar los hechos de adhesión a la rebelión con la agravante"perversidad" y "trascendencia del hecho". No era un asesinato, ni un hecho con consecuencias mortales para nadie, pero la urgencia en juzgar a Trinidad fue máxima. Y la dureza también. Sobre todo con alguien que, según el propio tribunal recogería después, tenía "convicción católica" antes de la guerra. La defensa alegó que los hechos no constituían un delito de adhesión a la rebelión y pidió una sentencia de acuerdo a estos.

La fiscalía pidió para Trinidad la pena de muerte al calificar los hechos de adhesión a la rebelión con el agravante de "perversidad" y "trascendencia del hecho".

El 10 de agosto ya había sentencia. En la narración de los hechos, lo que ocurrió aquel 30 de julio se modifica sustancialmente. Según el fallo, en el momento del altercado en la Torre, el soldado únicamente indica a Trinidad "que hiciera el favor de retroceder" y que ella "le agredió violentamente, golpeándole el rostro hasta que fue reducida"El resultado: pena de muerte.

El fusilamiento

Trinidad Garrigues Ortí será fusilada al atardecer del 17 de agosto de 1939 en el campo de tiro de Paterna, dos días después de la recepción del telegrama con el 'enterado' de Franco. Ella sabe que va a morir. Le han notificado la sentencia ese mismo día y la han 'puesto en capilla'. Cuando el sol se haya ido, el teniente médico Luis Raposo será el encargado de certificar su muerte "por heridas de proyectil en cabeza y tórax". Su cuerpo se trasladará a una fosa común desconocida, donde permanecerá casi 87 años. Si la prueba de ADN que sus nietos quieren realizarse da positivo, por fin podrá volver a casa. Aquella de la que salió una tarde de un 30 de julio para no volver jamás.

Noticias y Actividades de Memoria Democrática. ARMHA Memoria Historica Aragon

 

Resumen de las entradas de esta semana en nuestra web:


Con Nombre y Apellidos: Nuestra base de datos de personas represaliadas supera los 50.000 registros y estrena interfaz


En ARMHA, siempre hemos tenido una meta clara: que las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura en Aragón dejen de ser un número para recuperar su identidad. Hoy, nos enorgullece anunciar que nuestro proyecto «Con Nombre y Apellidos», ha superando los 50.000 nombres registrados.

Noticia completa



Con motivo del Día Mundial del Teatro, la Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE) ha reafirmado su compromiso con las artes escénicas rescatando y dando visibilidad a una de las producciones más necesarias del panorama contemporáneo: 1936....


Estas noticias se publicaron en nuestra web: Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón.





Si quieres estar al día de nuestras noticias y otras de interés,  así como la agenda diaria de actividades de memoria en Aragón sigue nuestro canal de Whatsaap

Estás recibiendo este correo porque diste tu consentimiento para el envío de noticias de nuestra asociación y las relacionadas con la Memoria Histórica Democrática,  Puedes darte de baja, en cualquier momento, mandandonos un mensaje con el asunto BAJA a nuestra dirección de correo electrónico armhamemoria@gmail.com.



--
Salud y Memoria

ARMHA
ASOCIACIÓN POR LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE ARAGÓN
www.armharagon.com

El jutge feixista de la campaneta. José Francisco Mateu Cánoves va ser president del TOP franquista durant una dècada

 https://www.diarilaveu.cat/cultura/el-jutge-feixista-de-la-campaneta-629673/


José Francisco Mateu Cánoves va ser president del TOP franquista durant una dècada


José Francscio Mateu el dia de la presa de possessió com a president del TOP

Joan Canela

Barcelona 1974. Periodista. Durant més de vint anys he col·laborat en diversos mitjans i he estat de corresponsal a paísos com Sud-àfrica o Bolívia. Especialitzat en anàlisi mediàtica. Autor de diversos llibres com “Insubmissió. Quan joves desarmats va derrotar un exèrcit” i “Napalm”.

José Francisco Mateu Cánoves va nàixer a Burjassot (Horta Nord) el 8 d’agost del 1936. La seua infància i orígens familiars els passarem ràpidament, més enllà de dir que provenia d’una família benestant, conservadora i fervorosament catòlica.

La història més interessant comença a partir del 18 de juliol del 1936, una data que marcaria la vida del jove José Francisco -i de milions de persones més. Identificats com a partidaris del colp d’Estat, la família Mateu patiria represàlies dels milicians i el seu pare seria assassinat als pocs mesos de començar la guerra. Una història que podria ben bé ser el revers d’altres protagonistes de la secció, com el milicià i maquis Josep Llinares o la represaliada Vicenta-Rosa Ferreres.

José Francisco, malgrat tot, es quedaria en zona republicana fins al final de la guerra, encara que ell asseguraria després que havia col·laborat amb la cinquena columna que intentava sabotejar l’esforç de guerra del govern legítim. És complicat confirmar-ho, doncs amb la victòria feixista, van ser molts els que van córrer a penjar-se medalles de “lleials de primera hora”. De fet, el 1942, atura els seus estudis de dret per allistar-se de voluntari a la División Azul, un destí que va barrejar feixistes convençuts amb esquerrans que volien “netejar el seu passat” o arribistes que buscaven uns galons que els legitimaren davant del nou règim.

Fora quina fora la seua motivació, José Francisco va tornar de la URSS viu i sencer – que ja és molt, tenint en compte l’índex de baixes- però sense haver destacat tampoc. Amb tot, la carta d’excombatent li obriria moltes portes els següents anys.

Tornat a València, el 1948 aconseguiria la llicenciatura en dret, tampoc sense destacar massa més enllà de ser “un xic del SEU”. em referència al falangista Sindicato de Estudiantes Universitarios.

Després començaria la seua particular travessera del desert, amb destinacions a diferents tribunals de la geografia espanyola com San Vicente de la Barquera (Cantàbria), El Punete del Arzobispo (Toledo), Vera (Almeria) o Navahermosa (Toledo). I més tard, ja formant part del Cos de Magistrats del Treball, a Mieres (Astúries) i Ourense, per finament acabar a l’Audiència de Lleida.

Un dels escassos retrats del nostre protagonista

Alma mater del TOP

El 1963, el règim franquista està intentant “reinventar-se”. Davant el fracàs de la política d’autarquia, ha iniciat el que es coneixeria com el desenvolupisme i els plans d’austeritat dissenyats per uns nous ministres “tecnòcrates”. Un projecte que requereix millorar la imatge i les relacions internacionals, el que requereix fer sacrificis, com el tancament del Tribunal Especial de Repressió a la Maçoneria i el Comunisme – que pel que siga tenia molt mala fama- i passar els delictes polítics que no tingueren vinculació amb la violència a la jurisdicció civil, És l’origen del Tribunal d’Ordre Públic (TOP), on el nostre protagonista hi veu una oportunitat de seguir fent carrera, així que hi ingressa del del primer moment.

El problema és que les primeres sentències del TOP no van agradar gaire a Franco. Una cosa és passar els judicis a jutges civils i l’altre és que es fera justícia, així de decideixen substituir el president del tribunal José de Hijas per algú més motivat i alineat. I el beneficiari va ser l’antic divisionari de Burjassot, José Francisco Mateu. Finalment, tot el fred passat a Rússia rebia la seua corresponent recompensa. De fet, el seu pas per la División Azul seria la característica que més es destacaria a l’hora de definir la seua actuació judicial.

I ho faria tant bé, que aguantaria el càrrec durant deu anys, fins que el 1977 el TOP seria reconvertit en l’actual Audiència Nacional.

Al llarg de tots aquests anys s’incoarien 22.660 processos i dictà 3.798 sentències, 2.839 de les quals foren condemnatòries. I els delictes més habituals serien els d’associació il·lícita, seguits de propaganda il·legal, manifestació il·legal, i ja a una certa distància, tinença il·lícita d’armes, desordres públics i reunió il·legal.

L’acte de presa de possessió com a president del TOP, de l’arxiu d’EFE

Clinc, clinc, clinc… La campaneta eterna

Una de les principals proves per aconseguir les condemnes dels acusats eren les pròpies declaracions autoinculpatòries dels mateixos. Una mania -la de confessar els propis crims- que facilitava molt la faena de policies i jutges. El problema, clar, és que alguns advocats pretenien menystenir aquestes valuoses proves -i de pas desacreditar els honroses forces de l’ordre- insinuant que podrien ser declaracions falses o extretes mitjançant maltractaments o tortures. El fet que no es pogueren tenir advocats en les declaracions en comissaria ho facilitava molt.

Però Mateu tenia una arma infalible contra aquests advocats maleducats: la seua campaneta: “clinc clinc, clinc, no estem jutjans la policia… clinc, clinc, clinc, presente denúncia si té qeixes… clinc, clinc, clinc, no seguisca per aquest camí o li retiraré la paraula…” recorda l’advocat August Gil Matamala a les sees memòries. “El personatge presidia la sala amb la campaneta sempre agafada a la mà i ja no la deixava, es dedicava a tallar en qualsevol moment cada cop que sentia una paraula que no li agradava”, recorda el lletrat. I deurien ser moltes paraules que no li agradaven en un magistrat que “menyspreava la gent que jutjava”.

De fet, Gil Matamala no és l’únic que menciona la campaneta i molts advocats que van passar pel TOP la recorden perfectament. “Si li preguntava obertament a l’acusat si havia estat pressionat moral o físicament pels funcionaris o maltractat d’obra o de paraula, la campana del president del Tribunal, del Jutge Mateu, tocava frenèticament”, explica l’advocada Ascensió Solé. Un acusat, militant del PCI, que va negar-se a callar i denunciava a crits les tortures patides va ser arrossegat a la força pels agents de la policia armada.

La duresa i la insensibilitat de Mateu van fer-se mítiques. Fins i tot quan es trobava davant d’acusats que evidenciaven amb el seu estat físic haver patit maltractaments feia com si ploguera, arribant a desestimar, per “impertinents”, fins a vint preguntes sobre aquesta qüestió en un sol judici. “Jo no conec ni un sol sumari en el qual la denúncia de maltractament s’hagi admès com a suficient perquè s’obri una investigació sobre uns fets que podien alterar tot el contingut sumarial i que, de no ser certs, era a l’autoritat mateixa a qui li convenia descobrir-lo”, explicaria el també advocat Josep Solé Barberà.

En el cas de Núria Massafrets, militant del PCE M-L detinguda per propaganda il·legal, li negaria la llibertat condicional malgrat haver acabat de patir un avortament.

Aquesta situació de bloqueig acabaria provocant que els advocats iniciaren una campanya de boicot al TOP, negant-se a assistir als judicis o a intervenir-hi si estaven a la sala. Malgrat les pressions i amenaces d’inhabilitació, el gruix d’advocats es mantindrien ferms, i davant els perills per a la imatge internacional de règim, Mateu es veuria obligat a cedir i millorar lleugerament el tracte amb els advocats.

Roda de premsa per denunciar el procés contra la cúpula de CCOO, coneguda com el judici dels 1,001

Judici del 1.001

La causa més famosa del TOP seria el processament de la cúpula de CCOO, conegut com el judici dels 1.001 o dels Deu de Carabanchel. El procés ja era prou complicat -va allargar-se dos anys- i enmig d’una potentíssima campanya internacional de solidaritat amb els sindicalistes.

Enmig d’una de les sessions, ja en l’etapa final, una notícia arribaria a la sala com una bomba (perdoneu l’acudit dolent): ETA acabava de fer volar el president del Govern Carrero Blanco.

Amb una tensió més que evident, ultres dels Guerrilleros Cristo Rey a les portes del tribunal exigint poder linxar els acusats i el mateix jutge fora de si, Mateu va negar-se a suspendre les sessions i poc després condemnaria a tots els acusats a penses d’entre dotze i vint anys que voler “la mutació per la força de la vident estructura estatal” i promoure mètodes violents.

Aquesta seria l’última gran actuació estel·lar del nostre protagonista. Amb la mort de Franco i les primeres passes del nou règim constitucional el TOP seria tancat -més aviat reconvertit- però ell ja no figuraria a la nova etapa de l’Audiència Nacional. Tampoc és que fora depurat, precisament, sinó premiat amb una magistratura suplent a la Sala Sexta del Tribunal Suprem.

Manifestació contra el terrorisme (dels altres) de Fuerza Nueva, el 1978

I en açò que torna ETA

Lamentablement, la mutació a demòcrata del nostre protagonista seria molt breu. El 16 de novembre del 1978, mentre eixia de casa al carrer Maria Molina de Madrid, dos membres d’ETA l’esperaven ajupits entre dos cotxes i van disparar-lo a boca de canó matant-lo a l’acte i després van fugir llençant diverses granades -que no van explotar- per impedir que ningú els perseguira.

L’assassinat, reivindicat per ETA per les seues actuacions al capdavant del TOP- va ser condemnat per totes les formacions parlamentàries del moment, però qui més el va polititzar va ser l’extrema dreta.

Durant el soterrar, a l’església de Santa Bárbara, van concentrar-se un nombrós grups d’ultres que van cantar el Cara al sol i van cridar consignes com “Exèrcit al poder” i “dictadura militar”. L’ambient, molt calent, va inclús derivar amb agressions a advocats i un senador va haver d’eixir protegit per la policia. La família tampoc ajudava massa. Un dels fills -José Francisco en va tenir set- va agarrar la corona de flors enviada pel PCE i la va destrossar. Va haver de ser el retor el qui s’encarregara de demanar respecte per un espai de recolliment com és una església.

El fill de de la corona, per cert, militar de carrera, va demanar amb una carta personal al Rei Joan Carles, poder ser traslladat a la Guàrdia Civil i ser destinat al País Basc. El 1986 cauria en una emboscada d’ETA i moriria després d’explotar-li una mina.

El dia que l’Stanbrook va arribar a Algèria amb 2.600 republicans, el 1939

 https://www.diarilaveu.cat/cultura/tal-dia-com-hui-del-1939-lstanbrook-va-arribar-a-algeria-amb-2-600-republicans%ef%bf%bc-533098/

Aquesta xifra de persones que omplien de gom a gom el vaixell i que l’escoraren perillosament a babord al llarg de tota la travessia, encara és ampliada a més de tres mil viatgers segons diverses fonts


Sebastià Carratalà

El 29 de març del 1939, després de vint-i-dos hores de travessia, l’Stanbrook va arribar al port de Mers-el-Kébir (Al-Marsā al-Kabīr, en àrab), a prop d’Orà, a Algèria, amb més de 2.600 republicans a bord.

Després de la batalla de Terol (desembre del 1937 – febrer del 1938), València es va convertir en objectiu militar per a l’exèrcit de terra. Després de durs combats, l’exèrcit franquista va avançar pel Maestrat i va entrar a Castelló de la Plana el juliol del 1938. A partir d’ací, els rebels van tractar de fixar el front en l’eix Sogorb-Sagunt per a, una vegada allí, avançar cap a València. Però aquest avanç cap a la ciutat es va veure aturat per les línies de fortificació disposades per la República, concretament per la denominada línia XYZ, després de la qual hi havia una segona línia defensiva anomenada La Immediata. Totes aquestes defenses, juntament amb l’ofensiva republicana a l’Ebre, van detindre l’avanç franquista del 21 d’abril al 21 de juliol del 1938. València no va ser presa per la infanteria, però sí que va ser bombardejada, fonamentalment per l’aviació italiana, però també per l’alemanya i pels vaixells de guerra de la marina franquista.

Les tropes franquistes també s’imposaren en l’ofensiva de l’Ebre (juliol-novembre del 1938), per la seua superioritat material, davant d’un exèrcit republicà mal proveït a causa del tancament de la frontera francesa, que els va impedir d’abastir-se, i del canvi polític internacional sorgit del pacte de Munic, que deixava la República en mans dels enemics.

Malgrat l’èxit dels plans de retirada esgraonada del president de la República, Juan Negrín, i del general Vicent Rojo cap als ports mediterranis, determinats factors (colp de Casado, deserció de la flota de Cartagena, rendició de Menorca, caiguda de Madrid) desferen les expectatives republicanes i els fronts s’enfonsaren. L’única esperança de fugida es trobava als ports de la Meditarrània.

Tres dies després de la deserció de la flota republicana, el 5 de març del 1939, l’armada franquista bloquejà tota la zona mediterrània i l’accés de vaixells als ports quedà pràcticament paralitzat. Tot i això, quaranta embarcacions de diversos tipus aconseguiren esquivar el bloqueig i fer arribar més de 10.000 persones a les costes nord-africanes.

En aquesta gesta fou sens dubte l’Stanbrook, un vaixell mercant d’escàs tonatge, el que va aconseguir una proesa major, tant per la seua envergadura en el pla humà com per les dificultats superades durant la perillosa travessia, una autèntica odissea plena de riscos en la qual va estar a punt de sotsobrar diverses vegades a causa de l’enorme sobrecàrrega humana. S’hi afegia la dificultat d’evitar la flota i els bombardejos franquistes. Si la nau arribà a destí va ser gràcies a l’habilitat del seu capità, el gal·lès Archibald Dickson.

L’Stanbrook, un vaixell de la naviliera France Navegation, que pertanyia a una de les companyies pantalla que tenia la república per abastir la zona republicana, havia de carregar tabac, taronges i safrà al port d’Alacant, però el seu capità, esbalaït davant el drama de milers de republicans amuntegats al port desesperats per eixir de l’Estat espanyol fugint de les represàlies, optà per embarcar el major nombre possible de persones. Així, salpà rumb a Orà el 28 de març del 1939, a les onze de la nit i sense cap llum per tal de no ser detectats pels vaixells franquistes. Portava a bord 2.638 persones en un espai previst per a una vintena de tripulants.

Archibald Dicksonun mariner gal·lès a qui la humanitat i el coratge van convertir en l’única persona que va superar el bloqueig de l’armada franquista. Segons han relatat els testimonis, des del vaixell es van sentir les detonacions. Va ser l’últim bombardeig sobre la ciutat d’Alacant; això, però, ja no va quedar enregistrat.

D’aquell viatge, d’aquells últims dies de la Guerra Civil viscuts al port d’Alacant, ens han arribat pocs testimonis. Un d’ells va ser el d’Helia González, als 82 anys. Vivia a Elx, on va nàixer i on vivia amb la seua família fins que es van veure forçats a marxar. El seu pare, republicà, tenia una mort segura si es quedava. La mare, el pare, ella, que tenia 4 anys, i la seua germana xicoteta, de 2 anys, van fer cua durant hores per pujar al vaixell. Helia tenia gravats a la retina tots els detalls d’aquell viatge:

«Al capità Dickson el recorde com si l’estiguera veient ara. Saludava cada persona que hi pujava i li indicava on havia d’anar. A mi em va agafar al braç, em va fer un bes a la galta, i em va dipositar a dins del vaixell».

Embarcar a l’Stanbroock fou al principi ordenat, però al final es va convertir en un caos. El buc es va omplir des de les bodegues fins a la coberta. Viatjava enfonsat per sota de la línia de flotació. Era difícil trobar lloc:

«On ens posàvem? Sort que van trobar que hi havia un bagul gran on vam seure la meua mare i jo, la meua germaneta al braç de la mare i el meu pare fent voltes. Recorde que tot estava ple i recorde un grup de joves que cantaven: “ya se va el vapor, el vapor, el vapor ya se va”».

El març del 2015, Helia Gonzàlez va escriure unes paraules per a Diari la Veu:

«El 28 de març de 1939 al voltant de 3.000 persones eixírem del port d’Alacant amb un vaixell carboner, l’Stanbrook […] El Capità Dickson i la seua vintena de tripulants ens portaren al port de Mers-el-Kebir, a Orà […] Les condicions d’amuntegament, de fred, de fam, de por, d’inseguretat per un futur incert configuraven la nostra situació. Però així mateix era l’única esperança que ens quedava […] El patiment dels homes als camps de concentració fou indescriptible, la vida de les famílies a l’Algèria que ja es preparava a patir la fellonia del Mariscal Petain i la segona guerra mundial, fou de misèria i de dolor. Molts espanyols emigrants i molts francesos ajudaren els exiliats que arribaren finalment, a portar una vida digna.

Ens havíem alliberat de la repressió franquista… segur que havia valgut la pena.

Gracies pel vostre record.

Helia»

Cal dir que no hi ha un llistat «oficial» d’embarcament a Alacant que, si bé en un principi es va fer amb una certa documentació facilitada per les autoritats republicanes, al final, el capità Dickson es va veure totalment desbordat per la situació i donà pas lliure per a l’embarcament general amb la intenció de sortir al més aviat possible del port per evitar un desastre major donades les circumstàncies.

Aquesta xifra de persones que omplien de gom a gom el vaixell –com queda immortalitzat a la foto d’arribada– i que l’escoraren perillosament a babord al llarg de tota la travessia, encara és ampliada a més de tres mil viatgers segons diverses fonts. En realitat, aquest llistat fet per les autoritats franceses i arxivat als «Arxius nacionals francesos d’Ultramar» està confeccionada al llarg dels 40 dies que l’Stanbrook va estar ancorat al port i les setmanes següents, a partir de la documentació acumulada pels diversos desembarcaments més o menys controlats fets al llarg dels dies i per diversos motius. Se sap que l’endemà de l’arribada hi va haver un primer desembarcament de dones i xiquets, i als dies següents van continuar els desembarcaments de persones mitjançant l’aval de familiars residents a Orà, influències polítiques… Els sis primers dies va desembarcar pràcticament la meitat dels refugiats republicans.

El capità Dickson va escriure en una carta adreçada al director del diari Sunday Dispatch, datada el 4 d’abril, sis dies després de l’embarcament:

«En aquest moment els refugiats porten a bord sis dies, ara deu haver-hi uns mil cinc-cents. S’han fet gestions perquè les autoritats locals els subministren pa. Abans que desembarcaren les dones i els xiquets, els oficials de la nau i jo mateix els vam donar algun subministrament ‘extra’ com xocolate, llet, caramels… Els homes continuen a bord. El seu aspecte és veritablement patètic, sobretot perquè no es poden llavar ni afaitar. Cap d’ells ha pogut ni tan sols canviar-se de roba».

A partir d’ací, el desembarcament es feu molt lentament, prèvia identificació, atesa la «perillositat» atribuïda per les autoritats franceses als 1.500 homes que quedaven a bord, molts d’ells encara amb armes curtes. Els darrers desembarcaments es van fer a finals d’abril. Després es «va desinfectar» el vaixell, que finalment va salpar del port d’Orà el 10 de maig, 40 dies després de la seua arribada, amb destí a Casablanca.

L’Stanbrook simbolitza aquesta tragèdia per ser el darrer vaixell «obert» que va evacuar republicans de tota mena i condició: civils, militars, polítics, sindicalistes, funcionaris, famílies senceres, etc., gràcies a l’humanisme i heroisme del capità Dickson qui, fortament impressionat per la desesperació de la gentada immensa que al llarg del dia 28 de març s’amuntonava ja al port d’Alacant, va decidir personalment acollir-los al seu vaixell, tot contravenint les ordres de l’armador, i partir cap a Orà.

Després de tan penosa i llarga experiència, no imaginaven que la seua destinació immediata seria l’internament en camps de refugiats, autèntics camps de concentració batejats de manera eufemística per les autoritats franceses com a centres d’accueil; en realitat, camps de treballs forçats on els exiliats patiren condicions infrahumanes, maltractament i vexacions de tota classe, en ser considerats pels conservadors francesos com una xusma de perillosos revolucionaris, quan no elements molt perillosos —comunistes i anarquistes— que van anar a parar directament a presidis com ara el de Kasserine o Fort Lyautey (hui Kenitra).

Però amb tot, la situació encara va anar a pitjor amb la capitulació i la posterior col·laboració de la França de Pétain, i no començà a millorar fins a l’alliberament del territori per part dels aliats.

El darrer episodi d’aquesta gesta de l’Stanbrook tingué lloc el dia 18 de novembre del 1939 quan fou torpedinat des de molt curta distància pel submarí alemany U-572 , sota el comandament del Korvettenkapitàn Claus Korth en la bocana del port d’Anvers, a la Mar del Nord, al començament de la Segona Guerra Mundial. L’Stanbrook, partit en dos per l’impacte, s’enfonsà en pocs minuts i arrossegà els 20 tripulants, incloent-hi el capità Dickson. No hi hagué cap supervivent.

El capità Dickson i la tripulació de l’Stanbrook reposen a la bocana del port d’Anvers, a les coordenades 51’21 N – 2’25 E, a escassament 20 m. de profunditat.

En arribar la notícia del tràgic final de l’Stanbrook i la seua tripulació als camps de concentració i de treball d’Algèria on estaven reclosos la majoria del refugiats republicans, aquests perllongaren les formacions en silenci, als tocs de retreta, com a homenatge al vaixell i a la seua tripulació.

Fonts: Rafa Arnal, «80é aniversari de l’odissea de l’Stanbrook», Diari La Veu, 2019 / Pepa Ferrer, «L’Stanbrook, el vaixell que va burlar l’armada franquista ple de refugiats de la guerra», ccma, 2018 / «Stanbrook, 1939. L’exili republicà cap al nord d’Àfrica», Universitat de València, 2015