divendres, 7 d’agost del 2026

Emilio Silva busca en Becerreá a su familia represaliada por el franquismo: "Voy a averiguar dónde están enterrados"

 https://www.elprogreso.es/articulo/a-montana/emilio-silva-activista-memoria-historica-todos-tenemos-algo-que-escarbar-es-reflejo-historia-pais/202608070500001990006.html

El activista por la memoria histórica, sociólogo y escritor busca en Becerreá a su familia materna, represaliada por el franquismo

Marta Río 

Julia Fernández falleció en Becerreá, de donde era originaria, en 1934. Esos son todos los datos que Emilio Silva, escritor, sociólogo y activista, tiene sobre su abuela materna, que falleció cuando su madre tenía apenas dos años y ningún recuerdo de ella. Su abuelo, Vicente Barrera, regentaba el Café España en la localidad, se volvió a casar, tuvo más hijos y "rompió la relación con esa familia". Hace unos años decidió empezar a investigar. 

Al final de la carretera, donde la línea de casas roza con la Nacional, estuvo la casa de su abuela, "la última del pueblo" que hoy ya no existe. Silva pasó los veranos de su infancia y juventud en Becerreá, con su abuelo y esa nueva familia que borró a la anterior con el silencio. Ahora, dice, "mi única salvación es la memoria oral". Por eso, cada vez que pisa de nuevo Becerreá —lo que hace varias veces al año— y ve a una persona mayor, le pregunta por su familia. 


Julia Fernández, abuela de Emilio Silva, fallecida en 1934. EP

Hace siete años habló con un vecino de 104 años que recordaba a una familia apodada los Chaparros, mote por el que eran conocidos Julia y sus hermanos. En otro de sus viajes, alguien mencionó que podían ser de Horta, "y allí me planté", narra. "Una pareja muy mayor me entregó una carta de El Progreso en el que se mencionaba a un Manuel Fernández". Empezó a escarbar y tuvo noticias de alguien con ese nombre asesinado por los falangistas en 1936 y, aunque gracias a las redes sociales supo que no se trataba de su familiar, siguió buscando. Poco después, encontró documentación que registraba la condena a muerte de Manuel Ferndández Chaparrín en 1940, "y ese si sé que fue su hermano", cuenta Silva.

Después de muchas preguntas sin respuesta, alguien de Horta le escuchó contar su historia y le dijo que podían ser de Agüeira y fue a probar suerte, "pero no conseguí encontrar nada. No consigo encontrar a nadie". 

Fé Barrera Fernández, madre de Emilio Silva Barrera. EP

Entre documentos, actas y archivos de más de 2.000 páginas de la Guardia Civil, Silva intenta descifrar el jeroglífico de su historia. Así descubrió a Úrsula o Manuel, dos de los hermanos de su abuela, aunque sabe que hay más de los que no tiene datos. "Uno de ellos ayudaba con las maletas en el autobús que iba de Ponferrada a Lugo, pero no sé más", afirma. 

Hace un tiempo encontró la documentación que aceleró su búsqueda infinita: la carta de defunción de su abuela, Julia Fernández. Allí consta el fallecimiento a 22 de septiembre de 1934 a consecuencia de una "angina del pecho", pero todo termina ahí. Silva sabe también que tuvo un entierro con dos curas pero, sin embargo, Julia no tiene tumba. "No sé donde está", declara su nieto.

Lo personal en activismo

"Voy a averiguar dónde están enterrados", afirma. Silva no pierde la esperanza de recuperar su memoria familiar, algo que lleva haciendo muchos años. Del otro lado de su familia, la historia de la represión franquista y las tumbas perdidas le sigue de cerca. Su abuelo paterno, Emilio Silva, fue el primer republicano exhumado y reconocido genéticamente en el año 2000 tras haber sido asesinado en 1936 en Villafranca del Bierzo y enterrado en una fosa común

Silva vive en Madrid y ha convertido su historia personal en activismo, al fundar la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, con la que ha exhumado cerca de 200 fosas comunes, muchas de ellas en Galicia.

"Aquí ha habido y sigue habiendo mucho miedo a hablar. Y ese miedo se transformó en silencio, lo normal en peligroso. Tenemos un problema con investigar y preguntar y es algo importante. Porque aquí todos tenemos algo que escarbar, es parte y reflejo de la historia de este país", sentencia. 

Noventa años del asesinato de Josep Sunyol: el gran homenaje en Barcelona se hace esperar

 

https://www.totbarcelona.cat/es/sociedad/noventa-anos-del-asesinato-de-josep-sunyol-el-gran-homenaje-en-barcelona-se-hace-esperar-734349/

A petición de ERC, el gobierno municipal se comprometió en el pleno de mayo a realizar un acto en recuerdo del presidente del Barça fusilado por el franquismo | Podría realizarse en septiembre, pero de momento el Ayuntamiento no ha informado al club


El exdirigente del FC Barcelona Josep Sunyol con el presidente Lluís Companys en una imagen de archivo / FCB

La historia está llena de efemérides que conviene no olvidar. El 6 de agosto de 1936, el franquismo asesinó Josep Sunyol. Fue fusilado por ser catalán, presidente del Barça y diputado de ERC en las Cortes españolas. Este jueves, se cumplieron noventa años de su muerte, que tuvo lugar en la sierra de Guadarrama, durante una visita al frente de batalla, pocas semanas después del golpe de estado del 18 de julio. A petición de ERC, el gobierno de Jaume Collboni se comprometió, en el pleno de mayo, a rendirle un homenaje. Por ahora, sin embargo, no se ha concretado una fecha.

El asesinato de Sunyol no es un caso cerrado. Sus restos no se han encontrado nunca. Tampoco los de las personas que murieron con él: el exportero del RCD Espanyol y periodista deportivo Pere Ventura Virgili, un oficial catalán del ejército republicano destinado en Madrid (Company) y el chofer del coche en el que viajaban (Quintanilla). Desde 1996, en el sexagésimo aniversario del fusilamiento, una placa colocada en un parque del municipio de Guadarrama recuerda la figura de Sunyol, el presidente mártir del Barça, con la fecha y el lugar de su nacimiento y muerte.

Storie de ERC por el noventa aniversario del asesinato de Josep Sunyol / ERC

Elisenda Alamany: «Lo fusilaron por ser catalanista y de ERC«

ERC ha recordado la figura de Sunyol en una storie en Instagram, con un mensaje muy claro: El día que mataron al presidente del Barça por ser de Esquerra Republicana”. En declaraciones al TOT Barcelona, la secretaria general de ERC y candidata para las municipales de Barcelona del próximo año, Elisenda Alamany ha dicho que la vinculación del Barça con Cataluña es inseparable. “A Sunyol lo fusilaron por ser catalanista y de ERC. Esperamos que el gobierno celebre el homenaje como se comprometió atendiendo al calendario que acuerden con el Barça. Continuaremos defendiendo la memoria democrática de nuestro país”.

Alamany hace referencia al compromiso del gobierno municipal de rendir homenaje al presidente del Barça asesinado. Ya que no se ha concretado una fecha coincidiendo con el noventa aniversario de su muerte, el TOT ha preguntado al Ayuntamiento si ya había día, pero las fuentes consultadas no han podido ampliar la información por las vacaciones de verano del personal que lo gestiona. En todo caso, y según ERC, el Ayuntamiento prefería esperar a septiembre para realizar el acto conjuntamente con el Barça.

El Barça ha evocado la figura de Sunyol a través de las redes sociales. “Hoy, 6 de agosto, se cumplen noventa años del fusilamiento del presidente Josep Sunyol i Garriga por parte del ejército franquista”. En un texto, el Barça explica que la intención de Sunyol era visitar las tropas republicanas, pero erróneamente entró en territorio nacional. Una vez identificados como republicanos, los cuatro fueron fusilados sin ningún juicio previo.

El Barça no sabe nada del homenaje

La vicepresidenta institucional del Barça, Elena Fort, ha hablado con el TOT mientras viajaba a la sierra de Guadarrama, donde este jueves se celebró un acto en recuerdo del presidente Sunyol en el lugar donde se instaló la placa en 1996. Fort ha recordado que se enteraron de la iniciativa que ERC presentó en el pleno “por la prensa”. En este momento, el club no tiene ninguna fecha del homenaje sobre la mesa, ya que el Ayuntamiento aún no se la ha comunicado. El acto no es una propuesta del Barça, pero la entidad blaugrana “se sumará cuando se realice”, ha afirmado. En los mismos términos se han expresado desde el servicio de prensa del club: “No sabemos nada ahora mismo”.

El expresidente del FC Barcelona Josep Sunyol en una imagen de archivo / FCB
El expresidente del FC Barcelona Josep Sunyol en una imagen de archivo / FCB

Acto conjunto con el Barça

En el pleno de mayo, la teniente de alcaldía Raquel Gil recordó que este 2026 también se cumplen noventa años desde que comenzó la Guerra Civil, y entre los actos previstos se realizará uno en la antigua prisión Model, con el objetivo de promover y difundir el legado de las instituciones y personalidades republicanas. En cuanto al homenaje al presidente del Barça asesinado, Gil informó que el Ayuntamiento lo impulsará con la colaboración del club y otras entidades que quieran sumarse. Gil valoró la figura de Sunyol como una persona que defendió las libertades ante “la violencia totalitaria”.

Sunyol fue una figura clave de la sociedad catalana del primer tercio del siglo XX. Nacido en Barcelona en 1898, fue, además de presidente del Barça (a partir de julio de 1935), fundador del diario La Rambla y diputado republicano en las Cortes españolas desde 1931. También fue presidente del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) y mecenas cultural.

El último intento por encontrar los restos de Sunyol

Tal como ya explicó el TOT, el último intento por encontrar los restos de Sunyol y del resto de fusilados quedó en nada. El Barça se implicó de lleno y dio apoyo económico a la compañía Condor Georadar, que había asumido la investigación en el año 2009. Estos trabajos tuvieron lugar durante el mes de noviembre de 2022 y acabaron resultando infructuosos. En el lugar donde deberían haber sido enterrados los cuatro cuerpos, actualmente ubicado junto al Hospital Militar de Guadarrama, el equipo desplegado en la zona solo pudo encontrar casquillos, balas, monedas antiguas y un tintero que probablemente pertenecía a un soldado.

Nuevo revés contra Abogados Cristianos: el Supremo rechaza otro de sus intentos de frenar la memoria histórica

 https://www.eldiario.es/sociedad/nuevo-reves-abogados-cristianos-supremo-rechaza-intentos-frenar-memoria-historica_1_13431514.html


Pancartas durante una manifestación para exigir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a 23 de mayo de 2026, en Madrid.

Marta Borraz

6 de agosto de 2026 21:15 h

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Nuevo varapalo judicial para los Abogados Cristianos en su ofensiva contra la memoria histórica. El Tribunal Supremo acaba de inadmitir el recurso que la fundación interpuso contra la puesta en marcha de dos de los órganos que ordenó crear la ley en 2022: el Consejo de la Memoria Democrática y el Registro Estatal de entidades. En un auto, al que ha tenido acceso elDiario.es, el Alto Tribunal avala ambos instrumentos e impone 4.000 euros en costas a la organización ultracatólica.

Abogados Cristianos, que mantiene una intensa batalla judicial contra las medidas del Gobierno en esta materia, recurrió el Real Decreto aprobado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática en abril de 2025 para regular tanto el Consejo de Memoria de la Memoria Democrática, que es un órgano consultivo y de participación de las organizaciones, como el Registro Estatal de Entidades memorialistas. En este, se puede inscribir las asociaciones que tengan entre sus fines la difusión y preservación de la memoria histórica.

Para Abogados Cristianos, su regulación “no es neutral y persigue fines ideológicos”, según describió en su recurso, en el que sostuvo que la creación de ambos entes “constituye un instrumento deliberado para ocultar o minimizar la persecución religiosa durante la Guerra Civil, perpetrada principalmente en la zona republicana contra la Iglesia católica y sus fieles”. Una supuesta “ocultación” que, a su juicio, viola la Constitución porque “ignora o relega a un segundo plano” a “miles de víctimas religiosas” y supone un “revisionismo histórico ideológicamente motivado”.

A lo largo de todo el recurso, la fundación despliega el habitual argumentario de la ultraderecha, con el que acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de “imponer una narrativa ideológica orientada hacia la 'memoria histórica' del Gobierno, excluyendo perspectivas alternativas” y de “favorecer” a colectivos “afines”. El recurso asegura además que el registro de entidades “establece un sesgo ideológico” que “excluye explícitamente” a organizaciones que “promuevan una visión reconciliadora o defensora de la persecución religiosa, como asociaciones religiosas o conservadoras”.

Rechazada la medida cautelar de suspender ambos órganos, como pedían los ultracatólicos, el Supremo entra al fondo del asunto e inadmite el recurso al concluir que la fundación “carece de legitimidad activa” debido a que sus fines estatutarios no tienen relación directa con el Real Decreto. Entre sus objetivos están la defensa de los cristianos, la igualdad ante la ley, el derecho a la vida o la libertad religiosa, cuestiones que, considera el tribunal, son “muy generales” y “no tienen vinculación” con la norma recurrida. “No hay referencia alguna a actividades de memoria democrática”, apunta.

El auto señala a Abogados Cristianos por plasmar “conjeturas” en forma de “hipotéticas transgresiones de derechos” cuyos posibles afectados podrán defenderse “en el futuro”, concluyen los magistrados de la Sala Tercera. Otro de los argumentos de la fundación fue que le había sido denegada su solicitud para inscribirse en el registro de entidades, sin embargo, el Supremo descarta que ello pueda sustentar el recurso porque, al menos según el auto, quien pidió la adhesión al registro fue la Asociación Abogados Cristianos —siendo esta una fundación—, lo que lleva a los jueces a concluir que de “una entidad jurídica diferente”.

La ofensiva contra la memoria

Esta es la segunda derrota judicial de Abogados Cristianos en menos de un mes, después de que el pasado 13 de julio la Audiencia Nacional rechazara paralizar cautelarmente la resignificación del Valle de Cuelgamuros. Lo hizo tras el recurso de la entidad contra el acuerdo firmado entre el Gobierno y el Arzobispado de Madrid para pactar los términos en los que va a transformarse el mausoleo franquista.

Antes, en enero de 2024, el juzgado de lo contencioso-administrativo de la Audiencia inadmitió el recurso de la nieta de una mujer enterrada en la cripta de Cuelgamuros tras paralizar las exhumaciones de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura durante varios días. La resolución tomó esta decisión por dos motivos: la abuela de la mujer, representada por Abogados Cristianos, ni siquiera estaba enterrada en el lugar donde se hacen los trabajos y, además, la Administración no está actuando por la vía de hecho, como apuntaba la fundación. El juez acusó a la recurrente entonces de haberle ocultado información e incluso haber precipitado la paralización de las obras como medida cautelar.

Además de llevar varios años arremetiendo vía juzgados contra todo el que consideran que ofenden a la religión cristiana —son también quienes alargaron en los tribunales la eutanasia de Noelia—, los ultracatólicos tienen en la memoria histórica otra de sus dianas. Son uno de los grupos que de forma sistemática han recurrido de todas las formas posibles cualquiera de los pasos dados en Cuelgamuros, cuya resignificación lleva ocho años lidiando con el asedio ultra que quiere mantenerlo tal y como lo dejó Franco.

Balance de las exhumaciones en Cuelgamuros.

 


Lourdes Herrasti muestra al presidente español, Pedro Sánchez, los trabajos en Cuelgamuros, en una visita en 2024.
Lourdes Herrasti muestra al presidente español, Pedro Sánchez, los trabajos en Cuelgamuros, en una visita en 2024. (Fernando CALVO | MONCLOA)

Desde que comenzaron las exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros (antiguo Valle de los Caídos) en 2023, se han hallado 602 cuerpos, y veinticinco de ellos han sido identificados y entregados a sus familiares; Francisco Etxeberria, el forense vasco que lidera estos trabajos, prevé que sean más.

En declaraciones a EFE, Etxeberria hace balance de las labores que siguen en marcha en este enclave de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), que fue lugar de enterramiento del dictador Francisco Franco hasta 2019, cuando fue exhumado por orden del Gobierno de Pedro Sánchez.

El Valle de Cuelgamuros es la mayor fosa común del Estado español, con más de 33.000 cuerpos traídos de distintos puntos del país tras la Guerra de 1936, y las exhumaciones actuales se centran en las peticiones que el Gobierno ha recibido de alrededor de 220 familias interesadas en recuperar los restos de sus seres queridos. Por el momento han sido localizados 602 cuerpos procedentes de las 21 localidades sobre las que hay solicitudes, de los cuales 25 ya han sido identificados y entregados a sus familiares. Según informó en 2020 el Gobierno de Lakua, al menos una veintena de familias vascas tiene reconocido su derecho a exhumar los restos de sus allegados.

«Considero que estamos casi por encima de lo que estaba previsto, porque pensábamos que el tema iba a ser casi un imposible», comenta Etxeberria, que aclara que solo pueden buscar las cajas con restos reclamados por familiares. Ahora asegura que hay «serias expectativas» de aumentar el número de identificados, más allá de 25, porque están pendientes de los análisis genéticos de decenas de cuerpos.

El equipo que trabaja habitualmente dentro del Valle de Cuelgamuros está compuesto por seis personas entre forenses, arqueólogos y antropólogos, y fuera cuentan con el apoyo de otros expertos, como historiadores y genetistas. Además de Etxeberria, también participa en esta investigación la antropóloga Lourdes Herrasti, de Aranzadi.

Complicaciones

Los trabajos de exhumación son muy complicados, empezando por la propia localización de restos, ya que están guardados en cajas apiladas en criptas tras las ocho capillas de la basílica, algunas de ellas con cinco alturas. Por el momento, el equipo que lidera Etxeberria ha investigado ya las plantas cero, uno, dos y tres de la capilla del Santo Sepulcro, en la que hay más peticiones de familiares, y queda pendiente la cuarta planta, además de otras cinco capillas.

«La obligación es buscar los cuerpos, pero que los encontremos es otra cosa», señala Etxeberria, que espera que los trabajos no se interrumpan aunque en el futuro hubiera un cambio de Gobierno. Cuando localizan cajas, las sacan del columbario y las llevan al laboratorio forense instalado en la propia basílica del Valle, junto a las capillas, donde hacen los primeros análisis y fotografías. A continuación, seleccionan unas muestras de material que sacan del lugar para su análisis genético a cargo del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

Uno de los mayores obstáculos han sido los recursos judiciales interpuestos contra las exhumaciones, que han llegado a paralizar los trabajos durante meses e impidieron al equipo hacer búsquedas a lo largo de todo el año 2024. «Estas interrupciones desconciertan y desaniman», reconoce Etxeberria, que señala, no obstante, que todos los recursos se han resuelto finalmente de forma favorable para el Gobierno.

Obras de resignificación

El forense especializado en antropología, uno de los mayores expertos del mundo en su materia, comprende que tal vez para los familiares el ritmo de trabajo sea lento, pero defiende la necesidad de ir despacio y con una metodología muy clara y controlada. «Como introduzcamos algo de desorden, sería una catástrofe», avisa.

Las exhumaciones coinciden con los trabajos previos a las obras de resignificación del Valle de Cuelgamuros, previstas en la ley de memoria democrática y para las que ya se eligió un proyecto ganador tras un concurso internacional de ideas convocado por el Gobierno. El objetivo es explicar a los ciudadanos el contexto histórico que rodea la construcción de este monumento franquista, para lo que se construirá un museo interactivo.

Las obras no afectarán a las exhumaciones, al ser en la explanada de la basílica, y por el momento solo se han hecho análisis previos del terreno, según han explicado a EFE fuentes del Ministerio de Vivienda. Las fechas concretas del inicio de estas obras no se pueden precisar todavía, según las mismas fuentes, al estar pendientes de la resolución de un recurso judicial.