dimecres, 31 de març del 2021

'De Misisipi a Madrid': los brigadistas negros que lucharon contra Franco.

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Nutrieron las filas del del llamado Batallón Lincoln, integrado por 2.800 norteamericanos. Apenas superaban el centenar y luchaban en España por unos derechos civiles y una justicia social que les negaban en sus propio país.


La brigada Lincoln
Una viñeta de 'La brigada Lincoln', novela gráfica de Pablo Durá que recrea las peripecias de los brigadistas americanos en la Guerra Civil española.  PANINI

 

Apenas alcanzaron el centenar. Su presencia en aquella España que ora, bosteza y embiste, como dijo el poeta, resultaba poco menos que exótica. Surtían las filas del llamado Batallón Lincoln, integrado por 2.800 norteamericanos. Un plantel de antifascistas venidos de una joven nación que contaba entre sus filas con al menos un centenar de afroamericanos. La triste paradoja es que luchaban en España por unos derechos civiles que les negaban en su propio país.

La historia de estos milicianos negros es la historia de un olvido. También de un compromiso inquebrantable con la libertad, conscientes de que derrotar al fascismo suponía la primera de otras muchas batallas pendientes. La contienda española fue, en ese sentido, parte primigenia de una misma revolución que décadas más tarde, en los años 60, alcanzaría su momento álgido en EEUU con el movimiento por los derechos civiles.

La literatura, el cómic y el documental revisitan el periplo de estos brigadistas negros que unieron sus fuerzas junto a otros 50.000 voluntarios llegados de 54 países. Un desembarco venido de tierras remotas con el objetivo de frenar el avance fascista encarnado por los golpistas de Franco y sus aliados; la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. No cabían medias tintas, los frentes estaban claros y había que tomar partido.

"Para ellos es una lucha que viene de la esclavitud y que sigue hasta nuestros días, como bien sabemos y vemos en los informativos. En aquel momento, cuando estalla la Guerra Civil, los afroamericanos, en especial de Chicago y Nueva York, entendieron que luchar en España era un modo de combatir el racismo que había en su propio país", explica Alfonso Domingo, responsable junto a Jordi Torrent del documental Héroes Invisibles, cinta que contribuye a recomponer un relato olvidado.

James Yates: "Por primera vez en España como hombre negro me sentí libre"

Héroes invisibles nos habla de aquellos voluntarios venidos de muy lejos para luchar por la libertad y escribir, de paso, la historia de una alianza legendaria, la que unió en su día a los parias de un mundo aún por globalizar, pero que ya generaba injusticias y servidumbres sin atender al pasaporte. El documental cuenta con un protagonista de excepción, James Yates, quien al final de su vida escribió un libro, De Misisipi a Madrid (La Oficina y BAAM), en el que relata las peripecias de un afroamericano nacido en el sur de Estados Unidos que emigra al norte del país y que más tarde recalará como voluntario en nuestro país.

Aquel libro, que encontró de saldo en Nueva York la fotógrafa y escritora Mireia Sentís, fundadora de la Biblioteca Afro Americana Madrid (BAAM), fue el origen y la inspiración de Héroes Invisibles. Sentís, Domingo y Torrent tiraron del hilo y se encontraron con frases como esta: "Por primera vez en España como hombre negro me sentí libre". Una confesión, a cargo del propio Yates, que dice mucho de la importancia que tuvo nuestra contienda en su vida. 

"Él estaba luchando por lo que quería −apunta Domingo−, y lo hacía junto a gente a la que llamaba camarada y junto a un pueblo hermano, podía comer en cualquier lado, entrar donde quisiera, estaba en trato de igualdad, algo que él no había vivido en Estados Unidos y que consigue vivir en España por primera vez durante la guerra. Pero cuando regresa a su país el infierno sigue allí...". No en vano, y tal y como recuerda Domingo, Yates sufrió de primera mano el racismo en EEUU al poco de volver.

Batallón Lincoln
Varios integrantes del Batallón Lincoln con artillería antiaérea.  ARCHIVOS DE LA BRIGADA ABRAHAM LINCOLN

"Reír por no llorar"

Otra figura clave junto a Yates es la del poeta, narrador, dramaturgo y corresponsal de guerra norteamericano Langston Hughes (1902-1967), cuyas crónicas e impresiones a su paso por España permiten conocer de primera mano la vida de aquellos hombres en los frentes republicanos. Escritos que hacen hincapié en la capacidad de la comunidad afroamericana de sublimar su dolor a través de la música.

"Los horrores de las trincheras, la miseria y el dolor de una sociedad rota, al mismo tiempo que escenas de la vida cotidiana no exentas de humor, en las que sus personajes eran capaces de oír música y reír, con esa misma risa que siempre acompañaba a Hughes incluso en sus peores momentos, siguiendo el lema largamente adoptado por la población negra de reír por no llorar", escribe la traductora Maribel Cruzado en el prólogo de Escritos sobre España, que recopila por primera vez la obra periodística y poética de Langston Hughes inspirada en la Guerra Civil.

Junto a Yates y Hughes, emergen otros nombres como el de la enfermera Salaria Kee, nacida en Harlem, que encontró el amor de su vida −un soldado irlandés− durante su desempeño en el campo de batalla, o el de Oliver Law, que a la postre se convertiría en el primer comandante negro de un batallón formado en su mayoría por blancos. También el del cantante y actor Paul Robeson, militante del Partido Comunista, que tuvo a bien amenizar con su voz a los soldados en el frente.

Oliver Law
Una viñeta de 'La Brigada Lincoln', cómic que recupera la figura de Oliver Law, voluntario que acabó convirtiéndose en el primer afroamericano comandante de una unidad.  PANINI

El cómic La Brigada Lincoln (Evolution, Panini Cómics) recupera precisamente la hazaña de Oliver Law, uno de los primeros voluntarios de Estados Unidos en alistarse como combatiente en defensa de la República española, que terminó por convertirse, gracias a su experiencia militar y sus cualidades de liderazgo, en capitán de una compañía de ametralladoras. 

El periplo de Law queda registrado con maestría de la mano de Pablo Durá, Carles Esquembre y Ester Salguero, responsables de un proyecto que recupera y homenajea la figura de este hombre y de tantos otros que dieron su vida por la democracia en un país del que poco o nada sabían. Law murió el 10 de julio de 1937 durante el asedio al llamado Cerro del Mosquito, Villaviciosa de Odón. Su vida, como la del resto de afroamericanos que se jugaron la vida en nuestro país, merece ser recordada.