dissabte, 8 d’abril del 2023

Las niñas encerradas por la dictadura y olvidadas por la democracia alzan la voz: "Me machacaron viva"

https://www.infolibre.es/igualdad/horror-patronato-reformatorios-franquistas-mujeres-olvidados-historia-machacaron-viva_1_1465538.html

Un grupo de niñas del centro provincial de Sevilla perteneciente al Patronato de Protección a la Mujer.

"Velar por la moralidad pública, muy especialmente la de la mujer". Esa era, ni más ni menos, la labor que perseguía la institución franquista que, durante más de cuatro décadas, acechaba a las mujeres menores de edad "caídas o apunto de caer" para atraparlas entre sus rígidos brazos y conseguir su "dignificación moral", "apartarlas del vicio" y "educarlas con arreglo a las enseñanzas de la religión católica". La institución en cuestión fue el llamado Patronato de Protección a la Mujer, un organismo a cargo de Carmen Polo y dependiente del Ministerio de Justicia que dirigió cientos de centros por todo el mapa y cuyas entrañas permanecieron con vida hasta una década después de la muerte del dictador.

¿En qué consistía exactamente el Patronato? "Era una institución de encierro" gestionada por órdenes religiosas donde iban a parar chicas "entregadas por sus propias familias, por la policía o por una figura conocida como las celadoras". Habla la periodista Andrea Momoitio, quien llegó al Patronato en el proceso de investigación para la confección de su libro Lunática (Libros del K.O., 2022). La de la celadora fue la figura más emblemática de la institución y se encargaba fundamentalmente de "vigilar la moral pública", lo que se traducía en tres labores: informar sobre chicas "potencialmente necesitadas de protección"; controlar a las mujeres en régimen de libertad vigilada y el traslado de las internas a los centros una vez se producía la detención. Las celadoras fueron sustituidas por las llamadas visitadoras, a partir de la década de los sesenta, mujeres mayoritariamente religiosas que "simpatizaban más con el personal que dirigía los centros", describe Carmen Guillén en su tesis doctoral El Patronato de Protección a la Mujer: prostitución, moralidad e intervención estatal durante el franquismo [disponible aquí]

A lo largo de más de cuarenta años, cualquier chica que fuera leída como una amenaza –por subversiva, por rebelde, por roja, por prostituta, por lesbiana, por pobre, por haberse quedado embarazada– era susceptible de ser atrapada por el régimen. El Patronato podía hacerse con la tutela de las chicas desde los 16 y hasta los 25 años. "Se desarrolló un estudiado sistema de vigilancia que aplicaba terapia de reclusión con la finalidad de liberar a la mujer de todas aquellas prácticas sociales que entraban en conflicto con las austeras reglas del régimen", detalla Guillén. Es decir, contra las mujeres que confrontaban con el ideal franquista de feminidad. Aunque la institución nace poniendo el foco inicialmente en la prostitución, pronto cualquier "síntoma de divergencia" pasó a ser, por nimio que fuese, "considerado una amenaza".

Durante los primeros ochos meses de su existencia, el Patronato retuvo a 427 jóvenes en los catorce centros que gestionaba, según documenta la citada investigadora. El perfil de mujer que iba a parar a manos de la institución era entonces el de jóvenes criadas en "condiciones marginales, con recursos muy limitados" y clasificadas por el organismo como "abandonadas, pobres o fugadas". La misma autora señala que, con el paso de los años y el afianzamiento de la institución "como uno de los órganos vitales del régimen", los internamientos aumentan hasta alcanzar un pico máximo de 3.360 internas en 1951.

No hay apenas documentación, no quedan a día de hoy casi huellas de lo que ocurrió en los cerca de 900 centros que se alzaron en todo el país. Pero sí quedan algunas voces: las de las niñas que acabaron allí.

"Algo dentro de mí se había roto"

La de Consuelo García del Cid es una de ellas. Consuelo era, allá por los setenta, una "mala estudiante que no aceptaba la autoridad". Su madre, una mujer de clase acomodada, se quedó viuda muy joven y ejerció un férreo control sobre su hija. "Yo iba a manifestaciones contra la dictadura y eso, en una familia como la mía, era lo peor", dice al otro lado del teléfono. La madre de Consuelo optó por cortar el problema de raíz. Lo hizo gracias a la complicidad del médico de cabecera que durante años había asistido a la familia: ambos entraron en la habitación de la adolescente, una mañana de un día cualquiera, para inyectarle lo que decían era una vacuna contra la gripe. Consuelo perdió el conocimiento. "Hay 24 horas de mi vida que están perdidas. Ni con 64 años sé qué pasó durante ese tiempo".

La joven se despierta entonces en una habitación desconocida. Frente a ella, una maleta, una cama y una ventana con barrotes. La matrícula de los coches que acierta a entrever delatan que ya no está en Barcelona. "Supe que me habían traído a Madrid". Consuelo recuerda todavía hoy el escalofrío de terror que le recorrió la espalda. "Estaba muerta de miedo, nunca en mi vida he llorado como aquella vez. Era un llanto que me ahogaba. Yo era jovencísima, quince años, pero supe que algo dentro de mí se había roto y nunca lo iba a recuperar". 

Consuelo estaba acostumbrada a convivir con la amenaza de acabar en un reformatorio, un recurso que algunas familias solían utilizar como advertencia ante el carácter contestatario de la prole. También era lo normal para Raquel Castillo. "Mi madre era soltera y me venía metiendo donde podía", confiesa hoy. Recién cumplidos los dieciséis, acabó en manos del Patronato. "Vinieron dos policías a mi casa y me llevaron esposada", recuerda. 

El comienzo de Loli Gómez fue algo distinto. Con doce años comienza a escaparse de casa. "Pensaron que no estaba bien de la cabeza. Me llevaron al psiquiatra, me hicieron muchas pruebas y obviamente no encontraron nada. Me seguí escapando". Nadie le pregunta el motivo de sus huidas, todas acompañadas de una denuncia por parte de su padre. Las alertas a las autoridades se acumulan y la joven va a parar a un internado, con nuevas fugas, hasta que cumple los catorce y se queda embarazada. "Está embarazada, a ver qué hacéis con ella", pronuncia su padre tras entregarla ante el Tribunal de Menores. "Se le olvidó decir que el bebé que esperaba era suyo. Yo me escapaba porque no quería quedarme a solas con mi padre".

Completas o incompletas

La primera parada para las niñas era lo que se dio en llamar Centro de Observación y Clasificación (COC). Allí, las niñas eran sometidas a una primera fase de observación, en la que permanecían alrededor de seis días aisladas. A partir de entonces, se reunían con el grupo y se iniciaba una fase de observación prolongada, con una duración de hasta seis meses. Ambos procesos de estudio corrían a cargo de médicos, psiquiatras y otros especialistas que determinarían el futuro de las jóvenes, a través de todo tipo de pruebas, entre las que se encontraban exámenes de virginidad. En función de las conclusiones, las chicas eran clasificadas: estaban las "completamente limpias" y estaban todas las demás. Las víctimas de la prostitución, las embarazadas y las mujeres lesbianas. Estas últimas solían terminar en centros psiquiátricos, como el manicomio de Ciempozuelos, sometidas a todo tipo de prácticas experimentales.

Raquel recuerda nítidamente su paso por aquel primer centro de observación, algo así como un "régimen carcelario" donde la bienvenida fue un examen ginecológico. Aquello le marcó. "Yo no había mantenido relaciones. Me asusté, chillé, les dije que no me tocaran y me moví tanto que iba a caerse la camilla". El equipo la dejó ir y en su ficha apareció un indulgente "completa". Las que no superaban la prueba, eran marcadas como "incompletas".

A Consuelo no se le han olvidado los rostros de las niñas que ya estaban en el centro de las Adoratrices, en Padre Damián 52, cuando ella llegó. "Era una fila de chicas con batas de rayas verdes, más ojeras que ojos y una cara de profunda tristeza. Ese retrato lo tengo grabado: era el gesto del abandono y la desesperanza pura". Allí permaneció más de un año, entre algún que otro movimiento. Consuelo ayudaba a sus compañeras a escapar y el castigo era el traslado a un centro más duro. "Lo hacían para demostrar que había un lugar peor, así ya no implorabas volver a tu casa, sino al reformatorio anterior", razona. 

A pesar de la dureza de los centros –las chicas hablan de explotación laboral en los talleres vinculados a los centros, trabajo doméstico impuesto, hipervigilancia constante y malos tratos psicológicos e incluso, en ocasiones, físicos– lo cierto es que la experiencia de las internas varía en función de sus condiciones vitales: "A mí me machacaron viva porque estaba allí por pensar", narra Consuelo. Pero reconoce que había chicas sin recursos o jóvenes que venían de zonas rurales empobrecidas y que entendían los centros como una oportunidad de salir adelante. "Las de los pueblos estaban felices porque en su casa no había ni agua", recuerda Raquel, así que cuando volvían a sus hogares presumían de estar "estudiando en Madrid. Pero era todo una farsa". Para Consuelo, aquello no era sino "una verdadera Gestapo". "Yo creía que me iba a morir allí, no veía futuro, me veía encerrada para los restos". Consiguió escapar en 1976.

"Niñas pariendo niños"

El Patronato reservaba un lugar especial para las chicas embarazadas. De todos los centros maternales, el más importante fue el de Nuestra Señora de la Almudena, conocido popularmente como Peñagrande. Ahí fue a parar Loli. "Me sigue sin entrar en la cabeza cómo podía haber tal cantidad de niñas pariendo niños", lamenta. A ella nadie le preguntó quién era el padre, ni si había sido producto de una agresión sexual. Lo que sí recibió fueron insultos y vejaciones constantes: "Eres una golfa, una puta". 

Cuando su hija cumplió nueve meses, el padre de Loli volvió a visitarla para pasar con ella la Semana Santa. Pasaron cuatro días en una pensión: cuatro días en los que se repiten las violaciones. Loli vuelve a quedarse embarazada y, una vez más, nadie pregunta

Su segundo hijo nace en 1983, en el ocaso del Patronato. La institución estaba apunto de extinguirse y Loli, a sus diecisiete años, se ve en la encrucijada de qué futuro darle a sus hijos. Ocurre lo que solía suceder entonces: la adopción se presenta como la única salida. "Yo podía buscarme la vida en la calle, pero mis hijos no", sostiene aún con la voz quebrada. "Algunas madres eran persuadidas para que dieran en adopción a sus hijos, a otras simplemente se les decía que su bebé había muerto, mientras que las religiosas preparaban visitas concertadas a matrimonios adinerados que elegían a su futuro bebé", asiente la investigadora Carmen Guillén en su tesis.

Democracia tardía

En 1983, el Patronato empieza a ocupar páginas en la prensa: la joven Inmaculada Valderrama acababa de ser encontrada muerta en el reformatorio femenino de San Fernando de Henares (Madrid). La chica pierde la vida al intentar escapar por la ventana de un tercer piso valiéndose de una sábana. El eco de lo sucedido llega al tablero político y da pie a una investigación oficial. Solo unos años antes, en 1977, una asistente social decía en declaraciones al diario El País: "Si están locas, las mandan al [hospital psiquiátrico] Alonso Vega, y si no se suicidan". El ambiente de crispación que "tímidamente se había comenzado a fraguar" favoreció la clausura del Patronato de Protección a la Mujer. Su final definitivo llega mediante real decreto en 1985. Diez años después de la muerte del dictador.

"Mis hijos nacieron en 1982 y en 1983. Se supone que ya estábamos en una democracia", lamenta Loli. "Enterraban a bebés, algunas madres se suicidaban. Dos chicas se quitaron la vida estando allí y no hubo misa, no hubo entierro. Me gustaría saber dónde están", abunda. "Cada día te acuerdas de una salvajada mayor y piensas, ¿por qué no pasa nada?". También Consuelo creyó en aquello que llamaban democracia cuando el fin de la dictadura la coge encerrada, pero sus esperanzas enseguida se disiparon. "Pensaba que iban a abrir las puertas de los reformatorios e íbamos a salir todas. Pero no pasó nada".

Más de dos décadas después, Loli consiguió encontrar a sus hijos. Hasta aquel momento, nunca había reunido el coraje de verbalizar lo ocurrido. "Yo pensaba que los recuerdos que tenía en mi cabeza eran mentira". No es, en absoluto, algo excepcional. La huella de lo sucedido en los pasillos de los centros está fundamentalmente guardado en la memoria de aquellas niñas, pero muchas prefieren olvidarlo. "Estábamos muy estigmatizadas", reflexiona Raquel, quien recuerda que pertenecer a las Adoratrices significaba, a ojos de los demás, ejercer la prostitución. "Si contabas que estuviste en uno de esos centros, te respondían que por algo sería", añade Consuelo. A su entender, hasta que cada detalle de aquel pasado "no salga en las portadas de los periódicos", las chicas van a seguir escondidas: "No quieren recordar, porque las destrozaron".

Andrea Momoitio cree que son diversos los motivos que explican el silencio alrededor del Patronato. "No era una trama fácilmente identificable y además tiene que ver con el ámbito de la infancia y la adolescencia", donde a su juicio existe una mayor tolerancia ante la vulneración de derechos fundamentales. "Dictadura, mujeres e infancia", resume la periodista. Hoy, las voces empiezan a emerger, pero queda otro reducto oscuro: el papel de las órdenes religiosas –con especial predominio de las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y las Oblatas del Santísimo Redentor–, la mayoría en activo y muchas galardonadas hoy por su labor social, sin que su pasado reciente se haya resuelto.

divendres, 7 d’abril del 2023

6. ELS CAMPS DE TREBALL FORÇATS DEL TRANSSAHARIÀ

 https://archivodemocracia.ua.es/va/exilio-republicano-africa/6.-els-camps-de-treball-forcats-del-transsaharia.html


6. ELS CAMPS DE TREBALL FORÇATS DEL TRANSSAHARIÀ

Autors: Juan Martínez Leal i Mercedes Guijarro Antón

Font original: Comitè International de la Croix Rouge, Arxive Central, Genève (Suisse).

Procedència copia digital: Centre Documental de la Memòria Històrica (CDMHS), PARES. Sign. ACICR, G2_IB_B,21.

Títol original: Renseignementes officieux concernant els espagnols dónes Groupementes de Travailleurs Etrangers (GTE) en Algérie (Colomb Béchar et Bou-Arfa).

Títol valencià: Llistat no oficial dels espanyols adscrits a les Companyies de Treballadors Estrangers (GTE) a Algèria (camps de Colomb-Béchar i Bouarfa).

portada llistat camp Colomb-Bechar2

Descarregar llistat en pdf

Nota

Per a facilitar la consulta, es presenta un únic llistat d'internats en tots dos camps ordenat per cognoms i procedència geogràfica

L'eix Bouarfa-Colomb Béchar i el ferrocarril transsaharià

Ampliar mapa

Mapa ferrocarril transahariano

Font: Victoriano Barroso, Páginas de  mi diario de guerra y exilio, p. 220.

Presentem el llistat dels camps de Bouarfa i Colomb-Béchar, centres neuràlgics 

del que va ser el projecte de construcció del ferrocarril Transsaharià. 

Totes dues poblacions distaven uns 140 km a un costat i a l'altre de la frontera

 que separava Algèria francesa del protectorat francès del Marroc. 

Bouarfa al Marroc a uns 60 km de la frontera i Colomb-Béchar a 80 km 

de la frontera en territori algerià, a les portes del desert saharià. Bouarfa 

era el centre tècnic del projecte ferrocarril Transsaharià i Colomb-Béchar 

el seu centre administratiu. Entre tots dos llocs es va projectar el primer 

tram del ferrocarril Mediterrani-Níger o Merniger. Era un territori ric en minerals 

i matèries primeres, com les mines de ferro i de manganès a Bouarfa i les de carbó

 de Colomb-Béchar, en Kenadsa a 20 km, al sud [1].

Desgraciadament no disposem encara d'un llistat dels treballadors forçats a 

Kenadsa, que completaria la imatge dels camps de concentració de la zona. 

En el territori delimitat per aquests dos pols es van concentrar 

finalment les 12 Companyies de Treballadors Estrangers (GTE), en la seua immens

 majoria integrades per espanyols, en les quals es va dividir el 8è Regiment

 de Treballadors Estrangers, uns 3.000 homes en total, tenint en compte

 que cada companyia estava composta per 250 homes.  Les companyies 

eren inestables, a causa de la mobilitat entre elles i també pels trasllats 

per càstigs, malalties i evasions, com mostren tants testimoniatges 

entre ells els de Victoriano Barroso i Antonio Gassó (Gaskin) i el propi llistat 

que presentem de Bouarfa [2].

Moltes d'aquestes companyies de treballadors o destacaments de les mateixes es van establir entorn del traçat de la construcció de les vies en trams 

de 15 a 20 km, campaments de tendes en ple desert que calia proveir d'aliments i aigua de manera diària. L'internament en aquests 

dos camps i la resta de la zona era en règim de treball forçós, amb una miserable paga, duríssimes condicions de treball, 

en la seua majoria de pic i pala (picar la pedra, desmunts i traslladar-la per a col·locar les travesses) en condicions 

climàtiques insofribles de calor extrema i arenes ardents, molt deficient alimentació, maltractaments, càstigs i vejámenes dels vigilants armats. 

És molt important assenyalar les diferències entre el to i els extrems dels informes oficials aliats de visita en els camps i en els testimoniatges 

dels propis interns que expressen molt millor les terribles penalitats viscudes dia a dia durant més de dos anys, especialment en els camps 

disciplinaris subordinats que van proliferar en aquest territori, com Méridja, FoumDefla, Ain l'Ourak, o el denominat “camp de la mort”, Hajerat MŽGuil.

Quadre resum interns espanyols dels camps de Bouarfa i Colomb Béchar (juny 1942)

Total interns en els dos camps (en estada, evadits i estrangers)

1.934

Total  Colomb-Béchar (idem)

  743

Total Bouarfa (idem)

1.191

Evadits Bouarfa

  359

Estrangers, suma dos camps.

  175

Total espanyols en estada i sense comptabilitzar estrangers ni evadits

1.400

Total espanyols Bou Arfa en estada i evadits

1.068

Total espanyols en Colomb-Béchar

  685

Total espanyols censats (en estada o evadits) sense computar estrangers

1.760

Interns dels quals consta les procedència geogràfica, lloc de naixement

1.340

Una visió de conjunt dels llistats que presentem ens dóna una suma de 1.934 interns sumant els dos camps. Sobre aqueixa suma total, 743 pertanyerien a Colomb-Béchar i 1.191 a Bouarfa inclosos en aquests camps els que estaven en estada, els evadits i els estrangers. A aqueixa suma total de 1.934 caldria descomptar 175 estrangers de diferents nacionalitats, amb la qual cosa els espanyols es reduirien a 1759. Si descomptem també 359 evadits que apareixen amb els seus noms, ens donaria un total de 1.400 espanyols (físicament) internats, presents a la data del document, a la fi de juny de l'any 1942. D'ells, resultarien els següents en cadascun dels camps: 715 interns

espanyols residents en Bouarfa i 698 en Colomb-Béchar. Aclarim que tots els evadits estan citats exclusivament en el llistat de Bouarfa. Si això ho tenim en compte, en conseqüència, sabem de l'estada física en Bouarfa d'almenys 1.068 espanyols, que van haver de ser més en altres moments i també menys a partir de novembre de 1942, com veurem. No coneixem dades d'evadits de Colomb-Béchar.

Dels 1.760 espanyols que van estar censats en un moment o un altre en aquests camps, consta la dada de la procedència geogràfica de 1.340 d'ells, la distribució de la qual per comunitats s'expressen en el gràfic de procedència d'interns en els camps.

Atès que l'emigració cap a l'exili en el nord d'Àfrica va ocórrer fonamentalment durant el mes de març de 1939, al final de la guerra civil, és natural la preponderància d'interns que procedeixen de la cornisa mediterrània de Llevant i del Sud, especialment de les terres valencianes, murcianes i andaluses, encara que caldria esmentar també el pes de les dues grans capitals, Madrid i Barcelona.  Un gràfic més detallat per províncies ens permet avaluar més la procedència, destacant especialment l'aportació de la província d'Alacant, València, Múrcia i Màlaga.

grafico internats camps transahariano per províncies

Com pot observar-se en el següent gràfic de distribució per professions, sobre un total de 1.248 censats, els majors contingents es troben en oficis mecànics d'una banda (tot tipus de mecànics que apareixen en epígraf com torneros, ajustadors, etc). Un cas especial, numèricament el segon després dels mecànics, serien els agricultors, la qual cosa es correspon amb l'Espanya econòmica i sociològica de llavors i, d'altra banda, a la naturalesa del treball de pic i pala al qual van estar destinats la immensa majoria dels espanyols en el Transsaharià. Es tractava de mà d'obra molt funcional, encara que enquadrada dins d'una categoria social massa genèrica que agrupava jornalers, grangers, conreadors, etc. A aquests caldria sumar-li els que s'ajusten en la seua declaració amb el propòsit de la gran empresa ferroviària per a la qual treballen forçadament (ferroviaris, metal·lúrgics, conductors, xofers, etc). Aquestes categories ja representaven pràcticament 52,4% de les professions declarades, encara que dubtosament exercents com a tal en temps anterior. En “oficis diversos” s'han agrupat alguns oficis difícils d'agrupar en altres categories, o mal definits quan les xifres baixaven de tres casos (torero, lleter, burrero, pastor, etc), encara que s'ha respectat la inclusió quan es tractava d'oficis no manuals, com el cas dels periodistes, metges, artistes, músics, com es veu una minsa minoria. Malgrat les seues limitacions, aquest quadre ens ofereix una idea aproximada d'aqueix micro univers econòmic i social (en masculí) que formaven els camps de concentració de treball forçat del Transsaharià.

Gràfic professions internats camps transahariano

Document 1. Anàlisi del llistat del camp de treball forçat de Bouarfa

portada llistat camp Bouarfa
Pàgina llistat interns Creu Roja Camp Bouarfa

S'ha manejat una còpia digital procedent del CDMHS (Centre Documental de la Memòria Històrica de Salamanca), una fulla de quadern apaïsat que conté la relació d'interns en el camp de Bouarfa a data de 22 de juny de 1942/ 7 juliol 1942, figurant totes dues dates en la seua primera pàgina. Cada fulla conté generalment, en el cas de Bouarfa, dotze anotacions. El llistat aporta les següents dades bàsiques: Un número d'ordre (hipotèticament el de registre en el camp), nom i cognoms, noms dels pares, lloc de procedència (preferentment la ciutat), data de naixement, nacionalitat, religió, ofici o professió, procedència (en aquest cas sempre prestataire, referit a la condició de prestatari  o prestador de mà d'obra forçada de les Companyies de Treballadors Estrangers), en la seua immensa majoria enquadrats en el Regiment núm. 8 (GTE), sense detallar companyies, que eren 12) i un apartat d'observacions, generalment buit, però amb alguna anotació referides a estades en la presó, a l'hospital o en permisos i en algun cas apuntant el desig del prestatari de tornar voluntàriament a Espanya. 

El llistat total, inclosos evadits i desertors, és de 1095, dels quals 121 són estrangers i 359 evadits i desertors segons consta al final de la llista alfabètica. Espanyols serien en un primer càlcul 974, sumats els que apareixen en estada i els evadits a la data de recompte del llistat. Els estrangers estan inclosos en el llistat original d'una manera una miqueta aleatòria. Tots els evadits en el llistat original, consignats també a vegades com a desertors, estan situats correlativament al final del llistat alfabètic. Es tracta d'una relació alfabètica escrita a màquina, però molt irregular amb freqüents salts alfabètics, fins i tot dins de la pròpia lletra de l'alfabet. Quant als estrangers, els havia d'almenys 18 nacionalitats diferents, predominant alemanys austríacs i polonesos, entorn del 60 per 100 dels 74 que tenim la seua procedència, perquè 47 estrangers del total de 121 en Bouarfa apareixen sense més dades.

Dels quals es coneix la seua religió, els 74 citats, almenys 24 eren jueus, fonamentalment polonesos, austríacs i alemanys. Resulta interessant observar, referent a la religió, en el cas dels espanyols, consten en la seua gran majoria com a catòlics, només 132 es declaren sense religió dels 703 que apareixen amb dades en el llistat, la qual cosa sembla casar molt poc amb la ideologia dels internats en la seua majoria socialistes, comunistes i anarquistes. O bé s'emplenava com un simple tràmit burocràtic per la seua condició de ben segur de batejats, o els propis interns el declaraven professar el catolicisme per a evitar altres possibles problemes i represàlies.

Mancant un buidatge més extens, pel que fa a professions, com s'exposat ja, resulta un predomini absolut de treballadors manuals del camp (en la seua majoria eren treballs de pic i pala) i sobretot de la indústria, artesania i serveis: obrers, mecànics, fusters, forners, cambrers, conductors i molts que indiquen com a professió ferroviaris, segurament cercant el millor acomodament en el projecte del ferrocarril. Són molt escassos les professions liberals o intel·lectuals: metges, advocats, professors, etc. Molt pocs com a professió consten com a militars, marins o aviadors. 

El llistat està mecanografiat amb molt freqüents errors, tipogràfics i de trasposició dels cognoms i noms espanyols pel funcionari francès de torn, especialment també en els topònims geogràfics. Els continguts són pràcticament idèntics a Colomb-Béchar, encara que ací en Bouarfa en la procedència s'afig la integració de les companyies en el 8è Regiment de Treballadors Estrangers (GTE), en les quals sempre van ser majoritaris els republicans espanyols. En les primeres pàgines està detallat el personal a càrrec del camp, guardians i administratius, 25 en total, dels quals 13 francesos, 7 alemanys, 2 belgues, 1 algerià, 1 italià i 1 txec. El capità Lucien Ronget, de Dijon, 43 anys, era el cap del camp, la resta eren sotsoficiales de la reserva o professionals de serveis armats. No es detallen els guardians marroquins o senegalesos dels quals parlen els testimoniatges, tampoc les destinacions concretes i oficis que desentelaven els interns dins del camp.

retallada llistada Bouarfa

El document consta d'un total de CV (105) pàgines numerades al llapis amb caràcters romans.

En relació a la literalitat del document original, indicarem les següents alteracions realitzades per a facilitar la consulta:

  • Les dades s'han anat introduint en una fulla Excel pràcticament en el mateix ordre que apareixen, però realitzant un esforç per dilucidar els errors de tota mena. Quan no s'ha trobat possibles alternatives versemblants queden els signes d'interrogació.
  • Al contingut de lloc d'origen, generalment pobles i ciutats, s'ha afegit la província per a facilitar la consulta i els comentaris estadístics o gràfics.
  • S'ha exclòs publicar les dades referents als estrangers, ja que la pàgina se centra temàticament en l'exili dels espanyols republicans. No obstant això, la referència del document original permetrà obertament la seua consulta a petició d'investigadors o descendents.
  • El llistat en pdf dels internats en tots dos de tots dos camps s'ha confeccionat prèvia ordenació alfabètica per llocs de naixement (províncies espanyoles i, ocasionalment, per països per als espanyols nascuts en el Protectorat del Marroc o a l'estranger); dins de cada província, se segueix una ordenació és alfabètica per cognoms. No obstant això, és possible realitzar cerques per qualsevol contingut del pdf.
  • Quant als evadits i desertors no apareixen més que les dades que es consignen: nom i cognoms i en alguns casos, data de li evasió o deserció.
  • Finalment, quan no apareix la dada en qualsevol dels camps de contingut (que en el document original apareix consignat de diferent forma) simplement s'ha deixat buit per mantenir un criteri homogeni i quan es tracta d'un possible error tipogràfic en els noms o topònims s'afig un signe d'interrogació. De la mateixa forma, totes les observacions que apareixen pertanyen al document original.

Notes històriques sobre el camp de treballs forçats de Bouarfa

Bouarfa- Família Pou

Foto: Hereus Juan del Pou Santiago. Cedida per Eliane Ortega Bernabeu. 

Bouarfa (o Bou Arfa) es troba en el nord-est del Marroc, llavors protectorat francès, a 296 quilòmetres al sud-est d'Oujda, molt prop de la frontera amb Algèria. El descobriment de manganès i altres minerals en la seua rodalia el va convertir en un important centre d'assentament i indústria minera de França. L'administració colonial va iniciar l'explotació dels recursos naturals de Bouarfa en 1913 en Ain Beida. El govern francès també va desenvolupar una xarxa de ferrocarrils que connectava la regió amb els ports del Mediterrani. En 1941, el govern de Vichy va construir un conjunt de campaments de tendes de campanya i casernes al voltant de Bouarfa; aquests camps satèl·lits eren Aïn al-OuraqFoum-Defla i Tamlelt. El camp de Bouarfa i els seus satèl·lits van servir com a camps de treballs forçats i de disciplina per a presoners polítics i jueus, els més grans dissenyats principalment per a finalitats d'internament a l'Àfrica francesa.

Bouarfa es va construir on un congost s'obria a la plana i s'estenia al llarg de les ribes d'un rierol sec, a una altitud de 1.300 metres sobre el nivell de la mar. Estava compost per set grans edificis fets de teules i bigues de fusta. La Chemins de Fer de la Méditerranée au Níger, abreujat Merniger va exercir un paper clau en el seu establiment. Bouarfa es va obrir primer com un camp d'internament per a refugiats espanyols després del final de la guerra civil en 1939. Les autoritats colonials franceses van decidir utilitzar als refugiats confinats en Bouarfa-Tamlelt com a treballs forçats, quan es va reprendre el projecte de construcció del ferrocarril Transsaharià.

Al gener de 1941, els republicans espanyols van ser assignats a la construcció del ferrocarril que connectava Bouarfa amb Kenadsa, que seria el primer tram d'un ambiciós projecte de més de 3.000 km, que pretenia unir el Mediterrani des d'Alger amb l'oceà Atlàntic a Dakar, creuant les profunditats del desert del Sàhara.

El 30 de juliol de 1942, el Dr. Wyss-Dunant, representant del Comitè Internacional de la Creu Roja (CICR), va registrar les següents estadístiques sobre els treballadors forçats en Bouarfa: espanyols (694), alemanys (21), italians (11), austríacs (19), belgues (5), algerians (2), apàtrides (2), hongaresos (1), holandesos (2), romanès (1), iugoslau (4), grec (1), portuguès (2), francès (2), rus (4), brasiler (1) i cubà (1). Són xifres que s'aproximen molt (771 en total) a les quals es presenten en el nostre llistat si prescindim de les dades dels escapolits, que segurament no es computen en l'informe del doctor Wyss-Dunant.

Mapa traçat ferrocarril Transahariano

Mapa del projecte de traçat del ferrocarril Transsaharià.

Font: Biblioteca de la Universitat de Bordeus

Els presos dormien en llits amb ressorts, un matalàs i una manta fabricats per la Cia. Mediterranean Níger Company. El menjar incloïa una mitjana de 600 grams (1,3 lliures) de pa per dia i de 600 a 700 grams de carn per setmana. Hi havia una cantina on es podien comprar subministraments, així com una sala on es realitzaven activitats i es permetia la recreació a la nit, inclosa l'escolta d'una ràdio. Encara que hi havia escassetat de llibres i periòdics en espanyol, els treballadors tenien accés a una xicoteta biblioteca. Al cap d'un any de treball, als interns se'ls permetia una llicència de 12 dies, però prohibint-los viatjar als grans centres urbans. Es va construir un xicotet hospital no lluny del camp, que proporcionava serveis de salut per als internats i un sacerdot arribava al camp per a celebrar la Missa tots els diumenges.

El primer subcamp de Bouarfa va ser Aïn a l'Ouraq, un camp disciplinari a uns 60 quilòmetres (poc més de 37 milles) a l'oest de Bouarfa per la carretera que porta a Colomb-Béchar. Va servir com el principal camp de càstig per als treballadors forçats de Bouarfa. Establit prop d'una mina, els presos dormien i treballaven a l'aire lliure mentre construïen els barracons.

Sota el capità Abala, els detinguts van patir tres tipus de càstigs severs. En el primer tipus, el presoner era lligat i colpejat repetidament amb la culata d'un rifle. En el segon tipus de càstig, conegut com a “la tomba (le tombeau)”, s'obligava un pres a dormir en un clot durant 25 a 30 dies sota la vigilància d'un soldat senegalès. El moviment fora de la “tomba” implicava que el pres fóra colpejat amb una pedra, amb la culata d'un rifle o disparat. Finalment, la “gàbia del lleó”, també conegut com a “el quadrilàter” era un cub de 1,80 metres envoltat de fils de ferro amb pues. Els presoners sol podien posar-se dempeus o ficar-se al llit. Els presos castigats només rebien 100 grams (3,5 unces) de pa i aigua al dia. Aquests càstigs o tortures es van repetir en molts altres camps disciplinaris.

El segon subcampo de Bouarfa va ser Foum-Defla. Al maig de 1942, les autoritats franceses van vendre el terreny del camp d'Aïn al-Ouraq a un àrab notable per la quantitat de 100.000 francs i en el seu lloc van obrir el camp de Foum-Defla . Aquest camp estava situat a 15 quilòmetres (9,3 milles) a l'est de Bouarfa, al costat d'un rierol sec del mateix nom. Aproximadament 50 reclusos treballaven principalment en el ferrocarril, 10 hores diàries per les quals cobraven 8 francs.

campament-en-bou-arfa.-coleccion-richard-rodriguez

Procedència: Arxiu Richard Rodríguez

Emilio Díaz Reverte en BouArfa

Republicans espanyols en Bouarfa. El tercer dempeus per l'esquerra: Emilio Díaz Reverte "Sandalier". Procedència: Arxiu familiar de Miki Comellas.

Camp Bou Arfa

Arxiu de la Democràcia. Fons ADAR, Arxiu Miguel Diego Carrera

Marabouts en Bou-Arfa

Procedència: Arxiu Richard Rodríguez

Tortura tomba en el Camp de Bou Arfa

Tomba de càstig en Bouarfa

Com a campament temporal, la majoria de les seues estructures eren tendes de campanya; els treballadors dormien sobre estores de palla i se'ls proporcionava una sola manta. El menjar era inadequat (i menys que la proporcionada en el camp de Bouarfa). L'aigua va haver de ser transportada des de fora del campament. Els treballadors van ser sotmesos a alguns dels pitjors tractes, inclòs el càstig de la tomba i la gàbia del lleó. Un metge visitava el camp una vegada per setmana; el camp de Bouarfa proveïa a la infermeria de medicines i subministraments.

El tercer subcampo de Bouarfa va ser Tamlelt, un xicotet recinte construït inicialment per a instal·lar als republicans espanyols, situat prop de la mina de manganès de Tamlelt . Les autoritats colonials franceses van utilitzar refugiats estrangers com a treballadors forçats. Més tard, durant la guerra, Tamlelt va albergar principalment a dissidents alemanys de l'Alemanya nazi. Els registres de l'American Friends Service Committee (AFSC) contenen molts expedients individuals de presoners que van passar un temps en Bouarfa i els seus subcampos. Un cas il·lustratiu és l'expedient d'Ernest Sello, intern que va intentar fugir del campament de Bouarfa al setembre de 1941. Com a càstig després de la seua captura, va ser enviat a Aïn al-Ouraq. Després d'experimentar una sèrie de durs càstigs en Aïn al-Ouraq, inclòs passar un temps en la tomba, va tornar al camp de Bouarfa , on va ser novament empresonat. El capità Avelin i el comandant Janin van intentar deportar-lo a l'Alemanya nazi, però el metge del camp de Bouarfa va intercedir al seu favor. A causa de la seua mala salut, va ser enviat a l'hospital d'Oujda al gener de 1942, on li van amputar tots dos peus com a resultat de les tortures.

En el llistat de Bouarfa es reflecteixen en l'apartat d'observacions aquells interns que van ser enviats a la presó d'Oujda com a càstig als moviments de protesta de mitjan maig  1941 i de juny de 1942, promoguts pels presos espanyols contres la mala alimentació, el treball esgotador i el denigrant tracte dels vigilants i de l'adreça d'alguns d'aquests subcampos. Pel que sembla les protestes van esclatar quan en el camp de Méridja es va castigar als interns sense aigua diversos dies com a represàlia per la fugida de sis interns. Desesperats, van tractar d'assaltar les cisternes i els guàrdies van disparar i va haver-hi ferits de bala. Van arribar reforços d'altres camps i es va redoblar el càstig d'aliments i tortures, i tot això va deslligar una vaga de solidaritat en els altres camps. (3)

Les dades posteriors que es posseeixen de Bouarfa són ja els informes que van realitzar els membres de la Joint Comissión de les Forces Interaliadas per a solucionar la situació dels interns dels camps de concentració del nord d'Àfrica després del desembarcament de novembre de 1942. S'aprecia des dels primers informes de gener-febrer de 1943 un descens del nombre d'interns forçosos, encara que les xifres són a vegades confuses. L'informe del 18 de març de 1943, comptabilitzava 592 espanyols interns i el de l'11 d'abril es redueix a 441 espanyols. Un informe de març de 1943, la Comissió avaluava en 5.600 els antifeixistes refugiats en el nord d'Àfrica en tots els camps, dels quals 3.200 era republicans espanyols. El 27 abril de 1943, per una ordre del general Giraud, van ser clausurats tots els camps i suprimides les Companyies de Treballadors Estrangers. No obstant això, pel que fa als camps del Transsaharià, davant la falta d'altres opcions més satisfactòries, molts van quedar treballant per al Merniger, ara amb contractes que milloraven les condicions salarials i laborals, fins que finalment es van suspendre les activitats d'aquest descomunal projecte que tants sofriments va comportar. 

Document 2. Anàlisi del llistat del camp de treball forçat de Colomb-Béchar

portada llistat camp Colomb-Bechar2

Per al camp de Colomb-Béchar també s'ha manejat la còpia digital de la primera part de l'expedient original de l'Arxiu de la Creu Roja Internacional facilitat pel CDMHS. El document relatiu a aquest camp consta d'un quadern de pàgines pautades que conté la relació d'interns espanyols i estrangers del Grup 21 del GTE (Groupement de Travailleurs Etrangers) corresponent a Colom-Béchar. Totes les anotacions estan manuscrites, a diferència del llistat d'interns del camp de Bouarfa que es presenta mecanografiada.

La primera fulla consisteix en una portadella amb l'encapçalament “Groupement de Travailleur C. Espagnol et Etranger. Groupe nº 21” i el títol: “Etat nominatif des T.C.E. comptant à l’effectif à la date du 30 Juin 1942. Colomb Béchar”. Consta també la signatura del Cap de Grup núm. 21 i el nombre d'efectius, inclosos els estrangers, que ascendeix a 747.

A partir de la segona pàgina, les anotacions ocupen totes dues pàgines encarades en les quals es destina una línia correguda del pautat a les dades de cadascuna de les persones. En les primeres línies es referencia el personal directiu i vigilants del camp, que ascendeix a un total de 13. El Cap de Grup era Jules Pipet, nascut el 25 de març de 1894 en La Gaude, als Alps Marítims francesos, per la qual cosa comptava amb 50 anys en aquell moment. A continuació, en la jerarquia hi havia 2 adjunts, el primer d'ells rus apàtrida; dos sotscaps (nascuts a Hongria i Alemanya respectivament) i 8 vigilants, un dels quals era un valencià, Eduardo Buil.

Cap a la meitat d'aqueixa mateixa pàgina comença la llista d'interns espanyols amb la següent seqüència: des de la pàgina 2 fins a la 32 inclusivament se segueix una ordenació alfabètica de cognoms dels interns espanyols (amb alguna irregularitat respecte a l'ordenació alfabètica i la inclusió d'alguns estrangers) i entre les pàgines 33 i 36 es llisten els interns estrangers, també ordenats alfabèticament. Del total de 747 homes censats, a penes un 7% correspon al contingent no espanyol de treballadors forçats, amb un total de 15 nacionalitats representades: alemanys (21), italians (8), austríacs (3, dels quals un fa constar la seua condició de ex austríac), romanesos (3), belgues (3), eslovacs (2), albanès (1), algerià (1) argentí (1), holandès (1), hongarès (1), nord-americà (1), polonès (1), rus (1) i iugoslau (1).

Com ja s'ha indicat, la llista està manuscrita, amb una cal·ligrafia clara i cuidada, si bé conté algunes faltes d'ortografia i diversos errors en els noms dels llocs de naixement, la qual cosa ha dificultat en algun cas identificar correctament el topònim i, per tant, l'assignació de la província corresponent.

Els camps arreplegats en la llista són els mateixos que per al camp de Bouarfa. No obstant això, es detecten algunes diferències de criteri a l'hora d'emplenar alguns d'ells. Per exemple, crida atenció que en el 100% del cens d'espanyols conste la seua condició de catòlics, per la qual cosa pensem que el funcionari que va emplenar les dades potser assignava la religió catòlica per defecte a la totalitat del contingent espanyol. Quant a les dades arreplegades en el camp d'observacions, ací només s'han emplenat en 9 fitxes, en 5 casos fent constar la seua procedència del Marroc, en 3 el trasllat a hospitals (Bouarfa, Colomb-Béchar i Alger) i només en un cas, un estudiant gallec, s'ha fet constar la seua condició de voluntari per a ser repatriat.

Llista interns camp Colomb-Bechar

En l'apartat relatiu a les professions declarades pels interns, també en el camp de Colomb-Béchar hi ha preeminència de treballadors no qualificats o de baixa qualificació. No obstant això, en aquest camp cal assenyalar l'existència de personal sanitari entre els interns, en concret 1 infermer i 3 metges, entre els quals es trobava el metge valencià Ángel Esquembre Carrera, considerat un àngel benefactor segons testimoniatges d'exiliats, que el 17 de juny de 1942 va ser traslladat des del camp a l'Hospital d'Alger, en el qual va morir poc temps després. Entre els interns espanyols també és rellevant la presència de 7 professors, 2 advocats, 1 periodista i 10 militars.

Notes històriques sobre el camp de treballs forçats de Colomb-Bechar

La ciutat algeriana de Colomb-Béchar, avui denominada simplement Béchar, està situada al peu de la muntanya Béchar, en la vora del desert del Sàhara, a 748 quilòmetres al sud-oest d'Alger i aproximadament 58 quilòmetres al sud de la frontera amb el Marroc. Va ser creada en 1903 per l'Administració francesa amb finalitat militar i estratègica, després de l'ocupació de la regió per les tropes sota el comandament del General francès Hubert Lyatey, a partir d'un conglomerat de pobles ja existents en les ribes de l'Oued Bechar.

Segons s'arreplega en l'Encyclopedia de Camps and Guetos, la ciutat albergava a principis dels anys quaranta del segle XX el centre de comandament del territori del sud d'Algèria, on residia l'administració de múltiples centres existents al llarg de la frontera marroquina-algeriana i on es van situar moltes estacions de la línia fèrria de la Mediteranean Níger Company (o Mer-Níger).

Colomb-Bechar-Vista aerea

El camp Colomb-Béchar va ser obert en 1939 com a centre de detenció i camp de treball per a diversos grups de treballadors estrangers, amb un fort predomini de “spaniards”, dedicats principalment a la construcció de les vies del ferrocarril Transsaharià i comptava amb campaments satèl·lit al llarg del traçat de la via.

El 2 d'agost de 1942, uns mesos després del cens de “efectius” internats en aquest camp, l'informe per a la Creu Roja Internacional realitzat amb motiu de la visita del Dr. Wyas-Dunant,) aporta dades sobre les condicions de vida observades en aquest camp:

- Camp: consisteix en barracons construïts en pedra en cadascuna dels quals s'allotgen 50 homes. Els llits no disposen de matalàs i cada intern compta amb dues mantes.

- Menjar: 500 gm. de pa per dia, carn 4 dies a la setmana, mig litre de vi per menjar, prostre dijous i diumenge.

- Roba: pantalons curts, dues camises i sandàlies per a l'estiu i un vestit de treball per a l'hivern.

- Treball: des de les 6 a. m. fins a 11 a. m. i des de les 4 p. m. fins a les 6.30 p. m.

- Salaris: 1.400-1.500 francs al mes per a treballadors especialitzats; 5,25 francs més pagament de bonificació per dia als no especialitzats.

- Infermeria: poden disposar de dos metges de l'empresa Mer-Níger a l'Hospital de Béchar. Les malalties menors són ateses per un infermer en la infermeria del camp.

- Biblioteca: cap. Es necessiten llibres en espanyol. En canvi, compten amb programes recreatius i musicals, jocs de futbol i escacs.

- Culte: a l'església de Colomb-Béchar.

- Entrevistes (sense testimonis): la majoria es queixen de la baixa qualitat del menjar. Preguntat el cap del camp sobre aquest tema, respon que la suma de 13,25 francs per home al dia no és suficient i que hauria d'augmentar-se a 15 francs.

L'informe també arreplega que molts interns podien enviar diners a les seues famílies, senyal que els treballadors estaven ben pagats segons el criteri de l'informador de Creu Roja Internacional.

En contrast amb aquest informe asèptic i poc crític, els testimoniatges en primera persona arreplegats en diaris i memòries de republicans espanyols que van estar internats en el camp de Colomb-Béchar proporcionen una versió més realista de les inhumanes condicions a la qual estaven sotmesos.

Dr Edouard Wyas-Dunant

Dr. Edouard Wyas-Dunant

Camp Colom-Bechar

Miguel Jiménez Aguilera i altres companys en Colomb-Béchar

gaskin-fitxa

Cartilla d'Antonio Gassó Fuentes "Gaskin". Arxiu de la Democràcia, Fons ADAR.

Entre els llibres de memòries destaquem el Diario de Gaskin, publicat per Laura Gassó, filla del pilot republicà Antonio Gassó a partir del diari (incomplet per faltar les primeres fulles) que s'inicia a principis de 1941 en el camp de Colomb-Béchar, en el qual relata dia a dia una llarga llista de penúries referides a la falta de roba i calçat, l'intens fred i la calor asfixiant, els forts vents (xaloc) que tiraven les botigues a la meitat de la nit, la fam, el menjar insuficient i vomitiu, les malalties (diarrees, febres, bronquitis...) i l'absència de medicines, el treball extenuant, el maltractament i càstigs per part de caps i vigilants, els pocs diners guanyats que havia de gastar a obtenir una mica de menjar per a compensar la deficient alimentació, les riuades que s'emportaven el campament degut a les fortes pluges, etc. Enmig de tanta misèria i humiliació, li salva la solidaritat entre amics i companys, les festes de Nadal organitzades pels interns, la correspondència amb la seua família i l'esperança d'una vida lliure.

Després del desembarcament aliat, els informes de la Joint Comission, després de la visita als camps entre març abril de 1943, estimaven en 372 espanyols els reclosos en el camp de Colomb-Bechard, 251 en Kenadsa i 300 espanyols en Bouarfa, ja millorades les seues condicions de vida. El malson dels camps del Transsaharià arribava a la seua fi.

Notes

[1] En Kenadsa, la companyia de Treballadors Estrangers núm. 8 estava formada per refugiats espanyols. Quan el Dr. Wyss-Dunant, representant del Comitè Internacional de la Creu Roja (CICR) va visitar el camp, el 3 d'agost de 1942, va informar que hi havia 600 detinguts: 300 jueus alemanys i austríacs, 280 espanyols i polonesos i les 20 persones restants en representació d'altres nacionalitats.

[2] Laura Gassó: Diario de Gaskin. Un piloto de la República en los camps de concentración africanos (1939-1943). L'Eixam edicions, València 2013. Ángel Freire Freire (ed). En nombre de la libertad. Victoriano Barroso: páginas de guerra y exilio (1936-1945). Silex ediciones. Madrid 2104.

[3] Com a resultat, es van desviar al camp de Méridja. També en el camp hi havia 47 presoners espanyols que es van rebel·lar al juny de 1941 contra el dur tracte dels guàrdies. Els guàrdies els van disparar, ferint a dos interns. Quan sis interns van intentar escapar del camp de Méridja, els guàrdies van castigar col·lectivament als presoners privant-los d'aigua durant dies malgrat la calor de l'estiu. Després d'alguns mesos, les autoritats franceses van decidir traslladar als internats al subcampo de Bouarfa al Marroc en Aïn el-Ourak. Uns 18 interns van morir de malària i desnutrició abans que el grup arribara a Aïn el-Ourak.

Fonts

Comitè International de la Croix Rouge, Arxive Central, Genève (Suisse)./ Comitè Internacional de la Creu Roja. Arxiu General Ginebra (Suïssa)./ Centre Documental de la Memòria Històrica de Salamanca (CDMHS).PARELLS./Sign. ACICR, G2_IB_B,21I. /Informes de la Joint Commission for Political Prisoners and Refugées. Llig Baeck Institute (LBI). Nova York-Berlin. / The United States Holocaust Memorial Museum ENCYCLOPEDIA OF CAMPS AND GUETOS, 1933-1945 General Editor Geoffrey P. Megargee, Volume Editor Joseph R. White Contributing Editor Mel Hecke. Indiana University Press. Indianapolis (USA). / Peter Gaida, Els camps de Vichy en Africa française du Nord. Ed. P. Gaida,2014./ Web The documentation Center of North African Jews, https://northafricanjews-ww2.org.il/en

https://archivodemocracia.ua.es/va/exilio-republicano-africa/


1. L'EXILI REPUBLICÀ EN EL NORD D'ÀFRICA

Arxiu de la Democràcia. Fons Álvaro Ponce de León.

“Amb freqüència, l'Espanya de l'exili m'ha mostrat una gratitud desproporcionada perquè els exiliats espanyols van lluitar durant anys i, després, van acceptar amb dignitat el dolor interminable de l'exili. Jo m'he limitat a dir que ells tenien raó. I solament per això, he rebut durant anys la fidel, la lleial amistat espanyola que m'ha ajudat a viure. Aquesta amistat, encara que jo no la meresca, és l'orgull de la meua vida. En realitat, és l'única recompensa que puc desitjar”.

Albert Camus: El que li dec a Espanya, 1958.

Introducció

Aquesta pàgina, que obri l'Arxiu de la Democràcia de la UA, té com a objectius recuperar la memòria, aprofundir i difondre el coneixement d'un dels exilis més oblidats, el dels republicans espanyols en les terres del nord d'Àfrica, des del final de la guerra civil, al març de 1939 a 1962, data de la independència d'Algèria, el país que llavors sota administració colonial francesa va rebre el major contingent de refugiats. Parlem de la vida i destinació d'uns 15.000 espanyols, la majoria homes, però també dones i xiquets, a vegades famílies senceres, que ho van deixar tot per a salvar i recompondre les seues vides.

La pàgina aspira a convertir-se en punt de trobada dels quals avui són els descendents familiars d'aquells expatriats i dels investigadors d'una i una altra riba del Mediterrani. Les seues aportacions seran decisives per a a mitjà termini crear un centre de recursos i documentació dedicat a l'estudi d'aquest capítol de la nostra història. La ciutat d'Alacant, designada per la Generalitat Valenciana “Capital de la Memòria”, seria la seu d'aquest Centre, perquè no en va va ser el dramàtic escenari final de la guerra civil i de l'evacuació de milers de defensors de la República que van embarcar des del seu port a l'exili nord-africà (com ho van fer des d'altres ports  llevantins) per a escapar de la repressió dels vencedors.

En cadascun dels apartats d'aquesta web, es pretén mostrar una seqüència, un capítol, del drama que van viure aquests exiliats: la peripècia de l'embarque a la desesperada, la tala però perillosa travessia, la recepció i quarantena en el port d'Orà i la improvisació dels primers centres d'internaments fins a juliol de 1939. Després, la destinació de la majoria van ser els camps d'internament, classificació i concentració en zones més allunyades de l'Oranesado i pròximes al desert, en condicions més dures, especialment a partir del començament de la IIª Guerra Mundial  i de la formació del Règim col·laboracionista de Vichy a la França ocupada pel nazisme. Des de juliol de 1940, la majoria dels refugiats  espanyols van ser integrats forçosament en les Companyies de Treballadors Estrangers i enviats al sud, a treballar en les profunditats del desert del Sàhara, sota extremes condicions, en les mines de carbó de Kenadsa i en la construcció del Ferrocarril Transahariano, on es van crear els camps de treball i disciplinaris, en els quals es va arribar a cotes de crueltat i sofriment extrems.

Altres capítols destacats d'aquest exili el van protagonitzar els marins i els aviadors, especialment els primers, pel fet que la totalitat de la Flota republicana (un contingent de 4.000 marins)  es va refugiar en el port tunisià de Bizerta, sota administració colonial francesa.

Només una minoria va poder escapar al règim d'internament dels camps, pel fet que familiars, amics o organitzacions polítiques o filantròpiques assumien el seu manteniment i custòdia davant les autoritats franceses, sempre després d'una i mil peripècies.

Després del desembarcament aliat a Algèria i el Marroc, al novembre de 1942, centenars d'espanyols es van enrolar en les forces de la França Lliure, combatent a Tunísia i després en l'alliberament de França després del Desembarcament a Normandia, integrats en la seua majoria en la 2a Divisió Blindada del general Leclerc. La 9a Companyia, formada exclusivament per republicans espanyols, va tenir l'honor de ser la primera avançada que va entrar a París.

En el seu conjunt, la vida d'aquests refugiats va ser un dur exercici de supervivència i de superació d'una infinitat d'adversitats, com es reflecteix de manera emocionant en molts dels testimoniatges que constitueixen en el fons la raó de ser d'aquesta pàgina: una lliçó de supervivència, de sofriments, però també de lluita, de vida i d'esperança.  

Presentació del projecte

Dijous 11 de Juny de 2020 - Seu ciutat d'Alacant

Intervenen: Jorge Olcina, director de la Seu ciutat d'Alacant; Mercedes Guijarro, Directora de l'Arxiu Universitari; Juan Martínez Leal, historiador i membre del Consell Assessor de l'AD i Carles Cortés, Vicerector de Cultura, Esport i Llengües.

Autor i coordinador

Juan Martínez Leal.

Responsable d'edició

Mercedes Guijarro Antón.

Suport Tècnic

Gonzalo Cao Cap de Vaca

Col·laboradors

Victoria Fernández Díaz.

Francisco Moreno Sáez.

Eliane Ortega Bernabeu.

Carmen Ródenas Calatayud.