A pesar de que aún no hay una confirmación definida del Ministerio de Cultura, a finales de abril podrían comenzar las excavaciones en el Valle de los Caídos. Un equipo de nueve arqueólogos, junto con un historiador, al mando de Alfredo González-Ruibal (arqueólogo del CSIC).

Durante un mes estudiarán los restos de las chabolas y asentamientos que se construyeron por parte de las familias de los presos que contruyeron el monumento al franquismo entre 1940 y 1958.

El equipo arqueológico pretende rescatar la marginación social que se dio en la época de la represión, poniendo el objetivo en los espacios domésticos y en la población humilde. Dado que no hay actualmente mucha información y documentos sobre ello, la investigación del CSIC podría arrojar más datos a este trozo de la historia de España.

Las viviendas improvisadas se situában "en el bajo de la falda" del monumento, donde ahora solo quedan descampados. El pasado mes de julio, ya llegaron a la zona otro equipo de arqueólogos que encontraron restos domésticos de la época, prueba del asentamiento de estas personas y sus familiares.

 

“Ahí está enterrada una historia de la que no sabemos nada. Por esos barracones y chabolas pasaron personas de todo tipo, desde generales del Ejército republicano a intelectuales y obreros. Queremos recuperar las historias de sus mujeres y familiares, de sus hijos. Necesitamos estudiar la violencia franquista, no sólo de los fusilamientos, sino los castigos y la represión. Es un fenómeno poco contado", asegura el encargado del proyecto del CSIC en una entrevista a 'ElDiario.es'.

El antiguo Consejero Gerente de Patrimonio Nacional, José Luis Masegosa, que recientemente dimitió de su cargo, firmó la autorización de dicha intervención. La investigación ha recibido un fondo de ayuda económica de 12.000 euros en subvenciones, procedente de la secretaria de Estado de Memoria destinada a la recuperación de la memoria democrática y las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura.