dissabte, 5 de juny del 2021

Exhumando Fosas Recuperando Dignidades ACTO FOSAS MANZANARES.


 

En el cementerio de Manzanares se han dado cita esta tarde alrededor de 150 personas para asistir al acto “Exhumando fosas, recuperando dignidades, organizado por la Agrupación de Familiares de Manzanares con la participación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). La primera intervención fue de Serxio Castro, el arqueólogo que dirige la exhumación, que ha explicado que es una de las intervenciones más complicadas que ha tenido la asociación, por la profundidad de la fosa, que ya ha alcanzado los seis metros, por la naturaleza del suelo calizo y por las evidencias de la violencia. Castro explicó que a unos metros del muro han aparecido casquillos de bala “que podrían señalar el lugar en el que estas personas fueron asesinadas”. Seguidamente hablaron varios familiares. José Luis, bisnieto de Francisco Martín Alcaraz, que saludó la presencia de su abuela, hija del asesinado, y explicó las labores que ha llevado a cabo la agrupación de familiares y ha añadido que no se olvidan “del resto de fosas que quedan en el cementerio”, aludiendo a que estados dos exhumaciones pueden ser la antesala de otras. Miguela, nieta de Alfonso Fontiveros relató el periplo de su familia hasta conseguir llegar a este momento y su prima Isabel, reconoció la labor de los voluntarios de la ARMH, la dureza del trabajo que están llevando a cabo sin descanso ejemplo para la sociedad y finalizó dando las gracias a todas las personas que habían acudido y pidió un aplauso para el equipo que no dejó de trabajar durante la celebración del acto, cuando llevan doce días seguidos sin descansar, con jornadas de nueve de la mañana a siete de la tarde. También intervino Lucía Gómez, la estudiante de Bellas Artes que como trabajo de fin de grado ha compuesto una manta con los nombres de las 288 personas asesinadas después de la guerra en el cementerio de Manzanares que ha acompañado de pétalos y horas de flores “como una forma de simbolizar y reparar la falta de posibilidad de muchas familias de llevar unas flores al lugar en el que deberían estar enterrados sus seres queridos y no lo están”. El acto ha estado conducido por Emilio Silva, presidente de la ARMH y nieto de la primera víctima de la represión franquista que fue identificada por una prueba genética tras ser exhumado de una fosa junto a otros doce hombres. Silva ha hablado del miedo, del silencio, del abandono que han sufrido estas familias y del deber del Estado de ayudarlas, atenderlas y cuidarlas, “como hace con víctimas de otros hechos violentos, como las del terrorismo. A un Estado le tienen que doler todos los dolores de sus ciudadanos”. Las labores de la exhumación por parte de la ARMH continuarán durante varios días, al menos hasta el próximo miércoles. Después los restos serán estudiados en un laboratorio forense y serán sometidos a pruebas de ADN tras la toma de muestras que se ha llevado a cabo por parte de la asociación durante estos días.