Imágenes de las tres hermanas Ferrer, en el libro Como augua de torbón, de Xosé Miguel Suárez.
El Principado confirma la identificación de cinco de las seis personas que se hallaron en El Franco. En mayo, entregarán oficialmente los restos a sus familias
El anuncio de las primeras exhumaciones financiadas íntegramente por el Gobierno de Asturias daba esperanza a varias familias, en busca de sus seres queridos y antepasados. Es el caso de vecinos y vecinas de El Franco que, en diciembre de 2024, veían remover la tierra del cementerio de A Caridá, en busca de los restos de su estirpe. Hoy, recibimos en Oviedo por el consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, confirmaban su triste anhelo: los expertos identifican a cinco de las seis personas que se buscaban en la fosa.
Inicialmente se pretendía localizar a tres víctimas de la represión franquista, si bien los expertos localizaron seis cuerpos. “Los análisis antropológicos y genéticos realizados posteriormente han hecho posible identificar con certeza a cinco personas, lo que supone un índice de efectividad del 83%, muy por encima de la media habitual en este tipo de procesos, que ronda el 10 %”, destaca la consejería.
Entre ellas figuran dos de las tres hermanas Ferrer: Luz Ferrer Díaz, Mercedes Ferrer Díaz y Maura Ferrer Díaz, que tenían entre 17 y 21 años en el momento de su desaparición. Su historia es una de las más tristes y cruentas de la represión franquista. Su padre, Manuel, era tipógrafo, presidía el Sindicato de Artes Gráficas de Luarca y había perdido su anterior trabajo tras participar en la huelga de octubre de 1934. Huido él, los falangistas fueron a por sus hijas. Según cuentan los más mayores de la zona (y como recoge el historiador Xosé Miguel Suárez en su obra ‘Como auga de torbón’) las tres jóvenes fueron violadas y sus cuerpos quedaron tirados en algún lugar de Valdepares.
El mapa de Fosas elaborado por la Universidad de Oviedo ubicaba los cuerpos de las jóvenes en la fosa del cementerio de A Caridá. Y allí aparecieron. “Los estudios genéticos han confirmado que dos de los restos corresponden a hermanas, si bien la ausencia de muestras biológicas previas impide determinar con exactitud cuál de las tres no se encuentra en la fosa”, señala el Principado, que hoy explicó los hallazgos a un sobrino de las hermanas Ferrer.
Junto a ellas, también han sido identificados Ramón Cuesta Blanco, Lorenzo Solís y Francisco Pena, víctimas de la represión franquista en los primeros meses de la Guerra Civil. Un sobrino de Lorenzo Solís también participó de la reunión, “trasladando el agradecimiento a la Consejería y al conjunto del equipo técnico implicado en el proceso, subrayando la importancia de este trabajo para las familias tras décadas de incertidumbre”, cuentan quienes asistieron.
Por ejemplo, la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto; la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de El Franco, Victoria Zarcero. “Este avance es especialmente emotivo. Lo que no sabían los que les asesinaron y les enterraron en esa fosa, era que sembraban semillas y esas semillas germinan cada día y hoy germinan especialmente, y nos animan y empujan a seguir buscando la verdad, la justicia y la reparación", aseveraba el consejero, tras la reunión.
La exhumación llevada a cabo en El Franco “permite cumplir una parte, pequeña pero muy significativa, de la deuda histórica que las administraciones tenemos con las víctimas del franquismo y sus familias”, añadió Zapico, que avanzó que la entrega oficial de los restos a las familias está prevista para el próximo mes de mayo en A Caridá, “en un acto que permitirá culminar el proceso de identificación y avanzar en los principios de verdad, justicia y reparación”.

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