Las víctimas del Patronato de Protección de la Mujer que entre 1941 y 1985 recluyó en sus centros a las mujeres que no cumplían el modelo femenino de la falange, ya fuera por sus ideas políticas, por su orientación sexual o por tener hijos fuera del matrimonio, serán reconocidas expresamente como víctimas en la Ley de Memoria Histórica española.
El Congreso de los diputados ha aprobado este miércoles con los únicos votos en contra de PP y Vox modificar la Ley de Memoria Democrática para incluir expresamente a las represaliadas del Patronato. Tendrán derecho a una indemnización pecuniaria «como medida de compensación y reparación» por el daño sufrido.
Buena parte de las mujeres que fueron internadas en los centros del patronato, una especie de reformatorios gestionados por congregaciones religiosas, quedaban desamparadas jurídicamente por la Ley de Memoria debido a que este tipo de represión no acabó con la muerte del dictador Francisco Franco. Los centros funcionaron hasta el año 1985. Las supervivientes denuncian maltrato psicológico, explotación laboral y adoctrinamiento.
En Baleares no hay constancia de la existencia de ningún centro vinculado al Patronato de Protección de la Mujer, aunque las mujeres no acordes al modelo femenino de la falange sufrieron el robo sistemático de sus bebés. En el momento del parto les decían que habían nacido muertos y los entregaban 'en adopción'.
Hay constancia de al menos una ‘maternidad de los horrores’ que operaba en Binissalem y que el entonces sacerdote Jaume Santandreu describió como una «granja de cebo de embarazadas» en la que dijo que «se mataba todo sentimiento e instinto materno». Lo hizo en un reportaje publicado en 1997 en la revista Interviu por el periodista Santiago Miró y el fotoperiodista Sebastià Terrassa titulado ‘Mercado de bebés en Mallorca’ .
Las víctimas del robo de bebés estaban reconocidas expresamente como tales en la Ley de Memoria Histórica desde el año 2022 pero la trama perduró más allá del franquismo y las trabas para acceder a pruebas documentales hacen que aún hoy haya numerosas familias en las Islas que siguen buscando a sus desaparecidos. La asociación Orígenes es la cara visible de su lucha en Baleares.
Ante el temor de que la propuesta de modificación de la Ley de Memoria Histórica para incluir expresamente a las víctimas del Patronato de la Mujer no saliera adelante en el Congreso, el diputado de Sumar Mes, Vicenç Vidal había registrado también una propuesta para reconocer a las represaliadas a través de una enmienda ‘intrusa’ a la Ley de Dependencia que tenía mucho más fácil contar con los apoyos suficientes en la cámara.
«La ley de Memoria Histórica reconoce a las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, pero es importante que este reconocimiento se alargue hasta el año 1985 porque los centros siguieron actuando hasta esa fecha y muchas mujeres habían quedado fuera», explica Vidal.
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