El alcalde de Aspe prevé que los trabajos de exhumación, coordinados por este Ayuntamiento, comiencen en octubre tras la confirmación de una subvención estatal de 50.000 euros
La última gran fosa común pendiente de intervención en el cementerio de Alicante, en la que se estima que podría comenzar a excavarse el próximo mes de octubre. Así lo ha confirmado a este diario el alcalde de Aspe, Antonio Puerto (IU), después de que el Ayuntamiento haya recibido la confirmación de una subvención de aproximadamente 50.000 euros por parte del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.
Esta actuación, impulsada por el Ayuntamiento de Aspe en colaboración con la asociación de familiares y víctimas del franquismo, se centrará en la denominada fosa número 9,
Entre las víctimas se encuentran vecinos de una quincena de municipios alicantinos, como Elda, Aspe, Novelda, Monforte del Cid o Monóvar, así como personas represaliadas procedentes de otras zonas de España, como Madrid, Cáceres o Navarra. Entre los nombres identificados figura Manuel Bellod Orgilés, exalcalde republicano de Elda, y Antonio Ortega Gutiérrez, militar y presidente del Real Madrid entre 1937 y 1938 durante la Guerra Civil.
El arqueólogo Jorge García Fernández, director gerente de la empresa Drakkar Consultores S.L., encargada de varios trabajos previos en el cementerio alicantino, ha explicado que en la fosa 9 podrían encontrarse restos superpuestos de diferentes enterramientos. Además, ha señalado que en el camposanto aún quedan al menos seis fosas más pequeñas pendientes de intervención, actualmente paralizadas.
Proyecto finalizado
El proyecto de excavación y exhumación fue redactado este pasado año por Drakkar Consultores S.L., con financiación de la Generalitat, y por encargo del Ayuntamiento de Aspe, que contó también con la colaboración de los ayuntamientos de Novelda, Monforte del Cid y La Romana. En paralelo, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos del Gobierno vasco se ha comprometido a asumir el coste de los análisis de identificación genética y pruebas de ADN de todas las víctimas localizadas en la fosa 9, según confirmó su director general, Alberto Alonso, tras una reunión celebrada hace apenas unos meses.
Los 52 represaliados de la fosa 9 del cementerio de Alicante:Carlos Rodríguez Medina, de 38 años, militar natural de Madrid, falleció el 17 de mayo de 1939. Eduardo Rubio Funes, de 48 años, militar nacido en Alicante, murió ese mismo día. Tomás Andreu García, agricultor de 26 años y natural de San Fulgencio, fue ejecutado el 22 de mayo de 1939, al igual que José Ballester Navarro, jornalero de 24 años de Daya Nueva; José Fenoll Bailén, panadero de 24 años de Alicante; José Martí Alberola, obrero de 56 años de Novelda; y Juan Montalvo Gordillo, dependiente de 28 años natural de Cáceres.Luis Carranque Álvarez, de 34 años y vecino de Benidorm, falleció el 27 de mayo de 1939 sin oficio conocido. Ese mismo día murieron José María Jover Escolano, comerciante de 30 años de Novelda, y Cayetano Sánchez Alarcón, hilador de 24 años natural de Crevillent.El 31 de mayo de 1939 fueron fusilados Francisco Alonso Vera, zapatero de 33 años de Novelda; Ernesto Conte Vaño, militar de 24 años de Alicante; Antonio Guillo Sierra, tejedor de 35 años de Elche; Constantino Navarro García, jornalero de 61 años de Novelda; Tomás Navarro Soriano, zapatero de 47 años también de Novelda; Antonio Rocha Calderón, agricultor de 50 años de Elda; Luis Santos Olcina, zapatero de 43 años de la misma localidad; Carlos Torres Soler, obrero de 43 años de Elche; y Antonio Vieco Albert, zapatero de 43 años de Elda.Matías Ferrer Iborra, jornalero de 30 años de l’Alfàs del Pi, falleció el 10 de junio de 1939. El 15 de junio fueron ejecutados Santiago Bernabeu Aguado, zapatero de 36 años de Elda; Eleuterio Durá Romero, contable y obrero de 54 años de Pinoso; José Llorens Carbonell, jornalero de 31 años de Relleu; Jaime Ortín Cerdán, zapatero de 34 años de Elda; José Pujalte Benavente, empleado de 46 años de Aspe; y Ginés Rodríguez López, barbero de 24 años de Alicante.El 11 de julio de 1939 murieron Manuel Bellod Orgilés, exalcalde republicano de Elda de 36 años; Antonio Beltrán Jiménez, zapatero de 59 años y también de Elda; Juan Beltrán Richarte, tallador de 33 años de la misma localidad; Antonio Candela Llorens, cantero de 34 años de Novelda; José Castelló Crespo, chófer de 41 años de Novelda; Matías Cayuelas Rizo, chófer de 47 años de Elche; Luis Coves Moya, chófer y mecánico de 44 años de Altea; Jaime Martínez Durá, cantero de 24 años de Altea; Antonio Martínez Pérez, alpargatero de 39 años de Novelda; Vicente Pérez Llorens, jornalero de 33 años de Relleu; y Vicente Ripoll Devesa, jornalero de 31 años de Altea.José García Gil, natural de Mendigorría, falleció el 13 de julio de 1939 sin que consten su edad ni oficio. El 15 de julio fueron ejecutados Daniel Amorós Amorós, jornalero de 28 años de Algueña; Fidel Bernabeu Cortés, agricultor de 54 años de Tibi; Antonio Marhuenda Pastor, labrador de 26 años de Monóvar; Antonio Ortega Gutiérrez, militar de 51 años de Burgos; Nicolás Sepulcre Pastor, agricultor de 41 años de Monóvar; y Germán Verdú Pastor, agricultor de 34 años de Tibi.El 16 de julio de 1939 murieron José Castelló Sandoval, Francisco Pérez Giménez y Eliseo Romero Pérez, todos naturales de Mendigorría, sin datos sobre su edad ni ocupación. El 17 de julio fueron fusilados José Abad García, agricultor de 51 años de Novelda; Ángel Bailén Ibáñez, recaudador de 43 años de Almería; y Juan Pérez Alfonso, jornalero de 34 años de Monóvar.Ramón Aracil Verdú, jornalero de 31 años de Monforte del Cid, fue ejecutado el 3 de agosto de 1939. Finalmente, José Cantó Escolano, obrero de 35 años de Novelda, falleció el 8 de agosto de 1939.
En ese encuentro participaron el secretario de Estado Fernando Martínez, la directora general de Memoria Democrática, Zoraida Hijosa, el alcalde de Aspe, Antonio Puerto, y representantes de la María Jesús Pérez y Pedro Cánovas. En dicha reunión se ratificó la concesión de la subvención estatal para financiar los trabajos de exhumación.
Un papel clave en estas actuaciones lo desempeña el historiador y doctor por la José Ramón García Gandía, cuyos estudios han sido fundamentales en anteriores exhumaciones realizadas en las fosas 20 y 36 del cementerio de Alicante, y que también participa en el proyecto de la fosa 9.
El impulso de Aspe
El Ayuntamiento de Aspe se ha consolidado como uno de los principales impulsores de las políticas de memoria democrática en la provincia. En años anteriores ya promovió la excavación de más fosas junto a la asociación Cinco Ojos de Aspe, gracias a las subvenciones de la Conselleria de Calidad Democrática, dirigida por Rosa Pérez (EU), entre 2019 y 2023.
Según ha señalado la concejala de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Aspe, Aroa Mira, el consistorio dispone además de un laboratorio en dependencias municipales que ha permitido la recogida y análisis de muestras de ADN para la identificación de víctimas del cementerio de Alicante.

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