
El descubrimiento coincide a priori con el estudio histórico, aunque su identidad se determinará con los análisis forenses y pruebas de ADN
09 jul 2026 . Actualizado a las 19:41 h.Los trabajos arqueológicos que se están llevando a cabo en la parroquia de Beira, en el municipio de Carral, han dado sus primeros frutos. El equipo multidisciplinar encargado de las excavaciones, que comenzaron el lunes y se desarrollarán hasta el día 17, acaba de confirmar el hallazgo de los restos óseos de un individuo, un descubrimiento que, «a priori, encaixa coa descrición recollida no estudo histórico previo».
A pesar de las buenas perspectivas, los investigadores recuerdan que será necesario un exhaustivo análisis antropológico forense, así como el posterior estudio genético, para poder determinar con total certeza la identidad de la persona localizada.
Esta primera cata arqueológica tiene como objetivo prioritario fijar la localización exacta de una de las fosas de la violencia franquista que se constatan en la zona. Según las investigaciones históricas, en este entorno, «entre agosto e setembro de 1936 foron enterradas en varios espazos da contorna da igrexa como mínimo 18 vítimas».
El proyecto se enmarca dentro del convenio firmado entre la Diputación de A Coruña y la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Una colaboración institucional que no se limita a Carral, ya que gracias a este fondo también «se están a estudar as fosas de Serantes (Ferrol) e Boisaca (Santiago)».
La investigación está bajo la coordinación científica de los profesores Lourenzo Fernández Prieto y Antonio Míguez Macho, pertenecientes al grupo de investigación Histagra (USC-Cispac). El equipo cuenta con especialistas para cada una de las fases del proceso.
El análisis histórico fue desarrollado por los investigadores Xurxo Antelo y Lucía Santiago. En el caso específico de Beira, el estudio previo de Antelo contó con el apoyo de la asociación Cultura Aberta de Carral, colectivo que en el 2023 ya inauguró un monumento de homenaje a las víctimas en el propio cementerio. El estudio arqueológico está coordinado por José Carlos Sánchez Pardo (grupo AEVUM, USC-Cispac), apoyado en los trabajos de campo por la empresa Tempos Arqueólogos.
En cuanto a la antropología forense, recae en el investigador Edgard Camarós, miembro del grupo GEPN-AAT.
El lunes se indicó que el cementerio de Beira cuenta con dos fosas, una parcialmente destruida y la otra no localizada.
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