dissabte, 13 de juny del 2026

José León Trejo, primera víctima del franquismo identificada en la fosa sevillana de Pico Reja

 https://cadenaser.com/andalucia/2026/06/09/jose-leon-trejo-primera-victima-del-franquismo-identificada-en-la-fosa-sevillana-de-pico-reja-radio-sevilla/

Era teniente alcalde del Ayuntamiento de Sevilla cuando empezó la guerra en 1936. Lo fusilaron en la tapia del cementerio de San Fernando


Fernando Sarmiento León, nieto de José León Trejo

Fernando Sarmiento León, nieto de José León Trejo

00:00:0000:26

Sevilla

La universidad de Granada ha logrado identificar, gracias al ADN, a la primera víctima de una de las fosas de represaliados de la Guerra Civil española y el franquismo más grande de España, la de Pico Reja, en el cementerio sevillano de San Fernando. Son los restos del teniente alcalde del ayuntamiento hispalense en el año 1936, José León Trejo. Su familia todavía está esperando que el consistorio les entregue los restos para enterrarlos en una sepultura familiar. Tenía ocho hijos, fue detenido a los pocos días del golpe militar y fusilado tres meses después, en la tapia del campo santo.

Fernando Sarmiento León, uno de sus nietos, cuenta que lo sacaron en pijama de su casa en la hora de la siesta aquel mes de julio y en octubre lo mataron, a tiros. Ahora la familia "está contenta y llena de alegría" porque podrán enterrarlo con dignidad. El nieto asegura que cuando reciban sus restos cerrará "una herida heredada" y se "romperá el silencio" de años. "En mi casa no se hablaba del asunto, imperaba el silencio y la resignación", dice.

La familia León recibió la noticia hace dos meses. Ellos ni siquiera tenían la seguridad de que el cuerpo estuviera en Pico Reja, según Sarmiento. Todavía, recuerda, están sin identificar y sin ubicar dos hermanos de José también fusilados. Son Joaquín, maestro de profesión, y Manuel, miembro de la Masonería y funcionario del Ayuntamiento de Sevilla.

José León Trejo nació en la capital andaluza en 1880. Fue Auxiliar de Francés en el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Sevilla, hoy IES San Isidoro. Y también profesor numerario de la Escuela Elemental y Superior de Trabajo de Sevilla y profesor de la Escuela Normal de Magisterio.León Trejo fue elegido concejal por el partido de Martínez Barrios, Unión Republicana, partido proveniente del Partido Radical de Lerroux cuando se derechizó. Había sido gobernador civil de Guadalajara.

En la fosa de Pico Reja se han exhumado los restos de casi 1.800 represaliados durante la Guerra Civil y el franquismo en España.

León hace público el archivo de Arias Navarro, que abre nuevas perspectivas sobre la represión en el franquismo

 https://ileon.eldiario.es/actualidad/leon-publico-archivo-arias-navarro-abrir-nuevas-perspectivas-represion-franquismo_1_13284404.html

Presentación del fondo documental de Carlos Arias Navarro en el Archivo Histórico Provincial de León.

César Fernández

8 de junio de 2026 13:48 h

Fue gobernador civil de León cuando la guerrilla antifranquista daba sus últimos coletazos, director general de Seguridad cuando las huelgas mineras de los sesenta hicieron mella en el régimen y presidente del Gobierno cuando murió Francisco Franco y cuando accedió al trono Juan Carlos de Borbón. La historia, la del hombre público implicado en estructuras del franquismo, y la intrahistoria, la del dirigente que recurría a un futurólogo para predecir lo que estaba por venir en tiempos de grandes incertidumbres y el esposo de una empresaria de la célebre Hullera Vasco-Leonesa, quedan resumidas en más de 5.000 fotografías y más de un millar de unidades documentales del archivo de Carlos Arias Navarro, el primero de un jefe del Ejecutivo en España que se cede para dominio público, en este caso al Archivo Histórico Provincial de León, que también publica ya online descripciones de los archivos e inicia un proceso de digitalización para poder ser consultados a distancia en un futuro.

Los borradores del famoso discurso del 20 de noviembre de 1975 anunciando la muerte de Franco conviven con correspondencia mantenida por entonces con dirigentes internacionales como el secretario de Estado de Estados Unidos Henry Kissinger o su presidente Gerald Ford, así como otros con el general Manuel Gutiérrez Mellado en torno a personajes que años después tuvieron un papel protagonista en el golpe de Estado del 23F o la Marcha Verde. Ministro de la Gobernación cuando en diciembre de 1973 asesinaron en atentado terrorista al almirante Luis Carrero Blanco, ascendió en 1974 a presidente del Gobierno, cargo en el que a mediados de 1976 fue relevado por Adolfo Suárez.

Jurista de formación, Arias Navarro tuvo ya un papel relevante a partir del golpe de Estado del 18 de julio y la posterior Guerra Civil al participar como fiscal en Consejos de Guerra, señaló el profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de León Javier Rodríguez para referir a continuación su cargo como gobernador civil de León entre 1944 y 1949, entre el final de la Segunda Guerra Mundial, el encaje de la España franquista en el nuevo escenario internacional y la represión a la guerrilla que mantenía viva la llama de la oposición en el monte. Tras pasar también por los gobiernos civiles de Tenerife y Navarra, fue director general de Seguridad entre 1957 y 1965, período en el que se produjeron episodios como las grandes huelgas mineras que consolidaron un movimiento sindical que daría lugar a las Comisiones Obreras. Alcalde de Madrid entre 1965 y 1973, desembargó luego en el Gobierno de la nación para ser el último de la dictadura de Franco y el primero de la monarquía de Juan Carlos.

Presentación del fondo documental de Carlos Arias Navarro en el Archivo Histórico Provincial de León.

El fondo documental recorre todas esas etapas, a veces entre fotografías de actos multitudinarios en escenarios leoneses como su centro histórico y otras con documentos como los que acreditan una singular correspondencia con el futurólogo Rafael Lafuente, quien le sugiere días más o menos favorables para intervenir en conflictos como la descolonización del Sahara con la Marcha Verde. Y también recoge el papel de su esposa, María Luz del Valle, socia propietaria de la Hullera Vasco-Leonesa.

El archivo tuvo su propio recorrido. Arias Navarro y Del Valle fallecieron sin dejar descendencia. Antonio, hermano de María Luz, recogió la documentación en el domicilio madrileño del matrimonio para llevarla a las oficinas de la Vasco en la capital de España. Personal de la Biblioteca Nacional organizó la documentación, que luego se vendió “por un precio testimonial” a la Fundación Hullera Vasco-Leonesa, entidad que contaba con archivero y bibliotecario hasta facilitar, por ejemplo, la consulta de este legado a historiadores como Javier Tusell. Con la entrada en concurso de acreedores tanto de la Vasco como de su fundación, el Grupo Aspasia se hizo luego cargo del centro de Formación Profesional Virgen del Buen Suceso de La Robla y custodió una documentación que donó de manera gratuita a la Junta de Castilla y León. Y el Archivo Histórico Provincial de León ha trabajado para hacerla de dominio público “en tiempo récord”, subrayó su directora, Eva Merino.

Fue el historiador Javier Rodríguez el que hizo ver la importancia de conservar en buen estado un material que abre nuevas perspectivas sobre la figura de Carlos Arias Navarro. Y es que puede aportar detalles sobre su papel en la represión de la guerrilla o en el acceso a productos de primera necesidad en tiempos de autarquía durante su etapa como gobernador civil de León, remarcó Rodríguez, sin obviar tampoco la relevancia de este cargo a la hora de controlar la política de la provincia a través de la influencia en la designación de alcaldes.

“(El archivo) va a despertar un gran interés”, auguró el delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego. “Desde la Junta de Castilla y León seguimos firmemente comprometidos con la conservación y difusión de nuestro patrimonio documental, porque los archivos no son únicamente lugares donde se custodian documentos; son espacios de memoria, conocimiento e investigación al servicio de toda la sociedad”, dijo en un acto que se enmarca también en la celebración de la Semana Internacional de los Archivos.

Los cuatro fusilados de Gandia ya identificados vuelven con sus familias: «Abuelo, cuánto tiempo nos robaron y cuántas historias quedaron sin contar»

 https://www.levante-emv.com/safor/2026/06/13/cuatro-fusilados-gandia-identificados-vuelven-131368068.html


Las familias de Manuel Martín, José Giner, Antonio Orengo y Manuel Castillo recuperan los restos de sus familiares en la Escola Pia de Gandia, escenario de su fusilamiento, que se ha convertido hoy en un espacio de reparación y memoria democrática


Así ha sido el emotivo acto de entrega de los restos de los cuatro fusilados ya identificados en Gandia

Saray Fajardo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Saray Fajardo

Saray Fajardo

Gandia

«La ausencia de mi padre pesa porque este acto también le pertenecía. Creció sin su padre y llevó esa herida consigo toda la vida. Nadie debería tener que esperar una vida entera para recuperar a quien le arrebataron». Con estas palabras, cargadas de memoria y ausencia, la presidenta de la Associació de Víctimes del Franquisme de la Safor, Nuria Martín, ha puesto voz a un dolor heredado durante generaciones. Hoy, junto a otras tres familias de la comarca, ha recuperado los restos de su abuelo, Manuel Martín Collado, y José Giner Gasent, Antonio Orengo Damiá y Manuel Castillo García.

Martín fue fusilado por el franquismo el 31 de octubre de 1940, víspera de Todos los Santos, en la Escola Pia de Gandia. En ese mismo lugar, las familias de Manuel, José, Antonio y Manuel —los primeros cuatro identificados entre los 24 cuerpos recuperados de la fosa de Gandia el pasado 2023— han podido recuperar, casi nueve décadas después, los restos de quienes fueron arrancados de sus vidas y de sus familias sin motivo alguno. Mientras tanto, todavía permanecen 40 fusilados bajo los 220 nichos del cementerio de Gandia.

Una de las familias muestra trozos de tela y botones entregados junto a los restos.

Una de las familias muestra trozos de tela y botones entregados junto a los restos. / Saray Fajardo

La elección del lugar estaba cargada de simbolismo, ya que regresaban con sus familias al mismo espacio donde les arrebataron la vida. Un retorno atravesado por la emoción, el recuerdo y una reparación largamente esperada. En el acto, acompañado por la música de Borja Penalba, no solo estuvieron presentes las familias, sino también el resto de integrantes de la asociación, que mantienen viva la búsqueda, y de muchos vecinos de la localidad y de toda la comarca.

Los restos de los cuatro fusilados.

Los restos de los cuatro fusilados. / Saray Fajardo

La concejala de Memoria Democrática de Gandia, Alícia Izquierdo, ha querido poner en valor tanto el lugar como la perseverancia de las familias, que «durante 87 años han sostenido la ausencia». En sus palabras, «la memoria de los vuestros es patrimonio moral». Por ello, ha insistido en que estos cuatro vecinos «han vuelto al lugar donde los mataron, pero con una carga distinta, ya que vuelven abrazados por el afecto, con nombre, con orgullo y con ternura para ocupar el lugar que siempre les correspondió». Izquierdo ha recordado que detrás de cada una de esas personas «había una mirada, una familia, un oficio y una historia».

También el director de la excavación, Miquel Mezquida, ha querido reconocer el recorrido de quienes han llegado hasta este momento: «Cuesta mucho alcanzar este día», ha señalado y ha agradecido el esfuerzo silencioso y persistente de las familias.

Todos los presentes han compartido una misma sensación: «Esta recuperación ha llegado tarde». Sus viudas y muchos de sus hijos no pudieron despedirse ni llorar sobre sus cuerpos. «Pensar en ese dolor es insoportable; también imaginar todo lo que sufrió mi abuela, que tuvo que sacar adelante a la familia y dejar a mi padre al cuidado de su hermana», ha lamentado Nuria Martín.

Una de las familias muestra la foto junto a los otros familiares.

Una de las familias muestra la foto junto a los otros familiares. / Saray Fajardo

La presidenta de la asociación y nieta de Manuel Martín ha aprovechado el acto para dirigirse directamente a su abuelo: «Me hubiese gustado escucharte, abuelo. Cuánto tiempo nos robaron, cuántas historias se quedaron sin contar». Y ha añadido: «Hoy rompemos, por fin, ese pacto de silencio. Hoy vuelves a casa con los tuyos, rodeado de amor, de respeto y del lugar que nunca debiste perder».

Nuria no ha sido la única que ha recordado a su familiar fusilado por el franquismo. José, nieto de Manuel Castillo, vecino de l'Alqueria de la Comtessa y fallecido el 22 de junio de 1939 a los 36 años, ha expresado que «por fin podrá descansar». En la misma línea se ha pronunciado Antoni Orengo, nieto de Antonio Orengo, también fusilado en ese lugar: «Por fin podemos recibir los restos de mi abuelo y darle sepultura». Pero su emoción ha estado atravesada por una ausencia dolorosa: «Mi abuela no ha podido verlo. Tampoco mi padre ni mis tías, que soñaban con reencontrarse con su padre y nunca llegaron a hacerlo».

José Giner Gasent, vecino de Beniopa, tenía solo 31 años cuando fue asesinado. Para su nieto, José Luis Giner, este momento supone «un acto de higiene democrática del presente». Por ello, ha querido recordar no solo la lucha de su abuelo, sino la de su padre, que en los años 70 recogió ese legado y continuó una lucha sindical y democrática. «Como profesor, después de todo lo que hemos vivido estas últimas semanas, creo que la educación sigue siendo la herramienta más poderosa para combatir los errores del pasado y la ignorancia», ha afirmado.

«Teníamos una deuda»

El acto ha contado con la presencia de Zoraida Hijosa, directora general de Memoria Histórica del Gobierno de España, quien ha reivindicado la importancia de «decir sus nombres en voz alta porque vuelven con las familias con las que siempre debieron estar». «Heredamos historias, pero también heridas que hoy empiezan a cerrarse porque vuestra lucha, vuestro empeño y vuestra valentía nos han traído hasta aquí», ha destacado. Hijosa ha subrayado que «el Estado español tenía una deuda con todos vosotros, por lo que este paso forma parte de una reparación necesaria». También ha lamentado la ausencia de representantes del Gobierno valenciano, aunque ha agradecido el trabajo realizado desde la Diputación de Valencia.

Una de las familias deposita los restos en el altar de la Escola Pia de Gandia.

Una de las familias deposita los restos en el altar de la Escola Pia de Gandia. / Saray Fajardo

La vicepresidenta y diputada de Memoria Histórica, Natalia Enguix, que ha acompañado a la asociación en distintas ocasiones, tampoco ha querido faltar. Ha recordado las actuaciones realizadas durante estos años y ha dejado una imagen especialmente simbólica: «Las piedras que envuelven este claustro escucharon los últimos anhelos de vida de quienes fueron privados de libertad. Hoy adquieren una dimensión humana y reparadora al acoger este acto».

Por último, el alcalde de Gandia, José Manuel Prieto, ha reiterado que esta recuperación es una cuestión de derechos humanos: «Las familias tienen derecho a recuperar a sus seres queridos». Ha insistido en que era «un deber moral y democrático de la ciudad», por lo que ha concluido con una reflexión compartida por todos los presentes: «Hemos esperado demasiado tiempo para llegar hasta aquí, pero nos dejaron la mejor herencia posible: los valores de la igualdad, la fraternidad y la dignidad».

Liste des CTE et GTE

 


Liste des CTE et GTE

En pièce jointe une liste des CTE et GTE, elle n'est pas prfaite, mais si celà peut aider pour commencer des recherches c'est parfait.
Elle peut-être modifiée en fonction de vos observations vérifiées.

Bonne et belle journée.


https://drive.google.com/file/d/1GV4G6vpBqQNgwW7IPaeEIRCwR-XqyLNS/view?usp=drive_link

DOS CHICAS DE VILLAMARTÍN: EUFEMIA Y FELIPA

 

DOS CHICAS DE VILLAMARTÍN: EUFEMIA Y FELIPA.

Es un placer escuchar a su sobrina Julia, no solamente por su memoria, si no por su capacidad narrativa. Una gran contadora, que además no olvida, ni deja que quede en la amnesia aquella calamidad a la que sometieron a los abuelos y abuelas.

Eufemia y Felipa, son nuestras dos rosas. Una de las 13 rosas madrileñas, aquellas trece jóvenes militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) fusiladas, Julia Conesa, pidió que su nombre no se borrara de la historia. A nosotras y a nosotros nos convendría no olvidar a estas dos chicas de Villamartín.

Consecuencia de las toneladas de olvido que se han vertido sobre aquella Guerra, hoy de nuevo los intransigentes, que nunca se fueron, están más crecidos en nuestra tierra y piden la muerte de su enemigo. Hoy es el momento de rememorar a todos y todas, de derechas y de izquierdas aquellos tiempos terribles para no repetirlos, el horror que algunos vecinos fueron capaces de perpetrar. Aquel desastre no debió ocurrir nunca.

Hace unos meses publicabamos la carta de uno de los hijos de Eufemia: Vicente Serna Alonso sobre los Serna de Villabáscones.LOS SERNA DE VILLABÁSCONES

VILLAMARTÍN

Villamartín, al norte de Burgos es un pequeño pueblo en la Merindad de Sotoscueva.  Situado en el páramo a 810 metros de altitud en la ladera mediterránea de los farallones rocosos que parten la Merindad y que es una continuación de los del Valle de Mena. Una aldea con casas de piedra extraída directamente de las canteras de la zona. A sus vecinos se les conoció como gorgojos o lentejeros. “No sé lo que verían en aquel pueblo si no hacían más que trabajar duro para poder comer”.

En ella encontramos edificaciones con valor. Por una parte, la Iglesia de San Esteban, cuya lápida fundacional cuenta que data del año 1175. Por otra, la ermita Santa Marina con preciosas pinturas del siglo XV, cerca de la construcción se rehabilitó una casa y se encontró una Teja con un fragmento del Poema de Fernán González. En Santa Marina podemos encontrar algún grafiti que testimonia el paso de las tropas invasoras italianas en 1937.

El entorno, duro para el trabajo humano, pero generoso para su vista, allí resaltar los Canales de Dulla, El Paño, El Ventanón, y El Campamento Romano de «La Muela».

EL ABUELO ALEJANDRO, LA ABUELA PAULA.

La familia había nacido en Villamartín. La pareja eran Alejandro Alonso López de64 años en 1936 y con Paula Pereda López de 69 años, era nacida en Ahedo Linares.

Tuvieron 11 hijos, dos fallecieron pronto. Alejandro, cuando las criaturas eran pequeñas, marchaba andando a Toledo a hacer el aceite, además de traer una soldada, era una boca menos en casa. La cosecha del aceite de oliva se realiza en otoño e invierno (octubre a enero).

Como tantos estas duras tierras, los hijos poco a poco fueron yendo a la emigración a Paris. Lo hicieron a partir de la Gran Guerra y volvían a hacer el servicio militar.  Una hija trabajaba de cocinera en una residencia de ancianos y se casó con un portugués, la otra se casó también allí.  Otro hijo, Anastasio, el mayor, estando haciendo una obra en Francia, en la que había muchos italianos, en una reyerta entre estos, fue a separar y el navajazo mortal se llevó él.

El hijo Reinerio (1911) estaba en Francia, volvió a hacer la mili, conoció en las fiestas de Cueva a Paula Fernández Fernández de Argomedo y se casó con ella. Trabajaron en Bilbao el de guardia de asalto (policía) de la República y ella de chacha de coser en la plaza Moyua en casa de los Echevarría. Rainiero estuvo tres años preso en Larrinaga y tuvieron tres hijos, entre ellos Julia.

El abuelo con el dinero de los hijos en Francia compró la casa y fue haciéndose con terrenos. Llego a ser de los más ricos del pueblo. En la guerra le mataron dos hijas.

DOS DE LAS HIJAS DE PAULA Y ALEJANDRO

Eufemia Alonso Pereda, nacida en Villamartín de Sotoscueva el 20 de marzo de 1899, era la mayor, no sabía ni leer ni escribir, los padres la habían dedicado a cuidar a los pequeños, ya que cada dos años tenía un hijo su madre, así que no había ido a la escuela por lo que no sabía leer ni escribir. En Las Merindades una de cada tres mujeres era analfabeta. Casada con Ricardo Serna un “sobrino del cura” que suponían bueno. Fueron progenitores de 5 criaturas: Vicente, Balbina, Urbana, Primitiva y Estanislao (este último muerto de bronquitis antes de la detención de sus padres).

La otra hija era Felipa Alonso Pereda, una labradora de 19 años, nacida el 24 de mayo de 1917, era la pequeña que se llevaba 7 años con Reinerio. Llevaba 17 meses casada con Rafael Pereda y 7 meses de embarazo.

LLEGA LA CALAMIDAD

18 DE JULIO 1936

Julio 1936, sin duda el peor mes de la historia de España del siglo XX. No hay que ir más allá de la insurrección militar para entender la catástrofe. Si un grupo de conspiradores militares, hubieran mantenido la fidelidad al juramento a la República que pronunciaron, nunca hubiera empezado la guerra.Burgos quedó dividida en dos, al sublevarse las tropas acuarteladas en la capital y la Guardia Civil controlaron rápidamente provincia, pero no una estrecha franja norteña colindante con Cantabria y Vizcaya, provincias que permanecieron fieles a la República.

Desde el inicio comenzó la represión en la comarca de las Merindades, arrancando las detenciones y asesinatos de los dirigentes republicanos, pero también de la ciudadanía común. Los asesinatos fueron realizados por falangistas acompañados en muchas ocasiones por la guardia civil. Unos cuantos salvaron la vida al cruzar el frente hacia el norte a Bilbao o Santander.

La represión fue dura en el mundo rural, donde las intensas relaciones personales propiciaron el afloramiento de viejos litigios, que se mezclaron con el odio político y de clase, con la sed de venganza de unos propietarios asustados por los avances sociales. Era el aniquilamiento del adversario proclamado ya en las bases del “Alzamiento” en la primavera de 1936: “Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta, para reducir lo antes posible al enemigo, que es fuerte y bien organizado

Los “paseos” y las “sacas” son términos de la Guerra. En los paseos, los asesinos buscaban en los pueblos “a los del otro bando”, los secuestraban y se los llevaban a de “paseo”. Su destino eran cunetas o fosas comunes.

17 DE OCTUBRE DE 1937: Eufenia

Conocemos por los escritos del hijo mayor Vicente Serna, que aquel día se presentaron en donde vivía Eufemia y Ricardo en Villabáscones, una partida de falangistas, entre ellos uno de nombre Pardo de Quintanar de la Sierra e Ipiña de San Asensio (La Rioja), llegaron a la puerta de casa en busca del marido Ricardo Serna Varona, que estaba escondido en el monte y al ir a buscarle un grupo de falangistas y no estar se llevaron a la mujer, a pesar de las criaturas.  ¿Quién del pueblo hizo la lista?

Eufemia Alonso es detenida al no estar su marido en casa, dejando solos a sus hijos.

-Como no está el marido, te llevamos a ti

– ¡Ay no, no, mis hijos, ay mis hijos ¡

Al marido, Ricardo Serna, le detuvieron cuando fue a encargarse de los hijos tras la caída del frente de Santander y llevaron a Burgos, a los dos años le juzgaron y le mataron.

Tras raparla el pelo, acusándola de roja, y someterla a infinidad de vejaciones, la emplearon como cocinera para la tropa nacional, la trasladaron a Espinosa de los Monteros y de allí al cuartel de los falangistas habilitado en El Crucero. Cuando se iban a marchar de esa zona, -¿Y qué hacemos con ellos? ¿Qué hacemos con ellos?  -Matarlos a todos. Mataron a todos en Loma de Montija los habían matado al lado del río.  El enterramiento en una fosa del cementerio de Loma de Montija después de ser allí trasladada junto a otros que se encontraban en una cuneta en Villalázara, las circunstancias del traslado de todos parece ser que fue ordenada por el cura de Loma en los años 60 del pasado siglo.

El pequeño cementerio de Loma de Montija se ubica al Este del núcleo urbano. En su ángulo interior Oeste existe un espacio libre de enterramiento y que está parcialmente delimitado formando un cuadro. Todos ellos eran vecinos de Loma y fueron asesinados el 27 de octubre de1936. En la misma inscripción, fechada el 24 de septiembre de 1965, se cita que “Don Blas Martínez Marañón, Cura sirviente de esta Iglesia, y en virtud de expediente instruido en esta Curia y Jefatura de Sanidad, se procedió a exhumar los restos cadavéricos que se encontraban en (campo abierto) término de Quintana de los Prados…”

Existe una segunda fosa en el mismo cementerio de Loma, en la fosa se encuentran las siguientes ciudadanas: Lidia Chaves González de Loma de 23 años, Carolina Chaves González de Loma de32 años, Paulina González López de Loma tenía 63 años (asesinada con sus hijas Carolina y Lidia), Emilia Mena Muñoz de Loma de 67 años (asesinada con su marido Benito González y con su hijo Ángel) Y la quinta Eufemia Alonso Pereda.

El compañero de Eufemia, Ricardo Serna, tenía 35 años, era de Quintanilla de Sotoscueva, al volver a buscar a sus hijos tras enterarse de que se encontraban solos por la detención de su esposa, fue detenido por la Guardia Civil de Quisicedo el 5 de noviembre de 1937. Fue detenido junto Silvino López. Acusado de haber votado a las izquierdas en las últimas elecciones y de hallarse en la zona republicana habiendo participado en la construcción de campos de aviación, espionaje militar, etc., encarcelado en la Prisión de Burgos el 8 de noviembre. Juzgado en la Causa Sumarísima 99/1938, condenado a pena de muerte y ejecutado el 28 de noviembre de 1939 junto con Francisco Setien Bringas, Juan Gómez Hoz, Ricardo Serna Varona, Cándido Fernández Losada, Carlos Barrera Hoyos, Luis Rodríguez Rámila. Enterrado en una fosa común en el Cementerio de Burgos.

Otro hermano de este, Desiderio Serna Varona de Quintanilla de Sotoscueva, un labrador de 29 años, desaparece el 21 de noviembre de 1936 y Emilio Serna Varona labrador de 27 años, es encarcelado y juzgado Causa 318 de 1940.

18 DE NOVIEMBRE DE 1936: Felipa

Meses antes, Felipa Alonso, otra hija era la pequeña, casada con Rafael Pereda y estaba embarazada de 7 meses. Un mes después de a Eufemia, los escuadrones de la muerte fueron de nuevo a Villamartín buscando a su padre Alejandro Alonso el 18 de noviembre. ¿Quién del pueblo hizo la lista?

Fueron a buscar al abuelo Alejandro que estaba en el campo en Cueva, y Felipa fue a avisarle. Alejandro se escondió en el río y allí estuvo con el agua a la cintura hasta que pudo marcharse a Bilbao con el hijo, pero luego, con el avance franquista tuvieron que evacuar a Santander, en unos camiones grandes. Posteriormente estuvo mucho tiempo escondido en la casa de Villamartín.

Volvieron los falangistas, y “-no, pues no ha venido”

– ¡Cómo que no ha venido! ¡Ha ido a avisarle! Ahora te vienes con nosotros

– ¡A mi hija no!. Y la dieron una paliza a la madre con las culatas de los rifles, estaba de la paliza que le habían dado.

Como represalia se encarceló a Felipa Alonso el 18 de noviembre de 1936, la llevaron presa al centro de detención de Villarcayo. Desde dónde tras innumerables torturas, fue paseada con 19 años y a pesar de estar embarazada, y según consta por testimonio de testigos, tras caer al suelo ya muerta, el bebé seguía moviéndose en la tripa, por lo que procedieron salvajemente a destrozarlo a culatazos.

Felipa estaba enterrada en la fosa de La Mazorra, abierta por Aranzadi, en aquella fosa se pensaban encontrar unas 5 o 6 víctimas y el resultado fue que había 13 cadáveres; 11 hombres y 2 mujeres. 

En las prisiones de Villarcayo estuvieron detenidos en distintos pueblos, encarcelados en, su estancia en Villarcayo fue corta y llena de torturas y malos tratos. Son muchos los ciudadanos para los que Villarcayo fue el proscenio anterior a la muerte y que finalizaron en las cunetas, estos son algunos de los testimonios de Villarcayo.

Las 13 personas de distintos pueblos de Sotoscueva fueron encarcelados en la prisión de partido de Villarcayo y sacados sobre el 18-21 de noviembre a ser asesinadas maniatadas en LA MAZORRA, término municipal de Valdivielso. La exhumación de la fosa permitió la identificación de 2 de los 13 cadáveres Los identificados eran Porfirio Gómez de La Parte, Felipa Alonso, 19 años, de Villamartín y embarazada de 8 meses. Los otros 11 pudieran ser Agapito Pereda de 40 años de Quisicedo, Hilario del Hoyo, vecino de Cueva, Hilario Porres de Quisicedo 44 años, Juan Ruiz 56 años de Quisicedo, Marcelino Gómez de 73 años de Quintanilla Sotoscueva, María Dolores Gómez 23 años de Quintanilla de Sotoscueva, Nicasio Gómez de 43 años de Quisicedo, Ricardo Gómez de Entrambosrríos 38 años, Tomas Gutiérrez de Cueva, Hilario   Porres de 44 años de Quisicedo, Juan Ruiz 56 de Quisicedo y Julia Sainz de Villamartín.

Felipa Alonso Pereda fue identificada por ADN después de analizar sus restos y descansa en el cementerio de Argomedo al lado de sus hermanos allí enterrados.

Aquel 18 de noviembre de 1936, el mismo día desapareció de su domicilio Felipa Alonso, el pueblo de Villamartín sufrió un pequeño infierno: Julio Cámara muere en Cueva a consecuencia de “muerte violencia por arma de fuego” el a las 18 horas, Alejandro López cantero de Villamartín, murió el 18 de diciembre de 1936, Julia Sainz (hija del bolero de Villamartín), al parecer fue asesinada en el Puerto de la Mazorra junto Felipa.

Además, durante aquellos meses fueron paseados en Villamartín de Sotoscueva, pero no tenemos ni fechas ni lugar conocido: Sofía Fernández, Valentín Gómez, Manuel Martínez y Gabino Peña. También el 5 de octubre de 1936 Julia Martínez nacida en Villamartín es asesinada y Juliana López lo es el 10 de diciembre de 1936 en represalia por no poder detener a su marido Gelasio.

¿Y Luego qué?

¿Olvido?

En Villbáscones quedaron solos los 4 hijos de Eufemia y Ricardo. Vicente contaba “Menos mal que la vecina difunta señora Patro (Patrocinio Saiz Zamanillo de 35 años, vecina de Villabáscones) nos recogió a mí y a más hermanas y nos dio de cenar”. Los hijos se quedan allí y se los repartieron entre los abuelos para criarlos, al no estar los padres. Los abuelos de Villamartín se llevaron a Balbina y Primitiva.

Como es de imaginar al mayor, Vicente, de 9 años la experiencia le marcó. Vicente escribió una carta que os hemos comentado al inicio.

La abuela de Quintanilla de Sotoscueva, era Silvestra Sabina Varona tenía 35 años, era madre de Desiderio, Emilio, Máxina y Ricardo Serna. Le mataron el marido y quedó sola, se ocupó con Urbana y Vicente. Sabina en la desesperación se agarraba de los pelos, “¡dios, mátame!, ¿cómo voy a sacar a estos adelante?” Los vestía con sacos de azúcar, dormían en panojas de maíz… la miseria.

Aunque a menudo lo más contundente nos lo oculta, lLas terribles consecuencias de la guerra: el hambre y la miseria, la represión… necesitó de miles de anónimas auténticas heroínas: las madres, las mujeres, las hijas que sufrieron la represión, que sufrieron las consecuencias de la represión sobre ellas, también la de sobre los hombres, pero poniendo la vida a caballete tiraron adelante.

Además del estigma de ser rojos, como contaba Vicente, por ejemplo, la maestra de camisa azul la señora Andrea, mandaron material para repartir a los niños, y a Urbana le dijo: “A ti por roja nada”.

Cuando el tío Emilio salió del penal, a pesar de su estado, comenzó a trabajar en la cantera, entonces dejaron de pasar hambre.

El abuelo de Villamartín, Alejandro Alonso, estuvo mucho tiempo escondido en el Río de la Engaña, luego se escondió en casa. Las niñas oían ruidos, y la abuela les decía que serían las ratas.

Otro hermano de Eufemia y Felipa, era Lorenzo Alonso Pereda, tenía 31 años natural de Villamartín. Labrador. Estaba casado con Adela Barona, era albañil y vivían en Puentedey.  Cabo de la 4ª compañía del batallón 110 de ejército de Santander, que estuvo por los Tornos. Fue condenado a pena de muerte, conmutada a 30 años. Preso en Santander. El 14-8-1942 ingresa en Destacamento Penal ferrocarril de Chozas de la Sierraprocedente de Yeserías. El penal era para la construcción de las obras del ferrocarril directo Madrid-Burgos. El 27-11-1942 es trasladado a Valdenoceda, desde donde es puesto en libertad el 26 de julio de 1943.

A los de Quintanilla de Sotoscueva les fue peor. Desiderio Serna Varona, nacido en Quintanilla de Sotoscueva el 19 de septiembre de 1906, vecino de Quintanilla, desaparecido 21 de noviembre de 1936. nacido en Quintanilla de Sotoscueva. Tenía 30 años. Ricardo Serna Varona, nacido en Quintanilla de Sotoscueva el 3-4-1901, cantero, vecino de Villabáscones de Sotoscueva, casado con Eufemia como hemo relatado detenido al volver a buscar a sus hijos el 5-11-1937, acusado de haber votado a las izquierdas en las últimas elecciones y de hallarse en la zona republicana es condenado a muerte y fusilado en Burgos el 28 de noviembre de 1939.  Emilio Serna Varona  31 años, cantero de Quintanilla de Sotoscueva Preso del  01/06/1940  al 01/12/1940 .¿Prisión de Vitoria? Condena a 5 años. Estuvo encarcelado muchos años en Burgos y en Santoña, y falleció con más de 90 años.  A la vuelta de la cárcel supuso para su madre y sobrinos un alivio del hambre y el desamparo.

Emilio salió de la cárcel en los años 40, Ricardo fue fusilado en Burgos tras un tramposo juicio sumarísimo, Desiderio desaparecerá en el frente y Máxima cogió a los niños y se fue a Santander, seguramente eso le salvaría la vida.

Todo este tiempo hubo un lugar donde se guardó el recuerdo de muchas personas asesinadas en las Merindades entre ella de Eufemia y Felipa, pero no solo la familia aparecían nombradas junto con otros en una Placa del cementerio de Villarcayo, un impresionante trabajo de memoria en el panteón de la familia Martínez del Río gracias a Eugenio Martínez Villarías, también dejaba ramos de flores al final de las curvas, junto al terreno de la fosa de La Mazorra.

Sirva su recuerdo para la construcción de un futuro mejor.

OTRAS ENTRADAS SOBRE SOTOSCUEVA


--

Si alguien no quiere seguir recibiendo estos correos, por favor que lo diga.

Si conoces alguna persona que le puedan interesar estos correos difúndelo y si los quiere recibir que contacte.


Dónde encontrar el libro Del arrebol a las tinieblas
El  Facebook es https://www.facebook.com/pages/MerinMemo/17569080244926
LAS MERINDADES EN LA MEMORIA.