Cuando en 1937 se situó el Hospital de Carabineros en ese lugar, la República lo confiscó, para la labor humanitaria de salvar vidas, la de los milicianos, que luchaban por la paz, como defendía la Constitución republicana de 1931, la legal.
Cristina Calandre Hoenigsfeld
23 de mayo de 2026, 11:12
Hace unos días se entregaron por su presidenta, en la sede de la Comunidad de Madrid en la Puerta del Sol (antigua Dirección General de Seguridad), los premios de la gran cruz del 2 de mayo, y entre estos se encontraba el Hospital 'Universitario' de San Francisco de Asís, con motivo de su centenario.
Pues no, señoras monjas misioneras, falsear la historia de su querido hospital no está nada bien, y no demuestra esos valores
Hace unos días fui a ver la exposición que conmemora dicho centenario, se entra por las urgencias del hospital, y pude comprobar, lo que ya me imaginaba: no incluye ninguna referencia a los tres años que allí funciono el Hospital de Carabineros, durante la guerra, y aún más, presumen de la finalidad misionera de las Franciscanas de María, propietarias de dicho Hospital, y de su defensa de la vida, la creación, la justicia y la paz.
Pues no, señoras monjas misioneras, falsear la historia de su querido hospital no está nada bien, y no demuestra esos valores. Además, va contra la Ley de Memoria Histórica y Ley de Memoria Democrática.
Cuando en 1937 se situó el Hospital de Carabineros en ese lugar, la República lo confiscó, para la labor humanitaria de salvar vidas, la de los milicianos, que luchaban por la paz, como defendía la Constitución republicana de 1931, la legal.
Le juzgaron los suyos, los franquistas, los del Opus Dei, en tres Consejos de Guerra sumarísimos y le condenaron a no ejercer la medicina por 5 años, a cárcel, a multa y al exilio
Para llevar a cabo esa labor, eligieron a un eminente doctor, Luis Calandre Ibañez, mi abuelo, que fue de la Escuela de Ramón y Cajal, el introductor de la moderna cardiología en España, y que, durante la guerra civil, dirigió el Hospital de Carabineros, de la calle Joaquín Costa, y la Residencia de Estudiantes, que está muy cerca, en el campus del CSIC.
También fue el delegado de la Junta para Ampliación de Estudios en esos años, e hizo construir un refugio antiaéreo debajo.
Por ello, le juzgaron los suyos, los franquistas, los del Opus Dei, en el Colegio de médicos de Madrid y los militares vencedores, en tres Consejos de Guerra sumarísimos y le condenaron a no ejercer la medicina por 5 años, a cárcel, a multa y al exilio interior.
Por todo ello, he puesto una queja oficial en Atención al Paciente del Hospital, y espero una respuesta.
Mientras tanto, les aconsejo, ya que son un hospital "universitario" que lean el librito que publicó el servicio Sanitario de Carabineros en 1937, donde queda muy claro lo que allí ocurrió, con texto y fotos.
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