divendres, 3 de març del 2017

Cazarabet conversa con... Pablo Iglesias Núñez, sobre el libro “El valor de la memoria. De la Cárcel de Ventas al campo de Ravensbrück” (Renacimiento) de Mercedes Núñez Targa.

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/valormemoria.htm


La Librería de El Sueño Igualitario

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Un libro que es el firme testimonio de una mujer que vivió la represión, más bien represiones de la Cárcel de Ventas a Ravensbrück, pasando brevemente por Francia.
Esta narración, se encuentra dentro de la colección de Renacimiento, Biblioteca de la Memoria.
En él se narra el periplo memorialístico de la secretaria de Pablo Neruda, narrando el horror tanto de las cárceles franquistas como de los campos nazis.
Cuenta con la introducción de Mirta Núñez Díaz-Balart y con el prólogo de Elvira Lindo.
El valor de la memoria", está compuesto de 2 libros: "Cárcel de Ventas" (publicado en castellano en 1967 en París, en Colección Ebro) y "Destinada al crematorio" (traducción al castellano de "El carretó dels gossos", publicado en catalán en 1980 y reeditado en 2005 por Edicions 62). Estos libros se completan con la biografía de Mercedes, un léxico de los términos empleados en el libro, una amplia bibliografía y un álbum fotográfico, según nos comentaba su hijo Pablo Iglesias Núñez.
Lo que nos cuenta la editorial sobre este libro:
De las cárceles franquistas a los campos de exterminio nazis, Mercedes Núñez Targa, mujer de convicciones del siglo xx (Barcelona 1911-Vigo 1986), cuenta con sinceridad y talento su increíble odisea. Se trata de un relato en primera persona donde la autobiografía se completa con un análisis sociológico. La narración incluye detalles estrictamente femeninos que hacen que el testimonio sea particularmente interesante. El 14 de abril de 1931 Mercedes asiste con entusiasmo a la proclamación de la IIª República española. En 1934, trabaja como secretaria de Pablo Neruda, siendo éste Cónsul de Chile en Barcelona. El 18 de julio de 1936 estalla el golpe de estado militar de los generales facciosos. Mercedes pagará con privación de libertad su compromiso en la defensa de los valores de la República. En 1942, a su salida de la temida cárcel de Ventas de Madrid, toma el camino del exilio y atraviesa los Pirineos. Se encuentra de nuevo con sus camaradas de lucha en Carcassonne y se incorpora a la Resistencia. La detiene la Gestapo en mayo de 1944 y la envía a deportación. Conocerá el infierno de Ravensbrück. El 14 de abril de 1945, día de su liberación, estaba destinada a la cámara de gas. Mercedes consagró el resto de su vida a ofrecer su testimonio, considerando como un deber imperativo transmitir El valor de la memoria. A. Bonet.
Enlaces que te pueden ir bien:


Cazarabet conversa con Pablo Iglesias Núñez:
2008-04-07_IMG_2008-03-31_1.jpg-¿Qué es, amigo Pablo, lo primero que recuerdas cuando  la memoria de tu madre te viene a la mente?
-Lo primero que me viene a la memoria es respeto y admiración por su generosidad y su entereza. Me pregunto si habrá valido la pena tanto sacrificio viendo el discurrir de la sociedad y la desmemoria que impera en nuestro país, aunque ella, cuando le preguntaban, siempre contestaba que, a pesar de todo, si había valido la pena.
-Es un libro muy testimonial como una crónica memorialística de un largo tiempo entre rejas donde conoció a todo tipo de compañeras y donde vivió, aún en propia carne, todo tipo de represiones…Hay que tener determinación y mucho más para lograr este resultado final, logrando  transmitir el día a día de las prisiones, el sufrimiento, la represión, la tortura y la muerte…
No solo transmite el sufrimiento, la represión y la muerte cercana con el realismo vivido en su propia carne, sino que transmite también las ganas de vivir, la solidaridad y la dignidad del ser humano. Sus convicciones y fuerza de voluntad las adquirió ya muy pronto en su juventud.
-Pero es que, además, está muy acertada con el retrato de sus compañeras…-¿Cómo se logra, cómo crees que se logra que el pincel de una narradora dé tanto en el blanco a la hora de fijarse en cada una de las mujeres que dibuja con tanta precisión…puede que en ello haya influido la convivencia?
-Exacto, mi madre era muy atenta a los demás, decía que no era escritora, transmitía emociones. En “Ventas”, Mercedes hacia retratos a lápiz de sus compañeras presas para las familias que no tenían posibilidad de encargar fotografías. Ese don le hacía fijarse mucho en la fisionomía y personalidad de cada una de ellas, se puede decir que retrataba a la gente en sentido propio y figurado.
-La cárcel de Ventas fue un lugar de tortura, represión, prisión, pero sobretodo como un centro de escarmiento, de amedrentamiento, ¿no?. -Y un lugar donde también ellas esperaban a que un día las llamasen para el paredón…Mercedes describe, casi de manera hiriente, esa espera…
-Sí, “Ventas” no solo fue un lugar de represión y de tortura, se trataba de destruir la persona haciéndole perder su identidad, su dignidad así como sus ideales.
Es impresionante ver como Mercedes relata el caso de las “penadas” (condenadas a muerte) que se inscriben en los cursos impartidos por algunas presas. Una de ellas le cuenta a Mercedes: “Vengo a aprender a leer. Si me matan, no habré perdido nada. Y si vivo, tendré un arma más en contra del enemigo…”.
-¿Pudo escribir Mercedes en la cárcel o más que nada fue como memorizando los diferentes hechos y luego de ser liberada en Ravensbrück puso negro sobre blanco?
-Tanto “Cárcel de Ventas”, como “El carretó dels gossos” fueron escritos a posteriori. En 1950, mi madre empezó publicando de forma anónima lo que sería el embrión de su libro “Cárcel de Ventas”. Lo publicó en varios capítulos en la revista “Mujeres Antifascistas Españolas”cumpliendo una promesa hecha a sus compañeras de  cautiverio en “Ventas”: “Explica a los de la calle lo que has visto aquí”. “Esta frase pronunciada por una reclusa de Ventas al darme el abrazo de despedida, me ha estado arañando la conciencia como una promesa no cumplida. Hasta que, a veinte años de distancia, como he podido, como he sabido, he pergeñado este relato forzosamente incompleto”.
En cuanto a “El carretó dels gossos”, Mercedes cuenta en una entrevista: “Un momento dado estuve muy enferma (eran los años 60) y creí que me moría. Cuando creí que me moría decía: “Mira, me voy a morir y no he escrito todo lo que viví en el campo” porque cada uno debería dejar un testimonio de lo que ha visto. Entonces, cuando me puse un poco mejor, pensé que había llegado el momento de escribirlo. Me puse y lo escribí casi de un tirón”.

Pablo-Iglesias-Nuñez.jpg-En esta narración autobiográfica y memorialística de su periplo sobre lo acontecido en las cárceles franquistas y fuera de ellas, en el campo de concentración de Ravensbrück hay también mucha reflexión sobre la sociedad, ¿lo ves también así?
-Pienso que efectivamente, además de ser un testimonio, es, a la vez, un análisis sociológico de la sociedad que la rodea. Analiza los comportamientos, tanto de las víctimas, como de los verdugos con mucha minuciosidad.
-¿Cómo fue para tu madre, cómo recuerdas que te contase su recuerdo con la llegada de la II República y de los valores republicanos?-Eran, fueron aquellos años, años apasionantes para la mujer con el voto, las voces que se alzaron en las diferentes instituciones, la mujer que tomaba, ya, casi cualquier lugar más allá del hogar…-En 1934 tu madre entra a trabajar de secretaría de Pablo Neruda, siendo éste Cónsul de Chile en Barcelona, ¿qué te contó de esta etapa?
-El 14 de abril de 1931, día de la proclamación de la IIª República, fue para mi madre, en Barcelona, un día de suma alegría e ilusión. Se avecinaban grandes proyectos para la cultura, para la sanidad, para la emancipación de la mujer. En aquellos años de la República, ya tenía gran afán de cultura y emancipación, formando parte de diversas entidades culturales como el “Ateneu Enciclopedic Popular” y el “Orfeón del Centro Gallego de Barcelona” y deportivas como “Amics del Sol” y el “Club Femeni i d’Esports”.
Recuerdo que mi madre contaba como preparaban en el Consulado de Chile las Olimpiadas Populares de Barcelona.
-¿Cómo vivió los primeros tiempos de la Guerra Civil?-¿Y cómo fue para ella el transcurso de la contienda?
Cuando estalló el golpe militar faccioso contra la República, cuenta Mercedes en su libro “Cárcel de Ventas”: “Los primeros tiros en las calles de mi ciudad dieron al traste con mi existencia apacible. Ya no se podía ser neutral. Como tantos miles de jóvenes de mi generación, pasé en unas horas del papel de espectadora pasiva a la participación activa al lado de la República”.
Durante la guerra desempeñó tareas administrativas en la sede el Comité Central del PSUC en Barcelona, sito en el edifico de la Pedrera.
-Al final pierde la libertad, es hecha prisionera en Ventas donde ve y sufre con muchas otras mujeres que apoyaron, más o menos directamente, a la República. Ya hemos hablado un poco al empezar esta conversación, pero de Ventas ¿qué es aquello que más recordaba?
Lo que más recordaba de “Ventas” era el maltrato infligido por las religiosas y la solidaridad entre presas.
L03A3070.jpg-¿Por qué decide marchar al exilio cuando le dan la libertad en Ventas? ¿Tanto le asfixiaba el régimen o era más el deseo a contribuir a la lucha anti fascista en Francia?
-Al verse en libertad provisional por un error burocrático, mi madre sabe que no tardará en ser apresada de nuevo y se siente más útil en su lucha contra el fascismo cruzando la frontera de forma ilegal para reunirse con sus compañeros exiliados, integrantes de la 5ª Brigada de Guerrilleros Españoles del departamento de l’Aude en Carcassonne en el sur de Francia, los cuales, forman parte de la Resistencia contra el invasor nazi. Como enlace de la Agrupación colabora en la elaboración de falsos documentos para los guerrilleros y su domicilio era un lugar de repliegue para los resistentes del maquis.
-Logra estar unos dos años en la resistencia hasta que la detiene la Gestapo y la envía al Campo de Concentración de Ravensbrück…allí vuelve la pesadilla del cautiverio. No me gustan las comparaciones, pero entró a comentarte sobre las condiciones de Ventas versus Ravensbrück…
-Mi madre recordaba su paso por la cárcel de Ventas con más dolor moral y su paso por el campo de concentración de Ravensbrück con más dolor físico. En “Ventas”, era más joven y se vio abandonada por gran parte de su familia. En deportación, estaba más curtida a la lucha, al dolor y al sufrimiento y estaba ya en el exilio, lejos de los suyos.
-Bien, en el 44 ya estaba todo como muy maduro en el tablero de guerra y  en el campo de batalla…¿le veía ella , en lo personal, salida del Campo de Concentración, cómo veía o preveía aquellos últimos días de la guerra?—aunque sabemos que estuvo al borde de la muerte en la enfermería, pendiendo de un hilo—
-Las deportadas más politizadas se las ingeniaban para tener noticias del frente de guerra a través de las recién llegadas u de otra forma. La fábrica del Kommando HASAG en Leipzig en las que trabajaban 6.000 mujeres deportadas de diversas nacionalidades (entre otras Lise London y mi madre) fue bombardeada en varias ocasiones por la aviación aliada. Los últimos días, antes de ser liberada, mi madre se encontraba en la enfermería, allí se podían oír los ruidos de los cañones cercanos. Un día vio pasar un grupillo de soldados alemanes andrajosos, en desbandada. Esta visión le trajo a la memoria la retirada del Ejército Popular en Cataluña: “…durante siete años aquella humillación me ha quedado en la garganta. Y ahora son los otros los que corren”.
-Su estancia en el Campo de Concentración de Ravensbrück fue relativamente corta, menos de un año, pero fue muy intensa…almacenó muchos recuerdos que luego se ven reflejado, como casi en una fotografía, en este libro. Coméntanos. Conoció a muchas mujeres, como Violette Rougier-Lecoq  de la que obtiene sus dibujos, los que podemos contemplar en este libro…ilustraciones sobre su estancia
-Piensa que por el campo de concentración de Ravensbrück pasaron unas 123.000 mujeres de 23 nacionalidades en el espacio de más de 5 años. A esto hay que añadirle que el campo central tenía otros 70 campos satélites. Mi madre coincidió con un número de deportadas pero no con todas, claro está. Conoció a Violette Rougier-Lecoq después de la Liberación.
-¿Cómo fue la vuelta a la vida fuera de todo tipo de ataduras , me refiero a las del nazismo? Seguramente que una mezcla de frustración porque al fin y al cabo su país estaba bajo la bota del fascismo que ella había ayudado a derrotar en Europa. Explícanos, por favor.
-Siempre contaba mi madre que, a la Liberación, lo primero que preguntó era si había caído Franco. La respuesta negativa le supuso una gran desilusión. Siempre pensó que las tropas aliadas ayudarían a liberar España del fascismo, pero no fue así.
En una entrevista decía Mercedes: “…al entrar en contacto con la vida normal nos dimos cuenta que éramos distintos. Notas que tienes deficiencias. Ya no sabes saludar a la gente, ir a comprar, pagar el alquiler. Además pierdes la memoria, ya no te acuerdas ni de tu dirección. Hay que hacer un esfuerzo enorme para subir un escalón en tu vida y ponerte al nivel de la gente normal”.
Cuando volvieron de deportación mucha gente no se creía sus relatos, razón por la cual  muchos dejaron de contar lo que habían vivido en los campos nazis y se encerraron en un dramático mutismo. Algunos no lo soportaron y acabaron suicidándose.
Pese a su salud precaria como secuela de sus internamientos, Mercedes nunca dejó de testimoniar en el exilio. Fue militante activa del Movimiento de la Paz y participó en numerosos congresos sobre la deportación, tanto en Francia, Bélgica, Alemania, Holanda, Polonia, Checoslovaquia o Gran Bretaña. Colaboró con diversas publicaciones francesas y españolas, tales como AntoinetteHeures Claires, Le Patriote RésistantL’Humanité, Mujeres Antifascistas Españolas, Libertad, Libertad Para España, Información Española, Nova Galicia, Mundo Obrero, Treball, Nuestra Bandera… Coordinó durante unos años un programa radiofónico en Radio España Independiente, estación pirenaica: “De Ribadeo a Tuy”.
610-proveedor.jpg-Explícanos sus últimos años de tu madre ya de vuelta a su país…
-Mi madre nunca dejó sus convicciones y su lucha. Ya en España, a caballo entre Barcelona y Vigo se involucró de lleno en la vida política y en la recuperación de la memoria democrática. Como Delegada en Galicia de la “Amical de Mauthausen y otros campos”, elaboró un censo de más de un centenar de gallegos muertos en los campos de concentración nazis, la mayoría en el campo de Gusen, campo satélite del de Mauthausen. Muchos familiares de estos deportados desconocían el paradero y el final trágico de estos hombres. Recorrió los Institutos de Galicia y de Cataluña para relatar y mostrar con documentos visuales las vivencias de los represaliados a los jóvenes. Para ella, era un deber cumplir con esa labor educativa y de prevención.  
 -Este libro fue de los primeros libros testimoniales de las cárceles franquistas al infierno nazi que salió publicado, aún en tiempo de la dictadura…se publicó en Francia, en francés… ¿cómo fueron las reacciones a aquella primera publicación? ¿qué crees que significó para el resto de compañeros y compañeras en el exilio?, ¿animó este testimonio a que se escribiesen otros más?
- “Cárcel de Ventas”, se publicó en castellano en París en 1967 en la Colección Ebro, con prólogo de Marcos Ana. No tuvo difusión entonces en España debido a la censura de la dictadura franquista. Se conocía el libro en los medios militantes del exilio. Años después algunos escritores e historiadores españoles lo utilizaron como soporte para hablar de la represión de la mujer en las cárceles franquistas.
Este libro, “El valor de la memoria”, es un compendio de dos libros: “Cárcel de Ventas” “Destinada al crematorio”, completado con una biografía de Mercedes Núñez, de una amplia bibliografía, de un léxico y de un álbum de fotografías y documentos.
“Destinada al crematorio”, es la traducción al castellano de “El carretó dels gossos, publicado en catalán en 1980 por Edicións 62 y reeditado en 2005 y se publicó en 2011 por la Editorial Renacimiento. Le seguiría la traducción en francés publicada por la misma editorial con el título de “La valeur de la mémoire” en 2012.



24593 El valor de la memoria. De la Cárcel de Ventas al campo de Ravensbrück. Mercedes Núñez Targa. Prólogo de Elvira Lindo. Introducción de Mirta Núñez Díaz-Balart   
336 páginas        15 x 21 cms.
20.00 euros
Renacimiento



De las cárceles franquistas a los campos de exterminio nazis, Mercedes Núñez Targa, mujer de convicciones del siglo xx (Barcelona 1911-Vigo 1986), cuenta con sinceridad y talento su increíble odisea. Se trata de un relato en primera persona donde la autobiografía se completa con un análisis sociológico. La narración incluye detalles estrictamente femeninos que hacen que el testimonio sea particularmente interesante. El 14 de abril de 1931 Mercedes asiste con entusiasmo a la proclamación de la IIª República española. En 1934, trabaja como secretaria de Pablo Neruda, siendo éste Cónsul de Chile en Barcelona. El 18 de julio de 1936 estalla el golpe de estado militar de los generales facciosos. Mercedes pagará con privación de libertad su compromiso en la defensa de los valores de la República. En 1942, a su salida de la temida cárcel de Ventas de Madrid, toma el camino del exilio y atraviesa los Pirineos. Se encuentra de nuevo con sus camaradas de lucha en Carcassonne y se incorpora a la Resistencia. La detiene la Gestapo en mayo de 1944 y la envía a deportación. Conocerá el infierno de Ravensbrück. El 14 de abril de 1945, día de su liberación, estaba destinada a la cámara de gas. Mercedes consagró el resto de su vida a ofrecer su testimonio, considerando como un deber imperativo transmitir El valor de la memoria. A. Bonet

Mercedes Núñez Targa (Barcelona, 1911-Vigo, 1986), fue secretaria del poeta Pablo Neruda durante la República, siendo éste cónsul de Chile en Barcelona. Lucha en la guerra junto al PSUC, por lo que en 1940 es condenada a 12 años de prisión, e internada en la Cárcel de Ventas. Liberada ese mismo año por un error burocrático, escapa a Francia y seguir allí luchando en el maquis contra el fascismo. En 1944 es detenida por los nazis y llevada al campo de concentración de Ravensbrück, donde tras sobrevivir varios meses en medio del horror, es liberada pocos días antes de la fecha en que estaba prevista su ejecución.


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La Guerra Civil que nunca se aprendió en las escuelas.

http://blogs.elpais.com/historias/2014/04/la-guerra-civil-que-nunca-se-aprendio-en-las-escuelas.html



Por:  01 de abril de 2014
Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel general del Generalísimo. / Biblioteca Nacional (BNE)Cartel de Arnau sobre un parte oficial del cuartel del Generalísimo. / Biblioteca Nacional
"En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado", decía el último parte oficial emitido desde el cuartel general de Franco el 1 de abril de 1939, con la voz del locutor y actor Fernando Fernández de Córdoba.
Atrás había quedado una guerra de casi mil días, que dejó cicatrices duraderas en la sociedad española. El total de víctimas mortales, según los historiadores, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en la zona republicana. El desmoronamiento del ejército republicano en la primavera de 1939 llevó a varios centenares de miles de soldados vencidos a cárceles e improvisados campos de concentración. A finales de 1939 y durante 1940 las fuentes oficiales daban más de 270.000 reclusos, una cifra que descendió de forma continua en los dos años siguientes debido a las numerosas ejecuciones y a los miles de muertos por enfermedad y desnutrición. Al menos 50.000 personas fueron ejecutadas entre 1939 y 1946.
Los hechos más significativos de la Guerra Civil han sido ya investigados y las preguntas más relevantes están resueltas, pero esa historia no es un territorio exclusivo de los historiadores y, en cualquier caso, lo que enseñamos los historiadores en las universidades y en nuestros libros no es lo mismo que lo que la mayoría de los ciudadanos que nacieron durante la dictadura o en los primeros años de la actual democracia pudieron leer en los libros de texto del Bachillerato. Además, millones de personas nunca estudiaron la Guerra Civil porque no hicieron Bachillerato o porque nadie les contó la guerra en las asignaturas de Historia.
Setenta y cinco años después de su final, puede ser el momento de recordar cinco cosas básicas que todo ciudadano informado debería saber sobre la Guerra Civil, pero nunca le enseñaron.
 1. ¿Por qué hubo una Guerra Civil en España?
En 1936 había en España una República, cuyas leyes y actuaciones habían abierto la posibilidad histórica de solucionar problemas irresueltos, pero habían encontrado también, y provocado, importantes factores de inestabilidad, frente a los que sus gobiernos no supieron, o no pudieron, poner en marcha los recursos apropiados para contrarrestarlos.
La amenaza al orden social y la subversión de las relaciones de clase se percibían con mayor intensidad en 1936 que en los primeros años de la República. La estabilidad política del régimen también corría mayor peligro. El lenguaje de clase, con su retórica sobre las divisiones sociales y sus incitaciones a atacar al contrario, había impregnado gradualmente la atmósfera española. La República intentó transformar demasiadas cosas a la vez: la tierra, la Iglesia, el Ejército, la educación, las relaciones laborales. Suscitó grandes expectativas, que no pudo satisfacer, y se creó pronto muchos y poderosos enemigos.
La sociedad española se fragmentó, con la convivencia bastante deteriorada, y como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque un golpe de Estado militar no consiguió de entrada su objetivo fundamental, apoderarse del poder y derribar al régimen republicano, y porque, al contrario de lo que ocurrió con otras repúblicas del período, hubo una resistencia importante y amplia, militar y civil, frente al intento de imponer un sistema autoritario. Sin esa combinación de golpe de Estado, división de las fuerzas armadas y resistencia, nunca se habría producido una guerra civil.  
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Vista la historia de Europa de esos años, y la de las otras República que no pudieron mantenerse como regímenes democráticos, lo normal es que la República española tampoco hubiera podido sobrevivir. Pero eso no lo sabremos nunca porque la sublevación militar tuvo la peculiaridad de provocar una fractura dentro del Ejército y de las fuerzas de seguridad. Y al hacerlo, abrió la posibilidad de que diferentes grupos armados compitieran por mantener el poder o por conquistarlo. El Estado republicano se tambaleó, el orden quebró y una revolución radical y destructora se extendió como la lava de un volcán por las ciudades donde la sublevación había fracasado. Allí donde triunfó, los militares pusieron en marcha un sistema de terror que aniquiló físicamente a sus enemigos políticos e ideológicos. Era julio de 1936 [en la imagen, cartel de ese mes conservado en la Biblioteca Nacional] y así comenzó la Guerra Civil española.
2. ¿Por qué la propaganda domina a la historia cuando se trata de la violencia?
Para los españoles, la guerra civil ha pasado a la historia, y al recuerdo que de ella queda, por la deshumanización del contrario y por la espantosa violencia que generó.
Los bandos que se enfrentaron en ella eran tan diferentes desde el punto de vista de las ideas, de cómo querían organizar el Estado y la sociedad, y estaban tan comprometidos con los objetivos por los que tomaron las armas, que era difícil alcanzar un acuerdo. Y el panorama internacional tampoco dejó espacio para las negociaciones. De esa forma, la guerra acabó con la aplastante victoria de un bando sobre otro, una victoria asociada desde ese momento a los asesinatos y atrocidades que se extendían entonces por casi todos los países de Europa.
La apelación a la violencia y al exterminio del contrario fueron además valores duraderos en la dictadura que se levantó sobre la Guerra Civil y que iba a prolongarse durante casi cuatro décadas. Por eso, la sociedad que salió del franquismo y la que creció con la democracia mostró índices tan elevados de indiferencia hacia la causa de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura. Y sigue sin haber acuerdo fácil en esa cuestión, porque todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores quedan reducidas a quién mató más y con mayor alevosía. En ese tema, todavía hoy, la propaganda, con sus habituales tópicos y mitos, suele sustituir al análisis histórico.
3. ¿Cómo se vio y se ve la Guerra Civil española en el exterior?
Pese a lo sangrienta y destructiva que pudo ser, la Guerra Civil española debe medirse también por su impacto internacional, por el interés y la movilización que provocó en otros países. En el escenario internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y de fascismo, España era, hasta julio de 1936, una país marginal, secundario. Todo cambió, sin embargo, a partir de la sublevación militar de ese mes. En unas pocas semanas, el conflicto español recién iniciado se situó en el centro de las preocupaciones de las principales potencias, dividió profundamente a la opinión pública, generó pasiones y España pasó a ser el símbolo de los combates entre fascismo, democracia y comunismo.
Lo que era en su origen un conflicto entre ciudadanos de un mismo país derivó muy pronto en una guerra con actores internacionales. La situación internacional era en ese momento my poco propicia para la República, y para una paz negociada, y eso marcó de forma decisiva la duración, curso y desenlace de la guerra civil española. La Depresión había alimentado el extremismo y minado la fe en el liberalismo y la democracia. Además, la subida al poder de Hitler y los nazis en Alemania y la política de rearme emprendida por los principales países europeos desde comienzos de esa década crearon un clima de incertidumbre y crisis que redujo la seguridad internacional.
Los mejores expertos sobre la financiación de la guerra y su dimensión internacional han destacado el desequilibrio a favor de la causa franquista de suministros de material bélico, pero también de asistencia logística, diplomática y financiera. Al margen de las interpretaciones canónicas de un lado o de otro, esos historiadores subrayan la trascendencia de la intervención extranjera en el curso y desenlace de la guerra. La intervención de la Alemania nazi y de la Italia fascista y la retracción, en el mejor de los casos, de las democracias occidentales condicionaron de forma muy importante, si no decisiva, la evolución y duración del conflicto y su resultado final.
Compañía del ejército fascista, de marcha por España durante la Guerra Civil. La foto fue tomada en 1937 por el teniente italiano Guglielmo Sandri.Pero  a España no sólo llegaron armas y material de guerra. Llegaron también muchos voluntarios extranjeros, reclutados y organizados en las Brigadas Internacionales por la Internacional Comunista, que percibió muy claramente el impacto de la Guerra Civil española en el mundo y el deseo de muchos antifascistas de participar en esa lucha. Frente a la intervención soviética y a las Brigadas Internacionales, los nazis y fascistas [en la foto, una compañía del ejército fascista de marcha por España en 1937, retratados por el teniente italiano Guglielmo Sandri] incrementaron el apoyo material al ejército de Franco y enviaron asimismo miles de militares profesionales y combatientes voluntarios. La guerra no era sólo un asunto interno español. Se internacionalizó y con ello ganó en brutalidad y destrucción. Porque el territorio español se convirtió en campo de pruebas del nuevo armamento que estaba desarrollándose en esos años de rearme, previos a una gran guerra que se anunciaba.
4. ¿Por qué se movilizaron tantos extranjeros en la guerra española?
Dentro de esa guerra internacional en suelo español hubo varias y diferentes contiendas. En primer lugar, un conflicto militar, iniciado cuando el golpe de Estado enterró las soluciones políticas y puso en su lugar las armas. Fue también una guerra de clases, entre diferentes concepciones del orden social, una guerra de religión, entre el catolicismo y el anticlericalismo, una guerra en torno a la idea de la patria y de la nación, y una guerra de ideas que estaban entonces en pugna en el escenario internacional. En la guerra civil española cristalizaron, en suma, batallas universales entre propietarios y trabajadores, Iglesia y Estado, entre oscurantismo y modernización, dirimidas en un marco internacional desequilibrado por la crisis de las democracias y la irrupción del comunismo y del fascismo. Por eso tanta gente de diferentes países, obreros, intelectuales y escritores, se sintió emocionalmente comprometida con el conflicto.
5. ¿Por qué ganó Franco la guerra?
Los militares sublevados en julio de 1936 ganaron la guerra porque tenían las tropas mejor entrenadas del ejército español, al poder económico, estaban más unidos que el bando republicano y los vientos internacionales soplaban a su favor. Después de la Primera Guerra Mundial y del triunfo de la revolución en Rusia, ninguna guerra civil podía ser ya sólo “interna”. Cuando empezó la Guerra Civil española, los poderes democráticos estaban intentando a toda costa “apaciguar” a los fascismos, sobre todo a la Alemania nazi, en vez de oponerse a quien realmente amenazaba el equilibrio de poder. La República se encontró, por lo tanto, con la tremenda adversidad de tener que hacer la guerra a unos militares sublevados que se beneficiaron desde el principio de esa situación internacional tan favorable a sus intereses.
La victoria incondicional de las tropas del general Francisco Franco, el 1 de abril de 1939, inauguró la última de las dictaduras que se establecieron en Europa antes de la Segunda Guerra Mundial. La dictadura de Franco, como la de Hitler, Mussolini u otros dictadores derechistas de esos años, se apoyó en el rechazo de amplios sectores de la sociedad a la democracia liberal y a la revolución, quienes pedían a cambio una solución autoritaria que mantuviera el orden y fortaleciera al Estado.  
  Franco preside un desfile militar en los años cuarenta
Setenta y cinco años después, pocos creen ya que el objetivo del historiador es presentar a sus lectores “la verdad sin mancha ni pintura”, o que el pasado existe independiente de la mente de los individuos y lo que tiene que hacer el historiador, en consecuencia, es representarlo de forma objetiva. Que los hechos de la historia nunca nos llegan a nosotros en estado “puro” es algo que popularizó Edward H. Carr hace ya muchos años y había sido ya dicho por los historiadores norteamericanos de la “New History” a comienzos del siglo XX. Pero asumiendo que la verdad absoluta es inalcanzable, la función del historiador debería ser todavía, en palabras de François Bedarida, “la de descubrir modestamente las verdades, aunque sean parciales y precarias, descifrando parcialmente en toda su riqueza los mitos y las memorias”. Y algunas verdades relativas y bastantes certezas tenemos ya sobre la Guerra Civil, después de tantos intentos por reconstruir aquellos hechos y las vidas de los que los presenciaron, y por ampliar el foco, las fuentes y las técnicas de interpretación.
Además de difundir el horror que la guerra y la dictadura generaron y de reparar a las víctimas durante tanto tiempo olvidadas, hay que convertir a los archivos, museos y a la educación en las escuelas y universidades en los tres ejes básicos de la política pública de la memoria. Más allá del recuerdo testimonial y del drama de los que sufrieron la violencia, las generaciones futuras conocerán la historia por los libros, documentos y el material fotográfico y audiovisual que seamos capaces de preservar y legarles. Archivos, erudición, análisis, debates y buenas divulgaciones de los conocimientos. Eso es lo que necesitamos para seguir construyendo las partes del pasado que todavía quedan por rescatar. La propaganda y la opinión son otra cosa.
Julián Casanova es autor de España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española (Crítica). 

En el 43 aniversario de la ejecución de Salvador Puig Antich.



http://www.vozpopuli.com/actualidad/nacional/Salvador_Puig_Antich-Juicios-Anarquistas-Puig_Antich-inocente-pruebas-nuevas_pruebas-victima-culpable-condena-garrote_vil_0_895110531.html


El verdugo del anarquista Salvador Puig Antich cobró 8.000 pesetas por su ejecución

Un funcionario de la Audiencia Territorial de Madrid cobró "11.000 pesetas", de las cuales 8.000 responden a la ejecución del joven anarquista ejecutado el 2 de marzo de 1974, y las otras 3.000 en concepto de dietas.

Imagen de Salvador Puig Antich.

Imagen de Salvador Puig Antich. Wikimedia Commons



Nuevas documentos sobre la muerte de Salvador Puig Antinch salen a la luz. 42 años después de que el el subinspector de policía Francisco Javier Angüas Barragán fuera asesinado por militantes antifranquistas el 25 de septiembre de 1973, se publican nuevos informes que desvelan el precio que costó la muerte del joven anarquista catalán, Salvador Puig Antich, ejecutado por la dictadura acusado por el asesinato del policía.
Según un informe recogido por Crónica Global, Antonio López Guerra, un funcionario "en servicio ejecutor judicial" de la Audiencia Territorial de Madrid cobró "11.000 pesetas", de las cuales 8.000 responden a la ejecución de Puig Antich el 2 de marzo de 1974 y las otras 3.000 en concepto de dietas -500 pesetas durante seis días- por "el traslado del ejecutor de Badajoz a Barcelona y regreso".
Antonio López Guerra, un funcionario de la Audiencia Territorial de Madrid cobró 8.000 pesetas por ejecutar al anarquista Puig Antich
Según recoge este diario, "la caja de Capitanía General del ejercito en Cataluña le pagó estos honorarios pocos minutos después de la ejecución". También se hace constar que una vez cumplido el trabajo "el verdugo regreso a Badajoz para ponerse a disposición de la Audiencia de Madrid".
Dudas sobre el juicio
Otros documentos de la fuerzas de seguirdad y de los servicios de inteligencia de la época acumularon decenas de informes sobre las circunstancias de la detención, la investigación, el juicio y la ejecución del joven anarquista a los que ha tenido acceso Crónica Global, y que plantean serias dudas sobre las garantías procesales o el juicio que se llevó a cabo contra Antich, quien, tras ser condenado el día 9 de enero, fue ejecutado el día 2 de marzo de 1974 mediante garrote vil.
Los documentos aglutinan las pruebas que no le permitieron presentar a Puig Antich, vulnerando de esta forma su derecho a la defensa
Según recoge el diario, los servicios de inteligencia de la época recogen un listado de "irregularidades" durante la tramitación de la causa, como la que se recoge bajo el enunciado "Denagación a la defensa de las pruebas", que aglutina las pruebas que no le permitieron presentar a la defensa, vulnerando de esta forma su derecho a la defensa. El tribunal rechazó que los doctores Pedro Munné MásRamón Barjau Vinyals y Joaquín Latorre Martí, que estaban de guardia el día del asesinato y "vieron el cadáver del policía muerto y podían dictaminar bajo juramento si los disparos que tenían eran 5 (en su opinión) o 3 ( tal y como recoge la autopsia)”. El tribunal no aceptó su comparecencia, porque “eso retrasaría el proceso”.
Además, se le negó a la defensa presentar un "informe pericial balístico de las distancias y trayectorias de los posibles tiradores". Este informe, sin sello oficial pero supuestamente elaborado por los policías que analizaron el proceso judicial, según recoge Crónica Global, apunta que "Lo más oscuro del juicio es el peritaje balístico. La pistola de Puig –un nueve largo–, expulsa el casquillo tras el disparo. Puig declara haber disparado dos veces, tres a lo máximo, pero se hallan cuatro casquillos. Un bala se estrelló en la pared y el certificado de la autopsia dice que tres balas atravesaron al policía (saliendo incluso). Pero estas balas –reconoce ese escrito–, no han sido halladas. Los médicos de guardia y las enfermeras del Clínico testimoniaron que en el cuerpo del policía había cinco impactos, pero esta prueba ha sido denegada". Sin embago, la autopsia que aparece en el sumario se realizó, según consta, en la comisaría del distrito de Universitat.
Otros elementos no recogidos en el juicio al anarquista catalán fueron las agresiones sufridas por Antich durante su detención, dado que "la sentencia olvidó anotar los culatazos que sufrió Puig Antich", o, tal y como recoge el informe, como “dos inspectores de policía, entre ellos D. Julián Gilentonces jefe de la Brigada político-social de Barcelona, entraron en el locutorio de abogados de la cárcel Modelo y coaccionaron a Salvador Puig Antich”.

Salvador Puig Antich, la verdad oculta

Documentos secretos sobre la detención y procesamiento del anarquista arrojan serias dudas sobre la legalidad de la sentencia y ponen en entredicho la investigación policial contra quien ya ha sido considerado un mártir de la represión franquista

7 min
Algunos documentos plantean dudas sobre los hechos investigados sobre Puig Antich en la muerte del subinspector de policía.
CARLOS QUÍLEZ
02.03.2016 21:24 h.

La fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia que operaban en los últimos años de la dictadura franquista acumularon decenas de informes relativos a las circunstancias que rodearon la detención, la investigación, el juicio y la ejecución del joven anarquista catalán, Salvador Puig Antich. 
Algunos de estos documentos, en poder de Crónica Global, plantean dudas sobre los hechos investigados y sobre el grado de participación y autoría de Puig Antich en la muerte del subinspector de policía Francisco Javier Angüas Barragán el 25 de septiembre de 1973.
Juicio sin garantías 
Los archivos policiales, a los que también ha tenido acceso este medio, plantean dudas sobre las garantías procesales de la investigación y del juicio que se sigue contra Puig Antich, que tras ser condenado a pena capital el día 9 de enero del 1974, fue ejecutado el día 2 de marzo de aquel mismo año.
Uno de esos informes que manejaron los servicios policiales de inteligencia, adscritos a la Jefatura Superior de Policía y a la justicia militar, enumeran toda una serie de posible irregularidades en el proceso judicial seguido contra el anarquista catalán.
Irregularidades detectadas
Informe policial sobre irregularidades y carta de Jose Luís Pons Llovet.En uno de esos documentos, que aparece bajo el titulo de “Informe técnico jurídico sobre los puntos irregulares más relevantes de la causa militar ordinaria 106/IV/73”, los servicios de inteligencia hacen un listado de “irregularidades” tanto “sumariales”, es decir, durante la tramitación de la causa, como “en el plenario”.
En el punto A.4 de este informe y bajo el enunciado de “Denegación a la defensa de las pruebas” se constata que se habría producido una vulneración del derecho de defensa al no aceptar las pruebas de Puig Antich sobre la declaración en la vista de los doctores Pedro Munné Más, Ramón Barjau Vinyals y Joaquín Latorre Martí, “los tres médicos que por estar de guardia el día 25-09-73 vieron el cadáver del policía muerto y podían dictaminar bajo juramento si los disparos que tenía eran 5 (en su opinión) o 3 ( tal y como recoge la autopsia)”. El tribunal no aceptó su comparecencia, porque “eso retrasaría el proceso”.
Ese informe también constata que se negó a la defensa de Puig Antich una prueba procedente: “El informe pericial balístico de las distancias y trayectorias de los posibles tiradores”.
Pruebas denegadas en el proceso
En el apartado 6 del punto A y bajo el epígrafe de “Denegación de la prueba” se explica, en el informe, que “dos inspectores de policía, entre ellos D. Julián Gil, entonces jefe de la Brigada político-social de Barcelona, entraron en el locutorio de abogados de la cárcel Modelo y coaccionaron a Salvador Puig Antich”.
Informe policial sobre irregularidades y carta de Jose Luís Pons Llovet.En el punto 2º del apartado E se puede leer que “la sentencia olvidó anotar los culatazos que sufrió Puig Antich durante su detención”.
Los informes policiales y sumariales inéditos, conocidos por Crónica Global, siembran dudas sobre el proceder tanto de policías como de jueces y fiscales. Por ejemplo, uno de los documentos corresponde con el “radio” que pocos minutos después de la muerte del policía Angüas Barragán emitió la Jefatura Superior a todas la unidades tanto de la policía como de la Guardia Civil y de la Capitanía Militar.
El documento, bajo el epígrafe “[Asunto:] asesinato de un policía gubernativo”, decía así:
Radio policial que atribuye la muerte del policía a Garriga Paytuvi.“Aproximadamente a las 19 horas del día de hoy un grupo de funcionarios de la brigada social en número de seis que se hallaba apostado en los alrededores de la calle Gerona, número 70, esperando la presencia de un miembro del Grupo MIL –Movimiento Ibérico de Liberación–. Al aproximarse éste último, se acercó para proceder a su detención.
Uno de dichos individuos, sacó un arma de fuego y disparó sobre uno de los inspectores, alcanzándole con cuatro disparos que le produjeron la muerte casi instantánea. Al intentar huir el agresor fue herido y detenido así como su compañero.
El inspector fallecido es D. Francisco Angüas Barragán. El autor de los disparos es Francisco Javier Garriga Paytuví y el otro detenido es Salvador Puig Antich”.
Ese documento, quizá redactado con la urgencia y la tensión del momento, arroja dos elementos llamativos: hablan de cuatro disparos (no tres como decía la autopsia), tampoco de cinco (como declararon en primera instancia tres médicos del Hospital Clínico). Y, por otro lado, sitúan a Garriga Paytuví como el autor de los disparos y no a Puig Antich, quien acabó pagando por ello con la pena capital.
Proceso ilegal
En relación con las pruebas balísticas (o, mejor dicho, con la denegación), un informe que consta en el expediente policial de Puig Antich y que, aunque no tiene sello oficial, parece estar elaborado por los policías que analizaron el proceso judicial expone literalmente las dudas sobre la legalidad del sumario y habla de zonas oscuras:
“Lo más oscuro del juicio es el peritaje balístico. La pistola de Puig –un nueve largo–, expulsa el casquillo tras el disparo. Puig declara haber disparado dos veces, tres a lo máximo, pero se hallan cuatro casquillos. Un bala se estrelló en la pared y el certificado de la autopsia dice que tres balas atravesaron al policía (saliendo incluso). Pero estas balas –reconoce ese escrito–, no han sido halladas. Los médicos de guardia y las enfermeras del Clínico testimoniaron que en el cuerpo del policía había cinco impactos, pero esta prueba ha sido denegada”.
Este informe sin firma ni fecha, pero que consta en el expediente reservado policial sobre la ejecución de Puig Antich, hace referencia expresamente a la controvertida autopsia: no se hizo. La autopsia que aparece en el sumario se realizó, según consta, en la comisaria del distrito de Universitat. “El lugar no parece el más adecuado. La denegación de todas estas pruebas en un juicio en el que se pide una pena de muerte no parece serio”, atestigua el mismo documento.

Biografía de Salvador Puig Antich, anarquista ejecutado por el régimen franquista

Salvador Puig AntichSalvador Puig Antich (Barcelona, 1948-1974) fue un anarquista catalán, activo durante los años sesenta y comienzos de los setenta, que murió ejecutado por el régimen franquista tras ser juzgado por un tribunal militar y condenado como culpable de la muerte de un guardia civil en Barcelona.
Hijo de una familia trabajadora de clase media, Salvador era el tercero de seis hermanos. Su padre, Joaquim Puig, había sido militante de Acció Catalana durante la república. Exiliado en Francia en el campo de refugiados de Argelès, fue condenado a muerte cuando volvió a España e indultado en el último momento.
El joven Salvador empezó a estudiar en el colegio religioso La Salle Bonanova hasta que fue expulsado por indisciplina. A partir de los dieciséis años compaginó el trabajo en una oficina con los estudios nocturnos en el instituto Maragall, dónde hizo amistad con Xavier Garriga y los hermanos Solé Sugranyes (Oriol e Ignasi), todos ellos futuros compañeros del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL).
Los episodios del mayo francés de 1968 fueron decisivos para que Puig Antich decida implicarse en la lucha contra la dictadura franquista. Su primera militancia será en Comisiones Obreras, formando parte de la Comisión de Estudiantes del instituto Maragall. Ideológicamente pronto evolucionó hacia posiciones anarquistas, que rechazaban cualquier tipo de dirigismo y jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales en la lucha de la clase obrera hacia su emancipación. Tras iniciar estudios universitarios de Ciencias Económicas, hace el servicio militar en Ibiza, donde es destinado a la enfermería del cuartel. Una vez licenciado, se incorpora al MIL, integrándose en la rama armada. Participa, haciendo de chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente a realizar atracos a bancos. El botín se destinaba a potenciar las publicaciones clandestinas del grupo y a ayudar a los huelguistas y a los obreros detenidos.
Puig Antich y sus compañeros se movían con facilidad en el mundo de la lucha clandestina y viajaban a menudo al sur de Francia, dónde se relacionaron con viejos militantes cenetistas.
En agosto de 1973, se reunieron en Francia para celebrar el congreso de autodisolución del MIL. El mes siguiente, tras el atraco a una oficina de La Caixa, empezaría una fuerte ofensiva policial contra los militantes del MIL.
Primero cayeron Oriol Solé Sugranyes y Josep Lluís Pons Llobet, y, a continuación Santi Soler, que es detenido, interrogado y torturado y acaba confesando los lugares de encuentro clandestino de sus compañeros. El mismo Santi Soler será utilizado de trampa por la policía de paisano para detener a Xavier Garriga y Salvador Puig Antich. La operación, minuciosamente preparada, se efectuó el 25 de septiembre de 1973 en Barcelona. Los dos anarquistas son detenidos y, acto seguido en el portal del número 70 de la calle Girona, tiene lugar un tiroteo a consecuencia del cual Puig Antich queda malherido y el joven guardia civil Francisco Anguas Barragán resulta muerto.
Puig Antich fue encarcelado, acusado de ser el autor de los disparos que causaron la muerte a Anguas Barragán, y posteriormente juzgado en consejo de guerra y condenado a muerte por un régimen con sed de venganza tras el atentado contra Carrero Blanco. En toda Europa se organizaron manifestaciones pidiendo la conmutación de la pena capital, pero Franco se mantuvo firme y no concedío el indulto. Salvador Puig Antich, de 25 años, fue ejecutado mediante garrote vil en una celda de la Cárcel Modelo de Barcelona el 2 de marzo de 1974 a las 9:40 horas de la mañana.
Por más que callen
por más vueltas que de el mundo
por más que nieguen los acontecimientos
por más represión que el Estado instaure;
por más que se laven la cara con la democracia burguesa;
por más huelgas de hambre que callen;
por más que tengan saturadas las cárceles;
por más pactos que desarrollen con los controladores de clase;
por más guerras y represión que impongan;
por más que intenten negar la historia y la memoria de nuestra clase;
Más alto diremos:
asesinos de pueblos
miseria de hambre y libertad
negociadores de vidas ajenas
más alto que nunca, en grito o en silencio,
recordaremos vuestros asesinatos
de gentes, vidas, pueblos y naturaleza.
De labio en labio, paso a paso, poco a poco.
Salvador Puig Antich

Publicado el 22 sept. 2015
El 2 de marzo de 1974 moría el garrote el miembro del grupo libertario MIL Salvador Puig Antich, acusado de la muerte de un policía en el momento de su detención, lo que nunca fue probado. Fue juzgado por un tribunal militar y condenado a muerte. A pesar de las demandas de indulto recibidas, el consejo de ministros presidido por el general Franco ratificó la sentencia, que se cumplió rápidamente. Mientras tanto, los medios de comunicación hablaban del campeón de boxeo Urtain.



Publicado el 8 jul. 2015
Nou del matí del 2 de març de 1974. Salvador Puig Antich, un jove anarquista de 24 anys, sentenciat per la mort d'un policia, és executat per garrot a la presó Model de Barcelona. A la presó de Tarragona, Heinz Chez, un home a qui s'ha presentat com un apàtrida polonès, delinqüent habitual, també és executat per l'assassinat d'un guàrdia civil.



Publicado el 29 ene. 2016
Con la participación de Chato Galante, asociación La Comuna (CeAqua); Merçona Puig Antich, hermana de salvador Puig Antich; Jordi Panyella, autor del libro y Joan Tardá, Diputado en las Cortes Generales por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)

Salvador Puig Antich fue ejecutado el 2 de marzo de 1974. Con el ajusticiamiento culminaba un proceso judicial que fue una gran farsa y en el que se negó a Puig Antich el más elemental derecho a la defensa. La manipulación fue de tal calibre que la justicia militar permitió a la policía franquista alterar el contenido del sumario mediante la ocultación selectiva de documentos y pruebas que exculpaban al acusado.
Esta es una de las impresionantes revelaciones que documenta Panyella tras investigar el sumario original y entrevistarse con decenas de testigos directos de los hechos, algunos de los cuales han aceptado hablar por primera vez para este libro rompiendo un silencio de décadas.
Estas nuevas e irrefutables pruebas deberían llevar a la reapertura del proceso, negada dos veces por el Tribunal Supremo de España, y convierten a «Salvador Puig Antich, caso abierto» en un libro moralmente necesario para la cultura democrática del país.

Música:
Earnest de Kevin MacLeod está sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/...)
Fuente: http://incompetech.com/music/royalty-...
Artista: http://incompetech.com/



Publicado el 2 nov. 2013
"Doce horas de vida" es el relato de las últimas horas de Salvador Puig Antich y del hombre conocido como Heinz Chez, narrado por las personas que los acompañaron hasta el final: sus hermanas, los abogados y compañeros de lucha, su promesa, los funcionarios de prisiones que presenciaron la ejecución ... y, también, varias personas que vivieron de cerca las últimas horas de Heinz Chez y el periodista que ha investigado y revelado su verdadera identidad. Este documental también presenta numerosas fotografías, filmaciones y documentos hasta ahora inéditos, y aporta nueva información sobre los dos casos.

"Dotze hores de vida" és el relat de les últimes hores de Salvador Puig Antich i de l'home conegut com a Heinz Chez, narrat per les persones que els van acompanyar fins al final: les seves germanes, els advocats i companys de lluita, la seva promesa, els funcionaris de presons que van presenciar l'execució... i, també, diverses persones que van viure de prop les últimes hores de Heinz Chez i el periodista que ha investigat i revelat la seva autèntica identitat. Aquest documental també presenta nombroses fotografies, filmacions i documents fins ara inèdits, i aporta nova informació sobre tots dos casos.

Francesc Escribano, 2004.