La Sociedad de Ciencias Aranzadi ya dispone de una subvención inicial de la Diputación de Cáceres de 100.000 euros para la intervención, que busca identificar a las víctimas mediante pruebas de ADN en coordinación con familiares y AMECECA

Un homenaje a los represaliados del franquismo en el cementerio de Cáceres. / EP

Cáceres se prepara para una de las intervenciones de memoria democrática más ambiciosas de los últimos años con la puesta en marcha de los localización y exhumación de la fosa común situada en el cementerio municipal de la capital cacereña, donde se estima que podrían yacer los restos de más de 300 víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
La actuación ha sido aprobada en el último pleno de la Diputación de Cáceres, que ha dado luz verde a una subvención destinada a financiar estos trabajos dentro de su estrategia provincial de recuperación de la memoria histórica. El proyecto se suma a otras intervenciones ya en marcha en distintos puntos del territorio, consolidando un programa continuado de exhumaciones.
El proyecto sitúa al cementerio de Cáceres como el epicentro de la mayor operación de memoria histórica desarrollada hasta la fecha en el territorio
Un proyecto de gran envergadura en el cementerio de la capital
El responsable del Servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Cáceres, Fernando Ayala, ha explicado que la intervención en el cementerio de la capital supone una de las actuaciones “más complejas y relevantes” del programa provincial, tanto por el número estimado de víctimas como por la dimensión técnica del proyecto.
Los trabajos contemplan la investigación previa, la apertura de sondeos arqueológicos, la exhumación de restos y su posterior análisis antropológico, con el objetivo de proceder a la identificación de las víctimas mediante pruebas de ADN en coordinación con familiares que puedan aportar material genético.
La ejecución de estos trabajos correrá a cargo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, entidad especializada en exhumaciones de fosas comunes en todo el país, que asumirá la dirección técnica del proceso junto a equipos de arqueología forense y antropología. Este mismo mes de mayo de procederá a la firma del convenio tras la aprobación de la ayuda inicial en sesión plenaria.
El enclave del cementerio de Cáceres se considera uno de los puntos de mayor carga simbólica dentro del programa provincial, ya que en él se han venido realizando actos de homenaje a las víctimas del franquismo y se ha señalado históricamente la existencia de una fosa de grandes dimensiones, por parte de la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (AMECECA).
Una estrategia provincial de cinco intervenciones
Esta actuación no es aislada, sino que forma parte de un plan más amplio que contempla hasta cinco proyectos de exhumación en 2026 en la provincia de Cáceres. Entre ellos se incluyen las fosas de Conquista de la Sierra, Almoharín y Villamesías, además de una nueva fase de trabajos en la mina La Paloma, en Zarza la Mayor.
En el caso de Almoharín y Villamesías, ya se han iniciado los procesos de licitación con financiación procedente de una subvención del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, mientras que el resto de actuaciones se articulan a través de la Diputación.
Según ha detallado Ayala, el objetivo es “seguir avanzando en la búsqueda de la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas y sus familias”, en un proceso que combina la investigación histórica con el trabajo arqueológico y científico.
El responsable provincial ha señalado además que en el caso del cementerio de Cáceres se trata de una intervención de largo recorrido, que requerirá distintas fases de trabajo debido a la complejidad del terreno y al volumen estimado de restos.
Identificación, memoria y reparación
Uno de los elementos centrales del proyecto será la identificación de los restos humanos, un proceso que se realizará mediante la comparación de muestras genéticas con familiares de víctimas, en coordinación con asociaciones memorialistas como AMECECA, encargada de la localización de familias y del trabajo documental.
La Diputación de Cáceres subraya que estas actuaciones no solo tienen un componente arqueológico, sino también un fuerte valor social y simbólico, al permitir a las familias recuperar la memoria de sus seres queridos y cerrar un proceso de duelo interrumpido durante décadas.
Con este nuevo impulso, la institución provincial consolida una línea de trabajo que ya ha permitido intervenir en múltiples fosas de la provincia y que sitúa al cementerio de Cáceres como el epicentro de la mayor operación de memoria histórica desarrollada hasta la fecha en el territorio.
La intervención en la capital se convierte así en uno de los proyectos más significativos del programa provincial, tanto por su dimensión como por el impacto emocional y social que supone la posible recuperación de más de 300 víctimas en un único enclave.
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