dissabte, 13 de juliol del 2013

Garzón sigue coleccionando testimonios escalofriantes en su defensa


http://www.elsemanaldigital.com/articulo.asp?idarticulo=119625

ESD/EP
El juez ha decidido apostar fuerte para intentar librarse de los cargos que pesan contra él y el Supremo está asistiendo a los capítulos más tenebrosos de las familias de los ajusticiados. 
6 de febrero de 2012 Imprimir este artículoEnviar a un amigoAumentar textoReducir textoCompartir:Acceder al RSS Comparte esta noticia en Facebook Comparte esta noticia en Twitter Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé Enviar a Digg Enviar a MySpace
Garzón ha decidido jugarse el todo por el todo para ver si logra ablandar el corazón del tribunal.
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El juicio contra Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo careciendo de competencias arrancó de nuevo este lunes en el Tribunal Supremo con el testimonio de Olga Alcega, nieta de un fusilado durante la Guerra Civil que defendió que las víctimas "no tienen afán de venganza" sino que reivindican su "derecho a saber la verdad".

Esta mujer fue la primera de los cuatro testigos en declarar en la vista en la que el juez suspendido de la Audiencia Nacional se enfrenta a una pena de hasta 20 años de inhabilitación por un delito de prevaricación del que acusa el sindicato Manos Limpias. La Fiscalía no acusa en este procedimiento.

Según explicó, la Asociación de Familiares y Desaparecidos de Navarra, a la que pertenece, interpuso denuncia ante la Audiencia Nacional en 2008 con el objetivo que la Justicia investigara el paradero de 3.452 personas desaparecidas en la comunidad foral. "Todos ellos, por no decir el cien por cien, siguen a día de hoy desaparecidos", añadió.

Olga Alcega Madurga entiende que los crímenes de lesa humanidad no prescriben y lamenta que "todos han mirado hacia otro lado", desde las administraciones, hasta parte de la sociedad e incluso los órganos jurisdiccionales, que "no se han interesado". Tras indicar que en la etapa de la transición "todo el mundo quiso cerrar ese duelo", agregó: "Queremos Justicia, creo que se lo merecen".

En la vía administrativa, explicó que su asociación ha acudido al Parlamento navarro, a los ayuntamientos y "a donde haga falta" con la mirada puesta en localizar a los miles de desaparecidos y colgar una placa en su recuerdo.

"En Pamplona, como en cualquier otra ciudad española, cuando aparecen restos arqueológicos se paraliza la obra y van los técnicos de la Administración. Sin embargo, cuando saben que hay personas desaparecidas en un campo o un cementerio, miran hacia otro lado. Jamás nunca nadie nos ha prestado ayuda", advirtió.

Eso sí, ha precisado que la asociación recibió una subvención del Gobierno de Aragón para exhumar los restos de 81 cuerpos --79 hombres y dos mujeres-- localizados en una fosa en el municipio zaragozano de Magallón. Las labores de búsqueda fueron llevadas a cabo por los colectivos de memoria histórica gracias a su trabajo "voluntario" y sin "cobrar nada".

"Están tirados en campos y cunetas como perros, los restos deben estar en los cementerios", ha señalado sobre los cuerpos del resto de desaparecidos. Sobre su caso personal, ha explicado que su abuelo, cartero de profesión, lleva 74 años desaparecido desde que "el gobernador civil solicitó su destitución, le trasladaron a Magallón y le dieron un tiro en la cabeza".

A preguntas de la defensa de Garzón, ejercida por el abogado Gonzalo Martínez-Fresneda, subrayó que acudió a la Audiencia Nacional con el ánimo de "saber la verdad" y para que su abuelo "quede limpio" ya que muchos documentos hablaban de que "era peligroso por pensar diferente". "No tengo afán de venganza, pero tengo derecho a saber. He tenido un padre que le he visto sufrir día a día porque quedó marcado", añadió.

Por su parte, el presidente de la Asociación Memoria Histórica Aguilar de la Frontera,Rafael Espino, explicó ante los siete magistrados que forman el tribunal que su organización denunció ante la Audiencia Nacional la desaparición de 111 personas desde el 18 de julio de 1936 hasta finales de aquel año y demandó la apertura de las fosas comunes ubicadas en este municipio cordobés.

En particular, Espino dijo tener hasta siete familiares desaparecidos tanto por parte materna como paterna, entre los que se incluye su bisabuelo, exalcalde socialista. En la denuncia presentada en septiembre de 2008, aportó incluso un testigo conocedor de la comisión de los asesinatos y que a día de hoy debe tener "97 o 98 años".

Relató que hace dos años comenzó la primera exhumación que culminó con la recuperación de 55 cuerpos que presentaban "signos evidentes de violencia, tiros en la nuca, manos atadas a alambres". Su asociación encontró después los restos de diez personas más y recibió una subvención, de la que "ninguna cantidad fue a parar al bolsillo personal" de sus integrantes, según ha respondido a preguntas de la defensa.

El siguiente testigo en tomar la palabra ha sido Manuel Perona, presidente de la Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica de Cataluña, que interpuso denuncia en diciembre de 2006 ante la Audiencia Nacional para localizar a ocho desaparecidos de Manresa (Barcelona).

Según sus investigaciones, no eran combatientes, sino civiles que fueron "sacados por fuerzas de la Guardia Civil y por paramilitares del Ejército" y se les considera víctimas de una desaparición forzada.

El colectivo investiga la desaparición de más de 1900 personas en todo el territorio nacional y mantiene un convenio, según dijo, con la Generalitat de Cataluña para localizarlas. El Gobierno catalán también ha prometido conformar una base de datos aunque, por lo demás, la asociación se vale "de sus propios medios". "No pedimos subvenciones", apostilló.

A preguntas del abogado de la acusación José María Ruiz, resaltó que no presentaron denuncia ante juzgados territoriales porque, según entendían, "siempre se archivaban o no se atendían".

El cuarto y último testigo de la vista ha sido Pedro Fausto Canales, miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid e hijo de un desaparecido durante el conflicto.

Su asociación denunció ante la Audiencia Nacional en diciembre de 2007 la desaparición de "diez víctimas directas", en su mayoría jornaleros y comerciantes, que fueron "secuestradas en el verano del 36" por parte de un grupo de falangistas en el pueblo de Pajares de Adaja (Ávila). El colectivo ha indagado hasta llegar a la conclusión de que los restos están enterrados en el Valle de los Caídos.

La tardanza en denunciar los hechos se debió al transcurso de la dictadura y la transición y no fue hasta cuando su jubilación cuando se "ha dedicado plenamente" a reclamar que se investigara "la verdad de lo que ocurrió y se hiciera Justicia". A su entender, si logran Justicia y se depuran las presuntas responsabilidades, los familiares de las víctimas se sentirán por fin "reparados".

Al igual que el resto de testigos, subrayó que su organización no interpuso ninguna denuncia previa en un juzgado territorial y que tampoco ha recibido subvenciones para la búsqueda de estos diez desaparecidos. Eso sí, ha precisado que la asociación ha podido recibir algún tipo de ayuda para elaborar un mapa de fosas, pero que "de ninguna manera ese dinero ha ido a parar al bolsillo de los miembros".

A preguntas del letrado de Manos Limpias, respondió que presentó su denuncia ante la Audiencia Nacional al tipificar los hechos como un delito de secuestro permanente cometido a nivel nacional.

dijous, 11 de juliol del 2013

Paul Preston y Santiago Carrillo. Vicenç Navarro.

http://blogs.publico.es/dominiopublico/7173/paul-preston-y-santiago-carrillo/

11jul 2013

Vicenç Navarro
Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas Universidad Pompeu Fabra
Por fin he leído el libro de Paul Preston sobre Santiago Carrillo. Antes de escribir mi opinión sobre el libro siento la necesidad de explicar mi relación con cada uno de ellos. No conozco personalmente a Paul Preston. Conozco su obra, que he utilizado en ocasiones en mi docencia. Si que conocí a Santiago Carrillo.
Comencemos por Paul Preston. Él es, sin lugar a dudas, el hispanista británico que ha escrito con mayor detalle lo ocurrido en España durante la mal llamada Guerra Civil. Su condición de historiador extranjero le dio acceso a fuentes de información vetadas a historiadores españoles. Y esta condición de extranjero le dio también una libertad y seguridad que no tuvieron, y continúan no teniendo, los historiadores españoles. Todo lo que digo no desmerece el gran valor de su trabajo. Pero es importante subrayar y explicar porqué los historiadores que han estudiado con mayor detalle aquel conflicto civil han sido predominantemente extranjeros. Todavía hoy, jóvenes historiadores en España tienen que ir con cuidado con lo que analizan y cómo lo hacen, temerosos de su futuro profesional. No olvidemos que todavía hoy, en España, se ha llevado a los tribunales a un periodista por describir al partido fascista, la Falange, como co-responsable del genocidio contra el pueblo español.
Dicho lo dicho, quiero pues subrayar que las fuerzas democráticas les deben a estos historiadores extranjeros, y muy en especial, a Paul Preston, un voto de gracias. Habiendo aclarado esto, creo que es justo también añadir algunos comentarios sobre el trabajo de Paul Preston, con la esperanza de que los historiadores españoles rellenen algunas páginas vacías de aquella historia contada y hábilmente narrada por Preston. En realidad, la historiografía de Preston es bastante tradicional, fijándose en los grandes personajes y en los grandes eventos. Se me dirá que ello es común en la historiografía actual. Pero que ello sea común no quiere decir que sea suficiente. La mejor historia que he leído de la intervención militar estadounidense en la II Guerra Mundial ha sido la descrita por el escritor estadounidense Studs Terkel, que narra la historia de aquel conflicto desde el punto de vista de los soldados que la realizaron y de la gente normal y corriente que la sufrió. Son precisamente estos desconocidos los que hacen la historia. En este aspecto, he aprendido más de lo que fue la mal llamada Guerra Civil (y la dictadura que la siguió) de la experiencia contada por mis padres y familiares de aquella contienda (todos ellos vencidos en aquella guerra y represaliados por la dictadura) que de los libros de historia. Sería de desear que a la historia formal, enormemente valiosa, de los personajes se le añadiera la historia de la gente llana que la hace. Y de ahí la importancia de que sean españoles, basados en la historia real, de las distintas naciones y pueblos que contiene España, los que escriban también esta otra historia. Hacerlo añadiría el enorme valor de estudiar a los agentes y su contexto, que es lo que le falta a Preston en su análisis de Carrillo.
Lo cual me lleva a la segunda observación sobre Preston: su limitada sensibilidad en la biografía hacia este contexto, lo cual explica lo que puede definirse como su oportunismo. Preston escribió recientemente un libro (Juan Carlos, el Rey de un Pueblo) sobre el Monarca en el que idealizó la figura del Rey, presentando una de las biografías más positivas que se han escrito sobre este personaje. Es sorprendente que el mismo autor del libro El Holocausto Español sea tan positivo hacia el sucesor y defensor del responsable de dicho holocausto. Es más, el libro tiene no solo datos erróneos, sino también silencios significativos.
Pero meses más tarde Paul Preston escribió un libro sobre Carrillo que es, desde la primera a la última página, la demonización de esta figura comunista, presentándolo como enormemente ambicioso y capaz de traicionar a todos sus amigos a fin de alcanzar el puesto de máximo poder. Y el libro es la mera narrativa de “traiciones” a sus amigos y compañeros del Partido Comunista. El contraste entre la biografía del Rey y la de Carrillo no puede ser más acentuado. Queda claro en el libro sobre Carrillo que el autor lo detesta, estereotipando la figura de un dirigente comunista que, típicamente, no se detendrá ante nada para conseguir su poder personal.
Para las generaciones que perdieron la Guerra y para las que sufrimos la represión y la transición nos cuesta aceptar esta doble imagen que presenta Preston sobre el Rey y sobre Santiago Carrillo. Parece obvio que el Rey fue enormemente ambicioso, que traicionó a sus amigos y parientes, todo con el objetivo de mantener su poder, habiendo dirigido una transición claramente inmodélica que nos llevó a una democracia muy incompleta, con escasísima conciencia social, con una resistencia al reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado español, y a un enorme subdesarrollo social, cultural y político. Por mera objetividad, Preston debería haber sido mucho más crítico con la figura del Rey. Y lo mismo en cuanto a Carrillo, aunque al revés. Carrillo tuvo sombras, pero también luces que no aparecen en este libro.
La demonización de Santiago Carrillo
Conocí a Santiago Carrillo a través de Manolo Azcárate, la persona encargada dentro del PCE de relaciones internacionales, con el cual colaboré, entre otros eventos, en preparar la visita de Carrillo a EEUU, la primera visita que un dirigente eurocomunista hizo a Washington. Manolo Azcárate fue una de las personas que conocí en la resistencia antifranquista que me impresionó más, por su integridad, compromiso, percepción de lo que necesitaba España, honestidad y coraje. Y fue Manolo quien me pidió que les ayudara a organizar la visita de Santiago Carrillo a EEUU, lo cual hice. Estando en EEUU ayudé tanto al Partido Comunista como al Socialista, durante y después de la clandestinidad. Fue a partir de entonces, del encargo de Manolo, que conocí a Santiago Carrillo, con el cual establecí una relación de amistad que quedó deteriorada cuando critiqué la transición (escrita por primera vez en Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta. Sobre lo que no se habla en nuestro país), mostrando que distó mucho de ser modélica, lo cual desagradó profundamente a Santiago Carrillo y a sus colaboradores.
Santiago Carrillo no fue el demonio que Preston describe. Preston le acusa incluso de servilismo ante el poder, y de ser un oportunista en extremo carente de principios. No estoy de acuerdo con ello, al menos en la parte que yo vi y viví. Estuve presente en la entrevista que tuvo con la dirección del Departamento de Estado de EEUU, actuando, a petición de Carrillo, como su traductor. Y puedo dar fe que, frente al Departamento de EEUU, fue igual de crítico con la política del gobierno federal que con la de la Unión Soviética, sabiendo de antemano que los funcionarios del gobierno federal no esperaban ni deseaban una crítica de él.
Estos y otros hechos que algún día explicaré no encajan con la visión que transmite Preston. Carrillo tenía defectos, y graves, siendo su falta de cultura democrática uno de ellos. Pero, a pesar de mis desacuerdos, Carrillo hizo lo que creía mejor para la clase trabajadora española, anteponiendo ello a todo lo demás. Se puede criticar su estrategia en la transición: yo lo he hecho. Pero él y el partido que lideró han hecho mucho, mucho más por la democracia que el Rey de España, al revés de lo que Preston, en un rechazable oportunismo, declaró.
Ver las luchas internas dentro de la dirección del Partido Comunista como mera lucha por el poder personal, sin analizar el contexto, es profundamente erróneo. Yo simpatice con la postura de Manuel Azcárate en la disputa que llevó a su rotura. Pero no puede interpretarse aquella lucha como una lucha para conseguir más poder o para aferrarse al sillón. Y un tanto igual en su lucha con Jorge Semprun. En realidad, la enorme decepción de Semprun como Ministro de Cultura (es extraordinaria la falta de sensibilidad de Semprun como Ministro hacia la necesidad de recuperar la memoria histórica –por muchos libros que hubiera escrito antes-) era previsible y explicaría en parte los encontronazos que tuvieron Carrillo y él.
Pero la historia de Carrillo no puede ser la lista de “traiciones”. La historia de Carrillo es, repito, con sus luces y sombras, la historia del Partido Comunista, que es mucho más interesante que la historia que ha preparado Preston. Es más, los actos personales de Carrillo deben entenderse dentro del contexto que lo configuró. Y en este contexto hubiera sido más interesante analizar la relación de Carrillo con los militantes del Partido Comunista, que como ha ocurrido en la mayoría de los países bajo dictaduras fascistas o fascistoides, han sido siempre los individuos con mayor dedicación y compromiso en la lucha contra tales dictaduras. Esta dedicación, heroica en la gran mayoría de casos, les hace también vulnerables a su posible manipulación. Y aunque hubo mucho de ello, también es cierto que para muchos militantes de PCE Carrillo fue el que articuló bien su lucha y sus compromisos. De todo esto, que es lo que hubiera hecho su biografía interesante, Preston no dice nada. ¡Qué lástima!

diumenge, 7 de juliol del 2013

El cruel asesinato de Aurora Picornell, la pasionaria de Mallorca


http://www.publico.es/especiales/memoriapublica/458529/el-cruel-asesinato-de-aurora-picornell-la-pasionaria-de-mallorca


La noche del 5 de enero de 1937 la líder del PCE de Illes Balears fue torturada y ejecutada frente al cementerio de Porreres junto a cuatro de sus compañeras del sindicato de costureras de la capital balear. Sólo en Mallorca fueron asesinadas alrededor de 2.300 personas entre 1936 y 1942

07/07/2013 09:41 Actualizado: 07/07/2013 10:08

Aurora Picornell junto a su hija Octubrina

Aurora Picornell junto a su hija Octubrina

Hay quien suele calificar a las mujeres comoAurora Picornell como mujer "avanzada a su tiempo". Aurora fue la primera mujer en militar en el Partido Laico de Mallorca. Fue quien organizó el sindicato de costureras de la capital balear y también una de las principales dirigentes del PCE de Illes Balears. Recorrió pueblo a pueblo la isla de Mallorca para señalar con el dedo a los culpables de la explotación laboral de los obreros y obreras y defender la emancipación de la mujer. La asesinaron a sangre fría con 26 años de edad. También a sus padres y hermanos. La fusilaron frente al cementerio de Porreres junto a otras cuatro compañeras del sindicato de costureras. Aurora era una mujer liberada del siglo XX y los militares habían ordenado una vuelta a la Edad Media. 
Fue torturada en el antiguo convento de Montuïri
Fue la noche del 5 de enero de 1937. Aurora estaba presa en la antigua cárcel de mujeres de Mallorca tras su detención en la Casa del Pueblo en el verano del 36. Esa noche de reyes un grupo de falangistas la reclamó junto a sus otras cuatro compañeras. Aurora se despidió de sus camaradas de celda y se llevó con ella una bobina de hilo. "Si sobrevivo os haré llegar estos hilos", les dijo. La bobina nunca regresó. Aurora fue llevada junto a sus compañeras al convento de Montuïri donde fue brutalmente torturada para después ser fusilada frente a la fachada del cementerio de Porreras.
"La gente que la conoció recuerda de ella su alegría y optimismo. Era, dicen, eléctricamente optimista. Era una gran escritora y tenía un muy buen verbo. Sus escritos muestran una cosa que no se ve hoy en día. Denuncia la explotación laboral desde la primera persona, desde la práctica ydenuncia a los explotadores con nombre y apellidos", explica a Público Josep Quetglas, que ha conseguido reunir cincuenta artículos de la líder comunista en la obra Aurora Picornell. Escrits 1930-1936.
La historia de Aurora como escritora comenzó en 1926. Tenía sólo 16 años pero ya entonces escribió el prologo de la obra ¿Es la mujer superior al hombre?. Su breve escrito le sirve para conocer a Mateo Martí, futuro director de la revista de ideología comunista Nuestra palabra. De su mano, la joven Aurora se va integrando en política a la vez que va desarrollando su faceta de escritora.
Tenía 26 años cuando fue fusilada
"Era la única mujer en el Partido Laico, así que gracias a su verbo y a su capacidad para dirigirse al auditorio poco a poco va adquiriendo popularidad. Rápidamente comenzó a publicarentrevistas a republicanos en revistas comunistas y a coordinar la revista Nuestra palabra", señala Quetglas, que apunta que entre 1932 y 1934 Aurora se marcha a vivir a Valencia, desde donde escribe bajo el pseudónimo de Amparo Pinós.
En 1934 Aurora regresaría a la isla. "Tras la revolución de Asturias de 1934, vuelve a Mallorca e inicia su periodo máximo de actividad política. En estos años se convierte en la roja por excelencia de las islas. Da muchos mitines y se pasea pueblo por pueblo. Hoy día sorprende que pudiera visitar tres pueblos el mismo día teniendo en cuenta las carreteras de entonces", explica el estudioso.
Su personalidad y fama la convirtieron entonces en referencia del movimiento obrero y comunista balear y en objetivo de la Falange de Mallorca. Cuando el 18 de julio se proclama el golpe de Estado, Aurora acudió al Gobernador Civil del gobierno republicano, Antonio Espina, a pedir armas para combatir el fascismo. Antonio Espina le dijo entonces que no era necesario. El general Godet le había prometido esa misma mañana lealtad a la República asegurándole que él ya estaba muy mayor para esas aventuras.
 Un día después. Godet dictó el bando militar y pocas horas después, los golpistas dominaban la isla. "La primera orden tras tomar Mallorca fue liberar a todos los prisioneros de Falange. La segunda: localizar y encarcelar a los dirigentes de las organizaciones sindicales y políticas republicanas", explica a Públicoel historiador Manel Suárez, vicepresidente de laAsociación Memoria Histórica de Mallorca.

2.300 asesinatos

La represión comenzó el mismo día 19 -explica Suárez- mediante listas confeccionadas "entre los líderes locales de Falange y los núcleos de poder tradicionales de los pueblos" y se puede dividir en tres etapas diferenciadas. La primera abarca desde el primer día hasta septiembre de 1937. "Es una fase de asesinatos 'pedagógicos'. Buscaban a los líderes políticos y sindicales en su casa, los mataban y los dejaban en cualquier cuneta a la vista de todos para que cundiera el ejemplo", asegura Suárez.
Los militares habían ordenado una vuelta a la Edad Media
La segunda etapa transcurrió septiembre de 1936 y abril de 1937. "Esta etapa coincide con el nombramiento de Mateo Torres, amigo personal de Franco, y Francisco Parradocomo director de la Policía. Es una época de terror desatado. Iban a las cárceles a buscar a los presos, los fusilaban en tandas y los enterraban a todos en fosas comunes. La cosa se descontroló tanto que Torres tuvo que ser cesado por petición de militares", asegura el historiador. Finalmente, la tercera etapa abarca de 1937 a 1942. Suárez la define como el periodo de la "pseudolegalidad". Se producen fusilamientos pero antes había una especie de juicio y sentencia condenatoria.
En total, solo en la isla de Mallorca la represión acabó con la vida de alrededor de 2.300 republicanos. "Creemos que pueden ser incluso más, pero ese el dato que hemos podido verificar", asegura el historiador. Entre esos 2.300 asesinatos estuvo Aurora Picornell. Al día siguiente de su ejecución, un líder local de Falange paseó el sujetador de Aurora por su barrio. El símbolo de mujer libre y liberada había caído. España ya estaba un poco más cerca de la Edad Media.

La historia como botín de vencedores.

http://blogs.publico.es/memoria-publica/2013/07/06/la-historia-como-botin-de-vencedores/

La historia como botín de vencedores


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José María García Márquez
Investigador e historiador
Parece como si el tiempo quisiera detenerse. Como si años de investigación y documentación de los crímenes del franquismo no sirvieran para nada. Mientras más se profundiza en el conocimiento de una masacre como aquella, más se revuelven los herederos de la dictadura para intentar preservar el buen nombre y el honor de los que “salvaron” a una parte de España.
queipo
Queipo de Llano en compañía del vicario Jerónimo Armario
Los nuevos tiempos nos llenan de dudas ¿podremos decir que las bandas armadas sublevadas que entraron en Tocina el 31 de julio de 1936 y asesinaron a unos cuarenta vecinos en el paso a nivel eran salvajes criminales de guerra? ¿cómo habríamos de calificar lo que las hordas mercenarias de Castejón hicieron en su entrada en Morón de la Frontera el 25 de julio de 1936? Sabiendo, como sabemos, que el cabo Moyano de la Guardia Civil se reunía por las noches con Don Luis Conde Herce y su hijo el jefe de Falange Don Luis Conde Soto para ir decidiendo uno tras otro el asesinato de más de cien vecinos de Fuentes de Andalucía (y entre ellos 27 mujeres) ¿podremos llamarlos asesinos? Alguien nos tendrá que ayudar a buscar un calificativo que nos diga como llamar a los que decidieron matar al alcalde de Dos Hermanas y al de Utrera, al de Marchena, al de Écija, al de Sanlúcar la Mayor, al de El Saucejo, al de Guadalcanal, Cantillana, Benacazón, Salteras, Huévar, Arahal, Villaverde del Río, La Puebla de los Infantes, Los Palacios, las Cabezas de San Juan, Lebrija, Olivares, Guillena, Los Corrales y un largo etc. Estos hombres fueron asesinados exclusivamente por ser alcaldes republicanos. En el diccionario esos asesinatos reciben el calificativo de genocidio ¿podemos llamar genocidas a sus asesinos o esos calificativos los reservaremos para los nazis?
En la cúspide de todos los responsables de esos crímenes se encontraba el ex general Queipo de Llano ¿cómo debemos llamarlo? ¿asesino? ¿rata salida de la cloaca de los cuarteles o glorioso salvador de España? Cuando este individuo se encuentra con Zamacola en Estepona y le dice que fusile a unos carabineros que habían hecho presos, lo que se hizo inmediatamente ¿nos pondrá una querella algún familiar o alguna asociación patriótica si decimos que era un vulgar canalla y un criminal de guerra? ¿nos obligará un juez a demostrar la acusación y tendremos que llevarle un expediente de Laureada para que lo lea? Y su brazo derecho, el auditor Francisco Bohórquez Vecina, tantos años hermano mayor de la Macarena ¿cómo lo debemos llamar, Excelentísimo señor? o nos contentaremos con saber que en un tribunal como los de Núremberg podría haber sido condenado a la horca sencillamente con unos cuantos cientos de sus decretos de aprobación de penas de muerte en ilegítimos consejos de guerra.
Parece como si la alternativa a los hechos que están sucediendo y que producen rubor, fuera el comenzar a poner querellas para salvar el honor de las víctimas del franquismo. ¿Por donde empezaríamos? ¿denunciaríamos al Ministerio de Cultura que permite la publicación en la red de la Causa General donde se acusan de asesinos, incendiarios y saqueadores a millares de personas que no lo fueron? ¿dónde están las pruebas de esa acusación? ¿dónde está la preservación del honor? ¿permitirían que publicásemos listas interminables de asesinos franquistas de millares de pueblos?
¿Podremos intentar salvar el honor de las fuerzas armadas cuando algunos llaman Ejército Nacional a lo que eran bandas? ¿prosperará nuestra querella si exigimos que nos prueben por qué llamaban así a lo que no era ni ejército ni nacional? Porque nosotros sí tenemos pruebas de lo contrario. El 18 de julio, el presidente de la República Manuel Azaña licenció a todas las tropas que se colocaran bajo los mandos golpistas. Desde ese mismo día, con el mayor rigor histórico, los militares sublevados pasaron a ser bandas armadas ¿amparará algún juez nuestro deseo de justicia y que no se calumnie la historia de las fuerzas armadas? Franco y Queipo, como otros, eran bandidos, porque bandidos son los que están reclamados por bando, como dice el diccionario, y ellos estaban procesados por rebelión militar y en rebeldía por el Tribunal Supremo de nuestro país. ¿Aceptará algún juez una querella contra una Fundación que se dedica a preservar la memoria de un bandido?
La historia es una disciplina científica, pero también un botín de vencedores. El que durante años los rebeldes y traidores la escribieran a placer sin que ningún juez, ninguno, amparara a las víctimas de sus crímenes, no da carta de naturaleza a que una legión de herederos quiera reinventarla de nuevo para gloria de su memoria. Ya está bien.