dissabte, 27 d’agost del 2022

Homenaje en Francia a los republicanos españoles. ¿Y en España cuándo?

 https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/homenaje-francia-republicanos-espanoles-espana_129_1305535.html


Otra vez. Ha sucedido otra vez. De nuevo en París. Un homenaje a los republicanos españoles. El motivo: volver a la liberación de París en agosto de 1944. Nombres españoles pintados en las puertas de las camionetas. No sé si en la plancha acorazada de los tanques. De nuevo nos vamos a Francia para rendir homenaje a quienes lucharon contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Hace siete años Felipe VI y Letizia allí estuvieron. Con la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo. Rindieron homenaje a los soldados de La Nueve, la compañía que participó activamente en la liberación de la ciudad.

Ahora se ha repetido el homenaje para celebrar un nuevo aniversario de esa liberación. Con la presencia de la misma alcaldesa y del ministro socialista Félix Bolaños. De nuevo un homenaje –y merecido– a quienes lucharon aquí contra el fascismo y luego, con las tropas y la resistencia francesas, se enfrentaron a los nazis hasta el final de la guerra. Todo eran guerras para poder vivir con dignidad, como dice el guerrillero que interpreta Antonio Gades en la inmensa película de Mario Camus Los días del pasado. “Los llevamos en el corazón”, ha dicho el ministro. Y yo le pregunto: ¿en qué parte de ese corazón queda la memoria republicana que sigue sin ser homenajeada en nuestro propio país?

Lo de irse a Francia para honrar a la resistencia española contra los nazis ya suena a tomadura de pelo. Primero los reyes y ahora un ministro del gobierno. Pobre República en esas manos. Pobre su memoria. Cruzan la frontera para rendirle homenaje. Y en este lado de la misma frontera sólo hay silencio. El miedo a la memoria sigue a sus anchas. Aquí todo es olvido. Esos republicanos españoles que lleva el ministro Bolaños en el corazón no existen en nuestro propio país. Los versos de Carmen Castellote: “Te contaré lo que de otros me traspasa, la historia de los que durmió la Historia”. Y ahí siguen, en ese sueño tristemente prolongado, en esta democracia llena de sombras, en un pasado que parece habitado sólo por fantasmas.  

También la alcaldesa de la ciudad tuvo palabras de gratitud para quienes, con nombres españoles, liberaron París aquel día de agosto de 1944. Habló del olvido injusto a que Francia los sometió durante muchos años. Imagino los aplausos, el entusiasmo, las lágrimas que, en medio de una emoción tan desbordada, llegarían incluso al sitio exacto en que Robert Doisneau inmortalizó el beso de dos amantes en la plaza del Hôtel de Ville. Y es al imaginar esa alegría cuando me entra algo que se parece a la vergüenza. O al desasosiego. Han pasado casi cincuenta años desde que murió el dictador. Y ese homenaje a la resistencia republicana sigue muriéndose aquí en los sótanos del miedo.

No hay manera de que la historia ocupe de verdad el lugar que se merece. No hay manera de que la memoria de la Segunda República deje de ser ocupada por la propia memoria del franquismo. No hay manera de que la verdad de lo que pasó en esos años salga a la luz sin que la justicia le salte a la yugular para acallarla. La justicia contra la historia. La verdad de la historia: enemiga pública número uno de la justicia. La impunidad de los verdugos. Imposible nombrar —y aún menos condenar— a esos verdugos porque están protegidos por leyes que hablan de la reconciliación en vez de hablar de la verdad, como dice Avishai Margalit en su pequeño libro Ética del recuerdo. Por qué sigue siendo fácil irse a París para rendir homenaje a la memoria republicana española y resulta imposible hacer eso mismo a este lado de la frontera. El cinismo. Ahí estamos.

Cruzan la frontera para rendirle homenaje. Y en este lado de la misma frontera sólo hay silencio. El miedo a la memoria sigue a sus anchas. Aquí todo es olvido

“Los campos se cubren de ceniza y salitre”, escribe Angelina Gatell en su libro Poema del soldado. Así nuestra memoria. Ceniza y salitre es lo que el ministro Bolaños encuentra a su regreso en vez del homenaje a quienes defendieron la libertad y la democracia dentro y fuera de nuestras fronteras. El corazón republicano se lo dejó en París. Hasta que lo recupere en el próximo aniversario de la liberación de la ciudad. Un corazón de quita y pon, el del señor ministro de la presidencia. Qué cosas más raras, ¿no? Qué cosas más raras. O a lo mejor no tanto, qué quieren que les diga. A lo mejor no tanto.

_______________________________

Alfons Cervera es escritor. Su último libro es 'Algo personal' (Piel de Zapa, 2021).

MÁS SOBRE ESTE TEMA

divendres, 26 d’agost del 2022

La propaganda franquista y el misterioso fallecimiento de Unamuno.

 https://www.nuevatribuna.es/articulo/sociedad/propaganda-franquista-fallecimiento-unamuno-memoria-historia/20220826122542202189.html




 Miguel de Unamuno sale del paraninfo de la Universidad de Salamanca rodeado de falangistas

A Millán-Astray le gustaba gritar “Viva la Muerte”, aunque sobrevivió a varias heridas casi mortales que le desfiguraron y le convirtieron en el emblema de los Caballeros Mutilados. También se le atribuye un célebre “Muera la Inteligencia”, que habría proferido en su diatriba contra Unamuno, cuya muerte no debió lamentar. 

Las extrañas circunstancias que rodearon los últimos momentos de D. Miguel suscitan muchas reflexiones. El excelente documental titulado “Palabras para un fin del mundo” las explora y deja en manos del espectador emitir su propio dictamen tras examinar nuevos datos allegados por una rigurosa investigación sobre los escasos documentos disponibles. Hay que felicitarse por contar con una película de no ficción tan bien elaborada, que permite al espectador meditar sobre la suerte corrida por una figura tan relevante de nuestro pensamiento.

A Unamuno le caracteriza mantener su propio criterio contra viento y marea. Su tesis doctoral versó nada menos que sobre los orígenes del pueblo vasco, el suyo al haber nacido en Bilbao. En ese trabajo enfatiza el papel nuclear jugado por el euskera en una cultura de tradición oral. Pese a publicar algunas cosas en euskera, Sabino Arana lo consideró como un vasco españolista. 

Un joven Unamuno aboga por el ideario socialista, pero matizará su entusiasmo a causa de una crisis existencial y religiosa. Junto a Baroja y Azorín conforma la denominada Generación del 98. Viajará a Las Hurdes en busca de la España real antes que lo hiciese Alfonso II acompañado por Gregorio Marañón. Tomará partido por los rífeños contra la explotación minera de sus compatriotas españoles. Polemizará con Maeztu y Ortega. Siempre mantendrá sus propios puntos de vista para entablar duelos dialécticos.

En 1935 queda desierto el Premio Nobel de Literatura que le iban a conceder. La Fundación Nobel recibe una carta del Ministerio de Propaganda nazi, donde no se apoya que se otorgue a Unamuno el Nobel

Académicamente gozó de un prestigio indiscutible y en tres ocasiones ofició como Rector de la Universidad salmantina, siendo destituido cada vez del cargo por motivos políticos y mandatarios de signo muy diferente: Monarquía, República y Dictadura franquista. Sus ataques al Dictador Primo de Rivera le procuran verse desterrado en Fuerteventura. 

Una vez indultado se marchó a Francia, residiendo primero en Paris y luego en Hendaya. Se presenta como concejal por la Conjunción Republicano-Socialista en las elecciones del 12 de abril de 1931 y es quien proclama la República en Salamanca, como si fuera el inicio de una nueva era. Le restituyen como Rector y es diputado en las Cortes hasta 1933. Su desencanto con la causa republicana le hace criticar al gobierno de Azaña y recibir en su domicilio al fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera.

En 1935 queda desierto el Premio Nobel de Literatura que le iban a conceder. La Fundación Nobel recibe una carta del Ministerio de Propaganda nazi, donde no se apoya que se otorgue a Unamuno el Nobel, al considerarlo un portavoz espiritual de la lucha contra Alemania. Pese a ello en 1936 decide respaldar al bando nacional, haciendo un llamamiento a los intelectuales europeos, al creer que los golpistas pueden corregir algunos desaciertos del régimen republicano y propiciar una regeneración política que no protagonicen ellos. 

Este momentáneo entusiasmo no tarda mucho en dar paso a una profunda decepción. Le llegan innumerables cartas denunciando torturas y fusilamientos, hasta que le toca el turno a sus amigos más próximos. Esto le hace describir al franquismo como un entupido régimen del terror, fruto del maridaje de dos mentalidades reaccionarias: el cuartel y la sacristía. En El sentimiento trágico de la vida escribirá que “los motejados como intelectuales estiban tanto a los hunos como a los hotros. Si no les fusilan los fascistas, lo harán los marxistas”.

El féretro de Unamuno fue incautado a los familiares y portado por conocidos falangistas. Lo enterraron a las pocas horas de morir y se descartó hacer el examen de autopsia 

Era complicado fusilar a una figura de tanto relieve internacional, aunque la idea debió tentarle mucho a Millán-Astray tras el famoso incidente de 1936 en el Paraninfo salmantino, tan asociado al aserto unamuniano de “Venceréis pero no convenceréis”. La fuerza bruta puede conseguir lo primero, mas nunca logra persuadir. Conquistarán, pero no convertirán, escribe Unamuno.

Aquel Doce de Octubre, Día de la Raza y comienzo del curso académico, Unamuno enfurece a quien fue primer Jefe de la Legión y tuvo como segundo a un joven comandante Francisco Franco. Convertido en Caudillo, este designó a Millán-Astray como Jefe de la Oficina de Prensa y Propaganda del Gobierno de Burgos, el equivalente funcional del Goebbels de Hitler. Unamuno reivindica en su breve discurso la figura del filipino José Rizal, con quien había coincidido en la Universidad madrileña y que fue fusilado en Filipinas por las huestes de Millán-Astray. Todo esto en el Día de la Raza. En el Paraninfo había muchas armas y Unamuno estuvo a punto de no salir vivo de trance.

Recluido en su casa llegó a expresar su temor de que pudieran asesinarlo. El día de su muerte lo visitó el falangista Bartolomé Aragón, único testigo presencial de su fallecimiento y que justificaría la quema de libros citando al Quijote. No es cosa de arruinar con un spoiler la visión de documental citado al principio: “Palabras para un fin del mundo”. Es preferible que lo vean, como se lee una novela de misterios, y se formen su propia opinión. En todo caso el féretro de Unamuno fue incautado a los familiares y portado por conocidos falangistas. Lo enterraron a las pocas horas de morir y se descartó hacer el examen de autopsia que legalmente demandaba la causa del fallecimiento.

dijous, 25 d’agost del 2022

Bolaños homenajea a los republicanos españoles que liberaron París: “Su ejemplo está más vigente que nunca”

 https://www.eldiario.es/sociedad/bolanos-homenajea-republicanos-espanoles-liberaron-paris-ejemplo-vigente_1_9263459.html?utm_source=adelanto&utm_medium=email&utm_content=Socio&utm_campaign=24/08/2022-adelanto&goal=0_10e11ebad6-fdbcd18674-56368913&mc_cid=fdbcd18674&mc_eid=c4fc502c5a

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, en el homenaje a 'La Nueve' en París.

Lucas Marco

París — 

16

Junto a sendas banderas republicanas —española y francesa— el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha asistido con la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, a los actos oficiales organizados con motivo del 78 aniversario de la Liberación de París, el 24 de agosto de 1944, y en homenaje a los combatientes republicanos españoles. “Los llevamos en el corazón y su ejemplo está más vigente que nunca”, ha dicho Bolaños durante el acto celebrado en el Jardin des Combattants de la Nueve, un espacio público colindante al edificio del ayuntamiento de la capital francesa.

La ruta de la liberación de París

La ruta de la liberación de París

La alcaldesa de París, la socialista de origen español Anne Hidalgo, ha lamentado el fallecimiento de los últimos testimonios de la participación española en la resistencia francesa al nazismo y el olvido de los combatientes españoles (“todos de izquierda: anarquistas, comunistas, socialistas, todos republicanos”, ha remachado). “Estos hombres vinieron a combatir por el ideal de la libertad con el objetivo de la liberación de París”, ha recordado la primera edil de la capital francesa.

Anne Hidalgo también ha lamentado el olvido al que la memoria oficial francesa sometió a los combatientes encuadrados en 'La Nueve', la compañía integrada por los republicanos españoles. “El papel de los extranjeros en la Liberación de París no ha sido en el que la Francia de posguerra se volcó”, ha reconocido Hidalgo, quien no ha dejado pasar la oportunidad de criticar las declaraciones del pseudohistoriador Pío Moa en una polémica entrevista publicada por el suplemento del diario francés Le Figaro. Ha tildado a Moa de “falsificador de la historia”.

La alcaldesa de París ha asegurado que “los hombre de 'La Nueve' son los que conectan la historia de España con la historia de la democracia y de los valores europeos”.

Por su parte, Bolaños ha elogiado a aquellos republicanos como “españoles valientes que lucharon por los ideales que hoy damos por hecho”. “Todos los días debemos luchar por los valores que inspiran a las democracias española y francesa”, ha apostillado.

El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática también se ha referido a la futura ley de memoria histórica: “Nos conecta con el derecho internacional y con Europa y nos acerca un poco más a Francia, donde la memoria es parte de la identidad”, ha afirmado.

Bolaños e Hidalgo han participado en la inauguración de la exposición 'Rostros del exilio 1939-2019', en el Halle des Blancs Manteaux. La muestra cuenta con la exposición Chemins d’exil, con fotografías de Philippe Gaussot y 'La sangre no es agua', de Pierre Gonnord. A los actos también han asistido Fernando Martínez López, secretario de Estado de memoria democrática, y la comunista Laurence Patrice, responsable de mémoire et du monde combattant del Ayuntamiento de París.

Los combatientes de 'La Nueve'

No fue hasta el 24 de agosto de 2014, con ocasión del 70 aniversario de la liberación de París, cuando Francia reconoció oficialmente el papel capital de los republicanos españoles en la batalla contra el invasor nazi. “Los republicanos españoles de La Nueve fueron los primeros en penetrar en París”, reconoció en su discurso el entonces presidente francés, François Hollande.

Borrados de la historia oficial francesa de la resistencia contra el nazismo, muy presente en calles, escuelas e instituciones públicas, los republicanos españoles culminaron en 1945 una guerra que para ellos se había iniciado en 1936, con el golpe de Estado del general Francisco Franco contra la legalidad democrática de la II República. Tras el fin de la contienda, antifascistas españoles que pudieron escapar de la represión franquista cruzaron los Pirineos y se integraron en el Ejército de la Francia Libre, comandado por el general De Gaulle, y en la resistencia francesa. Otros acabaron en los campos de concentración nazis.

A pesar de su papel internacionalista en el devenir de Europa, Francia desdibujó completamente de la memoria histórica oficial al incómodo invitado español, que además pretendía seguir la guerra por su cuenta contra el régimen franquista al sur de los Pirineos.

Al acto oficial por el 78 aniversario de la liberación ha asistido también la periodista e historiadora Evelyn Mesquida, autora de La Nueve, los españoles que liberaron París (Ediciones B, 2019), una de las obras de referencia sobre la compañía de vanguardia de la 2ª División Blindada del Ejército de la Francia Libre integrada por los republicanos.

Amado Granell (Borriana, 1898 - Sueca, 1972), el militar valenciano que encabezó la división blindada en la que se encuadraban los republicanos que entraron en París durante la Liberación de la ocupación nazi, simboliza la trayectoria de los antifascistas españoles.

Granell, que cuenta con una calle y una parada de metro a su nombre en Valencia, llegó a ser comandante de la 49ª Brigada Mixta del Ejército Popular durante la Guerra Civil española. Al final de la contienda, pudo embarcarse en el barco Stanbrook en el puerto de Alicante para partir al exilio. Enrolado en la Legión Extranjera francesa, Granell continuó luchando contra el fascismo junto con 7.000 soldados republicanos. Así, el castellonense se integró en la 2ª División Blindada al mando del general Philippe Leclerc.

En la edición del diario Libération del 25 de agosto de 1945 el valenciano que liberó París aparece fotografiado junto al Prefecto del Sena, máximo responsable de la resistencia gaullista. Medio siglo después de su muerte y casi ocho décadas después del final de la Segunda Guerra Mundial, Amado Granell cuenta al menos con cierto reconocimiento oficial a ambos lados de la frontera.

dimecres, 24 d’agost del 2022

Navalmoral retoma la búsqueda de víctimas de la represión franquista en su cementerio.

 https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/navalmoral-retoma-busqueda-victimas-represion-franquista-cementerio_1_9261095.html


Excavación del fosas del franquismo en el cementerio de Villanueva de la Serena. Imagen de archivo

El cementerio de la localidad cacereña de Navalmoral de la Mata será escenario hasta la tercera semana de septiembre de una nueva fase del proyecto de búsqueda de víctimas de la represión franquista. Esta nueva campaña supone la continuación de los trabajos realizados en 2019 y 2020, gracias a los cuales se localizaron varios enterramientos clandestinos de represaliados por los golpistas.

El proyecto ha sido promovido por el Ayuntamiento de Navalmoral de la Mata y la asociación Selek (Asociación Científica para el Estudio de los Conflictos Bélicos y Procesos Represivos), y está financiado por la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura.

La actuación retomará los trabajos de excavación a partir de la zona que arrojó resultados positivos en 2019 y 2020, durante sendas intervenciones promovidas por la Dirección General de la Memoria Histórica del Ministerio de Justicia y por el Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (PREMHEX), con el objetivo de localizar otros enterramientos clandestinos con víctimas de la guerra civil y la represión.

Por tanto, la intervención arqueológica y antropológica consistirá en la realización de catas de localización en el pasillo oriental de la parte vieja del cementerio, desde el perímetro de las fosas exhumadas en anteriores actuaciones.

Al tiempo que se realizan los trabajos de campo, y de forma complementaria a éstos, se acometerán las labores de investigación documental sobre las víctimas, que permitirán continuar con la revisión sistemática de toda la documentación de archivo y testimonios orales existentes sobre las circunstancias en las que se produjeron las muertes de estas personas.

Por esta razón, se hace un llamamiento a familiares de víctimas para que se pongan en contacto mediante el correo electrónico memorianavalmoral@hotmail.com, o bien se dirijan a las oficinas del Ayuntamiento, donde les facilitarán el contacto de la persona encargada de la recogida de datos sobre las personas represaliadas, de cara a la posterior fase de identificación.

Este llamamiento se hace extensible a toda población de la localidad y otros pueblos de alrededor, en concreto a aquellas personas que pueda tener información sobre el paradero de familiares que ya no vivan en la localidad y puedan estar interesados en seguir los trabajos, o bien que puedan aportar algún tipo de dato sobre las víctimas represaliadas y enterradas en el interior del cementerio.

Asimismo, se ruega a las familias y otras personas interesadas en visitar los trabajos que eviten acudir al cementerio sin concertar cita previa, por razones de seguridad y planificación de la intervención.

Los trabajos para el proyecto de “Sondeos arqueológicos para localización de fosas de la Guerra Civil y la represión en el cementerio de Navalmoral de la Mata” han comenzado este lunes y se prevé que tengan una duración de unas cuatro semanas.

Comienza la primera exhumación de víctimas civiles de la Guerra Civil en la Comunidad de Madrid

 https://www.elsaltodiario.com/exhumacion-fosas-comunes/comienza-primera-exhumacion-victimas-civiles-guerra-civil-comunidad-madrid


La Asociación Comisión de la Verdad de San Sebastián de los Reyes y la Sociedad de Ciencias Aranzadi han comenzado a excavar en una de las dos fosas de Colmenar Viejo donde fueron arrojados los cuerpos de 107 hombres y una mujer fusilados por las fuerzas franquistas en 1939.


Este lunes 22 de agosto, 83 años después del fin de la Guerra Civil, ha dado comienzo la primera exhumación de víctimas civiles de la contienda enterradas en fosas comunes que tiene lugar en la Comunidad de Madrid. La excavación se produce tras años de trabajo de la Asociación Comisión de la Verdad de San Sebastián de los Reyes (ACVSSR), que lleva tiempo trabajando para recuperar la memoria de las víctimas del franquismo que yacen en estas dos fosas situadas en el cementerio parroquial de Colmenar Viejo.

En ambas se han documentado los cuerpos sin vida de 107 hombres y una mujer, fusilados en las tapias del cementerio entre el 15 de abril y el 1 de diciembre de 1939 por sus ideas políticas y por defender la legalidad de la II República. Veinticinco de ellos eran vecinos de San Sebastián de Madrid, como se denominaba entonces al municipio de San Sebastián de los Reyes. Entre ellos se encuentran los restos de Manuel Mateo López, alcalde de esta villa entonces, así como otros nombres pertenecientes a la corporación municipal que también fueron asesinados.

Además, 44 eran vecinos de Colmenar Viejo —incluida Martina Aparicio Bastero, la única mujer, de 32 años de edad—, 16 de Fuencarral, 11 de Hortaleza, cinco de Moralzarzal, cuatro de Soto del Real, dos de Manzanares, uno de Miraflores de la Sierra y otro de El Molar.

Entre ellos también fueron fusilados los alcaldes de Colmenar Viejo y Soto del Real, así como numerosos sindicalistas de UGT y CNT y militantes socialistas y comunistas. Contemplar la lista de los fusilados pone la carne de gallina: 64 eran jóvenes menores de 35 años, algunos de ellos en la veintena.

Aunque parezca increíble, tanto la existencia de las dos fosas comunes como los dos importantes bombardeos de la Legión Cóndor que arrasaron Colmenar Viejo bajo órdenes fascistas el 21 de julio y el 28 de noviembre de 1937 son desconocidos para una inmensa mayoría de su población. Fue en 2015 cuando salió a la luz pública toda esta información silenciada durante años. A partir de entonces comenzaron a hacerse homenajes en la tapia del cementerio donde se produjeron los fusilamientos como en el interior del recinto, junto a las fosas comunes.

Poco a poco se fue localizando a las familias de las 108 personas fusiladas gracias al trabajo de voluntarios e historiadores que, bajo la coordinación del antropólogo Roberto Fernández, publicaron el libro La Sierra Convulsa, después de muchos años de investigación.

En 2018, diferentes colectivos de memoria histórica consiguieron que se colocara un memorial con los nombres de todas las víctimas para “que su nombre no se borre de la historia”, como reza el mismo. Se había iniciado un camino que les llevó en 2021 hasta la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, órgano del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, donde la Asociación Comisión de la Verdad de San Sebastián de los Reyes presentó un proyecto solicitando una subvención para iniciar los trabajos de exhumación de las fosas de Colmenar Viejo que finalmente fue aprobado.

Almudena García-Rubio, antropóloga forense de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, será la responsable de los trabajos de exhumación, que cuentan con el visto bueno del Arzobispado de Madrid —dado que el cementerio es de su propiedad— y con el permiso del Ayuntamiento de Colmenar Viejo, gobernado por el Partido Popular. También con el visto bueno de los consistorios de donde procedían las víctimas, requisitos en los que ha trabajado la Asociación Comisión de la Verdad de San Sebastián de los Reyes. Según cuenta Carmen Carreras, secretaria de la misma, “ha sido complicado, pero merece la pena por todas las víctimas y por sus familiares. Conocer la verdad es el primer paso para que esto nunca vuelva a ocurrir”.

Los trabajos que han comenzado hoy, sin embargo, son limitados. “Contamos con una ayuda de 22.900 euros, por eso solo se podrá abrir una de las fosas”, señala Carreras. “Identificar los cuerpos no va a ser tarea fácil debido al paso del tiempo. Esperamos que, con la ayuda de los familiares y contrastando el ADN de los fusilados con sus descendientes, podamos recuperar sus restos, cerrar heridas y dignificar su memoria”.

Para los familiares de las víctimas, la exhumación supone todo un triunfo. Con la colocación del memorial por fin tuvieron un lugar donde honrar su memoria, donde llevar unas flores. Para Esther Mateo, nieta de Manuel Mateo López, “es un consuelo, una alegría triste”. Recuerda, mientras se le humedecen los ojos, la carta que su abuelo dejó para la familia donde decía que lo sentía mucho porque no iba a poder comprar a su hijo la bici que le había prometido.

Gema López Navacerrada y su madre Benita Navacerrada López, nieta e hija de fusilado, también tienen sentimientos encontrados. Quizás puedan despejar los rumores de si su familiar fue quemado en lugar de ser fusilado si aparecen sus restos. “Para nosotras, que la gente sepa quién fue mi abuelo, y para mi madre todo el reconocimiento de su padre, ha sido muy importante”, cuenta Gema.

Desde la organización señalan que se establecerán jornadas de puertas abiertas, pero todavía está pendiente el correspondiente permiso. “Lo iremos anunciando a través de twitter @ACVSSR”, indican desde la asociación.

El campo de concentración de Miranda de Ebro

 https://packagingnewsonline.com/music/el-campo-de-concentracion-de-miranda-de-ebro/


“La ruta a la libertad pasa por Miranda” escribió en uno de sus muros un paracaidista belga durante su confinamiento. Hoy los hierbajos brotan donde antes había barracones, y solo la presencia de un ruinoso depósito de agua y un triste lavadero permiten pensar que este penoso “albergue” de más de cuarenta mil metros cuadrados, situado entre la vía del tren y el río Bayas, alojó durante una década a más de 65.000 presos de casi sesenta países.

Al caer Bilbao a principios del verano del 37, Franco ordenó levantar este campo de concentración en Miranda de Ebro, en el paraje de La Hoyada, con el fin de llenarlo de mano de obra gratuita. Ese mismo verano llegaron los primeros huéspedesochocientos republicanos vascos que tuvieron que apiñarse en precarias condiciones. En los meses de invierno se alcanzaron en Miranda los -15ºC, la comida era irrisoria, la ropa harapienta y los malos tratos eran acostumbrados. La Gestapo y la Guardia Civil interrogaban a los prisioneros en ese primer año buscando entre ellos a oficiales y comisarios afines a la república. Si las respuestas no eran las acertadas, la somanta era notoria, y cuando encontraban momio republicano, peor, hasta hubo casos hasta de ejecuciones, o por bala o por ahogamiento

Pero, pese a las durísimas condiciones, el campo de Miranda nunca fue concebido como un sitio de exterminio. En 1938, el bando nacional sacó un reglamento de trabajo para los presos republicanos, que eran catalogados tras ser detenidos. Algunos fueron invitados a alistarse en la tropa sublevada o enviados a batallones de trabajo, trasladados a fábricas, a obras públicas y a trabajos forzados en la zona nacional. Otros, se quedaron en el propio campo y en Miranda de Ebro para limpiar, cocinar, arreglar, construir, pavimentar o rehabilitar, con un exhaustivo horario que incluía ejercicio físico y descanso.

Félix Padín Gallo, prisionero de guerra durante la Guerra Civil Española en el Campo de Concentración de Miranda de Ebro (Burgos), junto al monumento levantado en conmemoración a todos los prisioneros del campo en Miranda de Ebro

Sergio Rodríguez

Ical

En los siguientes años, con la amenaza nazi en Europa, fueron llegando a Miranda cientos de judíos franceses y alemanes que intentaban salvar su vida. Fueron enviados al campo nada más cruzar la frontera, pero nunca se les persiguió por sus credos, sino que, por el contrario, los carceleros y los otros prisioneros los admitieron con afabilidad. Incluso había un rabino al que se le permitió mantener su ropa y al que se le eximió de las obligaciones religiosas católicas. Por alguna razón, el obispo de Burgos visitó el campo, pero los presos hebreos se negaron a besarle la mano, obviamente. El prelado lo entendió perfectamente y les reconoció su derecho a preservar su fe.

El máximo número de prisioneros se dio en 1943con tres mil setecientos internos, la mitad de ellos provenientes de las Brigadas Internacionales: polacos, franceses, ingleses, belgas, checos, alemanes, húngaros y americanos. Y muchos de ellos resultaron no ser presos cualesquiera. François Jacob y Jacques Monod, por ejemplo, obtuvieron el premio Nobel veinte años más tarde por sus descubrimientos sobre el control genético de la síntesis de enzimas y la de virus. Georges Bidault y Michel Poniatowski ejercieron posteriormente como ministros de Francia en diferentes épocas. Varios futbolistas del Athletic y el campeón mundial de lucha, Joe Carson, fueron algunos de los deportistas que pasaron por Miranda también, al igual que el actor y cantante americano del género Western, Gene Autry.

Y así hasta el año 47, en que Franco tuvo que cerrar las instalaciones por las presiones que venía recibiendo desde cinco años antes por parte de los gobiernos aliados y de la Santa Sede, para que los extranjeros fueran liberados o tratados de forma humanitaria. Las asociaciones de brigadistas en Inglaterra y Estados Unidos enviaban dinero, ropa, medicinas y alimentos.

Al mismo tiempo, el embajador británico, remitía requerimientos por escrito al gobierno de Franco para que no entregara ningún preso a la Gestapo. Franco se comprometió a respetar esas exigencias y a mejorar las condiciones del campo, porque era consciente de que el führer iba a perder la guerra y él necesitaba que los aliados no lo vieran como un enemigo. Tal fue así que, en 1943, tras una huelga de hambre de diez días iniciada por los internos, se aceptó dejar libres a quienes no tenían cargos, se les permitió comunicarse con el exterior sin censura y se les mejoraron la pitanza y los aposentos.

Vista del campo de concentración de Miranda de Ebro, ya desaparecido.

Vista del campo de concentración de Miranda de Ebro, ya desaparecido.

Ayto Miranda del Ebro

A medida que se acercaba el final de la II Guerra Mundial, el lugar se fue vaciando de prisioneros que salían de España por Portugalo por Algeciras camino de África. Los Gobiernos aliados se hacían cargo del coste de esos traslados, de hoteles, billetes de barcos y trenes, y los diplomáticos y agentes humanitarios vigilaban que la liberación fuera efectiva. Los presos que iban quedando en Miranda disfrutaban ya de un régimen de semilibertad y podían deambular por la ciudad. Algunos reclusos americanos incluso enseñaron a jugar al béisbol a algunos chavales mirandeses.

Y mientras unas gallinas salían, otras iban entrando: en los momentos en que los últimos presos republicanos estaban obteniendo su libertad, iban llegando a España miles de nazis y afines al régimen hitler que intentaban eludir sus responsabilidades como criminales de guerra y algunos de ellos quisieron “refugiarse” en Miranda.

El régimen franquista se enfrentaba aquí a un problema ya que Churchill y Roosevelt exigían que dichos fugitivos fueran entregados. Protegidos por identidades falsas, algunos se instalaron en hoteles y pisos de la ciudad. Otros tuvieron que ser irremediablemente entregados a los aliados. La mayoría de ellos se quedó en España con nombres ficticios o emigró a Brasil, Uruguay y Argentina como ya se sabe.

A inicios del año 47 se ordenó el cierre del campo y la liberación de los cientos de prisioneros que aún quedaban. Una comisión se encargó de liquidar el asunto y de hacer un inventario de los bienes muebles,  que fueron llevados a un cuartel de Burgos. El lugar conservó algunos barracones para aprovecharlo como campamento militar, pero finalmente en 1954 todo fue desmantelado y hoy es una arrinconada zona industrial, en Miranda entre la vía del tren y el rio Bayas.