dimecres, 26 de febrer del 2025

Pequeña Velocidad: el último campo de concentración franquista de Gipuzkoa

 https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2025/02/22/pequena-velocidad-ultimo-campo-concentracion-9311427.html

El pabellón ferroviario ubicado en Irun ha estado durante años en peligro de ser derruido, pero las asociaciones memorialistas de la ciudad han logrado que se conserve.

Peli Lekuona (Kepa Ordoki), Marijo Nogués, Roberto Martínez y Tino Zamora (Asociación Republicana Irunesa Nicolás Guerendiain)

Peli Lekuona (Kepa Ordoki), Marijo Nogués, Roberto Martínez y Tino Zamora (Asociación Republicana Irunesa Nicolás Guerendiain) Arnaitz Rubio

¿Dónde comenzaba la represión franquista? Durante años, historiadores y asociaciones memorialistas buscaron una respuesta a la pregunta. Esta no llegó hasta 2018, año en el que se descubrió que en Irun había existido un campo de concentración, el único que continúa en pie en Gipuzkoa, que estuvo ubicado en un pabellón ferroviario llamado Pequeña Velocidad.

Esta historia se remonta a 1936. Cuando los franquistas tomaron Irun, el puente Avenida se convirtió en un punto de control estratégico. La llamada Comisión de Admisión del Puente, rebautizada después como Comité de Información y Residencia, supervisaba a quienes lo cruzaban, regulando el acceso a la ciudad. Los que eran considerados contrarios al nuevo régimen solían recibir castigos como la “máxima pena” y el “rechazo”, o eran declarados “sujetos a sanción mediante expediente”.

De esta forma, miles de prisioneros republicanos y refugiados que regresaban del exilio fueron retenidos en diversos campos de concentración que se establecieron en la localidad, como el Stadium Gal, la fábrica de chocolates Elgorriaga, la sala de baile Carioca y el almacén de Vinos Arocena, ambos en Behobia; la prisión de Irun, ubicada en Lapice, y el pabellón Hilaturas Ferroviarias, destinado principalmente a ancianos, mujeres y niños. Estas instalaciones servían para identificar, clasificar y decidir el destino de los detenidos.

Varios hombres salen del pabellón de Pequeña Velocidad

Varios hombres salen del pabellón de Pequeña Velocidad Biblioteca Digital Hispana

Pequeña Velocidad, el inicio de la represión

Más allá de los mencionados, el campo de concentración más destacado en Irun fue el de Pequeña Velocidad, ubicado en un pabellón que aún se conserva detrás del edificio de la Aduana. Este lugar debe su nombre a su antigua función dentro de la infraestructura ferroviaria de la ciudad. En el pasado, formaba parte de las instalaciones de pequeña velocidad de la estación de tren, un término que se refería a las zonas destinadas a la clasificación, almacenamiento y distribución de mercancías transportadas en trenes de carga a baja velocidad.

Según señalan desde las entidades memorialistas irundarras Kepa Ordoki Memoria Historikoa Bidasoan y la Asociación Republicana Irunesa Nicolas Guerendiain, la estancia de los prisioneros en Pequeña Velocidad solía ser corta, de aproximadamente dos días. Durante ese tiempo, los responsables del campo se informaban, a través de las autoridades, los jefes del movimiento falangista y la Iglesia del lugar de origen de cada prisionero, acerca de cuál era su actitud respecto al nuevo régimen. 

A partir de esos datos se decidía su destino, que normalmente se encontraba en otros campos a los que llegaban a través del ferrocarril del Norte, como La Magdalena (Santander), San Pedro de Cardeña y Miranda de Ebro (Burgos), o en batallones de trabajadores que realizaban trabajos forzados.

En funcionamiento hasta 1942

Al contrario que la gran mayoría de los campos de concentración del Estado, que dejaron de operar en 1939, Pequeña Velocidad se mantuvo en funcionamiento hasta 1942. 

La razón principal de su prolongada actividad radica en la gran cantidad de personas que pasaron por sus instalaciones, y al hecho de que en aquella primera fecha el Gobierno francés endureció su postura hacia los refugiados republicanos, deportando a miles de ellos a través del ferrocarril. “Se produjeron deportaciones masivas. La historiadora Maëlle Maugendre recoge en su tesis doctoral que un total de 98.000 personas cruzaron la frontera entre mayo de 1938 y febrero de 1939”, apuntan desde Kepa Ordoki. 

Prisioneros, a las puertas de Pequeña Velocidad

Prisioneros, a las puertas de Pequeña Velocidad Biblioteca Digital Hispana

Escasez de testimonios

Dado que Pequeña Velocidad fue un campo de concentración precario, en el que durante los primeros años apenas se realizaba un registro numérico de los prisioneros, resulta difícil conocer con exactitud cuántas personas pasaron por él. Ciertamente, aunque se estima que fueron al menos 4.000 prisioneros, algunas fuentes sugieren que la cifra podría ser mucho mayor, incluso multiplicarse por veinticuatro.

Es el mismo motivo que ha dificultado a los investigadores la obtención de testimonios, más allá del de Tomás Valentín, un joven que logró un aval para poder regresar a casa, y del de el escritor Jose Mari Etxaburu Kamiñazpi, que en su libro Nere lau urteko ibilerak habla de este lugar. De hecho, fue gracias a este último que los miembros de Kepa Ordoki Memoria Historikoa Bidasoan descubrieron en 2018 lo que había ocurrido en Pequeña Velocidad.

Lo que sí existen son bastantes fotografías que fueron tomadas en el campo. Algunas de ellas, en las que se muestra a los prisioneros comiendo pan blanco o acudiendo a misa, fueron utilizadas como material propagandístico del franquismo.

Prisioneros escoltados por guardias se dirigen al campo de concentración

Prisioneros escoltados por guardias se dirigen al campo de concentración Biblioteca Digital Hispana

Una lucha para su conservación

Durante los últimos años, la continuidad de Pequeña Velocidad ha estado en peligro con motivo del proyecto Vía Irun. En sus primeras fases, este plan contemplaba la demolición del pabellón ferroviario, dado que se encontraba en el trazado previsto para construir una pasarela que conectara la nueva estación de tren de la ciudad con la zona de Pío XII.

Por suerte, las entidades memorialistas de la localidad se dieron cuenta de ello y desde el año 2018 han luchado, aunque por separado, para evitar su demolición, utilizando para ello todas las vías posibles. Tanto la Asociación Republicana Irunesa Nicolas Guerendiain como Kepa Ordoki Memoria Historikoa Bidasoan han intervenido en Plenos municipales, presentando mociones y pidiendo el turno de palabra, y han mantenido reuniones y encuentros con representantes políticos e instituciones a nivel local, autonómico y estatal. 

También han solicitado, cada una por su cuenta, la declaración de Pequeña Velocidad como Lugar de Memoria Democrática ,una petición que todavía no tiene respuesta; han acudido a Gogora, el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, y han tratado de movilizar y concienciar a la ciudadanía a través de exposiciones, charlas y otras iniciativas. 

Solamente en una ocasión ambas asociaciones unieron fuerzas. En abril de 2023 presentaron de forma conjunta una moción en el Pleno del Ayuntamiento de Irun. En ella solicitaron una moratoria de un año en el proyecto de demolición del pabellón de Pequeña Velocidad, con el objetivo de preservar este edificio y promover su transformación en un centro de memoria histórica. No obstante, los partidos que en aquel momento conformaban el Gobierno municipal (PSE-EE y Elkarrekin Podemos/Ezker Anitza-IU) promovieron una moción alternativa en la que proponían conservar “algún elemento representativo” del espacio y la creación de un grupo de trabajo que nunca llegó a constituirse. 

Aquella nueva propuesta no convenció a ninguna de las entidades, que siguieron luchando por lograr su objetivo.

Algunos de los prisioneros del campo de concentración de Irun

Algunos de los prisioneros del campo de concentración de Irun Biblioteca Digital Hispana

El edificio no será derruido

Finalmente, hace apenas dos semanas el Gobierno español aprobó un nuevo proyecto para la pasarela urbana que respeta la integridad de la nave de Pequeña Velocidad. Tras años de lucha, desde Kepa Ordoki han celebrado la noticia, pero consideran que “todo ha sido una cuestión de voluntades personales”. En este sentido, apuntan a una reunión mantenida tiempo atrás con el entonces alcalde, José Antonio Santano, con el delegado Miguel Ángel Páez y con un arquitecto municipal, en la que, tal como señalan, fueron informados de que el pabellón “iba a derribarse sí o sí”. 

También desde la Asociación Republicana Irunesa han expresado su “profunda satisfacción” ante la decisión del Consejo de Ministros de cambiar el proyecto de la pasarela urbana, y lo consideran “un logro significativo en la defensa de la memoria histórica y un paso adelante en el reconocimiento de quienes padecieron la represión franquista”. 

Sin embargo, ninguna de las dos asociaciones considera que esta victoria resulte suficiente, ya que, aunque adelantan que no trabajarán de manera conjunta para lograrlo, ambas abogan por reconvertir el edificio de Pequeña Velocidad en un Museo de la Memoria o un Centro de Interpretación. Para unos, se trata de una cuestión municipal, mientras que los otros apelan a una colaboración interinstitucional con la Diputación Foral y el Gobierno Vasco. Lo que sí tienen claro es que la ciudadanía debe conocer que en Irun existió un lugar en el que miles de personas fueron represaliadas durante el franquismo.

Mesa redonda en MADRID: Antigua Prisión Provincial de Cáceres – Centro Cívico Memorial ¡YA!

 Estimados amigos:

Desde el año 2015 AMECECA viene desarrollando una campaña reivindicativa solicitando la conversión del edificio de la antigua Prisión Provincial de Cáceres en un Centro Cívico Memorial de titularidad pública estatal relacionado con la represión franquista, los derechos humanos y la paz.

 

Ahora, os informamos de una próxima acción que vamos a realizar, se trata de una Mesa redonda sobre este asunto que tendrá lugar en MADRID, el lunes 3 de marzo a las 19:00 h. en la Librería Sin Tarima (C/ Magdalena, 32). Se adjunta cartel.

 

Para la celebración de este acto, hemos contado con la colaboración de la Librería Sin Tarima Libros y la Plataforma por un Centro Memorial en la Cárcel de Carabanchel.

 

También os remitimos un dosier donde se recoge las gestiones que ha realizado AMECECA ante el Gobierno de España para conseguir este objetivo, pues nunca debemos olvidar que el Gobierno de España es el propietario del edificio y el responsable de su conservación.

 

Igualmente os recordamos que en nuestra web: www.amececa.es  , concretamente en el enlace:

 

https://www.amececa.es/index.php/53-campana-sobre-la-carcel-vieja/949-creacion-de-un-espacio-de-memoria-relacionado-con-la-represion-franquista-los-derechos-humanos-y-la-paz-en-el-edificio-de-la-antigua-prision-provincial-de-caceres-compatible-con-otros-usos-sociales-y-culturales

 

que se actualiza periódicamente toda la información relacionada con esta campaña reivindicativa de AMECECA.

Agradeceríamos la difusión de toda esta información.

 


Os recordamos que nuestra XI Jornada-Homenaje a todas las víctimas de la represión franquista en la ciudad de Cáceres se celebrará el sábado, 15 de marzo de 2025. No dudes en apuntar ya esta fecha en tu agenda.

Noticias y Actividades de Memoria Democrática. 260225

 

Esta semana en armharagon.com

Te mandamos un resumen de las entradas de esta semana en nuestra web para que puedas estar al día de nuestras actividades y de aquellas que se desarrollan en Aragón. 


 

Nueva brecha contra la impunidad de los crímenes del franquismo


Por primera vez se toma declaración en los Juzgados españoles al
familiar de una víctima por desaparición forzada en un contexto de crímenes contra la humanidad.

Noticia completa


Memoria Histórica y Vergüenza Democrática


A las 6 de la madrugada del 11 de marzo de 1939 caían frente al pelotón de fusilamiento en la tapia oeste del cementerio de Huesca, entre otros, los vecinos de Lanaja Antonio Alastrué Navasa, Tomás Sampériz Campos y Dionisio Otín Abardía. 


Este fin de semana, la presencia de Falange Española y de las JONS en Alhama de Aragón ha vuelto a abrir un debate necesario sobre la memoria democrática y la permisividad con la exaltación del franquismo en España. 

Estas entradas se publicaron en nuestra web Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón.


Otros artículos de interés:

El pueblo natal de Manuel Fraga le retirará los títulos honoríficos que le otorgó durante el franquismo

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CHA denuncia un "flagrante incumplimiento" de la Ley de Memoria Democrática en Sesa

"CHICA, SI TIENES ALGÚN ENEMIGO EN EL PUEBLO QUE TE ESTORBE, AHORA PUEDES QUITÁRTELO": EL LIBRO QUE RECUPERA LA MEMORIA DEMOCRÁTICA EN TORRIJO

Actos de Memoria

Conversaciones con la historia: LA COLECTIVIDAD DE BLESA



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Salud y Memoria

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Francisco Etxeberría: "La entrega de restos a las familias es un acto de una carga humanitaria extraordinaria, refuerza los valores democráticos"

https://www.elindependientedegranada.es/ciudadania/francisco-etxeberria-entrega-restos-familias-es-acto-carga-humanitaria-extraordinaria#disqus_thread 

M.A. - Martes, 25 de Febrero de 2025 

El alcalde de Víznar conversa con Trinidad del Águila, rodeada de familiares.
IndeGranada
El alcalde de Víznar conversa con Trinidad del Águila, rodeada de familiares.

El antropólogo forense Francisco Etxeberría, una de las referencias en las exhumaciones de víctimas del franquismo y asesor de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, asistió este lunes en Víznar a la entrega de los restos de Marcelino Gámiz y Francisco del Águila a sus hijas, nonagerias. 

En declaraciones a El Independiente de Granada hizo hincapié en que "la entrega digna" de los restos es "un acto civil de una carga humanitaria extraordinaria que refuerza los valores democráticos y que consolida la democracia" y por ello consideró "incomprensible" que haya personas que aún no entiendan esto. "¿Cuál es el problema?" de un acto como el vivido este lunes en Víznar, donde María Eugenia, de 94 años, y Trinidad, de 88, recibieron los restos de sus padres, un maestro y un tranviario ejecutados por los golpistas en 1936. Sus restos fueron exhumados en 2023 y han sido identificados.

Acto de entrega de los restos del maestro Marcelino Gámiz y el tranviario Francisco del Águila a sus hijas.

"La entrega digna de los restos es el último paso en un proceso que implica a muchas personas", reflexionó el forense para defender la presencia institucional en este tipo de actos. 

"En la entrega digna de restos tiene que haber presencia institucional, porque valida los resultados", añadió. "Esto no es que la Universidad de Granada haya dicho.. o haya unos informes más o menos largos, técnicos y fríos. Sino que se transforma en una actividad caliente en tanto que están los familiares, que tiene todo el derecho y se ven rodeados de allegados y vecinos". La presencia institucional "valida los resultados, los hace oficiales".

Este lunes en Víznar, además del alcalde de la localidad, David Espigares (IU) y otros ediles de la corporación, al acto celebrado en el Albergue de Víznar acudieron Zoraida Hijosa, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, además de las diputadas provinciales de PSOE, Fátima Gómez y Mercedes Garzón -familiar de una de las víctimas identificadas-, y la coordinadora de IU en la provincia, Mari Carmen Pérez, entre otros.

Científicos publican el mayor conjunto de perfiles genéticos de restos de la guerra civil

 https://www.infobae.com/espana/agencias/2025/02/25/cientificos-publican-el-mayor-conjunto-de-perfiles-geneticos-de-restos-de-la-guerra-civil/?fbclid=IwY2xjawIrvm5leHRuA2FlbQIxMQABHcMCNSD_dghVGZAMG-l3BtxLIzMeSadn7FnJ3t09IgqQWYuDWUzQaBObwA_aem_wJiXY4V0wo3SsXT3QnWX6w



El Grupo de Investigación Complutense en Genética Forense y Genética de Poblaciones del departamento de Medicina Legal, Psiquiatría y Patología, de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado los resultados de su trabajo en la revista International Journal of Legal Medicine, y ha puesto así a disposición de la comunidad científica esta base de datos.

El conjunto de perfiles genéticos que se ha publicado incluye marcadores "autosómicos" (cromosomas numerados, no sexuales) y de cromosoma Y (uno de los dos cromosomas sexuales involucrados en la determinación del sexo), ha informado la Universidad Complutense en una nota de prensa difundida este martes.

El citado Grupo de Investigación Complutense forma parte de en un consorcio en el que participan, además, el Servicio de Genómica de la Universidad Pompeu i Fabra, el Laboratorio de ADN antiguo de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Área de Genética Clínica y Molecular del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, coordinados todos ellos por la empresa leridana Iltirta Arqueología.

El consorcio está financiado por la Dirección General de Memoria Democrática, del Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña y se dedica a la identificación de fallecidos de la Guerra Civil en esta comunidad autónoma.

El artículo del grupo de Investigación Complutense constituye una “fotografía” genética de la población española nacida hace un siglo, y entre las conclusiones del trabajo destaca que se han identificado algunos perfiles genéticos que podrían apuntar a un origen extranjero de los restos.

Los datos generados por este grupo de trabajo se suman a los de la Universidad Autónoma y la Pompeu i Fabra para su comparación en el servicio de genética clínica del Hospital Vall d’Hebron, donde se encuentra la base de datos de perfiles genéticos pertenecientes a familiares vivos de los desaparecidos durante la guerra civil.

Estas personas han donado voluntariamente su ADN para producir perfiles que puedan ser comparados con los restos humanos encontrados. EFE

diumenge, 23 de febrer del 2025

Queda mucho por contar del franquismo

 https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/queda-contar-franquismo_129_12076645.html

Francisco Franco junto al general Francisco Gómez-Jordana y Fidel Dávila, que tuvieron relevantes papeles durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura.

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“¿Pero tú sabes quién era Franco?”, le preguntó a su hijo más pequeño un amigo mío, ya jubilado y que fue reportero de Diario16, es decir, un profesional comprometido con las libertades y políticamente concienciado (como se decía en los 70). “No sé. Creo que eso aún no lo hemos dado en clase”, le respondió el estudiante. Me temo que no es un caso aislado porque las generaciones nacidas en libertad -después de la entrada en vigor de la Constitución de 1978-, lo desconocen casi todo de la dictadura y la Transición que llevó a este país a la democracia. No les hemos sabido contar la verdad completa de lo sucedido de manera que, todavía hoy, estamos discutiendo sobre cuándo terminó la dictadura y en qué momento empezó la democracia. 

Radio Pirenaica decretó el final de la dictadura el 14 de julio de 1977, al día siguiente de la toma de posesión del Congreso y el Senado elegidos por sufragio universal en las primeras elecciones generales libres en 41 años. La alocución radiofónica celebraba la sesión constitutiva de unas Cortes que ya consideraba constituyentes y que-dijo el locutor- serían las “encargadas de enterrar los últimos vestigios del franquismo”.  La emisora clandestina, que dio voz a la resistencia comunista y los emblemáticos discursos de Dolores Ibarruri arengando a la izquierda republicana desde la misma guerra civil, cerró para siempre sus micrófonos en ese día, dando así por finiquitada la dictadura porque el PCE, al “cancelar el último vestigio” de su clandestinidad, daba “por concluida su misión”. Nada más lejos. Todavía quedarían muchas reformas por abordar, derechos por recuperar y presos y presas por liberar. Aunque los comunistas tenían motivos sobrados para cerrar la página de la clandestinidad, hoy estamos comprobando que la lucha contra el franquismo está aún por concluir.

El Gobierno socialista ha elegido la fecha de la muerte del dictador (el 20-N de 1975) para conmemorar este año medio siglo de democracia. No puedo estar más en desacuerdo con esa identidad de criterios entre el fallecimiento del anciano dictador y el principio de las libertades. La historia lo desmiente. Ni con su muerte llegó la democracia ni en su ausencia se acabó la dictadura. Vivimos años de franquismo sin Franco hasta que -como muy bien dice Nicolás Sartorius- la democracia fue el resultado de una lucha ciudadana que impulsó a los poderes políticos hacia la Transición, desde abajo hacia arriba, en un proceso imparable que confluiría en unas elecciones democráticas, la amnistía y la aprobación de la Constitución.

Podemos discrepar sobre el título o la fecha de este aniversario prematuro con el que el Gobierno celebra la democracia, pero no hay duda de que se hacía imprescindible e inaplazable una labor pedagógica así para defender la verdad de nuestra historia más cercana. Ante la manifiesta ignorancia de la que adolecen las generaciones que nunca vivieron en dictadura, es muy fácil que puedan llegar a creerse los mensajes mendaces de la derecha más radical que confunde la libertad individual con el liberalismo económico. Lo estamos viendo. Está pasando.

En tiempos de la dictadura franquista circulaba un chiste muy esclarecedor que ironizaba con la polisemia de la palabra libertad. “En España tenemos libertad de prensa porque podemos comprar el Ya, el ABC o el Arriba; libertad de religión porque es posible elegir entre ir a Misa de 10, de 11 o de 12; y libertad de circulación porque podemos coger el metro, el bus o el tren”. Pues, hoy en día, a ese tipo de “libertades” entrecomilladas se pueden añadir las que te permiten elegir entre ir de cañas o tomar un café con leche en la Plaza Mayor de Madrid. 

Hay gente que da como ciertos los mensajes mentirosos de los nuevos mecanismos de comunicación digital, que son enormemente poderosos y resultan especialmente eficaces en manos del populismo ultra, principal cliente de la potente industria de la desinformación.  Charlatanes, influencers, pesudohistoriadores de pacotilla y personajes de la ultraderecha que proliferan en las redes sociales - incluso publican libros sin el rigor histórico requerido-, en España, hacen un presentismo fraudulento de nuestra memoria retorciendo los hechos a su antojo. Obviamente, es esta nueva corriente antidemocrática la que está detrás de esa nueva moda juvenil que expresa su rebeldía mediante la idealización de un franquismo edulcorado.

Sólo desde el desconocimiento se puede entender que les guste cantar el “Cara al sol”(sin saber quién era José Antonio) en las discotecas y asuman con facilidad las proclamas de negacionistas, antiwoke y demás trumpistas, siempre quejosos de la “falta de libertad” en países democráticos cuando son las instituciones las que pretenden defendernos de sus insidias, bulos y desinformaciones.

La diputada constituyente por el PSOE y veterana política andaluza, Ana María Ruiz-Tagle, me dijo un día que de toda la labor realizada en estos años de democracia consideraba que el capítulo dedicado a la educación había sido un fracaso, con lo que estaba haciendo una seria autocrítica de las leyes que puso en marcha su partido y las que asumió la UCD o el PP. La también parlamentaria socialista de aquella legislatura primigenia, Rosina Lajo, es de la misma opinión de la que, sin duda, también han participado otras madres o padres de la patria, a la vista de los resultados actuales, sobre todo en las carencias que la juventud tiene de la historia. 

Soy de las convencidas de que la única medicina para la ignorancia es acceder a la verdad. Creo que el conocimiento de la historia previene de dogmatismos y nos vacuna contra bulos y falsedades. Por eso, es obligación de las instituciones del Estado dar a conocer la realidad científica, basada en recursos historiográficos y fuentes primarias de calidad. Es imperdonable que no se haya enseñado a los escolares españoles una materia tan relevante para su identidad y que les ayudaría a valorar la democracia que disfrutan.  Bienvenida sea, pues, esta sacudida para nuestra memoria que espante embustes, patrañas y falacias de los enemigos de la libertad para ponernos frente a frente de la historia real: saber cuáles fueron los horrores de la dictadura y la importancia de la conquista de los valores democráticos. 

Antes de que nos vayamos a otra dimensión los hombres y mujeres españolas que conocimos el franquismo en tiempo real, tenemos la responsabilidad de transmitir a las nuevas generaciones los horrores vividos por nuestros coetáneos y el gran sacrificio de los más valientes que sufrieron o perecieron en la lucha. Para que eso ocurra y podamos dar por concluida nuestra misión como demócratas -como dijo en su día el PCE al cerrar Radio Pirenaica-, porque nos queda todavía mucho por contar. 

Hay que felicitar a TVE por la difusión de la serie documental “La conquista de la democracia” que, además, tiene la virtualidad de contar este casi medio siglo de historia en capítulos temáticos sin olvidar a las mujeres luchadoras, perseguidas, desposeídas de sus derechos o invisibilizadas, llenando así un vacío que existió hasta hace muy poco pero ahora se va paliando. ¿Cuántas personas sabían, antes de leer este artículo, quiénes fueron Ruiz-Tagle y Lajo? ¿Cuántas sabían que el franquismo fusiló a cinco chicos días antes de la muerte de Franco? Tenemos suerte de contar como director del documental con uno de los grandes referentes y protagonistas de la lucha antifranquista como es Nicolás Sartorius, que es la mejor garantía de calidad y cuya biografía debería ser de obligado estudio en los centros escolares. Estamos ante una serie imprescindible, una de las mejores y más útiles iniciativas que se le podía ocurrir a la empresa pública de radio y televisión pública. Profesores y profesoras de Historia en colegios e los institutos de enseñanza pueden pasarse el curso viendo la tele en clase y enseñar mucho. Que ya va siendo hora.