diumenge, 26 d’abril del 2026

1936 /1939 Lieux de passages dans les Hautes Pyrénées. Liste des réfugiés espagnols dans les Hautes-Pyrénées.

Patrick Claude

Liste des réfugiés espagnols dans les Hautes-Pyrénées.

Vous trouverez en pièces jointes la liste des réfugiés espagnols passés par les cols du département des Hautes-Pyrénées entre 1936 et 1939.
Au vu du détail des lieux de passage, les gendarmes qui ont tenus ce cahier avaient une parfaite connaissance du secteur.
Cette liste comporte 184 pages que je vais envoyer au fur et a mesure. On commence par les noms A.B.C, la suite demain
Sources: Archives-Départementales des Hautes-Pyrénées: côte 4 M 21

claude



Bonjour.

Petite lecture du jour.
Les principaux lieux de passages dans les Hautes-Pyrénées et la Haute-Garonne entre 1936 et 1939. J'ai la liste complète des personnes, que je diffuserai à partir de demain sur les pages Facebook: Réfugiés Espagnols en France, Exilio Republicano Espanol ou:  Pour les descendants des réfugiés espagnols arrivés en France en 1939.
Celui ou ceux qui ont fait ce listing avaient une très bonne connaissance des secteurs.








"Somos el país de las 6.000 fosas. No se pueden recorrer 50 kilómetros en cualquier dirección sin encontrarse con un fosa"

 https://cadenaser.com/nacional/2026/04/24/somos-el-pais-de-las-6000-fosas-no-se-pueden-recorrer-50-kilometros-en-cualquier-direccion-sin-encontrarse-con-un-fosa-cadena-ser/

El director Carlos Iglesias explica cómo esta película iguala la memoria de vencedores y vencidos de la Guerra Civil

Madrid

El dictador Francisco Franco envió en 1941 a cerca de 50.000 españoles a luchar junto a los nazis: la División Azul. Muchos de ellos murieron en Rusia y sus cuerpos continúan enterrados en paraderos desconocidos, del mismo modo que miles de represaliados del régimen fueron arrojados a fosas comunes y cunetas en España. Ese vínculo entre unos y otros —entre los muertos del bando vencedor y las víctimas de la represión franquista— es el eje sobre el que se construye la película La bala.

Carlos Iglesias dirige y protagoniza este largometraje, en el que aborda la memoria histórica desde un lugar poco habitual. El cineasta ha reconocido en el programa de La Ventana que "llevaba muchos años queriendo hablar sobre los enterrados en cunetas, pero no sabía cómo hacerlo para no enemistarme con la mitad del país". Como él mismo explica, "contárselo a los que están de acuerdo conmigo es fácil, pero contárselo a los que están en contra de la memoria histórica de nuestro país es más complicado".

Durante años no encontró la manera de llevar esa historia al cine hasta que, rodando Ispansi! en Rusia, conoció a dos hermanos españoles que habían viajado 24 veces al país euroasiático para recuperar los cuerpos de familiares caídos allí. Aquellos hombres invitaron a Iglesias a su casa, en Toledo, donde le mostraron la bala hallada entre los restos de su tío. "En ese momento cogí la bala en la mano y nació la sinopsis de esta película", recuerda el director. "De pronto tenía la excusa perfecta: si la derecha quería recuperar a sus muertos, la izquierda también".

Desde hace 12 semanas consecutivas, La bala se proyecta cada martes en los Cines Ideal de Madrid, con un coloquio posterior junto al público. La acogida que ha tenido gracias al boca a boca de los espectadores demuestra, según Iglesias, que hablar de memoria histórica no tiene por qué ser una cuestión ideológica ni necesariamente polarizante.

Abrir las heridas para sanar

La película también interpela a quienes sostienen que "es mejor no remover el pasado" y que no merece la pena reabrir las heridas que dejó la Guerra Civil. Frente a esa idea, Iglesias comparte una experiencia personal.

Cuenta que, al criarse en Suiza, veía con frecuencia documentales en televisión sobre los crímenes del nazismo. Con el tiempo conoció a un hombre judío que trabajaba como productor de esos documentales, en los que se narraba el sufrimiento de su propio pueblo. A pesar del dolor que le provocaban, defendía que contar esa historia "es la única forma de curarse, sacando esas heridas a la luz". "Me deshacía por dentro en la sala de montaje —le confesó—, porque realmente estaba viendo a mi abuelo".

100.000 muertos en fosas comunes

Iglesias concluyó su paso por La Ventana recordando que España sigue siendo "el país de las 6.000 fosas". Como subrayó el director, "no se pueden recorrer 50 kilómetros en ninguna dirección sin encontrarse con una fosa común: es inaudito, es una vergüenza". Y zanjó: "En ese sentido, la película no tiene discusión posible: si vamos a buscar a unos, tenemos que encontrar a los otros".

Desde Víznar hasta Alfacar, un paseo por la Memoria

 https://www.elindependientedegranada.es/ciudadania/viznar-alfacar-paseo-memoria


Ciudadanía - IndeGranada Sábado, 25 de Abril de 2026 
Cada vez son más los colectivos sociales y grupos escolares que se ponen en contacto con la Asociación Granadina Verdad, Justicia y Reparación para recorrer el Último Paseo. Esta ruta lorquiana, entre Víznar y Alfacar, es dirigida por el periodista Paco Vigueras.
Asociación de Amigos del Jardín Botánico-Histórico de Málaga en Viznar, dispuestos a iniciar la ruta lorquiana, conocida como Último Paseo, guiados por el periodista Paco Vigueras.
Fotos: VJR Granada
Asociación de Amigos del Jardín Botánico-Histórico de Málaga en Viznar, dispuestos a iniciar la ruta lorquiana, conocida como Último Paseo, guiados por el periodista Paco Vigueras.

En esta ocasión, han sido 60 miembros de la Asociación de Amigos del Jardín Botánico-Histórico de Málaga los que han recorrido el Último Paseo. La ruta se inició en La Colonia de Víznar, antiguo molino que los golpistas del 36 convirtieron en prisión, donde fueron encarceladas centenares de víctimas del franquismo, antes de ser asesinadas. Federico García Lorca pasó en La Colonia sus últimas horas de vida, junto con el maestro Dióscoro Galindo y los anarquistas Galadí y Cabezas, tal y como han documentado los historiadores Agustín Penón e Ian Gibson.

María Ortega explicó cómo será el Centro de Interpretación de la Colonia

En la actualidad, La Colonia ha sido señalizada por el Ayuntamiento de Víznar con expositores informativos para que los senderistas conozcan los dramáticos sucesos que acaecieron en este lugar, durante la represión franquista: "Todas las noches había saca de presos que eran 'paseados' por la carretera que comunica Víznar con Alfacar. El último paseo acababa en cualquier cuneta de este barranco, con un tiro en la nuca", recordó Paco Vigueras. 

María Ortega, concejala de cultura del Ayuntamiento de Víznar, explicando a los participantes cómo será el centro de interpretación de La Colonia, donde Federico García Lorca pasó sus últimas horas de vida.

Hoy solo quedan las ruinas del antiguo molino, que fue derribado en los años 80, pues no había conciencia de conservación del patrimonio rural e histórico.

Hoy solo quedan las ruinas del antiguo molino, que fue derribado en los años 80, pues no había conciencia de conservación del patrimonio rural e histórico. María Ortega, concejal de Cultura, explicó a los senderistas que La Colonia ha sido cedida al municipio por la Junta de Andalucía y les informó de los planes que tiene el Ayuntamiento de Víznar para este antiguo molino: "Queremos hacer un Centro de interpretación. Consistirá en rehabilitar el exterior del edificio y convertir el interior en un espacio museístico para contar la historia de este lugar. Primero fue molino de harina, la República lo convirtió después en colonia de veraneo para hijos de los obreros y acabó siendo una siniestra prisión con los franquistas". 

En las fosas del Barranco

Los senderistas marcharon después por la carretera, siguiendo el curso de la Acequia de Aynadamar, que en árabe significa acequia de las lágrimas, un nombre que nos recuerda los dramáticos sucesos que se vivieron, en el verano del 36, en esta carretera del terror.

Después de las últimas lluvias, los senderistas caminaron por un campo muy lorquiano: "verde que te quiero verde".

Siguiente parada en el Barranco de Víznar, donde los senderistas conocieron la excavación arqueológica que desarrolla el equipo de la UGR. Este equipo multidisciplinar, dirigido por el profesor Francisco Carrión, ha abierto ya 29 fosas comunes, ha exhumado a 194 víctimas y ha identificado a 11 desaparecidos, para devolverlos a sus familias y que les den una sepultura digna.

En el Barranco de Víznar, los senderistas hicieron una ofrenda floral en el monolito: "Lorca eran todos".
Leyendo las placas de Víznar, donde colectivos memorialistas, sindicatos y partidos políticos rinden homenaje a las víctimas del franquismo.

Marco Antonio Martín: "Por fin encontré a mi bisabuelo"

El momento más emotivo del Último Paseo fue cuando los senderistas escucharon, en directo y a pie de fosa, el testimonio estremecedor de Marco Antonio Martín, familiar de víctima del franquismo. Marco Antonio recordó la emoción que sintió cuando identificaron a su bisabuelo Francisco Soriano López y entregaron sus restos a la familia.

En la foto, Marco Antonio Martín, familiar de Francisco Soriano López, conversa con los participantes en la marcha, a quienes transmitió la emoción que sintió cuando identificaron a su bisabuelo y entregaron sus restos a la familia. 

Marco Antonio nos enseñó una foto de su bisabuelo, sindicalista y concejal socialista de Fuente Vaqueros, y dijo que logró escribir una nota de despedida para su hijo Luis: “Luis, esto ya no tiene arreglo. Cuida de tu madre y tus hermanas. Tu padre que te quiere”. Fue asesinado con dos disparos en el cráneo y arrojado a una fosa común del Barranco de Víznar, el 18 de septiembre de 1936.

 Marco Antonio recordó la emoción que sintió cuando identificaron a su bisabuelo Francisco Soriano López y entregaron sus restos a la familia.

¿Dónde está Federico?

La ruta conocida como Último Paseo acabó en el Parque Federico García Lorca de Alfacar, donde está el monolito que rinde homenaje al poeta. Los participantes en la marcha preguntaron: ¿Dónde está Federico? Y el periodista Paco Vigueras, que participó en 2009 en la primera búsqueda arqueológica de la fosa de Lorca, respondió: "Todavía no lo sabemos, pero hay que seguir buscando. El poeta más traducido y admirado del siglo XX no merece estar en una fosa común sin nombre, no puede seguir siendo un desaparecido del franquismo". 

Caminando hacia Alfacar por el paseo de la memoria.
En el monolito que recuerda a García Lorca en Alfacar, los senderistas preguntaron: ¿Dónde está Federico? "No lo sabemos todavía, respondió el periodista Paco Vigueras, hay que seguir buscando".

La lectura del poema que Antonio Machado dedicó Lorca de Fuente Vaqueros puso fin a este acto:

El crimen fue en Granada

Se le vio, caminando entre fusiles, por una calle larga, salir al campo frío, aún con estrellas, de la madrugada. 

Mataron a Federico, cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos no osó mirarle a la cara.

Todos cerraron los ojos; rezaron: ¡ni Dios te salva!

Muerto cayó Federico -sangre en la frente y plomo en las entrañas-....

Que fue en Granada el crimen sabed -¡pobre Granada-, en su Granada...".


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La Fiscalía impulsa seis investigaciones en Córdoba para esclarecer crímenes del franquismo

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La Fiscalía impulsa seis investigaciones en Córdoba para esclarecer crímenes del franquismo


Alejandra Luque

24 de abril de 2026 20:01 h

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La Fiscalía de Memoria Democrática tiene actualmente en marcha seis diligencias de investigación preprocesal encaminadas a esclarecer las circunstancias de la muerte de víctimas cuyos restos han sido hallados en diversas fosas de la provincia, tal y como ha explicado a este periódico la fiscal delegada, Flor Aguado.

Las investigaciones se centran en puntos estratégicos donde los trabajos de exhumación ya han arrojado resultados o están en proceso. En la capital, las pesquisas afectan a los dos cementerios: San Rafael y Nuestra Señora de la Salud. En la provincia, la Fiscalía mantiene abiertas diligencias en Puente Genil, Adamuz, Villafranca de Córdoba y Encinas Reales. No obstante, el número de estas diligencias preprocesales podría aumentar a corto plazo, ya que “se prevé que se vayan a abrir otras más, pero todavía están en proceso”.

Esta actuación de la Fiscalía no es opcional, sino una obligación legal reforzada por la nueva normativa. Según detalla la fiscal, la Ley de Memoria Democrática y la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas imponen al Estado el deber de investigar el paradero y el contexto de las muertes. Estas investigaciones abarcan a las víctimas comprendidas desde el golpe de Estado de 1936 hasta la entrada en vigor de la Constitución de 1978.

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Un proceso “laborioso y extenso”

La labor de la Fiscalía es un puzzle complejo que combina ciencia e historia. Para cada caso, se solicitan memorias arqueo-forenses que determinen el sexo, la edad y el contexto del fallecimiento. Además, se trabaja estrechamente con el laboratorio de la Universidad de Granada para el cotejo de muestras de ADN de los restos con las de los familiares.

Sin embargo, el tiempo transcurrido es el principal enemigo. “Estas diligencias de investigación son laboriosas y extensas en el tiempo”, reconoce la fiscal, quien explica que el plazo inicial de seis meses suele ser insuficiente. Por ello, confirma que ya “se han tenido que solicitar prórrogas a la Fiscalía General del Estado para proceder a los avances”, debido a que la degradación de los restos y los grados de parentesco distanciados dificultan las identificaciones genéticas.

El proceso judicial de cada víctima terminará con la redacción de un documento oficial que servirá de reparación histórica para las familias. “Cuando tengamos una identificación positiva, se elaborará un decreto donde haya una relación circunstanciada de todas las diligencias y un relato lo más pormenorizado posible de las circunstancias de la muerte de esta persona”, explica. Este decreto no solo se basará en pruebas biológicas, sino que incluirá documentación histórica, como diligencias de enterramiento o resoluciones de la época, para que la verdad quede oficialmente acreditada.

La historia del primer republicano exhumado y reconocido genéticamente, a través de su nieto: “A mi abuelo le obligaron a pagar su propio asesinato”

 https://www.elplural.com/revista-bando/libros/historia-primer-republicano-exhumado-reconocido-geneticamente-traves-nieto-a-abuelo-obligaron-pagar-propio-asesinato_388090102_amp


Libros


Emilio Silva fue asesinado en Villafranca del Bierzo (León) en 1936 y reconocido en una fosa común en el año 2000: "Hay muchos jóvenes, sobre todo chicos, que fantasean con una dictadura"

RelacionadoLa intrahistoria del documento que demostró que a Lorca lo mataron los franquistas: “Me citan a un café y me dicen ‘cuando te avise, llévalo al Ministerio’Vox propone un currículo educativo "único" y excluye la memoria histórica, el cambio climático o las teorías de género

Desde el año 2000 se han exhumado más de 17.000 cuerpos de fosas comunes de la Guerra Civil y la dictadura franquista. El reconocimiento de quienes años después se hallan en cunetas es concebido por parte del país como un ejercicio de justicia para los familiares de cada una de estas personas, pero también como un imprescindible para la reconciliación con nuestra Historia, incluso con nosotros mismos.

Sin embargo, cada vez se erigen más voces en un sentido contrario, amparado por los discursos reaccionarios de la derecha y la extrema derecha. Todavía resuenan las faltas de respeto del expresidente Aznar cuando hablaba de “huesos” para referirse a los restos de quienes lucharon por la libertad, así como las de otros dirigentes populares; una hoja de ruta que cobra fuerza con una ultraderecha necesaria para alcanzar gobiernos y que replican también y, posiblemente, sobre todo, los más jóvenes.

"Yo fui apaleado por ser zurdo, y mi padre tuvo que dejar el colegio tras el asesinato de su padre"

Emilio Silva nos atienda a punto de entrar en un colegio para dar una charla. “A veces hay una desinhibición de chicos que fantasean con que una dictadura sea una solución. Yo solo vengo a hablar de la historia de mi familia y la mía propia. Yo nací en el 65 y fui torturado por ser zurdo, apaleado en las escuelas del franquismo para obligarme a escribir con la derecha, y mi padre, a los 9 años, tuvo que dejar el colegio tras el asesinato de su padre para picar carreteras o cuidar rebaños con el objetivo de que su familia pudiera comer”, relata.

Silva, fundador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y pionero en la exhumación e identificación de desaparecidos por la represión franquista, presenta Nébeda (Alkibla, 2025), una novela que tiene como eje principal, precisamente, a su abuelo; y a El Bierzo, una de las zonas más represaliadas por el bando sublevado y, después, por Franco.

De Azaña, a un primo del duque de Alba: "Le señaló políticamente"

El padre de su padre, llamado como él, nació en 1892 y emigró a Argentina primero, y a Estados Unidos, después. Hasta que en 1925 regresa a España, donde se queda al conocer a su mujer. Silva nieto cuenta que era “admirador de Manuel Azaña", lo que "le señaló políticamente" en Villafranca del Bierzo, donde dirigió una especie de ultramarinos.

Su perdición, más allá de su conocida simpatía por la República y su militancia en Izquierda Republicana, fue escribir en un periódico local respondiendo a un primo del duque de Alba, algo totalmente inusual en aquellos años y que “causó revuelo”. Con el tiempo contado para el Golpe de Estado de 1936, el del protagonista de la novela también lo estaba.

“Villafranca es ocupada por tropas franquistas. La Falange se hace con el Ayuntamiento y empieza a cobrarle un ‘impuesto semanal’ bajo amenaza para mantener la seguridad de las milicias”, expone. “Básicamente le obligaron a pagar su propio asesinato”, lamenta. Así, el 16 de octubre de ese año lo detienen y se lo llevan de noche a otro pueblo, a 33 kilómetros de distancia. Allí, lo matan junto a otros civiles.

"Exhumaciones ha habido siempre"

El hito que representa su abuelo en término de justicia en el presente es que fue la primera persona que fue reconocida genéticamente tras analizar sus restos. “Exhumaciones ha habido siempre”, nos cuenta el entrevistado. “Incluso en la fosa de mi abuelo, dos días después ya hubo una exhumación de un cuerpo”, añade. Evidentemente, no tenía nada que ver con las de ahora.

“Antes, una familia sabía dónde estabas y, con la descripción de la ropa, en el caso este concreto, los tres chavales obligados a enterrarlos sabían dónde estaban. Se los llevaron de ahí a escondidas en un carro”, relata.

Tras la muerte del dictador, en la década de los 70, “hay muchas”, ya sí con un sentido más democrático, pero todavía “sin identificaciones genéticas ni identificación". “Los familiares iban con un pico y una pala y se llevaban todos los restos a un cementerio”, diferencia.

"Mi padre no me dejaba hablar de ello"

Silva expresa en conversación con este periódico el “miedo” que ha despertado siempre este tema en su familia, un temor que se “transmite generacionalmente”. De hecho, el libro llevaba tiempo gestándose, pero no es hasta los últimos meses que llega a las librerías; mientras que la creación de la asociación coincide con los trabajos de exhumación de su abuelo.

“Al principio mi familia solo quería identificarlo a él para enterrarlo con mi abuela, y yo no pensaba meterme en más ‘líos”, señala, aludiendo a razones personales. “Necesité un tiempo para dar la cara y no sentirme amenazado. Mi padre siempre me había educado para que supiera de mi abuelo, pero me advertía que ni se me ocurriera contar nada fuera de casa”, especifica.

Sin embargo, las ganas de saber siempre le pudieron más: “Cuando iba en verano a El Bierzo, me llamaba la curiosidad. Mi abuela guardaba en el desván una balanza y papeles de las que había sido su tienda. Siempre que preguntaba, mi padre me contaba algo y terminaba asustándome (…) Necesité mi propio proceso para hablar de esto”.

"Esos civiles que estuvieron en una cuneta durante décadas eran padres de la democracia"

En cuanto al escenario actual, Silva apunta: “En 25 años me han acusado de querer ganar una guerra que perdí nos llaman subcampeones y este tipo de cosas. Pero yo hablo de la historia de mi familia, la mía propia y la de este país; vivo en una ciudad que mantiene el Arco de la Victoria que celebra la victoria de Franco y Mussolini, lo cual significa que aplaude el sufrimiento de familiares como la mía”.

“No podemos cambiar el pasado, pero podemos conversar sobre él y transformar su significado”, tiene claro. “Mi abuela hizo su transición a la democracia en la Segunda República cuando votó en 1933 y 1936; lo que hizo tras la muerte de Franco fue recuperar la democracia, no empezar de cero. Debemos acordarnos que esos civiles que estuvieron en una cuneta durante décadas eran padres de la democracia”.