divendres, 24 de gener del 2020

Ceija Stojka, la artista romaní que sobrevivió al Holocausto nazi para pintarlo


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Las obras de Stojka representan un testimonio excepcional sobre la persecución y genocidio de la comunidad romaní en la Alemania nazi de la que fue víctima.

Siendo niña, Ceija Stojka fue deportada junto a su familia a un campo de concentración nazi. Al final pasó por tres: primero Auschwitz-Birkenau, luego trasladada con su madre y su hermana a Ravensbrück y por fin en Bergen-Belsen, donde los prisioneros eran hacinados sin agua y sin comida en el mismo cercado en el que se amontonaban los cadáveres. Y logró sobrevivir para para pintarlo.
En Auschwitz tenían una zona especial denominada «el campo de los gitanos», donde vivían hacinados unos 20.000 hombres y mujeres que en su mayoría fueron ejecutados. Solo sobrevivieron 1.200 de los más de 12.000 gitanos austríacos. Años después de terminar el conflicto, no se les incluyó entre las víctimas de persecución racista. Se consideraba que había sido por «holgazanería» y por ser «antisociales».
A finales de los ochenta, a los 54 años, sintió la necesidad de plasmar el horror que vivió de niña. Se encontró con la interlocutora Karin Berger, quien la animó a desentrañar sus recuerdos en cuadernos, cartones y telas. La artista realizó entre 1988 y 2012, un año antes de su fallecimiento, más de mil dibujos y pinturas. No pintaba de forma cronológica, sino que alternaba los momentos bellos con su familia antes de la guerra y los que vivió durante la contienda.
El Reina Sofía expone ahora alrededor de 140 de esas obras que representan un testimonio excepcional, tanto por su rareza como por su calidad artística, sobre el porrajmos, la persecución y el genocidio de la comunidad gitana a manos de la Alemania nazi.
En sus cuadros es habitual ver a nazis con caras deformadas,ojos gigantes que todo lo ven y que por una parte representan la vigilancia a la que estaba sujeta e incluso en una de sus pinturas se observa un brazo con la inscripción Z 6399, el número que Stojka tenía tatuado en su piel y cuya letra inicial servía para identificarla como zigeuner (gitano en alemán). La muerte estaba siempre acechando, estuvo tres veces a las puertas de las cámaras de gas,de ahí que en sus obras haya elementos recurrentes como los cuervos, las chimeneas o los alambrados.
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Las obras representan varios capítulos de su vida que abarcan desde las estampas floridas y campestres antes de la guerra hasta imágenes devastadoras de los campos de concentración.
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En 2013, el mismo año en que murió, un crítico de arte se interesó en sus creaciones para mostrarlas en diferentes centros de arte. Por desgracia, Stojka no ha podido ver cómo sus obras han acabado en las mismas paredes que alojan los cuadros de Picasso o de Salvador Dalí.
Aunque Stojka era analfabeta también comenzó a escribir. A pesar de que la cultura romaní a la que pertenecía siempre ha tenido un especial apego a la oralidad, ella quiso dejar plasmadas por escrito sus experiencias para que todo lo que había vivido no se perdiera.
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También en 1999 colaboró con la directora Karin Berger para la composición de un documental sobre su vida en un testimonio cinematográfico único que también se proyecta en una de las salas de la muestra.
Fuentes: The Holocaust Encyclopedia, RTVE.es, El Periódico y Roma Voices in the German-Speaking World

dijous, 23 de gener del 2020

Los anarquistas que salvaron a 4.000 personas de ser ejecutadas por Franco.


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Los Hijos de la Noche' organizaron una red de evasión clandestina para sacar a personas susceptibles de ser ejecutadas por las fuerzas nacionales.

En la Guerra Civil española los republicanos habían creado cuerpos especiales de guerrilleros que se infiltraban tras las líneas de batalla para rescatar a compañeros o llevar a cabo acciones de sabotaje.
Uno de estos grupos, ‘Los Hijos de la Noche’, dirigido por el anarquista Juan Bautista, alias “Batiste”, atrapados en Zaragoza tras el Golpe de Estado de 1936, organizaron una red de evasión clandestina para sacar a personas susceptibles de ser ejecutadas por las fuerzas nacionales, ya que un sistema de checas perfectamente organizadas fusilaban sin el menor escrúpulo y al más puro estilo rifeño a todo aquel que fuera sospechoso de ser republicano, libertario o lo que fuere.
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Desde octubre del 36 y hasta febrero del 37 ‘Los Hijos de la Noche’ deciden organizar una red de evasión de Zaragoza. Para ello organizaban el grupo y aprovechaban la oscuridad de la noche para llegar a los Montes de Torrero y alcanzar las afueras de Zaragoza hasta llegar a Fuendetodos. Unos 42 kilómetros en total con un lema que decía «No puedes perder más, solo puedes perder la vida».
Esta red logró sacar de la ciudad a unas 300 personas de todas las filiaciones políticas amenazadas y en su expedición más importante por su número (más de cien personas, entre ellas mujeres y niños) se disfrazaron de falangistas y soldados algunos jóvenes para así poder circular por la ciudad con más libertad.
Pese a las medidas de precaución y la discreción, lo cierto es que las autoridades enemigas habían redoblado la vigilancia y las patrullas en torno a la ciudad y aunque la expedición inició la marcha hasta las Planas de María de Huerva, en ese lugar apareció una patrulla de falangistas. Se les ordenó que echasen cuerpo a tierra y los guerrilleros, desplegados en formación defensiva, se dispusieron a afrontar la lucha inminente. Se ordenó que nadie hiciera uso de las armas hasta que lo hicieran los falangistas. El movimiento de defensa y ofensa se hizo con tal precisión, disciplina y determinación, que los falangistas se replegaron, ganaron un bosque próximo y emprendieron una fuga veloz. La expedición siguió su marcha y poco tiempo después enlazó con los auxilios enviados desde Fuendetodos con cinco mulos cargados de pertrechos y agua.
ARMHA y otras organizaciones prepararon en Septiembre una marcha en homenaje a ‘Los Hijos de la Noche’ llamada «Senderos de Libertad» rememorando su sacrificio y dando a conocer su historia. Esta marcha partió desde Fuendetodos y, tras hacer noche al raso, entró a Zaragoza en sentido inverso al que realizaban los que se evadían.

Localizadas en Cádiz 37 victimas del franquismo de las 141 que se buscaban de entre 36.000 sepultados en una fosa común destruida.


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Hasta 37 cuerpos con evidencia de muerte violenta se han podido localizar gracias a los trabajos de exhumación que se desarrollan en la fosa común norte del patio 1 del cementerio de San José, en Cádiz, en el marco del proyecto que busca víctimas de la represión franquista. Esta excavación en concreto no se preveía exenta de dificultades, puesto que el objetivo inicial era la recuperación de 141 asesinados entre 1936 y 1938 de entre otros 36.000 sepultados en este mismo lugar. Una fosa además prácticamente destruida por obras de cimentación llevadas a cabo en 1979.

Hasta 37 víctimas con evidencia de muerte violenta se han podido localizar hasta ahora gracias a los trabajos de exhumación que se desarrollan en la fosa común norte del patio 1 del cementerio de San José, en Cádiz.
El concejal de Memoria Democrática, Martín Vila, junto al arqueólogo municipal, José María Gener, y el historiador y miembro de la Plataforma por la Memoria Histórica de Cádiz, José Luis Gutiérrez de Molina, han expuesto este miércoles las principales novedades del proyecto de exhumación de víctimas de la represión franquista que se realiza dentro del convenio firmado entre el Ayuntamiento y el Cementerio Mancomunado de la Bahía de Cádiz (Cemabasa).
Vila ha agradecido a Cemabasa y a todo el equipo que ha estado trabajando en las labores de exhumación “el esfuerzo realizado para dar respuesta, consuelo y paz a los familiares que siguen buscando a sus antepasados y que fueron fusilados siendo víctimas de la represión franquista entre los años 1936 y 1938”.
Asimismo, ha explicado que los trabajos realizados en esta fase se han centrado en la localización de los fallecidos, víctimas de la represión de la Guerra Civil que fueron inhumados en la fosa común norte del patio 1 del cementerio municipal. En esta campaña se han exhumado 1.046 individuos, de los cuales 37 son víctimas con evidencias de muerte violenta por arma de fuego vinculada a la represión fascista.
Por otro lado, este edil izquierdista ha avanzado que ya se está redactado el proyecto para la siguiente fase, con objeto de actuar en medias sepulturas para localizar a 37 víctimas en los patios 3 y 6. Y cuando culmine esta tercera fase se realizarán las últimas tareas en la fosa norte para precisar si quedan más asesinados por descubrir, y también se acometerán los trabajos oportunos para localizar la fosa sur del patio 1.

UNA EXCAVACIÓN NO EXENTA DE DIFICULTADES

Según se ha trasladado a DIARIO Bahía de Cádiz, para ejecutar esta intervención, se han aplicado técnicas arqueológicas, ya que este método científico asegura la total recuperación de datos y la fiabilidad de los resultados. La excavación no se preveía exenta de dificultades, puesto que el objetivo inicial era la recuperación de 141 víctimas de la represión de entre otros 36.000 sepultados en este mismo lugar, procedentes de otras localizaciones de la ciudad, como pueden ser del hospital o de casas particulares, todos ellos documentados en los Libros de Registro del camposanto, clausurado hace años.
En abril de 2018 se inició ya una fase en el cementerio de San José para la localización y estudio estratigráfico de las fosas comunes del patio 1. Tras cinco meses de excavación arqueológica, se encontraron los retos óseos de cuatro personas con evidencias de muerte violenta por arma de fuego, compatibles al contexto histórico que abarca el período comprendido entre el verano de 1936 hasta 1938, los meses más duros de la represión en la ciudad gaditana.
Estos cuatro cuerpos fueron exhumados y estudiados. De ellos se realizó un informe antropológico completo y se extrajeron muestras óseas para un análisis comparativo de ADN con los familiares, con el objeto de poder identificarlos. Así mismo, los objetos personales con los que fueron sepultados fueron recuperados, embolsados y etiquetados. Fruto de esta investigación también se pudo establecer lo que se denomina en arqueología una secuencia crono-estratigráfica. Es decir, por primera vez se pudo conocer, a pie de campo, cómo fue evolucionando la fosa desde sus orígenes hasta su colmatación y cierre, delimitando el período en el que fueron inhumadas las víctimas.
Por otro lado, se confirmó la desafortunada construcción de un sistema de cimentación para la edificación de cuarteladas de nichos en el año 1979. Estos cimentos han supuesto el desmantelamiento de gran parte de la fosa, convirtiéndolas en dos grandes osarios. Por ello, los esfuerzos se han concentrado en las áreas intactas (asociadas a las antiguas calles del cementerio) y a las zonas que se conservan entre los pilares de la cimentación arriostrada.
Una vez realizado el análisis de todos estos datos, a finales de marzo de 2019 se inició la excavación en extensión de la fosa común, dentro del marco de un convenio entre el Ayuntamiento y Cemabasa, cuyos operarios especializados forman parte de uno de los planes de empleo de la Junta.
El volumen de la fosa se estima en unos 770 metros cúbicos, que deben ser excavados para asegurar la localización del mayor número de víctimas de la represión posible. En la presente campaña se ha excavado unos 567 m3, colmatados de inhumaciones en cajas de madera junto a un gran osario. Se han exhumado 1.046 individuos, entre los cuales se han localizado esas 37 víctimas, todas ellas con evidencias de muerte violenta por arma de fuego.
La investigación se ha basado en un riguroso estudio documental, sin el que resultaría imposible trazar los perfiles de los sujetos asesinados. Tanto sobre el terreno como en el posterior análisis se han identificado las evidencias más contundentes: balística y daños óseos diversos; como fracturas craneales, de las extremidades superiores o inferiores e incluso impactos en la columna vertebral y cadera. El estudio antropológico ha revelado que todas estas fracturas han sido producidas por impacto de bala. Hecho constado ampliamente a través de los restos de proyectiles documentados en 17 de los cuerpos recuperados en esta fosa. Todos ellos pertenecientes a armas de fuego cortas de 9 milímetros y armas largas del tipo Mauser 7 milímetros, ésta últimas compatibles con los distintos modelos empleados en la época (fusil modelo 1898, carabina modelo 1895 y mosquetón modelo 1916).
También se han recuperado parte de sus objetos personales como peines, gemelos, una cartera, cepillos de dientes e incluso una caja de pastillas Juanolas.

“LOS RESULTADOS SON POSITIVOS”

El arqueólogo municipal, José María Gener, ha mostrado su satisfacción con los resultados obtenidos: “son bastante más favorables de lo que teníamos previsto”. Y ha incidido en “la envergadura y la complejidad” de esta intervención en una fosa “con mucho movimiento durante muchos años y en la que se llegó a enterrar hasta 36.000 personas. Y entre esas 36.000 teníamos que localizar a 141”. “Finalmente han sido 37 las localizadas, un porcentaje tremendamente alto” dadas las condiciones.
Al respecto, ha lamentado la gran obra de cimentación subterránea que, “desafortunadamente”, se realizó sobre la fosa en el año 79 del siglo pasado, “por lo que el porcentaje de destrucción es altísimo. Un 75-80% de la fosa fue alterada con esa cimentación que llega hasta el fondo, hasta la roca”.
Y el representante de la Plataforma por la Memoria Histórica local, José Luis Gutiérrez, también se ha mostrado satisfecho. “A pesar de la destrucción de buena parte de la fosa, los resultados son positivos. Y a su vez, a medida que se han ido difundiendo, más familias han ido acudiendo a las pruebas de ADN”. “Por primera vez –ha añadido- podemos dirigirnos a familias concretas porque sabemos el lugar donde se encuentran los restos de sus antepasados”. Desde la Plataforma “estamos muy esperanzados”.

LLAMAMIENTO PARA FACILITAR LAS IDENTIFICACIONES

La concejalía de Memoria Democrática se ha encargado de tomar las muestras de hisopados bucales a cinco familias (31 personas en particular) para realizar los análisis comparativos de ADN con el objeto de posibles identificaciones, aunque se espera que con los últimos resultados este número de familiares aumente.
Al respecto, Vila ha aprovechado para hacer un llamamiento “a aquellas personas que quieren buscar a sus familiares para que acudan a la toma de muestras para facilitar las identificaciones”. “Es una cuestión de dignidad, de derecho a la memoria que como sociedad tenemos, de cumplimiento de derechos humanos”. Y ha reiterado que España es el segundo país en número de desaparecidos a nivel mundial, tan sólo superado por Camboya. “Por tanto, ésta es la aportación que hacemos desde la ciudad de Cádiz al país para dejar de ocupar ese deshonroso lugar”.

dimecres, 22 de gener del 2020

Todo por la pasta. ¿Por España o por dinero? Expolio, rapiña y usurpación en el franquismo.


https://www.publico.es/politica/espana-dinero-expolio-rapina-usurpacion-franquismo.html


El acuerdo de Gobierno entre PSOE y Podemos se comprometió a auditar "los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares". La dictadura, además de represión física, supuso para cientos de miles de republicanos la pérdida de su dinero, bienes y propiedades. El objetivo era doble: recaudar dinero y repartir el botín. 

Camión militar evacuando a Valencia 'La familia de Carlos IV', de Goya.- MUSEO DEL PRADO
Camión militar evacuando a Valencia 'La familia de Carlos IV', de Goya. - MUSEO DEL PRADO

ALEJANDRO TORRÚS
Por Dios, por España... y por el dinero. El golpe de Estado militar del 18 de julio que dio inicio a la Guerra Civil fue el comienzo de una feroz represión contra cientos de miles de republicanos. Decía el general Mola, en sus instrucciones, que "la acción" tenía que ser "en extremo violenta". Y lo fue. Pero la represión no fue sólo física. Una de las vertientes más importantes, y menos estudiadas, de la implantación de la dictadura franquista fue el saqueo o expolio al que fueron sometidos los vencidos. Incluso después de ser asesinados. Miles de familias republicanas vieron cómo les robaron sus casas, empresas, propiedades, dinero y por ende su posición social, su bienestar y sus posibilidades de ofrecer a sus descendientes un futuro mejor
Un ejemplo es el caso de Virgilio Castilla, presidente de la Diputación de Granada en 1936, que fue fusilado el 2 de agosto de 1936 y años después fue condenado a pagar 250.000 pesetas como multa por haber pertenecido a un partido político durante la II República. Su hijo José Castilla contó a Público cómo las fuerzas de Franco le quitaron a él y a su madre la casa en la que vivían, el despacho de su padre y todas las pertenencias. Absolutamente todo. Hasta un hermano de Virgilio tuvo que vender su empresa de textiles para satisfacer la deuda que le habían impuesto a su hermano fusilado. 
La familia Castilla solicitó en 2010 la devolución de los bienes incautados a la familia por el Estado franquista, que estaban valorados, según un informe pericial, en 262.832 euros. El Gobierno de Zapatero negó que la familia tuviera derecho a indemnización alguna en resolución firme del 15 de julio de 2011 al considerar que los hechos delictivos ya habían prescrito. Y situaciones como la familia Castilla se dieron por todo el Estado. Decenas de miles de familias sufrieron el expolio de sus bienes a través de diferentes vías y mecanismos y no tuvieron oportunidad de recuperar lo que la dictadura les arrebató. 
El acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos se compromete a auditar "los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares"
Ahora, el acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos se compromete a auditar "los bienes expoliados por el franquismo para devolverlos a sus legítimos titulares". Como ejemplo, el acuerdo de Gobierno entre ambas formaciones establece "la recuperación inmediata del Pazo de Meirás para el patrimonio público". Sin embargo, este compromiso, tal y como está redactado, abre la puerta a la devolución a sus legítimos herederos del resto de bienes y propiedades expoliadas por el franquismo.
No obstante, las dudas sobre la posibilidad de acometer este compromiso son tantas como la expectación que puede despertar entre los descendientes de las víctimas de la dictadura. La primera es fundamental: ¿qué entendemos por expolio y qué estaría incluido dentro de esta auditoria de bienes expoliados? La segunda pregunta supone bajar los pies al suelo: ¿sería posible, 80 años después, devolver los bienes a sus legítimos dueños?
En este sentido, el profesor de Historia de la Universidad Complutense Gutmaro Gómez Bravo explica a Público que por expolio franquista se debe entender "de manera muy resumida el gran traspaso de propiedades que de manera ilegítima se da en España desde el golpe de Estado del 18 de julio hasta bien entrada la dictadura". Así, el periodista e investigador Antonio Maestre, autor de Franquismo S.A.señala que, en su opinión, dentro de la categoría de expolio entra "todo aquel patrimonio que estaba en manos de unos particulares y que por la Guerra Civil, la legislación franquista o la propia acción de Gobierno de la dictadura pasó a manos que no le correspondían". En este sentido, no obstante, Maltilde Eiroa, profesora de Historia de la Universidad Carlos III, señala que, en su opinión, el período de investigación debería comenzar a partir de abril de 1939 cuando la Guerra Civil ya había concluido. 
Miles de personas se tuvieron que exiliar tras el final de la Guerra Civil española, tal y como retrata Robert Capa en esta imagen. Muchos de esos exiliados políticos nunca volvieron. | Robert Capa / UNAM
Miles de personas se tuvieron que exiliar tras el final de la Guerra Civil española, tal y como retrata Robert Capa en esta imagen. Muchos de esos exiliados políticos nunca volvieron. | Robert Capa / UNAM
La tarea, así manifestada, independientemente de si se comienza a estudiar en 1936 o 1939 parece inabarcable. ¿Por dónde debería comenzar y qué debería comprender una investigación sobre el expolio franquista? Los historiadores y expertos consultados por Público coinciden en destacar, al menos, cinco líneas de investigación para comenzar a deshacer la gran madeja que es a día de hoy la cuestión del expolio franquista:
— El expolio derivado de la Ley de Responsabilidades Políticas y del proceso de Incautación de Bienes.
— La participación de las empresas en este expolio y los beneficios que obtuvieron de su colaboración con las autoridades franquistas.
— El robo del dinero republicano.
— Las grandes propiedades que se quedaron familias como los Franco y otras grandes del régimen.
— El expolio cultural. 
El doctor en Historia Contemporánea y coautor de obras como MilicianasGonzalo Berger, señala, de hecho, que debe ser una "prioridad" iniciar los estudios preliminares necesarios para obtener "una visión de conjunto que analice la repercusión económica del expolio franquista en el Estado Español". "Este trabajo, además de ofrecer justicia y reparación a las víctimas, también nos ayudará a explicar y a educar sin reservas, sobre la verdadera génesis del golpe de Estado y del franquismo, que no fue otra que la codicia y el lucro personal vehiculizado a partir de la violencia extrema", sentencia Berger. 

No sólo los Franco robaron

La profesora Matilde Eiroa hace hincapié en que una investigación rigurosa sobre el expolio franquista no debe limitarse a las grandes propiedades que fueron apropiadas de una u otra manera por la familia Franco, que también. Propiedades como el Pazo de Meirás, el palacio de Cornide o la Casa del Pico en Madrid, un inmueble que, por cierto, la familia consiguió vender en 1988 por 320 millones de pesetas. A esta necesaria investigación, documentada en gran medida por Mariano Sánchez Soler en Los Franco S.A., debe añadirse las pequeñas propiedades: los pisos, terrenos, casas, joyas, bibliotecas, obras de arte...
Eiroa recuerda que la investigación sobre los bienes expoliados por la dictadura es una investigación "mucho mayor" que los bienes apropiados por la familia Franco
En esta línea entraría el caso de la familia de Virgilio Castilla, el republicano que fue fusilado y cuyos bienes y propiedades fueron apropiadas por el Estado para satisfacer la multa que le habían puesto a Castilla incluso después de muerto. También entrarían otros casos. Algunos de ellos ya documentados por historiadores. Como el caso de José Pérez Pérez, teniente de alcalde en Tarifa durante la II República y documentado por José León Rojas. O el amplio estudio que realizaron las universidades andaluzas en una investigación impulsada por la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía que analizó las actuaciones de los comités provinciales de incautaciones de bienes y los tribunales de responsabilidades políticas hasta 1945 y que fue coordinado, entre otros, por el catedrático Fernando Martínez, quien entre junio de 2018 y marzo de 2019 fue director general para la Memoria Histórica del Ministerio de Justicia de España y ahora ocupa el cargo de Secretario de Estado para la Memoria Democrática. 
El jefe de los requetés, Manuel Fal Conde (3º izda, con chaqueta oscura), flanqueado por carlistas en Pamplona (Navarra) el 18 de julio de 1936. EFE
El jefe de los requetés, Manuel Fal Conde (3º izda, con chaqueta oscura), flanqueado por carlistas en Pamplona (Navarra) el 18 de julio de 1936. EFE
La investigación muestra a la perfección como la represión del nuevo régimen abarcó todas las modalidades posibles. Ejecuciones, encarcelamientos, depuraciones ideológicas y, además, la confiscación de sus bienes. La idea partía de que ningún republicano quedara sin castigo, pero también permitía recaudar fondos en una España empobrecida y, por otro, repartir las propiedades de los republicanos como si fuera un botín de guerra entre las familias que sí habían apoyado el golpe de Estado del 18 de julio y la implantación de la dictadura. 
Así, Eiroa vuelve a recordar que la investigación sobre los bienes expoliados por la dictadura es una investigación "mucho mayor" que los bienes apropiados por la familia Franco. "Cuando hablamos de expolio debemos hablar de las propiedades que les quitaron a la gente corriente, a las asociaciones, partidos y sindicatos y también de los bienes y propiedades que se quedaron marqueses, duques, condes, militares, terratenientes y toda esa amplia gama de familias que apoyaron el golpe de Estado y que obtuvieron su premio, no solamente en nombramientos como altos cargos, sino en especies o bienes económicos", explica la profesora de la Carlos III. 
Queipo de Llano lanza  uno de sus discursos propagandísticos por la radio
Queipo de Llano lanza uno de sus discursos propagandísticos por la radio.

"Una guerra de clases"

No se puede obviar, tal y como recuerda Maestre, que la motivación económica y de clase fue uno de los factores que influyó en el golpe de Estado de 1936. "No fue el principal, pero sí influyó", dice el periodista a Público. "Una de las razones que influye en que las clases altas participen o apoyen el golpe es el intento por evitar por todos los medios posibles unas reformas que ponían en duda los privilegios labrados durante años por la clase dominante. Hay una frase de Franco en Lugo, tras la Guerra, que lo resume muy bien. Es la siguiente: 'Nuestra Cruzada es la única lucha en la que los ricos que fueron a la guerra salieron más ricos'", explica Maestre. El ilustre republicano Max Aub también dejó escrito en su obra Hablo como hombre el componente económico del golpe de Estado: "La Guerra de España -la nuestra- fue una guerra de clases, quien no lo vea así no puede comprenderla". 
El expolio franquista y la construcción de un nuevo Estado también significó la aparición de una nueva clase empresarial forjada durante los primeros años de la dictadura gracias al Boletín Oficial del Estado y beneficiándose directamente de la represión. Bien apropiándose de empresas que no les pertenecían, utilizando mano de obra esclava o haciendo desaparecer a sus empresas competidoras, regentadas por republicanos. Así, Maestre, que investiga este tema ampliamente en su obra Franquismo S.A., también emplaza a continuar investigando cómo algunas de las grandes fortunas de hoy día nacieron y se desarrollaron al calor de la represión franquista. Esto permitiría, como ya han hecho otros países que han sufrido una dictadura, que las empresas implicadas participaran de una especie de reparación para las familias que sufrieron la represión franquista. 
"La Guerra de España -la nuestra- fue una guerra de clases, quien no lo vea así no puede comprenderla", escribió Max Aub
El periodista, no obstante, asume que la tarea será complicada y que no basta con comenzar a investigar. Sería necesario, por ejemplo, la derogación de la Ley de Amnistíala anulación de sentencias franquistas, cambios en la Ley de Secretos Oficiales y la apertura de archivos que hoy día siguen cerrados. Aún con todo, la tarea se antoja complicada. "La responsabilidad societaria de muchas empresas que participaron en la represión franquista o que directamente se lucraron ha quedado diluida en muchos casos porque ya no son las mismas empresas. Con el paso de los años se han ido disolviendo en compañías cada vez más grandes. En muchos casos, será imposible trazar una línea continua y poder establecer una responsabilidad. Sin embargo, habrá otros casos en los que sí será posible establecer esa línea y, por tanto, se podrá pedir una restitución o una reparación económica", prosigue el investigador.
El general Franco almorzando con el general Dávila durante la Guerra Civil española. Archivo EFE
El general Franco almorzando con el general Dávila durante la Guerra Civil española. Archivo EFE
Pero la dificultad de la tarea no es excusa para no acometer la pertinente investigación. El profesor Gutmaro Gómez Bravo recuerda que el primer paso es comenzar a investigar, revisar documentación, abrir archivos y comenzar a inventariar. Quizá el proyecto no llegue hasta el objetivo final de devolver todo lo expoliado a los vencidos pero, al menos, se dará satisfacción al derecho a la verdad que tienen las víctimas, y toda la sociedad, para saber qué pasó. También con las propiedades expoliadas y con el nacimiento de determinadas fortunas. 

El dinero rojo y la Asociación de Perjudicados

Dentro de este expolio de bienes y propiedades de los vencedores a los vencidos de la Guerra Civil hay dos líneas de investigación que los expertos insisten en no olvidar. Por un lado, la necesidad de investigar y devolver el conocido como "dinero rojo". Esto es, el dinero que fue emitido en zona republicana durante la Guerra Civil y que tras el fin de la contienda dejó de tener validez. De hecho, las familias republicanas fueron conminadas a entregar su dinero en las sucursales bancarias. A cambio se les entregaba un recibí con el siguiente lema: "Fondo de papel moneda puesto en circulación por el enemigo". Según un documento del Banco de España fechado en 1938, hasta esa fecha, los republicanos habían entregado ya 35 millones de pesetas, el equivalente hoy a unos 3.022.496.400 euros.
Franco entra en la Catedral de Oviedo con la Cruz de la Victoria en septiembre de 1942.
Franco entra en la Catedral de Oviedo con la Cruz de la Victoria en septiembre de 1942.
Aunque el tema tiene mucha más tela que cortar. Según los cálculos plasmados en la obra La España de Franco (1939-1975) de la editorial Síntesis, 13.251 millones de pesetas de dinero republicano quedaron fuera de circulación, así como 10.536 millones que habían sido depositados en cuentas corrientes y de ahorro. Una parte de los descendientes de las familias afectadas por el robo de este dinero sigue batallando a día de hoy para que el Estado les devuelva lo que quitó a sus familiares. Se han agrupado en la Asociación de Perjudicados por la Incautación del Gobierno Franquista, conservan los recibís que las autoridades franquistas entregaron a sus familiares y continúan reclamando a día de hoy la devolución de su dinero con intereses. De hecho, el Congreso aprobó en 2017 una Proposición No de Ley para que el Estado devuelva este dinero a las familias afectadas.

Las 6.228 obras nunca devueltas a sus propietarios

Por último, cabría incluir el expolio cultural, posiblemente una de las líneas menos investigadas del ya de por sí poco investigado expolio franquista. La arqueóloga y doctora por la UCM especializada en Historia Antigua y Prehistoria Alicia Torija explica cómo a raíz de la Guerra Civil hay muchas obras culturales que habían sido catalogadas previamente por las autoridades republicanas y que tras el fin de la Guerra Civil desaparecieron, se desubicaron, se vendieron o cambiaron de propietarios en condiciones poco aclaradas. En este sentido, Torija se refiere a obras de arte, pero no sólo. También a piezas arqueológicas, cartas históricas o muebles y elementos que pertenecían al patrimonio nacional y que, después de la Guerra, pasaron a manos y colecciones privadas. 
Echadora de cartas, Zuloaga, en el Museo de Bellas Artes de Asturias desde 1941.
Echadora de cartas, Zuloaga, en el Museo de Bellas Artes de Asturias desde 1941.
"El problema, en este caso, es que es un expolio aún más difícil de investigar porque es dificilísimo que se dejen huellas o rastros para mostrar su antigua propiedad. Un ejemplo es en la arqueología. Si un objeto no estaba fotografiado, ¿cómo demuestras que era el tuyo y no otro?", prosigue Torija. 
El catedrático de la Universidad Complutense de Madrid Arturo Colorado y el profesor Isidro Moreno han elaborado una investigación que cataloga un total de 15.700 obras de arte para saber qué hizo la dictadura con las piezas de arte que el Gobierno republicano confiscó para salvaguardarlas de los bombardeos. La conclusión, tal y como contó El País, es que, de las obras que permanecieron en España, 7.657 de ellas fueron entregadas a sus legítimos propietarios, pero otras 6.228 nunca volvieron a manos de sus dueños.
Así, decenas de republicanos perdieron la propiedad de sus colecciones y obras o porque no pudieron reclamar sus bienes o porque estaban muertos, en prisión, en el exilio o temían represalias. Un ejemplo, tal y como describe este artículo de Fernando Olmeda es el de la colección de arte del militar José Sicardo, que vio como algunas de sus obras fueron entregadas a particulares como el conde del Valle o la marquesa de Falces. La investigación de Colorado también muestra que, además de adeptos al régimen, también fueron favorecidos por el expolio entidades como Falange o Sección Femenina.
La tarea es ingente y la devolución de las propiedades complicadas. Sin embargo, hay una sensación común: investigar con todos los recursos disponibles es el primer paso para conseguir justicia que, en este caso, no es otra cosa que recuperar lo que el franquismo robó en nombre de Dios y de España