divendres, 25 de juliol del 2025

A pie de fosa 89 años después de la ocupación militar: “fotografía en directo de la matanza” en el Aljarafe sevillano

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El arqueólogo Jesús Román explica las características de las fosas comunes de Benacazón.

Juan Miguel Baquero

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Lo decían las personas mayores del pueblo: por la entrada antigua del cementerio, a la izquierda del pozo, están enterradas las víctimas del franquismo. Y así es. Los testimonios orales han perdurado 89 años en Benacazón (Sevilla) para guiar el trabajo arqueológico que ha localizado casi dos decenas de personas en una fosa común y otra contigua que deja entrever características similares. Toda una “fotografía en directo” del genocidio fascista en el sur de España.

“Ahí nos decían que podía estar la fosa y ya tenemos como mínimo 17 cuerpos, podría haber alguno más debajo que todavía no vemos, y queda la otra”, apunta el arqueólogo Jesús Román, director del proyecto de excavación financiado a través de la secretaría de Estado de Memoria Democrática del Gobierno de España. “Buscar en el pozo, a la izquierda”, indicaba “la gente mayor”, confirma el concejal de Memoria Democrática, Manuel Ortiz (Benacazón nos Une) del Ayuntamiento local, con alcaldía del Partido Popular.

El amasijo de huesos humanos dibuja una escena de terror que ejemplifica la matanza golpista: 50.000 civiles asesinados y 900 fosas comunes, según las cifras oficiales de la Junta de Andalucía que desveló elDiario.es Andalucía. Con una zona sin guerra como el triángulo de Cádiz, Huelva y Sevilla que suma más desaparecidos forzados que las dictaduras de Argentina y Chile juntas. Una matanza que cuenta más de 13.500 ejecutados en la provincia sevillana y un millar en la comarca del Aljarafe, donde está el municipio benacazonero, que fue ocupado el 24 de julio de 1936.

“Aquí –en Andalucía– hubo una represión especialmente brutal y se puede calificar de genocida si nos atenemos a la definición del diccionario”, explica a este periódico, a pie de fosa, el investigador José María García Márquez. El revoltijo de esqueletos “es una fotografía en directo de la matanza en el Aljarafe que no pueden hacer los historiadores, le corresponde hacerla a los arqueólogos que son los que tocan la historia con las manos”, manifiesta.

La suela del calzado, ¿una pista?

Varias decenas de personas, también familiares de víctimas, se agolpan junto a la valla que delimita el espacio de trabajo en una jornada de puertas a la que acude este medio. Las expresiones son de asombro ante el dantesco escenario. Hay quien no puede sostener las lágrimas. “Están tirados de cualquier forma, arrojados, con un grado de ensañamiento que recuerda a grupos que vimos en la fosa de Puerto Real”, en Cádiz, dice Jesús Román. Los cuerpos aparecen “en posiciones muy forzadas” y con “balística asociada” y otros “indicios de muerte violenta”.

Una de las suelas de calzado que pueden ser una pista sobre el grupo de mineros de Aznalcóllar.

¿Y qué nombres corresponden a esos huesos que afloran de la tierra? “Es un trabajo siempre inconcluso porque ahora quiénes son, de dónde, no hay documentación de ninguna clase que te auxilie para buscar algo, no hay más papeles, solo testimonios porque los testigos directos ya no existen”, cuestiona García Márquez. El Ayuntamiento de Benacazón “hace un llamamiento público a los posibles familiares” para “la toma de muestras de ADN” aunque la Junta de Andalucía reconoce el retraso en la identificación genética de las víctimas del franquismo, como contó este periódico.

“Dicen que traían gente de Aznalcóllar (Sevilla), pudiera ser un grupo de mineros”, enlaza el historiador. Y hay una posible pista: el calzado de los ejecutados. “El tema de las suelas nos marca un patrón que se repite en varios de los cuerpos, no en todos, que tienen el mismo modelo de calzado, con una suela de un grosor importante, el mismo dibujo… quizás correspondan a un uniforme, a una vestimenta de trabajo”, explica el arqueólogo.

“Todos son mis muertos”

“Asesinaron a mi abuelo y a su hijo, que estaba en las Juventudes Socialistas, y uno que mataron en la guerra que estaba con ese hombre”. Manuel Vega (83 años) acompaña sus palabras con el dedo índice, que señala la sepultura, digna, con honores, de “un falangista que intervino en los asaltos aquí en el pueblo”. “Pero mi tío no sé dónde está, seguramente en el río Ebro”, denuncia.

“A mí me parece que pueden estar ahí –Manuel mira la fosa abierta–, y la gente de Aznalcóllar”. “Para mí encontrarlos sería una satisfacción tan grandísima, yo no quiero venganza ni nada, que se sepa la verdad”, continúa. “Si usted supiera lo que mi abuela sufrió, que le mataron dos hijos y a su marido, y cuando los mismos criminales del pueblo pasaban a caballo por las calles a ella, cada vez que los oía, le daba una alferecía (convulsiones y pérdida del conocimiento), que eso una película se queda corta, lo que hemos sufrido y seguimos sufriendo”.

Manuel Vega (83 años), a pie de fosa común.

La búsqueda eternizada de las víctimas del fascismo español recorre aquí el mapa de la comarca aljarafeña, de Sanlúcar la Mayor a Santiponce, Valencina de la Concepción… “La tierra habla y los huesos de nuestros familiares cuentan el horror”, encarna Rogelia Beltrán, nieta de Rogelio Pérez, del Colectivo de Memoria Histórica de Gines. “Para mí todos son mis muertos, en el número 8 veo a mi abuelo, en el 9 a mi bisabuelo… son sentimientos encontrados, intentaron hacerlos desaparecer y no lo consiguieron y la verdad está ahí, en esos huesos”, narra.

“Buscadores de huesos”

“Nos llamaban despectivamente buscadores de huesos y sí, me siento muy orgullosa de ser una buscadora de huesos, no solo de los míos, los de todos”, enfatiza Rogelia. Un deber de Memoria que precisa la implicación de las instituciones públicas. “Hay el compromiso de atender todas las fosas de la provincia de Sevilla, que son muchas, y no solo exhumar, también hacer que la verdad, justicia y reparación tenga su equivalente en la sociedad y eso funciona desde una pedagogía social en Derechos Humanos que es urgente”, analiza el coordinador del Observatorio Provincial de la Memoria Democrática de la Diputación de Sevilla, Manuel Lay, coordinador provincial de Izquierda Unida.

“El Observatorio está para esto”, recalca, “en Sevilla tenemos para varios años de trabajos y esperemos que el resto de las instituciones sigan haciendo el suyo”. Una tarea que en el cementerio benacazonero revela un “amasijo de personas” y“una sensación de impunidad, de algo que ha estado oculto durante tantos años”, según Lay. “Yo me esperaba un cuerpo encima de otro, pero no de esa manera, tan violentamente”, coincide el concejal Manuel Ortiz, que destaca la implicación popular: “Me para la gente por la calle y me dicen que por fin lo estamos haciendo”. El Ayuntamiento incluso ha logrado, como paso previo a la labor arqueológica, “derribar un bloque de nichos” construido sobre las tumbas ilegales.

Rogelia Beltrán, familiar de desaparecidos forzados.

Las dos fosas de Benacazón presentan un perfil análogo, con “unos 3 metros de largo por 1,20 de ancho”, apunta Jesús Román. La densidad de víctimas en esos enterramientos describen “un volumen bastante importante” para sepulturas colectivas “de esas dimensiones”. “Es una constante que se repite en muchos pueblos de la comarca”, en palabras de José María García Márquez.

“Esta fosa, esa imagen”, continúa, “es el claro ejemplo de lo que supuso aquella represión pura y dura, física, de eliminación de personas” en una provincia sin guerra, batallas o ejércitos enfrentados y donde “los ejecutores eran los escopeteros, derechistas, franquistas, requetés y guardias civiles que tuvieron que hacer todo ese trabajo, una matanza muy bien organizada y con un resultado terrible”, describe el historiador. Y una realidad, la del genocidio franquista en el sur de España, “que contradice la visión, digámosla así, madrileña o catalana de la historia de la guerra civil, que son dos regiones donde vivían tres millones y medio de personas y hasta el día de la fecha tienen 6.910 casos documentados de asesinados por los franquistas, tienen menos que la provincia de Huelva, que tenían 350.000 habitantes, y la mitad que Sevilla”.

Los retrasos frustran la exhumación de víctimas del franquismo en Benaguasil

 https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20250723/10914430/retrasos-frustran-exhumacion-victimas-franquismo-benaguasil.html


Los familiares renunciaron a la ayuda de 84.000 euros la Diputación y un día después llegó la autorización


El proyecto para la localización, excavación e identificación de los cuerpos de 12 fusilados en la Guerra Civil y enterrados en el cementerio de Benaguasil no se acometerá tras un proceso administrativo tortuoso que ha enfrentado a sus impulsores y al Ayuntamiento de esta localidad de la comarca del Camp de Túria. Finalmente, la Asociación de Familiares de Víctimas del Franquismo de la Fosa Común del Cementerio de Benaguasil presentó el pasado 24 de junio un escrito en el registro general de la Diputación de Valencia por el que renunciaba a la subvención de 84.000 euros dada para financiar los trabajos.

La renuncia a la ayuda concedida por la Delegación de Memoria Democrática se produce después de una prórroga para intentar que los familiares lograran la autorización pertinente para realizar los trabajos. Sin embargo, el 30 de junio terminaba esta prorroga y, a la vista de la imposibilidad de acometer las exhumaciones, la asociación desistió.

El permiso llegó a solo cuatro días de caducar el plazo para ejecutar el proyecto

Justo un día después de la renuncia, el 25 de junio, el Ayuntamiento de Benaguasil concedió definitivamente los permisos para la ocupación temporal de los terrenos del cementerio señalados para llevar a cabo la localización y excavación reclamadas por los familiares. Una notificación que llegó a la asociación un día después –el día 26– cuando faltaban apenas cuatro (contando el fin de semana) para que expirara la ayuda. “Era imposible que en tan poco tiempo se pudieran llevar a cabo unos trabajos que habitualmente se realizan en un periodo de mes y medio, si no hay complicaciones”, explica Alejandro Calpe, codirector arqueológico de la asociación científica ArqueoAntro, que se iba a encargar ejecutar las actuaciones.

Desde esta entidad y desde la propia asociación de afectados consideran que el Ayuntamiento ha puesto todas las trabas para evitar que los trabajos pudieran llevarse a cabo dilatando las respuestas y los permisos a una petición que, recuerda Calpe, se empezó a tramitar en agosto del año pasado. 

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Hèctor Sanjuán
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De hecho, tal y como explicó La Vanguardia, los familiares incluso presentaron un escrito a la Fiscalía Provincial de Valencia en el que denunciaban que el Consistorio de Benaguasil estaba dilatando la concesión de la licencia. Un escrito en el que también se recordaba la negativa a autorizar la colocación de un monolito con los nombres de los fusilados, otra de las iniciativa de la entidad para homenajear a los 12 fusilados.

Una versión que contradice el alcalde, quien explica a este periódico que el permiso se dio cuando el Ayuntamiento recibió el visto bueno de la dirección general de Patrimonio –dependiente de la Conselleria de Educación y Cultura– a la que el municipio había pedido autorización administrativa expresa para los trabajos solicitados. Esta autorización, explica el alcalde Joaquín Segarra, no llegó hasta el 20 de junio al Ayuntamiento. “Y nosotros solo podemos autorizarlo después de recibir previamente la autorización de la conselleria”, esgrime el primer edil, que defiende que no es responsabilidad del Ayuntamiento que el proyecto no salga adelante. “No sé si podrían haber solicitado una ampliación de plazo, aunque pienso que de forma extraordinaria se podría plantear y creo que estaría suficientemente justificado”, señala Segarra.

La Diputación pide a los Ayuntamientos que no pongan trabas a la recuperación de la memoria histórica

Tras conocer lo sucedido, la vicepresidenta primera y delegada de Memoria Histórica de la Diputación, Natàlia Enguix (de Ens Uneix), lamentó lo sucedido y que “se haya tenido que renunciar a una ayuda tan importante (84.000 euros) por no conseguir los permisos municipales”. “Desde el área de Memoria Histórica pedimos a los municipios una mayor colaboración. Les pedimos más sensibilidad para los proyectos de memoria porque tienen relación con los derechos fundamentales, el derecho de toda víctima a tener un entierro digno y de las familias a saber dónde están sus familiares”. 

En este sentido, Enguix denuncia “la actitud de algunos alcaldes que están poniendo trabas a la recuperación de la memoria”. En este caso, el Consistorio de Benaguasil está presidido por el PP, con quien Ens Uneix gobierna la Diputación de Valencia. Una situación que no impide, como recalca la diputada provincial, que se hayan duplicado los presupuestos dedicados a exhumaciones, identificaciones y actividades relacionadas con la memoria.


En busca del mapa de fosas que ordenó Franco: los colectivos de memoria confían en que la nueva ley destape los secretos de la dictadura

 https://www.publico.es/politica/memoria-publica/busca-mapa-fosas-ordeno-franco-colectivos-memoria-confian-nueva-ley-destape-secretos-dictadura.html

Este martes, el Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de la futura Ley de Información Clasificada, que sanciona la desclasificación de los secretos del franquismo y la Transición.

Familiar de un represaliado durante un acto memorialista en demanda de exhumar la fosa de Monumento, en Sevilla.

Familiar de un represaliado durante un acto memorialista para demandar la exhumación de la fosa de Monumento, en Sevilla.María José López/EP

Madrid--Actualizado a


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Inés García Rábade

Redactora de Vivienda y Memoria Histórica.