dimecres, 16 de juliol del 2014

Justicia Transicional y Memoria Histórica. Alberto Pinzón Sánchez


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=187246


Justicia Transicional y Memoria Histórica



FOTO: El vicepresidente De la Calle explica la Justicia Transicional de Colombia. 
El ingenioso jurisconsulto antioqueño doctor Iván Orozco Abad, escribiendo en 2003 para el Kellogg Institut for International Studies, un “work paper” titulado “La Posguerra colombiana. Divagaciones sobre la Venganza, la Justicia y la Reconciliación”, el que para nuestra suerte aún está disponible en Internet (1) lanza al ciberespacio, entre otras, esta terrible, como él la llama, “divagación”:
(…) Se equivocan quienes creen que una guerra tan degradada y tan alejada del paradigma Inter-Estatal como la colombiana, es solo un asunto de cálculos racionales y estratégicos. La política puede todavía reclamar que es su cerebro, pero su musculo es el narcodinero y su corazón es el odio. Si las FARC fueron durante mucho tiempo una ideología en busca de odio, para encarnar, los paramilitares han sido sobre todo un odio visceral en busca de ideología para espiritualizarse”… (Página 10 op cit).
Charlé en 1991 con el doctor Iván Orozco, una vez pero largo rato, en el apartamento de la carrera cuarta de Bogotá, del común amigo antiqueño Alberto Arias y, me pareció un jurisconsulto, no solo hidalgo de Medellín, sino sobre todo Ingenioso, que hacía digresiones líquidas (para no llamarlas como él divagaciones) sobre la Historia, con mayúscula, de Colombia. Hoy 23 años después el currículo que da la “Kellogg” y sobre todo el párrafo que he citado, confirmo aún más aquella primera impresión de jurisconsulto que se ha sofisticado demasiado, pero que no ha podido dominar la sólida Historia de Colombia.
Un práctico de la guerra (aunque estudioso) como el mariscal prusiano von Clausewitz, decía que en la base de toda guerra subyace el sentimiento de hostilidad. Y un poco después el emperador Napoleón, completaba esta idea diciendo que las verdaderas guerras son las de Religión.
Reflexionando un poco sobre la afirmación del doctor Orozco, si creo que en el fondo del histórico conflicto social y armado de Colombia, tal y como lo estamos viendo actualmente; desde la masacre ejecutada por el ejército colombiano en las bananeras de Macondo en 1928, y siguiendo el caminito de sangre ( como el de la muerte anunciada del turco Nasar) por la monstruosa y todavía más degradada violencia política Liberal-Conservadora de las décadas del 40, con el nueve de abril del 48 incluido, del 50, y del 60, cuando aún no existía ninguna guerrilla comunista, o ni siquiera de inspiración marxista, además de los intereses económicos dominantes, si existe un odio profundo en la base de la perversa matazón entre nosotros los colombianos, pero no un odio entre las Farc y los Paramilitares como erróneamente lo presenta el doctor Orozco: Es algo más complejo. Más anticomunista.
Claro, que existió un odio anti-bolchevique invencible en las entretelas del corazón cristiano del general Carlos Cortés Vargas y que no era ningún sentimiento de “hostilidad” como el que menciona para las guerras el general von Clausewitz, cuando aquel fatídico 06 de diciembre de 1928, siguiendo órdenes del Presidente Abadía Méndez y del gerente de la “Yunai Fruit compani”, dio semejante bautismo de plomo y fuego a los nacientes obreros colombianos en la zona bananera de Macondo.
Claro que hay un odio profundo de creyentes contra el basilisco ateo y comunista, en los piadosos corazones de los sacristanes Ospina Pérez y Laureano Gómez, cuando como lo escribe el historiador estadounidense Osher Sofer, citando el extenso informe secreto de 35 páginas enviado el 18 de mayo 1948 a sus superiores, por el coronel Hausman agregado naval de los EEUU en la Embajada Bogotá; dieron inicio consiente a la violencia sectaria que condujo al 09 de Abril de 1948 y a su posterior generalización en una guerra civil de 10 años de duración; más bárbara, cruel, degradada, sádica, y más productiva en términos de victimas/Impunidad, que la que hoy desgarra nuestro ser en humanitarios lamentos.
Claro que hubo odio profundo anticomunista declarado, y no “hostilidad”, en los sensibles corazones del general Rojas Pinilla y del presidente León Valencia, cuando sin ningún empacho dieron orden de bombardear las regiones de Villarica y el Sur del Tolima, con fosforo blanco, metralla y con bacilos del Ántrax, siguiendo los planes internacionales de guerra fría del gobierno de los EEUU, para acabar con los comunistas las repúblicas independientes allí detectadas.
Y, así, podría seguir citando in extenso el “hilillo negro” del odio anti comunista dominante, que ha embargado a cada uno de los gobernantes de Colombia, quienes por 60 años, sostenidos irrestrictamente por el gobierno de los EEUU, han continuado, bombardeando, masacrando, torturando (como Turbay Ayala ), salvando la democracia maestro ( como Belisario), exterminando a la Unión Patriótica (Barco, Gaviria y Samper), produciendo victimas dentro del Pueblo trabajador Colombiano ( como las producidas por el plan Colombia de Pastrana, Uribe Vélez y Santos), hasta hoy, repito hasta hoy, unas veces directamente a través de sus Fuerzas Armadas Oficiales y otras, por aquellas Fuerzas Delegadas de la motosierra y las fosas de caimanes, hornos crematorios para desaparecer cuerpos, a quienes el doctor Abad les dice que anduvieron, quizás extraviados, “en busca de una ideología para espiritualizar su odio Visceral”.
Odio, también claro está, que produjo su imagen refleja en el espejo de la sociedad agredida y victimizada. ¡Nadie debe esperar que la nada origine nada!
Escriben los eruditos de la Justicia Transicional, la que hoy se presenta en Colombia como la panacea para concluir “jurídicamente” el conflicto armado ( no el conflicto social) y hacer una “transición” de lo armado a lo no armado y de la guerra a la paz ; que el Derecho Globalizado reconoce actualmente tres derechos dentro de ella: 1) el derecho a la Verdad ,2) el derecho a la Justicia y 3) el derecho a la reparación como mecanismos fundamentales de la reconciliación de las partes enfrentadas en un conflicto interno; con lo cual estamos de acuerdo.
Sin embargo, como decía J. E. Gaitán: Dudo de la rabulería de los colombianos. Ninguna lumbrera jurídica ni colombiana ni global, ha planteado el derecho que tienen las Gentes del Común, a la Memoria Histórica: No a la verdad jurídica a secas, en la que están interesados las morbosas secciones judiciales de los diarios oficiales; sino en que la “Gentecita del Común” tenga el derecho a conocer, acumular y sistematizar sus experiencias como víctimas de una “Democracia Genocida”, como la llamó acertadamente el sacerdote jesuita Javier Giraldo , y, sobre todo víctimas de un Estado (ojo) recubierto de Legalidad y Legitimidad internacional, el que ahora se quiere igualar por medio de la Justicia Transicional, con unos delincuentes por fuera de la “Ley de Leyes” de Colombia.
Una Memoria Histórica que les permita hacer el pretendido tránsito, o transición, de la antidemocracia a la verdadera Democracia, y que además, les permita llegar al Origen del conflicto, sus causas profundas y desde luego, a hacer visible el odio subyacente que este excreta.
Es allí a donde es imperativo llegar como si se tratara de un Psicoanálisis profundo que, saque a flote la parte escondida y necrosada del iceberg histórico; no para seguir retorciendo y cargando el “corazón” de los colombianos con culpas oscuras y subjetivas, talvez religiosas, sino para establecer responsabilidades reales y hacer la verdadera transición hacia las reformas profundas de todo tipo que están en el origen y en la base del histórico y tradicional conflicto social y armado de Colombia.
Esto, parece ser es lo que están pidiendo insistentemente las múltiples organizaciones de víctimas del conflicto interno colombiano, en los foros sobre víctimas y victimarios que se están desarrollando en Colombia, como insumos para continuar avanzando en el proceso de paz de la Habana.
NOTAS:

Lugo concede la placa de honor a Darío Rivas



CeAQUA

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Posted: 14 Jul 2014 03:13 PM PDT
Cruzó el Atlántico desde su Galicia natal a Argentina con solo 9 años. Cuando tenía 17, Darío Rivas se enteró por carta de que su padre, alcalde de Castro de Rei, había sido fusilado por los falangistas. Aunque se prometió no volver a España, viajó a Galicia con su mujer en varias ocasiones. En una de estas visitas se enteró por casualidad dónde estaba enterrado su padre. Fue entonces cuando empezó su lucha por desenterrar la verdad y juzgar a los culpables. En 2005 recuperó los restos de su padre. Desde 2010 da la batalla en Argentina por sentar en el banquillo a los autores de los crímenes del franquismo
Darío Rivas, hijo del exalcalde de Castro de Rei fusilado en octubre de 1936, se enteró por casualidad en 1994 dónde yacían los restos de su padre. En agosto de 2005, voluntarios de la Asociación de la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), grupo originario del Bierzo leonés promotor de las primeras exhumaciones del franquismo, abrieron la fosa donde había sido sepultado Severino Rivas. Desde entonces sus restos reposan en el panteón familiar de Loentia bajo el epitafio: Papá, descansa en paz, te lo pide tu hijo mimado. A sus 94 años, Darío Rivas, afincado en Buenos Aires, mantiene la lucha por la memoria de quienes “murieron sin justicia”.
Y lo hace desde Argentina, donde promovió hace ya cuatro años una querella para que la Justicia del país austral investigue los crímenes de la dictadura a los que España dio carpetazo. En reconocimiento a su labor a favor de los derechos humanos y de defensa de los represaliados y familiares de las víctimas del franquismo, la Diputación de Lugo le entregará la placa de honor de la provincia y le rendirá homenaje el próximo 31 de julio.
Lucha contra el olvido. La historia de Darío Rivas, residente en Argentina desde los nueve años, fue la que dio inicio al proceso judicial que al otro lado del Atlántico investiga los crímenes de la dictadura de Franco. La querella que promovió este gallego en Buenos Aires en abril de 2010, que ya suma más de 300 denuncias, señala al Estado español como responsable de los delitos cometidos entre 1936 y 1977. El pasado mes de mayo, la juez que lleva el caso, María Servini, viajó a España para interrogar a víctimas y familiares del franquismo que por su edad no podían desplazarse a Buenos Aires para declarar en el proceso.
Para Darío Rivas es una “vergüenza” que los “culpables” todavía no hayan sido juzgados y que el Gobierno español no busque a sus desaparecidos. “Es dejar vivo un antecedente de genocidio impune que van a pagar las generaciones futuras”, denuncia desde Buenos Aires.
Investigación
Tiene claro que todavía hoy hay “responsables” de estos “asesinatos” que deben sentarse en el banquillo para rendir cuentas a las familias por los más de 130.000 fusilados y los más de 30.000 niños desaparecidos. “Sé que hay muchos responsables de la masacre muertos, pero también hay muchos vivos que firmaban sentencia de muerte a garrote vil”, advierte.
La idea de promover una investigación sobre las desapariciones del franquismo le rondaba la cabeza desde el mismo día en que recuperó los restos de su padre, fusilado en un desnivel que desciende de la carretera de Lugo a la capilla de Cortapezas, en Portomarín.
Darío se despidió hasta en tres ocasiones de su padre. La primera fue en 1929. Su madre había muerto y su padre decidió enviarlo a la prometedora Argentina de entonces donde ya estaba una de sus hermanas y con los años irían cinco más. En 1936, Severino Rivas, campesino, fue elegido alcalde del Ayuntamiento de Castro de Rei. Pero no duró mucho en el cargo. A los cuatro meses estalló la Guerra Civil. Cuando Darío tenía 17 años recibió por carta en Buenos Aires la noticia de que su padre había sido asesinado por los falangistas tras pasar dos meses en la prisión de Lugo. Y la última ocasión en que se despidió de él fue en 2005, cuando un equipo de voluntarios de la ARMH exhumó sus restos, los primeros de una víctima gallega en la comunidad.
Fue en el año 1994 cuando, por casualidad, se enteró del lugar en el que yacían los restos de su padre. En un viaje a Galicia con su mujer entró en una tienda de regalos en Portomarín, localidad en la que sospechaba que habían fusilado a su padre. En teoría, los falangistas lo habían abandonado en un cementerio anegado por un embalse. Allí la dueña del establecimiento preguntó a Darío si era turista, él pensó que le quería cobrar los detalles más caros. “Si y no”, le dijo. Entonces le contó que residía en Buenos Aires pero era de Castro de Rei.
Buscando tema de conversación, la mujer le habló de dos hombres a los que habían matado los falangistas cuando ella era niña y que eran vecinos de la aldea de Darío. Le hizo mención a un gabán que vestía uno de ellos y los rumores que decían que era alguien importante. Casi sin aliento, Darío recordó el gabán que le había enviado a su padre su hermana desde Buenos Aires y pidió a la mujer más detalles de esa historia. “Quien la sabe bien es el carnicero”, le dijo. Darío inició la búsqueda que le llevó al lugar donde habían matado a su padre: la capilla de Cortapezas. Los restos de Severino Rivas, casi 70 años después, seguían allí, debajo de aquella tierra y de aquellas hierbas silvestres. En agosto de 2005, fueron exhumados sus restos. Desde entonces yacen en el panteón familiar.

Los crímenes franquistes en La Tiyera van denunciase nel Consuláu d’Arxentina en Madrid


CeAQUA

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Posted: 15 Jul 2014 10:20 AM PDT
Esti martes 15 de xunetu, por iniciativa de La Comuna d’Asturies, el grupu asturianu que forma parte de CeAQUA (Coordinadora estatal d’apoyu a la Querella Arxentina contra crímenes del franquismu), presentáronse nel pueblu de La Tiyera los casos que cuatro asturianos van llevar el xueves 17 de xunetu al consuláu d’Arxentina en Madrid. Van presentar denuncies por asesinatos, desapaiciones, encarcelamientos y tortures socedíos nos años de la Guerra Civil y posguerra contra xente d’esi pueblu. Los sos casos van entregase al cónsul pa que se remitan a la causa que la xueza María Servini de Cubría dirixe n’Arxentina pa investigar los crímenes del franquismu.
La Tiyera ye un pueblín a caballu ente la parroquia llangreana de Ciañu y la mierense de Santa Rosa, nel altu qu’estrema los dos conceyos. Dedicáu nes primeres décades del sieglu XX a la esplotación del carbón, yera un nucleu con muncha actividá sindical y política. Cuando’l frente d’Asturies cai, dalgunos de los sos vecinos échense al monte y la represión va cayer enriba d’ellos y de les sos families a manes de la Falanxe y la Guardia Civil. Con media docena de cases y una docena de families viviendo nelles, La Tiyera sufrió ente 1937 y 1941 una masacre auténtica: 15 vecinos resultaron muertos, otros siete pasaron peles prisiones y campos de concentración, y a otru desterráronlu.
En febreru de 1937, seis díes depués de la entrada en Xixón de les tropes franquistes, saquen de casa a Vicente Rodríguez Rodríguez y a Cecilio González pa llevalos al cuartel de la Guardia Civil en Santu Miano. Pel camín tortúrenlos hasta matalos y entiérrenlos en monte. Los sos familiares nun pudieron treslladar los cuerpos a un cementeriu hasta 1952.
IMG-20140715-WA0000        En marzu, el vecín Jesús Iglesias muerre na cárcel pola fame y les tortures. En La Tiyera el panorama nun yera meyor. Ellí instálase un cuartel onde actúen miembros de la Guardia Civil, del Exércitu, falanxistes, mercenarios de Marruecos… Lo que yera un espaciu d’actividaes cíviques conviértese nun escenariu de violencia y muerte. Namás queden les muyeres, los neños y los vieyos, porque los mozos echárense al monte o taben escondíos. N’avientu d’esi mesmu añu, prenden a dos fíos de Vicente, Antonio y Onofre Rodríguez Zapico, que taben fugaos. Son condenaos a muerte, anque la pena conmútase más tarde por 30 años de prisión.
En 1938, asesinen a balazos a otru hermanu, Vicente Rodríguez Zapico, que taba escondíu en casa d’una vecina, Carmen, a la que manden al campu de concentración d’Arnao, n’As Figueiras (Castripol). N’ochobre, otra vez nel altu de Santu Miano, maten a palos a Pilar Terente Fernández y a Amada Zapico Zapico, que tenía al home, Tomás Fernández Zapico, fugáu en monte. Pilar, viuda, tuviere que marchar de casa con cinco de los sos fíos porque-y la quemaren como represalia: el fíu mayor, Belarmino, de 17 años, echárese al monte pa nun tener que s’alistar nel Exércitu franquista. Los dos fíos pequeños d’Amada quedaron colos güelos. Naide pudo enterrar los cuerpos de Pilar y Amada porque los sos asesinos tiráronlos pela chimenea d’una mina.
La represión sigue contra les families de La Tiyera. En mayu de 1939 la Guardia Civil asesina en monte a Belarmino Fernández Terente, fíu de Pilar. Los otros cinco hermanos, ente los 16 y los 7 años, tuvieren que marchar de criaos a otros pueblos. En xunetu, condenen a muerte a Samuel Solís Fernández y fusílenlu nes paredes del cementeriu d’Uviéu.
IMG-20140715-WA0009N’abril de 1940 un grupu de la “brigadilla” asesina a Tomás Fernández Zapico, home d’Amada Zapico, y a Aladino García Fernández, que taben escondíos nuna casa cerca de La Tiyera. Quemen la casa y van pal pueblu, onde garren a dos muyeres que taben llavando y dan-yos una paliza. Son Benigna González Llaneza y Josefina Terente Zapico. Esta última tienen qu’internala nel Psiquiátricu y nunca se recuperó. Nesi mesmu mes, la Guardia Civil tamién mata a Silvino Iglesias Iglesias cuando taba escondíu con otros en Cardiñuezo (Ciañu). Mentanto, otru vecín de La Tiyera, Manuel González, muerre na cárcel d’El Dueso (Cantabria) por cuenta de la fame y los malos tratos. En xunu d’esi añu, un grupu de falanxistes asesina nuna casa de La Tiyera a César Rodríguez Zapico, fíu de Vicente y Josefina, y a Eliseo Argüelles Álvarez. Los cuerpos tuvieron na plaza del pueblu munchu tiempu, anque los sos familiares nun pudieron enterralos nin supieron ónde acabaron.
L’últimu casu d’esti rosariu de matances ye n’ochobre de 1941, cuando un grupu de falanxistes asesinen na so casa a golpes a Josefina Zapico Zapico, viuda de Vicente Rodríguez Rodríguez, que yá tuviere desterrada, viere morrer a dos fíos y que tenía a otros dos na cárcel.
Pero la represión tamién llegó a otros vecinos de La Tiyera en forma de prisión o destierru. A Gil González Zapico, otru de los fíos de Vicente y Josefina, desterráronlu. A Maximino, otru hermanu, mandáronlu pal campu de concentración d’As Figueiras, que yera’l métodu qu’usaba’l réxime franquista pa cortar l’ayuda que les families daben a los fugaos nel monte. Con él diben la so muyer Delfina Fernández Iglesias y les sos fíes más pequeñes, Predestina y Dorina.
Presenten les denuncies Maximino Rodríguez Fernández (nietu de Vicente y Josefina), Vicente Fernández Zapico (sobrín d’Amada y Tomás), y Joaquín y José Ramón Fernández García (nietos de Pilar y sobrinos de Belarmino).
Los crímenes franquistas en La Tiyera se denunciarán en el Consulado de Argentina en Madrid
IMG-20140715-WA0006Este martes 15 de julio, por iniciativa de La Comuna d’Asturies, el grupo asturiano que forma parte de CeAQUA (Coordinadora estatal de apoyo a la Querella Argentina contra crímenes del franquismo), se han presentado en el pueblo de La Tiyera los casos que cuatro asturianos llevarán el jueves 17 de julio al consulado de Argentina en Madrid. Presentarán denuncias por asesinatos, desapariciones, encarcelamientos y torturas acontecidos en los años de la Guerra Civil y posguerra contra gente de ese pueblo. Sus casos se entregarán al cónsul para que se remitan a la causa que la jueza María Servini de Cubría dirige en Argentina para investigar crímenes del franquismo.
La Tiyera es un pequeño pueblo a caballo entre la parroquia langreana de Ciañu y la mierense de Santa Rosa, en el alto que separa los dos concejos. Dedicado en las primeras décadas del siglo XX a la explotación del carbón, era un núcleo con mucha actividad sindical y política. Cuando el frente de Asturias cae, algunos de sus vecinos se fugan al monte y la represión caerá encima de ellos y de sus familias a manos de la Falange y la Guardia Civil. Con media docena de casas y una docena de familias viviendo en ellas, La Tiyera sufrió entre 1937 y 1941 una auténtica masacre: 15 vecinos resultaron muertos, otros siete pasaron por las prisiones y campos de concentración, y otro fue desterrado.
En febrero de 1937, seis días después de la entrada en Xixón de las tropas franquistas, sacan de casa a Vicente Rodríguez Rodríguez y a Cecilio González para llevarlos al cuartel de la Guardia Civil en Santu Miano. Por el camino los torturan hasta matarlos y los entierran en el monte. Sus familiares no pudieron trasladar sus cuerpos a un cementerio hasta 1952.
IMG-20140715-WA0001En marzo, el vecino Jesús Iglesias muere en la cárcel por el hambre y las torturas. En La Tiyera el panorama no era mejor. Allí se instala un cuartel donde actúan miembros de la Guardia Civil, del Ejército, falangistas, mercenarios de Marruecos… Lo que era un espacio de actividades cívicas se convierte en un escenario de violencia y muerte. Nada más quedan las mujeres, los niños y los viejos, porque los jóvenes habían huido al monte o estaban escondidos. En diciembre de ese mismo año, detienen a dos hijos de Vicente, Antonio y Onofre Rodríguez Zapico, que estaban fugados. Son condenados a muerte, aunque la pena se conmuta más tarde por 30 años de prisión.
En 1938, asesinan a balazos a otro hermano, Vicente Rodríguez Zapico, que estaba escondido en casa de una vecina, Carmen, a la que mandan al campo de concentración de Arnao, en As Figueiras (Castripol). En octubre, otra vez en el alto de Santu Miano, matan a palos a Pilar Terente Fernández y a Amada Zapico Zapico, que tenía a su marido, Tomás Fernández Zapico, fugado en el monte. Pilar, viuda, había tenido que abandonar su casa con cinco de sus hijos porque se la habían quemado como represalia: su hijo mayor, Belarmino, de 17 años, se había fugado al monte para no tener que alistarse en el Ejército franquista. Los dos hijos pequeños de Amada se quedaron con los abuelos. Nadie pudo enterrar los cuerpos de Pilar y Amada porque sus asesinos los tiraron por la chimenea de una mina.
La represión sigue contra las familias de La Tiyera. En mayo de 1939 la Guardia Civil asesina en el monte a Belarmino Fernández Terente, hijo de Pilar. Los otros cinco hermanos, entre los 16 y los 7 años, habían tenido que marcharse de criados a otros pueblos. En julio, condenan a muerte a Samuel Solís Fernández y lo fusilan en las paredes del cementerio de Uviéu.
IMG-20140715-WA0003En abril de 1940 un grupo de la “brigadilla” asesina a Tomás Fernández Zapico, marido de Amada Zapico, y a Aladino García Fernández, que estaban escondidos en una casa cerca de La Tiyera. Queman la casa y se dirigen al pueblo, donde cogen a dos mujeres que estaban lavando y les dan una paliza. Son Benigna González Llaneza y Josefina Terente Zapico. A esta última tienen que internarla en el Psiquiátrico y nunca se recuperó. En ese mismo mes, la Guardia Civil también mata a Silvino Iglesias Iglesias cuando estaba escondido con otros en Cardiñuezo (Ciañu). Entretanto, otro vecino de La Tiyera, Manuel González, muere en la cárcel de El Dueso (Cantabria) debido al hambre y los malos tratos. En junio de ese año, un grupo de falangistas asesina en una casa de La Tiyera a César Rodríguez Zapico, hijo de Vicente y Josefina, y a Eliseo Argüelles Álvarez. Los cuerpos estuvieron expuestos en la plaza del pueblo mucho tiempo, aunque sus familiares no pudieron enterrarlos ni supieron en dónde acabaron.
El último caso de este rosario de matanzas es en octubre de 1941, cuando un grupo de falangistas asesinan en su casa a golpes a Josefina Zapico Zapico, viuda de Vicente Rodríguez Rodríguez, que ya había estado desterrada, había visto morir a dos hijos y que tenía a otros dos en la cárcel.
IMG-20140715-WA0005Pero la represión también llegó a otros vecinos de La Tiyera en forma de prisión o destierro. A Gil González Zapico, otro de los hijos de Vicente y Josefina, lo desterraron. A Maximino, otro hermano, lo enviaron al campo de concentración de As Figueiras, que era el método que usaba el régimen franquista para cortar la ayuda que las familias daban a los “fugaos” en el monte. Con él iban su mujer Delfina Fernández Iglesias y su hijas más pequeñas, Predestina y Dorina.
Presentan las denuncias Maximino Rodríguez Fernández (nieto de Vicente y Josefina), Vicente Fernández Zapico (sobrino de Amada y Tomás), y Joaquín y José Ramón Fernández García (nietos de Pilar y sobrinos de Belarmino).

MAÑANA JUEVES ARMHEX organiza en BADAJOZ la CONFERENCIA-COLOQUIO: LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN ARROYO DE SAN SERVÁN Y LA RECUPERACIÓN DE LA FOSA DEL PARAJE "EL VALLE"



Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura

“MAÑANA JUEVES 17 de JULIO de 2014, la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), organiza  en BADAJOZ la CONFERENCIA-COLOQUIO: LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN ARROYO DE SAN SERVÁN Y LA RECUPERACIÓN DE LA FOSA DEL PARAJE "EL VALLE"

A CARGO DE
ANGEL OLMEDO ALONSO, Historiador y de SILVIA HERRERO CALLEJA, Arqueóloga.”.

La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), organiza la:

CONFERENCIA-COLOQUIO "LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN ARROYO DE SAN SERVÁN Y LA RECUPERACIÓN DE LA FOSA DEL PARAJE "EL VALLE"

Intervendrán en el acto:
Ángel Olmedo Alonso
Historiador
Vocal de la directiva de ARMHEX
Premio Arturo Barea 2009 de investigación histórica

Silvia Herrero Calleja
Arqueóloga
Directora de la intervención arqueológica del Proyecto de búsqueda y recuperación de los restos de las personas de Arroyo de San Serván, fusiladas en las fosas de ´El Valle´, llevado a cabo por ARMHEX entre 2012-2013.

JUEVES 17 de JULIO de 2014
20.30 horas
Patio de Columnas. Palacio Provincial
Calle Obispo San Juan de Ribera, 6 – 06002. BADAJOZ
ORGANIZA:
ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).





Se trata de devolver a la memoria colectiva a todos aquellos hombres y mujeres que fueron asesinados por soñar y defender un mundo más justo y que merecen un reconocimiento público de nuestra sociedad democrática, puesto que con sus vidas, aquellos desaparecidos, escribieron las primeras letras de nuestras libertades actuales.

Con ello la dignidad de todos ellos, nunca se borrará de la historia, objetivo, que sólo puede conseguirse con una enérgica defensa de la necesidad de fundamentar la convivencia democrática en la memoria, la verdad, la justicia y la reparación, no en el olvido de ese pasado.

Al mismo tiempo, queremos que sirva el acto como homenaje y reconocimiento social a quienes sufrieron este castigo por enfrentarse al fascismo, por permanecer fieles a la legalidad democrática de la II República y defender unos modelos sociales más libres y justos.

Queremos recordar que estas personas fueron detenidas ilegalmente, trasladadas por la fuerza, y “desaparecidas”, por lo que es una cuestión de Justicia y de respeto a los derechos humanos que sus restos descansen en un lugar digno y no en el que eligieron sus verdugos, lo que conseuimos en este caso con la ejecución del referido proyecto de localización y excavación de la fosa El Valle. No debemos sólo enterrar a los muertos dignamente, sino recuperar su memoria. Su dignidad y su tragedia deben formar parte de nuestra memoria. Es una exigencia de Justicia y de reparación de las víctimas que no admite demora en pleno siglo XXI, en un estado democrático y derecho.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX), localizó esta FOSA CON LOS RESTOS DE AL MENOS TRES CUERPOS DE ASESINADOS REPRESALIADOS POR LOS FRANQUISTAS, en un paraje próximo a localidad de ARROYO DE SAN SERVÁN (Badajoz), en el verano de 2012. En la citada zona, y en ejecución del proyecto realizado por la ARMHEX a instancia de varios familiares de las víctimas desaparecidas, dentro de las actividades de localización de desparecidos que esta asociación viene llevando a cabo desde hace doce años; se llevaron a cabo y realizado varios sondeos arqueológicos desde principios del mes de julio de 2012, por un equipo técnico científico compuesto de arqueólogos, antropologos y un historiador, en una finca de propiedad privada donde los testimonios orales ubicaban las fosas comunes en las que fueron enterrados los cuerpos de un grupo de personas, algunas de ellas procedentes de Arroyo de San Serván, fusiladas por los rebeldes franquistas una vez se hicieron con el control de la localidad en el mes de agosto de 1936, tras el golpe de estado que provocó la guerra civi. Estos sondeos dieron resultado positivo con la localización y excavación de al menos una fosa con los restos de tres personas. No en vano, en dicha finca un estudio geofísico previo, realizado con Fotografía Aérea Infrarroja, con orientación oblicua y en condiciones de luz determinadas, mediante globo cautivo de helio dotado de robótica y cámara digital infrarroja (IR), concluyó la existencia de una anomalía en una zona determinada de la parcela –que coincide con el lugar señalado por los testigos— que podría estar relacionada con la presencia de enterramientos clandestinos en el subsuelo (fosas).


Según los testimonios de diversos testigos y familiares de las víctimas, se conocía desde hace tiempo la existencia de una fosa común situada en un olivar relativamente cercano a Arroyo de San Serván. En dicha fosa se habrían inhumado los cuerpos de un grupo de personas, tras ser represaliados y asesinados por los rebeldes franquistas una vez se hicieron con el control de la localidad en el mes de agosto de 1936.


El principal testimonio que situó la fosa en este emplazamiento, y que fue testigo directo de los hechos, era D. Andrés Galán Viseda, hoy ya fallecido. Según afirmó, vio los cuerpos en el lugar señalado cuando volvía de realizar tareas agrícolas en una parcela cercana; señala un grupo personas fusiladas, entre los que reconoció algunos vecinos de Arroyo de San Serván.



***


Este ciclo de actos que hemos dado en llamar "EXTREMADURA, NO PIERDE LA MEMORIA", se compone además de la proyección de dos documentales los días 12 y 24, y de dos conferencias-coloquio el día 10 y el 17 de julio, de los que iremos dando cuenta más detalladamente a lo largo de los próximos días.

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ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).



Apartado de Correos nº 17
BADAJOZ. 06080. 

dissabte, 12 de juliol del 2014

El misterio del hombre que liberó París.

http://www.publico.es/politica/533393/el-misterio-del-hombre-que-libero-paris

El misterio del hombre que liberó París

12/07/2014 08:00

Portada del periódico francés 'Libération' que muestra una foto en la que se puede ver a la derecha al primer soldado del ejército francés que entró en París para liberar la ciudad en agosto de 1944.

Portada del periódico francés 'Libération' que muestra una foto en la que se puede ver a la derecha al primer soldado del ejército francés que entró en París para liberar la ciudad en agosto de 1944.

A. Alvarez
Ciudadana española en Francia
Desde el pasado 6 de junio, en el país de los franceses se ha comenzado a celebrar el 70 aniversario de todo: desembarco, liberación... Pero se les olvida algo.
El 25 de Agosto de 1944, el periódico francés Libération publicaba en su portada la foto del primer soldado de Leclerc que entraba en París. El titular decía que era americano y no daba su nombre. En Francia se conocen obra y milagros de cualquier combatiente de última hora que pasaba por allí y no ha transcendido cómo se llamaba el primer soldado del ejército francés que el 24 de agosto entró en París para liberar la ciudad. ¿No les parece raro?
Fíjense bien en la foto de esa portada. Está tomada la noche del 24 en el Ayuntamiento de París. En el centro, George Bidault, presidente del Consejo Nacional de Resistencia, y a su derecha nuestro hombre, quien el 26 de agosto abría el desfile de la Victoria por los Campos Elíseos. Desfile en el que De Gaulle legitimó su posición frente a los aliados que hasta ese momento se frotaban las manos esperando "administrar" Francia.
A este soldado, sus convicciones democráticas le guiaron allí donde reside el poder civil de la ciudadanía. El Ayuntamiento de París se convirtió en símbolo del pueblo soberano por cuya defensa estaba dispuesto a morir. La Prefectura también se había sublevado, pero a esa no la vota el pueblo.
Nuestro hombre lleva uniforme americano, pertenece al ejército francés, ha luchado con Leclerc en el norte de África, pasado por Inglaterra, desembarcado en Normandía y por si fuera poco, se trata de un republicano español. ¿Acaso se le levantó un monumento al europeo del año? No, Francia se limitó a echarle de la historia con minúscula, la que se amolda a las necesidades políticas del momento.
Vichy creó escuela y la "razón de Estado" que todo lo justifica siguió ganando adeptos en la posguerra. Siempre hay alguien que quiere decidir lo que el pueblo debe o no debe saber. Necesitamos la verdad si queremos construir libertades.
Franceses y españoles siempre han estado preparados para saber la verdad
Los ciudadanos franceses y españoles, por mucho que sus gobernantes se hayan empeñado en lo contrario, siempre han estado preparados para conocer la verdad, cualquier verdad, incluso el nombre de este hombre y el de tantos miles de republicanos españoles que lucharon y murieron con las Fuerzas de la Francia Libre. En el ejército, en la resistencia y en la guerrilla. No fueron los únicos extranjeros, pero sí los más numerosos con diferencia. Ellos continuaban una guerra contra el fascismo que había empezado en España en el 36. Libertad, igualdad y fraternidad. Bonitas palabras que no significan nada si no hacemos justicia a la memoria de los hombres que sí creyeron en ellas y abrazaron la causa de Francia y de Europa porque era la causa de la libertad.
Qué inocencia o qué grandeza hacer la guerra por ideales y no por conquistar y mantener imperios que aseguren la explotación de los recursos del otro. Si el objetivo hubiera sido acabar con el fascismo, los aliados hubieran entrado en Madrid junto al ejército de la República española. Europa nos ha recordado, con la utilización de la crisis dentro de los parámetros de la doctrina del shock y los resultados electorales del 25-M, que no se acabó con el fascismo, más bien se le permitió mantenerse en un discreto segundo plano, a la espera de tiempos mejores.
Setenta años de silencio son demasiados. El hombre de la foto, el primer soldado aliado que entró en París, se llamaba Amado Granell. Oficial del Ejército Republicano Español y voluntario del Ejército de la Francia Libre, llegó al Hotel de Ville el 24 de agosto de 1944, tras ocho años de lucha contra el fascismo.
Granell no entró solo, le seguían sus hombres de La Nueve, la legendaria 9ª compañía del III Batallón de Marcha del Tchad, de la 2ª División Blindada (2ªDB), conocida como División Leclerc. Aunque había republicanos españoles en todo el ejército de la Francia Libre, La Nueve era conocida por su nombre en español, idioma oficial de la compañía. Dirigida por el Capitán Dronne y el Teniente Amado Granell, estaba compuesta por 160 soldados, de los que 146 eran españoles, ex combatientes del ejército republicano español. Habían empezado su lucha contra el fascismo de Hitler, Mussolini, Franco y Salazar en 1936, cuando la mayoría de ellos no contaba ni 20 años.
Con el Pacto de Múnich, Europa abandonaba a la República española, pero los republicanos españoles no abandonaron nunca ni sus ideales ni a Europa. Pagaban así una deuda de honor contraída con los Brigadistas Internacionales.
Los soldados eran héroes con un fuerte sentido de justicia y solidaridad
Granell y Dronne siguieron recorridos distintos y Granell llegó al ayuntamiento a las 21:20 horas después de cruzar el Sena. Hitler había dado la orden de destruir la ciudad y las Fuerzas del Interior (FFI) no aguantaban más. No había tiempo para comprobar si el puente estaba o no minado, Granell lo verificó sobre la marcha. Cruzando solo, al volante de su vehículo en un ejemplo de las muchas acciones casi suicidas que realizaban estos míticos soldados. Estaban hechos de otra pasta, héroes forzados por las circunstancias, con un fuerte sentido de justicia y solidaridad. Granell es el primer oficial del ejército francés que llega al ayuntamiento y es recibido por el Consejo Nacional de Resistencia que ocupa el palacio. En ese momento le toman la foto junto a G. Bidault.
Los half-tracks, vehículos blindados semiorugas de La Nueve, toman posiciones en la plaza del ayuntamiento y esperan acontecimientos. Llevan en el frente nombres como Gernika, Madrid, Don Quijote, Guadalajara, Teruel o España cañí. El Capitán Dronne llega más tarde con los tres tanques de la 501ª llamados Montmirail, Champaubert y Romilly, que curiosamente sí han pasado a la historia.
Suenan las campanas de Notre Damme y le siguen las de todo París. La radio entrevista a esos hombres y al exilio español ya no le cabe duda de que Madrid será la siguiente.
La Nueve era la compañía de choque de la 2ªDB de Leclerc. Siempre los primeros, siempre adelante, sin retroceder jamás. Desde Normandía hasta Berchtesgaden, el nido de las águilas de Hitler. De los 146 iniciales sólo llegaron 16. El General Leclerc conocía muy bien a estos hombres, por eso les confió París. Eran antimilitaristas e incluso pacifistas, pero estupendos soldados. Su iniciativa e independencia a la hora de hacer la guerra encajaba perfectamente con el espíritu indómito de Leclerc. Como él, no aceptaban órdenes estúpidas, necesitaban entender el objetivo y la razón de las mismas. Y sólo respetaban a los mandos que daban ejemplo en el combate y a los franceses libres de primera hora.
Los republicanos españoles salieron de España perseguidos por el ejército de Franco en el 39. Fueron internados como indeseables en los vergonzosos campos de concentración franceses. Al trasladarse la guerra a Europa, se ofrecieron como voluntarios para luchar bajo bandera española, pero sólo se les dio la opción de la Legión o la vuelta a España a una muerte segura. Algunos llevaban con Leclerc desde el principio, habían asistido al juramento de Koufra y participado en la epopeya del desierto desde el Tchad hasta la Cirenaica. Otros habían luchado desde Noruega a Bir Hakeim con la Legión. Muchos se unieron en cuanto pudieron desertar del ejército al servicio de Vichy tras el armisticio. No faltaban los que iban escapando de los campos de concentración franceses en el norte de África. Verdaderos centros de exterminio cuyos mandos fueron juzgados y algunos fusilados.
En la liberación de París, La Nueve participó en diversos combates y lo hizo junto a los cuatro mil compañeros españoles del exilio que estaban en la Resistencia y la guerrilla de la ciudad. La Nueve ocupa la posición de honor durante el desfile de la Liberación. El día 26, los half-tracks con nombres españoles y banderas de la República española escoltan a De Gaulle y al Consejo de las Fuerzas del Interior y reciben la aclamación y el cariño del pueblo francés. Los españoles ven más cerca el día en que los aliados les ayuden a entrar y liberar Madrid. Pero los aliados tienen otros planes y mantienen a Franco.
Granell vivió entregado a liberar a España del fascismo 
Amado Granell sobrevivió a la guerra, recibió la Legión de Honor de manos de Leclerc y pasó el resto de su vida entregado a la causa de liberar pacíficamente a España del fascismo. No lo consiguió.
El 25 de agosto, 70 aniversario de la liberación de París, el presidente Hollande, que dice que "para que todo cambie no hay que borrar nada", tiene la ocasión histórica de honrar la memoria de los luchadores por la libertad que parecen haber sido "borrados" de la historia de Francia. La Europa que ayudaron a liberar tiene una deuda de honor con los republicanos españoles.
El fin de semana del 24 de agosto, París tiene que ser una fiesta. Sin subvenciones ni ayudas se ha creado una asociación que ha organizado charlas, coloquios, teatro y una manifestación festiva por el recorrido de La Nueve. Estamos todos invitados.
Más información sobre actos en París en www.24-aout-1944.org

dimarts, 8 de juliol del 2014

Paco Marín es escuchado por la Jueza argentina


Posted: 07 Jul 2014 03:10 AM PDT
Video recopilatorio con imágenes de las declaraciones en Sevilla, Carmona y Marchena, para que estos momentos no se pierdan en la historia y quede constancia de que ell@s, a su eda,d quisieron aportar su testimonio para ayudar a alcanzar la verdad, la justicia y la reparación.

Una anciana narra a una juez cómo su padre fue quemado vivo en Manacor durante la guerra

http://politica.elpais.com/politica/2014/07/07/actualidad/1404733201_314884.html


Lágrimas del 36 en los juzgados de Palma

Una anciana narra a una juez cómo su padre fue quemado vivo en Manacor durante la guerra

Excavación de una fosa común en el cementerio viejo de Sant Joan. / J. QUETGLAS (MEMORIA HISTÓRICA)
La emoción traspasó los límites de la contención habitual entre el personal de los juzgados de Palma al revivir hechos dramáticos de 1936,ejecutados por los golpistas de Franco. Las lágrimas mojaron los ojos de quienes estaban a ambos lados del estrado mientras una víctima del franquismo Bel Antich, de 83 años, narró el asesinato de su padre. El edil republicano Llorenç Antich, tiroteado en las piernas y después quemado vivo. Su cuerpo nunca fue identificado y se ignora donde fue enterrado.
Bel era una niña de cinco años y recordó el drama y la represión que amargaron toda la vida de su familia en Algaida. Explicó que su padre le dijo, al ser conducido, “voy a comprarte un vestido“. Y jamás retornó. La juez Piedad Marín le tomó testimonio, por delegación, gracias a la comisión rogatoria internacional librada por la juez Maria Servini que instruye la llamada querella argentina de las víctimas del franquismo.
Quienes acompañaron a Bel dijeron que durante su relato y los detalles del crimen y la angustia y tristeza materna todos lloraron dentro del juzgado. La juez no lo negó al salir al pasillo mientras la testigo era jaleada por 40 jóvenes de la marea verde de la enseñanza que fueron juzgados por ocupar, en 2013, la sede de la consejería de Educación. Bel Antich se atrevió a alzar el puño solidario.
Al tiempo que con Bel, otros descendientes de víctimas, niños huérfanos de la guerra, han ejercido la acción penal en Argentina. En el juzgado de Manacor declararon Francisca Mas, de 87 años, por el asesinato de su padre el edil de Montuiri, Joan Mas i Verd y, también, Catalina Moyá, de 80 años, por la ejecución de su progenitor, Baltasar Moyá, ambos fusilados eran activistas republicanos.
Entre los miembros de la asociación de la Memoria Histórica de Mallorca y del 36 se han vivido semanas de gran carga emocional por acontecimientos de calado simbólico. Hasta una isla las olas de las noticias y los efectos de los hechos históricos llegaron siempre con retraso, por la distancia y el mar. Ahora, en la edad de Internet y la noticia global instantánea, aun hay ecos de lejanía.
Más tarde que en el resto de España se ha excavado la primera fosa común de fusilados de 1936. En el cementerio viejo de Sant Joan se hallaron, el 20 de junio, los restos de tres agricultores republicanos del pueblo Maria ligados a UGT, Joan Gual, Jaume Gual y Miquel Salom, que fueron “paseados“, tiroteados, lanzados a un pozo rural y enterrados en el anonimato en un pueblo vecino.