dimarts, 28 d’octubre del 2025

“Mi padre pasó cinco años en Mauthausen”: el Gobierno homenajea en Córdoba a 23 andaluces deportados a los campos nazis

 https://www.diariocordoba.com/cordoba-ciudad/2025/10/25/padre-paso-cinco-anos-mauthausen-123016568.html

La mayoría de ellos huyeron del franquismo hacia Francia, donde participaron en la Segunda Guerra Mundial y, tras se capturados, enviados al horror más absoluto.


Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

“Mi padre pasó cinco años en Mauthausen y sobrevivió. Le quedaron secuelas para toda la vida.” “Mi abuelo era campesino. Estuvo dos años a un campo de exterminio y, cuando ya no pudo más, fue asesinado.“Hoy le devuelven la patria a mi tío. Me emociona, sobre todo por mi madre, que murió sin saber exactamente qué pasó.” Son testimonios de algunos de los familiares de los 23 andaluces deportados a los campos de concentración nazis que han sido homenajeados este sábado en Córdoba. El acto, el primero de este tipo celebrado en Andalucía, ha rendido tributo a aquellos hombres que lucharon por la libertad, primero en España y luego en Europa, y que, tras la derrota republicana, conocieron el horror en su forma más extrema.

La mayoría eran campesinos, obreros o mecánicos que huyeron a Francia del terror que empezaba a apoderarse de sus pueblos. En tierras francesas continuaron la lucha por la democracia y participaron en frentes clave como la Línea Maginot. Muchos fueron capturados por nazis o colaboracionistas y, tras acuerdos con la dictadura franquista, enviados en vagones de ganado al epicentro del horror: los campos de exterminio. Allí trabajaron hasta el límite de sus fuerzas. Cuando ya no podían más, eran trasladados al campo auxiliar de Gusen, donde eran gaseados o fusilados.

Olvidados y considerados apátridas

El franquismo los catalogó como apátridas y trató de borrar sus nombres de la historia. “¿Cómo voy a olvidarme de todas las derrotas, de tantos humillados, de las familias rotas?”, recitaba uno de los versos de Víctor Manuel recordado durante el acto.

El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, subrayó que todos los deportados “fueron víctimas y patriotas”, y que este homenaje demuestra que “su lucha por la libertad y la democracia no fue en vano”. La subdelegada del Gobierno, Ana López, calificó el reconocimiento de “merecidísimo” y destacó el esfuerzo de las familias por mantener viva su memoria.

Homenaje a andaluces deportados a los campos nazis.

Homenaje a andaluces deportados a los campos nazis. / Manuel Murillo

También intervino Cristina García, presidenta de la asociación Triángulo Azul, clave en la reconstrucción de las historias de los asesinados. Recordó que aquellos hombres “fueron maltratados, humillados y vejados antes de morir” y reivindicó la memoria frente “a una dictadura que quiso borrarlos de la historia de este país”.

Testimonios

Entre los homenajeados se encuentra José Ramírez, sobrino de Manuel Ramírez, campesino republicano que tuvo que huir a Francia, donde combatió en la Línea Maginot. Fue capturado por los nazis y deportado junto a 25.000 personas a Mauthausen, donde murió tras un año de cautiverio. “Hoy se hace justicia”, afirma su sobrino, quien lamenta que “estos actos deberían haberse hecho hace 40 años”.

Juan Manuel Maqueda no puede evitar emocionarse al hablar de su abuelo, Pedro Nolasco, un belmezano de ideas socialistas que huyó a Francia y colaboró con la resistencia gracias a sus conocimientos de mecánica adquiridos en las minas cordobesas. Fue capturado y trasladado a un campo de concentración cerca de Angulema. Tras la reunión de Franco y Hitler en Hendaya, fue deportado a Mauthausen en un tren donde “viajaron tres días, hacinados, sin comida ni agua”. Allí fue asesinado en uno de los crematorios. “Dedico este homenaje a mi madre —dice Juan Manuel—. Ella murió sabiendo lo que pasó, pero a mi abuela nunca se lo dijimos”.

Desde Francia llegó Claude Herzog, cuyo padre, nacido en La Carlota, fue también prisionero en Mauthausen durante cuatro años. Tras su liberación, se instaló en Toulouse con la esperanza de “volver a coger las armas y recuperar la democracia en España”. “Mi padre apenas hablaba de aquello”, cuenta. “Solo recuerdo que nunca se enfadaba con nadie. Era tranquilo, como si aún tuviera miedo”.

También sobrevivió el tío abuelo de Cristina, que prefiere no dar su nombre. Huyó de una Málaga sitiada y, tras pasar por tres campos en Francia, se alistó en la 34.ª División, combatiendo en la Línea Maginot. Capturado por los alemanes, fue enviado a Mauthausen, donde trabajó cinco años en fábricas de munición. Tras pasar diecisiete días en Gusen, fue liberado por tropas estadounidenses. “Siempre recordaba que los alemanes decían que, si pesabas más de 30 kilos, estabas apto para trabajar”, relata su sobrina. “Le quedaron muchas secuelas físicas y psicológicas”.

El acto concluyó con las palabras de Francisca Gálvez, en representación de las víctimas, quien agradeció a las instituciones y a la asociación Triángulo Azul. “Es un día que llega tarde —reconoció—, pero que acogemos con orgullo y emoción. Este reconocimiento es también para los hermanos, niños, mujeres y familiares que murieron de pena sin saber qué pasó”.

“Con este acto —añadió— los represaliados no recuperan su dignidad, porque nunca la perdieron. Quien la recupera hoy es España”. Porque como reza una canción sobre la Guerra Civil: "Ay, que desencanto, si el cantar que yo canto lo borra el viento".

Otros 62 restos de represaliados ya descansan en el columbario civil del cementerio de Castellón

 https://castellonaldia.elmundo.es/castellon/otros-62-restos-de-represaliados-ya-descansan-en-el-columbario-civil-cementerio-castellon-EC25056345


Corresponden a víctimas del franquismo exhumadas en 2022 que aún estaban en los laboratorios de Madrid y Valencia. Sigue pendiente el traslado de 280 más al cementerio
sábado, 25 octubre 2025 - 10:00

Con las miras puestas en el 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos, en el que el cementerio de San José no sólo recibirá a los familiares de los difuntos que allí descansan, sino también a las familias de las víctimas del franquismo que fueron exhumadas de la fosa común del camposanto municipal de Castellón, el Grup per la Recerca de la Memòria Històrica (GRMH) pone en valor la reciente llegada de los restos de otros 62 represaliados fusilados.

Se trata de restos humanos que fueron exhumados en la campaña de 2022 y que todavía permanecían en los laboratorios de Madrid y de Castellón, donde se intentó su identificación, tal y como ha explicado Juan Luis Porcar a EL MUNDO.

En este caso, los restos óseos «no están identificados», ha puntualizado el profesor y miembro de la agrupación castellonense volcada en la búsqueda de desaparecidos y represaliados de la Guerra Civil y la Dictadura de Franco y en asesorar a los familiares de las víctimas. Así, han llegado a la capital de La Plana este mismo mes de octubre para descansar en 62 nichos del columbario construido en el cementerio civil de San José, donde el próximo día de Tots Sant tendrá lugar un homenaje civil.

Porcar ha explicado que «no eran los últimos restos» pendientes de recibir en Castellón. «Ahora descansan ya los cuerpos exhumados en las sucesivas campañas de exhumación desarrolladas entre 2018 y 2022, pero quedan pendientes de traer los restos localizados en 2023 y en la última, en septiembre de 2024, por lo que es necesario que el Ayuntamiento siga ampliado el número de columbarios». Se trata de 280 víctimas más a las que ubicar en un espacio digno.

Hasta la fecha son 246 los restos humanos reubicados en el cuadro civil del cementerio de San José y 296 los nichos, por lo que solo queda medio centenar libre. Por ello Porcar incide en la importancia de que el Gobierno bipartito de PP y Vox siga ampliando el espacio, después de haber construido las últimas 112 casillas tras el compromiso que adquirió en 2023, a instancias de Compromís.

Son necesarios, pues, 230 compartimentos más para acabar de acoger a los últimos fusilados que fueron localizados en la fosa común de San José, «totalmente clausurada ya en la campaña de 2024», en esta estructura funeraria civil, según ha destacado Maribel Peris, la presidenta del GRMH.

El primo que enterró a Ángel Mora, el hermano exiliado y otros familiares, en el 78 sobre la tumba.

«Después de saludarles les comunico, mucho lo siento, que su hijo Ángel murió el día 2 de agosto en el frente defendiendo lo que un buen español [...]...

Para Peris, el compromiso del Gobierno local de seguir habilitando nichos a medida que se trasladen restos a Castellón en un espacio digno «es un tema humanitario». Por ello ha agradecido junto a la construcción de los nuevos columbarios por parte de la empresa mixta Nou Cementeri de Castelló, la adecuación del espacio de memoria, con el relleno y nivelado de la superficie de las antiguas fosas, la reconstrucción de la pasarela de entrada y la colocación de un olivo conmemorativo. Auténtico símbolo de paz.

Desde Compromís recuerdan que «Castelló fue el primer ayuntamiento del Estado que en 2018 destinó fondos propios a las exhumaciones de víctimas de la represión franquista, a las que posteriormente se sumaron la Diputación y la Generalitat Valenciana», con la concejal de la coalición valencianista Verònica Ruiz al frente.

La Barranca promueve el estreno de “El ADN de la Memoria” en Logroño

 




dilluns, 27 d’octubre del 2025

La antigua cárcel franquista de Carabanchel, declarada por el Gobierno Lugar de Memoria Democrática

 https://www.eldiario.es/madrid/somos/antigua-carcel-franquista-carabanchel-declarada-gobierno-lugar-memoria-democratica_1_12711254.html


Presos sociales en lucha en 'la batalla de Carabanchel'.

Somos Madrid / Europa Press

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El Gobierno ha declarado como Lugar de Memoria Democrática la antigua prisión provincial de hombres de Madrid, popularmente conocida como la Cárcel de Carabanchel, que fue construida mediante el trabajo forzoso de un millar de presos republicanos y se convirtió en un “símbolo del terror de Estado” durante la dictadura de Francisco Franco. Así lo recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicado este viernes.

La decisión se suma así a la declaración como Lugar de Memoria Democrática en los días precedentes de la Real Casa de Correos, que fue sede de la Dirección General de Seguridad (DGS), y de la tapia de fusilamiento del cementerio del este de Madrid, donde la dictadura asesinó a casi 3.000 personas después del fin de la Guerra Civil en 1939. Según explica la declaración, la prisión provincial de hombres de Madrid fue construida por el régimen franquista para sustituir a la antigua Cárcel Modelo de Madrid, destruida durante la Guerra Civil. Esta nueva prisión fue levantada entre 1940 y 1944 mediante el trabajo forzoso de un millar de presos republicanos, convirtiéndose así en un emblema del “sistema represivo” de la dictadura.

Tenían un diseño panóptico, con seis galerías radiales bajo una gran cúpula de hormigón de 32 metros de diámetro, que permitía “la vigilancia total” y materializaba “la lógica del control absoluto sobre los cuerpos y las conciencias”, reflejando “la mentalidad autoritaria del régimen”. El centro incluía la Escuela de Estudios Penitenciarios, el Hospital General Penitenciario, un Reformatorio de Jóvenes, un Hospital Psiquiátrico y un departamento femenino. Aunque concebida para mil internos, desde su inauguración el 22 de junio de 1944, la prisión sufrió una masificación crónica, albergando miles de presos en condiciones infrahumanas: celdas diminutas, sin calefacción ni higiene, agua escasa, duchas semanales, comida deficiente y frecuentes abusos por parte de los funcionarios.

La cárcel de Carabanchel fue, además, centro de aplicación de la pena capital y símbolo del terror de Estado. Entre 1944 y 1975 se documentaron más de doscientas ejecuciones. Entre las víctimas destacan Francisco Granado y Joaquín Delgado (1963), anarquistas ejecutados a garrote vil; Julián Grimau, dirigente comunista; y los militantes del FRAP José Humberto Baena, José Luis Sánchez-Bravo y Ramón García Sanz, fusilados el 27 de septiembre de 1975, en las últimas ejecuciones del franquismo.

La cárcel albergó también a numerosas figuras de la resistencia, el sindicalismo y la cultura española, según detalla el BOE, como Marcelino Camacho, Nicolás Sartorius, Miguel Boyer, Enrique Múgica, Fernando Savater, Marcos Ana, Ramón Tamames, Miguel Gila, Nicolás Redondo, Fernando Arrabal o Eduardo Saborido, entre otros. Durante la Transición democrática, Carabanchel se convirtió en epicentro de las revueltas de la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL), que exigía amnistía, derechos básicos y la reforma del sistema penitenciario. Aquellos movimientos evidenciaron “la continuidad del autoritarismo” en las cárceles españolas y culminaron con tragedias como el asesinato del joven anarquista Agustín Rueda Sierra, torturado hasta la muerte por funcionarios en 1978.

Por sus celdas pasaron miles de hombres y mujeres “perseguidos por su ideología, actividad sindical, orientación sexual o pobreza”, haciendo de la cárcel “un microcosmos de la sociedad española bajo la dictadura”, un espacio donde convivían “represión, adoctrinamiento y resistencia”. “El valor simbólico de Carabanchel reside en esa diversidad de experiencias: republicanos, comunistas, socialistas, anarquistas, nacionalistas, intelectuales, artistas y personas homosexuales castigadas por la Ley de Peligrosidad Social, todos ellos víctimas del mismo aparato de control político y moral”, prosigue la norma aprobada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.

Enfoque conmemorativo y didáctico al lugar

Hoy apenas permanecen algunos vestigios materiales del antiguo complejo: el pórtico de entrada, un tramo de muro exterior, el antiguo hospital penitenciario (actual Centro de Internamiento de Extranjeros, CIE) y restos subterráneos de celdas y galerías, por lo las actuaciones que se desarrollen con esta declaración no se dirigen a su uso original. En cambio, se garantizará la preservación y promoción de la memoria del lugar, en reconocimiento a su significado en la historia reciente de Madrid y de España, que se materializa en los vestigios subsistentes, todos ellos situados en la avenida de los Poblados del barrio madrileño de Carabanchel, como el pórtico de la puerta de ingreso, un tramo de muro exterior y el antiguo hospital penitenciario. Además, con una finalidad conmemorativa, didáctica y reparadora, el Estado promoverá la instalación de placas, paneles o distintivo memorial interpretativo, así como la señalización de punto de reconocimiento de las víctimas de violaciones de los Derechos Humanos allí perpetradas.

El Ministerio de Memoria Democrática, dirigido por Ángel Víctor Torres, promoverá también en el espacio físico de la antigua cárcel un centro memorial dedicado al conocimiento y la divulgación, con perspectiva de memoria democrática, de la represión franquista y de los derechos humanos, preservando el recuerdo del carácter penitenciario del inmueble y las condiciones y circunstancias padecidas por las personas allí represaliadas. También se impulsará la implantación de recursos audiovisuales y digitales explicativos en el portal web de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que albergará una ficha con fotografías y audiovisuales y procurará la creación de un archivo digital que recoja todo documento o testimonio relacionado con la cárcel.

Celebración con reproches por parte de las entidades promotoras

Desde la Plataforma por un Centro de Memoria de la Cárcel de Carabanchel, integrada tanto por expresos políticos como por asociaciones vecinales del distrito, celebran que “la declaración recoge las alegaciones más importantes, que se habían presentado por decenas, ante el acuerdo de incoación inicial publicado hace un año”. Entre ellas está “el reconocimiento, como vestigios materiales que aún se conservan de la antigua cárcel, del antiguo hospital penitenciario y los restos subterráneos de celdas y galerías”.  

No obstante, sus buenas palabras tienen matices: “Echamos en falta que la declaración no señale con claridad que el Lugar de Memoria abarca la totalidad de los terrenos en su día ocupados por la cárcel, así como que los restos subterráneos de celdas y galerías no sean objeto de las medidas de Protección y difusión del apartado cuarto”. Y añaden: “Queremos dejar bien claro que esta declaración es sólo un primer paso en el reconocimiento de la relevancia histórica y memorial de este lugar, y exigimos, una vez más, la creación de un verdadero Centro de Memoria de dicha cárcel en el solar que la albergó, en un espacio físico que sirva de recuerdo y documentación de lo que allí pasó y no debe volver a suceder”.

“Por último reclamamos el cierre del CIE de Aluche, por considerar que este uso es incompatible con la memoria del antiguo hospital penitenciario de la cárcel (lugar donde se alberga), y que la declaración de Lugar de Memoria recoge. El CIE no deja de ser una cárcel donde se priva de libertad a unas personas que no han cometido delito alguno, tan solo una falta administrativa; es decir, una prisión tan injusta como la histórica”, sentencian en un comunicado trasladado a los medios de comunicación.

Reapertura del Puente de Cheste como Puente de la Memoria

 


Reapertura del Puente de Cheste como Puente de la Memoria

Un nuevo símbolo de unión y recuerdo en Cheste

El municipio valenciano de Cheste ha sido testigo de un emotivo evento que une tradición, historia y renovación: la reapertura del antiguo puente que cruza el canal de riego cerca de la estación del AVE. Rebautizado como “Puente de la Memoria”, esta infraestructura recupera su esencia original con un nuevo significado, gracias a los esfuerzos de la comunidad local y del Consistorio.

Una rehabilitación con historia

Durante décadas, el puente de Cheste sirvió como paso fundamental entre las dos márgenes del canal de riego. Tras haber sido demolido en 2011 por motivos de seguridad, el municipio ha emprendido un proyecto de rehabilitación que va más allá de lo estructural: se trata de una iniciativa social, cultural y emocional.

Ahora, reconstruido con materiales modernos pero respetando su diseño original, el puente se transforma en un lugar de memoria democrática y homenaje a los represaliados del franquismo y a las víctimas de la represión política durante la Guerra Civil y la dictadura.

Un proyecto impulsado por la ciudadanía

La reapertura del puente ha sido posible gracias al impulso de diferentes colectivos civiles, asociaciones culturales y vecinos que reclamaban la recuperación de este espacio. La iniciativa fue apoyada institucionalmente por el Ayuntamiento de Cheste, que lideró las obras de reconstrucción e integración paisajística del nuevo puente.

  • Diseño respetuoso con el modelo original
  • Accesibilidad universal para peatones y bicicletas
  • Señalética conmemorativa y elementos informativos sobre su valor histórico

La reinauguración del Puente de la Memoria no solo supone la conexión física de dos zonas del municipio, sino que representa una reconexión con la memoria colectiva de la localidad.

Un nombre que honra el pasado

El cambio de nombre del puente no es casual. Denominarlo “Puente de la Memoria” obedece a una necesidad de reconocer la historia silenciada de decenas de ciudadanos que sufrieron represalias políticas en el siglo XX. El nuevo nombre fue consensuado por parte de las instituciones locales y los representantes de las asociaciones memorialistas de la zona.

Gracias a esta designación, el puente se convierte simbólicamente en un espacio para:

  • Rendir homenaje a las víctimas del franquismo y la Guerra Civil
  • Fomentar la reflexión sobre los valores democráticos
  • Preservar el patrimonio emocional y colectivo de Cheste

Un monumento sencillo, pero cargado de significado, que pasa a formar parte del paisaje urbano y emocional del municipio.

Acto de inauguración cargado de emociones

El acto oficial de reapertura se celebró con la asistencia de vecinos, representantes institucionales y miembros de asociaciones de memoria histórica. En el evento, cargado de emotividad, se recordó la importancia de mirar al pasado para construir un futuro más justo.

El alcalde de Cheste, en su discurso, definió el Puente de la Memoria como un “símbolo transversal” de unión entre generaciones, territorio y valores. También destacó el papel de la comunidad en mantener viva la memoria y transformar los espacios en elementos educativos y conmemorativos.

Lectura de manifiesto ciudadano

Durante el acto, varios vecinos leyeron un manifiesto ciudadano en el que se reconoció la necesidad de preservar espacios de memoria en la vía pública. En sus palabras, recordaron que “un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla”.

Homenaje a las víctimas y música en directo

El evento concluyó con un homenaje simbólico a las víctimas, con la lectura de nombres de personas represaliadas en Cheste tras la Guerra Civil. Además, no faltó un cierre musical emotivo con la interpretación de cantautores locales, cuyas letras reflejaban la importancia de la memoria y la identidad.

Una infraestructura con valor medioambiental y turístico

La nueva versión del puente ha sido diseñada no solo para el recuerdo, sino también para fomentar una conexión verde entre ambas zonas del municipio. Como parte del anillo verde de Cheste, el puente se integra ahora en un recorrido natural que une diversos espacios públicos y rurales.

Este proyecto de movilidad blanda posibilita:

  • Rutas peatonales y ciclistas seguras
  • Acceso ecológico a zonas de regadío y paisajes agrícolas
  • Interconexión sostenible con caminos rurales y nuevas sendas

Además, se espera que el Puente de la Memoria se convierta en un atractivo para el turismo cultural y memorialista en la comarca, atrayendo visitantes interesados en conocer la historia reciente de la región.

Cheste avanza hacia una memoria democrática

Con este proyecto, Cheste se sitúa a la vanguardia de las políticas de memoria democrática en la Comunidad Valenciana. El municipio se suma así a otras localidades que promueven la recuperación de espacios con carga simbólica para educar en derechos humanos y ciudadanía.

El Puente de la Memoria se inscribe dentro de un compromiso más amplio del Ayuntamiento de:

  • Potenciar acciones culturales con perspectiva histórica
  • Colaborar con asociaciones de memoria y derechos civiles
  • Impulsar proyectos urbanos sostenibles y con identidad local

Este esfuerzo colectivo consolida a Cheste como un ejemplo de reconstrucción urbana con justicia histórica, donde cada piedra repuesta tiene un propósito que va más allá de lo arquitectónico.

Una mirada al futuro desde el recuerdo

El renacimiento del Puente de la Memoria encarna una visión integral del urbanismo y la historia. No es solo la recuperación de una infraestructura; es el renacer de un espacio para la conciencia ciudadana y el protagonismo social.

Vecinos, educadores y jóvenes ya proyectan actividades educativas y culturales en los alrededores del puente. Visitas guiadas, talleres escolares y jornadas de memoria serán parte habitual del calendario de la comunidad en torno a este emblema renovado.

Educación y memoria como herramientas ciudadanas

Con esta red de iniciativas, se busca que el Puente de la Memoria no solo siga en pie en el plano físico, sino también en el recuerdo colectivo de las futuras generaciones.

Conclusión: una obra que da voz al pasado

La reapertura del Puente de Cheste como Puente de la Memoria simboliza el poder transformador de la comunidad, que a través del recuerdo recupera la dignidad de su historia. Un ejemplo de cómo los pueblos pueden construir futuro recordando su pasado y honrando a quienes lo vivieron.

Así, Cheste no solo se reconecta a través de un puente físico, sino también a través de la empatía, la responsabilidad histórica y la justicia simbólica. Un camino que avanza paso a paso, igual que sus ciudadanos al cruzar el Puente de la Memoria.

Xavier Montanyà presenta ‘Contra el silenci i la impunitat’ a l’Ateneu Barcelonès

 

El periodista i col·laborador de VilaWeb Xavier Montanyà presentarà el seu nou llibre, Contra el silenci i la impunitat, el dimarts 28 d’octubre a les 19.00 a la sala d’actes de l’Ateneu Barcelonès (carrer de la Canuda, 6, Barcelona). L’autor anirà acompanyat d’Assumpció Maresma, que en farà la presentació.

L’obra recull més de vint anys de periodisme compromès i d’investigació sobre la impunitat del franquisme i els silencis de la transició. Amb una mirada crítica i rigorosa, Montanyà reconstrueix històries esborrades de la memòria col·lectiva i reivindica la necessitat de rescatar-les de l’oblit. “El franquisme no és una ombra difusa: cinquanta anys més tard encara no s’ha fet justícia”, escriu l’autor, que defensa el periodisme com a eina de resistència contra la desmemòria.

El llibre inclou un pròleg i una entrevista d’Assumpció Maresma, que permeten de conèixer millor la trajectòria i la motivació de Montanyà darrere aquests articles que qüestionen el relat oficial amb dades i arguments.

Inscripcions obertes per a assistir a la presentació

Per assistir a la presentació del nou llibre de Xavier Montanyà, cal enviar un correu a inscripcions@vilaweb.cat, tot indicant el nom de l’interessat, que podrà assistir-hi amb un acompanyant. Les places s’adjudicaran per ordre de recepció fins a omplir la cabuda de la sala.

Una nova publicació dins la col·lecció Llibres de VilaWeb

Contra el silenci i la impunitat és el tercer títol dels Llibres de VilaWeb, la col·lecció que el diari impulsa amb motiu dels seus trenta anys. Abans d’aquest volum, s’han publicat Tres dies d’agost, de Josep Nualart, i Els morts de Mazón, d’Esperança Camps. Durant aquest 2025 és previst que surti encara un quart títol, Entendre els mapes, de Vicent Partal.

Els Llibres de VilaWeb es poden adquirir mitjançant subscripció anual, amb un preu especial de 64 euros per als subscriptors del diari. Els lectors que s’hi inscriguin rebran tots els volums publicats durant l’any en curs, independentment del moment en què facin la subscripció.