dijous, 17 de juny del 2021

El misterio del ataúd infantil vacío en la fosa 'X' del cementerio de Alicante.

 https://www.publico.es/politica/bebes-robados-misterio-ataud-infantil-vacio-fosa-x-cementerio-alicante.html


La fosa común donde se pensaba que yacía una decena de personas fusiladas en el franquismo está llena de enterramientos de bebés. Un juzgado investiga el hallazgo de un féretro con dos trozos de ladrillo en vez del cadáver de una criatura por si pudiera ser un 'bebé robado'. Sin embargo, han aparecido restos óseos justo debajo del ataúd.


Un equipo multidisciplinar de ArqueoAntro trabaja en la primera excavación de una fosa en el cementerio de Alicante.
Un equipo multidisciplinar de ArqueoAntro trabaja en la primera excavación de una fosa en el cementerio de Alicante, en febrero pasado.  ArqueoAntro

Las alarmas se dispararon el pasado mes de marzo, cuando el equipo arqueológico que trabajaba en la fosa 'X' del cementerio de Alicante halló un féretro infantil sin restos humanos en su interior. En vez de un cráneo y los restos óseos correspondientes a un bebé, los técnicos encontraron dos trozos de ladrillo. Según alertaron los arqueólogos, esta circunstancia se podría corresponder con un posible de caso de bebé robado, que investiga el Juzgado de Instrucción numero uno de Alicante.

Según explica Alex Calpe, jefe del equipo de la empresa ArqueoAntro, las evidencias podrían encajar en los casos de 'niños robados', en los que se certificaba falsamente la muerte del recién nacido, que era entregado a otra familia mientras la suya propia enterraba sin saberlo un féretro vacío, con algo en su interior para simular el peso del bebé; "en este caso podría tratarse de los trozos de ladrillo, que pesaban unos 800 gramos", cuenta a Público Calpe.

Sin embargo, tres meses después del hallazgo, la hipótesis de que se trate de un caso de simulación de enterramiento pierde fuerza, según ha sabido Público de fuentes relacionadas con el caso, ya que se han encontrado restos humanos de recién nacido en una especie de funda de plástico transparente encontrada justo debajo del ataúd con el ladrillo. Este dato obliga a los investigadores a tener en cuenta otra hipótesis: a la vista del estado del féretro, sin tapa ni fondo, el bebé inhumado y metido en la bolsa de plástico de la funeraria podría haberse deslizado hacia abajo de la fosa por el colapso de la misma, invadiendo el ataúd los dos trozos de ladrillo, presente en la cavidad. Estos ladrillos se usaban en las fosas marginales, como la fosa 'X' del cementerio de Alicante, para señalizar la presencia de los féretros dispuestos en la fosa común.

Pérez Garijo asiste al inicio de la primera exhumación de víctimas del franquismo en el cementerio de Alicante.
La consellera de Calidad Democrática, Rosa Pérez Garijo (segunda  por la izquierda) asiste al inicio de la primera exhumación de víctimas del franquismo en el cementerio de Alicante, junto con los familiares de las víctimas.  GENERALITAT VALENCIANA

"Nosotros en nuestro informe no certificamos que sea un caso de bebé robado, no podemos hacerlo. Es un caso muy complicado y hay que ser muy prudentes", alega el arqueólogo Alex Calpe. La consejería de Calidad Democrática de la Generalitat valenciana denunció el caso por "presunta inhumación simulada". También la Plataforma de Víctimas por Desapariciones Forzadas Infantiles 'Te estamos buscando' solicitó a la Fiscalía General del Estado (FGE) que incorporara este caso a su investigación actual de otros 56 relacionados con presuntas sustracciones de neonatos. La FGE pasó el caso del féretro infantil a la Fiscalía de Alicante.

Sin rastro de las personas fusiladas

El ataúd infantil vacío fue encontrado por casualidad. Los arqueólogos buscaban en el fosa 'X' los restos de diez u once personas fusiladas en 1940. Era la primera intervención de este tipo que se acometía en el cementerio de Alicante, a petición de varias familias de la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en Alicante. "Pero empezamos a encontrar muchos enterramientos infantiles, fetos y restos de miembros amputados que, según el registro del cementerio, corresponden a los años 1963 y 1964 y proceden del Hospital de Alicante", explica Alex Calpe.

El arqueólogo jefe del equipo sostiene que "en algún momento vaciaron la fosa para meter nuevos cuerpos y no sabemos lo que hicieron con los restos de los fusilados; seguramente los llevaron al osario general del cementerio". Las familias de los represaliados están muy afectadas ante la imposibilidad, de momento, de hallar los restos de seres queridos, según indica Calpe.

El féretro investigado está "muy deshecho", dice este arqueólogo. De hecho, sólo conserva los laterales, el fondo no existe ni tampoco la tapa de arriba. En su informe, el equipo multidisciplinar responsable de la exhumación hizo constar el hallazgo de la bolsa o funda de plástico, "típica de las funerarias de los años 60", cuentan a este medio fuentes del caso, que matizan que normalmente lo que se encuentra debajo de un ataúd corresponde al mismo enterramiento. La caja en cuestión es de mala calidad. "Eran ataúdes baratos, los que se podrían permitir las familias humildes o los servicios de Beneficencia", dice Alex Calpe.

Los restos del neonato hallados en la bolsa no podrán ser identificados porque no existen muestras de ADN con las que compararlos, así que si finalmente la investigación concluye con el archivo al no hallarse indicio de delito jamás se conocerá quién fue el bebé anónimo que durante unos meses estuvo en el foco de la atención mediática.

Juan de la Cierva en la Alemania nazi: una contextualización (y III). Ángel Viñas.

 https://www.infolibre.es/noticias/ideas_propias/2021/06/17/juan_cierva_alemania_nazi_una_contextualizacion_121713_2034.html


Publicada el 17/06/2021 a las 06:00Actualizada el 17/06/2021 a las 08:06


Me gustaría echar una mano al futuro redactor del dictamen que encargará el gobierno de Murcia. Los historiadores solemos ayudarnos entre nosotros. Hacia 2012 estaba muy preocupado recopilando material para mi impugnación de otro de los mitos franquistas por excelencia relacionado con la guerra civil: la destrucción de Gernika por la aviación nazi y fascista. La editorial Comares de Granada había aceptado mi sugerencia de publicar y poner al día el seminal libro de Southworth, su principal debelador. Entre los papeles que me envió el Centro Documental sobre el Bombardeo de Gernika (CDBG) figuraba una copia de la carta que Juan de la Cierva (JdlC) escribió a Mola en septiembre de 1936. Al final no la utilicé. El CDBG tiene una copia. El original se encuentra en el Archivo General de Navarra (AGN)

Años más tarde empecé a estudiar el origen y desarrollo de la conspiración monárquica, militar y fascista que estuvo detrás de la sublevación del 18 de Julio. Fui a Pamplona a ver los archivos monárquicos y carlistas y aproveché para darme una vuelta por el AGN. Quería ver si, por casualidad, en el Fondo Félix Maiz en el que se conservaba la carta había alguna referencia a los italianos. No encontré nada que me interesara, pero sí vi el original que, naturalmente, coincidía con la copia del CDGB.

En el interín, y esto lo escribo con un pelín de mala intención de cara a quienes han asesorado al gobierno de Murcia, la carta había sido publicada nada menos que por el propio B. Félix Maiz en su superfamoso libro Mola, aquel hombre. Diario de la conspiración 1936 (1976, pp. 318-321). NO ES NUEVA. ¿Por qué no la utilicé antes? Por una simple razón. Después de darle muchas vueltas he llegado a la conclusión de que Maiz no es creíble en este punto. NO LO ES EN ABSOLUTO con sus referencias a una colusión entre Mola y Canaris (jefe del servicio secreto de inteligencia militar nazi o Abwehr) a través de un agente (6-WIM-9) que nunca identificó con nombre y apellidos, en el marco de una operación que JdlC llamó Faubourg y que se remontaba al mes de junio. Me ocuparía mucho espacio explicar las razones de mi desprecio de esta supuesta línea conspirativa, que se habría visto precedida de conversaciones previas entre el ingeniero y Mola que dató del mes de marzo (!). Salvo el mejor hacer del autor o autores del futuro dictamen, mentiras podridas.

Ahora bien, es evidente que con la ayuda de la famlia y los recursos que el gobierno Murcia ponga a su disposición, a lo mejor es posible llegar a otra conclusión (pero en este caso el resultado no sería favorable a sus intereses, sino incluso más negro del que este servidor ha descrito). No me molestaría en absoluto haberme equivocado. A mí me mosquearon dos cosas: los agentes de la Abwehr de Canaris no utilizaban claves numéricas y no encontré ninguna otra huella en el Fondo Maiz del AGN. El por qué este caballero involucró a JdlC lo ignoro. También dijo una serie de burradas (con perdón) en su primer intento de describir la conspiración. Que disfrutaba de una mente algo más que superimaginativa me parece indiscutible.

He trabajado los comienzos de la intervención nazi en la guerra civil desde hace ya muchos años. Han aparecido cosas nuevas pero nada que me haya hecho cambiar de idea respecto a que no hubo participación alemana en la conspiración. Los camelos de Maiz se los tragó enteritos uno de los estudiosos de esta última, el general José García Rodríguez (Sílex, 2013), que también reprodujo, con ciertos recortes completamente absurdos, la carta de JdlC a Mola.

Esta carta, que Maiz conservó en la más espléndida soledad a pesar de que también citó una secuela que no figura entre sus papeles, es preciso explicarla. No hay razón para ponerla en duda. Está escrita a mano. No sería difícil consultar a un grafólogo que pudiera examinar la letra del autor con otros escritos que de él pudieran conservarse (esta es una sugerencia tanto para la familia como para el gobierno de Murcia). Los datos que en ella figuran parecen correctos. El personaje Josef Veltjens, que menciona, existió (servidor exploró su trayectoria previa en un libro lejano y Morten Heiberg y Mogens Pelt la trayectoria posterior). Los arreglos que Franco había hecho con la HISMA (Hispano-Marroquí de Transportes) los reproduje (en base a una escritura debidamente adaptada por el cónsul general en Tetuán, luego lumbrera de la diplomacia franquista) en mi primer libro (1974). La apelación simultánea a los arsenales estatales nazis y a la industria privada alemana y austríaca está corroborada. Sabemos adicionalmente que JdlC estaba en contacto telefónico con Mola y, en ocasiones, con Franco.

Es más, con ambos se había enrevistado en agosto. No sabemos dónde. Pudo ser en Burgos, pero si es así resulta notable que no hubiera visto también a Cabanellas, presidente de la Junta de Defensa Nacional. Así lo dijo JdlC en el Foreign Office el 2 de septiembre, es decir, poco antes de su viaje a Berlín. Gracias al apoyo de Sir Horace Wilson, una de las eminencias grises de la política británica (puede consultarse su biografía en wikipedia en inglés), si bien no lo recibieron en la oficina del primer ministro (por eso de guardar las formas), sí lo hicieron informalmente en el majestuoso edificio de al lado. Aquí se entrevistó con Sir George Mounsey, un peso pesado (Assistant Undersecretary for Foreign Affairs, algo así como subsecretario adjunto), también gracias a la intervención de uno de los asesores del ministro del Aire en donde JdlC era sobradamente conocido.

El periodista Peter Day publicó una amplia referencia del encuentro en su obra Franco´s Friends (2011, disponible en traducción castellana. Con algunas de las afirmaciones más importantes de este autor sobre el trato dado a los conspiradores españoles en el Reino Unido estoy y lo he puesto por escrito en completo desacuerdo. En lo que se refiere a la entrevista tengo en mi casa desde hace años el expediente que él cita, aunque todavía no había encontrado ocasión de utilizarlo. El tema estrella de la misma fue el intento británico de percibir cuál era realmente la actitud de los insurrectos españoles para con el Gobierno de Londres.

JdlC informó que había estado en la España sublevada y hablado con Mola y Franco (a quien conocía de antes). Describió lo que le pareció más importante de su conversación y, en particular, lo que Franco le dijo. Afirmó que según este último no se había hecho ninguna concesión a las potencias fascistas, que era evidentemente lo que más interesaba a sus interlocutores, y que también era cierto en aquel momento preliminar. No dijo nada de lo que dijera Mola y no sabemos si este abrió o no la boca.

De aquí cabe desprender, tentativamente, algunas inferencias. La primera que, como he demostrado en mi último libro, Mola ya se había subordinado claramente a Franco. Lo hizo a finales de julio. La segunda, que JdlC como buen monárquico se había situado en la estela hollada por sus compañeros. Habría tenido ocasión de cambiar impresiones con Sainz Rodriguez. Desaparecidos Calvo Sotelo y Sanjurjo, los monárquicos habían apostado por Franco (como se vería en la segunda mitad de septiembre). La tercera es, para nosotros, la más importante hoy. Se refiere a la actitud de JdlC al mencionar la represión que había tenido lugar en la zona sublevada. La minimizó. Sí, claro, había habido alguna al ocupar (supongo que él emplearía otro término) ciertas ciudades y pueblos. Fue el resultado de la indignación que sentían los liberadores (el término es mío) ante las exacciones (asesinatos, torturas, incendios y otras salvajadas) que los revolucionarios habían cometido sin que hubiese mediado provocación alguna (sic). Y se quedó tan pancho y tan feliz.

Dada la significación que cabe atribuir a tales afirmaciones (por otra parte lógicas, dada la Sprachregelung que ya existía en la España sublevada) sería muy recomendable que en el dictamen que el gobierno de Murcia encargará pudiera reproducirse y comentarse extensamente todo el texto de la entrevista para que los lectores puedan extraer por sí mismos sus propias conclusiones. El legajo a consultar es el FO 271/20537, tal como indicó correctamente Day.

Por todo lo que antecede se me hace un poco cuesta arriba pensar que todas las anteriores referencias documentales (con preferencia a las testimoniales) puedan ser invalidadas fácilmente. Hace tiempo que he desconfiado de Bolín en todos los asuntos en que intervino y que he sometido a la contrastación con fuentes primarias, ya sea el caso del Dragon Rapide, de los resultados de su viaje a Roma, de su gestión de los corresponsales extranjeros en la España sublevada (el caso de Arthur Koestler es significativo) y, no en último término, su desvergüenza en el tratamiento dado a la destrucción de Gernika.

Sin embargo, no hay historia definitiva. Los notables recursos del gobierno murciano, los papeles de la familia, las expediciones por los archivos relevantes y last but not least la capacidad de los investigadores que se seleccionen sin duda pondrán al descubierto la corta carrera de JdlC al servicio de quienes iban a sublevarse y luego se sublevaron. A lo mejor incluso llevan a resultados que diverjan en parte de los aquí reseñados. Me extrañaría. Confieso que como historiador me alegraría. Pero solo como historiador.

(Puedes leer las dos primeras entregas de esta serie de artículos pinchando aquí y aquí).

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Ángel Viñas es economista e historiador especializado en la Guerra Civil y el franquismo

 

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Juan de la Cierva viaja de Londres a Roma con vuelta (II). Ángel Viñas.

 https://www.infolibre.es/noticias/ideas_propias/2021/06/16/juan_cierva_viaja_londres_roma_con_vuelta_121701_2034.html


Publicada el 16/06/2021 a las 06:00Actualizada el 16/06/2021 a las 10:28




Uno de los descendientes de Juan de la Cierva (JdlC) ha declarado recientemente a La Verdad de Murcia que le parecía absurdo que no hubiese sacado a su familia de España de haber sabido lo que se preparaba. Es un argumento muy lógico y que arroja nuevos interrogantes que, por desgracia, están por esclarecer. No me cabe la menor duda de que, contando con los recursos combinados de la familia y del gobierno de Murcia, el autor del futuro dictamen contribuirá de manera decisiva a tan loable propósito.

La cuestión es, sin embargo, algo peliaguda. Bolín había dicho a JdlC que sería de más ayuda en Londres que yéndose con el Dragon Rapide, pero ante la inminencia de una sublevación no es aventurado suponer que el futuro de la familia también hubiese pesado en el corazoncito del inventor. Sabemos que los monárquicos creían que el golpe podría triunfar o que, en el peor de los casos, daría origen a una guerra corta. A JdlC, sin embargo, Alfonso XIII le pidió que volase a Roma. Lo hizo antes del 20 de julio. No se conocen las comunicaciones entre ambos. Como los deseos del exrey debían de ser órdenes para él, ni que decir tiene que se desplazó de inmediato a la capital del nuevo Impero fascista.

¿Lo hizo desde Londres? ¿Pasó por Biarritz, donde el marqués de Luca de Tena podría haberle puesto al corriente? ¿Se le ocurrió ir a España cuando todavía las comunicaciones eran fáciles y no estaban obstaculizadas antes del 19 de julio? Misterios. Lo que sí sabemos es que los conspiradores monárquicos tenían instrucciones de reunirse en Burgos. Es decir, que JdlC no hubiera tenido que sacar a su familia de España. Con llevársela a la capital castellana, donde triunfó la sublevación, hubiera sido suficiente.

La explicación de la llamada del exmonarca es sencilla. Como ya hace tiempo señaló Enrique Moradiellos en su fundamental obra Neutralidad benévola. El Gobierno británico y la insurrección militar española de 1936, y retomó Howson, al estallar la sublevación un grupo de monárquicos residentes en Londres creó una Junta Nacional. El objetivo estribaba en apoyarla gracias a sus relaciones con políticos, funcionarios, banqueros y hombres de negocios británicos. Al frente pusieron a JdlC.

Así, pues, no extrañará la carta que Alfonso XIII escribió a Mussolini para informarle de que, en su nombre, irían a Roma el marqués de Viana y, naturalmente, JdlC. Nos parece improbable que el exmonarca no se hubiera enterado de lo que ocurría en Londres. La carta se encuentra en los Documenti Diplomatici Italiani (octava serie, vol. IV, doc. Nº 577, p. 648). Es conocida, pero supongo que no de muchos lectores. Decía así:

"Le supongo enterado de la enorme importancia del movimiento español. Faltan elementos modernos de aviación y con objeto de adquirirlos van a Roma Juan La Cierva (inventor del autogiro) y Luis Bolín, personas de mi entera confianza. El Marqués de Viana portador de la presente le explicará todos los detalles y la ayuda que espero nos prestará.

Aprovecho esta ocasión para de nuevo felicitarle por sus nuevos éxitos que consolidan su labor formidable y gloriosa. Agradeciéndole lo que seguramente hará quedo su afmo. amigo y admirador que le abraza."

Sabemos que Bolín fue a Roma, también el marqués de Viana. Igualmente, se desplazó en circunstancias ignoradas JdlC. Sería muy interesante que merced a los esfuerzos del gobierno de Murcia y de la familia, el autor del futuro dictamen pudiera echar alguna luz sobre lo que logró o hizo JdlC en Roma. Servidor ha llegado a determinar algún rasgo que me ha dejado boquiabierto.

Quedan, en efecto, por explorar las circunstancias en las cuales JdlC vivió su estancia en Roma. Aquí convergieron en el lapso de pocos días varios protagonistas: Bolín; Viana; la misión monárquica enviada por Mola para desatrancar los problemas aparecidos con las dudas de Mussolini sobre si el golpe era o no el que se había comprometido a apoyar y, finalmente, JdlC.

Así como de Bolín sabemos lo que contó en sus memorias (con buenas dosis de fantasía y autopromoción), y servidor ha tratado de esclarecer en lo posible los antecedentes de la misión de Mola, se ignoran aspectos importantes: en primer lugar, las gestiones del marqués de Viana y, sobre todo, de JdlC. Aquí la destreza del autor del futuro dictamen debería refulgir en todo su esplendor y contribuir a ampliar nuestros conocimientos.

Personalmente lo saludaría, porque entre los papeles de Pedro Sainz Rodríguez que servidor ha explorado en el archivo de la Fundación Universitaria Española, hay uno que me ha traído a mal traer. Y no porque las responsables del archivo y biblioteca de la misma no me hayan ayudado, que lo han hecho con sumo agrado y que son la amabilidad misma, sino porque no he logrado descifrarlo.

Me apresuro a señalar que Bolín, en sus poco fiables memorias, no dijo ni pío ni de la carta del exrey al Duce ni de la llegada del padrino de su hija. ¿A lo mejor resulta que no eran tan amigos? El hecho es que en Roma coincidieron numerosos salvapatrias y que el domingo 26 de julio JdlC escribió unas líneas a Sainz Rodríguez que decían lo siguiente:

"Le ruego que venga a verme esta noche, en compañía de Víctor Urrutia, a eso de las 10 y ½. Ni una palabra a los demás que están ahí."

El subrayado es del original. ¿Qué significa? ¿Es posible que el inventor del autogiro no deseara que Bolín se enterase de que quería entrevistarse con Sainz Rodríguez? Pero ¿por qué? Urrutia era un monárquico enragé. Dos semanas antes había sugerido que se forzara la puerta del depósito de cadáveres del cementerio de La Almudena, sacar el de Calvo Sotelo y llevarlo a su despacho para luego pasearlo por las calles de Madrid, “pregonando el crimen del Gobierno y el eterno baldón de la Segunda República”. Así lo recoge en sus tampoco demasiado fiables memorias el jurídico militar Eugenio Vegas Latapié, ulterior preceptor del príncipe Juan Carlos de Borbón. La referencia podría entenderse también a Goicoechea, pero nos parecería extraño. Era el hombre de confianza de Calvo Sotelo y de Alfonso XIII. ¿Quién queda? Misterio.

JdlC regresó a Londres. Aquí la escena había cambiado radicalmente. El golpe, como tal, había fracasado. Todos los planes monárquicos se habían venido abajo tras el accidente mortal del teniente general Sanjurjo el 20 de julio. Pero la sublevación no había sido domeñada. Tanto el Gobierno como los rebeldes apelaron a la ayuda exterior. Hitler decidió apoyar a Franco el 25 de julio. Mussolini ejecutó el primer contrato de ayuda militar que había firmado Sainz Rodríguez en Roma el 1º de julio y que ya estaba en preparación.

En este contexto JdlC estuvo en una posición privilegiada para ayudar al puñado de monárquicos y desertores de sus puestos en la embajada española a la hora de adquirir material de vuelo para los insurgentes. El embajador, Julio López Oliván, destacado diplomático monárquico, de gran experiencia y también de gran talento, no vaciló en pasarse a los facciosos, pero guardando su puesto durante todo el tiempo que fuera posible y sabotear los esfuerzos republicanos.

Así que el futuro y feliz receptor de los dineros del gobierno de Murcia podría explorar los lazos entre JdlC, la junta de Londres y los agentes de los sublevados. Se compraron varios aviones civiles. Se movilizaron y se transfirieron fondos. JdlC viajó varias veces a París, etc. Los republicanos, sin todavía desconfiar de Oliván, enviaron al comandante Carlos Pastor Krauel. Llegó el 4 de agosto. Los esfuerzos contrapuestos de unos y otros dieron como resultado que los gubernamentales adquirieran catorce aparatos y los sublevados diez. No insistiré en que, como casi en todos los aspectos relacionados con la ayuda exterior, en la literatura existen números contradictorios. Lo que importa es señalar que, en tanto que el gobierno envió a alguien de Madrid, los sublevados contaban con la gran experiencia y los importantes contactos del inventor murciano en el mercado aeronáutico.

Como estudioso de la dimensión internacional de la guerra civil y de la ayuda exterior agradecería de todo corazón los datos que el redactor del dictamen para el gobierno de Murcia pudiera recoger sobre este asunto. Hay literatura secundaria (he citado a Moradiellos y Howson, pero tampoco cabe olvidar a Jill Edwards). En todo caso, una nueva mirada con un fin específico a los papeles del Foreign Office y de otros departamentos del gobierno de SM, amén de los que hayan resultado accesibles en los últimos años, para los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre de 1936, siempre podría arrojar informaciones adicionales.

Personalmente me interesaron más los datos que JdlC puso de su puño y letra en su carta de septiembre al general Mola (ver aquí), que me parece de un peso abrumador. Está publicada y personalmente consideré que era más que suficiente para sustentar la tesis que expuse en el informe que se me había pedido. Los datos son fiables. No me pareció necesario contextualizarlos como hubiese hecho en un artículo académico. Así que espero con notable impaciencia todo lo nuevo que pueda contener el futuro dictamen que encargará el gobierno de Murcia. Me sorprendería que llegase a la conclusión de que JdlC se sentó a las orillas del Támesis a pensar en el futuro de España.

Muy al contrario, JdlC hizo lo que sabía hacer. Agitar en Inglaterra, moverse sin constreñimientos fuera de las fronteras españolas, dar saltos de un país a otro, estar en contacto con los jefes de los sublevados, ejecutar sus órdenes, hacer gala de inventiva cuando fuese necesario. En una palabra, aportar con toda su dedicación y sus esfuerzos sus granos de arena, nada despreciables, a la futura victoria de los sublevados contra la República.

(Continuará. Mañana, tercera entrega: Juan de la Cierva en la Alemania nazi: una contextualizaciónPincha aquí puedes leer la primera entrega).

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Ángel Viñas es economista e historiador especializado en la Guerra Civil y el franquismo.

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