dissabte, 23 de gener del 2016

El Pleno de Avilés se cierra sin consenso sobre el desarrollo de la Ley de Memoria Histórica.


http://www.elcomercio.es/aviles/201601/22/pleno-cierra-consenso-sobre-20160122001049-v.html


Somos, IU y Ganemos exigían crear un Consejo de la Memoria que el PSOE planteaba eliminar del texto y posponer en el tiempo

Las calles Francisco Orejas Sierra y José López Ocaña no cambiarán de nombre, y los represaliados durante la Guerra Civil y el franquismo no serán nombrados hijos predilectos de Avilés. Tampoco habrá un Consejo de la Memoria ni se llevarán a cabo las medidas sobre memoria histórica que proponían conjuntamente Somos, Izquierda Unida y Ganemos. Ni esas, ni las que incluía el PSOE en su enmienda a la moción de estos tres grupos. El asunto no ha logrado suscitar ningún acuerdo sino que encendió ayer el debate en el Pleno municipal.
Los socialistas asumían algunas de las peticiones incluidas en la moción, como la protección integral de las fosas o la incorporación de la documentación relacionada con esa época al archivo histórico, e incluso hicieron algunas propuestas entre las que se incluía la realización de un documental que recogiera testimonios de víctimas de la dictadura. Sin embargo, su enmienda eliminaba algunas cuestiones que tanto Somos como Ganemos e Izquierda Unida consideraban irrenunciables, caso de la creación del consejo. «Es el punto más importante», aseguraba la edil de la coalición, Carmen Conde.
Todos los partidos coincidieron en que hay «un déficit de memoria en este país» que es necesario reparar, pero no hubo consenso en cuanto a la forma en la que esto debe hacerse. Izquierda Unida pidió «valentía» a los socialistas y que estos apoyasen el texto, pero el Partido Socialista entendió que había algunos puntos que requerían dar pasos previos, como estudios o consultas. Así mismo, el portavoz municipal, Ramón Fernández Huerga, recordó que la primera corporación democrática de la ciudad ya se había encargado de eliminar del callejero los nombres «que ofendían».
Cumplir la ley
Al final, lo que ocurrirá será que el Ayuntamiento de Avilés dará pasos para cumplir la Ley de Memoria Histórica, algo a lo que ya ha instado el propio Principado. Ya se ha solicitado un estudio con georradar de la fosa de la Pinera y también se han iniciado los trabajos para localizar los escudos, insignias, placas y otros símbolos de la época franquista que aún pudieran figurar en el concejo. Sus resultados se elevarán al Consejo Regional de la Memoria, que procederá después a realizar sus recomendaciones.
Huerga incidió en que su grupo no se niega a crear un órgano similar de ámbito local, pero considera que esto debe hacerse «a posteriori». También criticó la actitud de los tres grupos proponentes que, según aseguró, «acostumbran a llegar a última hora con mociones que no quieren discutir con el PSOE», unas propuestas que acaban siendo rechazadas al no contar con respaldo suficiente. «Más que aprobarlas, lo que les interesa es forzar votaciones que den lugar a titulares llamativos», apunta el portavoz socialista.
«No discutimos para abrir heridas, sino que pedimos hacer lo mismo que se hace en toda Europa», señaló Agustín Sánchez, de Ganemos, que pidió sacar este asunto del debate partidista. No lo logró.



El edil de Somos, Primitivo Abella, se dirige a Juan Cuesta, de Ciudadanos.
El edil de Somos, Primitivo Abella, se dirige a Juan Cuesta, de Ciudadanos. / MARIETA





Bilbao vuelve a rotular dos calles por su "exaltación del franquismo".


http://cadenaser.com/emisora/2016/01/20/radio_bilbao/1453319070_099802.html


El alcalde de Bilbao propone cinco nombres de mujeres para renombrar la calle Remigio Vilariño, con connotaciones franquistas

Cadena SER
En los últimos meses, Bilbao afronta el borrado del pasado franquista que todavía persistía en algunos elementos, como la rotulación de las calles. El alcalde Aburto ha reunido la Junta de Portavoces para trasladarles cómo y cuándo se va a renombrar el callejero. En una primera fase se ha señalado el Puente Príncipes de España y la calle Remigio Vilariño.
El primero, a priori, se pasará a llamar como puente de la Salve, como se conoce coloquialmente. En la segunda, el primer edil ha dejado sobre la mesa cinco nombres de mujeres como sugerencia. Menciona a: Julita Berrojalbiz, impulsora del movimiento de las ikastolas en Bizkaia; Benita Asas, maestra; también profesora Adelina Méndez de la Torre; Juanita Mir García, periodista fusilada en el 37; y considerada como la primera escritora vasca, Bizenta Moguel. A partir de ahora se abre un plazo de quince días para que, tanto los partidos políticos como los ciudadanos, hagan sus aportaciones. El alcalde -que mantiene su potestad para renombrar el callejero- tomará una decisión en un mes. El Ayuntamiento también ha valorado que solo habrá que cambiar tres placas, sin afección a vecinos.
En una segunda fase se abordará, en un proceso similar, el rotulado de otras tres calles: Hermógenes Rojo, Eusebio García Alonso y el muelle Alfonso Churruca.
En paralelo, se admite la propuesta ciudadana para que Yolanda Gonzalez (militante comunista asesinada por la extrema derecha en los ochenta) tenga una plazuela en Deusto. El cambio afecta a tres viviendas y los vecinos se han mostrado favorables al cambio.
Por último, en el pleno de este mes de enero, se votará la propuesta para restaurar nueve Medallas de Oro concedidas durante el franquismo. El propio pleno acordó hacer borrón y cuenta nueva. Del medio millar eliminadas, se va a reponer las de el Athletic, Banco de Bilbao, Caja de Ahorros municipal, la universidad de Deusto, Escuela de Comercio, el Deportivo, la sociedad filarmónica, el hospital civil, y el Puerto. El resto de distinciones individuales se atenderán en caso de que lo soliciten previamente familiares o allegados.

Entrada 13.700. LA SOCIEDAD ARANZADI INICIA EN OLAVE LABORES PARA LOCALIZAR LOS RESTOS DE FUSILADOS EN 1938


https://aricomemoriaaragonesa.wordpress.com/2016/01/21/la-sociedad-aranzadi-inicia-en-olave-labores-para-localizar-los-restos-de-fusilados-en-1938/


Posted by MEMORIA ARAGONESA en 21/01/2016
LABORES DE PROSPECCIÓN, LOCALIZACIÓN Y EXHUMACIÓN
LA SOCIEDAD ARANZADI INICIA EN OLAVE LABORES PARA LOCALIZAR LOS RESTOS DE FUSILADOS EN 1938
SE CREE QUE ESTÁN ENTERRADAS EN UNA FOSA 10 O 12 PERSONAS HUIDAS DE LA PRISIÓN DEL MONTE EZKABA
EP – MIÉRCOLES, 20 DE ENERO DE 2016 
PAMPLONA. Miembros de la Sociedad de Ciencias Aranzadi han comenzado esta mañana las labores de prospección, localización y, en su caso, exhumación de los restos de un grupo de personas que podrían haber sido enterradas en una fosa en el concejo de Olave (Oláibar).
La información existente al respecto indica la posible ubicación en un paraje cercano al cementerio de una fosa con los restos de 10 o 12 personas asesinadas en 1938 tras su huida de la prisión del monte Ezkaba, por lo que el Ayuntamiento de Oláibar y el concejo de Olave manifestaron al Gobierno de Navarra, a través de la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, su interés en localizar y exhumar a este grupo de desaparecidos.
La intervención, ha explicado el Gobierno de Navarra a través de un comunicado, cuenta con la autorización del Servicio de Patrimonio de la Institución Príncipe de Viana.
La actuación se enmarca dentro de las acciones impulsadas por el Gobierno de Navarra en el ámbito de la memoria histórica con el objetivo de dar respuesta a las reclamaciones de verdad, justicia y reparación de los familiares de víctimas de la represión de 1936.
En este sentido, y como ya ocurrió en el caso de las exhumaciones realizadas el pasado mes en Ibero, el Ejecutivo reitera su voluntad de colaborar con las distintas entidades locales, “buscando el máximo consenso e implicación de todas las partes”.
_pat3213memoria_26348_1Jimi Jimémez, Lourdes Errasti y Francisco Etxeberria, de Aranzadi, inspeccionan los restos. (Patxi Cascante)

Cazarabet conversa con... Francisco Moreno Gómez, autor de "Aldo Morandi en España" (autoedición).



http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/aldo.htm


La Librería de El Sueño Igualitario

image001.jpg



Estamos ante un libro-catálogo muy bien elaborado con una selección de fotos inéditas.
Francisco Moreno Gómez, este historiador que tanto se fija en la Guerra Civil Española se acerca a este antifascista italiano que se encontraba en Francia, durante el golpe militar y que , en poco tiempo, acabó por sumarse a la lucha dando respaldo a la II República bajo el reclutamiento del Partido Comunista Francés y con el impulso del PCUS. De parís viajó en tren, junto con otros voluntarios, a Figueras y de allí pasaron a la base general para los internacionalistas, Albacete. A este brigadista le esperaban batallas decisivas como las de Lopera y Porcuna en Córdoba ;la del Jarama; estuvo en tierras de Teruel...el exilio, después de que tuviese que dejar la lucha en España, no le pudo llevar a Italia porque allí reinaba el fascismo…acosado por la Gestapo huye a Suiza. Es en 1945 cuando regresa a Suiza

Aquello que cuenta el libro-catálogo:
Este libro-catálogo presenta una selección de fotos inéditas de la guerra civil, sobre todo de Córdoba, conservadas 80 años en el Álbum particular del jefe brigadista internacional Aldo Morandi, que mandó en Córdoba la 86 BM. y la 63 División. Gracias a su sobrina Miuccia Gigante (Milán) y al tutor de las fotos, Pietro Ramella (Turín), este testimonio gráfico inédito ve ahora la luz por primera vez. Esta publicación es un homenaje inexcusable a las Brigadas Internacionales, por su generosidad impagable y por el heroísmo de su lucha a
ntifascista en España.Aldo Morandi en Wikipedia:
Biografía de Aldo Morandi (Riccardo Formica), por Pietro Ramella
Lo que nos dice el autor, acercándose al libro-catálogo
Uno de los fenómenos colaterales de la guerra civil fue el de las Brigadas Internacionales, uno de los casos de voluntariado internacional más importantes de la historia en la lucha contra el fascismo. Al mismo tiempo, en torno a la guerra civil surgió, entre tantos otros temas, la colateralidad del fotoperiodismo, cuya máxima expresión fue Robert Capa. Pero no sólo los periodistas ejercieron de notarios de la realidad traumática, sino también los propios protagonistas de aquellos años de lucha y sangre. Este fue el caso de Aldo Morandi, suboficial italiano antifascista, llegado a España a primeros de diciembre de 1936, con un buen número de voluntarios italianos. Morandi llegó al frente de Lopera-Porcuna como capitán a finales de 1936, apareció como comandante en el frente Sur (Pozoblanco), a finales de marzo de 1937, al mando del 20 Bon. Internacional. En mayo del mismo año fue ascendido a teniente coronel en el mismo frente Sur, al mando de la 86 Brigada Internacional. A finales de octubre de 1937 mandó en el mismo frente la 63 División, y en marzo de 1938 fue puesto al mando de la División de Maniobras, al Bajo Aragón, con las mejores tropas cordobesas, para tratar de contener, sin éxito, la avalancha de los franquistas hacia el mar, según consta en su libro de memorias In nome della libertá (Milán, 2002). De toda su gran experiencia heroica trató de salvar para la posteridad una muestra de campaña a través de la fotografía.
0086.jpgEste libro-catálogo, Aldo Morandi en España (103 pp.), con elaboración, estudio y edición de Francisco Moreno Gómez, muestra una selección de fotos inéditas de la guerra civil, sobre todo en el Norte de Córdoba, conservadas en el Álbum particular de Aldo Morandi, en manos de su sobrina Miuccia Gigante (Milán) y de su estudioso Pietro Ramella(Turín), que han tenido a bien ceder una buena selección para esta edición en España. Dar con estas fotografías ha sido un verdadero azar. A manos de Pietro Ramella llegó el libro de Francisco Moreno Trincheras de la República (Córdoba, 2013), y la familia de Morandi se ofreció altruistamente para esta cesión. Las fotografías de esta edición son muy significativas de lo que fue la vida bélica detrás de las trincheras, con múltiples aspectos como el suministro, reclutamientos, refugiados o la sanidad, a través del hospital americano del Dr. Friedman. La salvación de estas fotos, ahora descubiertas para la posteridad, fue en su día otro azar, en 1939, cuando a primeros de febrero Aldo Morandi, con sus garibaldinos, pasó la frontera de Francia. Su máquina de fotos le fue robada por los esbirros franceses (Cuánto recuerda esto al calvario actual de los refugiados sirios, ante la farisaica Europa de los banqueros), pero los negativos los había salvado antes, entregándolos a su compañera Vincenzina Fonti, de nacionalidad suiza, que pudo pasar la frontera sin dificultad. Así pues, toda una cadena de casualidades nos permite hoy recibir la pedagogía de la historia a través de fotos curiosísimas y significativas, como la única existente en el frente del militar artillero republicano don Joaquín Pérez Salas (en portada), heroico defensor del frente cordobés, fusilado por Franco en 1939, como no podía ser de otra manera, ante el gran perpetrador de crímenes contra la humanidad, que ahora pretende blanquear la corriente negacionista.
 LA LABOR HISTÓRICA DE FRANCISCO MORENO GÓMEZ
Francisco Moreno Gómez, doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, catedrático de Instituto, inició su labor historiográfica en 1978, bajo el estímulo de don Manuel Tuñón de Lara. A partir de 1982 fue apareciendo, entre las primeras monografías territoriales que se hicieron en España, su Trilogía sobre Córdoba: La República y la guerra civil en Córdoba (1982, premio “Díaz del Moral”, del Ayto. de Córdoba), La guerra civil en Córdoba, 1936-1939 (1985), y Córdoba en la posguerra (La represión y la guerrilla) (1987). En 1985 publicó también La Masonería en Córdoba, junto con Juan Ortiz. En 1992 obtuvo, junto con sus alumnos de COU, el premio Espasa-Calpe, por un guión radiofónico sobre Miguel Hernández. En agosto del mismo año impartió conferencia en la Universidad de Monterrey (México), con motivo del V Centenario. En 1995 publicó La última utopía, sobre la III Internacional en Andalucía. En 1996 aparecieron dos libros a partir de su tesis doctoral: Pedro Garfias, poeta de la vanguardia, de la guerra y del exilio, así como Poesías Completas, del mismo autor. En 1997 publicó para McGraw-Hill la antología comentada Generación del 27. Vino luego el libro conjunto Víctimas de la guerra civil (1999), en el que redactó la 3ª parte. En La Aventura de la Historia publicó el trabajo “El terrible secreto del franquismo” (núm. 3, 1999). Junto con una amplia labor de conferenciante, en 2001 publicó un extenso libro: La resistencia armada contra Franco. Sobre el mismo tema participó en el libro conjunto Morir, matar, sobrevivir (2002), y la obra individual Historia y memoria del maquis (1996). En 2008 inicia una tetralogía exhaustiva sobre la guerra civil y el franquismo, desde el observatorio de Córdoba, pero con visión generalista sobre España, con los siguientes títulos: 1936, El genocidio franquista en Córdoba (2008), seguido deTrincheras de la República, 1937-1939. Desde Córdoba al Bajo Aragón, al destierro y al olvido (2013). En 2014, La victoria sangrienta, 1939-1945. Un estudio de la gran represión franquista para el Memorial Democrático de España, una obra que ha sido declarada (El País, 10-12-2014) entre “Los mejores libros de historia de 2014”. Para 2015 está previsto el final de esta serie con Los “Desaparecidos” de Franco.

Cazarabet conversa con Francisco Moreno Gómez:
P6070127.JPG--Francisco, ¿qué es lo que te motivó a acercarte de esta manera, con un libro-catálogo, al brigadista Aldo Morandi?
--La historia es un poco larga. En 2007 tuve noticia de la publicación en Italia (Ugo Mursia, Milán, 2002) del Diario de guerra de Aldo Morandi en España, In nome della libertá. A través de un amigo fui recibiendo algunos capítulos, que traducíamos macarrónicamente. Pero fue en 2008, cuando, a través de un familiar, conseguí un ejemplar del libro, que me resultó apasionante, sobre todo: lo ocurrido en el Norte de Córdoba y en la retirada del Bajo Aragón. En mi libro Trincheras de la República (El Páramo, Córdoba, 2013) di entrada a muchos hechos narrados por Aldo Morandi, siempre con una exactitud pasmosa. Luego, mi libro acabó aterrizando en Italia, no sé cómo, y cayó en manos de los familiares de Aldo Morandi. Un día recibo un correo de Pietro Ramella, acompañado de varias fotos. Quedé asombrado, y empecé a pedirle más fotos, que él me iba remitiendo generosamente. Existía el problema de que las fotos eran muy pequeñas, cosa propia de la época. Entonces, Pietro, con mi consejo las fue sometiendo a un tratamiento técnico en un estudio de Turín. De esta manera me facilitó 80 fotografías inéditas sobre la guerra civil, que yo considero de un enorme valor. A partir de ahí empecé los preparativos para publicar estas fotos, así como un estudio sobre la figura del gran personaje AldoMorandi, todo lo cual cuajó en una Exposición (2014), que ahora he pasado a la Diputación de Córdoba (2015).
--Qué tenía de particular para ti este antifascista italiano?
--Conocí a este jefe interbrigadista a través de su libro de memorias citado (In nome della libertá) y me resultó de una personalidad extraordinaria, por su entrega a la causa republicana, por su capacidad militar, por su carácter responsable y por la exactitud de sus observaciones, incluso de tipo geográfico. Fue una de esas grandes personalidades que puso en acción la lucha por la República española. Su alta moral de lucha se refleja en sus breves discursos de campaña, así como su alta estima para sus “garibaldinos” italianos.
--Dentro del Partido Comunista, ¿Cómo se fue moviendo Aldo Morandi más allá de ocupar cargos militares?
--Morandi, además de antifascista italiano (PCI), era sobre todo militar, suboficial (guardamarina) de la Escuela Naval de Livorno. Pero hubo de salir huyendo en 1927 por la persecución de Mussolini. Vagó por Europa, recaló en la Escuela Leninista de Moscú y acudió a España, a finales de noviembre de 1936, con un gran grupo de “garibaldinos”. Entonces ingresó en el PCE, durante toda la guerra, pero en sus escritos lo que más aparecen son sus preocupaciones militares, y por supuesto, sus críticas a la incompetencia de algunos mandos. A comienzos de los 40’s, refugiado en Suiza, ingresó en la Federación Socialista Italiana, donde parece que no brilló. En 1947 se sumó al Movimiento Federalista Europeo, de Altiero Spinelli, pero su estrella se fue apagando, porque Morandi, más que político fue luchador antifascista, y la gran obra de su vida fue la guerra de España. Dice Pietro Ramella que “per tutta la vita portó sempre la Spagna nel cuore”.
P6280007.JPG--¿Cómo ha sido documentarte sobre este brigadista?
--El tema de las Brigadas Internacionales ya es de por sí apasionante, no sólo ahora, sino ya en su época. Es uno de los grandes temas colaterales del universo cognitivo de la  guerra civil española. Hay todo un romancero dedicado a los brigadistas. Fue un fenómeno de voluntariado internacional impresionante en pro de la libertad, del que no hallo otro precedente que el del grupo de Lord Byron, en el siglo XIX, que marchó a luchar y a morir por la libertad de los griegos. Para mí, seguir ahora las huellas de Aldo Morandi, en el aspecto militar y fotográfico, responde a mi afán de siempre por investigar, primero, los hechos, y luego, el análisis. Tiene poco seguimiento hoy en España la historia de reconstrucción y recuperación de los hechos, y predomina la historia de análisis. Como decía nuestro llorado Antonio Mª Calero (profesor de la Autónoma, UAM), “Antes de analizar, primero hay que saber lo que pasó”. Si se siguiera este camino, se sufriría menos el azote de la equidistancia, el blanqueamiento, la equiparación y el negacionismo. Esta plaga se debe a que los hechos están pillados con alfileres.
--Explícanos la metodología de trabajo que has seguido en la confección de este libro-catálogo.
--Todo ha girado, lógicamente, en torno a las 80 fotografías. Primero fue hacerse con el material donado y someterlo a un tratamiento técnico en un laboratorio fotográfico de Turín, cosa que me solucionó Pietro Ramella, porque las fotos son muy pequeñas, algo propio de la época (Recuérdense las de Robert Capa). Luego vino el trabajo de la clasificación cronológica y geográfica, desde Figueras a Barcelona, pasando por Albacete, Lopera, El Jarama y el Norte de Córdoba (que es el núcleo principal). Después, la clasificación temática: la XIV B. I., el 20 Bon. Internacional, la 86 B. M., el Hospital Americano (muy interesante), la 63 División y la División de Maniobras.
Otro problema fueron los pies de fotos, bastante detallados por Morandi, pero con algunos lógicos errores, que sólo los autóctonos podemos dilucidar. Por último, vino la consecución de algunos papeles de la familia de Morandi, y cierta bibliografía auxiliar. Así hemos logrado un catálogo de 103 páginas y buena impresión, creo que muy interesante, porque son fotos inéditas, y esto no se da todos los días.
0093.jpg--Todos o casi todos los brigadistas tienen muchos puntos en común. Háblanos de ellos.
--El principal punto en común era el antifascismo, no sólo sentido, sino también vivido, porque muchos brigadistas eran ya fugitivos de sus países doblegados (Austria, Alemania, Italia, etc.). Todos tenían el convencimiento de que la guerra de España era la primera batalla europea contra el fascismo, y estaban en lo cierto. La mayoría eran comunistas, pero no más del 60 %, porque estaban los socialistas de Austria, entre otros. Los comunistas ingleses no se hallaban bajo la órbita de la Komintern. Los norteamericanos también eran diferentes. El elemento unificador fue el PCF, en su papel de reclutador general. Al final, todos tenían en común el amor a España, a pesar de lo ingrato que han sido el Estado democrático español y todos los enemigos de la memoria histórica. Dice González de Miguel (en El Álbum Fotográfico del general Walter) que “La guerra de España fue la aventura de sus vidas… Les marcó para siempre, y año tras año volvieron al escenario de sus luchas… Todos quisieron ver de nuevo la luz de España y estrechar la mano de aquellos hombres por los que combatieron y a menudo murieron” (Al menos 10.000 muertos, de los casi 50.000).
--Pero también presentaron divergencias, ¿en torno a qué giraron éstas?
--A las diferencias políticas ya he aludido. No se dieron diferencias polémicas. Sólo les movía un punto de mira: el antifascismo. Las diferencias geográficas se plasmaban en las diferentes nacionalidades, nada menos que oriundos de 52 países. Las diferencias idiomáticas eran casi insalvables, para lo que se utilizaron varias docenas de intérpretes, y las unidades se diseñaban con criterios idiomáticos: angloparlantes por un lado, franceses por otro, etc. Sobre las diferencias culturales o de temperamento escribió con ironía José Mª Massons, médico de las Brigadas: “La nobleza la representaban los yankees, lo criticaban todo, desde la alimentación a la atención a los enfermos… Después venían los ingleses, que se hacían perdonar por su simpatía, buenas maneras y sentido del humor. La burguesía estaba formada por los franceses, alemanes, italianos, etc. Y los proletarios eran los eslavos y balcánicos. Polacos que habían trabajado en las minas del norte de Francia, montañeros yugoslavos, etc. Nunca conocí gente más valiente afrontando la muerte” (Archivo Gral. Walter, p. 147).
0144.jpg--¿Por qué crees que Aldo Morandi no participó directamente en la II Guerra Mundial?
--Puede que haya razones que se nos escapen. Quizá no encontró la unidad ni el hueco para alistarse. De todas formas, Morandi era ya veterano de dos guerras: de la I Mundial, en la que participó como teniente, y la española, en la que empezó como capitán de E. M. con el general Walker, luego comandante con el 20º Bon. Internacional, y por fin teniente coronel, con la 86 BM., con la 63 División y con la División de Maniobras. Cuando transcurría la II Mundial, Morandi se hallaba refugiado en Suiza, perseguido por la Gestapo.
--La recopilación de fotos creo que habrá supuesto una tarea muy laboriosa. Explícanos. Aunque también nos parece que habrás gozado mucho como investigador e historiador.
--Sobre lo laborioso de la organización de las fotos ya te dije algo antes. Lo más gratificante fue su hallazgo. Es el Eureka para todo investigador. Ver esas estampas de la retaguardia del frente, y además inéditas, es un verdadero asombro. En la etapa madura de un investigador ocurren estos hallazgos, porque en esa etapa abundas los cabos sueltos, tiras y ¡zas! ¡el hallazgo! En cambio, en la primera etapa todo es más difícil, porque cuesta mucho tener cabos sueltos. Y te vuelvo a insistir en esto: que el historiador debe afanarse en dos campos: no sólo en el análisis, sino también en la reconstrucción de los hechos, para salvarlos del olvido. Esta desgracia ocurrió mucho en la España de la Transición: cuando era posible la reconstrucción, se prestó poca atención a los hechos (ni a casi nada). Ahora estamos llenos de lagunas irreparables. Te pongo un ejemplo: alguien quiere hablar de genocidio en el franquismo, pero no sabe poner ejemplos ni hechos a los que poder aplicar esa categoría. No conoce los hechos. Y así caminamos en las historias de la guerra civil, a trancas y barrancas, en medio de los energúmenos, bajo tormentas de mitos y falacias. Sabemos muy poco de lo que ocurrió en la guerra civil, lo cual debemos reconocer con toda humildad.

0110.jpg    0065.jpg



image001.jpg21500Aldo Morandi en España. Francisco Moreno Gómez
103 páginas         29,7 x 21 cms.
8,00 euros
Francisco Moreno Gómez



Este libro-catálogo presenta una selección de fotos inéditas de la guerra civil, sobre todo de Córdoba, conservadas 80 años en el Álbum particular del jefe brigadista internacional Aldo Morandi, que mandó en Córdoba la 86 BM. y la 63 División. Gracias a su sobrina Miuccia Gigante (Milán) y al tutor de las fotos, Pietro Ramella (Turín), este testimonio gráfico inédito ve ahora la luz por primera vez. Esta publicación es un homenaje inexcusable a las Brigadas Internacionales, por su generosidad impagable y por el heroísmo de su lucha antifascista en España.
Laudatio libertatis luctatoribus!


“Desfile de despedida de las Brigadas Internacionales.
Tuvo lugar en Barcelona el 28 de octubre de 1938. Toda la Avenida del 14 de Abril (Diagonal) estaba engalanada... Acto seguido comenzó el desfile de las Brigadas Internacionales. A la cabeza iba el comisario ‘Gallo’ (Luigi Longo) y los tenientes coroneles Hans y Morandi. Desfilaron por grupos de nacionalidades... Cada grupo llevaba al frente, tras los oficiales, unas grandes pancartas con títulos significativos: ‘España, ejemplo para todos los países amenazados por el fascismo’... ‘La victoria será el mejor monumento a nuestros muertos’. Los hombres de las Brigadas desfilaron ya sin armas, los brazos muertos y sin ritmo. Hombres fuertes,
desfilaban con la tristeza reflejada en el semblante. Algunos con lágrimas en los ojos. Fueron estos los momentos más emocionantes, más angustiosos y, a la vez, más sublimes. Tras las Brigadas cerraban la marcha el Cuerpo de abnegadas enfermeras extranjeras que han prestado sus servicios en los frentes y en los hospitales, y dos camiones en los que iban mutilados y heridos...” (La Vanguardia, Barcelona 29 octubre 1938).

Aldo Morandi en Wikipedia:

Biografía de Aldo Morandi (Riccardo Formica), por Pietro Ramella

image002.jpgPRESENTACIÓN
Uno de los fenómenos colaterales de la guerra civil fue el de las Brigadas Internacionales, uno de los casos de voluntariado internacional más importantes de la historia en la lucha contra el fascismo. Al mismo tiempo, en torno a la guerra civil surgió, entre tantos otros temas, la colateralidad del fotoperiodismo, cuya máxima expresión fue Robert Capa. Pero no sólo los periodistas ejercieron de notarios de la realidad traumática, sino también los propios protagonistas de aquellos años de lucha y sangre. Este fue el caso de Aldo Morandi, suboficial italiano antifascista, llegado a España a primeros de diciembre de 1936, con un buen número de voluntarios italianos. Morandi llegó al frente de Lopera-Porcuna como capitán a finales de 1936, apareció como comandante en el frente Sur (Pozoblanco), a finales de marzo de 1937, al mando del 20 Bon. Internacional. En mayo del mismo año fue ascendido a teniente coronel en el mismo frente Sur, al mando de la 86 Brigada Internacional. A finales de octubre de 1937 mandó en el mismo frente la 63 División, y en marzo de 1938 fue puesto al mando de la División de Maniobras, al Bajo Aragón, con las mejores tropas cordobesas, para tratar de contener, sin éxito, la avalancha de los franquistas hacia el mar, según consta en su libro de memorias In nome della libertá (Milán, 2002). De toda su gran experiencia heroica trató de salvar para la posteridad una muestra de campaña a través de la fotografía.

Este libro-catálogo, Aldo Morandi en España (103 pp.), con elaboración, estudio y edición de Francisco Moreno Gómez, muestra una selección de fotos inéditas de la guerra civil, sobre todo en el Norte de Córdoba, conservadas en el Álbum particular de Aldo Morandi, en manos de su sobrina Miuccia Gigante (Milán) y de su estudioso Pietro Ramella(Turín), que han tenido a bien ceder una buena selección para esta edición en España. Dar con estas fotografías ha sido un verdadero azar. A manos de Pietro Ramella llegó el libro de Francisco Moreno Trincheras de la República (Córdoba, 2013), y la familia de Morandi se ofreció altruistamente para esta cesión. Las fotografías de esta edición son muy significativas de lo que fue la vida bélica detrás de las trincheras, con múltiples aspectos como el suministro, reclutamientos, refugiados o la sanidad, a través del hospital americano del Dr. Friedman. La salvación de estas fotos, ahora descubiertas para la posteridad, fue en su día otro azar, en 1939, cuando a primeros de febrero Aldo Morandi, con sus garibaldinos, pasó la frontera de Francia. Su máquina de fotos le fue robada por los esbirros franceses (Cuánto recuerda esto al calvario actual de los refugiados sirios, ante la farisaica Europa de los banqueros), pero los negativos los había salvado antes, entregándolos a su compañera Vincenzina Fonti, de nacionalidad suiza, que pudo pasar la frontera sin dificultad. Así pues, toda una cadena de casualidades nos permite hoy recibir la pedagogía de la historia a través de fotos curiosísimas y significativas, como la única existente en el frente del militar artillero republicano don Joaquín Pérez Salas (en portada), heroico defensor del frente cordobés, fusilado por Franco en 1939, como no podía ser de otra manera, ante el gran perpetrador de crímenes contra la humanidad, que ahora pretende blanquear la corriente negacionista.

LA LABOR HISTÓRICA DE FRANCISCO MORENO GÓMEZ
Francisco Moreno Gómez, doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, catedrático de Instituto, inició su labor historiográfica en 1978, bajo el estímulo de don Manuel Tuñón de Lara. A partir de 1982 fue apareciendo, entre las primeras monografías territoriales que se hicieron en España, su Trilogía sobre Córdoba: La República y la guerra civil en Córdoba (1982, premio “Díaz del Moral”, del Ayto. de Córdoba), La guerra civil en Córdoba, 1936-1939 (1985), y Córdoba en la posguerra (La represión y la guerrilla) (1987). En 1985 publicó también La Masonería en Córdoba, junto con Juan Ortiz. En 1992 obtuvo, junto con sus alumnos de COU, el premio Espasa-Calpe, por un guión radiofónico sobre Miguel Hernández. En agosto del mismo año impartió conferencia en la Universidad de Monterrey (México), con motivo del V Centenario. En 1995 publicó La última utopía, sobre la III Internacional en Andalucía. En 1996 aparecieron dos libros a partir de su tesis doctoral: Pedro Garfias, poeta de la vanguardia, de la guerra y del exilio, así como Poesías Completas, del mismo autor. En 1997 publicó para McGraw-Hill la antología comentada Generación del 27. Vino luego el libro conjunto Víctimas de la guerra civil (1999), en el que redactó la 3ª parte. En La Aventura de la Historia publicó el trabajo “El terrible secreto del franquismo” (núm. 3, 1999). Junto con una amplia labor de conferenciante, en 2001 publicó un extenso libro: La resistencia armada contra Franco. Sobre el mismo tema participó en el libro conjunto Morir, matar, sobrevivir (2002), y la obra individual Historia y memoria del maquis (1996). En 2008 inicia una tetralogía exhaustiva sobre la guerra civil y el franquismo, desde el observatorio de Córdoba, pero con visión generalista sobre España, con los siguientes títulos: 1936, El genocidio franquista en Córdoba (2008), seguidodeTrincheras de la República, 1937-1939. Desde Córdoba al Bajo Aragón, al destierro y al olvido (2013). En 2014, La victoria sangrienta, 1939-1945. Un estudio de la gran represión franquista para el Memorial Democrático de España, una obra que ha sido declarada (El País, 10-12-2014) entre “Los mejores libros de historia de 2014”. Para 2015 está previsto el final de esta serie con Los “Desaparecidos” de Franco.

_____________________________________________________________________
LA LIBRERÍA DE CAZARABET - CASA SORO (Turismo cultural)
c/ Santa Lucía, 53
44564 - Mas de las Matas (Teruel)
Tlfs. 978849970 - 686110069

Cazarabet conversa con... Antonio César Moreno Cantano, autor de "Anticlericalismo y crítica social: el sacerdote republicano Hugo Moreno López / Juan García Morales (1883-1946)" (Muñoz Moya) .

http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/fichas1/anticlericalismo.htm


La Librería de El Sueño Igualitario

image002.jpg



Muñoz Moya Editorial edita este libro con el compromiso y el rigor para con la historia y la memoria histórica que ya nos tiene acostumbrados.
Antonio César Moreno Cantano ha escrito un libro, como una especie de biografía (que no lo es) sobre la vida intelectual y el activismo social de un clérigo, Hugo Moreno López que tuvo una vida como muy movida y que le llevó , con el tiempo, a posicionarse en posturas  que no hicieron nada de gracia a la Iglesia de principios del siglo XX, llegando a ser “expulsado”….Es la historia de un hombre comprometido más allá de las homilías, de sus enseñanzas en el seminario, de sus acciones sociales, de sus artículos, amistades y proclamas….Hugo Moreno López que adoptó el nombre de Juan García Morales, como pseudónimo, fue fiel y consecuente en toda su vida, quizás por eso haya pasado por la historia como en el anonimato…aunque podríamos afirmar que es más fruto de su discreción , la que pasa a la acción con suma diligencia y firmeza como solo los grandes hombres saben hacerlo y el autor historiador e investigador Antonio César Moreno Cantano demuestra dominar la aproximación al personaje, aunque advierte que “se han quedado algunos flecos”, pero el libro es muy fácil de leer (como muy cercano)y, la verdad, es que una vez lo coges es muy difícil de dejar. Su lectura, diríamos, “engancha”, nunca mejor dicho.
El autor, Antonio César Moreno Cantano, ya participó, junto con otros autores con Otra Iglesia: clero disidente durante la República y la Guerra Civil (http://www.cazarabet.com/conversacon/fichas/tezanos.htm); un libro que recopila varios casos de clérigos que practicaron y pasaron a la acción apartándose de la línea oficial  de la Iglesia y acercándose más al pueblo y a las necesidades sociales, todo esto denota un dominio del tema más que notable por parte del autor.

La sinopsis del libro facilitada por la editorial, Muñoz Moya:

anticlericalismo (1).jpgLa presente investigación analiza la vida, obra y actividad pública del sacerdote almeriense Hugo Moreno López (1883-1946). Desde muy joven, y al amparo de la encíclica de León XIII Rerum Novarum, estuvo muy vinculado con el catolicismo social, mediante la participación en diarios locales de este signo como La Independencia o Bonifacio. Hombre de sentido común, con el que ganó el premio al mejor semanario católico social. Igualmente, participó en las misiones del padre Francisco de Paula Tarín en Almería, lo que le llevó a conocer de primera mano la cruda realidad social y económica de esta provincia, despertando en su interior la defensa de los más desfavorecidos frente a los abusos de clases acomodadas. En 1917 se trasladó a Madrid –con el apoyo y visto bueno de su obispado-, dando comienzo a una brillante carrera literaria y cultural en destacados medios impresos de la capital comoCervantes (dirigida por el almeriense Francisco Villaespesa), La Voluntad o La Esfera, donde profundizó en el estudio de los grandes ascetas y místicos de la España del Siglo de Oro. Gracias a estos textos entró en contacto con un gran número de escritores modernistas, como Azorín, Baroja…, que le hicieron convivir–desde la faceta literaria- con el anticlericalismo (en un primer momento mediante la crítica de la falta de formación de la clase sacerdotal y la apelación a la caridad y humildad de los predicadores españoles de la Edad Moderna). Este bagaje cultural junto su experiencia previa en Almería eclosionaron cuando en 1927 la diócesis de Madrid le retiró las licencias ministeriales y le obligó a regresar a su provincia de nacimiento. Lejos de acatar esta medida, Hugo Moreno permaneció en la capital y con la llegada de la Segunda República en 1931 se presentó públicamente bajo el pseudónimo de Juan García Morales, un personaje marcadamente anticlerical y promotor de una profunda reforma que acabase con las desigualdades sociales. Sus numerosos artículos en el diario Heraldo de Madrid así como sus variadas obras (El Cristo Rojo, por ejemplo), son identificativos de esta actitud. Su estrecha colaboración con las autoridades republicanas le llevó a enfrentarse decididamente, durante el tiempo de la Guerra Civil, al concepto de Cruzada que promovía la jerarquía eclesiástica española y el bando franquista. En 1939 se exilió en Francia, donde conoció la pobreza, la enfermedad y la prisión (en 1941 fue internado en el campo de Gurs). En 1946, murió en el más completo de los anonimatos. Este texto pretende rescatar su memoria del olvido y dar a conocer su figura a las nuevas generaciones nacidas ya en libertad.

Antonio César Moreno Cantano
Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Alcalá de Henares (2008). Miembro del grupo de investigación CEFID (Centre d´Estudis sobre les Èpoques Franquista iDemocràtica) y GREF (Grup de Recerca sobre l´Època Franquista), adscritos a la Universidad Autónoma de Barcelona; del grupo de investigación Catolicismo y laicismo en la España del siglo XX, vinculado a la Universidad de Alcalá, y al grupo Estudios del Tiempo Presente, dirigido por el catedrático Rafael Quirosa, de la Universidad de Almería. En la actualidad trabaja como Profesor de Secundaria en el Colegio Madrigal (Loranca –Fuenlabrada-, Madrid). Ha participado en diferentes congresos nacionales e internacionales sobre la dictadura franquista y ha publicado numerosos artículos sobre la propaganda interior y exterior de la España franquista durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial en diferentes revistas especializadas. Ha coordinado en la editorial Trea una trilogía sobre las culturas bélicas y la propaganda extranjera en España entre 1936 y 1945. Su última publicación ha sido la obra colectiva (donde es uno de los coordinadores) Otra Iglesia. Clero disidente durante la Segunda República y la Guerra Civil. En la actualidad está realizando una investigación –junto al profesor Misael Arturo López- sobre las exposiciones anticomunistas en la Europa del Eje.


Cazarabet conversa con Antonio César Moreno Cantano:
anticlericalismo (3).jpg-Antonio, ¿cómo es que te fijas en este personaje Hugo Moreno López que también era Juan García Morales para realizar esta monografía?
-Me “encontré” con él por casualidad, la verdad. Estaba leyendo hace unos años un largo informe, publicado en la revistaAnalecta Sacra Tarraconensia, sobre la visión que el Vaticano tenía de la Segunda República en España. Me llamó la atención un apartado sobre propaganda en el que se señalaba como “comunistas” las obras del sacerdote “rojo” Juan García Morales. A partir de ahí, y gracias a la ayuda inicial de la investigadora Marisa Tezanos, empecé a profundizar en su apasionante y azarosa trayectoria pública.
-Un personaje, éste, siempre vinculado a los más desvalidos, a los necesitados…pero lo hace desde la crítica social…
-Su base ideológica fue la encíclica Rerum Novarum, del pontífice León XIII. Allí se pusieron los fundamentos del catolicismo social, que promovía una mejora de las condiciones económicas y laborales de las clases más desfavorecidas, para poner así freno a los peligros derivados del liberalismo.
-Esto, todo esto le ocasionó no pocos problemas, ya desde su tierra natal ¿cómo lo ves?
-Desde muy joven tuvo una fuerte conciencia social. Su infancia estuvo marcada por la pobreza. Al entrar en el seminario se destacó en el estudio de los grandes predicadores y ascetas de la Edad Moderna, que reivindicaban una vida de austeridad y acercamiento a los más necesitados. Desde diarios como La Independencia o Bonifacio plasmó estos ideales con un lenguaje ácido y crítico hacia la burguesía, los grandes terratenientes… Pese a todo, el obispado de Almería lo veía con buenos ojos y tenía muy buenas referencias de su actividad pastoral y periodística.
-¿Por qué la Diócesis de Almería lo envía a Madrid?
-Pidió marcharse voluntariamente a la capital en 1917, argumentando que dicho desplazamiento era indispensable para cuidar de su hermano Néstor, que supuestamente se encontraba gravemente enfermo. Sin embargo, estamos convencidos que este traslado también obedecía a su deseo de intentar prosperar económica y socialmente en un ambiento como el madrileño. 
-Allí entra en contacto, otra vez, con los más desvalidos, los más desfavorecidos, pero, a la vez, con círculos de intelectuales, entre ellos Azorín y Pío Baroja…Todo esto, supongo, le pone, aún más los pies en tierra (por supuesto, no dudo de que no los tuviese)…
-En Madrid pronto adquirió fama como escritor en importante medios intelectuales como Cervantes, La Voluntad, La Esfera… donde pudo conocer a una gran cantidad de personajes relacionados con el modernismo literario. Se dedicó a profundizar en la vida de determinados religiosos caracterizados por su defensa de los más pobres y por ser críticos con los excesos de la jerarquía eclesiástica.
anticlericalismo (4).JPG-¿Qué destacarías de sus años en Madrid antes de la proclamación de la II República, recordemos que llevaba desde 1917 en la capital…?
-Sin duda, las decenas de artículos que publicó en La Esfera, donde puso el énfasis en la vida religiosa, cultura y artística de España durante la Edad Moderna. Fue en esa época donde forjó su red de contactos públicos que en años venideros le convertirían en una figuran de primera relevancia en el panorama público de la República.
-¿Qué pasa con este clérigo, en Madrid, cómo afectan sus acciones en la Iglesia y su sino, para que con diez años pase a que le retiren las licencias ministeriales y les obliguen a regresar a su provincia de nacimiento…?. Pero no regresa ¿qué hace, de qué vive y cómo se las arregla en la capital del Estado?
-En el año 1927 el obispado de Madrid le retira las licencias ministeriales, es decir, el permiso temporal que le permitía residir fuera de su diócesis natal, Almería. Es normal que después de 10 años las autoridades religiosas de la capital considerasen como inválido el argumento que esgrimía sobre la supuesta enfermedad de su hermano. Para Hugo Moreno regresar a su tierra de origen significaba volver al ostracismo y penalidades de una vida en provincia, adscrito a una pequeña parroquia y alejado de cualquier posibilidad de ascenso social. Por esa razón –es una hipótesis- se negó a regresar y quedó en una especie de vacío jurídico dentro del derecho canónico, ya que seguía siendo sacerdote pero no podía oficiar misa en Madrid. Fue a partir de ese momento cuando se debió gestar en su mente el deseo de aparecer en los medios públicos como un religioso anticlerical, defensor de los trabajadores. La Segunda República le brindaría la oportunidad para hacerlo.
-Fue cuando llega la II República que se presenta públicamente bajo el pseudónimo de Juan García Morales, un personaje marcadamente, ya, anticlerical…Dos preguntas: ¿es lo vivido, el ver tanta miseria y tanta injusticia lo que lo convierte en anticlerical?... Llega a colaborar hasta con el Heraldo de Madrid bajo ése pseudónimo y con artículos, al parecer, abiertamente contrarios a lo que imperaba en el “status quo” de la Iglesia, ¿qué nos puedes comentar?
-Sin  duda, así como su formación intelectual y experiencias de adolescencia, donde llegó a participar en las misiones populares del Padre Tarín en las zonas más humildes y abandonadas de Almería. Con respecto a la segunda cuestión, con su pluma no se recató en atacar en los términos más vehementes a los grandes jerarcas eclesiásticos y políticos del país, en especial al líder de la CEDA, Gil Robles, con palabras como “el clero tiene puestas sus esperanzas en él. Los ricos lo banquetean de lo lindo; lo congestionan a fuerza de comilonas”. Y eran precisamente estos grupos los que apoyaban sus medidas: “¿Con qué valores cuenta este hombre para hacerse dueño del Poder? ¿Con millonarios, aristócratas, frailes, curas, monjas y ancianos desamparados?” (Heraldo de Madrid, 7 de octubre de 1932 y 4 de junio de 1934).
-¿En qué momento, tanto humano como de actividad social e intelectual, le pilla a nuestro protagonista el alzamiento rebelde de los militares? Y ¿cómo transcurren sus actividades, humanas, sociales y reivindicativas durante este período de tiempo?
-A lo largo de 1936 participó en numerosos mítines vinculados a Izquierda Republicana, reclamando la unidad de las fuerzas de izquierda para desbancar del poder a la CEDA y sus socios. El triunfo del Frente Popular fue recogido por él con palabras como “Dios no ha oído… porque en nuestras cortas oraciones no pedíamos otra más que el triunfo de la causa del pueblo, la reconquista de  la República del 14 de abril” (Heraldo de Madrid, 18 de febrero de 1936). Tras el inicio de la Guerra Civil se mostró como uno de los más activos propagandistas contra el concepto de Cruzada enarbolado por la Iglesia que apoyó el golpe de Estado. Sus discursos radiofónicos (desde el Ministerio de la Guerra, la Radio del Partido Comunista o frente a los militares en Leganés); sus discursos para el Socorro Rojo Internacional; o sus escritos en títulos como España Heroica o Religión y Fascismo. Queman, Roban y Asesinan… en tu nombre, eran un claro testimonio de ello.
anticlericalismo (2).jpg-Se exilia a Francia, en 1939 donde vive todo lo malo: la pobreza, la enfermedad, el internamiento en el Campo de Gurs… ¿qué has podido recoger de sus días en aquellas condiciones?
-Antes de ser internado en el Campo de Gurs, por presiones franquistas y por la nueva legislación de Vichy, trabajó en diversas colonias infantiles francesas. Gracias al testimonio de un familiar lejano, Francisco García Hernández, así como el acceso a los archivos franceses he podido reconstruir este duro episodio de su vida. Durante dicho internamiento vivió el aislamiento, el desencanto con las autoridades republicanas, la ceguera… Cuando fue liberado no paró de sufrir la persecución policial, ya que se le consideraba un “elemento incómodo”. La muerte de su anciana madre, Pura, lo sumió en una profunda depresión que agravó su ya debilitada salud física y mental.
-Vive, también la Segunda Guerra Mundial ¿cómo la pasa porque de sobrevivirla, aunque solo la sobrevive un año, ya que muere en 1946 en el más completo anonimato…?
-En el último año de su vida vagó de un lugar a otro de Francia (Lourdes, Libourne…) buscando la paz entre sus amigos y conocidos. Como otros tantos exiliados, contemplaba el fin de la guerra como la fecha definitiva para la caída del régimen franquista, pero no fue así. Murió en 1946, en una pequeña ceremonia donde los símbolos republicanos fueron su última compañía. Su tumba, por desgracia, aún no ha podido ser localizada. Con esta investigación queremos brindarle el homenaje que, esperemos, algún día le trasladen las instituciones democráticas españolas. No en vano su causa fue la de la libertad.

anticlericalismo (5).jpg   anticlericalismo (6).jpg








image001.jpg21713Anticlericalismo y crítica social: el sacerdote republicano Hugo Moreno López / Juan García Morales (1883-1946). Antonio César Moreno Cantano120 páginas        15 x 23 cms.
16,00 euros
Muñoz Moya

La presente investigación analiza la vida, obra y actividad pública del sacerdote almeriense Hugo Moreno López (1883-1946). Desde muy joven, y al amparo de la encíclica de León XIII Rerum Novarum, estuvo muy vinculado con el catolicismo social, mediante la participación en diarios locales de este signo como La Independencia o Bonifacio. Hombre de sentido común, con el que ganó el premio al mejor semanario católico social. Igualmente, participó en las misiones del padre Francisco de Paula Tarín en Almería, lo que le llevó a conocer de primera mano la cruda realidad social y económica de esta provincia, despertando en su interior la defensa de los más desfavorecidos frente a los abusos de clases acomodadas. En 1917 se trasladó a Madrid –con el apoyo y visto bueno de su obispado-, dando comienzo a una brillante carrera literaria y cultural en destacados medios impresos de la capital como Cervantes (dirigida por el almeriense Francisco Villaespesa), La Voluntad o La Esfera, donde profundizó en el estudio de los grandes ascetas y místicos de la España del Siglo de Oro. Gracias a estos textos entró en contacto con un gran número de escritores modernistas, como Azorín, Baroja…, que le hicieron convivir–desde la faceta literaria- con el anticlericalismo (en un primer momento mediante la crítica de la falta de formación de la clase sacerdotal y la apelación a la caridad y humildad de los predicadores españoles de la Edad Moderna). Este bagaje cultural junto su experiencia previa en Almería eclosionaron cuando en 1927 la diócesis de Madrid le retiró las licencias ministeriales y le obligó a regresar a su provincia de nacimiento. Lejos de acatar esta medida, Hugo Moreno permaneció en la capital y con la llegada de la Segunda República en 1931 se presentó públicamente bajo el pseudónimo de Juan García Morales, un personaje marcadamente anticlerical y promotor de una profunda reforma que acabase con las desigualdades sociales. Sus numerosos artículos en el diario Heraldo de Madrid así como sus variadas obras (El Cristo Rojo, por ejemplo), son identificativos de esta actitud. Su estrecha colaboración con las autoridades republicanas le llevó a enfrentarse decididamente, durante el tiempo de la Guerra Civil, al concepto de Cruzada que promovía la jerarquía eclesiástica española y el bando franquista. En 1939 se exilió en Francia, donde conoció la pobreza, la enfermedad y la prisión (en 1941 fue internado en el campo de Gurs). En 1946, murió en el más completo de los anonimatos. Este texto pretende rescatar su memoria del olvido y dar a conocer su figura a las nuevas generaciones nacidas ya en libertad.

Antonio César Moreno Cantano
Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Alcalá de Henares (2008). Miembro del grupo de investigación CEFID (Centre d´Estudis sobre les Èpoques Franquista iDemocràtica) y GREF (Grup de Recerca sobre l´Època Franquista), adscritos a la Universidad Autónoma de Barcelona; del grupo de investigación Catolicismo y laicismo en la España del siglo XX, vinculado a la Universidad de Alcalá, y al grupo Estudios del Tiempo Presente, dirigido por el catedrático Rafael Quirosa, de la Universidad de Almería. En la actualidad trabaja como Profesor de Secundaria en el Colegio Madrigal (Loranca –Fuenlabrada-, Madrid). Ha participado en diferentes congresos nacionales e internacionales sobre la dictadura franquista y ha publicado numerosos artículos sobre la propaganda interior y exterior de la España franquista durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial en diferentes revistas especializadas. Ha coordinado en la editorial Trea una trilogía sobre las culturas bélicas y la propaganda extranjera en España entre 1936 y 1945. Su última publicación ha sido la obra colectiva (donde es uno de los coordinadores) Otra Iglesia. Clero disidente durante la Segunda República y la Guerra Civil. En la actualidad está realizando una investigación –junto al profesor Misael Arturo López- sobre las exposiciones anticomunistas en la Europa del Eje.

_____________________________________________________________________
LA LIBRERÍA DE CAZARABET - CASA SORO (Turismo cultural)
c/ Santa Lucía, 53
44564 - Mas de las Matas (Teruel)
Tlfs. 978849970 - 686110069