dissabte, 14 d’octubre del 2017

40 años de la Ley de Amnistía, 40 años de vergüenza democrática

http://www.publico.es/politica/ley-amnistia-germen-impunidad-fascista-40-anos-ley-amnistia.html



El 14 de octubre el Congreso aprobó la conocida como Ley de Amnistía, que fue publicado en el BOE el día 15, hace ahora 40 años. La norma ha sido utilizada como "escudo franquista" a pesar de haber sido aprobada para facilitar la salida de prisión de presos antifranquistas. 



Momento en que se apueba la Ley de Amnistía del 77.- EFE
14 de octubre de 1977. Congreso de los Diputados. Es un día feliz para la izquierda. Estamos en plena transición y se ha conseguido llevar a las Cortes la votación de una Ley de Amnistía que pretende vaciar las cárceles de presos políticos. La Ley pretendía, sobre todo, ser una llamada al abandono de la vía armada. Todos los grupos parlamentarios están de acuerdo. Todos, menos uno: Alianza Popular. Quien le iba a decir a aquellos presos que la misma ley que sirvió para amnistiarles, serviría para blindar la dictadura franquista. O a los propios diputados que la aprobaron. 
"Operar con el concepto de amnistía, que borra el delito, para hechos atroces de muerte a sangre fría, implacables, proyecta dudas sobre la legitimidad de tales hechos, lo que puede resultar socialmente intolerable y gravemente pernicioso", defendió aquel 14 de octubre en el Congreso el exministro franquista Antonio Carro, que sentenció que la amnistía "no es buena medicina". 
"Nadie planteó que la amnistía se ampliara a los delitos cometidos bajo el paraguas y en defensa de la dictadura", escribió Sartorius
Los argumentos, como el lector puede apreciar, podrían ser formulados hoy día para defender la necesidad de juzgar los crímenes franquistas, de acabar con la impunidad de la dictadura. Sin embargo, aquel 14 de octubre de 1977 fueron empleados por Alianza Popular para justificar su abstención en la aprobación de la Ley de Amnistía. Su grupo, liderado por Manuel Fraga, ni tan siquiera había participado en la elaboración de la misma en la Comisión Parlamentaria.
Así lo atestiguó Jaime Sartorius, diputado del PCE que formó parte de aquella Comisión. "Nadie planteó que la amnistía se ampliara a los delitos cometidos bajo el paraguas y en defensa de la dictadura. En primer lugar, porque Alianza Popular, su legítima heredera, no quiso intervenir en la Comisión (...) En segundo lugar, porque los franquistas no creían que fuera necesario que les amnistiaran por las tropelías que habían cometido", escribió Sartorius, que concluyó que utilizar la Ley de Amnistía para defender la impunidad del franquismo se trata de "una interpretación arbitraria y sin fundamento". 
El  Profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid, Rafael Escudero, recuerda que, de hecho, fue "UCD, otro de los partidos herederos del franquismo, quien introdujo al final de la tramitación parlamentaria de la ley unas cláusulas que no estaban presentes en sus borradores iniciales: en concreto, las que extienden la amnistía a los delitos cometidos por funcionarios y agentes de orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas (arts. 2.e y 2.f).
La ley buscaba terminar de vaciar las cárceles de aquellas personas que habían luchado contra la dictadura. Punto.
La ley, por tanto, no buscaba en su origen convertirse una ley de punto final de una dictadura. La ley buscaba terminar de vaciar las cárceles de aquellas personas que habían luchado contra la dictadura. Punto. Sin embargo, los años pasaron y con la democracia asentada, víctimas de la dictadura y colectivos ciudadanos vieron la oportunidad de acceder a la Justicia de una democracia para pedir explicaciones a los responsables de la dictadura. Una democracia no se podía permitir la impunidad de quienes utilizaron el poder del Estado para torturar, asesinar e imponer el horror a aquellos que no compartieron su forma de pensar. O, al menos, así pensaron las víctimas de la dictadura. Se equivocaron. Esta es la historia de una vergüenza democrática. 

Los poderes del Estado, cómplices

La Ley de Amnistía de 1977 se convirtió pues en la excusa perfecta de los poderes del Estado para rechazar cualquier petición de Justicia por parte de las víctimas. El ejemplo más evidente para Rafael Escudero se dio en la sentencia de 2012 del Tribunal Supremo que rechaza la posibilidad de investigar en sede judicial española los crímenes del franquismo y calificaba la Ley como “pilar básico e insustituible de la transición española” y, a partir de ahí, se la esgrime como argumento central para rechazar toda investigación. 
Los diferentes gobiernos y parlamentos son responsables de la permanencia de la legislación que permite la impunidad
Pero el Poder Judicial no ha sido el único que ha rechazado investigar los crímenes de la dictadura escudándose en la Ley de Amnistía. Los diferentes gobiernos y parlamentos son responsables de la permanencia de la legislación que permite la impunidad.
Así, por ejemplo, PP, PSOE y CiU rechazaron en 2011 por mayoría absoluta la proposición de ley para modificar la Ley de Amnistía y que no permitiera la impunidad. Más recientemente, el 20 de diciembre de 2016, PP, PSOE y Ciudadanos evitaron en la Comisión de Justicia la modificación de la norma para que estableciera que no se aplicaría a casos de torturas o desapariciones forzadas, ni a los crímenes de genocidio o de lesa humanidad, tal y como dispone la normativa internacional". 
Pero hay más. El Ministerio Fiscal ha recurrido hasta en tres ocasiones a la Ley de Amnistía para impedir a los jueces españoles colaborar con Ja justicia de Argentina en la única causa abierta en el mundo que investiga los crímenes de la dictadura. Por su parte, la Fiscalía de la Audiencia Nacional rechazó en dos ocasiones las solicitudes de extradición a Argentina de 19 ciudadanos españoles acusados de cometer crímenes de derecho internacional. 
La lista continúa y es casi interminable. Más ejemplos. La Fiscalía General del Estado también invocó a la Ley de Amnistía en una orden interna que emitió a los juzgados para amedrentarles y que no colaboraran con las peticiones de auxiliojudicial que llegaban desde Argentina. Por no hablar de los discursos parlamentarios. "Cómo podríamos reconciliarnos los que nos estábamos matando si no borrábamos ese pasado para siempre", defendía el parlamentario del PP Jorge Fernández desde la tribuna del Congreso en el año 2011, justo antes de votar en la misma dirección que el PSOE contra la modificación de la Ley. . 
En el año 2017 los muertos republicanos siguen en las cunetas y sus familiares siguen, como en 1939: esperando
El Ejecutivo de Mariano Rajoy también ha invocado la Ley de Amnistía para justificar la negativa del Estado a juzgar los crímenes franquistas ante diversos organismos internacionales. Y es que hasta cinco organismos internacionales de defensa de los Derechos Humanos han pedido a España su derogación. A saber: Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias, Comité contra la Tortura, Comité de Derechos Humanos, Comité contra la Desaparición Forzada; y Relator Especial sobre Verdad, Justicia y Reparación

Qué ha dejado atrás la democracia

De esta manera, en el año 2017 los muertos republicanos siguen en las cunetas y sus familiares siguen, como en 1939, esperando verdad, justicia y reparación. Al menos 114.226 desaparecidos siguen en las cunetas del Estado en alrededor de 2.500 fosas comunes aún por exhumar. Tampoco hay ninguna investigación ni ningún responsable por los alrededor de 400.000 presos políticos que fueron utilizados como trabajadores forzados ni sobre las empresas que los emplearon.
Las miles de personas que sufrieron torturas, malos tratos y detenciones continúan figurando como delincuentes para la Justicia española, así como los que fueron 'ajusticiados' por los franquistas durante la Guerra y los primeros años de represión. La lista de víctimas es casi infinita. Como los de la comunidad LGTBi, que fueron tratados y reprimidos como enfermos. 
Se puede juzgar, conocer y después, amnistiar. Por contra, la práctica en el Estado español ha sido la contraria: archivar toda denuncia sin investigar
Pero el Estado de español ha mirado hacia otro lado para no ver la impunidad de la dictadura franquista. Y al olvido sistemático, garantizado legalmente por la Ley de Amnistía, se suman declaraciones vergonzantes del Partido Popular. Ejemplos no faltan. Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, respondió al periodista Jordi Évole que no tiene "claro que sea cierto" que miles de españoles no sepan dónde están enterrados sus abuelos y que no cree que el Gobierno "pueda hacer nada para arreglarlo". O Rafael Hernando, portavoz del PP en el Congreso, que dijo en un plató de televisión que "los familiares de las víctimas del franquismo se acuerdan de desenterrar a su padre solo cuando hay subvenciones". 

Razones para dejarla sin efecto

Los diferentes organismos internacionales que han pedido a España que deje sin efecto la Ley de Amnistía han enumerado diferentes motivos y vías para sortear el escudo franquista que supone la Ley. La principal: la voluntad política. Es decir, la Ley de Amnistía nunca sería un impedimento si hubiese voluntad política de acabar con la impunidad franquista. 
Pero hay más. La Ley de Amnistía podría ser sorteada, porque los crímenes del franquismo pueden ser considerados como crímenes de lesa humanidad, tal y como señaló el juez Baltasar Garzón y, por tanto, no pueden ser amnistiados por ninguna ley. Asimismo, la Ley contradice, entre otros compromisos internacionales, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que fue suscrito por España el 30 de abril de 1977. Este compromiso señala en su artículo 15 que aquellas personas que cometieron actos delictivos conforme a "los principios generales del derecho reconocidos por la comunidad internacional" pueden ser juzgados y condenados aunque sus actos no fueran delito según el derecho nacional en el momento en el que se cometieron. 
Asimismo, el Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición de la ONU, Pablo de Greiff, en su informe sobre España que "nada en la Ley de Amnistía vigente impide expresamente el desarrollo de investigaciones" por los crímenes de la dictadura. De esta manera, el Relator Especial de la ONU señala que el artículo sexto de esta Ley establece que "la amnistía determinará en general la extinción de la responsabilidad criminal derivada de las penas impuestas o que se pudieran imponer con carácter principal o accesorio". Por tanto, se puede juzgar, conocer y después, amnistiar. Por contra, la práctica en el Estado español ha sido la contraria: archivar toda denuncia sin investigar los hechos alegando a la Ley de Amnistía.
El caso de Argentina, sin embargo, muestra que hay otro camino posible: el de unos jueces capaces de hacer frente a una injusticia manifiesta
Por último, también está la vía judicial. Decía el juez Grande Marlaska en una entrevista concedida a ETB que los jueces no podían hacer nada para investigar los crímenes de la dictadura porque había una Ley de Amnistía que había sido aprobada por las Cortes españolas y que, por tanto, se trataba de una ley que mostraba la voluntad de la ciudadanía en cuanto a cuerpo representado. El caso de Argentina, sin embargo, muestra que hay otro camino posible: el de unos jueces capaces de hacer frente a una injusticia manifiesta.
Así, la ley de punto final de Argentina también fue votada por un Parlamento democrático, pero eso no impidió a jueces de primera instancia, primero, y a la Corte Suprema, después, declarar la nulidad de la misma conforme a leyes de Derecho Internacional. El Parlamento argentino también señaló que la propia ley era indigna para una nación democrática y la retiró. España no es el primer país con una dictadura sangrienta a sus espaldas. Pero sí puede pasar a la historia como el país que prefirió convertirse en refugio de criminales antes que investigar los crímenes sucedidos en el territorio estatal. 

Propuesta para que sea modificada

El miércoles 18 de octubre se presentan en el Congreso dos iniciativas surgidas de colectivos memorialistas y víctimas de la dictadura y que ha pasado por el intergrupo parlamentario sobre Memoria Histórica que han creado los diferentes grupos. Las iniciativas pretenden modificar la Ley de Amnistía para dejar negro sobre blanco que no puede ser aplicada en casos de crímenes de lesa humanidad.
Por otro lado, también se pretende la incorporación del Principio de Legalidad Internacional al Código Penal español. Las dos buscan acabar con la impunidad del franquismo. Las fuentes consultadas por Público para conocer la suerte de estas iniciativas coinciden al 100%. "PP y Ciudadanos votarán noLa pelota está en el tejado del PSOE. Veremos hasta qué punto es nuevo este PSOE", señalan a este medio fuentes jurídicas próximas a la elaboración de la iniciativa. 

Guadiana del Caudillo o la versión extremeña de una consulta ilegal


http://www.eldiario.es/eldiarioex/politica/Guadiana-Caudillo-version-extremena-consulta_0_696430580.html


Extremadura también ha tenido su propia consulta ciudadana envuelta en la duda de la legalidad. Y de eso no hace demasiado tiempo. Se trata de Guadiana del Caudillo, que a día de hoy, y tras lograr la independencia de la ciudad de Badajoz, mantiene su nombre franquista.
La localidad consiguió su segregación de la capital pacense aun conservando el topónimo alusivo al dictador. Lo hizo en 2012, y con una Ley de Memoria Histórica vigente. 

El entonces alcalde pedáneo Antonio Pozo (PP) montó una  consulta ‘popular’ a la que estaban llamados los 2.500 habitantes de la localidad. El objetivo era preguntar a sus vecinos si querían que el nombre ‘Del Caudillo’ se mantuviera, o no.

"No tenía ni pies, ni cabeza"

Fueron unas votaciones sin ningún proceso legítimo conforme a la legislación que regula estos procesos, recuerda Marisol Mateos, diputada regional y miembro del PSOE de Badajoz. Tanto los socialistas como Izquierda Unida mostraron entones su completa disconformidad, solicitando a todas aquellas personas en contra que no votaran en un acto ilegal.
“No tenía ni pies ni cabeza, no se ajustaba a lo que marca cualquier procedimiento, no tenía garantías y no fue autorizado”, critica la dirigente socialista, que insiste que fue un proceso fuera de la legalidad, que contradecía la Ley de Memoria Histórica. Finalmente ganó en la consulta la opción de mantener ‘Del Caudillo’.

Un alcalde premiado como diputado provincial

A su juicio el proceso sirvió a Antonio Pozo, hoy alcalde, para reafirmarse en una campaña electoral montada en torno a esta polémica y al sentimiento de que el nombre debía mantenerse como parte de la historia de Guadiana.
Descarta que fuera un proceso montado por el PP extremeño y lo achaca a una campaña del propio regidor, “por su cuenta y riesgo”. Dejando al PP extremeño al margen de esta consulta ilegal, sí surge la pregunta de por qué, tras las elecciones, Antonio Pozo termina siendo diputado provincial en la institución provincial pacense, nombrado evidentemente por el Partido Popular.
El diputado provincial Antonio Pozo se levanta en el pleno de la Diputación de Badajoz / Diputación
El diputado provincial Antonio Pozo, en el pleno donde se aprobó una reprobación del PSOE en respulsa por su participación en la cena de la Fundación Franco para recoger un premio
Marisol Mateos prefiere no entrar en la dinámica interna de otros partidos, aunque sí tacha de ‘inverosímil e indignante’ que éste siga ocupando el escaño tras la polémica por su participación en un acto franquista, junto al diputado de la Asamblea de Extremadura Juan Antonio Morales.
Ambos acudieron en diciembre del pasado año a una cena donde fueron condecorados como  caballeros de honor de la Fundación Francisco Franco.

Un pulso legal

En la actualidad Antonio Pozo mantiene un pulso legal con la Diputación de Badajoz, una vez que la institución anunció que los  municipios que tengan simbología franquista perderán las subvenciones. 
La placa franquista, con el cristal blindado y la cámara de seguridad recién instalados
La placa franquista, con el cristal blindado, en la fachada del Ayuntamiento de Guadiana del Caudillo
Su gestión también se ha visto rodeada de polémica tras blindar con un cristal, e incluso restaurar, la  placa franquista que preside la fachada del ayuntamiento, y que  exalta la dictadura militar. A la placa le acompaña  el   escudo del Águila de San Juan y el recuerdo del paso del dictador Francisco Franco por el municipio, en el contexto del Plan Badajoz de regadíos.

La independencia de Guadiana del Caudillo

Guadiana del Caudillo se constituyó como localidad independiente de Badajoz en 2012 tras una lucha con el gobierno de la  Junta de Extremadura, bajo el primer mandato de gobierno socialista de Fernández Vara. 
Finalmente fue  Monago el que les concedió su independencia, manteniendo la denominación alusiva Franco, y cerrando la polémica. Hay que tener en cuenta que existía un informe jurídico de los servicios de la Junta (con Vara, antes de que el PP llegara al Gobierno de Extremadura) que dejaba claro que en cumplimiento de la ley, la segregación no iba a concederse hasta que no se eliminara en la solicitud el topónimo alusivo a Franco.

La difícil búsqueda de las "niñas" violadas y asesinadas por franquistas en El Aguaucho

http://www.eldiario.es/sociedad/ninas-violadas-asesinadas-franquistas-Aguaucho_0_695381282.html

Se han llevado "a las más nuevas", dicen en el pueblo. Los franquistas han violado a las "niñas". Luego les pegan "cuatro tiros" y arrojan sus cuerpos inertes a un pozo. Ebrios de muerte, los asesinos rompen el silencio de la madrugada regresando con sostenes y bragas ensartados en la punta de los fusiles. "Esta noche hemos tenido carne fresca", gritan.
El terrorífico relato corresponde al caso de las mujeres de El Aguaucho. Varias jóvenes de Fuentes de Andalucía (Sevilla) que fueron vejadas y ejecutadas por golpistas durante la guerra civil. Ocurrió en agosto de 1936. Más de 81 años después, arranca la exhumación del macabro y sádico crimen. Un ejemplo extremo de la represión de género ejercida por el franquismo.

El trabajo arqueológico presenta una "especial complejidad". Los restos estarían sepultados a una profundidad de unos 10 metros. Una máquina excavadora de grandes dimensiones se afana en mitad del campo para rebajar la tierra. El primer día, ya ha aparecido la "boca" del pozo donde fueron a acabar los cuerpos mancillados de las muchachas.
La tumba ilegal alberga los restos de al menos cinco mujeres: Coral García Lora (16 años) y su hermana Josefa García Lora (18), María Jesús Caro González (18), Joaquina Lora Muñoz (18) y María León Becerril (22). Según los testimonios orales mantenidos durante décadas, las víctimas podrían ser incluso nueve: Josefa González Miranda (17), Dolores García Lora (25, hermana de Coral y Josefa), María Caro Caro (35) y Manuela Moreno Ayora (40).
Pablo Caballero (87 años), sobrino de Josefa González (17 años al ser ejecutada). | JUAN MIGUEL BAQUERO
Pablo Caballero (87 años), sobrino de Josefa González (17 años al ser ejecutada). | JUAN MIGUEL BAQUERO

"Se divirtieron, luego las mataron"

"Me llevaba a todos sitios con ella, siempre en brazos, me acuerdo cuando me cogía de la mano...". A Pablo Caballero González (87 años) se le entrecorta el habla cuando recuerda a su tía, Josefa González, "hermana de mi madre". Recuerda, con los ojos inundados en lágrimas, cómo los asesinos hicieron "lo más malo del mundo", dice.
"Llegar, estar comiendo ellos, y las tenían en cueros... Lo que hacían con ellas... yo qué sé. Eso es lo que decían los más viejos del pueblo, que se divirtieron todo lo que quisieron y luego las mataron. Yo me he enterado de todas esas cosas. Sí, sí. Desnudas", cuenta a eldiario.es.
Es lo que refiere la crónica popular. Que los fascistas buscaron "carne fresca". Que obligaron a "las niñas, las más nuevas", a hacerles de comer y servirles sin ropa, sometidas a todo tipo de vejaciones. Abusadas. Usados los cuerpos femeninos como campo de batalla.
Trabajo arqueológico en El Aguaucho. | JUAN MIGUEL BAQUERO
El pozo, desvelado por el trabajo arqueológico en El Aguaucho. | JUAN MIGUEL BAQUERO
"¿Que por qué fueron a por ella? Qué se yo... el novio dicen que era de izquierdas, tenía 20 años y ella, claro, iba a todos lados con él". Se llamaba "Manuel o Antonio, tenía los mismos apellidos que yo" y los franquistas lo matan "el 5 de agosto y a ella el 17 o 18", afina Pablo a escasos metros de una máquina que araña la tierra bajo un ruido ensordecedor. "¿Que si hubo guerra aquí en Fuentes? Guerra ninguna. Llegar [los fascistas] y hacerse los amos".

A por las "mujeres jornaleras"

"Tiene un claro componente de género y de clase, porque son mujeres pero mujeres jornaleras, que en el año 36 tomaron conciencia de su condición de persona y se rebelaron contra la vida que llevaban", relata Juan Morillo, de la comisión memorialista Fontaniega.
Los delitos de las "niñas de El Aguaucho", precisa, eran "que iban a la casa del pueblo a leer y escribir, bordaban banderas republicanas, participaban en las manifestaciones del Frente Popular y organizaron una huelga como respuesta al hecho de que los señoritos dejaran las tierras sin sembrar para boicotear a la República".
Eso fue suficiente justificación para que el "grupo de jóvenes" fueran "raptadas el 27 de agosto del 36 por falangistas y miembros fascistas y golpistas y traídas a este lugar, el cortijo de El Aguaucho". Aquí, señala, "las vejaron, violaron, les hicieron de todo y echaron sus cuerpos a un pozo".
Hace falta que la historia "se reconozca", apela Juan Campos, otro familiar de estas mujeres presente en el inicio de la exhumación. Que la "gente joven" sepa "lo que aquí se hizo y que los familiares descansen en paz, que es lo que se merecen".

Tiros a la "barriga" de la embarazada

La represión de género es un fin del plan de exterminio franquista. Y tiene muchos rostros. "A mi madre fue la última que matan", cuenta Virtudes Ávila Estanislao (82 años). Otra víctima de la represión golpista en Fuentes. "La pusieron ahí y tras tras", escenifica dos tiros. Carmen Estanislao (24 años) estaba embarazada de ocho meses. Ya muerta, "el crío no dejaba de dar vueltas en el vientre". "El sepulturero que era un facha de los grandes cogió la pistola y le dio dos tiros en la barriga".
¿Deben conocer las nuevas generaciones el terror fascista? "Eaea... claro que sí", contesta. "A mi padre le sacaron los ojos, le cortaron la lengua y los testículos, todo con los brazos atados atrás". El relato sacude, como una trágica retahíla. "Son unos canallas, lo dejaron vivo allí tirado, que sufriera hasta que se le acabó la vida". Virtudes, huérfana, acaba "secuestrada por las monjas, que me llevan al convento y me rebautizan como Ángeles, pero en cuanto pude me lo volví a cambiar". Cuentan en el pueblo que cada vez que Virtudes, "no Angelita", se cruzaba con un asesino le decía "de todo".
Virtudes Ávila, víctima del franquismo en Fuentes de Andalucía. | JUAN MIGUEL BAQUERO
Virtudes Ávila, víctima del franquismo en Fuentes de Andalucía. | JUAN MIGUEL BAQUERO

"Prudencia" por un caso "complejo"

Todos los agentes implicados en la exhumación mantienen una "especial prudencia" sobre el resultado final por la "complejidad" del caso. "No nos encontramos ante una fosa al uso, las víctimas fueron arrojadas al interior de un pozo lleno de agua y si los cuerpos están puede ser bastante compleja tanto su exhumación como el estado de los restos", relata la directora arqueológica del proyecto, Elena Vera.
La Junta de Andalucía, promotora de los trabajos, subraya el mensaje de cautela. "Hay que insistir en la prudencia", dice el director general de Memoria Democrática, Javier Giráldez. Y en el "significado muy especial" que tiene la exhumación. "Es un episodio muy significativo y que se ha repetido en varios espacios de Andalucía, como la fosa de Grazalema, de las mujeres de Guillena o de Puebla de Guzmán", asegura.
Una tipología criminal "que pone en evidencia que hubo una represión de género y esto se ve en el número de mujeres que hay en las exhumaciones y en el trato especializado que los verdugos tuvieron con ellas", en palabras de Giráldez. "Hay que tener en cuenta un tema terrible", continúa: "los testimonios los tenemos a través de los propios asesinos, que fueron vejadas, asesinadas y arrojadas a un pozo". Relatos orales que deben quedar corroborados "con metodología científica".
La intervención ha sido reclamada durante años por familiares de víctimas y apoyada por la Asociación Memoria Histórica Fontaniega. Y cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de Fuentes de Andalucía y La Campana, en cuyo término municipal está ubicado el cortijo donde estaba el pozo. La Junta también destaca la colaboración del actual propietario de la finca al facilitar la realización de las tareas exhumatorias.
"Aquí se asesinaron a 117 personas en 3 meses", explica el alcalde de Fuentes de Andalucía, Francisco Martínez. En un pueblo, recalca, donde "no hubo guerra, hubo represión y es verdad que es una represión que tiene una connotación de género muy llamativa". Y la finca del Aguaucho fue "desgraciadamente uno de los escenarios donde practicaron esos crímenes, donde asesinaron, de 5 a 8 mujeres".
La actuación específica en el cortijo de El Aguaucho supone el acometimiento de una nueva intervención de las 37 aprobadas el pasado año por parte del Gobierno andaluz. De igual forma, se encuentra entre las 20 actuaciones cuyos expedientes fueron autorizados en julio de este mismo año, "y que responden al principio de recuperación física de los cuerpos de las víctimas, como de reparación moral de sus familias, y a través del principio de colaboración entre todas las partes implicadas", indica la Junta de Andalucía.