dilluns, 3 de maig del 2021

Las 14 rosas sometidas a Consejo de guerra por estar en las listas del Socorro Rojo en la Línea.

https://www.publico.es/politica/memoria-publica/14-rosas-sometidas-consejo-guerra-listas-socorro-rojo-linea.html 


No fueron las únicas acusadas de participar en el Socorro Rojo en la Línea. "Desde el inicio de la guerra en julio de 1936, muchas mujeres fueron detenidas por pertenecer a estos sociedad de apoyo mutuo", señala Beatriz Díaz, antropóloga y escritora. 




Anita Carrillo.
Anita Carrillo.

Nadie sabe a ciencia cierta si Josefa Guerrero, la más joven de aquellas mujeres con 23 años, conocía a Ana Gavira, de 53, cuando las separaban apenas pocas calles una casa de la otra en la Línea de la Concepción, Cádiz. Lo que sí se conoce es que estuvieron juntas en el juicio del proceso archivado con el número 301. Un consejo de guerra, desconocido hasta la fecha, donde fueron acusadas de pertenecer (solo por el mero hecho de aparecer sus nombres) al Socorro Rojo Internacional. Esta simple cuestión las llevó a ser tildadas de mujeres de máxima peligrosidad para el régimen franquista y juzgadas por la doctrina militar. No estaban solas. Doce compañeras más se encontraron hacinadas en la prisión del Puerto de Santa María (Cádiz) junto a ellas. Ocho meses tuvieron que esperar para el interrogatorio de un juicio que parecía que nunca iba a llegar. 

Beatriz Díaz, antropóloga y escritora, autora del libro Sumario 301 contra Milagros Ruiz y trece más, cuyos fondos serán destinados al trabajo del Foro por la Memoria de El Campo de Gibraltar saca a la luz la radiografía política de estas mujeres. La investigadora recuerda a Público cómo las catorce rosas linenses tenían todas hijos cuando fueron detenidas. Cuatro de ellas eran solteras y una era viuda; las demás figuran como casadas. El único delito que habían cometido no era ni ser militantes de un partido, ni tampoco se conocía que hubieran ido a ninguna reunión. Sus nombres aparecieron en las listas del Socorro Rojo Internacional en la Línea, lo que las conminó a un largo período de prisión sin justificación alguna... Las diligencias de autoridades locales acusaban a aquellas catorce mujeres de pertenecer a aquel círculo "marxista por su analfabetismo y escasa cultura" tal y como reza el informe policial.

"¿Por qué me voy a ir si no he hecho nada?"

No fueron las únicas acusadas de participar en el Socorro Rojo en la Línea. Díaz señala a Público "desde el inicio de la guerra en julio de 1936, muchas mujeres fueron detenidas por pertenecer a estos sociedad de apoyo mutuo. Algunas liberadas después de días, semanas o meses. Otras llevadas a la prisión de San Roque o quizás a la de Algeciras, como fue el caso de la abuela de Hortensia Silverio". Hubo otras a quienes borraron del mapa para siempre, como a María López. "De hecho, el Foro por la memoria de El Campo de Gibraltar ha recibido demandas de apoyo para las búsqueda de información sobre mujeres linenses desaparecidas en este contexto".

Portada del Consejo de Guerra.
Portada del Consejo de Guerra.

Su hijo Rafael, vecino de la Línea, relataría a Díaz antes de morir cómo en el patio donde su madre vivía, "se daban las charlas del Socorro Rojo". Mujeres como María López, sin ningún afín político "iban allí́, y los niños, los hombres y todos entraban en el patio y escuchaban la charla que daban", apunta Díaz.
En aquel verano de la guerra, "vinieron cogiendo a todas las mujeres que habían dado dinero y no las trajeron más; a las mujeres embarazadas también". Para buscar a María López fueron hasta la puerta de su casa. "¡María, que vienen preguntando por tu nombre! ¡Corre... Coge por ahí abajo, metete por el patio de Los Huesos y vete al Castillo de España!". y ella dijo, "yo, ¿por qué me voy a ir si no he hecho nada?". Se quedó allí, la detuvieron y nunca más su familia supo el paradero. Sin duda, se trata de una represión de género. "A todas se las llevaron. Por los maridos no preguntaron, nada más que por las mujeres" contaría Rafael López.

El historiador José Luis Gutiérrez Molina fotografío el sumario 301, que se encuentra en el Archivo Histórico del Tribunal Militar territorial número 2 en Sevilla, donde hace un trabajo incansable de documentación desde hace años. Se encontraba dentro de la caja 297. "Gutiérrez Molina me las hace llegar al conocer mi sensibilidad en torno a la represión a las mujeres linenses, con una realidad histórica muy específica, dentro de la comarca".

"¿Qué vivieron estas mujeres en esos largos meses de incertidumbre entre su inesperada detención y su liberación?", se pregunta Díaz. El Penal del Puerto donde fueron encarceladas, se conocía en aquellos años como un penal de la muerte. El hacinamiento, las epidemias y la falta de higiene fueron el día a día de la población reclusa.

La investigadora ha logrado desgranar datos biográficos de cada una de ellas, con la esperanza de lo que sus familiares las identifiquen y sepan lo que vivieron. La policía municipal de La Linea anotó que Florencio, el hijo de Francisca Ladevesa debía de estar huido en Tánger. En los informes se conoce también que el hijo de Justa Domínguez "huyó de la Línea para enrolarse en las Juventudes Libertarias, que tenían organizado el Batallón Fermín Salvochea". El compañero de Ana Hurtado supo de la detención de otros vecinos y no regresó de Gibraltar, donde trabajaba, aunque seguía enviando dinero para sus hijos. Concepción y Enriqueta Toreli Ruiz son hermanas. Ninguna de ellas contesta tener oficio ni firma por carecer de estudios. Solo el marido de Enriqueta se conoce que es pintor en la Línea. María Pérez Cerón es la única que declara una profesión. Es lavandera y vive en la misma calle, que dos de sus compañeras del proceso, Eleuteria Alonso y María Pérez, en la calle Santa Ana. Tiene 49 años de edad y es viuda. 

La cercana y dependiente colonia de Gibraltar 

En el sumario siempre está de fondo la sombra de la colonia Gibraltar y el trabajo diario en el Peñón, donde muchos de sus familiares trabajaban; iban de mañana y regresaban a la Línea de noche, como afirma Eleuteria Alonso en su segunda declaración ante el juez. "Las detenidas habrían coincidido camino de la frontera con algún mandado, o comprando a un vendedor ambulante", expone Díaz. Si no tuvieron algunas ocasión de conocerse anteriormente, terminaron por saber unas de otras en la soledad de aquella celda para cuadrar los interrogatorios que les ayudaría a salvar su libertad.

Interrogadas tras ocho meses de prisión

"Durante ocho meses aproximadamente, desde diciembre de 1936 a julio de 1937, aquellas mujeres estuvieron en prisión sin ser interrogadas y sin información sobre la acusación". Josefa Guerrero, declaró cómo la "llamaron al cuartel de Falange para hacerle una pregunta y la dejaron allí́ detenida cuatro días y después la trasladaron en unión de las demás al Puerto, donde llevaban ya detenida cerca de nueve meses sin saber a qué atribuirlo".

El sumario recoge declaraciones del Comandante del puesto de la Guardia Civil Manuel Gómez Vaquera donde describía que "las referidas individuas pertenecían al Socorro Rojo, aunque se tiene creencia de que ignoraban los fines de esta asociación, por su poca cultura". Al contrastar unos datos con otros en el informe, Díaz pone en evidencia que este cargo no tenía información fehaciente. Se trataba de notas rutinarias donde poco importaba la situación real de las detenidas. Este es uno de los muchos aspectos que Díaz saca a la luz desgranando en las páginas de su libro los entresijos de los procesos militares represivos sobre civiles.

El jefe de Falange de la Línea las tildaría de "analfabetas o casi analfabetas en su totalidad". El régimen intentaba así quitarle capacidad de decidir y de pensar a estas mujeres alegando que "se habían criado en los suburbios de La Línea". Como la misma autora comenta, en los años 30, la mayor parte de la ciudad de La Línea estaba constituida por barracas.

Justo López, jefe de Falange, declararía el 16 de julio de 1937 que se reunían con frecuencia y hacían propaganda comunista, influidas por "la propagandista Anita Carrillo", una mujer que pudo ser una fuerte de influencia para aquellas mujeres, al ser activista "en el incipiente partido Comunista de la ciudad, organizando a las mujeres linenses, dando mítines y preparando actos" como señalan los archivos.

Declaración de que una de las mujeres está en la lista del Socorro.
Declaración de que una de las mujeres está en la lista del Socorro.

Los informes investigaban sobre el oficio y actitudes de los hombres, de las mujeres de la familia no importaba 

La antropóloga Díaz recalca a Público cómo en "las mujeres eran consideradas seres de segunda, incapaces de decidir, infantilizadas, por eso los informes investigan sobre oficios y actitudes de los maridos, hijos y hermanos; las otras mujeres de la familia no importan".

Aquella justicia no consideraba la carga familiar de estas mujeres, cuyos hogares quedaron huérfanos más de un año. Y es que a pesar de que "cada familia buscaría apoyos en la medida de sus posibilidades" nadie las libró del juicio. Enriqueta tenía cinco hijos menores, que viven con el padre y el abuelo en ese momento y estuvo más de un año y medio sin poder verlos. Los hijos de Dolores tienen 16, 14, 9 y 2 años y medio. Y solo contaban con la ayuda de su padre. Josefa García aclaró que en esos días no salió porque "se encontraba en cama con embarazo. Durante su cautiverio alguien tendría que hacerse cargo de su hijo de pocos meses". 

Es posible que los interrogatorios con respuesta firme fueran la mejor carta de salvación para estas mujeres. "Que no ha asistido, ni por curiosidad, a ninguna asamblea", declaraba una de ellas. "Las catorce mujeres dieron respuestas exculpatorias muy similares. Hubo incluso en alguna como Eleuteria Alonso que añadió que en los días siguientes al 18 de julio solo salió́ de su casa excepcionalmente para ir a la de su madre" o María Serrato que dijo no salir de su casa hasta dos meses después.

La evidente falta de pruebas obliga a ponerlas en libertad por parte del juez militar. "Entre diciembre de ese año y enero de 1938, Milagros Ruiz, Magdalena López, María Pérez y Eleuteria Alonso salieron de prisión el 12 de diciembre de 1937. Ana Hurtado, María Serrato, Josefa guerrero, Concepción Toreli, Justa Domínguez y Josefa García salieron el 16 de diciembre de 1937. Por ultimo, Dolores Hidalgo, Francisca Ladevesa, Enriqueta Toreli y Ana Gavira, la más mayor, salieron el 3 de enero de 1938".

"Las mujeres pagaron también un alto precio en la guerra y posguerra franquista, no tanto por los cargos que ocuparon o por sus compromisos políticos directos como por su propia condición de mujer", concluye Díaz. Fueron sometidas a un macro juicio que, en palabras de José Luis Gutiérrez Molina, el mayor investigador de la represión en Cádiz solo se conoce por haberse repetido en una ocasión durante los años de represión como medio para terminar de truncar las libertades de estas mujeres.

 

Exhumación de las víctimas y el fin del Valle de los Caídos como reclamo turístico: la memoria en los programas del 4M.

 https://www.infolibre.es/noticias/politica/2021/04/29/exhumacion_victimas_retirada_publicidad_turistica_del_valle_los_caidos_memoria_historica_los_programas_del_4m_119842_1012.html


  • Unidas Podemos y Más Madrid plantean la creación de un mapa integral de fosas comunes de la región y la puesta en marcha de un banco de ADN
  • La formación morada propone, además, firmar un convenio de colaboración con diferentes universidades públicas para realizar una auditoría de los bienes expoliados y de las empresas que se beneficiaron del trabajo forzoso
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Publicada el 02/05/2021 a las 06:00Actualizada el 02/05/2021 a las 13:51
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Exhumación realizada por el equipo de la ARMH en una fosa común de Arganda del Rey (Madrid).

Exhumación realizada por el equipo de la ARMH en una fosa común de Arganda del Rey (Madrid). 

ARMH

La recuperación de la memoria histórica nunca han sido una prioridad para el Ejecutivo madrileño. Más bien, siempre ha sido un inconveniente. No quedan muy lejos aquellas declaraciones de la expresidenta Esperanza Aguirre tras una reunión del Consejo de Gobierno exigiendo a Moncloa que dejase de remover el pasado mientras más de medio centenar de fosas comunes en la comunidad continuaban sin abrir. Una suerte de olvido al que las fuerzas del bloque progresista quieren poner remedio si son capaces de tomar la Puerta del Sol tras los comicios del 4M. Tienen varias propuestas para ello. Desde la aprobación de una normativa memorialista a nivel regional hasta la elaboración de un plan de exhumaciones, la puesta en marcha de un banco de ADN o la retirada de la publicidad turística del Valle de los Caídos o de las distinciones concedidas a personalidades acusadas de la violación de los derechos humanos.

De los seis programas electorales, la memoria histórica solo está presente en tres de ellos: Más Madrid, Unidas Podemos y PSOE. Las dos primeras formaciones son las que más espacio dedican a esta materia: más de una veintena de propuestas coincidentes en muchos aspectos. Uno de ellos es el que tiene que ver con la recuperación de los restos de represaliados durante la Guerra Civil y la dictadura en la región. Hay, en este sentido, mucho trabajo por hacer. El Ministerio de la Presidencia, en su mapa oficial, contabiliza 54 fosas comunes en la región. De ellas, solo tres han sido exhumadas de forma total –la gran mayoría constan como trasladadas al Valle de los Caídos–. Un trabajo que, no obstante, podría estar incompleto a tenor del estudio que está llevando a cabo la sociedad Arqueoantro, que sin haberlo finalizado ya tiene identificadas unos 150 enterramientos en toda la región.

Por ello, tanto Más Madrid como Unidas Podemos, que plantea la aprobación de una Ley de Memoria Histórica regional como han hecho en los últimos años una parte importante de las comunidades autónomas, recogen en sus programas electorales la elaboración de un mapa integral de fosas comunes que permita, a posteriori, el diseño de "un plan integral de exhumaciones". Algo menos concreto es, en este sentido, el PSOE, que resume en cuatro puntos su propuesta en materia de memoria democrática. Uno de ellos es el de "contactar" con los colectivos memorialistas que se encuentran trabajando en suelo madrileño "para recuperar restos y analizar datos históricos" sobre los acontecimientos ligados a la Guerra Civil.

En línea con esto, las formaciones a la izquierda de la candidatura que lidera Ángel Gabilondo proponen también la puesta en marcha de una suerte de biblioteca de material genético. Un banco de ADN autonómico que el partido morado ubicaría en el Instituto de Medicina Legal de la Comunidad de Madrid, unas instalaciones que el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso se ha encargado de ubicar en el fallido proyecto de la Ciudad de la Justicia, junto al nuevo Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal. Los colectivos memorialistas siempre han aplaudido este tipo de iniciativas, en tanto que permiten conservar el material genético en un momento en el que la mayoría de descendientes más directos de los represaliados se encuentran en edad avanzada. De hecho, hace solo un par de semanas el Gobierno navarro fue capaz de identificar a dos personas exhumadas en 2019 por esta vía.

Sin turismo en Cuelgamuros hasta que se resignifique

Los verdes y los morados también ponen el foco en el Valle de los Caídos. Desde la candidatura encabezada por Pablo Iglesias se comprometen a "impulsar", en coordinación y consonancia con el Ejecutivo central, "la eliminación como símbolo de exaltación franquista" y su resignificación previa exhumación de las víctimas allí enterradas contra su voluntad –en las criptas hay inhumadas más de 33.000 personas– y el traslado de los restos del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Mientras no se lleve a cabo dicha dignificación del complejo monumental, Unidas Podemos y Más Madrid retirarán "la publicidad turística oficial de la Comunidad de Madrid" de Cuelgamuros si llegan a la Puerta del Sol.

Frente a un Valle de los Caídos con una democratización pendiente, PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos plantean levantar por toda la región una red de lugares y espacios de memoria. "A tales efectos, se procederá a la localización, catalogación y declaración como patrimonio histórico y a su señalización mediante monumentos, placas y paneles que expliquen los hechos que tuvieron lugar", recoge el programa de Unidas Podemos. En este sentido, los morados plantean, por ejemplo, la creación y ordenación del recorrido de la Guerra Civil en el Frente del Jarama. Pero no solo eso. Al igual que Más Madrid, también proponen establecer un espacio de memoria en la Real Casa de Correos, antigua sede de la Dirección General de Seguridad franquista, o levantar un Centro de la Memoria en los antiguos terrenos de la cárcel de Carabanchel.

La creación de un museo de estas características es otra de las promesas de los socialistas en esta materia de cara a los comicios del 4M. Unas instalaciones que, según señalan en el programa, estarán dedicado a la recopilación de "documentos, imágenes, testimonios, relatos y otros objetos" que permitan disponer de un lugar en el que "educar, reflexionar y trasladar a la ciudadanía información veraz y contrastada" de los hechos que ocurrieron en la guerra y durante la dictadura. Sobre los testimonios, la formación liderada por Mónica García aspira a crear un banco audiovisual que recoja, por lo menos, las historias de personas detenidas, torturadas, víctimas de bombardeos, familiares de fusilados o trabajadores en campos de concentración.

Respaldo jurídico y reconocimiento a las víctimas

Las formaciones del bloque progresista también pretenden que las víctimas dejen de estar abandonadas institucionalmente. Sobre todo, en materia judicial. Para ello, Unidas Podemos plantea, si llega al Gobierno, "facilitar la participación y ayuda" de la Administración autonómica "en las investigaciones de crímenes de lesa humanidad" cometidos por el franquismo. En este sentido, propone que la propia Comunidad de Madrid se persone "como entidad jurídica" en la conocida como querella argentina, un procedimiento abierto por las víctimas ante la justicia del país latinoamericano hace ya más de una década. "Ofreceremos asistencia jurídica a los vecinos [...] que hayan presentado o quieran presentar denuncias o querellas en juzgados locales o procesos internacionales por ser víctimas o familiares de víctimas del franquismo", apunta, por su parte, Más Madrid.

Más allá de las actuaciones en materia judicial, las dos formaciones a la izquierda del PSOE también promoverán la condena pública en la Asamblea de Madrid del franquismo y políticas de reparación y reconocimiento de todos aquellos que lucharon en defensa de la legalidad y la democracia. En este sentido, desde el partido verde se propone llevar a cabo un reconocimiento público de los madrileños deportados a campos de concentración nazis. Algo que se haría por varias vías: un acto público, con acciones coordinadas con la administración central para retirar la condición de apátridas o con la instalación de placas o monolitos con sus nombres –lo que se conoce en alemania como Stolperstein–.

Auditoría de los bienes expoliados

Unidas Podemos también pretende poner fin a la exaltación de la dictadura cuatro décadas después de la muerte de Franco. Y, para ello, pone sobre la mesa varias propuestas. Por un lado, la anulación todo tipo de acuerdos de colaboración y subvenciones con aquellas entidades, instituciones y fundaciones públicas y privadas que participen de cualquier ejercicio de exaltación de honores y reconocimientos a responsables del golpe de Estado de 1936 o la dictadura. Por otro, promoviendo la "eliminación, remoción o resignificación" de simbología y monumentos conmemorativos de aquellos años negros. Y, por supuesto, quitando todas aquellas condecoraciones y medallas concedidas por la comunidad a todas las personas "acusadas y reconocidas por la violación de los derechos humanos", algo que también incluye en su programa Más Madrid.

Los dos partidos también proponen recuperar el nombre original de ocho colegios construidos durante la II República. E impulsar convenios de colaboración con diferentes universidades públicas madrileñas para estudios e investigaciones sobre la materia. Uno de los más destacados es el que los morados ponen sobre la mesa para la realización de una auditoría y catalogación de bienes expoliados durante la directadura en la Comunidad de Madrid, así como de todas aquellas empresas sitas en la comunidad autónoma que se beneficiaron del trabajo forzoso.

Comienza la exhumación de la 'fosa de la cultura' en Paterna: periodistas, maestros y un dibujante entre los fusilados por el franquismo.

https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/comienza-exhumacion-fosa-cultura-paterna-periodistas-maestros-dibujante-fusilados-e-franquismo_1_7893004.html



Fosa común de Paterna. / J.M.B.

Europa Press

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La fosa 114 del cementerio de Paterna (Valencia), la conocida como 'fosa de la cultura', se abrirá este lunes. De este modo, se iniciará el proceso para recuperar los cuerpos de las personas represaliadas por el franquismo que fueron fusiladas tras la guerra civil y en los primeros años de la dictadura y enterradas en este espacio, entre ellas maestros, periodistas, representantes de entidades, alcaldes, concejales y gente vinculada al mundo de la justicia.

La apertura ha sido impulsada por la Asociación de Familiares de Víctimas de la Fosa 114 de Paterna, cuyos representantes estarán en el acto del lunes, con el apoyo de la Diputación de Valencia, institución que coordina y sufraga las actuaciones para recuperar restos de represaliados del franquismo a través de la delegación de Memoria Histórica, dirigida por Ramiro Rivera.

Este espacio recibió el nombre de 'fosa de la cultura' por la profesión de muchos de los que yacen en ella, relacionada con este ámbito, o por la de otros que fueron fusilados junto a gente enterrada en la fosa 114 pero que recibieron sepultura en nichos del cementerio de Paterna porque sus familias pudieron retirar los cuerpos tras ser ajusticiados.

Así lo ha indicado a Europa Press el presidente del Grupo de Recuperación de la Memoria Histórica, Matías Alonso, que ha precisado que este fue el caso del editor de 'La Traca', Vicent Miquel Carceller, y del magistrado de la Audiencia Provincial de Valencia Luis Cisneros. Ambos formaban parte del grupo de 31 personas que fueron fusiladas el 28 de junio de 1940 en Paterna y enterradas en dicha fosa.

Alonso, que ha considerado que ese día "alguien quiso dar un escarmiento" a representantes de "la cultura y la política" valenciana por mostrar ideas contrarias al franquismo, ha destacado que poco antes fueron enterrados en el mismo emplazamiento otros represaliados, para "celebrar que los nazis tomaron París" -el 14 de junio de 1940-.

El responsable del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica ha resaltado, asimismo, el número de cuerpos depositados en esta fosa, la "más numerosa" en número de cadáveres, con "un total de 197 personas" procedentes de 66 pueblos. Ha precisado que 31 fueron fusiladas el 28 de junio de 1940.

Además de los citados, en ese grupo se encontraba el secretario del Ateneo Mercantil de Valencia, Isidro Escandell, militante socialista y también vicepresidente de la Diputación de Valencia y diputado socialista, cuyos restos están en el interior de la fosa. Igualmente, estaba el dibujante de 'La Traca' Carlos Gómez Carrera, conocido como 'Bluff'.

A ellos se suman maestros y alcaldes de la época en localidades valencianas como Foios, Godella. Entre ellos esta también Manuel Contreras García, abuelo paterno de Carlos Contreras, secretario de la junta directiva de la Asociación de Familiares de Víctimas de la Fosa 114 de Paterna.

Carlos Contreras ha manifestado a Europa Press que la apertura de este enterramiento es un acto que genera "mucha ilusión y emoción" entre los familiares de quienes se encuentran depositados allí. Ha afirmado que son "ya varios años" los que están "luchando con este tema" para "conseguir destapar la fosa y exhumar" a sus seres queridos con el fin de darles "un entierro digno".

"Después de todos los obstáculos encontrados por el camino y estar años peleando con esto, es una ilusión y una emoción", ha insistido, a la vez que ha apuntado que es "una pena" que no puedan ver cómo se recuperan los restos "hijos de quienes están en las fosas" porque ya han fallecido. "Nosotros somos ya los nietos y nietas. Nuestros padres no lo pueden ver. Ellos eran los hijos de quienes están en las fosas", ha declarado.

Concejal 23 días

Contreras ha explicado que su abuelo paterno era un pintor mural de Godella que fue detenido cuando era concejal del ayuntamiento de este municipio. El nieto ha precisado que su antepasado estuvo como edil de esta corporación local "solo 23 días, los 23 últimos antes de acabar la guerra" civil. Ha agregado que era "afiliado a Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña" y que por "ese motivo fue detenido al final de la guerra". Estuvo un año en la cárcel y luego fue fusilado.

El secretario de la junta directiva de la Asociación de Familiares de Víctimas de la Fosa 114 de Paterna ha asegurado que el "único ánimo" de los miembros de esta entidad, "desde que se fundó", es "recuperar los cuerpos y restos de sus familiares para enterrarlos con sus familias". "No hay y no se ha perseguido otro fin ni nos hemos metido en cuestiones políticas", ha manifestado.

Apertura de la 'fosa de la cultura' en el cementerio de Paterna (Fotos: Eva Máñez)


diumenge, 2 de maig del 2021

La estructura nº 1. Valle de Cuelgamuros.

 http://guerraenlauniversidad.blogspot.com/2021/05/la-estructura-n-1.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+ArqueologaDeLaGuerraCivilEspaola+%28Arqueolog%C3%ADa+de+la+Guerra+Civil+Espa%C3%B1ola%29


sábado, 1 de mayo de 2021

La estructura nº 1

Fotointerpretación del poblado central (según Luis A. Ruiz).

Mediante la utilización de las herramientas propias de la teledetección, la arqueología está descubriendo poblados y recintos monumentales bajo el manto impenetrable de las frondosas selvas de Centroamérica. Lo mismo ocurre con el Valle de los Caídos. A través de la investigación archivística y de la fotointerpretación, nuestro compañero Luis Antonio ha ido identificando las diferentes estructuras que conforman la primera zona de trabajo de nuestro proyecto: el campamento de la empresa Román, en donde hoy en día se dispone el poblado de los trabajadores de Patrimonio Nacional. Con esta información previa llegamos al Valle. El primer día llevamos a cabo una prospección extensiva de toda la zona para identificar en campo chabolas, basureros y áreas de actividad. Esta inspección visual nos permitió seleccionar una serie de estructuras de carácter habitacional, presumiblemente ocupadas en su día por los obreros y presos y sus familiares. Al mismo tiempo, peinamos con el detector de metales todo el entorno. Comenzaba nuestro viaje en el tiempo, una exploración que nos metía de lleno en la década de 1940.

La estructura 1 antes de su excavación. Vista hacia el N.

Parte del equipo arqueológico llegamos directamente de Galicia, en donde estuvimos excavando una casa campesina ocupada por la guerrilla antifranquista entre 1947 y 1949. Nuestra compañera Cristina está estudiando esta arquitectura doméstica rural y los cambios que conllevó la llegada de la Modernidad. Lo que nos muestra la arqueología es que este proceso no es lineal, sino que presenta rupturas y continuidades. En 1939 España había retrocedido décadas, si tenemos en cuenta los indicadores de desarrollo económico. En la inmediata posguerra, la construcción del Valle o de los primeros embalses se hicieron con técnicas premodernas, ante la escasez de materia prima, de bienes de equipo, de gasolina y de suministros. Pero se hicieron -con un gran coste humano. 

Proceso de excavación de la estructura 1. (Foto de Álvaro Minguito).

Por eso nos impresionan las estructuras rupestres del Valle, como la estructura nº 1 que hemos excavado esta semana. Es una construcción rectangular asentada directamente en el sustrato granítico y que aprovecha el roquedo como pared natural para protegerse del viento gélido del norte. Desde un punto de vista formal nos recuerda a una cabaña de la Edad del Hierro o a un eremitorio altomedieval. Pero no, estamos hablando de los años 40. En realidad, es muy parecida a otras construcciones que hemos exhumado en otros contextos similares, como en el destacamento penal de Bustarviejo en la sierra norte de Madrid. Allí también los familiares construyeron chabolas para estar cerca de sus seres queridos.

Dispersión de materiales en la cota superior del depósito.

De la estructura 1 se conserva apenas una hilada del paramento, levantado con grandes bloques de granito local. El interior estaba cubierto de maleza y de raíces secas. Una vez retirada la capa vegetal documentamos un gran depósito de tierra negra, de naturaleza muy orgánica y con evidentes restos de combustión. Esta gran mancha ocupa la mitad meridional de la estancia y continúa siguiendo la línea de la pendiente.

Depósito UE1001 definido en planta. Vista hacia el S.

Se dispone en algunas zonas directamente sobre la roca y en otras sobre un pavimento de saprolita, es decir, granito meteorizado empleado para elaborar un pavimento. Este tipo de suelos tienen una larga tradición. Los encontramos en yacimientos prehistóricos pero también en contextos rurales de la primera mitad del siglo XX.

Selección de materiales del depósito UE1001.

Este depósito (UE1001) contenía cientos de objetos de la inmediata posguerra. Creemos que esta estructura fue reutilizada como basurero por la familia que habitaba una cabaña ubicada al lado. Este totum revolutum nos recuerda a aquellos sobres-sorpresa que comprábamos de niños a comienzos de los años 80. A pesar de la variedad de objetos y fragmentos, podemos rastrear la presencia de un hombre adulto, que podría ser vigilante del campo: recogimos un cristal de gafas de sol, hebillas de uniforme, un botón con el águila franquista, una funda de puñal, una bala de Mauser y un casquillo no percutido con la pólvora dentro. Esta munición se corresponde con los fusiles rusos Mosin-Nagant capturados al Ejército Popular y que fueron transferidos a la Guardia Civil en la posguerra. La disciplina militar conllevaba prácticas de higiene y de cuidado de la indumentaria, como demuestra la aparición de un frasco de Búfalo empleado para dar lustre a las botas. Asimismo, las labores burocráticas propias del personal del campo se reflejan en la documentación de lápices, portaminas y tinteros.

Botón de uniforme militar y casquillo de Mosin Nagant. (Foto de Álvaro Minguito).

Este señor era el padre de, al menos, una niña. Hemos recuperado una suela de zapato, elaborada en un taller riojano, de la marca Zarina. Desde luego, esta familia compartía la dureza de las condiciones de vida en el Valle, pero tenía acceso a buenos suministros. Nos aparecen restos de medicamentos y evidencias de prácticas de consumo en donde no faltan las gaseosas, las bebidas alcohólicas y las paellas, de las que quedaron cientos de chirlas esparcidas por el depósito. Entre los materiales metálicos cabe destacar la presencia de clavos, vientos y objetos vinculados con la actividad del hogar, todos ellos realizados por procedimientos de herrería tradicional, posiblemente en una forja que existía en el Valle.

Suela de zapato infantil.

Los arqueólogos y las arqueólogas soñamos con la basura, somos así. Un vertedero es un contexto fantástico para nuestra investigación. Muros georreferencia con la estación total la ubicación de cada objeto para elaborar planos de dispersión. Candela, ya en laboratorio, sistematiza y cataloga cada uno de los restos. Cada cosa tiene una historia detrás. La tierra también: por eso recogimos muestras de carbón para llevar a cabo estudios antracológicos, así como muestras edafológicas para análisis geoquímicos.

Georreferenciación de piezas. (Foto de Álvaro Minguito).

La arqueología de campo es un proceso de construcción del conocimiento en el que cada día nos obliga a plantear nuevas hipótesis, a desechar unas y plantear otras. Creíamos estar delante de una chabola y nos encontramos finalmente ante un basurero vinculado al día a día de un vigilante del campo y de su familia. De ahí la importancia de una documentación rigurosa, completa y objetiva. Nuestro trabajo consiste en documentar estos vestigios materiales tal y como los encontramos, para recuperar la huella de todos y todas los que vivieron en el Valle de los Caídos, una huella que en muchos casos no se conserva ni en la memoria oral ni en la documentación existente.

Manilla para dar cuerda a un reloj. Seguimos viajando en el tiempo (Foto de Álvaro Minguito).