| |||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Blog d'en Jordi Grau i Gatell d'informació sobre les atrocitats del Franquisme..... "Las voces y las imágenes del pasado se unen con las del presente para impedir el olvido. Pero estas voces e imágenes también sirven para recordar la cobardía de los que nada hicieron cuando se cometieron crímenes atroces, los que permitieron la impunidad de los culpables y los que, ahora, continúan indiferentes ante el desamparo de las víctimas" (Baltasar Garzón).
| |||||||||||||||||||||||||||||||||
|

El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, ha anunciado este miércoles que la Junta ha iniciado los trámites para declarar Bien de Interés Cultural la 'Pirámide de los Italianos' -un monumento en honor a los fascistas que lucharon en la Guerra Civill-, en la provincia de Burgos, que se encuentra dentro de los bienes que los procuradores de Vox han pedido a la Junta que proceda a la declaración como BIC de diversas inscripciones y placas de la dictadura franquista.
Los homenajes al franquismo que Vox quiere salvar en Castilla y León: placas, monumentos y elementos derruidos
Vox pretende así salvar el monumento fascista, construido por la mano esclava de presos republicanos en 1937, ante el anuncio del Gobierno de su intención de derribarla Pirámide de los Italianos por ser un mausoleo fascista contrario a la memoria democrática al ser incluido en el catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática que supone su paso previo a su demolición.
En este lugar, en la frontera entre Burgos y Cantabria, estuvieron enterrados 400 soldados fascistas italianos que lucharon con el bando franquista en la batalla del Escudo hasta que 1971, a raíz accidente de tráfico donde fallecieron una docena de familiares, se decidió retirar los restos. Su estado actual es de abandono.
De forma paralela, hay una carrera entre Junta de Castilla y León y Gobierno central para hacer algo con este memorial. Desde el Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática han asegurado a este diario que, aunque “no está acabado el catálogo, sí que contemplan incluir” el monumento en el listado de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática.
También, desde el área que lidera Félix Bolaños, han incidido en que la pirámide se encuentra en “una propiedad privada” y que en caso de demolición, retirada o hacer alguna resignificación depende del titular de la misma. “Si no se hiciera nada, se le haría un requerimiento y una posterior sanción”, han indicado.
Para Santonja, este edificio “singular” tiene un valor “artístico, histórico y paisajístico” y, en todo caso, ha manifestado “no colisiona” con la Ley de Memoria Democrática porque es “una de las excepciones que recoge”. No obstante, ha asegurado que la Ley de Memoria Democrática “no le gusta”, algo que ha afirmado que no oculta, pero que la Junta la cumplirá.
La 'Pirámide de los Italianos' “no es un edificio más” sino que atesora todos esos valores especiales que lo convierten en “singular”. “Es el único que hay en España de este tipo de arquitectura de entreguerras -a pesar de que su orden de construcción data de 1937- y, por eso y por todas estas razones, incoamos el proyecto de declaración de BIC”, ha aseverado, para añadir que “nadie puede pensar que en la Consejería no tomamos las decisiones muy motivada y argumentadamente”.
Santonja ha explicado que la petición surgió a principios de año por parte de un particular, que es doctor en Historia y que ha presentado tres artículos firmados por él publicados por el Instituto Sautuola de Cantabria, la Real Academia Catalana de Bellas Artes de San Jordi y por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, al tiempo que ha indicado que la obra forma parte de la exposición 'Arte y Arquitectura', que se puede ver en el Musac de León hasta el 28 de mayo.
El consejero, en declaraciones recogidas por Europa Press, salía así al paso tras una Proposición No de Ley del Grupo Socialista para que la Junta declarara como BIC las placas, inscripciones y otros símbolos franquistas existentes en la Comunidad, algo a lo que PP y Vox se han negado y que, al tener mayoría, ha decaído.
Tras comenzar el expediente, según el propio consejero, se abre de un plazo en el que el ayuntamiento afectado tendrá que pronunciarse y se pedirán los informes de dos entidades consultivas. Tras este proceso, se abre un mes para alegaciones y posteriormente será aprobado por el Consejo de Gobierno.
Pero el plan salvar a la pirámide fascista no es único. Santonja ha confirmado que “hay más proyectos” pero que los examinarán “uno por uno” e irán desvelándolos cuando sea algo concreto. El consejero ha señalado, además, que con argumento sólidos, como los del particular los procuradores de Vox, hay “seguridad” de que van a tener en cuenta las peticiones.
Santonja sigue la hoja de ruta marcada de Vox que comenzó cuando su compañeros de partido en las Cortes solicitaron protección para 190 vestigios -24 en Ávila, 27 de Burgos, nueve de León, 23 de Palencia, 20 de Salamanca, nueve en Segovia, seis en Soria, diez en Zamora y 62 en Valladolid-, que entendía amenazados por la nueva Ley de Memoria Democrática.
Vox ha elaborado un listado de vestigios que consideran que deben ser parte del catálogo de bienes culturales de la Junta de Castilla y León, algo que parece que van a conseguir, para evitar que se aplique la Ley de Memoria Democrática y se eliminen, retiren o demuelan esos restos.
Y es que la citada norma considerada elementos contrarios a la memoria democrática, entre otros, las edificaciones o construcciones, conmemorativas en exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar y de la Dictadura, de sus dirigentes, participantes en el sistema represivo o de las organizaciones que sustentaron la dictadura, y las unidades civiles o militares de colaboración entre el régimen franquista y las potencias del eje durante la Segunda Guerra Mundial. El Ministerio espera aprobar una orden “próximamente” para confeccionar el catálogo de símbolos, al que Vox quiere adelantarse.
Entre el listado presentado, se encuentran lápidas y placas con cruces, pero también, además de la pirámide, el Águila de Sagardía, el monumento al general Mola y varios escudos y monolitos. Las asociaciones memorialistas de Castilla y León aseguran que el listado de Vox es, cuanto menos, incompleto desde un punto de vista histórico, puesto que existen muchos más vestigios franquistas en la Comunidad.
https://www.diariodeteruel.es/opinion/el-campamento-maqui-del-rodeno

Por
Serafín AldecoaCuando concluyó la Guerra Civil –oficialmente el 1º de abril de 1939- en España, muchos de los republicanos que habían sido derrotados por el ejército franquista se refugiaron en las sierras y montes para sobrevivir, para escapar de la represión generalizada que se aplicó en nuestro país en las décadas posteriores y seguir así luchando contra el franquismo victorioso.
A estos guerrilleros, se les conoció con el nombre de “maquis”, palabra procedente del francés “maquisards” que alude a los lugares montañosos y escarpados en los que se escondían los resistentes franceses frente a la ocupación alemana entre 1940 y 1945. El Franquismo se refería a ellos con la expresión de “bandoleros” que presenta un significado más peyorativo en un intento de desprestigiarlos.
Ahora bien, cuando se produjo un intento más serio de derribar al régimen franquista, fue en 1945, al finalizar la II Guerra Mundial, en el momento en que el Partido Comunista de España decidió enviar desde Francia a miles de combatientes atravesando el Valle de Arán. Pese al casi fracaso de esta operación, muchos de ellos consiguieron entrar en España y conectaron con los núcleos de resistencia existentes anteriormente.

A partir de esos momentos, estos grupos se constituyeron y se organizaron dentro de la llamada Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón AGLA que operaba por las provincias de Castellón, Valencia, Cuenca y Teruel, principalmente. Para ello crearon una diferente tipología de campamentos: de paso, estables y de emergencia. Una buena parte de integrantes de la AGLA eran militante y estaban controlados por el PCE pero también existió un número significativo de la CNT.
El que nos ocupa hoy, el Campamento del Rodeno, fue estable en el tiempo y se encontraba en las cercanías de la localidad de Tormón en la Sierra de Albarracín. Es fácilmente accesible andando aunque se trata de una zona escondida, protegida por unas impresionantes formaciones rocosas, que crean una multitud de pasillos y pasadizos que facilitaban el escape en caso de asalto.
Este Campamento fue creado a principios del año 1947 como sede del Estado Mayor de la AGLA y como escuela del guerrillero. Esta se encontraba situada en una zona algo apartada del lugar que había más movimiento de personas y constituía un espacio dedicado a la formación del guerrillero.
Uno de los maquis que estuvo allí, Florián García (“Grande”), lo describía así: “El campamento donde estaba situado era enorme, nosotros lo llamábamos la «Plaza de Toros» porque hacía como un anillo de rocas, con pinos altísimos. Había unos huecos naturales y allí un poco camuflados con árboles hicimos una especie de chabola grande. «Pepito dirigía esta escuela…»
Se refería a Francisco Corredor, conocido como “Pepito El Gafas”, que era el profesor principal pues impartía unos cursillos para los guerrilleros con temas teóricos y políticos sobre el marxismo-leninismo, así como otros de táctica guerrillera, sanidad, topografía o cultura general. Se puede decir que algunos guerrilleros tuvieron su primer contacto con el aprendizaje de las letras en el Campamento.

Desde este lugar incluso se llegó a editar alguno de los números de “El Guerrillero”, un periódico que se realizaba de forma rudimentaria mediante una máquina de escribir y una multicopista cuyo fin último era servir de información a una población dispersa por la zona donde actuaba la AGLA así como magnificar las acciones llevadas a cabo con el fin de desmoralizar al enemigo.
Hay que subrayar que no fue el único campamento-escuela implantado en la provincia de Teruel, sino que anteriormente la AGLA ya había instalado otro a unos cinco o seis km de La Cerollera, una localidad del Bajo Aragón, y que fue arrasado por las tropas franquistas anteriormente dirigidas por el general Pizarro. Actualmente existe un centro de interpretación en dicha localidad sobre este campamento e incluso una ruta para poder acceder a él andando o en bicicleta..
La verdad es que el de Rodeno tuvo una duración corta de apenas un año, puesto que a finales de 1947 se descubrió por parte de las autoridades franquistas el lugar de la Sierra de Albarracín donde se encontraba y se preparó un aparatoso despliegue integrado por fuerzas de la Guardia Civil, del Ejército y miembros de la llamada Guardia de Franco, con el fin de ocupar el lugar y detener a los maquis que se encontraban allí presentes. En algunas informaciones oficiosas se hablaba de que el número de efectivos armados que realizaron el ataque fue de 3.000.
El asalto definitivo se produjo el día 20 de diciembre cuando el total de ocupantes del Campamento en esos momentos era de quince por lo que la mayoría de ellos intentaron huir como pudieron ante tal avalancha de militares. El caso es que dado el número de pasillos estrechos existentes entre las rocas, la gran mayoría de los maquis consiguieron huir falleciendo solamente uno en el combate, mientras que otros dos resultaron heridos y presos. El resto se desperdigó por los montes y pinares de la Sierra de Albarracín dirigiéndose a un lugar de encuentro que habían fijado previamente.
El martes 21 de febrero a las 18:30 en el Distrito Norte, organizada por la Asociación Cultura y Memoria Democrática siglo XXI de Alcalá de Guadaíra
Trabajos forzados en el Canal del Bajo Guadalquivir / Archivo G.T RMHSA, CGT.A
Uno de los métodos de represión del régimen franquista, desgraciadamente común en los regímenes totalitarios, fue el uso del trabajo esclavo. El Canal del Bajo Guadalquivir conocido como el Canal de los Presos es una de esas obras que se hizo con millares de presos republicanos durante más de 20 años. Sus familias, esposas y descendencia, que habían quedado totalmente desprotegidos económica y afectivamente, se fueron asentando en chabolas cercanas a estos lugares formando poblados improvisados en los que malvivían para estar cerca de sus seres queridos.
El próximo martes 21 de febrero, en el Distrito Norte a las 18.30, la Asociación Cultura y Memoria Democrática siglo XXI de Alcalá de Guadaíra celebrará una charla-debate sobre los trabajos forzados en Andalucía y la explotación económica que supuso la represión de que fueron objetos presos políticos de la Dictadura; la España en “paz” se sembró, también en Alcalá, de campos de concentración y esclavos. Será impartida por el antropólogo Ángel del Río profundo conocedor del tema tras sus investigaciones y publicaciones sobre el Canal de los Presos (1940-1962). La intervención reconstruirá, entre otros, la vida cotidiana de los campos, los trabajos, las humillaciones y malos tratos y el papel de las familias del entorno.
La Asociación quiere celebrar el Día de Andalucía recuperando las Voces Silenciadas y la Memoria de estas familias alcalareñas, grabando sus testimonios y honrando su recuerdo.
«Tenemos el convencimiento de que el olvido mantiene las heridas abiertas y que estas
solo se curarán con Justicia y Memoria, ese es nuestro objetivo», afirman.
https://www.publico.es/politica/canal-presos-botin-terratenientes-del.html
BELLAVISTA (SEVILLA).- La construcción del Canal de los Presos en la margen derecha del Bajo Guadalquivir, entre Palma del Río (Córdoba) y Lebrija (Sevilla), fue el botín de guerra de los grandes terratenientes de la zona que alentaron y apoyaron sin reservas el golpe militar fascista de julio de 1936.
La obra se ejecutó entre los años 1940 y 1962 y en ella trabajaron miles de prisioneros republicanos, encuadrados en lo que se denominó Servicio de Colonias Penitenciarias Militarizadas (SCPM), organismo creado en septiembre de 1939 y que convivió con otras fórmulas de explotación de los vencidos, como fueron los batallones disciplinarios o los talleres penitenciarios, y fuente de financiación del régimen franquista.
El primer proyecto del un canal para riego en el Bajo Guadalquivir es de principios del siglo XIX. Un siglo más tarde, quedaron definidos los parámetros de la obra: una longitud de más de 150 kilómetros y la puesta en regadío de unas 90.000 hectáreas. La mitad de esas tierras que se iban a transformar eran propiedad de 7 latifundistas y la producción más significativa era el cereal de secano.
El portal de rutas de senderismo y de bicicleta Wikiloc incluye el recorrido completo de los 180 km del Canal de los presos con tramos que se pueden realizar a pie, en bici o en coche
Una vez concluidas las obras, el valor de las tierras se multiplicó y los aprovechamientos se orientaron hacia la producción de algodón, hortalizas y frutales. Además de los grandes propietarios de tierra, la obra sirvió para aplicar lo que se ha denominado como fascismo agrario mediante la concesión de parcelas de regadío a pequeños agricultores en pueblos de colonización. En realidad, esta política ejecutó planes que se habían diseñado durante la Segunda República.
Desde los primeros esbozos, y aunque el Estado comprometía parte de la financiación, los terratenientes no mostraron entusiasmo alguno en participar económicamente en el plan. Finalizada la guerra, los terratenientes no dejaron pasar la oportunidad, pese a la escasez de maquinaria y los problemas para el abastecimiento de materiales, en las cárceles y campos de concentración había mano de obra abundante y casi gratuita. Durante el mismo mes de abril de 1939, Franco, acompañado de los generales Queipo de Llano y Dávila, visitó la zona. En mayo, durante una reunión en el ayuntamiento de Sevilla, ya se habló de la instalación de un campo de concentración con capacidad para 10.000 prisioneros.
No fue preciso que el proyecto de esta gran obra hidráulica recibiera la aprobación definitiva, trámite que no superó hasta finales de 1941. En marzo de 1940, dentro de la finca La Corchuela, término municipal de Dos Hermanas (Sevilla) y propiedad del conde Villamarta, comenzó la instalación de las tiendas de campaña que, en una primera fase, albergaron a los casi 2.000 prisioneros de la 1ª Agrupación del SCPM. Hasta finales de aquel año, no empezó la construcción de barracones, así como talleres, la cuadras para los mulos y la enfermería. Todos estos trabajos fueron realizados por presos.
La declaración de interés nacional y la aprobación definitiva del proyecto supuso la creación de la 6ª agrupación de la SCPN. En noviembre de 1941, 750 penados ingresaron en un nuevo campo de trabajo que se había levantado en la finca Los Merinales a unos cinco kilómetros del anterior, también en el término municipal de Dos Hermanas. Un tercer campo, en el cortijo El Arenoso, término municipal de Los Palacios, se habilitó para facilitar los trabajos en el acueducto de San Juan que une dos secciones de la obra.
A medida que la obra avanzaba y para evitar los traslados, sobre todo en los 80 kilómetros que hay entre Carmona y Los Palacios, tramo en el que se concentra el mayor número de acueductos y sifones, se habilitaron campamentos temporales. Éstos albergaban grupos de presos y pequeños contingentes de soldados. Hubo instalaciones de este tipo en La Rinconada, Alcalá del Río, Burguillos, Torreblanca, Palmar de Troya y junto al aeropuerto de Sevilla.
Si bien el mayor número de presos fueron peones destinados en las brigadas de tierra que estuvieron encargadas en la excavación a pico y pala la sección del canal, los campos de trabajo y las obras eran autosuficientes. De hecho, los primero en llegar eran expertos en los oficios que podían garantizar la puesta en funcionamiento del campamento. Más adelante, la SCPN solicitó al Ministerio de Justicia presos que fueran ingenieros, aparejadores, capataces de obra pública, caldereros, electricistas, chóferes, mecánicos, cocineros, panaderos, zapateros, guarnicioneros, sastres. Hubo hasta un impresor y, por supuesto, administrativos y contables.
El primer proyecto del un canal para riego en el Bajo Guadalquivir es de principios del siglo XIX.
La SCNP funcionó como una empresa que trabajaba en la obra por adjudicación directa y que cobraba mediante la certificación del trabajo ejecutado según los criterios que se establecían en convenios con la administración, en este caso con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. El salario de los presos era de 2 pesetas diarias, cuando en una empresa civil de 10 pesetas, pero aquellos solo recibían 0'50, el resto se les descontaba en concepto de manutención. La jornada laboral de sol a sol, seis días a la semana.
Las condiciones en las que realizaron el trabajo, sobre todo al principio, fue de dureza extrema tanto por el estado de los campamentos, como por la falta de medios técnicos. Durante los dos primeros años, los penados durmieron en el suelo y la condiciones higiénicas y sanitarias fueron muy deficientes, hubo numerosos casos de paludismo, una enfermedad que fue endémica en la zona, también de tifus y tuberculosis. También fueron habituales los brotes de sarna y las plagas de pulgas, chinches, piojos y garrapatas. Ni que decir tiene, que la comida era escasa.
Por lo que se refiere a los medios técnicos, la situación fue muy precaria. Las herramientas más utilizadas los largo de la obra fueron el pico y la pala, hasta los seis meses del comienzo de la excavación no llegaron los dos primeros tractores oruga para remover la tierra y las primeras vagonetas para transportar la tierra. La gasolina era escasa y el 1946 el parque de vehículos de la agrupación casi colapsó por la falta de neumáticos de recambio
La mayor parte de los presos de las obras del canal eran andaluces, aunque, con la excepción de Navarra, los hubo de todas las provincias españolas. Todavía en 1943, 48 trabajadores del canal comparecieron en consejos de guerra, esta cifra se fue reduciendo considerablemente en años sucesivos. También, disminuyeron los ingresos de penados en los campos de trabajo, si bien en 1950 todavía se contabilizaron 43. Desde ese momento, el peso de los trabajos fueron descansando en trabajadores libres, muchos de ellos libertos, pues así se les llamó, como en la Roma clásica cuando los esclavos accedían a la libertad.
La disciplina en los campos de trabajo era militar, el penado solo debía obedecer. Obedecer a los militares que vigilaban el perímetro de del campamento a los funcionarios de prisiones, también llamados porristas, que se encargaban del orden en el interior, y a los curas que reeducaban a los presos en los principios del nacional-catolicismo. En los tajos, la custodia estuvo encomendada al Ejército hasta 1947 que fue sustituido por la Guardia Civil.
El denominador común del día a día en los campamentos era la humillación como herramienta para destruir política y moralmente a los presos. “Más allá de las penosas condiciones que tuvieron que soportar, humillante era cantar a diario con el brazo en alto el Cara al Sol, a veces repitiéndolo una y otra vez... Humillante la asistencia obligatoria los oficios religiosos... Humillante no poder abrazar a los familiares cuando iban a visitarlos, separados por alambres... Humillantes los castigos que recibían quienes por dignidad o irreverencia no acataban las reglas” tal como resume el libro colectivo El canal de los presos (1940-1962). Trabajos forzados: de la represión política a la explotación económica.
Pese a la represión, la actividad política fue una constante en los campos de trabajo.
Agrupados según su ideología, socialistas, comunistas y anarquistas seguían puntualmente los acontecimientos internacionales a través de la lectura de los diarios ABC y El Correo de Andalucía
Agrupados según su ideología, socialistas, comunistas y anarquistas seguían puntualmente los acontecimientos internacionales a través de la lectura de los diarios ABC y El Correo de Andalucía que entraban de manera clandestina al interior. También llegaba la prensa de partido, sobre todo Mundo Obrero, órgano del PCE que se imprimía en un local de Dos Hermanas. Además, las organizaciones colaboraban en la organización de fugas, entre otras la que protagonizó el dirigente socialista y diputado del PSOE entre 1986 y 1993, Curro López Real.
Pese a la redención de penas y el cumplimiento de condenas, en las obras del canal todavía quedaban 20 presos en 1958, cuando quedaban cuatro años para la conclusión de las obras. A esas alturas, el grueso de los trabajadores del SCPM eran libertos que habían optado por quedarse en la zona una vez finalizada la condena. Con el paso del tiempo, muchas familias se habían desplazado hasta ahí y vivieron en chabolas y chozas del entorno de los campamentos. De esta forma, Bellavista que el 1937 tenía 1.500 habitantes llegó a los 7.500 en 1950.
El portal de rutas de senderismo y de bicicleta Wikiloc incluye el recorrido completo de los 180 km del Canal de los presos con tramos que se pueden realizar a pie, en bici o en coche
De fosas comunes en el barranco de Víznar para localizar al mayor número posible de víctimas del franquismo asesinadas entre julio y diciembre de 1936
El equipo interdisciplinar liderado por la Universidad de Granada (UGR) llevará a cabo a partir del próximo mes de abril una nueva fase de excavación y exhumación de fosas comunes en el barranco de Víznar para localizar al mayor número posible de víctimas del franquismo asesinadas entre julio y diciembre de 1936 en este entorno, después de que en la pasada campaña se lograran recuperar los restos de 49 represaliados, de las cuales 20 han sido identificadas como mujeres.
Además de continuar con los trabajos en seis fosas comunes de gran tamaño en el barranco de Víznar --donde se estima que pueden yacer los restos de unos 400 represaliados--, el equipo trabajará en otro emplazamiento muy cercano a este, el paraje de El Caracolar, donde se prevé intervenir en lo que se cree que podrían ser unos siete enterramientos ilegales, según ha detallado a Europa Press el profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada, Francisco Carrión Méndez, que dirige estos trabajos.
Este fue uno de los entornos donde en su día se buscó la fosa en la que podían yacer los restos del poeta Federico García Lorca, junto al maestro Dióscoro Galindo y los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. En esta ocasión no hay peticiones oficiales de familiares para ninguno de ellos. Los expertos trabajarán para confirmar la existencia de las fosas y recuperar el mayor número posible de víctimas de cara a su identificación, como se viene haciendo en el barranco de Víznar, que está a unos 300 metros, aunque las tecnologías están abriendo nuevas puertas al hacer posible la identificación sin necesidad de ADN.
Y es que las técnicas de reconstrucción cráneo facial han permitido a los científicos determinar que una de las mujeres cuyos restos fueron recuperados en la pasada campaña en el barranco de Víznar pertenecen a Agustina González, 'La Zapatera', política, escritora y artista granadina que fue fusilada en los primeros días de la sublevación militar de 1936. Su identificación ha sido posible a partir de fotografías y de un escáner 3D del cráneo de la víctima, según relata Carrión.
La Universidad de Granada ha confirmado que las labores continuarán con una tercera campaña tras la firma de una nueva adenda al convenio ya rubricado entre la Universidad de Granada y la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía y que los trabajos -- de campo y laboratorio-- se prolongarán durante unos doce meses.
El proyecto contará con una financiación de 150.000 euros transferidos del Ministerio de Presidencia a la Junta de Andalucía, que a su vez tiene firmado el citado convenio con la Universidad de Granada para este asunto. La Junta a su vez ha incrementado este año la partida en otros 50.000 euros, de modo que la inversión global se eleva esta campaña hasta los 200.000 euros.