Colectivos memorialistas y familiares recuerdan a las víctimas de la represión franquista en la ciudad en el mausoleo del cementerio municipal

Mausoleo en memoria a los fusilados en Mérida. / Laura Morales Montero
Laura Morales Montero
"Están en algún sitio". Han pasado 90 años, pero Toña sigue esperando poder exhumar los restos de sus abuelos y poner fin a una búsqueda que todavía no ha terminado. Uno de ellos fue fusilado en , en la Puerta de la Villa durante la represión posterior al golpe de Estado de .
Toña a sido una de las invitadas al homenaje organizado este martes 11 de agosto de 2026 en el Cementerio Municipal de Mérida, cuando se cumplen 90 años de la toma de la ciudad por parte de las tropas franquistas. Toña ha sido invitada a intervenir y recordar como uno de sus abuelos fue detenido cuando iba de camino a una reunión de trabajo de la UGT. Lo llevaron junto a otras personas a la Puerta de la Villa, donde le quitaron a sus hijos.

Encuentro en memoria de las víctimas del régimen franquista en Mérida. / Laura Morales Montero
El padre de Toña, que en el momento tenía seis años, y su tía, que tenía meses, fueron arrebatados de los brazos de su padre, de quien todavía no han encontrado los restos. "Lo fusilaron junto a un mogollón de personas, dicen que la calle era como un baño de sangre", ha relatado Toña emocionada.
Después de varios años sin acudir a este encuentro, Toña ha vuelto recuperando la tradición de la lectura del poema de Mario Benedetti 'Desaparecidos', dedicado a las víctimas en paradero desconocido.
"Yo no celebro los 90 años"
Otro de los testimonios más emotivos en el acto ha sido el de Isabel, quién recordó a su abuelo Agustín Domínguez Galán.
Agustín era un trabajador del Psiquiátrico de Mérida, militante del PSOE y afiliado a la UGT, que fue detenido y asesinado en el campo de concentración de Sagrajas en Badajoz. Él si tuvo "la suerte" de ser trasladado y enterrado en un panteón, según cuenta Isabel. También recordó a su hermana, Isabel Domínguez, quién dejó a cinco hijos y definió como "una gran luchadora".
"A mí llamarlo celebración me da vergüenza", admitió Isabel mientras lamentaba que sus familiares no puedan conocer la justicia, ni la reparación. Asimismo, criticó los símbolos de represión y reclamó un reconocimiento de responsabilidad. "Quiero que esto acabe, quiero llegar y poner flores a los míos".

Encuentro en memoria a las víctimas franquistas en Mérida. / Laura Morales Montero
Contra el olvido
El encuentro convocado en el Cementerio Municipal de Mérida por el PSOE, Podemos, Izquierda Unida, Partido Comunista de España y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mérida y Comarca (ARHMEX), contó con la lectura de un manifiesto conjunto, intervenciones de testimonios de familiares y representantes políticos.
El mausoleo donde se celebró el homenaje guarda los restos depositados en cuatro ataúdes tras las excavaciones de las fosas situadas junto a las tapias del cementerio en 2008.
Ángel Olmedo, historiador y memorialista extremeño, explicó que en Mérida se han identificado 11 víctimas de derechas y más de 600 víctimas de la represión franquista, aunque mencionó que esa investigación continúa y las cifras son mínimas.
Memoria frente al odio
El acto dio comienzo con una lectura de un manifiesto conjunto de las organizaciones convocantes, en el que se recordó a las víctimas y a las familias que durante años sufrieron el miedo, la ausencia y el silencio, y se defendió la recuperación de los desaparecidos y la transmisión de la historia a las nuevas generaciones.
Durante el acto también se advirtió sobre el auge del odio a través de las redes sociales y la deshumanización a la que una persona tiene que llegar para odiar tanto, según Libertad Sánchez.

Enuentro en memoria de las víctimas del régimen franquista en Mérida. / Laura Morales Montero
El 11 de agosto es una fecha señala en el calendario para la historia de Mérida, pero quienes participaron en el homenaje reivindican que no debería ser la única. La represión no debe ser reducida a una ceremonia anual, debe estar en las calles, en los lugares donde ocurrieron los hechos y en el conocimiento de la historia en las nuevas generaciones, afirman.
La placa de Franco
Con la retirada de la placa dedicada a Franco en 2009, por el alcalde Jose Ángel Calle, y el impulso del memorial del cementerio, Julio César Fuster recuerda alguna de las medidas que ha tomado la ciudad en materia de memoria, aun así admite que en todos estos años "no se hicieron bien los deberes".
También se reclamó la recuperación de espacios vinculados a la represión como el campo de concentración de San Andrés ubicado en la plazoleta Santo Domingo, para que el recuerdo de los desaparecidos permanezca en la memoria a diario. Un pasado que debe conocerse es importante para el presente, pero más para un futuro que está aún por suceder.
"No pasarán"
El encuentro terminó con la ofrenda de flores en recuerdo de las víctimas mientras sonaba de fondo una versión a piano de 'Al Alba' de Luis Eduardo Aute. A continuación, los presentes al unísono y con los puños en alto entonaron juntos un himno que finalizaron al grito de "No pasarán".
Con claveles en la mano, los asistentes se dirigieron al entorno de las tapias del cementerio, convertido en uno de los principales símbolos de la represión franquista, para dejar ahí el recuerdo de los homenajeados.
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