dissabte, 30 de juny del 2018

La represión franquista y el "trauma" que pasa de padres a hijos y de abuelos a nietos

https://www.eldiario.es/clm/represion-franquista-trauma-padres-abuelos_0_787072326.html


Tres años tenía la madre de Paloma Rivero cuando su padre fue condenado a morir por el garrote vil. La razón: ser republicano. “Desde que yo era niña me contaban la historia de mi abuelo. Para mi madre fue el gran trauma de su vida, que mataron a su padre. Siempre lo cuenta, hace poco estuvo hospitalizada y cuando el médico le preguntó que qué le pasaba ella le contestó: ‘es que mataron a mi padre’”, recuerda Paloma. Fue una de las ponentes de la mesa redonda ‘Testimonios de violencia’, el “broche de oro” del curso de verano impulsado por el proyecto Mapas de Memoria, ‘Antropología ante la memoria de la violencia de la posguerra española’.
El objetivo de la iniciativa fue observar la influencia de la violencia vivida en los años después de la derrota del bando republicano por los hijos y nietos de los represaliados por el franquismo. “No era mi padre el que matado, pero la muerte de mi abuelo ha influido mucho en la vida de mi madre y siempre he vivido su muerte a través de ella y de mi abuela”, recuerda Rivero. El nombre de su abuelo era Maximiliano Velasco, y fue delatado en 1942, año en el que fue condenado al garrote vil tras un juicio muy rápido. Su hija, la madre de Paloma, nunca pudo llamarlo padre, porque debió pasar los dos primeros años de su vida escondido debajo de la cama. “Las paredes tenían oreja en ese tiempo”.
“Quisimos dejar sobre la mesa cuál es la importancia de poder hablar de estas historias, poder ponerlo en palabras porque, si no, las heridas ni cicatrizan. Creo que es muy importante el trabajo de Mapas de Memoria, de sacar a la luz quienes fueron asesinados durante la posguerra”, reflexiona Paloma, que critica que se ha querido hacer una “limpia” de esta parte de la historia por parte de “los vencedores” de una Guerra Civil que quiso “borrar del mapa todo el pasado de España.
Maximiliano Velasco es uno de los rostros de la represión franquista. Fue voluntario en la guerra por el bando republicano, debido a las “injusticias que vio que sufrían los trabajadores” y salió herido en el frente. Paloma relata que intentó huir por Alicante, pero no logró llegar a los barcos y por eso tuvo que esconderse en Ciudad Real hasta que un vecino lo delató. “Fue sometido a un consejo de guerra, un juicio sumarísimo y fue condenado a pena de muerte”, recalcó. Pertenecía al partido socialista, al sindicato UGT y también al comité de salud pública de la casa del pueblo, razones suficientes.
Mesa redonda del curso de verano Mapas de Memoria
Mapas de Memoria
“Cuando yo era niña, me contaba y recontaba la historia de mi abuelo, hasta la saciedad incluso cuando no se podía contar realmente. Toda mi vida he escuchado esta historia, y me ha influenciado mucho. Ver esa herida en carne viva, tan profunda que dejó la muerte de mi abuelo en mi madre”, recuerda Rivero. Paloma ahora es psicóloga y esto la ha ayudado a poder enfrentar esta parte de su historia familiar, que también ha afectado duramente a su abuela, que se quedó viuda con tres hijos.
En la mesa redonda, también se trató cómo no se podía decir cuáles fueron las consecuencias del régimen de Franco en tantas familias en España. “Hablamos de cómo una madre intentó ir a pedir la pensión y cuando le preguntaron qué había pasado, respondió ‘es que a mi padre lo mató Franco’ y el escándalo que se levantó”. De este modo, explica que el problema es que no se ha hablado de la violencia sufrida durante la posguerra, que fue “brutal” al “imponerse” un régimen de silencio y “por eso la sociedad sigue sin cerrar esta herida”. “En otros países vemos museos y monumentos de memoria, aquí no”, explica.
Otra de las consecuencias es que “el silencio aún continúa”. “Se cree que hablar de estos temas hará que las heridas se abran, pero no es cierto todavía están abiertas y por eso hay que sacar toda esta violencia a la luz. Se ha trabajado mucho en el olvido, pero no en el perdón y la reconciliación”, señala.  Por ejemplo, recuerda que durante mucho tiempo no pudo hablar de lo que pasó con su abuelo y por eso resulta “muy emocionante” poder ponerlo en palabras libremente.  “Ahora puedo mirar al dolor a la cara, sin miedo, que es lo que  siempre nos paraliza. A pesar de ello, seguimos en la mentira, en la ocultación y eso hace que todavía hay cosas que sigan sin salir”, concluye.

Mudan restos de Franco: "Los organizadores del olvido trabajaron 40 años por la impunidad"


https://mundo.sputniknews.com/espana/201806301080020211-franco-restos-exhumacion-impunidad-derechoshumanos/




ESPAÑA
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El Valle de los Caídos, en el municipio de San Lorenzo de El Escorial, en Madrid, ya no será lugar de descanso para los restos del dictador Francisco Franco. La vicepresidenta de España, Carmen Calvo, confirmó el jueves 28 el inicio de contactos con la familia y la Iglesia Católica, que gestiona el lugar, para exhumar los restos del dictador.
Sputnik conversó sobre el tema con Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de España. "La élite que ha gestionado la política en España, independientemente de que haya sido de centroizquierda o centroderecha, estaba directamente vinculada con familias de la dictadura", explicó.
Silva considera que el problema ha sido "la falta de voluntad política": "Por eso en España quedan tantas cosas pendientes de solucionar de ese pasado", aseguró.
"Los organizadores del olvido —dijo Silva parafraseando al poeta argentino Juan Gelman-, han estado trabajando sin parar 40 años para conseguir toda la impunidad que han tenido, que se sintetiza en el hecho de que ninguno de los responsables de las violaciones de los derechos humanos de la dictadura se ha sentado jamás en un banquillo de los acusados", advirtió.
El traslado de los restos de Franco es parte de una serie de recomendaciones que la ONU presentó a España en 2014. El objetivo de esas sugerencias es atender debidamente la memoria histórica, la reparación y la justicia. En 2017 el Congreso español aprobó una ley con ese fin.
Este jueves 28 también se conoció que el Estado autorizó la exhumación de dos hermanos fusilados por el franquismo en 1936. El proceso para que la justicia aprobara la petición de la familia llevó una década.
El juez consideró que existe una "alta probabilidad" de que los restos se encuentren allí. La "única forma de acreditarlo", afirmó, "es a través de la prueba de ADN".
"Desde hace unos 15 años, a raíz de las primera exhumaciones de fosas comunes en caminos y cunetas de España, empezaron a aparecer familiares [de personas que podrían estar enterradas allí] y a pelear para sacarlos", contó Silva.

Sobre el franquismo
"Durante 40 años España [tuvo] un sistema que podríamos asemejar a un apartheid. Los perdedores [de la Guerra Civil 1936-1939] no estaban en las universidades, en las empresas, en los bancos, ni en las institución públicas", explicó.
Además, señaló que hubo "cientos de miles de personas" que tuvieron que exiliarse, y que "decenas de años después" del enfrentamiento entre el Gobierno republicano y los sublevados encabezados por Franco, los hijos de los exiliados también tuvieron que irse del país.
"En las décadas de 1950 y 1960 1,7 millones de personas, que eran fundamentalmente hijos de perdedores, emigraron", puntualizó. El 15 de junio de 1977, los españoles acudieron a las urnas por primera vez desde la Guerra Civil.
Durante las cuatro décadas de dictadura, 114.226 personas fueron desaparecidas. Medio millón fueron encarceladas y una cifra similar debió partir al exilio. Los opositores al régimen fueron objeto de robos de propiedades, abusos y demás vejámenes.
"Incluso las vacunas de la poliomielitis, cuando se compraron en los años 50, sólo se le inyectaban a los hijos de los vencedores de la Guerra", ejemplificó Silva. "Somos el país con el mayor número de fosas comunes después de Camboya", agregó.
La construcción del Valle de los Caídos comenzó en 1940 y según la orden de Franco, la dimensión de las obras debía corresponderse con la trascendencia de la "epopeya" que él encabezaba.
Se trata de una cúpula dentro de una montaña de granito, su construcción fue un trabajo "mastodóntico", utilizando presos, lo que fue "capitalizado por empresas privadas, grandes constructoras que ahora son algunas de las compañías más importantes en España que nunca han tenido que pedir ningún tipo de disculpa públicamente, ni han reparado material o simbólicamente a las familias", señaló Silva.
El 1 de abril de 1959, coincidiendo con el vigésimo aniversario del final de la Guerra Civil, se inauguró el Valle de los Caídos.
"Desde la dictadura hacia el mundo [se presenta] como un lugar de reconciliación, por el hecho de que se habían trasladado muertos fascistas y 330.000 muertos republicanos, pero si alguien lee el discurso de Franco de la inauguración [se da cuenta] de que todavía en España vivíamos en un apartheid […] Es un símbolo de una falsa reconciliación", concluyó.

Francisco Etxeberria: "Soy pesimista sobre la exhumación de los restos enterrados en el Valle de los Caídos"

https://www.heraldo.es/noticias/aragon/teruel-provincia/teruel/2018/06/29/francisco-etxeberria-soy-pesimista-sobre-exhumacion-los-restos-enterrados-valle-los-caidos-1251980-303.html



El prestigioso forense comparte la propuesta del Gobierno de recuperar el cadáver de Franco del monumento para entregarlo a su familia.

Actualizada 29/06/2018 a las 22:29

El forense Francisco Etxeberria, durante su reciente estancia en Teruel.Antonio García/Bykofoto

El prestigioso forense Francisco Etxeberria participó en las XIV Jornadas de Memoria Histórica de Teruel, organizadas por la Asociación Pozos de Caudé. Habló de la exhumación de las víctimas de la Guerra Civil, entre ellas las enterradas en el Valle de los Caídos. Una reciente resolución judicial ordena extraer del monumento los restos de los hermanos Lapeña, de Villarroya de la Sierra, para entregarlos a su familia. Etxeberria coincide con el Gobierno en la conveniencia de recuperar el cadáver de Franco para devolverlo a sus familiares.
¿Qué posibilidades hay de recuperar e identificar los restos depositados en el mausoleo de Cuelgamuros?
Es muy difícil, pero hay que intentarlo. La primera intervención que se ha hecho es por técnicos en construcción del CSIC que evalúan si la estructura ofrece garantías para un trabajo posterior de tipo forense, en el que yo participaré. Es la primera vez que se entra en el monumento hasta el fondo. Los tribunales han dicho que no hay ninguna razón para no permitir a los familiares acceder a los restos. Nada se lo puede impedir. Pero será complicado.
Si finalmente es inviable recuperar los restos, ¿cómo se puede dar satisfacción a las familias que reclaman los cadáveres de sus seres queridos?
Aunque no se puedan recuperar restos, hay que transformar la significación del monumento. En la etapa de Zapatero un comité de expertos elaboró unas propuestas, que empezaban por sacar a Franco de ahí.
¿Le decepcionó la investigación para recuperar en 2010 los cuerpos de los 46 soldados de la Brigada 84 ejecutados en 1938 en Rubielos de Mora de los que solo se localizaron dos?
Sí, porque no encontramos al resto. Tendemos a pensar que están todos juntos, pero se enterraban por pequeños grupos en distintos sitios. No hemos encontrado casi nada, pero tienen que estar por algún lado en ese paraje.
¿Le temblaron las piernas al afrontar una exhumación de trascendencia universal como la de los restos de Cervantes?
Aunque también intervine en exhumaciones de gran proyección histórica como las de Pablo Neruda, que pudo morir envenenado, Salvador Allende o Víctor Jara, lo de Cervantes tuvo una dimensión excepcional, si bien la metodología fue la misma que en el resto. Cuando planteamos este proyecto, recibimos propuestas de colaboración de todo el mundo, mientras que en Madrid mucha gente despreció la iniciativa, diciendo que era una tontería.
¿Qué le reprocharon?
Yo sé que Cervantes está vivo en su obra, pero que hubiera sido enterrado en un manzana de Madrid y no se supiera dónde estaba merecía una investigación. Por Shakespeare, se han hecho muchas más cosas en Inglaterra, o por Moliere en Francia.
¿A qué achaca ese escepticismo?
Es típico de nuestro país. Entre envidias, incomprensiones y populismo barato se viene a decir que para qué gastar dinero en eso. Igual, en lugar de un gasto, es una inversión. Aprovechando la exhumación, que salió en todos los medios de comunicación del mundo, hubo una proyección positiva en torno a Madrid, la cultura y Cervantes. Ni una campaña promocional profesional hubiera salido tan bien. ¿Eso no tiene valor?
¿Qué balance hace de la intervención?
A pesar de las críticas, hicimos nuestra tarea con el inconveniente final de que, aunque estamos seguros de haber encontrado a Cervantes, no tenemos un esqueleto que exhibir. No ha aparecido Cervantes con la primera edición del Quijote bajo el brazo izquierdo. Hemos encontrado los restos de 16 personas que fueron enterradas en la cripta de la iglesia, y una de ellas Cervantes.
¿Cómo se produjo el hallazgo?
Bajo la cripta de la iglesia de las Trinitarias Descalzas, a un metro de profundidad, salió un cajón con huesos mezclados de 16 cadáveres. Los sexos y edades se ajustan a la documentación. Cervantes está ahí y pudimos localizar algunos fragmentos que pensamos que pertenecen a su cadáver. Medio país se rio del asunto y hay quien dijo que sin análisis genéticos eso no servía para nada, pero hay otras pruebas, documentales y de otro tipo, que confirman que Cervantes está allí.
¿Por qué no se recurrió al ADN para la identificación?
Nunca se podría haber probado así, ni era nuestra previsión hacerlo. Esperábamos individualizar los restos de un hombre de unos 60 años con 6 o menos dientes y una patología en la extremidad superior izquierda. Eso no se pudo hacer. Nos quedamos a medias.
¿Valió la pena aún así?
Sí. Ahora los guías que llevan a japoneses por esas calles añaden a su relato la historia de la exhumación. Se le puede sacar rendimiento. Desde la perspectiva forense, se trabaja con limitaciones y no todas las cosas se pueden precisar.
¿La investigación de la muerte de los niños de José Bretón –de 2 y 6 años asesinados y quemados por su padre– fue una dura prueba profesional para usted por la crudeza de los hechos?
Estamos acostumbrados a todo, pero a uno le cuesta creer que un padre mate a sus dos hijos –por cierto, nunca sabremos cómo lo hizo– y queme los restos en una hoguera. Lo que recuerdo con más emoción es cuando ya sabíamos que el padre había quemado los cadáveres de los niños y él, que no tenía conocimiento de nuestras averiguaciones, desde la cárcel seguía diciendo que investigaran a su mujer y sus familiares. Se hacía el gracioso porque no se imaginaba que sabíamos lo que había hecho. ¡Qué caradura! Me tenía que callar mientras acusaba a parientes de su esposa.
¿Se le atragantó la investigación?
Es mi trabajo y estas cosas pasan. No te pones a pensar. No es un enfermo mental, sabía lo que hacía y casi le salió bien.
¿Si usted no hubiera cuestionado que los restos de la hoguera fueran de animales, como concluyó el primer informe forense, el caso hubiera entrado e un callejón sin salida?
Claro. Si se hubiera admitido que eran restos de animales, Bretón hubiera quedado en libertad. Yo intervine por casualidad. Tras una consulta, vi que el primer informe estaba mal. El asunto lo vi resuelto desde el primer minuto. Se habían invertido muchos recursos con la presión social que había. Si el primer técnico forense hubiera tenido conocimientos suficientes, el caso se podría haber esclarecido en las primeras 48 horas.
El caso José Bretón se esgrime como argumento para mantener la prisión permanente revisable. ¿Está de acuerdo con esa figura legal?
No. He oído hablar a especialistas penales y comparto con ellos la opinión de que por encima de los 16 o 18 años de reclusión, lo añadido no sirve de nada. No veo la utilidad de la prisión permanente revisable, aunque reconozco que a los afectados por crímenes no les hace ninguna gracia. He escuchado a juristas cualificados opinando en contra, pero no a favor.

LA FOSA PICO REJA


https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2018/06/29/la-fosa-pico-reja/




fosa pico reja word pressSevilla es la 2ª gran capital del país en exhumar sus fosas comunes del franquismo, tras Málaga que sacó de la tierra a 2.840 víctimas. Junta de Andalucía, Diputación Provincial y Ayuntamiento sevillano han acordado un proyecto conjunto para intervenir las fosas ilegales del franquismo. La primera excavación será en la fosa de Pico Reja, muy representativa de los crímenes franquistas, y una de las más numerosas en víctimas. Fue la 1ª fosa común que se abrió en el cementerio de San Fernando de Sevilla; desde el 18 de julio al 6 de agosto de 1936 los golpistas la colmataron con mas de mil cuerpos. La barbarie estaba servida.
Las pistas evidentes sobre el genocidio cometido en Sevilla se multiplican. Los trabajos de investigación de esta fosa han arrojado evidencias sorprendentes. Su dimensión es 4 veces mayor de lo previsto, supera los 700 metros cuadrados. Las estimaciones sobre la 2ª fosa, la del Monumento son aún más estremecedoras con 2.400 cuerpos. En todo el recinto del cementerio hay 8 fosas (Disidentes, Pozo Nuevo, Pico Reja, Monumento, Antigua, Rotonda, 1ª ampliación y 2ª ampliación), donde se esconden los restos de cerca de 4.000 represaliados. Las ampliaciones se hicieron a finales de los años 50, aún estaban necesitados de fosas, seguían asesinando.
A los 3.529 cuerpos arrojados a las fosas, ejecutados en aplicación del Bando de Guerra por sentencias de tribunales militares, José Díaz Arriaza en su libro ‘Ni localizados ni olvidados’ apunta que hay que añadir 43 cuerpos enterrados en distintas sepulturas individuales o familiares, y 14 ejecutados en la prisión provincial, inhumadas en sepulturas de 3ª clase, en total no menos de 3.586 hombres y mujeres identificados, asesinados por los golpistas entre 1936 y 1955, y enterrados en las fosas sevillanas. Además, los no identificados y los desaparecidos pero allí enterrados.
En Sevilla el golpe militar se inició partir la tarde del 18 de julio de 1936, el general Queipo de Llano, inspector general de Carabineros se rebeló con unos 4.000 soldados. Queipo, el “genocida” y “criminal de guerra”, como le definen Paul Preston y Francisco Espinosa, ansioso de barbarie dirigió las tácticas terroristas de los rebeldes, animando tras el golpe de Estado del 36 a la matanza de izquierdistas y a la violación de mujeres.
Los sublevados fusilaban o mataban allí mismo a todo el que se suponía resistente. Un alto número de representantes sindicales, gran parte de la corporación municipal de 1936, políticos, intelectuales, destacadas personalidades, así como muchas personas anónimas de la Sevilla Republicana fueron masacrados durante las primeras horas del mismo 18 de julio. La miseria moral de los golpistas arrojó a la zanja de Pico Reja los cuerpos de esta multitud de mujeres y hombres, exterminados los primeros días del golpe. En los meses siguientes asesinaron a cerca de 6.000 personas.
En Pico Reja se ubican los restos de Blas Infante, padre de la patria andaluza, los mineros de Riotinto acribillados en una emboscada en Camas cuando acudieron ante el auxilio de los vecinos de la Sevilla Roja, los concejales del último ayuntamiento democrático antes del estallido de la guerra, diputados y alcaldes de localidades de la provincia que se hallaban el fatídico sábado 18 de julio de 1936 en Sevilla, los obreros que defendieron el edificio de Telefónica en la plaza Nueva aquel mismo 18 de julio, los restos del maestro José Sánchez Rosa, muchos anarcosindicalistas, y cientos de inocentes sevillanos que habían cometido el delito de ser Republicanos. Entre los masacrados ilustres se hallarían los restos del alcalde Horacio Hermoso (Izquierda Republicana), regidor de Sevilla el 18 de julio de 1936; de su predecesor José González Fernández de la Bandera (Republicano Radical) y del diputado Manuel Barrios Jiménez, del PSOE.
Mercedes Luna López es una de aquellos cientos de mujeres sin identificación política arrojadas tras su asesinato en Pico Reja mujeres. Ama de casa de 51 años, cordobesa, residía en Morón de la Frontera; fue detenida en el cine Jáuregui, desde la cárcel la llevaron muerta a la fosa. No se inscribió su muerte en el registro.
Rafaela Dorado Ayala trabajaba con su familia en el cortijo de Arenales (Sevilla), propiedad del Conde de la Maza. Cuando supo que su marido estaba preso en Morón de la Frontera marchó con su hija mayor a buscarlo. Las llevaron ante el cadáver en el sitio de su asesinato. Comenzaron a llorar, gritar e insultar a los asesinos y las acribillaron allí mismo. Más tarde mataron a 2 de sus hijos varones. Los sublevados decomisaron todas sus pertenencias, cosecha, aperos, yuntas, caballerías, ganado, su casa, su finca. Posiblemente sus cuerpos se encuentren en la fosa de Pico Reja.
Ramón Sánchez de 19 años estaba afiliado a las juventudes comunistas. Fue acribillado en Julio en el parque de María Luisa por un grupo de falangistas, dejaron el cuerpo allí varios días para sembrar el pánico, Su cadáver está posiblemente en la fosa de Pico Reja. “A mi tío Antonio que era mayor lo llevaron a prisión” cuenta Ana Sánchez, sobrina de ambos. Antonio fue asesinado en 1937 en las tapias del cementerio.
Josefa Amado y su hermana Carmen guardan la memoria de aquella madrugada del verano de 1936 en que varios guardias civiles se llevaron a su padre, quien ya nunca más volvió. “Los que nos dicen, déjenlo estar, ¿por qué lo dicen?” La cuneta, el limbo, el olvido, la ausencia. Muros en el cementerio contra los que golpeaban los cuerpos muertos una vez fusilados, después arrojados a Pico Reja. En Sevilla, años de orfandad, miedo, dolor, soledad, silencio.
Mas de 80 años después, pasados ya varios gobiernos “democráticos”, algunos herederos del 78 empiezan tímidamente a mover algo tras incansables requerimientos de las asociaciones memorialistas. Son los que defienden o permiten los símbolos franquistas y que se insulte a las víctimas y a sus familiares, los que incumplen la Ley de Memoria Histórica, los que insisten en el “olvido” y en “no abrir viejas heridas”,  los que no reconocen la ilegalidad fundamental del franquismo. Los que se les llena la boca invocando la “ley” reclamándose “constitucionalistas”.

Documentos: Público (María SerranoRaúl Bocanegra). El correo web (Francisco VeigaMario Daza). Cadena Ser(Mari Cruz Barroso). Todos los nombres (María Serrano). Eldiario.es (Juan Miguel Baquero). Radio Recuperando Memoria (Ani García Pérez). imagen (El Mundo)

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