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dimarts, 19 de maig del 2009

Yak 42. 19/05/2009. Trillo no sé la culpa de res!

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Penas de cárcel para tres mandos por las identificaciones del Yak-42

Sobre Trillo: "El tribunal no se pronuncia sobre no acusados"
La Audiencia condena al general Vicente Navarro a tres años de cárcel por falsedad documental en las actas de identificación de los fallecidos.- Pena de 18 meses para los oficiales José Ramírez y Miguel Sáez como cómplices

ELPAÍS.com - Madrid - 19/05/2009

La Audiencia Nacional ha condenado a tres años de prisión al general Vicente Navarro por las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cadáveres de los militares fallecidos en el accidente del Yak-42 en 2003, y a un año y medio al comandante José Ramírez y al capitán Miguel Sáez en concepto de cómplices. La condena incluye dos años de inhabilitación para Navarro y uno para sus colaboradores, que formaron el equipo español encargado de identificar y repatriar los cuerpos, informa Miguel González. El presidente del tribunal ha rebajado la petición de cárcel del fiscal al considerar que no hay delito continuado de falsedad.

Familiares de víctimas del Yak-42: "Falta determinar los responsables políticos"
Trillo rechaza asumir ninguna responsabilidad tras la sentencia del Yak
Mentiras desenterradas del Yak 42
Trillo movilizó al Estado para intentar anular el 'caso Yak'
Los entierros del Yak-42 fueron ilegales
Trillo fijó la fecha y hora del funeral del Yak-42 tras despachar con Aznar
Navarro alega que sólo "dulcificó" las autopsias del Yak
Turquía advirtió de que 30 cuerpos estaban sin identificar
Navarro alegó que tenía prisa para no verificar el ADN de las víctimas del Yak
¿Te parece bien la sentencia del caso del Yak-42?

Sentencia del Yak-42
DOCUMENTO (PDF - 228,16Kb) - 19-05-2009

La catástrofe del Yak-42
A FONDO

Encuesta: ¿Se deberían pedir responsabilidades políticas por la actuación con el Yak 42?

En alusión al ex titular de Defensa Federico Trillo y los responsables del ministerio, la sentencia dice que el tribunal no puede pronunciarse sobre "la conducta de personas no acusadas y sobre las que en consecuencia no se han practicado pruebas". Los familiares de las víctimas solicitaron que Trillo compareciera en el juicio como testigo, lo que fue rechazado por el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez.

Del relato probado de los hechos se desprende, según la sentencia, que el equipo turco advirtió a los acusados de realizar pruebas de ADN y que el general Navarro elaboró la lista en la que "aparentaba que todos los cuerpos habían sido identificados cuando lo cierto es que las identidades habían sido identificadas de forma aleatoria en 30 casos". "El comandante y el capitán en la descripción de cadáveres eludieron conscientemente que los cuerpos estaban carbonizados". El tribunal considera responsable civil subsidiario al Ministerio de Defensa y absuelve a las aseguradoras.

El fiscal Fernando Burgos pidió en la vista oral cinco años de prisión para Navarro y cuatro años y medio para Ramírez y Sáez, mientras que los familiares de las víctimas solicitaron penas de entre tres y seis años. Los tres militares enviados a Turquía por el Ministerio de Defensa estaban acusados de un delito de falsificación en documento oficial por haber faltado a la verdad cuando atribuyeron a 30 víctimas del accidente aéreo filiaciones que no eran las suyas.

Responsabilidades políticas
La vista oral comenzó el pasado 24 de marzo y se desarrolló durante nueve sesiones, en las que intervinieron un total de 21 testigos. El presidente del tribunal se negó a citar como pedían los familiares al ex ministro de Defensa Federico Trillo y al ex presidente José María Aznar. Sí han pasado en cambio por el banquillo como testigos varios mandos militares, desde el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa Félix Sanz hasta el ex jefe del Ejército Luis Alejandre.

Los testimonios de dos forenses turcos, que se presentaron sin haber sido citados previamente y a quienes trajeron los familiares de las víctimas, fueron los más relevantes. Ambos confirmaron que el equipo español era consciente de que se llevaba la mitad de los cadáveres sin identificar y sin haber realizado pruebas biológicas, porque "tenían prisa" para llegar al funeral de Estado.

La idea de que el caso fue fruto de una imprudencia se desvaneció ante la Trillo movilizó al Estado para intentar anular el caso acumulación de falsedades del ministerio desde que se produjo el siniestro, el 26 de mayo de 2003, hasta el 2 de marzo de marzo de 2004, días antes de las elecciones generales en las que PP perdió el Gobierno. Ese día, el número dos de Trillo, Javier Jiménez-Ugarte, envió una carta a los familiares en las que tildaba de "campaña sensacionalista y cruel" lo publicado en los medios sobre los errores en las identificaciones. El general Navarro admitió en el juicio que le pudieron "bailar los números". En la última sesión alegó que solo "dulcificó" las autopsias para evitar el sufrimiento de los familiares.
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Trillo: "Tengo que respetar la sentencia, pero no la comparto"

El ex ministro de Defensa reitera que se actuó de buena fe en el intento de identificar a los cadáveres de los 62 militares fallecidos.

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Zapatero no conoce pero respeta el fallo
"Faltan los responsables políticos"

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Tres años de cárcel para el general Navarro

La sentencia, que no es firme, condena también un año y medio de cárcel al comandante José Ramírez y al capitán Miguel Sáez.

PUBLICO. ES / AGENCIAS - Madrid - 19/05/2009 13:03

La Audiencia Nacional ha condenado hoy a tres años de prisión al general Vicente Navarro y a un año y medio de cárcel al comandante José Ramírez y al capitán Miguel Sáez por las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cadáveres de los militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42 en Trebisonda (Turquía), el 26 de mayo de 2003.

La sentencia, notificada hoy por la Sección Primera de la Sala de lo Penal sin lectura pública, impone también seis meses de multa para Navarro.

Se trata de la primera condena que este tribunal impone a un general del Ejército en toda su historia. La sentencia no es firme, por lo que el general no ingresará todavía en prisión.

En el juicio, que comenzó el pasado 24 de marzo y un mes después -el 21 de abril- quedó visto para sentencia, se escucharon los testimonios de los familiares de los fallecidos -incapaces de contener las lágrimas-, de los máximos responsables de la cúpula militar en el momento de la tragedia, los forenses turcos que participaron en la identificación de los cadáveres y hasta de los trabajadores de la funeraria que se encargó de sellar los féretros de los soldados.

Identificaciones a toda prisa
La sentencia confirma, como mantiene el Ministerio Público, que Navarro, Ramírez y Sáez falsearon las identificaciones de los cuerpos porque había "prisa" para repatriar los cadáveres y celebrar con la mayor prontitud posible el funeral de Estado.

Una acusación que negaron reiteradamente los tres acusados, que desmienten haber recibido presiones o instrucciones para realizar una "repatriación urgente" de los cuerpos.

El fiscal Fernando Burgos solicitaba cinco años de cárcel para Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos, y cuatro años y medio para los dos médicos que llevaron a cabo los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez.
A todos ellos les imputó un delito de falsedad en documento oficial por llevar a cabo la "invención" de 30 identidades.

Beneficio político
Las familias de las víctimas, que ejercen la acusación particular, solicitaron de tres a seis años de cárcel por el mismo delito y reclamaron al tribunal que investigue "quién dio" a los acusados "la orden" de repatriar los cadáveres para celebrar el funeral de Estado dos días después del accidente.

Uno de sus abogados incluso pidió que se determinara la identidad de "los autores intelectuales" que obtuvieron "un beneficio político" de la "pronta repatriación" de los cuerpos.

Baile de nombres y números
El juicio, que contó con la declaración de una veintena de testigos en las nueve sesiones en las que se ha desarrollado, comenzó el pasado 24 de marzo con la declaración del general Navarro.
El principal acusado admitió que pudieron "bailarle" nombres y números en la relación de cadáveres que elaboró tras la catástrofe, aunque atribuyó los posibles "errores" a las autoridades turcas.

Ramírez y Sáez, por su parte, se limitaron a señalar que siguieron las órdenes de su superior y que nunca dudaron del procedimiento que estaban llevando a cabo.
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Yak 42: Tres años de prisión para el general Navarro

El capitán Miguel Sáez y el comandante José Ramírez Penas han sido condenados a un año y medio como coautores de un delito de falsedad por las identificaciones erróneas

La Audiencia Nacional condena al capitán Miguel Sáez y al comandante José Ramírez a un año y medio de prisión para cada uno en calidad de coautores de un delito de falsedad

JAVIER ÁLVAREZ / CADENA SER 19-05-2009

La Audiencia Nacional ha condenado a tres años de prisión al general Vicente Navarro y a un año y medio de cárcel al comandante José Ramírez y al capitán Miguel Sáez por las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cadáveres de los militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42. La fiscalía solicitaba cinco años de prisión para cada uno de ellos. El ex ministro de Defensa Federico Trillo, ha convocado a los medios para realizar una declaración leída en el Congreso de los Diputados en la que ha afirmado que respeta la sentencia pero no la comparte.

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Sin embargo, el general médico Vicente Navarro no ingresará en prisión no ingresará en prisión hasta que el Tribunal Supremo ratifique su condena ya que el alto mando militar recurriá. Navarro, al carecer de antecedentes penales, tan sólo habría eludido de manera definitiva su ingreso en la cárcel en caso de haber sido condenado a una pena no superior a dos años.

Así han reaccionado las familias de los fallecidos
En Hora 14 hemos hablado con Miguel Ángel Sencianes, presidente de la Asociación de Familiares del Yak-42, quien asegura que la sentencia alivia en parte el dolor de las familias de las víctimas "ya es oficial que Navarro y su equipo lo hicieron conscientemente". Pero lo que más ha destacado Sencianes es que "ya es oficial que Navarro y su equipo lo hicieron conscientemente", aunque pide que ahora se esclarezca qué hizo el Ministerio de Defensa de Federico Trillo y si el ex ministro dio estas órdenes a Navarro "y que nos diga por qué nos mintió".

"Ya es oficial que Navarro y su equipo lo hicieron conscientemente"

Seis meses de multa para Navarro
La sentencia, notificada este martes por la Sección Primera de la Sala de lo Penal sin lectura pública, impone también seis meses de multa para Navarro. Se trata de la primera condena que este tribunal impone a un general del Ejército en toda su historia.

El fiscal Fernando Burgos solicitaba cinco años de cárcel para Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos, y cuatro años y medio para los dos médicos que llevaron a cabo los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. A todos ellos les imputó un delito de falsedad en documento oficial por llevar a cabo la "invención" de 30 identidades.

Las familias de las víctimas, que ejercen la acusación particular, solicitaron de tres a seis años de cárcel por el mismo delito y reclamaron al tribunal que investigue "quién dio" a los acusados "la orden" de repatriar los cadáveres para celebrar el funeral de Estado dos días después del accidente. Uno de sus abogados incluso pidió que se determinara la identidad de "los autores intelectuales" que obtuvieron "un beneficio político" de la "pronta repatriación" de los cuerpos.

El juicio comenzó el pasado 24 de marzo
El juicio, que contó con la declaración de una veintena de testigos en las nueve sesiones en las que se ha desarrollado, comenzó el pasado 24 de marzo con la declaración del general Navarro. El principal acusado admitió que pudieron "bailarle" nombres y números en la relación de cadáveres que elaboró tras la catástrofe, aunque atribuyó los posibles "errores" a las autoridades turcas. Ramírez y Sáez, por su parte, se limitaron a señalar que siguieron las órdenes de su superior y que nunca dudaron del procedimiento que estaban llevando a cabo.
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Trillo: "La justicia no podrá acabar con el dolor pero será nuestro mejor homenaje"


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diumenge, 26 d’abril del 2009

Yak 42. Trillo. "No se hará justicia mientras Trillo y Aznar no se sienten en el banquillo de los acusados".

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"No se hará justicia mientras Trillo y Aznar no se sienten en el banquillo de los acusados"

Francisco Cardona es de los familiares del Yak-42 que han asistido todos los días al juicio celebrado en la Audiencia Nacional. En su opinión, han sido nueve sesiones muy duras desde el punto de vista humano, pero sobre todo ha notado destacadas ausencias en el banquillo de los acusados: José María Aznar, Federico Trillo y Javier Jiménez Ugarte.

José Parrilla, Valencia

Nueve sesiones ha necesitado el juez Bermúdez para juzgar a tres militares por los errores cometidos en la identificación de 30 de los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42 en Turquía. Han sido sesiones duras, dolorosas y tensas a las que no han faltado Francisco Cardona y su mujer, Amparo Gil, padres del sargento de Alboraia muerto en aquel siniestro aéreo. Ellos querían estar presentes en este juicio aunque la sentencia que salga del mismo, independientemente de su resultado, no les haga justicia. Según Cardona, aún tienen que pagar quienes dieron la orden de acelerar el funeral, y las familias están dispuestas a seguir batallando en los juzgados.

-¿Cómo ha visto el juicio?
-Yo he tenido algunas diferencias con el juez. En algunos casos ha sido muy estricto con algunas preguntas de la acusación y muy condescendiente con preguntas de la defensa. El día 15, cuando declararon los forenses turcos, me expulsó de la sala. La situación era muy tensa y había que tener mucho aguante para, aun sabiendo que el abogado de la defensa no estaba hablando de tu hijo, no alzar la voz en nombre de las familias.

-También ha tenido algún detalle, como admitir, precisamente, el testimonio de los forenses turcos
-Yo creo que él se vio de alguna forma acorralado, porque los tres que citó él no pudieron declarar por videoconferencia y a los dos que trajimos nosotros los tenía aquí. Si los rechazaba se le iba a echar la gente encima y además habría un problema de indefensión.

-¿El juicio ha sido doloroso desde el punto de vista humano?
-Sí, mucho. Muy doloroso en muchos momentos. Hemos escuchado muchas palabras que han herido a muchas familias y que solamente una persona con la sangre muy fría es capaz de pronunciar en la sala.

-¿Ha habido muchas lágrimas?
-Las ha habido.

-¿Y cabreos?
-Muchos, y enfrentamientos con el abogado defensor y con el juez a pesar de que estos han sido diluidos por los letrados de la defensa. Yo fui expulsado de la sala y luego el juez vino a buscarme para hablar conmigo.

-¿Qué ha echado en falta en este juicio?
-A mí me recordaba a la película del Cid Campeador rodada en Peñíscola. Allí había muchos extras que iban todos los días con un escudo y una lanza y Charlton Heston aparecía una o dos veces a la semana para rodar una imagen. Aquí ha pasado lo mismo. Hay unos extras que son el general Vicente Navarro, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez, que salían parapetados, y los protagonistas de la película no han aparecido.

-¿Quiénes son los protagonistas de la película?
-Me refiero a Javier Jiménez Ugarte, número tres del Ministerio de Defensa en aquellos momentos; al ministro de Defensa, Federico Trillo; y a José María Aznar, entonces presidente del Gobierno.

-¿Tiene la sensación de que aunque se condene a los tres militares no se habrá hecho justicia?
-Sí. De hecho, nosotros hemos pedido, independientemente de la sentencia, que se siga investigando. Todas las cosas tienen un por qué y hay que preguntarse por qué Navarro hizo eso. Si los otros dos acusados dicen que actuaron por ordenes de Navarro, ¿por órdenes de quién actuó Navarro? Él por su cuenta no puede hacer eso. Él por su cuenta no puede decir ahora que se dedicó a dulcificar el dolor de las familias. Eso no puede decirlo, ni debe. Aquí hay un por qué y hay un quién. Alguien es el responsable de la celeridad. No habrá Justicia mientras Trillo y Aznar no estén ante un tribunal.

-¿Qué proceso se va a seguir para investigar a esos responsables últimos?
-Nosotros hemos pedido al juez que siga investigando el caso. Si él no puede, que diga quién debe hacerlo y nosotros abriremos una causa contra esas personas. Hay quien dice que ya no se pueden pedir responsabilidades porque ya no están en el Gobierno, no lo entiendo.

-¿No bastaría con que Trillo, porque Aznar ya no está en la política activa, saliera también?- Es que no sé si es el máximo responsable.
-Sólo estaba José María Aznar por encima de él-Pues José María Aznar también. Si está fuera de la política y ha perdido el aforo igual podemos adelantar. Y eso que dice Rajoy de que Trillo no fue al juicio porque no había sido citado es porque en la instrucción ya se evitó su comparecencia y en la vista oral el juez ha negado que vaya como testigo, no porque nosotros hayamos dicho que no venga. Al contrario, ojalá hubiera venido.

-¿Cree que Trillo está "muerto" políticamente?
-Debería estarlo. Muerto e incinerado, como mi hijo.

-¿Cómo le sentaría que en las próximas elecciones generales fuera otra vez de número uno por Alicante?
-Me sienta fatal que este cobrando del erario público y que encima esté de portavoz de Justicia del Partido Popular, ¿cómo crees que me va a sentar en un futuro? Me reventará.

-¿Cómo valora su actitud frente a esta situación?
-De cobardía. Es un cobarde. Es un cobarde desde el momento en que no aparece por los medios de comunicación y si tiene que hacer una declaración como portavoz de Justicia del Partido Popular lo hace a través de un comunicado para no acercarse a los micrófonos. Es un cobarde.

-¿Han echado en falta que el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero hubiera hecho un pronunciamiento claro sobre esto?
-En este país, la Justicia tiene a gala ser independiente. Políticamente no se puede achacar nada a nadie porque si entramos en ese juego nunca mejor se nos podría decir que estamos manipulados.
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Mentiras desenterradas del Yak 42

El juicio sin políticos por las identificaciones falsas apunta al equipo de Trillo

NATALIA JUNQUERA - Madrid - 26/04/2009

En el mejor de los casos, dedicaron a identificar 30 cadáveres carbonizados tres horas y 25 minutos, el tiempo que transcurrió desde que firmaron un documento diciendo que sabían que estaban sin reconocer hasta que los repatriaron desde Turquía. Menos de siete minutos por cada cuerpo. Se equivocaron en todos. Confundieron a un negro con un blanco. Mezclaron restos de tres cuerpos en un solo féretro. Y seis años después, las familias de las víctimas del Yak-42 aún no saben por qué.

La catástrofe del Yak-42
A FONDO

"Defensa me escribió diciéndome que mi hijo muerto estaría 'avergonzado de mí"
Dedicaron a los reconocimientos menos de siete minutos por cadáver


El juicio por las identificaciones falsas de la mayor tragedia de las Fuerzas Armadas en tiempo de paz (62 muertos) no les ha servido, repiten, para aclarar esa parte fundamental y poder cerrar su duelo: por qué aquellos militares hicieron las identificaciones tan deprisa; es decir, a qué político obedecían y con qué propósito.

El fiscal de la Audiencia Nacional ha pedido cinco y cuatro años y medio de cárcel para los tres acusados, el general de Sanidad Vicente Navarro y los capitanes médicos Ramírez y Sáez por "inventarse" las identificaciones y falsear varios documentos oficiales. Pero insistió en que "la decisión estaba tomada desde el primer momento". Y fueron los políticos los que decidieron cancelar el envío de un equipo especializado de la Guardia Civil para tomar muestras de ADN; los que fijaron la fecha del funeral sólo 60 horas después de la tragedia, cuando "no existía la más remota posibilidad de que los cuerpos estuvieran identificados", según el fiscal. Y los que mintieron una y otra vez a las familias para ocultarles que habían enterrado al hermano, al hijo, al padre de otro.

No se han sentado estos días en el banquillo, pero muchas de las afirmaciones del entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, y su número tres, Javier Jiménez-Ugarte, han quedado constatadas como mentiras en el juicio. Éstas son algunas de ellas.

- Sí sabían que no estaban identificados. Los forenses turcos, que hicieron correctamente todas las identificaciones, alarmados por las prisas de los militares españoles ("querían salir de allí cuanto antes. Dijeron que tenían prisa porque el jueves se celebraba un funeral", declaró uno de ellos en el juicio) les hicieron firmar, antes de irse, un acta en la que reconocían que se llevaban cuerpos sin identificar y se comprometían a hacerlo en España. Se llevaron copia, según indicaron los forenses turcos, pero el ministerio la ocultó. Cuando este diario publicó, en marzo de 2004, el documento, Defensa alegó que no lo tenía.

- Sí entendieron a los turcos. En el juicio, el general Navarro declaró que firmó el acta sin saber lo que firmaba, porque "estaba todo en turco". Pero el Consulado había enviado a un intérprete de español que tradujo el documento y firmó, como Navarro, el acta.

- El estado de los cuerpos no era bueno. Los españoles no consideraron necesario tomar muestras de ADN, que hubieran demorado la identificación unos cuatro días, según los expertos. Tampoco enviaron a ningún forense, y el biólogo y el odontólogo que se desplazaron desde España ni siquiera llegaron a intervenir. "El estado de los restos era aceptable para su filiación", afirmó Defensa. No era así. Del lugar del accidente se recogieron miembros amputados. El estado de los cuerpos provocó que se clasificaran como dos cadáveres lo que resultaron ser partes de uno solo.

- Sí existían pruebas de ADN. Los forenses turcos explican en el acta que firman los militares españoles que los cuerpos "estaban destrozados" y que por ese motivo tomaron muestras genéticas de todos para "realizar un estudio comparativo entre los análisis de ADN de los cadáveres y los de los familiares si se envían (desde España) en caso de que se soliciten".
Varias familias habían preguntado por las muestras de ADN recogidas en Turquía. Defensa, especialmente el general Navarro y el número tres de Trillo, negó siempre su existencia. "Jiménez- Ugarte llegó a enviarme una carta diciéndome que mi hijo muerto se avergonzaría de mi comportamiento", recuerda Francisco, padre del sargento Francisco Cardona. Fueron esas muestras recogidas por los forenses turcos las que permitieron a los familiares averiguar el error, exhumar los restos que habían enterrado y en no todos los casos (algunos habían sido incinerados), devolvérselos a sus seres queridos.

- No identificaron los cuerpos por los uniformes y objetos personales. Defensa aseguró a las familias, y así lo repitió Navarro en el juicio, que habían identificado los cuerpos gracias a los uniformes militares (llevan cosido el nombre en el bolsillo), las placas identificativas y objetos personales como alianzas de boda. Pero no todos llevaban uniforme. "Mi hijo iba vestido de civil", recuerda Cardona, y cuando cinco meses después del accidente un grupo de familiares viajó a Turquía, un imán de la zona les entregó las chapas metálicas de dos víctimas que había recogido del lugar del siniestro. "Yo mismo encontré en el suelo varios objetos, como la esfera de un reloj", recuerda Cardona.

- La justicia turca no impidió devolver los objetos de las víctimas. Algunas familias pidieron abrir ataúdes para ver a los suyos. Defensa se negó. Después, reclamaron los objetos con los que supuestamente les habían identificado. Y el Ministerio contestó que el juez turco había decidido que quedasen dentro de los féretros. "Pensé que se trataría de algún rito musulmán", recuerda Carlos, padre del fallecido cabo Feliciano Vegas, "pero cuando le preguntamos a la abogada turca nos dijo que no existía tal posibilidad. Cuando desenterramos los cuerpos, el de mi hijo no llevaba su alianza de boda".

Los nueve miembros del Ejército del Ala 31 que viajaban en el Yak iban de civil. Algunos de los objetos personales de las víctimas seguían meses después en el lugar del accidente. Y en el acta de la fiscalía turca se dejaba constancia de que, en al menos 14 cuerpos, no había "nada para identificar".

Lo último que se escuchó en la sala antes de que el juez pronunciara el "visto para sentencia" fue una excusa, lo más parecido a una disculpa que han recibido las familias de las víctimas del Yak-42: "Procuramos dulcificar las circunstancias de una muerte absolutamente indescriptible para que esas familias que ya han perdido al ser querido no sigan torturándose", alegó Navarro en su último turno de palabra. La tortura se ha prolongado ya seis años. Y continúa.

"Estamos determinados a seguir emprendiendo acciones legales hasta que los políticos que dieron las órdenes respondan por ello y se aclare todo lo que no se ha aclarado en el juicio", explicó Miguel Ángel, hermano del fallecido sargento José Manuel Sencianes y presidente de la Asociación de Familias de las Víctimas del Yak-42. "Porque nos va la vida en ello. La gente necesita dormir para poder vivir y yo no podré dormir bien hasta que se le haga justicia a mi hermano".

¿Quién se llevó los anillos?
Aún queda mucho por saber, repiten las familias de las víctimas del Yak. El fiscal de la Audiencia Nacional insistió durante el juicio en la sorprendente inexistencia de un expediente sobre las identificaciones en el Ministerio de Defensa. El general Navarro reconoció que había destruido las fichas de identificación, las mismas que el ministerio aseguró haber repasado minuciosamente cuando estalló el escándalo. Los políticos que en aquel momento tomaban las decisiones y daban las órdenes no han aportado, pues, ni documentos ni testimonios que puedan arrojar luz sobre algunos de los misterios del caso. Por ejemplo: ¿dónde están los anillos de las víctimas con los que supuestamente fueron identificadas?

Defensa aseguró a los familiares que la justicia turca había decidido que permanecieran en los féretros, pero cuando exhumaron los cuerpos, los anillos no estaban.

También queda por aclarar si el ex jefe del Estado Mayor de la Defensa Félix Sanz o el ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra Luis Alejandre cometieron falso testimonio durante el juicio. El primero declaró que Alejandre le había comentado que supo que los cuerpos no estaban identificados en una reunión celebrada en el Ministerio de Defensa 24 horas antes del funeral de Estado y que había propuesto que no se entregaran a los familiares. Alejandre negó ante el juez Bermúdez que conociera los errores en la identificación al día siguiente del siniestro.

Otro de los aspectos oscuros es el viaje del entonces número tres de Trillo, Javier Jiménez-Ugarte, a Turquía en marzo de 2004 para tratar de convencer a los forenses turcos de que asumieran la responsabilidad de las identificaciones erróneas
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http://www.publico.es/espana/221478/victimas/trillo

Las víctimas de Trillo

Las familias de los militares denuncian al ex ministro de Defensa como último responsable.

MIGUEL ÁNGEL MARFULL - Madrid - 26/04/2009 08:00

Si tuviera delante a Trillo, sólo le preguntaría si tiene hijos". Jacinta Vicente perdió al suyo hace en el accidente del Yak 42. Su marido, Evelio González, remata su frase para completar seis años de rabia contenida: "Querría saber si le queda algo de vergüenza, si tiene honor".

Los familiares creen un sarcasmo que Trillo sea portavoz de Justicia del PP

El 26 de mayo de 2003, Evelio y Jacinta escucharon a las seis de la mañana por la radio que un avión con 62 militares españoles a bordo se había estrellado esa madrugada en Turquía. Su hijo, el teniente Mario González Vicente, de 27 años, viajaba en la aeronave. No necesitaron demasiados detalles para salir de dudas.

Acababan de hablar con él antes de que emprendiera el vuelo fatalmente truncado en la ladera de una montaña próxima al aeropuerto turco de Trabzon. Ahora guardan sus últimas palabras como un tesoro: "Estaba orgullosísimo de lo que hacía; me dijo que lo volvería a repetir, que no olvidaría nunca su trabajo en Afganistán. Eso es ser un militar. Así es el honor de un teniente.

¿Dónde está el de Trillo?"
Una vez visto para sentencia el juicio por la cadena de errores en la identificación de las víctimas del accidente, ambos denuncian que hay más responsables por encima de los tres uniformados que se han sentado en el banquillo. "Federico Trillo es el culpable; los militares mandan en los cuarteles pero los políticos ordenan a los militares", sentencian.

"Sientes incredulidad"
Los familiares de las víctimas han recorrido juntos "seis años de sufrimiento y dolor continuo" que resume el padre del teniente González Vicente en una secuencia con tres sensaciones: "Sientes incredulidad, piensas que el Estado te ha abandonado y que los militares te han traicionado".

"Sufrimos amenazas desde el primer momento", dice el padre de una víctima

Asiente al escucharle Consuelo Sánchez, hermana del sargento primero Miguel Sánchez Alcázar, casado, y con un hijo que tenía dos años cuando su padre perdió la vida en Turquía. "Rajoy habla constantemente de principios y valores. ¿Cuáles han seguido ellos desde el accidente? ¿Con qué principios y valores defiende Trillo la Justicia en el Congreso?".

"No nos habría importado esperar. ¿Por qué no hicieron las cosas bien?" Consuelo enhebra sus preguntas con los ojos empañados. "Trillo y Jiménez Ugarte número tres del ex ministro de Defensa de Aznar alimentaron nuestro dolor y nuestra pena y trataron a nuestros 62 héroes peor que perros".

Acoso a las víctimas
Faltó algo más que simple tacto. Algunos ejemplos desbordan la frontera de lo calificable. "Javier Jiménez Ugarte me dijo que, si mi hijo viviera, se avergonzaría de nosotros por lo que estamos haciendo", recuerda Amparo Gil. Lo que les recriminaba el principal subordinado de Trillo era que exigieran que la cadena de negligencias que siguió al accidente no quedara impune.
Esta batalla de seis años ha quedado impresa en el nicho donde descansa su hijo en el cementerio de Alboraya, en Valencia. Eres nuestra vida y nuestras ganas de luchar, reza el epitafio que Amparo y Francisco Cardona, padres del sargento Francisco Javier Cardona Gil, colocaron en su lápida. Javier tenía 27 años y llevaba diez en el ejército del Aire.

Junto al ex ministro, las familias culpan a su número tres y a José María Aznar

Francisco conoció la noticia del accidente en la base aérea de Zaragoza. "Estaba esperando ese avión, el vuelo en el que regresaba mi hijo, y lo vi en la televisión". Los problemas llegaron de inmediato. "Sufrimos amenazas desde el primer día. En la base, un coronel nos dijo que tuviéramos cuidado con lo que decíamos a la prensa, porque nos podíamos arrepentir". Ese coronel es ahora general. "Los han ascendido a todos", lamenta Amparo.

"Faltan Trillo y Aznar"
Ambos han asistido casi todos los días a un juicio en el que denuncian, antes que nada, tres ausencias: "Allí han faltado Trillo, Aznar y Ugarte, que fueron los que daban las órdenes".

La labor de las familias ha acabado con los 'vuelos basura'

"Por su culpa", Francisco y Amparo han llevado flores cada domingo a una tumba equivocada durante 20 meses. Tuvieron que esperar ese tiempo para enterrar, finalmente, al verdadero sargento Cardona. Con el frío lenguaje forense en el que las víctimas son un número adherido a un saco mortuorio y los cadáveres un hecho jurídico, al matrimonio Cardona Gil le entregaron la bolsa número 14. Los restos de su hijo se encontraban, sin embargo, en la 17. Esclarecieron la verdad, gracias a su empeño, un año, ocho meses y un día después del accidente "por el detestable trabajo" de Trillo y su equipo.

Aunque no se siente en el banquillo, Francisco condena al ex ministro: "Hemos tenido que aguantar su soberbia, su chulería y su prepotencia todo este tiempo. Es un cobarde; no se atreve a dar la cara. Trillo, que está todo el día pidiendo Justicia, es el que tiene que dar explicaciones".
Francisco se las exigió en persona antes de clavar la fotografía de su hijo fallecido en la mirada del ex ministro: "Fue en El Corte Inglés de Valencia. Estaba firmando libros. Compré uno los 24 euros peor gastados de mi vida, metí en él una foto de mi hijo y le pedí que se lo dedicara a las víctimas del Yak 24". Pero Trillo no quiso escribir tal dedicatoria y encendió aún más la indignación del padre del sargento fallecido. "Le exigí que lo hiciera, igual que hizo firmar el acta de repatriación de los cadáveres sin identificar".

Los guardaespaldas de Trillo acompañaron a Francisco a la salida del centro comercial, mientras rompía el libro y lanzaba sus restos de papel a la cara del ex ministro de Aznar que "jugó" con otros restos más sensibles, los de su hijo.

"No habrá justicia sin condena a Trillo", dice la madre de un fallecido

Pendientes del fallo de la Audiencia Nacional, ni Francisco ni Amparo se sienten aliviados: "Esperamos una sentencia justa, pero tengo pocas esperanzas por la cantidad de obstáculos que hemos sufrido", explica Amparo. Con la mirada hundida, reconoce que estos seis años de pulso a la paciencia, "llenos de altibajos", han cambiado su vida por completo: "Hoy no soy la misma; era pacífica y prudente y hoy soy guerrillera y mala. No tengo ilusión por nada".

El cansancio ha astillado también el carácter de Granada Ripollés, hija y nieta de militares y hermana del comandante José Manuel Ripollés, que dejó 23 años de servicio en el Ejército a bordo del Yakolev siniestrado y en España una viuda y dos hijos. Asegura que estos cinco años largos de espera le han "embrutecido".

Granada lleva prendido en su chaqueta un lazo verde con el que simboliza su exigencia de justicia para las víctimas del accidente de Turquía. "No me lo he quitado ni un solo día". Ese lazo, y la batalla de los familiares convertida en asociación dos meses después del accidente, han dado frutos. Bajo el epitafio del sargento Cardona, sus padres escribieron también otra frase: Nació para vivir y murió para que otros vivieran.

Ha sido la última batalla ganada por los 62 militares del Yak y podría ser el lema de la asociación que agrupa a sus familiares. "Nuestra lucha ha conseguido que se cambien los aviones en los viajan los militares y que se cree un protocolo de identificación para este tipo de casos que antes no existía".

El hermano de Granada, el comandante Ripollés denunció días antes de morir las pésimas condiciones del avión en el que esperaba regresar a España: "Con sólo ver las ruedas y la ropa tirada por la cabina de la tripulación te empieza a dar taquicardia". Esos vuelos basura no se han repetido gracias al trabajo de la asociación de víctimas del Yak 42.

"Asumimos riesgos como familiares de militares, pero una cosa es un accidente, y otra una cadena de mentiras", explica Granada para buscar responsables: "Trillo nunca nos ha pedido perdón a los familiares de las víctimas".

¿Muertos en paz?
"Tenía que estar en el banquillo de los acusados, con Ugarte y Aznar, le interrumpe Juana López porque nos trataron peor que a cucarachas", se queja la madre del brigada Emilio González López, destinado en Valencia antes del accidente que segó abruptamente sus 23 años de servicio en las Fuerzas Armadas.

También la radio le sirvió a Juana aquella mañana de mayo para saber que no volvería a ver a su hijo. Lo que no imaginaba era hasta qué punto aquel accidente cambiaría su vida. Cuando comenzó a tejer sus primeras sospechas, tampoco lo podía creer. "Era imposible que hubieran hecho eso", recuerda pensando en los mandos de Defensa.

En este tiempo, Juana no ha olvidado una frase. Aznar llenó de sal su herida más dolorosa "cuando pidió que dejáramos a los muertos del Yak en paz". Ahora espera justicia. Cuando se le pregunta qué condena aliviaría su pena no lo duda: "Ninguna hasta que no sea Trillo el condenado".

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Las familias se trajeron por sorpresa al juicio a dos testigos decisivos

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dimarts, 21 d’abril del 2009

Yak 42. 21/04/2009. El general Navarro culpa a los forenses turcos.

21 Abr 2009
Autor intelectual
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Asegura que eran ellos los que tenían prisa e "hicieron desaparecer restos".- Rajoy ve a Trillo preocupado por el juicio del Yak-42

ELPAÍS.com - Madrid - 21/04/2009

"A Trillo le preocupa que sus colaboradores sean sancionados". Después de que los familiares de víctimas del Yak pidieran ayer en el juicio por las identificaciones erróneas que se siga investigando a quienes obtuvieron "beneficio político", el presidente del PP, Mariano Rajoy, ha admitido hoy en una entrevista en Punto Radio que el ex ministro de Defensa tiene la "conciencia tranquila", pero teme que algún miembro de su equipo pueda verse implicado.

El juicio queda hoy visto para sentencia con los informes finales de las defensas del general Vicente Navarro, del comandante José Ramírez y del capitán Miguel Sáez. "El acta de identificación no goza de esa veracidad inmaculada que le han venido dando las acusaciones", ha afirmado el letrado encargado de la defensa, quien ha cargado la responsabilidad de los errores a los turcos y ha pedido la libre absolución del acusado. Según el testimonio de varios testigos que han pasado por la Audiencia, incluidos dos forenses cuya declaración no estaba inicialmente prevista, el equipo español firmó el documento sabiendo que había 30 cuerpos sin identificar porque tenían prisa para regresar a tiempo al funeral de Estado.
"Quienes tenían prisa por quitarse de en medio todos aquellos cadáveres eran las autoridades turcas. Confeccionaron ese acta de identificación en turco y en el que se hace firmar a dos forenses que no participaron en las tareas. No se les dio copia a los españoles ni en turco ni en inglés. Navarro ha dicho que no se leyó públicamente ese párrafo -en el que se menciona que había cuerpos sin identificar-", ha indicado el abogado.

"La cadena de custodia de les correspondió a los turcos; fueron los únicos que manipularon los cadáveres y entraron en las cámaras". "¿Qué credibilidad tiene ese acta y sus autores?", ha añadido el letrado para referirse al equipo de forenses locales, que en su opinión "hicieron desaparecer" un cadáver y realizaron la lista con un "cambalache" de restos. "Ninguno -ha proseguido-, salvo que queramos dar carta de naturaleza a un documento que contiene menciones falsas", ha asegurado el abogado.

Petición de cárcel
Al margen de la solicitud de los familiares de continuar investigando a los responsables políticos, el fiscal del caso, Fernando Burgos, pidió ayer cinco años de cárcel para el general Navarro y cuatro años y medio para sus ayudantes, Ramírez y Sáez, al considerar que se "inventaron" los nombres de quienes no pudieron ser reconocidos. El ministerio público considera probado que el equipo médico español actuó con premura para repatriar los cuerpos aun sin identificar, posiblemente para llegar a tiempo al funeral.

El presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, rechazó que comparecieran como testigos el ex presidente del Gobierno José María Aznar y el ex ministro Trillo, tal y como solicitaban las acusaciones. Rajoy ha insistido hoy en que Trillo ha sido "objeto de querellas criminales" que no se han admitido a trámite y, durante el juicio en la Audiencia Nacional no ha sido llamado a declarar "ni siquiera como testigo". En su opinión, ya se han pedido disculpas por "los errores que se pudieron cometer". El fiscal solicitó además el pasado 27 de marzo que acudiera a declarar Jiménez Ugarte, lo que también fue rechazado. El número tres de Trillo se encargó de hablar con las familias y trató de impedir que las autoridades turcas les recibieran, como consta en una carta que le envío a Trillo en marzo de 2004.

De acuerdo con otra carta escrita en junio de 2004 por el ex jefe del Ejército de Tierra Luis Alejandre, cuyo destinatario era el director del Gabinete Técnico del ministro, el general Manuel Bretón, el "círculo íntimo" de Trillo conocía los errores. Ese grupo de confianza estaba compuesto por el almirante Rafael Lorenzo, director general de Política de Defensa; el diplomático Javier Jiménez-Ugarte, número tres del departamento; y el propio Bretón. "Tú bien conoces que yo nunca supe que había veintitantos cadáveres del Yak-42 mal identificados. Imagino que tú sí lo sabías, porque Trillo lo mantuvo en su círculo íntimo", decía entonces Alejandre, pese a que en su declaración ante el tribunal negó saber quiénes lo componían.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha reconocido esta mañana que se produjeron errores, pero ha defendido la actuación de los responsables de Defensa. "Ahorrar sufrimiento a las familias en aquel momento tan duro no parece que sea para criminalizarlo; no se puede criminalizar a quienes trataron de acortar el dolor", ha indicado.
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Las acusaciones aseguran que todavía falta gente por juzgar

Piden investigar a los "autores intelectuales" que obtuvieron "beneficio político" de la "pronta repatriación" para celebrar el funeral de Estado ya programado
La defensa del general atribuye a los turcos los errores en las identificaciones de los cadáveres

AGENCIAS 21-04-2009

El letrado del general Vicente Navarro, Ramiro Guardiola, ha defendido la inocencia de su cliente acusando a las autoridades turcas de ser los responsables de los errores en las identificaciones de 30 de las 62 víctimas del Yak-42 y ha asegurado que eran ellos y no el equipo español quienes tenían prisa por repatriar los cadáveres a España.

AUDIOS: Aguirre: "No se puede criminalizar a aquellas autoridades que, para disminuir el dolor de las familias, intentaron acotarlo"
Dos forenses turcos vienen a España con la intención de declarar en el juicio del Yak 42
El PP sigue respaldando a Trillo pese a la declaración de los dos forenses turcos
El fiscal acusa a los militares de "inventarse" las identificaciones
ENCUESTA: ¿Se debe investigar a los "autores intelectuales" del caso Yak-42?

Sarabia, pidió que se deduzca testimonio a los generales Luis Alejandre, ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME) y Félix Sanz Roldán, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), por un delito de falsedad, ya que ambos dieron una versión contrapuesta de la reunión del Comité de Dirección del Ministerio de Defensa en la que se fijó la fecha del funeral del Estado.
El letrado, que denunció la existencia de "una vorágine de mentiras" tras la identificación errónea de los cuerpos, también solicitó que se abra una investigación contra el ex secretario general de Política de Defensa y ex 'número 3' de Federico Trillo en el Ministerio de Defensa, Javier Jiménez-Ugarte, por si pudiera haber cometido un delito de "encubrimiento".

"Angustia y dolor"
En la sesión vespertina de la octava sesión del juicio, en la que expusieron sus informes las tres acusaciones particulares que han ejercido la acusación al margen de la principal asociación de víctimas, también reclamaron que las víctimas sean resarcidas por los "daños morales" derivados de "la angustia y el dolor" que sufrieron al descubrir que a sus seres queridos se les había atribuido una identidad falsa.

El abogado Leopoldo Torres explicó que las familias vieron agravado su duelo por "las noticias sobre la falsa identificación de los cadáveres", a las que se sumaron "engaños, maltratos psicológicos, amenazas e intimidaciones" por parte de los responsables del Ministerio de Defensa.

El letrado, que recordó durante su exposición la frase "dejen en paz a los muertos" atribuida al ex presidente José María Aznar, también denunció las estrategias de "ocultación y manipulación" que "desde el primer día" llevaron a cabo "personas del entorno de los acusados dentro de su ámbito profesional del Ministerio de Defensa que o fueron excluidas del procedimiento o en ningún momento fueron imputados".
El fiscal Fernando Burgos explica en su informe que el general Vicente Navarro se inventó la identidad de 30 de los 62 fallecidos en el accidente del Yak-42 porque el equipo español tenía "mucha prisa" en el traslado de los cuerpos. Además, la decisión de repatriar a las víctimas en dos días "estaba tomada desde el primer momento".

El fiscal Burgos solicita cinco años de cárcel para el general médico Vicente Navarro, que elaboró la lista de los 62 fallecidos, y cuatro años y medio al comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez, los dos médicos que llevaron a cabo "la redacción cínica" de los informes de necroscopia. Así lo ha comunicado el la exposición de su informe definitivo de conclusiones en la octava sesión del juicio sobre las identificaciones erróneas del Yak-42.

En dicho documento, Burgos asegura que los acusados incumplieron "sistemáticamente" la Ley de Registro Civil y no tomaron muestras de ADN a los cuerpos porque "se organizó un acto fúnebre inmediatamente, el día 27, cuando no existía la más remota posibilidad de que aquello tuviese la identificación" de las víctimas.

Burgos explicó que el acta elaborada por las autoridades turcas contaba con la identificación de 32 cuerpos y que los otros 30, fueron "rellenados con nombres y apellidos por el acusado", el general Navarro. Estas labores de identificación sólo pudieron ser realizadas por miembros del equipo militar enviado por el Ministerio de Defensa y en el que utilizaron datos como el uso de 'piercings' que "sólo conocía el equipo español".

Durante los dos días que se desarrollaron estas labores contaron con "la absoluta permisividad de las autoridades turcas", dijo el fiscal, que además añadió que Navarro contó con la ayuda del traductor del Consulado español, por lo que no puede alegar que no conociera el acta por encontrarse en el idioma turco. "Es la alegación de la ignorancia de lo obvio y eso no puede ser recogido por el tribunal como algo serio".

Burgos acusa a los tres acusados de un delito de falsedad de documento oficial. A esto hay que añadir la existencia de 'dolo falsario' por parte del general Navarro y sus ayudantes por actuar con "conciencia y voluntad de trasmutar la realidad" y por lo tanto quebrar "la confianza" de la sociedad y las instituciones en el ejercicio de sus funciones.
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El abogado defensor asegura que los forenses otomanos hicieron desparecer restos.
21/04/2009 13:09

La defensa del general de Sanidad Vicente Navarro, principal acusado en el juicio por las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cadáveres de los militares muertos en el accidente del Yak-42, ha asegurado este martes que quienes tenían prisa "por quitarse de en medio esos cadáveres" eran las autoridades turcas.

Así lo ha manifestado el abogado defensor, Ramiro Guardiola, en la novena y última sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional y en el que, además de Navarro, se sientan en el banquillo el comandante médico José Ramírez y el capitán médico Miguel Sáez, todos acusados de un delito continuado de falsedad documental.

Guardiola ha acusado además a los forenses turcos de "hacer desaparecer" la bolsa número 42 "porque ya no servía para nada, ya que tenían los 74 cuerpos", los 62 militares españoles y la tripulación de 12 ucranianos muertos el 26 de mayo de 2003 en Trebisonda (Turquía).

El abogado del general Navarro dice que los turcos no paraba de preguntar "cómo iban" los trámites

"Mucho nos tememos que quienes tenían prisa por quitarse de en medio esos cadáveres eran las autoridades turcas", ha sostenido el letrado durante su informe final, contradiciendo así lo expuesto ayer por el teniente fiscal Fernando Burgos, quien señaló que falsearon las identificaciones con una "invención" porque había "mucha prisa" en repatriar los cuerpos.

Prueba de ello, según ha explicado Guardiola, era que los funerarios que enferetraron los cadáveres preguntaban al equipo español "cómo iban" y "eso no conecta con un equipo que tiene prisa por recuperar los cuerpos".

Según ha apuntado, la actuación "anómala e ilícita" de los forenses turcos se tuvo que producir en el "cambalache de restos y cuerpos" que había entre la tarde del 26 y la mañana del 27, período en el que estos forenses examinaron los cuerpos.

Guardiola ha asegurado que las imputaciones que pesan sobre Navarro responden al acta de identificación y a las autopsias realizadas por los forense turcos, "manantial de donde fluye todo", ha sostenido el letrado, que ha dicho las acusaciones han dotado de una "veracidad inmaculada".

"Poca credibilidad"
"Poca credibilidad se puede dar a los fiscales y forense turcos", ha recalcado el letrado, que ha añadido que las listas y las notas de campo de Navarro no tienen valor probatorio porque "no están en autos".

El letrado ha insistido en que las identificaciones realizadas por el general Navarro, "que no obtenía ningún beneficio con falsealas", fueron correctas, "con independencia de que la entrega de 30 cadáveres no fue correcta en la morgue".

"Es distinto errar en la identificación de los cadáveres en un periodo de treinta tantas horas y un escenario dantesco, como era la morgue, que errar en una identificación al cabo cinco años de instrucción en la paz y en la quietud de los despachos de la Fiscalía de la Audiencia Nacional", ha agregado.
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La sensibilidad de Aguirre hacia la madre de una víctima del Yak-42
“Ahorrar sufrimientos a las familias en aquel momento tan duro no es para criminalizar a nadie”
Los familiares de las víctimas siguen reclamando el testimonio de Trillo y Aznar
El fiscal del Yak 42 concluye que los acusados se "inventaron" las identidades de 30 militares
La defensa del general Navarro acusa a los turcos de tener prisa “por quitarse de en medio esos cadáveres”
Rajoy asegura que Trillo tiene “tranquilidad de conciencia”, pero Soraya está “preocupada” por el ex ministro
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dilluns, 20 d’abril del 2009

Yak 42. El "círculo íntimo" de Trillo conocía las falsas identificaciones del Yak..

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Un abogado de las familias del Yak pide que se investigue a "los autores intelectuales"

"La decisión de traer los cadáveres del Yak estaba tomada", asegura el fiscal Fernando Burgos, que pide cinco años de cárcel para el general Navarro y cuatro años y medio para sus colaboradores por delito de falsedad en documento oficial

ELPAÍS.com / AGENCIAS - Madrid - 20/04/2009

El abogado Diego Sarabia, que representa a un grupo de familias de las víctimas del accidente del Yak-42, ha pedido hoy al tribunal que juzga las identificaciones erróneas que investigue a los "autores intelectuales" de la operación de repatriación de los cuerpos, que, según ha indicado, obtuvieron "un beneficio político por la pronta celebración del funeral de Estado".

La catástrofe del Yak-42
Federico Trillo

Sarabia, que realizó esta petición durante la exposición de su informe de conclusiones definitivas, pidió que se deduzca testimonio a los generales Luis Alejandre, ex jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME) y Félix Sanz Roldán, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), por un delito de falsedad, ya que ambos dieron una versión contrapuesta de la reunión del Comité de Dirección del Ministerio de Defensa en la que se fijó la fecha del funeral del Estado.

"La decisión estaba tomada"
"La decisión estaba tomada desde el primer momento; en el documento del general Navarro se dice que contaban con un biólogo que no se utilizó, no se tomaron muestras de ADN que es el único modo de alcanzar seguridad, pero no es que no les dejaran, la razón es que tenían prisa", ha asegurado el fiscal Fernando Burgos, que ha expuesto durante la sesión de por la mañana la exposición de los informes definitivos en el juicio del Yak-42.

El ministerio público pide cinco años de cárcel para el general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos en el siniestro ocurrido en 2003 en Turquía, y cuatro años y medio para los dos médicos que redactaron los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez. A los tres les acusa de un delito de falsedad en documento oficial, porque eran funcionarios públicos en el momento de los hechos, realizaron actuaciones sobre los documentos y contienen "datos falsos" en elementos esenciales. El fiscal considera probado que los responsables del equipo español repatriaron los cadáveres conscientes de que había cuerpos que no pudieron ser reconocidos. En su opinión, los acusados realizaron una "invención", puesto que en el acta de entrega elaborada por las autoridades turcas se asignaron 32 identidades, y los 30 espacios vacíos fueron "rellenados con nombres y apellidos".

Dos forenses turcos, cuya declaración no estaba prevista inicialmente, ratificaron la semana pasada ante el presidente del tribunal, Javier Gómez Bermúdez, que los responsables del equipo español decidieron volver con los cuerpos de los militares sin identificar porque tenían prisa para llegar al funeral. El fiscal ha apuntado hoy en la misma dirección: "Tenían que salir con los cadáveres inmediatamente, con mucha prisa, por las razones que fueran y que podían estar determinadas por la celebración de un acto o no".

Una relación "cínica"
"Si esos documentos no se hubieran falseado no se hubiera podido enterrar o incinerar a las personas", ha manifestado el fiscal. "Se activaron los servicios de la compañía funeraria el mismo día 26 de mayo de 2003 (cuando se produjo el siniestro), se despreciaron datos que aparecían en los anillos, se introdujo en un féretro de tres personas", ha proseguido el fiscal. "Todos estos indicios revelan que necesariamente los cadáveres tenían que salir de allí inmediatamente por las razones que fuera, al parecer determinadas por la celebración de un funeral. El estado de los restos permitía la identificación decía Navarro, pero este es un documento oficial que falta a la verdad", ha explicado Burgos.

"El contenido de las necropsias es inveraz. Es muy dudoso que se utilizaran notas, se trta de una relación cínica", según Burgos, quien ha relatado todos los nombres atribuidos a nombres equivocados. "El certificado de defunción es el cierre final de lo que se perseguía: cumplir un servicio público faltando a la verdad. Se dice que fueron identificados individualmente, lo que no es verdad", ha señalado. "El idioma no fue ninguna traba. El inglés fue el idioma vehicular, se leyó el acta en español", ha añadido durante su exposición el letrado representante de las asociaciones de familiares. El general Navarro argumentó ante el juez que firmó el acta sin conocer el contenido porque estaba escrito en turco. "Hubo una ausencia de identificaciones. Hemos de acudir a la palabra mentira", ha dicho la acusación particular.

"El contenido de las necropsias es inveraz. Es muy dudoso que se utilizaran notas, se trata de una relación cínica", según Burgos, quien ha relatado todos los nombres atribuidos a nombres equivocados. "El certificado de defunción es el cierre final de lo que se perseguía: cumplir un servicio público faltando a la verdad. Se dice que fueron identificados individualmente, lo que no es verdad", ha señalado. "El idioma no fue ninguna traba. El inglés fue el idioma vehicular, se leyó el acta en español", ha añadido durante su exposición el letrado representante de las asociaciones de familiares. El general Navarro argumentó ante el juez que firmó el acta sin conocer el contenido porque estaba escrito en turco. "Hubo una ausencia de identificaciones. Hemos de acudir a la palabra mentira; hubo conciencia de lo que estaba sucediendo, de que era imposible de identificar todos los cuerpos y una voluntad de de decir lo que no era la realidad", ha dicho la acusación particular.

Ausencias políticas
"No han venido los responsables políticos", ha lamentado durante su exposición el representante de la acusación particular de los familiares, que ha recordado los nombres del ex presidente José María Aznar, el ex ministro Federico Trillo o el jefe del Estado Mayor de la Defensa entre los ausentes, al margen de otros personas cuya declaración hubiera podido ser, en su opinión, interesante para arrojar "más luz" como todos los forenses turcos o el director del laboratorio de Estambul. El abogado ha pedido que se sigan investigando los hechos hasta que se conozca quién ordenó la repatriación de los cadáveres de los militares.

La Asociación de Familias Afectadas por la Catástrofe del Yak-42 y otros dos grupos de allegados a los fallecidos piden seis años de cárcel para cada uno de los acusados, mientras que otras dos acusaciones particulares reclaman penas de prisión de tres años. La Fiscalía solicita que Navarro y los otros dos oficiales sean inhabilitados durante cinco y cuatro años, respectivamente, y que también se les condene a pagar sendas multas de 30.000 y 24.000 euros. Las familias de las víctimas elevan estas cantidades a 60.000 y 48.000 euros, respectivamente. La acusación particular ha recalcado durante su exposición el daño moral causado a las familias: "No están fortalecidos ante un fraude de quien más confían. Ha habido familias militares frustradas por el comportamiento de mandos; no hay auxilio en mi casa, hay desprecio en mi casa, me voy a la justicia, pensaron. El alivio se ha producido en esta sala".

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Vídeo: Piden cinco años de cárcel para el General Navarro
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El "círculo íntimo" de Trillo conocía las falsas identificaciones del Yak

Alejandre, ex jefe del Ejército, se lo reprochó en una carta al general Bretón

MIGUEL GONZÁLEZ - Madrid - 20/04/2009

"Tú bien conoces que yo nunca supe que había veintitantos cadáveres del Yak-42 mal identificados. Imagino que tú sí lo sabías, porque Trillo lo mantuvo en su círculo íntimo, Lorenzo, Jiménez Ugarte, entiendo que tú. Dudo que Antonio Moreno y Gallarza lo supieran. ¿Torrente? ¿Por qué con lealtad no se lo dijiste a tu jefe de Estado Mayor? ¿Por qué no me lo advertiste ante posturas más valientes o duras? ¿Por qué estuviste a punto de cortar la carrera de Emilio [Pérez] Alamán, que defendía posturas parecidas a la de la actual Administración?"

Alguien hizo desaparecer los anillos que llevaban varios cadáveres
Si hay delito, hay instigadores y encubridores, según las acusaciones


Cuando compareció como testigo, el pasado 1 de abril, ante el tribunal que juzga el caso Yak 42, el ex jefe del Ejército de Tierra Luis Alejandre dijo no entender a quiénes se refería un abogado con la expresión "círculo íntimo" de Trillo. Pero en la carta que escribió el 13 de junio de 2004, ya con el PSOE en el Gobierno, parecía seguro de quiénes lo integraban: el almirante Rafael Lorenzo, director general de Política de Defensa; el diplomático Javier Jiménez-Ugarte, número tres del departamento; y "tú". Es decir, el destinatario de la misiva: el director del Gabinete Técnico del ministro, el general Manuel Bretón, quien también declaró como testigo en la Audiencia Nacional.

Las declaraciones de los dos generales ante el tribunal coincidieron en un punto: en la reunión que el 27 de mayo de 2003, un día después del accidente, celebró el Consejo de Dirección del Ministerio de Defensa nadie comentó que hubiera problemas con la identificación de los cadáveres.

Reunión en la cúpula
Alejandre alegó además no recordar si le comentó al ex jefe de la cúpula militar Félix Sanz, como éste sostiene, que él propusiera en dicha reunión entregar a las familias sólo los cuerpos positivamente identificados y remitir los demás al tanatorio. Lo que, en todo caso, subrayó, nunca hizo.

Pero si el entonces jefe del Ejército no sabía nada de las falsas identificaciones ¿quién lo sabía? "Dudo que Antonio Moreno [Barberá] y [Eduardo González] Gallarza lo supiesen", prosigue Alejandre en su epístola al general Bretón, aludiendo a quienes eran en esa época jefe del Estado Mayor de la Defensa y del Ejército del Aire, respectivamente. "¿[Francisco] Torrente?", insinúa, en referencia al almirante jefe de la Armada, con quien se enfrentó al final de su carrera.

¿Quién lo sabía? Alejandre no es el único que se ha hecho esta pregunta. También la han formulado repetidamente, sin hallar respuesta, las familias de los militares muertos en el accidente. Lo que parece claro, a la luz de lo oído en el juicio, que hoy entra en su fase final con los alegatos del fiscal y las acusaciones, es que mucha gente estaba al corriente de que casi la mitad de los 62 cadáveres fueron repatriados sin identificar y se les enterró o incineró con nombre falso.

Según Bulent Sam, uno de los dos forenses turcos que se presentaron en la Audiencia Nacional sin haber sido citados y a los que el tribunal accedió finalmente a interrogar, el general Vicente Navarro, jefe del equipo médico, y el teniente general Beltrán, responsable de la repatriación de las víctimas, conocían perfectamente el contenido del acta en el que se comprometían a identificar en España 30 cadáveres de militares que estaban irreconocibles. Aunque alegaron que no entendieron el sentido del acta porque estaba en turco, el documento se negoció en inglés y el texto final se tradujo al castellano. El forense turco reveló además que los dos generales recibieron una copia del acta tras firmarla, aunque jamás ha aparecido. Como tampoco lo han hecho las fichas que sirvieron para elaborarla y que, según confesó Navarro, destruyó después de que estallase el escándalo.

Pero aunque Navarro y Beltrán no hubieran informado a la cúpula del departamento, sí lo hizo como mínimo el comandante Alberto Ruiz de los Paños, quien, según dijo en el juicio, nada más llegar a Madrid, el mismo día del funeral, advirtió a sus superiores, en la Asesoría Jurídica del Ministerio de Defensa, de que muchos cadáveres venían de Turquía sin identificar.

Oficialmente, algunos de ellos lo habían sido gracias a objetos personales como anillos con el nombre del cónyuge y la fecha de la boda. Cuando las viudas los reclamaron, Defensa les contestó -y no sólo a ellas, sino también al Congreso, en respuesta por escrito- que habían sido enterrados en los féretros por orden del juez turco. Mentía: ningún juez turco intervino en el caso y, cuando se reabrieron los ataúdes (para intercambiar los cadáveres erróneamente asignados a familias que no eran suyas), los anillos no estaban dentro. Su desaparición es uno de los misterios sin aclarar.

Tampoco se ha explicado quién ordenó desactivar el equipo de catástrofes de la Guardia Civil, que estaba ya listo en la base de Torrejón para salir hacia Turquía con todo el material necesario para realizar una identificación correcta. Y por qué.

Muy pocos militares se atrevieron entonces a elevar una tímida protesta. Uno de ellos fue, como recordaba Alejandre en su carta, el general Emilio Pérez Alamán, a quien Trillo puso en la lista negra porque criticó el trato a los parientes de los fallecidos.

Si el general Navarro, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez cometieron un delito, y así lo sostienen el fiscal y las acusaciones, tuvo que haber instigadores, cooperadores, cómplices y encubridores, según las familias de las víctimas.

El tribunal ha tendido un cortafuego alrededor a los tres mandos militares que se sientan en el banquillo de la Audiencia Nacional. Trillo ni siquiera ha sido citado como testigo, igual que Jiménez-Ugarte, y la declaración de Beltrán, imputado en la instrucción pero no en el juicio, fue desmontada por el testimonio de los forenses turcos. Con estos mimbres, puede haber sentencia. Pero será muy difícil explicar la razón de que los acusados actuaran como lo hicieron.
"¿Por qué con lealtad no se lo dijiste a tu jefe de Estado Mayor? ¿Por qué no me lo advertiste?", le reprocha el general Alejandre a Bretón en su misiva.

En el caso Yak-42 hubo algunos que supieron y muchos que no quisieron saber. Al menos, cuando aún era tiempo.
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El fiscal acusa a los militares de "inventarse" las identificaciones

Asegura que la decisión de repatriar los cuerpos incluso sin identificar se tomó "desde un primer momento" por las "prisas" para llegar al funeral

SERVIMEDIA 20-04-2009

El fiscal del caso Yak-42, Fernando Burgos, ha acusado al general Vicente Navarro y a sus subordinados de "inventarse" la identificación de 30 de las 62 víctimas del accidente aéreo y aseguró que lo hicieron por las "prisas" que tenían por repatriar los cadáveres a tiempo para llegar al funeral de Estado, que se celebró tan sólo tres días después de la catástrofe.

AUDIOS: El silencio de Pons ante preguntas sobre el juicio del Yak y la web de Gerardo Galeote
Dos forenses turcos vienen a España con la intención de declarar en el juicio del Yak 42
El PP sigue respaldando a Trillo pese a la declaración de los dos forenses turcos

El representante del Ministerio Público ha hecho un resumen de todas los indicios que, a su entender, prueban que los tres acusados, Navarro, el comandante médico José Ramírez y el capitán médico Miguel Sáez, cometieron un delito continuado de falsedad en documento oficial. Burgos pide cinco años de cárcel para Navarro y cuatro años y medio para Ramírez y Sáez.
Burgos hizo estas afirmaciones durante la octava sesión del juicio que la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional está celebrando por el error en la identificación de 30 de las 62 víctimas del Yak-42, el avión que se estrelló el 26 de mayo de 2003 en Trebisonda (Turquía), provocando la mayor catátrofe de la historia de las Fuerzas Armadas españolas en tiempos de paz.

Llama "cínicos" a los acusados
Durante la lectura de su informe de conclusiones, de un perfil muy técnico, el fiscal Burgos tildó de "cínicos" a los acusados por inventarse "torticeramente" y a sabiendas la identificación de 30 de las 62 víctimas. "La razón es que tenían prisa", aseguró. En este sentido, Burgos señaló que la decisión de repatriar cuanto antes los cadáveres, incluso sin identificar, se tomó "desde un primer momento." Para demostrar este extremo, el fiscal señaló que, por ejemplo, el equipo español "se despidió" del hotel en el que estaban alojados en Trebisonda el mismo día 27, antes de que hubiesen comenzado con el grueso de los trabajos de identificación.

Además, indicó que no se tomaron las muestras de ADN "no porque no les dejaran, sino porque tenían prisa". De hecho, destacó que al día siguiente del accidente se decidió no tomar muestras genéticas a los familiares, algo que era imprescindible para indentificar a las víctimas mediante el ADN. El fiscal Burgos también subrayó que los servicios de la funeraria que viajó a Turquía para ayudar en la repatración así como los aviones Hércules en los que viajaron los féretros se activaron en la tarde del 26 de mayo, el mismo día del accidente. Por otro lado, el representante del Ministerio Público hizo hincapié en los númerosos testigos que han comparecido ante el tribunal y que han desmentido la versión de los hechos ofrecida por los acusados, en especial en relación con los presuntos problemas de comunicación y la supuesta falta de colaboración de las autoridades turcas. En este sentido, dijo que, en contra de lo expresado por los acusados, los testimonios practicados en la vista oral han probado "la total ausencia de problemas planteados por parte del equipo turco". Burgos destacó que los militares españoles sí tuvieron la asistencia de un traductor y que, además, pudieron comunicarse con las autoridades turcas gracias a "los conocimientos de inglés de unos y otros". "Los acusados dicen que ignoraban lo obvio, esto no puede ser recogido por el tribunal como algo serio", señaló el fiscal.

La invención de los acusados de la identidad de 30 de las 62 víctimas, recogidas en la lista elaborada en Turquía, provocó que se faltara a la verdad en cuatro documentos oficiales: los certificados necropsia, los certificados de defunción, las licencias de enterramiento y los registros de los cementerios.

"Estas falsedades se pueden atribuir a Navarro, dominador de todos los actos y autor de la primera lista, y a los otros dos acusados, que saben perfectamente que los restos que se introducen en las féretros no corresponden a la identidad que se les atribuye", concluyó Burgos.
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El fiscal acusa a Navarro de inventar identidades

Dice que la decisión de trasladar los cuerpos "estaba tomada desde el primer momento".

EUROPA PRESS - Madrid - 20/04/2009 13:41

El fiscal Fernando Burgos aseguró hoy que el general Vicente Navarro llevó a cabo la "invención" de los documentos que atribuían erróneamente 30 de las 62 identidades de las víctimas del accidente del Yak-42 porque el equipo español tenía "mucha prisa" para llevar a cabo las labores de repatriación.

"Tenían que salir cadáveres inmediatamente, con mucha prisa, por las razones que fueran y que podían estar determinadas por la celebración de un acto o no", señaló Burgos durante la exposición de su informe definitivo de conclusiones, en la que se mostró convencido de que la decisión de trasladar los cuerpos en dos días para celebrar el funeral de estado el 28 de mayo de 2003 "estaba tomada desde el primer momento".

Solicita cinco años para el general médico Navarro y cuatro para los que redactaron los informes

El fiscal, que pidió al tribunal valorar los "daños morales" que sufrieron las familias de las víctimas aunque ello resulte "atrevido", defendió que los acusados incumplieron "sistemáticamente" la Ley del Registro Civil y renunciaron a tomar muestras de ADN a los cuerpos porque "se organizó un acto fúnebre efectuados inmeditamente, el día 27, cuando no existía ni la más remota posibilidad de que aquello tuviese la identificación de cadáveres". "No es que no les dejaran --señaló--. Había prisa".

Burgos, que expuso su informe al inicio de la octava sesión del juicio sobre las identificaciones erróneas del Yak-42, solicita cinco años de cárcel para el general médico Vicente Navarro, que se encargó de elaborar la lista de los 62 fallecidos, y cuatro años y medio para los dos médicos que llevaron a cabo "la redacción cínica" de los informes de necropsia, el comandante José Ramírez y el capitán Miguel Sáez.

"Todos son documentos falsos", resumió el fiscal antes de explicar que estos informes generaron falsedad en los certificados de defunción de los fallecidos, en las licencias de enterramiento falsos y en los registros de los cementerios. "Si los cadáveres no identificados no se hubieran identificado falsamente, no se habrían podido enterrar ni incinerar --dijo--. Se ha mentido para que se pueda hacer".
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dimecres, 15 d’abril del 2009

Yak 42. Trillo movilizó al Estado para intentar anular el caso.

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Com a fervorós catòlic que és, no sap el ministrillo que anirà a l'infern per a tota l'Eternitat? Déu ho sap tot, Federico, i ni tu ni el PP ni Aznar ni Telemadrid no el podeu enganyar!

Jo, però, com a fervorós ateu que sóc, vull que se'l jutgi i se l'engarjoli. Confesso que cada vegada tinc més dubtes sobre la intenció -prevaricadora?- del Tribunal de jutjar només subordinats: afortunadament, s'ha vist forçat a permetre el testimoni dels forenses turcs. Que si no, ni això.
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Trillo movilizó al Estado para intentar anular el caso

El PP trató de declarar ilegal la pruebaclave tras perder las elecciones de 2004

MIGUEL GONZÁLEZ - MADRID - 15/04/2009

El juicio por las falsas identificaciones de las víctimas del accidente del Yak-42, que hoy se reanuda en la Audiencia Nacional, nunca se habría celebrado si hubieran tenido éxito las maniobras del entonces ministro de Defensa, Federico Trillo. Incluso después de perder las elecciones generales de 2004, con el Gobierno Aznar en funciones, los responsables del PP movilizaron al aparato del Estado para intentar anular la prueba clave del proceso que ahora se ventila ante los tribunales: el acta que demuestra que las autoridades turcas entregaron a la delegación del Ministerio de Defensa español, encabezada por el general Vicente Navarro, 32 cadáveres identificados y 30 sin identificar. Y que Navarro se comprometió a identificar a estos últimos en España.

Un forense turco ratifica que los cadáveres del Yak viajaron sin identificar

Federico Trillo
A FONDO

La catástrofe del Yak-42
A FONDO

Llegan a Madrid dos forenses turcos a los que el tribunal no quiere escuchar

El acta fue publicada el 2 de marzo de 2004 por EL PAÍS y El Heraldo de Aragón. A pesar de que el Ministerio de Defensa jamás había reconocido su existencia y de que Navarro aseguró no haberse traído copia del mismo, el Gobierno difundió esa misma madrugada una nota en la que calificaba el documento de "preliminar y parcial" y acusaba a los periodistas de tergiversarlo.
Ese mismo día, el número tres de Trillo, Javier Jiménez-Ugarte, remitió una carta a las familias en la que tildaba la noticia de "campaña sensacionalista y cruel hacia el dolor de los parientes de las víctimas". Y añadía: "Sin duda, responde a los momentos electorales que vive nuestro país".
Cuando Trillo se convenció de la inutilidad de negar la evidencia, inició otra estrategia: tratar de anular legalmente el acta, para impedir que pudiera presentarse ante la Justicia española, como efectivamente sucedió.

El 24 de marzo de 2004 [y no de 2003 como consta por error en la carátula] el secretario general de Política de Defensa, Jiménez-Ugarte, remitió un Fax al embajador de España en Ankara, Manuel de la Cámara, en el que le recordaba: "Sigo pendiente de los dos temas que comenté con el cónsul en Estambul: legalidad de la entrega del acta sobre identificación de cadáveres incluida en el sumario secreto sobre la investigación del accidente y normativa nacional turca que hubiese sido violada por una entrega precipitada de cadáveres insuficientemente identificados por no haberse procedido a las pruebas de ADN".

Un informe del embajador De la Cámara, en poder de EL PAÍS, revela que, en marzo de 2004, consultó efectivamente al Ministerio de Justicia turco la legalidad de la entrega del acta, que había realizado el fiscal de Maçka, a la letrada Belkis Baysal, representante en Turquía de las familias españolas.

"El Ministerio de Justicia turco manifestó que consideraba válida la entrega en aplicación de la ley de Procedimiento Criminal de Turquía. Afirmaba que los que tienen derecho a estar presentes en el procedimiento de examen de cadáveres tienen derecho a obtener una copia de las actas", explica el informe.

La Embajada no se contentó con esa respuesta. Contrató a un despacho de abogados, Oz & Oz, (el documento no detalla el coste), según el cual "la entrega de copias de las actas a la abogada Baysal fue irregular", pues en Turquía no había ningún procedimiento penal abierto.

El asunto lo zanjó la Asesoría Jurídica del Ministerio de Defensa, que en un informe explicó que, "aunque la obtención de los documentos hubiera sido irregular [en Turquía], ello no afectaba a su validez en posibles procedimientos judiciales [en España]". Es decir, el acta no podía anularse como prueba ante los tribunales españoles, por lo que toda la maniobra puesta en marcha carecía de interés.

A la vista de este chasco, Trillo buscó otra estrategia: echarle la culpa a los forenses turcos. La Embajada en Ankara encargó otro informe al bufete Oz & Oz (de nuevo se ignora la minuta) que subrayaba el incumplimiento del Acuerdo sobre Traslado de Cadáveres, que exige un salvoconducto mortuorio. No obstante, el mismo informe advertía de que los turcos habían cedido, a petición española, la responsabilidad sobre la custodia y traslado de los cadáveres. Por tanto, la culpa no podía ser suya.

Jiménez-Ugarte viajó a Turquía el 9 de marzo y se reunió con el jefe del Instituto de Toxicología de Estambul, Keramettin Kurt, a quien intentó convencer de que los forenses turcos asumiesen la responsabilidad de las 30 identificaciones erróneas. Se negó de plano.

Dos de estos forenses -que el día del siniestro se trasladaron desde Estambul a Trabzon para dirigir las autopsias-, Bülent Sam y Omer Muslumanoglu, llegaron anoche a Madrid atendiendo a la demanda de la asociación que agrupa a la mayoría de las familias de las víctimas del siniestro. Su esperanza es que el tribunal, que preside el magistrado Javier Pérez Bermúdez, cambie de criterio y les permita finalmente declarar.

En varias entrevistas, estos forenses han revelado que se comunicaban con Navarro en inglés, que éste era plenamente consciente de que se llevaba 30 cadáveres sin identificar y que les confesó que tenía prisa porque se preparaba una ceremonia militar en Madrid.
El tribunal rechazó estos testimonios por considerarlos innecesarios y sólo admitió los de Fátima Mukaddes, que cotejó muestras de ADN en el laboratorio de Estambul; y de dos de los forenses de Trabzon, Mustafa Gündüz y Bülent Savran, quienes según sus colegas turcos tuvieron un papel menos relevante. Está previsto que los tres declaren hoy por videoconferencia.
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'Prometieron acabar de identificarlos en España'

La Audiencia Nacional admite el testimonio de dos forenses turcos, que dicen que los responsables militares “insistieron en llevarse (los cadáveres) sin identificar porque tenían que llegar al funeral”

El juez acepta la declaración de dos médicos locales, invitados por las familias, que hicieron las autopsias.- "Querían firmar el acta cuanto antes y salir para llegar al funeral", declara uno de los especialistas

ELPAÍS.com - Madrid - 15/04/2009

El presidente del tribunal que juzga las identificaciones erróneas del accidente del Yak 42, Javier Gómez Bermúdez, ha admitido la declaración de los forenses turcos Bülent Sam y Omer Muslumanoglu, que participaron en la identificación de los 62 militares fallecidos y que mantienen que las autoridades españolas se llevaron los cuerpos sabiendo que 30 de ellos no pudieron ser reconocidos. Ambos aterrizaron anoche en Madrid atendiendo a la demanda de la asociación que agrupa a la mayoría de las víctimas del siniestro. El magistrado desestimó su presencia, como solicitaba la fiscalía y las acusaciones, el pasado 31 de marzo, pero hoy ha reconsiderado su decisión. "Se pueden proponer nuevas pruebas. Las defensas no pueden declararse sorprendidas porque sabían que las acusaciones proponían a estas personas", ha explicado Gómez Bermúdez tras la nueva petición del fiscal.

Trillo movilizó al Estado para intentar anular el 'caso Yak'
Un oficial asegura que informó a Defensa de que "había 30 cuerpos por identificar"
Los entierros del Yak-42 fueron ilegales
Trillo fijó la fecha y hora del funeral del Yak-42 tras despachar con Aznar

"Éramos un equipo de cuatro médicos forenses que dirigía yo y en todo momento estaban presentes los militares españoles", ha afirmado ante el juez Bülent Sam, el primero en comparecer. "Hubo 30 cadáveres que no pudimos identificar. Les dijimos que había que hacer el test de ADN pero los responsables españoles insistieron en llevárselos incluso sin identificar porque aseguraban que tenían que llegar al funeral. Prometieron que terminarían el trabajo de identificación en España y firmaron el acta". Bülent Sam ha confirmado que advirtieron a la delegación española de que tendrían que desplazarse familiares directos para efectuar pruebas biológicas pero respondieron que no podían esperar. Este testimonio contrasta con el que esgrimió el primer día del juicio el general Vicente Navarro, que atribuyó los errores a las autoridades turcas durante "el trasvase" de las bolsas con los cuerpos.

Presencia de traductor
En varias entrevistas, los forenses turcos han revelado que se comunicaban con el general Vicente Navarro en inglés. En su declaración ante el tribunal, Navarro aseguró que firmó sin saber el contenido del acta porque estaba escrita en turco. Pero Bülent Sam ha vuelto hoy a confirmar su versión ante el juez. "Nos comunicábamos en inglés y había traductor; se leyó el acta y no pusieron objeción; querían firmar cuanto antes y salir porque el avión estaba esperándoles". Preguntado por si el general se encontraba en condiciones cuando dirigía los trabajos, después de que el forense haya sugerido en otras ocasiones que estaba borracho, hoy se ha vuelto a ratificar: "El general Navarro olía a alcohol, eso lo vio todo el equipo".

El forense ha asegurado además que el acta fue elaborada conjuntamente con el propio Navarro y con el teniente general José Antonio Beltrán, comisionado por el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, como jefe de la delegación española. Tras la ronda de preguntas de la acusación ha llegado el turno de la defensa del general Navarro y un familiar ha sido expulsado de la sala por increpar al letrado, al que ha llamado "impresentable", cuando intentaba cuestionar las tareas de los médicos turcos. El juez Gómez Bermúdez ha interrumpido constantemente algunas de las preguntas de la defensa por considerarlas capciosas. "¿Por qué no se dio un certificado de defunción a los españoles?", ha interrogado el abogado. "Es responsabilidad de los fiscales de Turquía, habría que preguntar a un fiscal", ha respondido Bülent Sam.

"El objetivo de nuestra visita es solidarizarnos con los militares fallecidos en el accidente del Yak-42 en Turquía y prestar declaración si el juez nos invita a hacerlo", explicaron los forenses a su llegada a Madrid. "A ellos les debemos que se recuperaran los cadáveres; sólo estos señores son capaces de poner la verdad y la luz", ha asegurado esta mañana en la Cadena Ser el presidente de la asociación de familiares de víctimas, Miguel Ángel Sencianes.

Intento de anulación del acta
El presidente del tribunal había negado también la petición realizada por los familiares de las víctimas de que declararan el ex ministro Trillo y el ex presidente José María Aznar. Trillo movilizó al Estado para intentar anular la principal prueba del proceso, el acta que Turquía entregó a las autoridades españolas en el que se indicaba que había 30 cadáveres sin identificar. Defensa trató de declarar ilegal este documento y ante la imposibilidad de hacerlo, posteriormente trasladó la culpa de los errores a los forenses turcos.

Estaba previsto que hoy declararan además por videoconferencia dos de los forenses de Trabzon, Mustafa Günduz y Bület Savran, quienes según sus colegas turcos tuvieron un papel menos relevante. Pero el juez no ha aceptado la declaración, pese a que uno de ellos estaba dispuesto a hacerlo, al no contar con la autorización de Turquía.

Tras reanudarse hoy el juicio, la prueba documental se practicará los días 20, 21 y 22 de abril, y después se dictará el visto para sentencia. El fiscal Fernando Burgos pide cinco años de prisión para el general Navarro y cuatro años y medio para el comandante médico José Ramírez y el capitán médico Miguel Sáez, al acusarles de un delito continuado de falsedad en documento oficial.
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"Prometieron que terminarían las identificaciones en España"

El juez admite el testimonio de dos forenses turcos que realizaron las autopsias en la morgue a la que fueron traslados los fallecidos

Uno de los forenses ha señalado que el general les "prometió" hacer pruebas de ADN en España y que no podían esperar a los resultados

CADENA SER/ AGENCIAS 15-04-2009

El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga las identificaciones erróneas de 30 de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, que se produjo el 26 de mayo de 2003, ha aceptado los testimonios de los forenses turcos Bülent Sam y Ömer Müslümanoglu, que realizaron las autopsias en la morgue de Trabzon, Turquía, a la que fueron trasladados los cuerpos de los fallecidos tras el accidente y que se encuentran desde ayer en Madrid.

El juez Bermúdez admite que se escuche a los forenses turcos

VNEWS - 15-04-2009

La Audiencia Nacional ha aceptado que declaren los dos forenses turcos traídos por las familias de los militares fallecidos en el Yak-42, y cuyas comparecencias habían sido rechazadas en dos ocasiones anteriores. El tribunal que juzga las identificaciones erróneas de 30 de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, aceptó en la sesión de hoy, la séptima de la vista oral, los testimonios de los forenses turcos Bülent Sam y Ömer Müslümanoglu, que realizaron las autopsias en la morgue de Trabzon (Turquía) y que se encuentran desde ayer en Madrid.

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El forense turco Bülent Sam, que participó en las autopsias que se realizaron a los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42, ha asegurado en la Audiencia Nacional que el general Vicente Navarro y su equipo "insistió en llevarse" los 30 cadáveres que se encontraban sin identificar porque "habían dicho que tenían que llegar al funeral que se iba a celebrar en España".

Sam, que está declarando como testigo en la séptima sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Nacional por la identificación errónea de 30 de los 62 fallecidos, ha señalado que, al adoptar esta decisión, el general español "prometió" a las autoridades turcas que los trabajos de identificación que faltaban por hacer se llevarían a cabo "en España".

Tras este compromiso, según el relato del forense, las autoridades de la Fiscalía turca firmaron con el teniente general Beltrán y el general Navarro el acta de entrega de los cadáveres, en el que constaba explícitamente que 30 de los cuerpos no habían sido identificados.
Según explicó, los trabajos de reconocimiento se realizaron a partir de signos externos como los elementos de graduación que los militares tenían en el uniforme o los anillos y las cadenas que portaban. A su finalización, en la medianoche de 27 al 28 de mayo, "había 30 cadáveres que no pudieron ser identificados", por lo que los forenses turcos propusieron y llevaron a cabo la toma de muestras para hacer pruebas de ADN.

Sin embargo, Sam explicó que las autoridades españolas les dijeron que "no podían esperar los resultados" de estos trabajos, que se habrían dilatado en el tiempo porque precisaban del cotejo de muestras de los fallecidos con los de sus familiares. "Les dijimos que sólo de este modo se podía llevar a cabo la identificación de todos los cadáveres", señaló.

Contradice al general Navarro
El compareciente, miembro de Instituto Forense de Estambul, detalló con la ayuda de un traductor de español y turco cómo se produjeron las autopsias de los cadáveres en la morgue de Turquía a la que se trasladaron los cadáveres, en la que, según dijo, estuvieron presentes en todo momento "los militares españoles y gente del Ministerio de Defensa".

Este testimonio contrasta con el que aportó el primer día del juicio el general Navarro, que atribuyó la responsabilidad de los posibles errores a las autoridades turcas, a las que culpó de haber podido cometer "errores" en la entrega de los cuerpos porque "hubo mucho trasvase de bolsas".

El grupo que llevó a cabo las autopsias estaba formado por cuatro médicos y patólogos y actuaba bajo la dirección del propio Sam, que detalló que todas las labores se realizaron "en presencia de militares españoles". "Hemos tomado las decisiones conjuntamente", dijo. "Tenian prisa. Había que llegar al funeral de Estado que estaba programado. Insistían en llevarlo aún sin identificar. Prometieron que terminarían el trabajo de identificación en España", ha señalado

El juez Bermúdez cambia de opinión
La resolución del tribunal, que había rechazado estas declaraciones en otras dos ocasiones anteriores, se produce después de que la Embajada de Turquía en España remitiera un fax a la Audiencia Nacional en el que le advertía de la imposibilidad legal de que dos de los tres forenses cuyo testimonio sí había sido aceptado comparecieran por videoconferencia desde las oficinas comerciales de la Embajada española.

La decisión fue recibida con aplausos por parte de las familias de las víctimas, lo que les valió el reproche del presidente de la Sala, Javier Gómez Bermúdez, que les pidió que se mantuvieran en silencio. "Entiendo los sentimientos pero hay otras personas están sufriendo otra parte del proceso", les dijo.

El testimonio de los forenses también fue solicitado por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y las acusaciones particulares que representan a las víctimas del accidente del Yak-42, aprovechando su presencia en la sede de la Audiencia Nacional.

"Mejora la prueba"
El fiscal, Fernando Burgos, justificó estos testimonios indicando que permitiría "sustituir las declaraciones de los que no se desplazan" y "cumplen la función testifical que ya había admitido el tribunal e incluso la mejora porque no son superiores o directores del equipo, sino los sujetos forenses que realizaron materialmente las operaciones".

En los mismos términos se manifestó el abogado de la Asociación de Familias Afectadas por la Catástrofe del Yak-42, Leopoldo Gay, que consideró los testimonios necesarios "para poder tener un juicio donde se pueda establecer la contradicción".

La defensa del principal acusado, el general Vicente Navarro, pidió que se rechacen las comparecencias porque el tribunal ya las desestimó en otras dos ocasiones y porque uno de los forenses señaló que su cliente "estaba en coma etílico", lo que, a su juicio, pone en cuestión su objetividad.

En relación con los tres testigos cuyo testimonio estaba previsto para hoy -los miembros de la Institución Forense de Trabzon (Turquía) Mustafá Gündüz y Bülent Sabrán, que intervinieron en las autopsias a que fueron sometidos los cadáveres de los militares españoles; y la responsable del Instituto de Toxicología de Estambul, Fátima Mukaddes, propuso que se hagan mediante una comisión rogatoria.

"Los militares españoles han mentido en el juicio"
En declaraciones en exclusiva al programa Hora 25 de la Cadena Ser,el pasado día dos de abril, el médico forense que se encargó de las labores de identificación del Yak-42, Bulent Sam, acusó a los militares españoles juzgados por este caso de mentir durante el juicio. Sam señaló que la responsabilidad de la mala identificación de los cadáveres es del ejército español porque ellos sabían que de los 62 militares muertos, 30 estaban sin identificar.

"Había un traductor y yo hablaba en inglés con el General Vicente Navarro que habla un inglés perfecto", asegura el forense turco. Ellos sabían que estaban firmando un documento en el que se detallaba que faltaban por identificar 30 cadáveres.

Según las declaraciones del forense turco, el ejército español solo realizó pruebas externas porque según el general Vicente Navarro "no había tiempo para realizar todas las autopsias porque había prisa por repatriar los cadáveres para celebrar una ceremonia militar en Madrid". Según Sam, el general Navarro les aseguró que los "no identificados serian identificados en España".

Bulent Sam confirmó a la Cadena Ser que conservan muestras de ADN "porque son las pruebas de su inocencia". El forense ha añadido que "normalmente conservamos las muestras durante cinco años y en casos especiales como este las conservamos al menos durante 10 años".
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"Insistían en llevarse los cuerpos sin identificar"

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Forenses turcos culpan a España

Denuncian que el equipo de Trillo les pidió que asumieran los fallos en las identificaciones.

MIGUEL Á. MARFULL / AGENCIAS - MADRID - 15/04/2009 00:10

"Traen la verdad en sus maletas", según los familiares de las víctimas del Yak 42. Los forenses Bülent Sam y Omer Müslümanoglu, llegaron anoche a Madrid desde Estambul para apoyar a los familiares de los 62 militares fallecidos en el accidente de Turquía. "Queremos solidarizarnos con ellos y, si se nos invita a declarar, aportar nuestro testimonio", aseguraron nada más descender del avión.

Su verdad, sin embargo, no cruzará hoy las puertas de la Audiencia Nacional cuando se reanuden las declaraciones en el juicio por los errores en la identificación en el accidente del Yak 42, ocurrido el 26 de mayo de 2003. El tribunal de la Audiencia Nacional que juzga las identificaciones erróneas de 30 de las 62 víctimas del accidente del Yak-42, que se produjo el 26 de mayo de 2003, aceptó hoy los testimonios de los forenses turcos Bülent Sam y Ömer Müslümanoglu, que realizaron las autopsias en la morgue de Trabzon (Turquía) a la que fueron trasladados los cuerpos de los fallecidos tras el accidente y que se encuentran desde ayer en Madrid.

Tanto el fiscal como las acusaciones habían solicitado su declaración, pero el juez había desestimado esta posibilidad. Los familiares que recibieron anoche a los dos forenses eran pesimistas. La posibilidad real de que puedan declarar "apenas es de cero entre mil", admitía uno de ellos. La decisión fue recibida con aplausos por parte de las familias de las víctimas, lo que les valió el reproche del presidente de la Sala, Javier Gómez Bermúdez, que les pidió que se mantuvieran en silencio. "Entiendo los sentimientos pero hay otras personas están sufriendo otra parte del proceso", les dijo.

"La última esperanza"
Su testimonio, sin embargo, resulta clave para los familiares. "Son nuestra última esperanza", reconocía Granada Ripollés, hermana de un comandante fallecido en el siniestro. Estos dos funcionarios turcos trabajaron sobre el terreno en la identificación de los restos de las víctimas del Yak 42 y defienden el rigor con el que realizaron sus análisis. "No cometimos ningún error, hicimos bien nuestro trabajo", asegura Müslümanoglu.

"Entregamos 30 cadáveres sin identificar porque se los quisieron llevar así"

Este forense denunció ayer que las autoridades españolas sabían que había 30 víctimas pendientes de que se confirmara su identidad cuando fueron repatriadas. La responsabilidad, a su juicio, es únicamente de las autoridades españolas que operaban sobre el terreno del accidente. "Entregamos 30 cadáveres sin identificar porque se los quisieron llevar así. Nos dijeron que ellos asumían la responsabilidad de identificar esos cuerpos", recuerda este funcionario.

Quienes les trasladaron esa exigencia fueron las autoridades españolas, el Ministerio de Defensa dirigido por Federico Trillo y representado en el lugar del accidente por el general Navarro, que asegura que firmó el acta de recepción de los restos sin conocer su contenido porque estaba en turco, según aseguró en el juicio. Un año después, los forenses turcos conocieron la cadena de errores que ha sentado ahora a tres militares en el banquillo.

Presiones desde España
Los dos técnicos se exculpan de los errores en la identificación de las víctimas. "No fuimos nosotros, todo ocurrió después de que hiciéramos nuestro trabajo", defiende Sam. Ambos admiten, además, que recibieron presiones por parte de las autoridades españolas para cargar con la responsabilidad de los errores. "No nos dijeron que teníamos que asumir los errores a nosotros, pero sí a nuestros jefes", afirma sin aclarar quién ejerció esa presión.

"Quien hizo algo por nuestros muertos y por nosotros fueron ellos. Si alguien puede decir la verdad, son ellos", asegura Miguel Angel Sencianes, hermano de un sargento fallecido en el accidente de Turquía y presidente de la asociación que agrupa a las familias de los militares del Yak 42. "Queremos que nuestros 62 vean esa verdad y esa declaración durante el juicio", explica Sencianes.

"Quien hizo algo por nuestros muertos y por nosotros fueron ellos"

Esta palabra, verdad, fue la más empleada anoche por los familiares de las víctimas. "Han venido por sus propia iniciativa. Saben que el general Navarro está diciendo mentiras y quieren pedir al juez que les escuche. Si no accede, el juicio no va a estar completo", denunciaba anoche Ripollés.
La vista por las identificaciones erróneas del Yak-42 se reanuda hoy con los testimonios de los forenses de Trabzon Mustafá Gündüz y Bülent Sabrán, que participaron en las labores de recogida y reconocimiento de los cadáveres.

Fuentes jurídicas señalaron que previsiblemente sólo declarará Gündüz a través de una conexión por videoconferencia. La vista oral se aplazó el pasado 31 de marzo porque problemas técnicos impidieron declarar a estos testigos.


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El forense turco del Yak-42 refuta ante el juez la declaración del principal inculpado
“Prometieron que terminarían el trabajo de identificación de los cadáveres en España”

“Nos dijeron que acarreaban con la responsabilidad de los 30 cadáveres que estaban sin identificar”

Bermúdez acepta que declaren los forenses turcos que acusan a los militares inculpados de mentir
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