divendres, 7 d’agost del 2026

Balance de las exhumaciones en Cuelgamuros.

 


Lourdes Herrasti muestra al presidente español, Pedro Sánchez, los trabajos en Cuelgamuros, en una visita en 2024.
Lourdes Herrasti muestra al presidente español, Pedro Sánchez, los trabajos en Cuelgamuros, en una visita en 2024. (Fernando CALVO | MONCLOA)

Desde que comenzaron las exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros (antiguo Valle de los Caídos) en 2023, se han hallado 602 cuerpos, y veinticinco de ellos han sido identificados y entregados a sus familiares; Francisco Etxeberria, el forense vasco que lidera estos trabajos, prevé que sean más.

En declaraciones a EFE, Etxeberria hace balance de las labores que siguen en marcha en este enclave de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), que fue lugar de enterramiento del dictador Francisco Franco hasta 2019, cuando fue exhumado por orden del Gobierno de Pedro Sánchez.

El Valle de Cuelgamuros es la mayor fosa común del Estado español, con más de 33.000 cuerpos traídos de distintos puntos del país tras la Guerra de 1936, y las exhumaciones actuales se centran en las peticiones que el Gobierno ha recibido de alrededor de 220 familias interesadas en recuperar los restos de sus seres queridos. Por el momento han sido localizados 602 cuerpos procedentes de las 21 localidades sobre las que hay solicitudes, de los cuales 25 ya han sido identificados y entregados a sus familiares. Según informó en 2020 el Gobierno de Lakua, al menos una veintena de familias vascas tiene reconocido su derecho a exhumar los restos de sus allegados.

«Considero que estamos casi por encima de lo que estaba previsto, porque pensábamos que el tema iba a ser casi un imposible», comenta Etxeberria, que aclara que solo pueden buscar las cajas con restos reclamados por familiares. Ahora asegura que hay «serias expectativas» de aumentar el número de identificados, más allá de 25, porque están pendientes de los análisis genéticos de decenas de cuerpos.

El equipo que trabaja habitualmente dentro del Valle de Cuelgamuros está compuesto por seis personas entre forenses, arqueólogos y antropólogos, y fuera cuentan con el apoyo de otros expertos, como historiadores y genetistas. Además de Etxeberria, también participa en esta investigación la antropóloga Lourdes Herrasti, de Aranzadi.

Complicaciones

Los trabajos de exhumación son muy complicados, empezando por la propia localización de restos, ya que están guardados en cajas apiladas en criptas tras las ocho capillas de la basílica, algunas de ellas con cinco alturas. Por el momento, el equipo que lidera Etxeberria ha investigado ya las plantas cero, uno, dos y tres de la capilla del Santo Sepulcro, en la que hay más peticiones de familiares, y queda pendiente la cuarta planta, además de otras cinco capillas.

«La obligación es buscar los cuerpos, pero que los encontremos es otra cosa», señala Etxeberria, que espera que los trabajos no se interrumpan aunque en el futuro hubiera un cambio de Gobierno. Cuando localizan cajas, las sacan del columbario y las llevan al laboratorio forense instalado en la propia basílica del Valle, junto a las capillas, donde hacen los primeros análisis y fotografías. A continuación, seleccionan unas muestras de material que sacan del lugar para su análisis genético a cargo del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

Uno de los mayores obstáculos han sido los recursos judiciales interpuestos contra las exhumaciones, que han llegado a paralizar los trabajos durante meses e impidieron al equipo hacer búsquedas a lo largo de todo el año 2024. «Estas interrupciones desconciertan y desaniman», reconoce Etxeberria, que señala, no obstante, que todos los recursos se han resuelto finalmente de forma favorable para el Gobierno.

Obras de resignificación

El forense especializado en antropología, uno de los mayores expertos del mundo en su materia, comprende que tal vez para los familiares el ritmo de trabajo sea lento, pero defiende la necesidad de ir despacio y con una metodología muy clara y controlada. «Como introduzcamos algo de desorden, sería una catástrofe», avisa.

Las exhumaciones coinciden con los trabajos previos a las obras de resignificación del Valle de Cuelgamuros, previstas en la ley de memoria democrática y para las que ya se eligió un proyecto ganador tras un concurso internacional de ideas convocado por el Gobierno. El objetivo es explicar a los ciudadanos el contexto histórico que rodea la construcción de este monumento franquista, para lo que se construirá un museo interactivo.

Las obras no afectarán a las exhumaciones, al ser en la explanada de la basílica, y por el momento solo se han hecho análisis previos del terreno, según han explicado a EFE fuentes del Ministerio de Vivienda. Las fechas concretas del inicio de estas obras no se pueden precisar todavía, según las mismas fuentes, al estar pendientes de la resolución de un recurso judicial.