Los trabajos arqueológicos en la provincia de Cáceres confirman la localización de una nueva fosa con restos óseos de víctimas de la dictadura franquista
La tierra vuelve a hablar en la provincia de Cáceres. Apenas unas semanas después del hallazgo de los primeros restos humanos en una fosa común de Villamesías, la Diputación de Cáceres ha confirmado un nuevo avance en la búsqueda de víctimas de la dictadura franquista. En esta ocasión, los trabajos arqueológicos desarrollados en las proximidades de la ermita de El Santo, entre Almoharín y Miajadas, han permitido localizar varios restos óseos en una fosa.
El descubrimiento será presentado este miércoles sobre el terreno durante una visita institucional en la que participarán el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales; la alcaldesa de Almoharín, Antonia Molina, y el alcalde de Miajadas, Antonio Díaz Alías. Las codirectoras del proyecto, las arqueólogas Ana María Rabazo y Laura Gutiérrez, explicarán los avances de una intervención que forma parte de las actuaciones impulsadas para localizar e identificar a víctimas de la represión franquista.
Segunda intervención en pocas semanas
El hallazgo supone un nuevo paso en el proyecto de memoria democrática financiado por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, que concedió a la Diputación de Cáceres una subvención de 100.000 euros para investigar posibles fosas comunes en Villamesías y Almoharín, con una dotación de 50.000 euros para cada actuación.
Los trabajos que ejecuta la empresa FOTEX S.L. en el entorno de la ermita de El Santo, ubicada junto a la carretera EX-206 y el río Búrdalo, han permitido localizar una fosa con varios restos humanos, aunque será este miércoles cuando el equipo técnico ofrezca más detalles sobre el alcance del descubrimiento y el estado de la investigación.
El precedente de Villamesías
La noticia llega apenas unas semanas . Allí, los primeros sondeos arqueológicos realizados en el cementerio municipal sacaron a la luz los restos de, al menos, seis personas enterradas en circunstancias incompatibles con un enterramiento ordinario.
Los cuerpos aparecieron superpuestos y algunos de ellos boca abajo, una disposición que, según explicaron las codirectoras del proyecto constituye un indicio muy significativo de que podrían corresponder a víctimas de la Batalla de Villamesías, librada el 2 de agosto de 1936.
Además de los restos humanos, la excavación permitió recuperar prendas de vestir de la época, reforzando la hipótesis que durante décadas habían mantenido los vecinos del municipio sobre la existencia de una fosa común en ese lugar.
La investigación, sin embargo, tuvo que detenerse de forma provisional porque parte de la fosa continúa bajo la actual línea de nichos del cementerio. La Diputación ya ha anunciado su intención de impulsar una segunda fase de excavaciones para completar los trabajos cuando se obtengan las autorizaciones necesarias.
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