dissabte, 5 de maig de 2018

"El movimiento de los nietos ha roto el pacto de silencio sobre el franquismo"


https://www.eldiario.es/investigadoresmemoria/Encarnacion-Barranquero-familiares-vencidos-dejaban_6_767183301.html



Cuando Encarnación Barranquero terminó Historia, a mediados de los 80, la Universidad era un hervidero y estaba todo por hacer: en 40 años de franquismo, nada se había investigado de la Segunda República y mucho menos de la represión, como no lo hicieran hispanistas británicos o norteamericanos, de cuyas obras apenas llegaban restos clandestinos. "Estaba todo por investigar, había una gran efervescencia política, y los profesores generalmente estaban muy comprometidos", comenta hoy Barranquero.
Esos profesores "captaban" a los mejores alumnos y les inculcaban el interés por la investigación. Entre ellos estaba Antonio Nadal, que había cubierto la etapa republicana de la Guerra Civil en Málaga, y ofreció a su alumna dirigir su tesis sobre el periodo franquista. Barranquero no tenía abuelos fusilados, ni familiares que hubiesen corrido huyendo de la muerte en dirección a Almería, pero tenía curiosidad por lo que oía hablar en voz baja. Acababa de presentar su tesina sobre Cayetano Bolívar, primer diputado del Partido Comunista (de 1933 a febrero de 1939). Aceptó el envite y hoy ya no puede calcular cuántas horas habrá dedicado a investigar la Historia.

La represión en las mujeres

Ella, profesora de la Universidad de Málaga, es una de las grandes especialistas de la Guerra Civil y la represión en la ciudad y, en particular, de la represión de las mujeres. Ahí están para demostrarlo algunas de sus obras: Mujer, cárcel, franquismo: la prisión provincial de Málaga 1937-1945 (1994), Así sobrevivimos al hambre: estrategias de supervivencia de las mujeres en la posguerra española (2003), Población y guerra civil en Málaga (2007), Cárceles de mujeres: la prisión femenina en la posguerra (2017) o, el último, Mujer, franquismo y represión: una deuda histórica (2018).  
Dice que en aquella primera investigación para su tesis doctoral tuvo algo de suerte: les dieron libertad para acceder a la documentación de la prisión provincial de Málaga y pudo localizar a muchas personas que habían vivido la República y la Guerra Civil y hablar con ellas. Antonio Nadal había publicado en la revista Jábega la lista de los fusilados en Málaga, y eso había servido a muchos familiares para reclamar las primeras pensiones. De aquello, Barranquero recuerda también que no tenían las herramientas que existen hoy para fotografiar o digitalizar los documentos, así que del Registro Civil copió a mano los nombres de todos aquellos fusilados. "Me dolía la mano de copiar tantos nombres de fusilados y decía "¿alguna vez sabré algo de cada uno de ellos?"".

Épica y parentesco

Como no podía abarcar todas aquellas vidas, se especializó en la represión franquista sobre las mujeres. Mujeres represaliadas no tanto por el hecho de ser militantes, sino por ser esposas de, o familiares de. Aquello cambió sus esquemas. Habían previsto un trabajo más "épico" sobre mujeres proletarias y anarquistas en pie contra el fascismo, y no era eso. "Era el parentesco". Las mujeres fueron represaliadas porque había redadas de pueblos enteros sospechosos de dar apoyo al maquis, o de familias al completo, y, como recuerda Barranquero, "a los familiares de los que habían perdido la guerra no se les dejaba tranquilos".
Durante muchos años, esas historias estuvieron ocultas por la sombra del franquismo que todo lo tapaba. Igual pasó con La Desbandá, el bombardeo sistemático de la población civil en su huida por la carretera de Málaga a Almería. Aún hoy, de quienes sobreviven hay algunos que siguen prefiriendo el silencio, que es un obstáculo para la verdad, pero que Barranquero comprende: "Yo lo he entendido siempre, porque yo nunca he podido garantizar a nadie que no le va a pasar nada por contar en público lo que está contando".
En la recuperación de la memoria, la profesora e investigadora echa de menos una implicación más decidida de las instituciones, a las que sólo sacó del letargo el "movimiento de los nietos" que no habían firmado el "pacto de silencio" de sus mayores. "Las instituciones no avalaron un gran proyecto de recuperación de la memoria. Me refiero a la Transición, pero también a lo que vino después, que no ha sido suficiente", lamenta. Los esfuerzos realizados partir de 2007 han dependido del color político de los gobiernos autonómicos.

La investigación histórica y la lógica del mercado

Hoy, la profesora ve una pérdida de vocaciones. Las perspectivas para el investigador de la Historia no son las mejores. Las becas se recortan y pocos se pueden permitir investigar por puro gusto. La lógica del mercado se impone también en la Universidad, y ya sabemos que la investigación de la memoria no da pingües beneficios. Por eso, en las memorias que rellenan los profesores, las agencias de evaluación preguntan para qué sirve su facultad y si lanzan egresados al "tejido laboral". "Yo tenía la esperanza de que trabajando mucho llegaría el día que entrara, pero ahora un alumno eso no lo tiene claro", comenta la profesora.
Barranquero cree que el modelo les lleva a perder sentido y puede que algo tenga que ver la valoración que hace la sociedad de la tarea del investigador. El mérito social que se otorga a quien pregunta y descubre. Algo tendrá que ver, también, el interés que tengamos por conocer nuestro pasado.
Nuestra protagonista no sabe calcular las horas que ha dedicado a leer, revisar datos, buscar bibliografía y dejarse la vista bajo la luz de un flexo. "Tantas que la gente no se lo creería", y muchas veces sin más medios que la ayuda de su marido o sus hijos. Dos páginas pueden ser cinco meses de trabajo. Luego llegará alguien y despachará ese trabajo con un "qué bien está esto", como despachamos, a veces, el trabajo de un artesano.

SILENCIS (subtítols en català)



https://vimeo.com/70337015


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Espanya, febrer de 1939, la Guerra s´acaba i 500.000 persones creuen la frontera i s´exilien a França, fugint de la “Nueva España” feixista.

Aquest documental, escrit a partir de les Memòries d´un soldat de l´exercit republicà, alterna testimonis de persones que van viure aquest període, entrevistes a historiadors i imatges d´arxiu. Com una capbussada dins aquesta part de l´història silenciada pero ben viva, en tant que combat per les llibertats.

(2011 / 33 minuts) 
Direcció: Silvia Castro
Realització: Max Renault 
Guió: Ana Garaikoetxea
Contacte: silencis-doc@hotmail.com



https://www.facebook.com/philippe.pif.7/posts/1238711059593415


Documental de Silvia: un republicano en Septfonds .
Espanya, febrer de 1939, la Guerra s´acaba i 500.000 persones creuen la frontera i s´exilien a França, fugint de la “Nueva España”…
VIMEO.COM

Paladas de tierra sobre las víctimas del franquismo

https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/paladas-de-tierra-sobre-las-victimas-del-franquismo/



Por Carmen López (@lacarmenlolo), responsable de Medios en Amnistía Internacional,

Arsenio fue autodidacta, sindicalista de la CNT, asesoraba a trabajadores y trabajadoras. Leía y escribía en diarios. Por ello y por ser anarquista le detuvieron el 21 de julio de 1936. El guardia civil que le detuvo le pidió disculpas, había sido su escolta en numerosos mítines por la provincia de Soria.

En la madrugada del 14 de agosto, un grupo formado por falangistas, guardias civiles y sacerdotes, participaron con distintos papeles en el fusilamiento y desaparición de Arsenio Martínez García y otras nueve personas en la carretera de Barcones. Hubo testigos presenciales. Fue la primera palada de tierra sobre estos cuerpos. Pero ni el exilio de la familia consiguió que la madre de Jaime Romera olvidara que su hermano Arsenio seguía enterrado en algún lugar a las afueras del pueblo soriano.

Jaime Romera sostiene la foto de su tío Arsenio, desaparecido en 1936. © Stéphane Grueso
La segunda palada de tierra sobre la tumba de Arsenio se echó en 1977 cuando se aprobó la Ley de Amnistía. Una ley que liberó a los detenidos y detenidas de la dictadura, pero que consolidó el silencio otros 40 años más. Empezaba la transición española. Desde entonces y hasta hoy esta ley sólo ha servido parabloquear cualquier intento de reclamar justicia por parte de las víctimas y familiares de los crímenes de derecho internacional cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo. Quince años de amonestaciones de diferentes organismos de Naciones Unidas, no han servido para acabar con un ley incompatible con las obligaciones de España de investigar, y garantizar el derecho a saber, tanto individual como colectivo.  

La tercera palada sobre las víctimas del franquismo llegó de la mano de la Ley de Memoria Histórica (Ley 52/2007). Una ley que sólo prevé el derecho a la memoria en el ámbito privado y se limita a declarar la ilegitimidad, que no nulidad, de los tribunales y sentencias de carácter político durante la Guerra Civil y el franquismo, pero no consagra el derecho a la investigación exhaustiva de este tipo de crímenes. Tanto la Fiscalía como los jueces han utilizado esta ley para justificar que no es labor de la justicia investigar estos hechos.

La cuarta llegó cuando en noviembre de 2008, el entonces magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón se inhibía a favor de los juzgados territoriales para que investigaran los más de 114.000 casospresentados en 2006 por, entre otras violaciones de derechos humanos, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas cometidos en España entre 1936 y 1951. Los juzgados fueron archivando estos casos hasta que, con el tiempo la sentencia del Tribunal Supremo del 27 de febrero de 2012, conocida como “caso Garzón”, consolidaba esa tendencia con argumentos contrarios al derecho internacional como la prescripción del delito, el presunto fallecimiento de los autores, la Ley de Amnistía y la Ley de Memoria Histórica. Algunos de los últimos casos se cerraron en 2017 en juzgados de Soria, Paterna y Palencia.

Buscar justicia fuera

Las víctimas decidieron, en base al principio de jurisdicción universal, recurrir a la justicia argentina. En abril de 2010, se presentaba la “querella argentina” que ha ido recogiendo casos de desaparición forzada, tortura y bebés robados. Aquí las paladas de tierra no han dejado de caer: se impidió a la jueza que lleva el caso, María Servini de Cubría, viajar a España para tomar declaraciones de víctimas y testigos, se rechazó en dos ocasiones la extradición a Argentina de 19 ciudadanos españoles, entre ellos, presuntos torturadores, ejecutores o médicos implicados en el robo de bebés como el ginecólogo Abelardo García Balaguer, implicado en el robo del hermano de Flor Díaz Carrasco en 1967.

Flor Díaz sostiene una foto de su hermano, un caso de bebé robado. © Stéphane Grueso
Como todas las mujeres en aquella época, la madre de Flor Díaz Carrasco entró sola en el quirófano. La durmieron antes de dar a luz, cuando despertó le dijeron que el niño había nacido muerto. Ella le había oído llorar. En 2010, cuando murió su madre, intentaron recuperar los restos de su hermano. Ningún bebé estuvo enterrado bajo la lápida con el nombre de su hermano. Fue un caso más de “bebé robado”. Ahí empezó la búsqueda de la verdad y de la justicia. Flor fue escuchada por primera ver por la jueza argentina, y sólo eso para ella fue muy importante. 

En la investigación abierta por el juez Garzón, se hablaba de unos 30.000 bebés robados sólo entre 1937 y 1950, una práctica sistemática porque las instituciones no consideraban “idóneas a sus familias porque no encajaban con el nuevo régimen”. Fiscalía abrió 2.074 diligencias judiciales por este tipo de casos. Sólo una está pendiente de juicio. Las demás se archivaron por prescripción del delito en lo que consideran casos aislados, pese a que Naciones Unidas recomendó a España que se investigara este asunto como una trama nacional en la que participaron médicos, religiosas, funcionarios, abogados, presidentes de diputaciones. México se convierte en el segundo país que investiga los crímenes del franquismo que no se abordan en España

Pese a las dificultades, la justicia argentina abrió alguna puerta. En algunas ocasiones, España accedió a las diligencias solicitadas por la jueza argentina, como la exhumación de la fosa de Guadalajara donde se encontraron los restos de Timoteo Mendieta. Ascensión, a sus 92 años, pudo enterrar a su padre, para ella, “Timoteo ya podía descansar en paz”. 

Jaime Romera no tuvo tanta suerte. Desde 2013, no hay dinero por parte del Estado y las exhumaciones se privatizan al delegar en familiares y asociaciones la localización e identificación a las víctimas de desaparición forzada. Su familia fue quien pagó el primer intento por encontrar a su tío Arsenio. "Mi madre siempre soñó con encontrar los restos de su hermano y poder darle una sepultura en condiciones donde llevar flores de vez en cuando y tener un recuerdo de aquel que fue una gran persona".

Para que no vuelva a pasar

Jaime, como el resto de las víctimas del franquismo, insiste en que no quieren venganza, “lo hacemos sólo con el afán de que se sepa lo que pasó, de que algo así no vuelva a pasar nunca más”. En otros países se intenta, en España, no. Desde 1975 hasta 2010, hubo 45 Comisiones de la Verdad en todo el mundo. En España se archivan los casos que intentan abrirse, se siguen creando instrumentos para impedir que la justicia argentina avance (orden interna de la Fiscalía General del Estado de 2016), o el Parlamentovuelve a ratificar en 2017 la Ley de Amnistía, desoyendo una vez más las recomendaciones de mecanismos internacionales. Nuevas paladas de tierra. 

Con la justicia argentina bloqueada, Felisa Echegoyen, víctima de tortura en 1974, asegura “yo voy a seguir peleando. Merecemos tener justicia, como cualquier otro ciudadano o ciudadana”. Junto a otras víctimas presentan una querella en España, en un nuevo intento para que la justicia española siente en el banquillo ex inspector de la Brigada Político Social Antonio González Pacheco, conocido como Billy El Niño. En febrero de este mismo año, la Fiscalía Provincial de Madrid pidió que no se admitiera a trámite la querella por no haber delito de lesa humanidad en sus actuaciones y porque los delitos de tortura y detención ilegal habían prescrito. Y la querella también ha sido archivada. 

Pero por más tierra que caiga sobre las víctimas, Jaime mantiene “no voy a renunciar nunca a cumplir los deseos de mi madre y a encontrar un día los restos de mi tío y poderlo enterrar de una forma digna al lado de ella. Eso lo tengo claro. Y si no soy yo, serán mis hijas”.

Ni el paso del tiempo ni actos políticos de perdón u olvido pueden cancelar la responsabilidad del Estado hacia las víctimas de crímenes atroces como la desaparición forzada o la tortura. Amnistía Internacional le recuerda a España que tiene la obligación de aclarar lo que pasó, de garantizar justicia para todas las víctimas, porque estos crímenes no pueden quedar como si no hubiera pasado. Sólo así, el Estado español podrá garantizar que esto no vuelva a ocurrir. Porque esto no puede volver a pasar.

RAFAEL GARCÍA-DUARTE SALCEDO, PEDIATRA Y PUERICULTOR, SOCIALISTA, FUSILADO por los franquistas en Granada en 1936

https://documentalismomemorialistayrepublicano.wordpress.com/2018/05/04/rafael-garcia-duarte-salcedo-pediatra-y-puericultor-socialista-fusilado-por-los-franquistas-en-granada-en-1936/


Rafael García-Duarte word pressRafael García-Duarte Salcedo Nació en Granada el 10 de Agosto de 1894. Hijo y nieto de médicos, ingresó en la universidad de Granada en 1911, siendo ya entonces miembro de las Juventudes Socialistas, donde estudió medicina, especializándose en pediatría y puericultura, rama que por aquel entonces empezaba a desarrollarse y a la que dio un gran impulso. En 1918 se licenció ejerciendo de médico militar, primero del cuerpo de sanidad y después de la armada. Se doctoró en 1920, viajando después a París pensionado por la Junta de Ampliación de Estudios, donde se especializó en enfermedades de la infancia y puericultura formándose en los últimos avances en pediatría con grandes médicos como Marfan y Nobecourt.
En 1922 regresó a Granada trabajando en la junta provincial de protección de la Infancia donde ya había estado como estudiante junto a su padre y siendo director, hasta su muerte, del consultorio de lactantes y gota de leche de Granada. Entre 1921 y 1925 trabajó como ayudante de clases prácticas de enfermedades de la Infancia y tras obtener en 1925 la plaza de profesor auxiliar de dicha asignatura. En 1925 ganó la cátedra de pediatría, de enfermedades de la infancia de la facultad de medicina de la universidad de Granada. Desde finales de 1927 fue también inspector municipal de sanidad. En 1930 ingresó en la real academia de medicina de Granada. Creó una escuela en Granada con discípulos que continuaron su obra. Desde marzo de 1933 fue jefe del servicio de higiene infantil, dentro de la inspección provincial de sanidad de Granada.
En 1933 fundó y dirigió la revista “Pediatría y Puericultura”, y la sociedad de pediatría de Granada. Organizó el servicio de higiene infantil y cursos de medicina infantil dirigidos a médicos, enfermeras y estudiantes. Entre el gran número de sus publicaciones merecen destacarse, entre otras, Los síndromes clínicos en Pediatría (Granada, 1936) del que solo pudo publicar el primer volumen, “Al margen del hogar: nociones de Puericultura (Granada, 1917)” y “Plan mínimo de Puericultura necesario en la capital de Granada” en el V congreso nacional de pediatría (Granada,1933).
Junto a esta gran actividad profesional hay que destacar también su compromiso político. Fue miembro de una logía masónica “Alhambra” empleando el nombre simbólico de “Esculapio”. En 1930 ingresó en el Partido Socialista Obrero Español y en la UGT. En abril de 1931 fue elegido concejal, haciéndose cargo de la beneficencia y sanidad del Ayuntamiento de Granada y en octubre de ese mismo año fue diputado por la provincia de Granada. Sin embargo, en marzo de 1934 causó baja en el partido socialista por desavenencias con algunos miembros del mismo.
Iniciada la guerra de España y tomada Granada por las tropas franquistas, el 10 de septiembre de 1936 fue detenido en su domicilio y en la madrugada del día 11 fue fusilado, junto con otros 24 detenidos. Su cadáver fue separado de los destinados a una fosa común por uno de los sepultureros en agradecimiento al tratamiento que García-Duarte había había dado a su hijo salvando su vida años antes. Entre ellas figuraba una nota dirigida a su esposa e hijos. “Miles de besos, muchos besos. Suerte. Arriba el espíritu. No decaer nunca, Luchar”. Tenía 42 años.

Documentos: Generaciones de Plata (1 y 2). Escritores.BNETodos los NombresFundación Pablo Iglesias

Viva la República, FIRMAD por el reconocimiento de los Soldados Republicanos Españoles, que sufrieron ejecuciones y exterminio tras su heroico combate contra el franquismo. En Europa se les honra por su lucha contra el nazismo, pero en España siguen olvidados, FIRMA Y COMPARTE AQUÍ


Inician los trabajos para localizar víctimas de la Guerra Civil en Alfarnate

http://www.laopiniondemalaga.es/axarquia/2018/05/03/inician-trabajos-localizar-victimas-guerra/1004108.html



En los últimos años se han hecho investigaciones para conocer la posible ubicación de la fosa

03.05.2018 | 05:00
Los trabajos comenzaron este miércoles. 
La Junta ha iniciado los trabajos encaminados a la localización y exhumación de víctimas de la Guerra Civil y la Dictadura franquista en el municipio de Alfarnate. Se trata de una intervención reclamada y promovida por familiares de estas víctimas, con el apoyo del Ayuntamiento de la localidad en la que, en los últimos años, se han venido desarrollando indagaciones e investigaciones de tipo histórico que permitieran dilucidar la posible ubicación de la fosa.
La intervención, que se inició ayer, fue propuesta a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, cuyo Comité Técnico de Coordinación dio viabilidad a la misma, y que ha sido ratificada a través de Orden del Vicepresidente y Consejero de la Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática.El equipo de investigadores, arqueólogos y antropólogos encargado del desarrollo de los trabajos estará dirigido por Andrés Fernández, de acreditada experiencia en intervenciones de este tipo en toda Andalucía –así, por ejemplo, en Monturque y Adamuz (Córdoba), Camas (Sevilla), Zalamea la Real (Huelva) o Málaga capital, con la recuperación de 2.840 cuerpos-.
La intervención será sufragada económicamente por la Dirección General de Memoria Democrática, que también asumiría la fase de identificación genética, si procede científicamente. Asimismo, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Alfarnate, que se encargará de proporcionar útiles para el señalamiento y vallado, operarios y maquinaria, así como disposición de espacios públicos para albergar la posible individualización y estudio antropológico de los restos.
Esta nueva actuación supone el acometimiento de una nueva intervención de las 57 aprobadas en estos dos últimos años por parte del Gobierno andaluz, y que responden al principio de recuperación física de los cuerpos de las víctimas, como de reparación moral de sus familias, y a través del principio de colaboración entre todas las partes implicadas.

Guerra Civil española: La Iglesia fue verdugo, no víctima

https://xaviercadalso.lavozdelsocio.com/guerra-civil-espanola-la-iglesia-fue-verdugo-no-victima/



  publicado en: EspañaFrancoHistoriaReligion |  0
Estos días ha sido noticia la beatificación de 522 personas, referidas en la narrativa de la Iglesia Católica como mártires de la Guerra Civil, individuos considerados inocentes de cualquier mal que dieron su vida “en defensa de la fe católica y del mensaje de Cristo”. Las autoridades eclesiásticas católicas se han movilizado para señalar que en ningún momento debe interpretarse esta beatificación –que es un homenaje a tales personas y reconocimiento del valor de su sacrificio- como un acto político. Tanto Monseñor Angelo Amato, cardenal prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, como Monseñor Josep M. Soler, Abad de Montserrat, subrayan este hecho en La Vanguardia (06.10.13, páginas 50 y 51).
Ahora bien, es difícil aceptar que, incluso en el caso de que no fuera la intención de estas autoridades (incluyendo el Vaticano, liderado por el nuevo Papa, que escogió llamarse Francisco y que Monseñor Amato representa) realizar un acto político, el hecho es que tal acto es un acto profundamente político que contribuye a la tergiversación de la historia que se ha escrito en este país, subrayando que la Iglesia fue víctima de una intolerancia y persecución religiosa por parte de las fuerzas republicanas. Se acentúa y se presenta a la Iglesia y a sus mártires como víctimas, cuando en realidad la Iglesia fue la que agredió la vida y el bienestar de la mayoría de la población de los distintos pueblos y naciones que constituyen España, causando más de un millón de muertos y miles de desaparecidos, muertes de personas asesinadas por las fuerzas de represión, incluidas las de la Iglesia, y cuyos familiares no saben el paradero de sus cuerpos. Según las estimaciones de la única investigación sobre los desaparecidos que ha realizado el Estado español (consecuencia de las gestiones del juez Baltasar Garzón, miembro de la Audiencia Nacional antes de que se le expulsara de dicho tribunal precisamente por su investigación sobre los asesinatos por parte del régimen, del cual la Iglesia Católica fue el eje central), el número de desaparecidos es de más de 114.000 personas, que fueron asesinadas por defender al gobierno democráticamente elegido. La Iglesia no solo no ha hecho nada para encontrarlos, sino que se ha opuesto a que se recuperara su memoria mediante la Ley de la Memoria Histórica. Mientras que homenajea a sus muertos, se opone y dificulta el encontrar a los muertos, de los cuales dicha institución es responsable.
Es más, es difícil creer que la Iglesia no sea consciente de la falta de veracidad de sus acusaciones frente a la República. No es cierto que hubiera en España persecución religiosa en tiempos de la República. Las iglesias protestantes y la religión judía continuaron sin ninguna intervención por parte del Estado y/o por movimientos sociales o fuerzas políticas afines a la República. No fue la religión el sujeto de animosidad, sino la Iglesia Católica, hecho que a la Iglesia Católica todavía le cuesta aceptar, ya que si lo acepta, tendría que contestar por qué la Iglesia Católica y no las otras religiones fue sujeto del enfado popular. No es cierto que los sacerdotes y los monjes fueran asesinados por sus ideas religiosas, tal como Monseñor Soler escribe en su artículo “Montserrat y los beatos en Tarragona” en La Vanguardia. Fueron asesinados por su pertenencia a una institución que había pedido que el Ejército se sublevara, conociéndose su animosidad a la República. En realidad, el Monasterio de Montserrat, supongo que en nota de agradecimiento, hizo un monumento, más tarde, a los “caídos por Dios y por la Patria”, que estaba en la entrada del Monasterio hasta que más tarde fue desplazado a la parte trasera, con un monumento a los requetés carlistas de la Virgen de Montserrat.
La historia, marginada y ocultada por la propia Iglesia, muestra claramente el porqué de esta  hostilidad, hostilidad que fue iniciada por la Iglesia. Fue la Iglesia Católica la que celebró y apoyó la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Y fue la Iglesia la que se opuso por todos los medios al establecimiento de la República, alentando a los católicos a rebelarse frente a esta. Las pastorales de la jerarquía católica explícitamente llamaban a tal rebelión; documentos (firmados por el cardenal Segura y por su sucesor, el cardenal Gomà) son muy representativos, y seguro que la jerarquía actual de la Iglesia y el Vaticano los conocen. ¿Cómo puede afirmar la jerarquía católica que la Iglesia era apolítica, cuando animó a los católicos a que se rebelaran, pidiendo explícitamente que el Ejército se levantara en contra del gobierno democráticamente elegido?
Era predecible que la gran mayoría de la ciudadanía, que apoyó el establecimiento de la República, primero, y la elección del gobierno del Frente Popular, después, tuvieran animosidad hacia la Iglesia Católica, pues esta, abiertamente, alentaba al Ejército a que hiciera un golpe militar frente a ese Estado y frente a ese gobierno. De ahí que es comprensible y predecible que cuando ocurrió el golpe militar, que la Iglesia Católica inmediatamente apoyó (definiéndolo más tarde como una Cruzada Nacional), grandes sectores de las clases populares expresaran su hostilidad hacia tal institución. La quema de iglesias (no hubo ninguna iglesia protestante o ninguna mezquita o ninguna sinagoga quemadas) y el asesinato de clérigos y personas identificadas con la Iglesia Católica eran la respuesta popular que ocurrió en los primeros tres meses cuando el golpe creó un vacío de poder. No fue una represión guiada por el Estado republicano. En realidad, una vez recuperado el control, en las zonas que continuaban bajo el gobierno republicano se interrumpieron estos actos.
Por el contrario, los asesinatos, mucho más numerosos, llevados a cabo en el lado golpista, fueron cometidos por los aparatos represivos del Estado fascista, que contó con la entusiasta colaboración, en su represión, de la Iglesia Católica. ¿No creen las jerarquías católicas españolas que esta actitud enormemente represiva iba en contra del mensaje de Jesús? ¿Creen, en realidad, que Jesús, que es, en teoría, su supuesta inspiración, hubiera apoyado tanto asesinato, premeditado y programado, para eliminar a personas cuyo único delito era haber apoyado a un Estado y a un gobierno democráticamente elegidos? ¿No creen que es de una crueldad suprema que los familiares de los muertos republicanos todavía hoy no sepan dónde están enterrados? ¿No creen que es profundamente injusto que ellos puedan homenajear a sus muertos cuando los vencidos todavía no saben dónde están los suyos? Y si en verdad los sacerdotes asesinados eran inocentes, ¿no cree la Iglesia Católica que deberían pedir perdón a los familiares de sus propios muertos, pues el comportamiento golpista de su jerarquía católica fue el responsable de que el enfado popular se canalizara en ellos, precisamente por su identificación con la Iglesia?
La respuesta descontrolada en contra de la Iglesia era lógica, pues la Iglesia era culpable de un comportamiento que podía predecirse que causaría miles de muertes. Debe condenarse tal expresión de enfado popular, pero su comportamiento no puede homologarse al del lado golpista, que fue una represión metódica de todos los aparatos del Estado, con el apoyo activo de la Iglesia. Acentuar el victimismo de la Iglesia como hacen las beatificaciones es, además de una tergiversación de la historia que todavía se reproduce en España, una ofensa a los perdedores de la Guerra Civil, que eran los que defendieron la democracia, y que debería crear incomodidad a toda persona con sensibilidad democrática. Mi esperanza es que el Papa Francisco lo vea así y que, en nombre de la Iglesia, pida perdón, no solo a su Dios, sino al pueblo español, al que hizo tanto daño.
Hoy, mientras la Iglesia y las derechas homenajean a sus muertos, la ONU acaba de enviar una delegación denunciando al Estado español por no estar haciendo nada para encontrar a los desaparecidos republicanos. Y el mismo Estado, sin lugar a dudas, estará representado en los actos homenajeando a los “mártires de la Iglesia”. ¿No se avergüenzan de su comportamiento los representantes de un Estado que se presenta como democrático? ¿No se da cuenta la Iglesia de su incoherencia? ¿No ven la falsedad de su llamada a la reconciliación? Está claro que no se dan cuenta. Y que no se den cuenta es un indicador de que continúan siendo reacios a reconocer que la Iglesia Católica no fue víctima sino verdugo en aquel periodo de nuestra historia.
*Catedrático de Políticas Públicas, Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University. Artículo en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, y en catalán en el diario digital EL TRIANGLE, 10 de octubre de 2013